Capítulo 4

Suena la ruidosa alarma de mi despertador, me levanto y miro la hora, son las 8 de la mañana… no quiero ir a la escuela de nuevo, siento una terrible sensación cuando estoy dentro, nunca me había pasado esto, siempre estaba gustosa de asistir, pero ahora, es un sentimiento de ansiedad indescriptible… miro el reloj digital de mi celular… no había de que preocuparse, hoy es sábado y no tengo colegio.

"Uaahh…"

Doy un gran bostezo y dejo de nuevo mi celular en la mesita de noche.

"Ge… se me olvido desactivar la alarma, que horror, detesto despertar temprano los fines de semana. Ahora que lo recuerdo, hoy no tuve ese extraño sueño que había tenido siempre… que raro"

Me levanté de la cama porque una vez que suena la alarma del despertador y me despierto, me es imposible volver a dormir, hice un gesto de enojo, en verdad estoy un poco molesta, como detesto despertar temprano los fines de semana.

Salgo de mi habitación y voy al baño a lavarme la cara y la boca, lista para no hacer nada me dispongo a ir a la sala de estar, mi sorpresa es que Aoba estaba ahí, ¿Desde cuándo está ahí? ¿En serio le gusta madrugar?, bueno, eran las ocho de la mañana pero, aún es muy temprano para mi.

"¿Aoba?"

Al escuchar su nombre Aoba desvió su mirada hacia mí.

"Leslie, buenos días"

"Ah… buenos días"

Caminé alrededor del sofá y me hice un espacio cerca de Aoba para mirar lo que hacía.

"¿Qué haces?"

"¿Esto?"

"¿Es el periódico?"

"Sí"

No entendía que hacia leyendo el periódico, digo, es bueno enterarse de las cosas que pasan en el mundo, sin embargo prefiero la televisión, ¿Aoba es de esas personas "a la antigua"?, cuándo me acerqué más y pude ver perfectamente el periódico, me di cuenta que revisaba la sección de empleos.

"Aoba… ¿Estás mirando los empleos?"

"Ah… sí"

"¿Por qué?"

"¿Cómo que por qué? Es para buscar uno"

"Por eso, pero… ¿Por qué?"

"Bueno…"

Las mejillas de Aoba comienzan a cambiar de color a uno más rojo.

"Para poder aportar algo de dinero, al menos mi comida y el alojamiento… creo"

"Aahh… No te preocupes por eso, no es problema para mí, yo tengo un empleo y un amigo me ayuda con las cuentas"

"Espera… ¿Un amigo?"

"Sí, por eso no debes preocuparte mucho"

Parecía que un signo de exclamación enorme había aparecido en toda la cara de Aoba.

"Ese amigo… Ehm… ¿Es tu amigo o es algo más?"

"Es mi amigo"

"…"

"En fin, igual puedes buscar empleo que no te lo impido, solo que no te precipites, ¿Está bien?"

"Aha…"

Me acerqué un poco más a Aoba.

"¿Qué tipo de trabajo estás buscando?"

"¿Eh? … Algo que no sea difícil, no puedo comprobar nada en este mundo…"

"Si tienes que comprobar algo da mi dirección, después de todo vives aquí también"

"Sí… Pero"

"Veo que has marcado unos cuantos"

Al escuchar esto Aoba trató de tapar el periódico con ambos brazos.

"¿Eh? … ¿Por qué?"

"Es… Me da pena"

"¿Eh?"

"Ehm… Promete que no te reirás"

"¡Prometido!"

Al decir eso, Aoba lentamente quitó sus brazos de encima del periódico, varios anuncios de empleo estaban marcados en un círculo con un marcador rojo.

"Dependiente de tienda de helados, Dependiente de tienda de aparatos electrónicos, Dependiente de tienda de autoservicios, Despachador de… ¿Qué?"

"No lo digas en voz alta"

No alcanzaba a ver bien, pero parece que todos eran trabajos para ser dependientes de algunas tiendas.

"Parece que eso es todo"

"Sí, no hay muchas ofertas"

"Todas son a medio tiempo"

"Sí, no quiero trabajar la jornada completa"

"¡Flojo!"

"¿Qué? Ah… Pues dime, ¿En que trabajas tú?"

"¡Es cierto!"

Traté de evitar la pregunta de Aoba.

"¡Salgamos! Así también buscamos empleo en las tiendas que suelo visitar y las que quedan cerca del vecindario, recorreremos parte del vecindario, vamos a las tiendas de anime y videojuegos y terminemos en el gran centro comercial, ¿Qué te parece?"

"Ahm… creo que está bien"

"¡Vamos!"

Con gran entusiasmo, Aoba y yo dejamos mi casa para echar un pequeño vistazo a las tiendas cercanas en busca de empleo y en busca de algunas buenas compras.

"Ya vas reconociendo el vecindario"

"Claro, la vez pasada lo recorrimos varias veces"

"Jejejeje, sí verdad"

"Por culpa de quién"

"No sé"

"Hmpt"

Aoba se molestó un poco con mi respuesta, pues había sido mi culpa, sin embargo es buena señal que él reconozca el lugar, así no es necesario que salgamos los dos siempre. La primera parada sería la tienda de comics.

"Preguntemos aquí"

"¿Estás segura?"

"Claro"

Aoba y yo entramos a la tienda y el dependiente nos recibió, pasamos la entrada.

"Aoba tu quédate en este piso"

"¿Eh? ¿Y qué pasó con eso del empleo?"

"¿Por qué no intentas hablar con el dependiente?"

"¿Ese es tu plan?

"Sí"

Aoba me miró de mala gana y asintió, se acercó al dependiente, mientras yo subía al tercer piso de la tienda; esta tienda de comics se especializaba en muchos géneros, desde manga de acción, aventuras, romance, etc. el tercer piso estaba destinado a doujinshis yaoi, así que lo visitaba asiduamente. Subí al tercer piso por medio del elevador que se situaba al final del primer piso, cuando el elevador terminó de subir al tercer piso salí de este y comencé a mirar los estantes, todos llenos de doujinshis BL, a diferencia del Comiket, aquí solo se pueden ver las portadas, sin embargo a veces hecho un pequeño vistazo al contenido, ya que este piso no suelen haber dependientes, está mal, lo sé, pero es una buena oportunidad para poder escoger lo que quieres, el dependiente que lleva algunos meses aquí me conoce y no dice nada cuándo abro las envolturas.

"Veamos"

Me dirigí a la sección de "nuevos trabajos", ahí colocan los nuevos doujinshis que llegan, revisé unos cuantos pero no había nada que verdaderamente llamara mi atención, y tampoco había de mis series favoritas, así que decidí regresar con Aoba al primer piso. Tomo el ascensor y bajo al primer piso. Al abrirse el ascensor vi que Aoba ya no estaba por el piso, le pregunté al dependiente y me dijo que mi acompañante ya se había ido. ¿Qué? ¿Aoba me había abandonado? Eso me molesto mucho y comencé a dar prisa a mis pasos, al salir de la tienda vi que Aoba me estaba esperando cerca de la puerta.

"¿Qué haces?"

"¿Eh? No me quería quedar dentro de la tienda, así decidí esperarte afuera"

"Creí que me habías dejado"

"¿?"

"¡Cómo sea! ¿Y bien? ¿Qué pasó?"

"¿Eh? ¿Qué pasó con qué?

"El dependiente…"

"¡Ah! Pues dice que por ahora no necesitan empleados para los demás pisos y tampoco sabe nada acerca de otros trabajos"

"Ya veo, vayamos al siguiente punto"

"Aha"

Aoba y yo comenzamos a caminar hacia el centro de videojuegos, el centro cuenta con muchísimas tiendas de juegos de video, máquinas de fotografía y otros juegos de habilidad motriz, pasamos a algunos locales a mirar si había letreros, también preguntamos a los dependientes pero no parecía que estuvieran contratando empleados de media jornada.

"No hemos tenido suerte"

"Es verdad… bueno, ya que hemos venido hasta aquí, juguemos un rato"

"¿Eh? ¿No vamos a seguir buscando empleo?"

"Sí, pero primero una pausa"

"…"

Me dirigí a uno de los juegos en dónde era bastante buena, una especie de tambores, había memorizado varias canciones y podía tocar con los ojos vendados, ese era mi espectáculo, así que lo hice, una gran multitud se arremolinó cerca de donde iba a jugar, y como la mayoría de veces, me vendé los ojos y comencé a tocar la canción que había memorizado, puntuación perfecta; todos en el lugar aplaudían.

"¡JE-FA-ZA, JE-FA-ZA!"

Los presentes aplaudían y gritaban mi nickname de internet.

"Eres famosa"

"Claro, me conocen como Jefaza en internet"

"¿Jefaza?"

"Así es"

"¿Por qué Jefaza?"

"Es una larga historia"

"…"

"Tengo hambre"

"¿Qué? Pero…"

"Tengo dinero, además vamos al último lugar de la lista, está comenzando a oscurecer y hoy no quiero estar fuera tan tarde"

"Está bien"

La siguiente parada es el gran centro comercial cerca del vecindario, la verdad no estaba tan cerca pero tampoco tan lejos… era una distancia media, perfecta para hacerlo un lugar especial de encuentro con amigos, cuando estaba en la misma clase que mis queridos compañeros siempre veníamos todos a pasar el rato a este centro comercial. Tomamos un pequeño descanso en mi fuente de sodas favorita y comimos un pequeño refrigerio, después nos alistamos para buscar letreros de "Se busca empleado".

"¡A seguir buscando!"

"Oh…"

Un Aoba desganado me seguía, ya habíamos recorrido muchos lugares, entiendo cómo se siente, yo también estoy cansada y aún tengo que trabajar… Pasamos por varios establecimientos pero no tuvimos mucha suerte. Entramos en una tienda de mascotas.

"Uuaaa, ¡Qué bonitos animales!"

"Es cierto, son lindos"

Habían muchos, desde perritos, gatitos hasta unos cuantos loros extraños.

"Preguntaré al dependiente si necesitan ayuda"

"¡Ah! Te acompaño"

Pasamos un pequeño pasaje y encontramos al cajero.

"Disculpe, ¿La tienda necesita de nuevos empleados a tiempo parcial?"

"Mn… que yo recuerde no, sin embargo puedes dejar tus datos por si existe una vacante"

Eso nos habían dicho en todos lados así que no hubo más remedio que dejar datos y esperar a que llamaran, Aoba dejo sus datos al cajero y ambos decidimos pasearnos por la tienda de mascotas.

"Esos gatitos son muy lindos, me gustan mucho, pero a mi madre nunca le gustaron"

"¿Ah no? Mala suerte, ¿Le gustaba otro animal?"

"De hecho, no"

"¿Tuviste mascotas?"

"Sí, un par de perros, pero a mi mamá no le gustaban tampoco"

En ese momento pareciera que Aoba recordó algo. Habiamos llegado a la sección de caninos.

"¡Perritos!"

"Leslie…"

Me acerqué a los vidrios para mirar más de cerca.

"¿No son lindos?"

"Si… mira, sobre todo ese"

"¿Cuál?"

"Ese de allá"

Aoba señaló un perrito de pelaje negro, o azul oscuro, no se notaba bien, vimos como un dependiente entró a las jaulas a ordenar a los perritos.

"Se ve que es un bonito trabajo"

"¿Te gustan los perros, Aoba?"

"Algo"

"Oh… ¿Entonces te gustaría trabajar aquí?"

"No lo sé"

"Bueno, igual no hay vacantes, debemos buscar en otro lado"

"Sí, no tuvimos suerte hoy… ¿Es algo difícil conseguir empleo por esta zona?"

"Realmente no tanto, pero a veces hay temporadas que no hay nada"

"Tal vez esta sea una"

"Vámonos yendo"

"¿Ya?"

"Sí, te he dicho que no quiero estar hasta tarde"

"Está bien…"

"Bueno, ya que conoces el vecindario igual puedes quedarte por aquí"

"¡No! Volvamos a casa"

"Ok"

Me sorprendió un poco la respuesta alarmada que dio Aoba, caminamos sin hablar mucho hasta llegar a casa, Aoba se restiró un poco y dejo su mochila por ahí. Comencé a alistarme de nuevo.

"¿Eh? … ¿A dónde vas?"

"A mi trabajo"

"¡!"

"Mi trabajo es de media jornada y es por la tarde hasta la noche, no me gusta levantarme temprano así que ese trabajo me gusta"

"¿Qué tipo de trabajo es?"

"Después te digo"

Sujeté mi mochila y cuando me disponía a salir, noté que Aoba estaba listo para seguirme.

"¡Tú te quedas!"

"…"

Después de decirle eso, retrocedió un poco y yo salí. Mi trabajo no estaba muy lejos de mi casa, era en un Maid Café, no me gusta del todo hacer de sirvienta pero, la distancia, la paga, el ambiente de trabajo… todo era muy bueno como para simplemente dejarlo por no gustarme decir "Bienvenido a casa Amo", me sentía bastante avergonzada de solo pronunciar esas palabras, han sido millones de veces que he repetido esa frase y aún no se siente bien, sin embargo es un buen empleo. Llegué al lugar y me preparé para recibir a los clientes, me cambié a mi uniforme el cuál era un traje de sirvienta con orejas de gato, todas somos animales distintos, una tontería, pero vende bien. Era mi turno de recibir en la puerta así que me alistaba para hacer lo que siempre hacía… pero esta vez sería un poco diferente.

Se abre la puerta del café y yo hago mi rutina de siempre.

"Bienvenido a casa mi A… mo…"

"¿Leslie?"

"Gia… ¿Qué haces aquí? ¡Te dije que te quedaras!"

"Bueno simplemente no tenía nada que hacer y vine"

"¡Idiota!"

"¿Leslie sucede algo?"

Me llamaba una de mis compañeras.

"¡Eh, No, no pasa nada!"

"Disculpe mi Señor, ella a veces es tsundere"

"¿Tsundere?"

"Sí, es Leslie-Nya tsundere"

"¿Y ese nombre?"

"¿Así te llamas no?"

"Sólo 'Leslie-nya'"

"Pero a muchos de nuestros Amos les gustan las tsunderes"

"Pierdete"

"¿Qué dijiste maldita?"

"Ahm… nada"

Mi compañera me habló con un aura siniestra, sin embargo mi contestación la calmó un poco.

"Está bien… Y bien, Joven Amo, pase le daremos el asiento que se merece"

"¡! Pero yo…"

"Pasa, invito yo"

"Pero, Leslie…"

"¡Oh! Es tu novio"

"¡No! … Aoba pasa"

"¡Waa! Ya tienes tanta confianza con tu Amo que lo llamas por su nombre"

"…"

"Entonces tomaré asiento"