Hola chicos. Perdonen que haya tardado tanto. Y sobre todo con esté capítulo que tal vez nos les vaya a gustar demasiado. La trama va así y no la puedo cambiar... POR AHORA. Así que no exaspere, no digan que es "Bait" es que así imagine la historia. Sin más preámbulos, sigamos con la historia.
Capítulo III: Cuanto más me acerco, más lejos estoy
Habían pasado al menos un mes y medio desde aquella llamada, y Zelda aún no tenía la más mínima idea sobre el estado de salud de su madre. Conforme pasaban los días, más desesperada estaba. Cada vez se concentraba menos en lo realmente "importante", sus notas habían bajado preocupando a Daria y al mismo Link.
Incluso Mipha se había preocupado por Zelda, que en clase comenzaba a fallar con sus tareas o sus respuestas.
No cabía duda que a Mipha se le acababa la paciencia con las malas lenguas de sus compañeras. Las chicas podían llegar a ser sumamente crueles con los demás cuando se lo proponían, pensaba Mipha. No podía evitar sentir rabia cuando las amigas de la acosadora Malon se burlaban estruendosamente de Zelda, y esta simplemente dejaba salir algunas muecas de coraje. Pero no era porque le molestara que la trataran como despistada o torpe, era porque sentía pesadez de no saber nada de su madre en esos momentos, y las risas de hiena no ayudaban a su mente a pensar con claridad.
Además del coraje por las susodichas burlonas, Mipha se encontraba desanimada, sabía que Zelda no era su mejor amiga, pero si había algo en que podía ayudar, ella lo haría costara lo que costara, y no sólo por sentirse en deuda, no señor, sino porque en el tiempo que la había conocido mucho o poco se dio cuenta de que no merecía nada malo. Era una joven lista, educada, que siempre podía dar la cara por otras personas más débiles que ella, y Mipha había admirado esas cualidades siempre.
Siempre se le acercaba durante el tiempo en el que Zelda comenzaba a flaquear, le ayudaba con lo que podía. Incluso cuando no respondía las preguntas, Mipha trataba de soplarle respuestas.
No solo tenía el apoyo de Mipha, si no también, y principalmente, el de Link.
En fin…
Era la primera semana de Enero y Zelda seguía de la misma forma. Su mirada estaba perdida en la tristeza y eso hacía mella en Mipha y en Link.
-Bueno, me voy yendo a casa. Cuídense – dijo Mipha despidiéndose de los dos.
-Espera – dijo Zelda aturdida –Mipha… bueno. Quiero agradecerles por esta aquí para mí, a los dos. Quiero agradecerte especialmente a ti, Mipha – Lo último se lo susurró en el oído a la pelirroja.
Mipha se sonrojó cuando Zelda se hizo a un lado y les ofreció una pequeña tira de papel. Eran boletos para un parque de diversiones, pero solo había dos.
-¿Qué es esto? –Link los miro unos momentos y cuando se dio cuenta dio un pequeño grito – ¡Boom! Me diste en el blanco. Pero… sólo hay dos – Esa emoción se desvaneció al pensar que no iría el, quizá. Conociendo lo cruel que podía portarse Zelda a veces, aunque era solo unas cuantas bromitas.
-Bueno, como sólo conseguí dos, imagino que no hay más remedio que vayan ustedes sin mí – Comentó con una ligera sonrisa – ¿No creen?
-¿Ehhh? No, no y no, mejor llévate a Mipha – Dijo Link, riéndose un poco cuando Mipha dijo exactamente y al mismo tiempo que él, las mismas palabras. A excepción de que el "Mipha" se convirtió en "Link"
-De ninguna manera – Zelda sacudió su mano en gesto de desaprobación por la idea – Vayan juntos. Se merecen un descanso de mis dilemas. Ya me han ayudado suficiente los dos, es hora de ayudarles a ustedes – Ninguno de los dos entendió aquello que Zelda quería decirles. Sonrió para ellos, sus despistados amigos.
Se miraron nerviosos pero al final el rostro de Zelda imploraba que le hicieran caso.
-Bueno – dijo Link – Vayamos, Mipha, pero para la próxima las invitó a las dos. Tal vez a un amigo que hice apenas. Es buena gente pero es algo gruñón.
-¿En serio? Está bien, pero que no hagan bomba – dijo Zelda animada, más que antes – lo digo porque tu enojo más el suyo podría traer catástrofe.
Los tres comenzaron a sonreír de sobre manera. Link lo hizo al doble al ver que Zelda por fin estaba un poco alegre. Al menos se la pasaba bien cuando hablaban ellos tres. Le agradaba que Mipha fuera tan amable con Zelda, y a su vez, que le sacara una sonrisa a la rubia.
-Nos vemos este sábado, eso dice el boleto – Dijo Link cuando Mipha ya se iba, recibiendo un pequeño "¡Sí!" de respuesta.
-Espero que se diviertan – comentó la rubia alegremente – Link, sabes que no es necesario que yo…
-Nada de eso. Estarás en mi casa hasta que tu padre resuelva las cosas. No te preocupes… todo saldrá bien – Rozó sus dedos contra la cara de Zelda, haciendo que la joven se abalance contra él.
-Dime ¿Cuándo es que empecé a apreciarte tanto, Link? Ya no eres ese chico grosero y sucio que comía demasiado y gritaba como tonto. Te has vuelto un gran confidente.
Link se limitó a callar, sólo prevaleció acariciando su cabellera rubia con bastante calma.
Sábado-
Llegó el día. Link estaba esperando afuera de una estación del tren donde se verían. Saliendo de ahí estarían a unos metros del parque de diversiones.
Pasaron unos momentos después de la hora en que habían quedado. Se le hacía un poco extraño por parte de Mipha, ya que no acostumbraba a llegar tarde a reuniones o a los lugares de encuentro.
Estaba mirando el móvil cuando de repente le interrumpió una pequeña mano en el hombro.
-H-Hola, perdona por llegar tarde – Cuando Link se dio la vuelta se encontró con Mipha, en un bonito vestido color azul con detalles blancos, de manga larga y talle medio. En el pecho tenía la marca de la región de Lanayru, un gran monumento que conocían como "Bestia divina Vah Ruta" Además de conjugar su vestido con algunas joyas plateadas y un par de botines café claro. Bajó el vestido tenía unas medias y para el frio un pequeño gorro del mismo color que el vestido.
Tenía el cabello en un amarre de moño, una parte suelta y otra amarrada. Un poco de maquillaje al natural, aunque sus labios ya eran bastante rojos.
Link se quedó un poco sorprendido por cómo veía vestida Mipha. Sus mejillas ardieron con rojo cuando esta se postro tímida.
Él iba vestido con una playera y el símbolo de un ojo con una lágrima cayendo, este en color azul y el fondo negro. Unos pantalones sencillos y un par de tenis casuales. Un gorro color azul con una franja roja y la bufanda que le había regalado Mipha. Incluso tenía una chaqueta negra que le protegía bien.
-¿Vamos? – Le tendió el brazo para que ella lo tomara, Mipha lo aceptó algo apenada.
Caminaron fuera de la estación para encontrarse con la taquilla, donde dieron los boletos. Estos eran pase Platinum. Vaya que Zelda había regalado más que unos boletos.
Caminaron con lentitud hasta que en la mera entrada se toparon con un tipo de rifa, o algo por el estilo. Ni se inmutaron. No fue hasta que los tomaron de la mano que reaccionaron.
-¡FEEEEEELICIDADES! –Gritó con euforia lo que parecía un tipo de presentador – ¡Son la pareja 10,000 de este año nuevo!
-¡¿EH?! – Mipha, asustada por el gritillo se escudó con Link.
-¡Es tímida! – El tipo le encajo el hombro a Link, con una mirada picara – Son del mejor tipo – susurro al rubio.
Link se alejó bruscamente de él y tal como hizo Mipha, la puso detrás de él mismo a unos pasos detrás.
-¿Podría dejarnos en paz? Estamos aquí para disfrutar el día, no para que…
-Eso mismo, amor de parejas – Suspira largamente con una sonrisa, sonrojando a los dos muchachos.
-N-No somos una pareja… –Dijo Mipha en un tono muy bajo.
-¡L-LO QUE DIJO ELLA! – Gritoneo el rubio apenado.
-¡Pero que dulces muchachos! – Este comenzó a carcajearse – En fin. Como premio tendrán cupones para comida gratuitos, de cualquier puesto que deseen y dos pases dobles Platinum para que nos visiten de nuevo. Disfrútenlo – Les dio un sobre con los respectivos cupones y boletos.
Les tomaron una foto, como si fueran una pareja y luego les dieron una copia.
-Es increíble cómo la gente puede estar tan loca para confundirnos como pareja – Comentó Link con las mejillas coloradas – E-Es decir… –Tapó su boca y miró a otro lado nervioso – ¿Cómo pueden pensar que alguien como yo soy tu pareja?
La cara triste de la chica se desvaneció al escuchar sus palabras. Por un momento pensó que el hecho de decirle que "la gente esta tan loca para confundirles como pareja" era como si estuviera insinuando que a él le parecía horrible que ella pareciera su novia.
Mipha se rio de Link con diversión – Claro que no, Link. Yo creo que más bien se preguntan, como una chica tan… tímida y torpe podría ser novia de alguien como tú – Sus mejillas se tornaron carmesí al momento en que ella dicto esas palabras.
Hubo un largo e incómodo silencio, mismo que Link rompió por la vergüenza. Tomó la mano de Mipha y la llevó a algunas atracciones del parque.
Nunca se había sentido capaz de ser tan abierta con una persona. ¿Cuándo había cambiado todo? Esto era posible y nada más posible por Zelda. Haberla defendido, lo que era lo correcto, lo llevó a ese momento y ese lugar. A tener esa relación de amistad con Link. Nunca se había sentido tan bien por haber hecho lo que es correcto, no tanto como en ese momento.
Subieron a la montaña rusa y otras atracciones. Una que en especial quería probar Mipha era las tazas rodantes. Link prefirió entrar a la casa de los espejos, aunque Mipha se sentía medio perdida en el sitio.
Finalmente llegó la tarde noche. Se sentaron a beber y comer algo mientras hablaban de lo bueno que había sido el día.
Mipha aclaró su garganta tímidamente. Se dirigió hacia Link con la mirada su luego la desvió, atrayendo la atención del rubio.
-¿Qué pasa? – Pregunto el muchacho confundido.
-No… no es nada, Link – Suspiró hondo para mirar el rostro de Link, que aún parecía no entender lo que pasaba – Bueno, tal vez si es algo, pero…
-¿Pero…? –Los ojos de Mipha ni siquiera tocaban los suyos. Estaba muy nerviosa como para hacerlo.
-Tengo… tengo algo que he querido decirte desde hace mucho tiempo. Pero me temo que si te digo algo ya no podamos seguir como estamos y todo cambie a mal, porque obviamente sé la respuesta a esto.
-¿Hiciste algo malo? No sé que estas tratando de decir, Mipha. Sabes… antes de que continues, quiero decirte que de verdad has sido una persona amable y confiables. Nunca me había sentido tal que así hablando con una chica, por… bueno, tu sabes. Me siento a gusto con tu compañía, no sabía que tan amigable y agradable podrías ser. Lamento no haberte hablado antes.
Esas palabras le habían dado un valor y esperanza a Mipha, por lo que prosiguió a decirle lo que quería decirle – Link, desde hace mucho tiempo tú…
Hubo palabras sordas, parecía que toda la gente no había escuchado nada de lo que dijo Mipha, salvó por Link. La mirada del rubio se expandio como dos grandes platos y su boca balbuceaba cosas que ni siquiera sabía en que idioma estaban.
Nunca había escuchado a alguien hablar tan bien de él. De sus cualidades, sus defectos y sus encantos. Que alguien supiera poco o mucho sobre lo que le gustaba y lo que odiaba. De sus virtudes como hombre y todo por lo que ha estado luchando. Además de Zelda, nadie se había atrevido a hablar mal sobre el estúpido pensamiento de las chicas sobre "Link no tiene padre y es cool por eso"
Aun estaba mudo por aquellas hermosas palabras hacia él, y sobre la expresión de esos sentimientos. Mipha bajó la mirada con agradecimiento y se levantó de la silla para marcharse, y así hizo.
Link no dijo nada, no pudo. Reacciono hasta que Mipha ya llevaba un buen tramo de camino, pero eso no le impidió a sus piernas correr todo lo que podía.
El joven alcanzó a la muchacha, que ya tenía lágrimas por lo que había ocurrido.
Mipha era sensible y delicada. Aunque no sentía ni rencor u odio, estaba un poco cabizbaja porque seguramente había tirado una buena amistad a la basura. Sabía que tomar riesgos era una tontería, pero lo hizo.
-N-No me mires – comentó la chica apenada –Lo siento, Link, porfavor, olvida lo que dije, fue una tontería arriesgar nuestra amistad cuando se perfectamente que tú no…
El joven calló a Mipha con un beso directo en los labios. Ni siquiera sabía bien que estaba haciendo, sólo reacciono. Como era muy bajita tuvo que agacharse y tomarla por los brazos con fuerza. Le atrajo hacia él. Primero no sabía que estaba ocurriendo, y luego se abrazó al joven con recelo.
La gente a su alrededor se reía un poco ante la pareja "fugaz" despues de terminar el trabajo, Link la jalo hacía un sitió más privado. Un pequeño jardincillo donde no había más que una cuantas personas por la hora.
Link le dio la espalda a Mipha cuando llegaron al sitio, y no se atrevió a articular palabra alguna. Pero no iba a escapar de sus actos. Lo había hecho por alguna razón, la cual aún no tenía bien claro.
Se supone que estaba perdidamente enamorado de Zelda. Esa chica tierna y amable que le gustaba estudiar más que otra cosa, y que amaba la música. Su cabellera rubia, sus ojos azul oscuro y su rostro fino lleno de amabilidad.
Pero ahora no podía ver a Zelda. En su cabeza estaba la imagen de Mipha a la que le había arrebatado un beso ferviente y luego la había arrastrado hasta ahí. Quizá su amor platónico era Zelda, pero la chica que no salía de su cabeza era Mipha.
-Link, no tenías que darme un beso por lástima, o porque me viste llorando. Bastaba con un abrazo para qué… –Link interrumpió nuevamente con un beso y esta vez no se detuvo.
-No ¿Lastima? No sería capaz. Si de verdad no hubiera querido, no lo hubiera hecho. – El rubio esbozó una cálida sonrisa que llenó de calor el corazón de Mipha – A decir verdad fue más un impulso de deseo. No sé. Verte llorar tal vez fue un detonante – Rascó su nuca con cuidado – Es decir... Cada vez que hablamos es tranquilidad, cuando nos miramos, siento un cosquilleo en mi pecho, y cuando rozó tu mano o la tomó por completo pasa lo mismo. Creo que me gustas también.
El crepúsculo azotó todo el lugar, haciendo pleno el momento. Mipha comenzó a llorar nuevamente, pero esta vez con una sonrisa cálida. Como si todo a su alrededor hubiera desaparecido. Tomó valor de si misma y se abrazó a Link, a su vez este la estrujo con ternura.
Volvieron cada quien a su casa. Link la acompaño hasta la estación y regresó a casa pensando las cosas que habían pasado. Suspiró profundamente y tomó su pecho cuidadoso.
Cuando llegó, Zelda le esperaba con la cena lista, y como siempre su madre no estaba en casa.
-¿Y bien? –preguntó la joven cuando miró que Link estaba distraido.
-Ni te imaginas. Creo que ahora tengo novia – Rascó su nuca avergonzado mientras Zelda se reía de él.
-Tu dijiste que necesitabas a clarar tus pensamientos. Estoy segura de que si hubieramos ido no te habrías divertido tanto. Además Mipha ya sentía cosas por ti desde antes. No iba a arrebatarle su felicidad aceptandote.
-Creo que había muchas cosas pasando ultimamente. Cuando te dije mis sentimientos, sonreiste y afirmaste que no estaba enamorado de ti. Tal vez tenías razon.
-Mipha es mejor partido para ti. Además no estoy enamorada de nadie en absoluto. No tengo cabeza para esas cosas y tampoco te veo de la misma forma.
-Si, bueno, de todas formas tenías razón. No estamos diseñados el uno para el otro.
Platicaron amenamente y luego Link se dirigió hacia su habitación. Miro su celular dándose cuenta que Mipha le había mandado unos mensajes.
Mipha~ Hoy a las 21:08
-Link, gracias por el día.
Esto… no quiero causarte ninguna
molestía, así que puede no
contestar. Sólo te deseo buenas
noches…
Link~ Hoy a las 21:42
-No pasa nada, disculpa que
apenas haya visto el mensaje.
Estaba cenando. Me alegró que
lo hayas pasado bien…
-Descansa, linda.
En ese momento, Mipha leyó el mensaje y se estremeció totalmente. Link era muy atrevido a veces, pero eso le gustaba mucho. Sobre todo si hacía cumplidos amables. No podía estar más feliz…
Link esbozó una sonrisa al leer el mensaje. Suspiró profundmente y luego se preparo para dormir.
NOTAS:
Chicos, si, si, ya sé, ya sé. Odien a Zword, linchenla. :'v No, no lo hagan. En serio, esperen. Así va la trama, ¿ok? En fin, ya se vera que pasará despues. No se desesperen. Chao
