Pov. Bella

Llegue a mi casa, con cierta sensación de haber olvidado algo, no le di mucha importancia, y me dirigí a la cocina, amaba cocinar, mi madre hace ya algún tiempo había alabado mi comida, yo solo me sonrojaba.

-Ma, ¿necesitas ayuda?-dije sonriente.

-No, gracias hija pero por qué no vas y haces tus deberes-dijo con cierto reproche.

-Claro-dije saliendo de la cocina.

Me fui a mi cuarto para terminar mi tarea de cálculo, imposible, no. En Inglaterra yo había tomado cursos mayores, y aquí no me complicaban las cosas. Salí ha mi alcoba, donde me daba una linda vista, me perdí en aquella vista, era simplemente espectacular.

-Hija, desde hace rato te estoy hablando, ¿estás bien?-dijo mi madre con preocupación.

-Sí, es solo que no te escuche, perdón pero con esta vista es imposible no perderse-al ver esa visa me acorde de algo que hace mucho no hacía…pintar.-ma y mis cosas de pinturas.

Mi madre, se emociono y me indico donde estaba mis cosas de pintura, mañana mismo empezaría a pintar, pero que mejor lugar, sino aquel prado.

-Oye hija, ¿vendrás a cenar?-dijo mi madre

-No, es que se me ha ido el hambre,-dije sin mucho ánimo, me dirigí a mi escritorio para escribir, mi diario, pero no estaba.

-Ma, no has visto mi cuaderno azul con un colibrí-dije a mi madre muy preocupada, no podía dejar que ese libro caerá en manos ajenas.

-No-dijo mi madre que salió de mi cuarto enseguida.

No pude contener los gritos.

Pov. Edward

Llegue a mi casa y me fui a mi cuarto, note como Alice golpeaba la puerta, la ignore y me fui a mi balcón, iba a leer aquel cuaderno azul cuando me percate que mi balcón dejaba una buena vista al otro balcón de la casa de los vecinos, vi que avía alguien, no sé porque pero tuve la sensación de tener que ir por mi telescopio y ajustarla para poder verla mejor, y así lo hice, era bella, dios esa chica solo tenía un día de conocerla y siento que no puedo vivir sin ella, estaba viendo al bosque, ¿le gustaría la naturaleza?¿le gustaría el prado?... no lo puedo creer, jamás me propuse llevar a alguien al prado, ni siquiera a Tanya.

Vi que se levanto, y hablaba con alguien, creo que era su mama, después de una charla pequeña, su madre salió de allí y ella empezó a gritar. ¿Por qué lo hacía? ¿Se encontraría bien?... lo peor de todo ¿Por qué no puedo dejar de preocuparme por ella?, parecía que la estaba...

-Espiar, así se llama lo que estas asiendo Edward-dijo Alice atrás de mí.

Di un brinquito por el susto, pero preferiría que fuera ella, que mi madre o rose.

-No seas tonta Alice, solo estaba viendo el bosque-dije un poco tranquilo

-Claro que no estabas viendo justo en el balcón de bella, Edward ¿no será que te gusta?-dijo Alice muy picara, dios parecía como si ella pudiera ver dentro de mi mente.

-No lo sé Alice-dije un poco bajo, pero ella perfectamente lo escucho.

-Dios Edward, estoy muy feliz ¡ustedes hacen una linda pareja!-dijo muy emocionada

-Alice, sal de mi cuarto y más vale que no platiques nada de esto-dije muy serio.