Capítulo 4
El viento aullaba y la lluvia caía sin piedad, Ahome se estremeció de frió y se cubrió mas con la manta en el largo sofá, sin levantar la vista de la novela que tenia sobre su regazo. Aunque la lluvia no cesaba y las calles comenzaban a inundarse un poco, nada alarmante, no se inmuto.
Esto si es estar tranquila, en silencio, los tres hombres de la casa desdieron ir a pescar cerca de un rió, a nos cuantos kilómetros. Eso le daba tiempo libre para pensar su situación con Gannon.
Lo había conocido hace dos años atrás, Gannon se había mudado a dos cuadras de la suya, junto sus padres. La primera vez que lo vio se le cortó la respiración. No era un chico guapo como el actor de su serie favorita. Era un recluso, un solitario que apenas sonreía. Ahome siempre sabía cuándo estaba cerca, aunque no lo viera. Era alto y delgado, pero tenía piernas poderosas y manos y pies grandes.
Al principio nunca se llevaron bien, el se mostraba hostil y altanero. Cada día que pasaba, Ahome había sentido curiosidad por Gannon. Lo observaba desde la distancia, con ojos castaños suaves y curiosos. Le temblaban las manos cuando lo veía inesperadamente. Gannon pasaba ante Ahome y nunca la miraba ni le hablaba. Para él era como si fuese invisible. Ocurría lo mismo cada vez que la veía. Incluso en su casa. A pesar que el e InuYasha se hicieron amigos y se juntaban a diario a jugar videojuego, nunca hizo un comentario sobre ella, nada, se limitaba a jugar.
Todo cambio el día que callo enfermo, le llamo la atención no verlo rondando por su casa junto a su hermano. Y decidió averiguar lo que pasaba, se metió en su casa sin permiso, no era que, no había llamado la puerta, sino que nadie atendía y se escuchaba ruidos sordos desde el interior. A tientas busco donde provenía el ruido hasta dar con la habitación de Gannon.
Gannon estaba tendido boca abajo en la cama, vestido solo con unos pantalones de algodón. Sus brazos estaban extendidos hacia el cabecero, y la espalda y el cabello negro le brillaban por el sudor. En la habitación no hacía ningún calor, así que Ahome dedujo que debía tener mucha fiebre. Al acercarse, Gannon gimió y emitió algunas palabras ininteligibles. Sin perder tiempo había buscado un recipiente con agua tibia, una esponja y una toalla. Lo refrescó el pecho, los brazos y el rostro, a pesar de los comentarios hiriente y bruscos Estuvo maravillada al contemplar semejante cuerpo, su pecho amplio no muy musculoso pero aceptable, sus estrechas caderas y sus piernas largas. Después había hecho una sopa y le dio de comer como si fuera un pequeño. Y así se quedo toda la noche desvelada cuidando y controlando la fiebre. Ya al otro día se había compuesto, la fiebre decidió, igualmente por precaución llamo a InuTaisho, que la atendió furioso y preocupado al no obtener rastros de ella, paciente le explico todo y con la ayuda de el llevaron al muchacho a su casa.
Los padres de el, habían salido de viaje al exterior, dejándolo solo y sin mucho dinero para moverse ni siquiera se tomaron las molestias en dejar un número para ubicarlos. Ellos estaban encimados en ellos mismo amándose en ese pequeño mundo suyo. InuTaisho indignado, llamo al medico para una revisión y le permitió hospedar por unos días hasta que se recupero. A partir de ahí, el muchacho huraño comenzó tratarla un poco mejor, y Ahome se metió de lleno en su vida muerta de curiosidad por el.
Su relación fue puramente amistad, ella se sentía relajada y podía ser ella misma sin tapujos y también el. No era que, no confiase en su hermano ni Sesshomaru, sino que una persona nueva y confiada le parecía un respiro fuera de lo común, una opinión diferente. En fin, su amistad creció con una confianza a ciega hasta el día que decidieron ponerse a salir, como una broma. Gannon quería desalentar a una muchacha que lo seguía a todos lados, coqueteando descaradamente y Ahome no desaprovecho la oportunidad, con eso le demostraría a cierto ambarino que muchos chicos la deseaban, en ese caso Gannon.
Ahora que lo pensaba bien, nunca hubo amor entre ellos. Si un gran cariño como amigos y un poco deseo, muy mínimo. Pero el cariño de amigo esta y siempre estarían juntos en las buenas y en las malas, claro, como amigos. Ahome no desea cambiar esa situación, se siente cómoda con él, a parte sus dos admiradores molestos, Koga y Hoyo, no la seguían constantemente ya. Por ese motivo seguiría todo igual como una treta, aparentar estar enamorada al igual que él y que se lo crean. Incluso Sesshomaru.
Sesshomaru...
Sesshomaru, todo un tema, pensó resignada. Durante bastante tiempo tenían una buena relación y sabían más del el otro que cualquiera. Pero cada charlas íntimas se volvieron más delicadas, sus hormonas, saltaban a la vista. En el momento que el tuvo su primera salida con una muchacha, puso a Ahome, bastante incómoda y con un ligera punzada en el pecho. No comprendiendo el porqué de ese incómodo dolor y el mal sabor de boca. Se quedo las dos horas mirando la puerta, sin tomar un tiempo de descanso, y cuando llego con el pelo revuelto, sus labios ligeramente hinchados y su camisa con algunas arrugas, se enfureció con ella misma por el dolor que le provocaba.
Y le odio y se odió, por estúpida.
Por supuesto nunca se lo dejo saber a nadie, menos a él, por orgullo. Prefirió seguir escuchando "sus aventuras", de cuantas chicas besaba y quien era la mejor o peor y de otras que lo pretendía, de manera que, le parecía asqueroso. Herida como un perro lastimado, decidió ponerse a su altura, igualando su número de conquistas. Los dos comenzaron a competir contando sus respectivas historias, desafiando hasta llegar a pelear e insultarse. Y justo en esos momentos de batalla, apareció Gannon con su broma de aparentar ser novios y desalentar a la chiquilla. Sin dudarlo dos veces, aceptó y le agrado echarle en cara lo deseable y madura que era. Pero lo que obtuvo fue, indiferencia y burla, bueno, se reconforto mentalmente. A veces reaccionaba violento pero solo cuando, Gannon se mostraba inflexible e intratable.
A InuYasha no le cayó muy bien que su amigo salga con su hermana y lo hizo saber de la única forma, maldiciendo y gritando, Gannon lo calmó, diciendo que estaban bastantes grandecitos para tomar decisiones, que si no le gustaba que se lo trague con agua, no era la muerte de nadie y su amistad seguiría intacta. A regañadas acepto, no antes de darle una mirada furibunda. Ella sabía no se sentía muy cómodo y le daba remordimientos y más cuando peleaban. Y le compensó con atenciones, sopa instantáneas y acompañarlo en sus travesuras y sigue la lista ...
Solo InuTaisho no replicó nada, solo se limitó a decir: es tu decisión ; le sorprende lo paciente y comprensivo que es, a pesar de pasar las mil y una con ella y su hermano. Pobre hombre, se lamentó con lastima. Lo adoraba como a nadie y sin él se le derrumba su mundo.
Durante toda su infancia, el esta marcado como tallado en madera. Cuando se lastimaba era el que se preocupaba, le secaba las lágrimas y dejaba que se aferrara el, humedeciendo su camisa. También le permitía dormir a su lado, cuando los dos chicos decidían ver una película de terror o un documental sobre sucesos reales y misteriosos. Muerta de miedo lo despertaba a mitad de la noche, y se metía en sus sábanas dejando que la abrace y más, más, más recuerdos...
En conclusión siempre estaba, cuando ella lo necesitaba.
Luego de un par de horas le dio de comer a Germán la pequeña iguana verde, y se preparó una cena ligera que se comió sin demasiado apetito, y se acurrucó con su mascota en el sofá a ver una película dramática que estaban poniendo en la televisión. Los hombres aun no llegaban y su intuición femenina le decía que no lo harían hasta mas tarde, sonrió burlona, no han pescado ni un resfriado pensó.
Por fin, se fue a la cama y dejó a Germán a su lado. Todavía no habían llegado ninguno de los tres, lo más seguro que aún estaban en la ruta de camino. Decidió no darle importancia y cerró los ojos con determinación, pero terminó visualizando el rostro firme y enigmático de cierto muchacho.
A la mañana siguiente, se sentía como si no hubiera descansado ni una hora y fue a la cocina arrastrándose, con su pelo enmarañado.
Sesshomaru estaba sentado con una taza de café en su mano derecha, hojeando un libro, sobre una tragedia de traición y la ambición desmedida.
-buenos días-saludo Ahome, ahogó un bostezo y se sirvió una taza de café-¿que haces despierto tan temprano?-
-me desperté eso de las ocho y no pude pegar un ojo-dijo tomando un sorbo de café- y no aguante mas y me levante-
-ya veo-murmuró tomando una tostada y untarle de mermelada de frutilla-¿a que hora llegaron?-
-a la madrugada-
Ahome frunció los labios carnosos, le fastidiaba el poco interés en entablar una conversación, que mostraba Sesshomaru tan absorto en su lectura.
-¿pescaron algo?-insistió.
-yo pesque uno bueno-respondió-en cambio mi padre se quedó con ganas e InuYasha pesco un resfriado-añadió con una leve sonrisa, en realidad solo elevo un poco la comisura de su labios, muy rara veces reía. Ahome alzó las cejas negras y lo miró con ojos curioso.
-¿que? ¿como que un resfriado?-preguntó , para asegurarse que había oído bien.
Sesshomaru parecía fastidiado.
-puso demasiado anzuelo y fue picado-dijo calmado, dio otro sorbo y término el plato de tostadas-alegre comenzó a fanfarronear y se confió, en definitiva el pez tenia más fuerza y lo lanzó directo al agua.-su voz fuerte y sedosa fue adornada con diversión. La imagen de InuYasha en el agua con lombrices en su cabeza y su caña partida en dos, estaba fresca en la memoria intachable de Sesshomaru.
Por otro lado, Ahome estaba riendo, no le sorprendía mucho, su hermano no estaba hecho para la pesca. Para esa actividad tienen que tener paciencia y silencio y su hermano no juntaba ninguna.
- debió soltar un borbotón de insultos-adivino con sus ojos sonrientes. Sesshomaru le echó un vistazo, contemplando con asombro cómo su rostro cambiaba, era más bella cuando estaba alegre.
-le duró poco-comentó- mi padre le metió la cabeza en el agua, para frenar sus insultos-
Ella suspiró, siempre lo mismo.
-por lo menos se podrá cocinar, el que pescaste-murmuró y terminó su café.
Sesshomaru asintió. Ella murmuró algo ininteligible, esa mañana él se levantó más taciturno que lo habitual. Siempre tan centrado en sus lecturas que se olvida de todo lo que le rodea.
-¿qué lees?-pregunto hojeando la portada.
-una historia remontada a la Época Antigua-respondió sin levantar la vista.-Una tragedia, un amor no consumado, la traición de su pueblo y la ambición de adquisiciones, una mujer con sed de venganza con un hijo ilegítimo y ciego que es más perceptivo que todos-
-Oh-murmuró. Se levantó, lavó su taza y plato, y lo guardo.-dime Sesshomaru ¿porque trataste a Gannon tan mal, la otra vez?-
-¿lo he hecho?-le pregunto desenfadado.
-si, lo trataste de impotente, estuvo toda la maldita película mascullando y se fue con otra-gruño.
-que novio tienes-respondió sarcástico.-tan inseguro de su virilidad, que tuvo que demostrarlo conquistando a otra.-señaló-¿Tú realmente quieres un chico que tiene inseguridad? o ¿que me tenga miedo? -sus ojos se dispararon.
-no,-admitió ella bruscamente. -me gustaría que hubiera un chico que le ganara a un demonio como tú.
Una sonrisa lenta, y traviesa asomó a la boca.
-si hubiera un poco de suerte, todavía. Soy un demonio perro-
Ella no pudo reprimir una pequeña sonrisa. Era exactamente lo que pensaba, no había un solo chico capaz de ganarle, todos salían corriendo con sus egos destrozados. Y Gannon no era la excepción, lo demostró el día anterior. Claro que es su amigo y el noviazgo es una farsa, pero eso no quita la humillación de el no el orgullo magullado de ella.
-da igual-se encogió de hombros. Saco de la heladera una hoja de lechuga y llenó un recipiente pequeño de agua.-si ves a Germán dale su comida-pidió. Se fue hasta su habitación y le dio comida y agua al pequeño pájaro.
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-Muy bien,-dijo el médico.-ahora veremos como están tus pulmones,si hay alguna infección respiratoria.-acomodo su estetoscopio, hizo un gesto para que InuYasha, se de vuelta y se saque la remera. Colocó en el diafragma del estetoscopio en la parte posterior superior, del lado izquierdo. InuYasha inhalo y exhalo una cuantas veces, con cierta torpeza. El hombre frunció los labios-bien, tienes neumonía.-guardo sus cosas y hizo una receta médica-tomarás estos medicamentos cada seis horas.-
-Yo me encuentro en perfecto estado-farfulló grosero-así que puede irse por donde vino-
El médico lo ignoró deliberadamente, agarró su maletín y salió de la habitación. InuTaisho lo esperaba recargado en el marco de la puerta,al verlo se irguió.
-¿Bien?-pregunto.
-Tiene neumonía, le recomendó que descanse por cuarenta y ocho horas.-le extendió la receta-que tome uno cada seis horas. Que no tome frío y si los medicamentos no calman la fiebre ni nada, llévelo al hospital.-
-De acuerdo, venga, lo acompañó hasta la puerta y me dice sus honorarios-despidió al médico.Y se recargo en la puerta al cerrar, con expresión cansada.
-Inu, ¿sucede algo?-pregunto Ahome, con sus ojos castaños preocupados. El abrió sus ojos despacio, sintiendo el peso y el ardor del cansancio.
-Tu hermano pescó una neumonía y tengo que salir a comprar los medicamentos...-
Ella suspiro. Y poso su vista en el.-Voy yo,-se ofrece, al ver como va a protestar alza una mano para que calle- quiero salir un rato-
-Como quieras, pero iras con Sesshomaru-al ver como abre su boca para replicar, añadió-:es tarde y esta lejos, no hay peros-
-bien-farfulló. Busco a Sesshomaru y se fueron en busca de una farmacia para esas horas. Hasta encontrar a unas cuadras, la que concurrían normalmente.
-Hola ¿en que puedo ayudarlos?-preguntó educadamente una joven pelirroja, de aproximadamente dieciséis años.
-necesitamos esto-dijo Sesshomaru con voz profunda pero fría. La pequeña pelirroja lo miró con ojos embobados y le sonrió pícara. Ahome frunció el ceño, le molestaba el ver como se derretía por él y como coqueteaba abiertamente. Guiada por un impulso, se acercó y rodeó la cintura de Sesshomaru. El enarco una ceja sorprendido.
-cariño, es mejor que nos demos prisa-murmuró suavemente. Ahome se acercó un poco más y agarro entre sus dedos un botón de su camisa. Sentía bajo la mano el calor de su piel, que se filtraba a través de la tela con una intensidad que la enloquecedora.
La joven apenada se fue rápido a la bodega en busca de los medicamentos.
La reacción de Sesshomaru no se hizo esperar; con suavidad, le apartó la mano de su camisa.
-¿Es que quieres coquetear conmigo? -preguntó secamente.
-¿quién? ¿yo? -dijo Ahome en actitud defensiva-. ¿tengo cara de suicida?
-no te preocupes, no te llevaré hasta esos extremos -contestó él en tono desagradable-. Aparte me apetece esa linda pelirroja con pecas.-añadió burlón.
-no se si sabrás que esa pelirroja con pecas, tiene demente a mi hermano, es capaz de morir por ella. No intervengas, lo destrozarías ..-le suplico. Tenía los oídos adoloridos de escuchar hablar sobre ella, Kya, así se llamaba, realmente embobo a su hermano.
-como sea-se encogió de hombros indiferentes-hay muchas más...-
Ahome le sonrió forzosamente, ocultando su angustia sin explicación. ¿Tanta tenía? se preguntó. Sesshomaru noto ese cambio, pero decidió ignorarlo momentáneamente. La vendedora reapareció con el pedido, el pago todo y tomo la bolsa, ignorando la desilusión de esos ojos celestes claros de la pelirroja. No le agradaba en lo más mínimo Inuyasha, pero el tenia código y es un hombre y no entraría en ese juego sucio y patético.
-Vamos-ordenó agarrándola del brazo con suavidad. Ahome lo siguió en silencio. Por fin llegaron hasta la puerta de la enorme casa. Sesshomaru se detuvo, mirándola largamente.
-quieres quitar esa cara de sufrida tele-novelera-le dijo molesto por la sensación odiosa que le provocarla verla así. Ella fijó sus ojos enormes en los fríos de él, con la barbilla alzada con orgullo.
-no tengo cara de sufrida-farfulló-solo me preo...
-no haré nada con la pelirroja-le interrumpió tajante.-si eso lo que tanto te preocupa-
-es mi hermano el que me preocupa-murmuró. EL la atrajo hacia así lentamente, con cuidado, observando el efecto que tuvo en ella cuando su cuerpo la rozo. Ahome contuvo la respiración en lo nuevo de la acción, al sentir el contacto de sus manos fuertes en la cintura, la quemaba.
-¿es eso? o ¿es que te pone celosa?-le pregunto seductor. Acercó su rostro lo suficiente para rozar su labios contra su frente. Ella jadeó con la sensación de debilidad. Con manos temblorosa lo empujo, muy a su pesar. -¿pensabas que te besaría? -preguntó burlón- ¡más quisieras! no pierdo el tiempo con tontas. ¡demonios! -exclamó, furioso por el momento de debilidad y por la reacción de ella. Ahome se removió y trago fuerte, nerviosa. La postura de Sesshomaru era amenazadora y tenía una expresión asesina.
La puerta se abrió, Sesshomaru la soltó sin delicadeza como si le asqueará tocarla. Dolida se voltio, no entendía muy bien cómo fue que llegaron a esos extremos. A ella no debería flaquear las rodillas ni mucho menos permitirle que se tome esos atrevimientos. Sesshomaru no era nada suyo más que un hermano de corazón, se dijo varia veces.
-!hasta que al fin llegan¡-exclamó Inutaisho-no para de delirar bobadas-
-no le veo diferencia-
Ahome subió las escaleras callada ignorando el comentario hiriente de Sesshomaru, porque podía sentir la mirada y sonrisa burlona. Cerro la puerta de su habitación rápido, evitando las preguntas de InuTaisho.
-miedosa-susurro indiferente Sesshomaru. No se molestó en llamar la puerta, ya mañana le tendrá algo preparado.
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Estuvo la mayor parte de la noche dando vueltas en la cama, recordando la sensación cálida de los labios de Sesshomaru en su frente, ni hablar de las manos en su cintura, tan natural fue que difícilmente lo puede ignorar. Pero al parecer el si, solo la tonteo y ella se dejo hacer. Capaz se sentía frustrado al no poder salir con esa pelirroja y se desquito con ella. Bueno, se dijo, si pensaba tontear y sacarse la frustración con ella, no se lo permitiría. Pondrá a Gannon entre ellos como un escudo.
Se levantó y se puso un saco ligero para bajar a la cocina y tomarse una taza de chocolate caliente.
Puso a calentar en un jarrito un poco de leche y sacó su taza junto al chocolate. Vio a su mascota verde aun lado mirando su recipiente, le pareció ver anhelación por comida, pero quito rápido esa idea tonta, tal vez la falta de sueño le juegue una mala pasada. Igualmente le dio un poco de comida.
-por lo que veo también te cuesta conciliar el sueño-dijo de repente Sesshomaru corriendo una silla y dejándose caer con gracia.-¿me preparas uno también?-
Ahome había dado un respingo, al no escucharlo venir, ese chico camina sin hacer ruido como un felino al acecho. Rápidamente recobró la postura y asintió, sacó otra taza y lo puso en la mesada.
-estuviste recordando lo que pasó en la entrada ¿no es así?-le preguntó. Se recostó perezoso con los fuertes y musculosos brazos cruzados contra su pecho. Ahome tuvo la tentación de tirarle el jarro con leche encima. Estaba tan altanero, arrogante y burlón como si le agradara verla así.
-ya lo había olvidado-le resto importancia encogiéndose de hombros.
-no me digas-respondió sarcástico.-si es así ¿porque estas desvelada? y ¿por que te pones nerviosa?-
Ahome lo miró furibunda y se dispuso a replicar.
-ni te gastes en negarlo, te tiemblan las manos-señaló. Ahome se aclaró la garganta y juntó sus manos detrás de su espalda. El bufo-apaga el fuego, se pasará-indicó.
Se sintió estúpida y se odiaba y recriminaba por dentro. No quería sentirse débil ante él y encima !no lo comprendía¡ No le interesa en el sentido amoroso, el no significada nada más que un segundo hermano, se repetía constantemente. Pero ahí estaba flaqueando ante la atenta mirada de él, esperando un error para atacar.
Termino de preparar y sirvió el chocolate caliente. Sesshomaru agarró su taza no sin antes rozar sutilmente sus dedos cálidos y fríos con los de ella. Ahome se hizo la desentendida, se sentó en una silla y llevo los labios a la taza, implorando que no se halla dado cuenta de su estremecimiento.
-¿más tranquila?-
No respondió, solo siguió tomando de su taza. Con su vista fija en un punto invisible de la mesa. Si le contestaba diría una tontería y le daría mas armas para burlarse, mejor guardar silencio. Tal vez con un poco de suerte pensara que no le interesa y ni le afecta en lo más mínimo.
-¿te comieron la lengua?-le susurro. Su cálido aliento rozó la oreja de ella haciendo que respingue Ahome ladeo su rostro, balbuceó algunas palabras intentando protestar. El divertido e intrigado llevó sus fuertes manos a la pequeña cintura, haciendo que se voltee con suavidad.-dime, ¿que pasaría si te beso?-pregunto en un susurro. Se acercó lentamente, quedando separados por un pelo de gato. Miro los labios carnosos, con deseo e intriga-si te alteras tanto por un simple toque mío, no quiero imaginar que te pasaría si beso..-
Ahome contuvo la respiración, luchando con todas sus fuerzas en no mostrar su nerviosismo. Los animales depredadores huelen sus miedos o nerviosismos, se dijo.
-nada,-contesto con lentitud para que no le tiemble la voz-porque no siente absolutamente nada por ti, ya que deseo a Gannon, mi novio-añadió resaltando el nombre y el papel que cumple Gannon.
Sesshomaru alzó una esquina de su boca provocadora.
-con que eso crees-murmuró- pues comprobémoslo-y sin más la beso. Ella se puso tiesa, con sus labios apretados. Intentó protestar y lo empujo golpeando con sus pequeños puños el pecho ancho y firme de el. Pero acabó rindiéndose al no obtener resultados positivos. Él le mordía suave y tentadoramente sensual su labio inferior. Suspiro y le concedió lo que quería, abrió su boca profundizando el beso.
Sesshomaru nunca se sintió así, besarla era lo placentero y el gusto a chocolate lo embriagaba. La estrecho con brusquedad y acomodándose entre las largas piernas. Ella le pasó los brazos en el cuello y con una mano en la nuca, acarició ese pelo suave.
-!maldición¡-murmuró Sesshomaru al separarse. Apretó sus manos en la cintura para ocultar el pequeño temblor por el deseo de recorrer el cuerpo pequeño de ella.
-¿por- por que?-preguntó temblorosa, con una mano en su boca.-¿por qué lo has hecho?-
-no se,-admitió. Vio el arrepentimiento en esos castaños ojos y se molesto-el cansancio me jugó una mala jugada. Y que mal! para llegar a besarte-añadió con un gesto de asco.-no te ilusiones, no volverá a pasar. No me gustan las mocosas flacas y sin gracia como tu.-
Ahome se tensó y se puso roja de la furia y humillación. Se levantó rápido y se fue para que no vea sus ojos acuosos.
-no me hago ninguna ilusión, a mi también me jugo mal el cansancio pensé que eras Gannon-respondió y se fue.
-maldita infeliz!-bramó furioso. Dio un golpe seco en la mesas. ¿como lo confundió como esa escoria?... Pues bien, no fue la gran cosa, tuvo mejores besos que ese insípido. Pero ya se las cobrará, le hará desear su boca y mas.
Continuara...
Hola! Perdón por la demora, pero me tome mi tiempo para hacerlo y que tengan mas acercamientos Sesshomaru y Ahome y habrán cada ves mas. Espero que les haya gustado, y la explicación. Como les dije en el cap anterior, esta historia me cuesta un poco ir armándola, la idea esta, pero como sabrán hay historias que se escriben sola y otras que se resisten, pero ya voy tomándole la mano.
Gracias por sus comentarios y sugerencias!
Dejen sus comentarios! :) Y opiniones, me sirven para ir agregando detalles y saber en que fallo y que no.
Pt- tènganme un poco de paciencia ! ;)
Un saludo!-
