El sol resplandecía, el olor de una nueva mañana invadía a la hermosa ciudad de Magix. En el cuarto de hotel, se veía la imagen de dos individuos durmiendo cómodamente en la misma cama. Musa descansaba tranquilamente en el pecho de Riven mientras este iba despertando poco a poco con una horrible e insoportable resaca.

Riven sintió como alguien descansaba en su pecho, momento, ¡algo no estaba bien!, ¿por que había alguien con él?. Rápidamente abrió los ojos para encontrar a su ex. novia durmiendo en la misma cama.

-¡Musa!- Riven se levantó tan bruscamente que tiró a la joven.

-Stella- se quejó toda adormentada- déjame dormir- se incorporaba poco a poco, apenas si pudiendo abrir sus ojos. Al alzar la vista vio que no se trataba propiamente de su amiga; miró fijamente a Riven - Tú no eres Stella- lo señaló con el dedo…cinco segundos después:- ¡Dios, tu no eres Stella!- se levantó del suelo con una confusión enorme, en primera por que tenía una resaca horrible, en segundo porque estaba Riven con ella y tercero porque estaban los dos en un cuarto de hotel.

-¿Qué…?, ¿Qué…? ¿¡Qué haces tú aquí!?-

-La pregunta, es qué haces tú conmigo, mujer- preguntó Riven en mismo grado de desconcierto

-Dios…- Musa se percató de la situación, lo único que pensó en ese momento fue en ver si los dos portaban sus ropas…porque bueno, las circunstancias no indicaban algo positivo.- Riven, ¿¡que hicimos!?, ¡que hicimos!-

-Yo no se, pero te aseguro que yo no hice nada- Riven se levantó y se acercó a ella

-No, no- se alejó- no me toques pervertido-

-¡Hey!, yo no hice nada, te lo aseguro. Hasta donde yo recuerdo…ah, estaba bailando con Mitzi, ¿o era Darcy?-

-¡Ugh!...-Musa salió muy molesta de la recamara. Al intentar salir del cuarto se percató que estaban encerrados- ¿¡Por qué no abre esta estúpida puerta!?- volteó a ver amenazadoramente a Riven- O me dejas salir pervertido sin moral, o me pongo a gritar hasta que todos nos oigan-

-¡Yo no tengo la llave!, a ver, hazte a un lado- Riven intentó forzar la chapa, pero fue inútil

-Bueno, si no hay manera de salir por la puerta, entonces saldré por otro lado, pero contigo, depravado sin vergüenza, no me quedo-

-Deja de llamarme así, ni que hubiera deseado pasar la noche contigo. Ni si quiera recuerdo como demonios llegué aquí-

Musa guardó silencio por un corto periodo- "Stella…"- pensó- ¡Esa traidora!, sabía que no había superado lo de Brandon, pero claro, como siempre con sus bromitas infantiles…-

Riven trató de captar al momento de quien hablaba, sólo al escuchar el nombre de Brandon supo de quien hablaba.

-¿Stella nos trajo aquí?-

-¡Stella, nos trajo y nos dejó encerrados aquí!-

-Bueno, por lo menos ya sabes que yo no fui-

-No me hables- se dio la vuelta y se dirigió nuevamente a la recamara. Riven la siguió

-Oye, comprendo que estés enojada, pero…ehm…no creo que haya pasado algo, ¿o si?-

-Mas nos vale que no- Musa tomó su celular y marcó a la casa de su amiga, desafortunadamente nadie contestó-

-¿Por qué no simplemente llamamos al lobby y pedimos que nos abran?-

-Vaya, si eres útil para algo- Musa marcó al lobby pero nadie, absolutamente nadie contestó- La joven inclinó su rostro, estaba totalmente desesperada y enojada- Riven…sólo… sólo dime que nada pasó-

Él iba a decir que no estaba seguro, pero eso sólo aumentaría su histeria.

-Habré estado muy ebrio, pero se cuando hago algo y cuando no, y estoy completamente seguro de que nada pasó, además…va a sonar un poco raro, pero nuestra apariencia no muestra que hayamos hecho algo más que dormir-

Musa se miró y después miró a Riven, y era cierto, sólo lucían como dos personas con una fuerte resaca, pero nada más.

-Era todo lo que quería saber, puedes irte-

-¿A donde?, estamos encerrados-

-Sólo te quiero fuera de mi vista-

-No seas ridícula- Él se miró al espejo- luzco muy mal, tomaré una ducha-

-¿Perdón?, o sea si estas conciente de lo que pasa ¿verdad?

-Si…¿crees que tengan batas de baño?-

-¡Riven!-

-¡Si mujer, si! Sé lo que pasa, pero ya no se puede hacer nada. Sólo tenemos que esperar a que Stella venga y tratamos el asunto-

-Eres un idiota. ¿Qué fácil, no?, amanecimos aquí sin saber que demonios pasó…¡pero no importa! Qué importa si nos dejamos llevar, qué importa si no nos vemos desde hace seis años pero anoche aprovechamos para recuperar todos ese tiempo…

-¿Qué?. A ver no, no te confundas- Riven estalló con ese reclamo, ya no podía seguir fingiendo que todo iba a estar "bien"- Musa, ¿¡Quién dice que paso algo, carajo!?, además, no digas estupideces, ¿Años perdidos?- rió irónicamente- ¿Cuáles años perdidos?, o que, no me digas que te arrepientes de haberte ido-

-De lo único que me arrepiento, es de haber ido a la "reunión de ex alumnos" y de haberte encontrado de nuevo-

-Pues yo te sugiero que vayas pensando en una buena excusa, por que a tu esposo no le va a agradar la idea de que no hayas llegado anoche-

Musa rió- Es obvio que no estoy casada-

-Es obvio. Pero sólo a ti se te ocurriría inventar una excusa tan tonta-

La joven se sonrojó de vergüenza.- Pues, pues yo invento lo que se me de la gana. Además, que flojera bailar contigo-

-Y que flojera estar hablando contigo, es más, Musa, que flojera verte-

-Eres un…-

-¿Un que…?- preguntó retantemente

-Un….un….-

-¡Buenos días!- entró Stella al cuarto- ¿Cómo durmieron?-

Musa caminó rápidamente hacia ella -¡Tú!-

-¿Yo?-

-¡No me vuelvas a hablar en tu vida!-

-¿Huh?-

-y Tú…- señaló a Ríven- ¡Ojalá nunca vuelva a verte!-

-Alguien se levantó de malas…-dijo Stella

-¡De malas!, ¡de malas!- Musa aumentó el tono de su voz- ¡SLAP!- Le soltó una bofetada-

-¡Musa!- la siguió Stella, pero fue en vano porque la joven desapareció del hotel rápidamente. La rubia entró de nuevo al cuarto, ya esperaba la segunda reacción, de seguro Riven le iba a decir hasta de lo que se iba a morir.

-El siguiente…-

-Tienes una gran cuenta que pagar- le dio unas palmaditas en la cabeza- hace unos minutos ordené todos los menús al cuarto con ingredientes extra, ah, y la botella de vino, la más cara que tienen- sonrió- Disfrútalo, porque es lo único que te queda -

-Eso fue un…-

-Tómalo como quieras, de todos modos no entenderías-

Stella se sentó y dio un suspiro- Cielos, no salió como esperaba. Riven, yo quería que…-

-Cállate y deja que los demás hagan sus vidas como quieren…- Riven cerró la puerta y dejó a Stella totalmente sola.