¡Hola! He aquí un nuevo capítulo, calma no soy tan cruel ya verán como al amor fluye por allí xD, no desesperen.

Disclaimers: No soy dueña de PPG, esta historia está hecha sin fines de lucro.

"DOWN"

Capítulo 3: Consecuencias

Era mediodía cuando el director nos llamó urgentemente, subimos a su oficina y nos informó sobre un ataque en la ciudad, así que Bombón decidió que era pertinente ir y volamos inmediatamente al centro de la ciudad.

¿Quién será esta vez?- preguntó Burbuja mientras veíamos una humareda proveniente del centro comercial.

No lo sé, pero vamos rápido.- dijo nuestra líder y volamos más rápido.

Allí entre el humo pudimos observar a los causantes, allí estaban los RowdyRuff Boys. Volamos hasta quedar a su altura a unos 7 metros de distancia.

Vaya, las PPG nos honran con su presencia.- dijo burlón Brick, el líder.

Dejen de causar caos o nos tendremos que encargar de ustedes.- dijo solemne mi hermana mayor.

¿Es eso una amenaza? No nos hagan reír.- bufó el idiota de Butch.

Volé a gran velocidad y logré encestarle un gran puñetazo en la boca, salió despedido lejos, pero por una extraña razón aquel golpe me causó gran dolor. Por el rabillo del ojo pude ver como las batallas de mis hermanas comenzaban, alejándose lo más posible del centro de la ciudad, ya que debíamos causar el menor daño posible. Mi vista se desenfocó por unos segundos y cerré los ojos, pero al abrirlos vi como Butch venía a toda velocidad y me encestó una poderosa patada en el estómago que me lanzó hasta un edificio. Me incorporé entre los escombros, pero el dolor era insoportable, escupí un poco de sangre y me paré con mis piernas temblorosas, evitaré tener contacto con el piso.

¿Qué pasa, verdecita, es que ya te cansaste?- apareció Butch con su siempre sonrisa triunfal.

Cállate, imbécil.- volé lo más lejos de la ciudad.

¡Huyendo, que patético!- gritaba el idiota detrás de mí.

El bosque aledaño a Townsville estaba justo debajo de nosotros cuando Butch se abalanzó sobre mí haciéndonos caer fuertemente contra el suelo polvoriento. Terminé lejos, sangrando y muy agotada, ¡qué pasaba!

Vaya, no lo pensé muy bien.- se levantó y se sacudió el polvo.- ahora sí estoy listo.

Volé a ras de piso y lancé una patada a su estómago, pero la detuvo con su mano y me lanzó sin esfuerzo al otro lado hasta chocar con un gran árbol. Me paré con dificultad y escupí mucha sangre, no entiendo por qué me siento tan débil, parece que estoy fuera de práctica.

No es divertido si no te esfuerzas.- bufó Butch sin interés.

Se acercó y tomó mi brazo con fuerza, pero me quité con brusquedad haciendo que mi manga se rompiera y cayéndome de bruces, respirando agitadamente. Cerré mis ojos esperando el golpe final de Butch, pero este no llegó, abrí mis ojos sólo para encontrarme con la seria mirada verde de Butch. En su mano sostenía mi manga rota, su rostro parecía inexorable y su respiración entrecortada. Dirigí mi mirada hacia donde él dirigía la suya y pude entender su reacción. Allí, al descubierto estaban mis moretones, esos que enmarcaban el destino que había decidido llevar, esa vergüenza y esa cruz que llevaría hasta el fin de mis días. Tontamente intenté tapar mis moretones, pero él ya los había visto, él era el único que sabía mi secreto.

Pequeña estúpida.- dijo entre dientes y con un deje de asco.- ten.

Me tiró mi manga y con paso lento se alejó hasta que emprendió vuelo lejos, hasta perderse en la inmensidad del cielo.

Mierda.- escupí sangre y volé débilmente fuera del bosque.

Llegué finalmente hasta la ciudad y allí pude ver a mis hermanas que me buscaban sin cesar. Caminé hasta ellas y suavemente toqué el hombro de bombón, ésta al darse vuelta me miró con horror y me sostuvo los hombros.

¿Bellota, qué te sucedió?- decía muy preocupada y casi aterrada.

Nada, sólo peleé con Butch, lo normal.- intenté decirlo sin parecer agobiada.

Y sí que lo estaba, es decir, miré a mis hermanas y sólo tenían rasguñotes, moretones y pequeñas heridas, no se veían tan acabas como yo. Me sentí inútil y como una perfecta estúpida.

Vamos a casa, te ayudaremos con esas terribles heridas.- me sonrió mi hermana mayor.

Bien, pero vamos lentito, ¿OK?- le sonreí con cansancio y ella asintió.

Te haré algo de comer cuando lleguemos.- sentenció Burbuja con una linda sonrisilla.

Mis hermanas son tan lindas y buenas conmigo, no merecen lo que estoy haciendo, soy una mierda, no sé como pude llegar a estos extremos tan patéticos, sólo por un poco de felicidad inventada, algo que no existe y no existirá jamás, sólo en mis perturbados pensamientos.

Después de la comida y de un baño me acosté en mi mullida cama, cubierta con esas suaves sábanas color lavanda, pero algo llamó mi atención, un sobre con mi nombre en él, justo sobre mis libros para mañana. Me levanté y tomé el sobre blanco entre mis dedos, "Bellota" con una letra que no conocía bien. Prendí la lámpara de mi escritorio y saque la carta del sobre.

Bellota, súper boba:

No es usual que te escriba una carta, pero no lo haría si no lo creyese importante. No sé por qué hago esto, no debería meterme en tus asuntos, pero creo que es necesario que nos reunamos mañana en la tarde a eso de las 19: 30 en el Club Cherry Lips, espero que aparezcas o yo mismo te sacaré de tu cama, ¿leíste bien? Sé que soy la última persona con la que desearías hablar, pero espero que tu terco cerebro comprenda. Me despido, buenas noches, mi gatita.

Se despide con gran "cariño y afecto"

Butch Jojo =D

Releí la carta unas mil veces, no creía que el idiota de Butch me escribiese una carta y que esperase que nos juntáramos en un bar. Y precisamente tenía que ser ese club, aquel en que mañana a las 20: 00 hrs. Me reuniría con mi novio Mitch. Suspiré y pasé mi mano por entre mis cabellos. Me acosté en mi cama e intenté dormir, pero cada vez que cerraba mis ojos pesadillas acudían a mi mente. Creo que mi vicio causaba estragos en mi mente y en mi cuerpo, creo que mis poderes se debilitaban con cada dosis de fantasía. Estoy jodida.

Otro pequeño capítulo, cuídense y lávense los dientes después de cada comida, ¡Bye!