Declaimer: Estos personajes no me pertenecen, sólo les cambio su historia.

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Desde esa fatídica tarde Bella evitaba a Edward a toda costa, a la hora de la comida y del desayuno no se sentaba con ellos dos a cenar, si no que comía antes junto a Leah y Alice, que se encontraban tremendamente sorprendidas por este hecho. A la hora de la cena no podía evitar cenar junto a los dos hombres, y en parte tampoco quería, a esta hora era el único momento en el cual podía hablar con Jasper, o incluso con Rosalie y su hermano.

Edward no se había disculpado, y no parecía tener intención de hacerlo, lo que la crispaba de sobremanera, pero al menos había parado con sus burlas y vejaciones, aunque más por su numerito, ella pensaba que era porque su hermano, Jasper y Rosalie habían intercedido por ella. Bella había sopesado en numerosas ocasiones la idea de irse a casa de Emmet, como Rosalie le había ofrecido en un principio, pero no quería dejar sola a Alice, pero la razón principal era que no quería darle el placer a Edward de la victoria sobre ella entregándole una evidente rendición.

Esa misma noche venían invitados a la casa, Bella lo supo en cuanto Sue entró por la puerta para ayudarla, aunque ella no había sido avisada. Se prepararon para cocinar, Alice hizo sus tareas pero cuando acabó se acercó a la cocina para ayudarles a preparar la costosa cena, Leah, negada en la cocina por naturaleza, prefirió ir a limpiar la cubertería de plata. Después de la comida, Bella se encontraba ocupada preparando la cena cuando por la puerta entró Rosalie, al verla así se sorprendió.

-¿Cómo que todavía estás así? ¡Súbete a prepararte y date un baño para que se te vaya el olor a comida! subiré e un rato a ayudarte a vestir.

Bella no comprendía por qué tanta ceremonia en su atuendo, si Rosalie la iba a eclipsar, se había hecho un semi recogido en el pelo, dejando caer unas ondas que parecían naturales por su espalda, llevaba un vestido lavanda, de amplio escote que le sentaba como un guante a la vez que resaltaba sus preciosos ojos azules, rodeados de pestañas más negras y tupidas de lo habitual, llevaba las mejillas sonrosadas y los labios pintados.

Bella se preparó un baño de agua caliente y echó un jabón con un olor floral, llevaba usando esa loción a diario desde niña, pero desde que estaba aquí era la primera vez que la usaba, tan solo tenía dos botes y medio y quería que le durara. Se lavó el pelo y cuando por fin acabo se envolvió en toallas y entró a su habitación donde le esperaba Rosalie mirando sus pocos vestidos. Negaba con la cabeza mientras miraba a los vestidos de forma malhumorada a la vez que Bella se aplicaba crema por el cuerpo.

-¡Oh!-Exclamó Rosalie al abrir el arcón y encontrarse con un precioso vestido del color del vino tinto. Sin comentar nada lo sacó y sentó a Bella delante del tocador.

Rosalie dejó las ondas de Bella al natural, pero apartó unos cuantos mechones de la cara de Bella, le aplicó un poco de color a las mejillas, con un carboncillo oscureció sus pestañas y por último, con un color más oscuro que el de Rosalie se pintó sus labios que quedaron del color de las cerezas.

Bella se acercó al vestido y acarició la tela de este. No era lo último en moda, era más clásico y atemporal que eso, era una prenda que le había regalado su tía Charlotte para la boda de una prima, el color era como el vino el vino. Se ajustaba perfectamente a su cuerpo por la zona del busto a la cintura y luego caía con gracia hasta el suelo, tenía un generoso escote y también tenía detalles bordados en negro y plateado en la zona de arriba.

Bella se puso el vestido, incómoda de tener que tener que ir tan arreglada a una cena en la que simplemente era invitada por… Bueno, en realidad no sabía por qué estaba invitada, y en parte tampoco deseaba estarlo, deseaba quedarse en su habitación con una novela y más tarde dormir.

Cuando Bella y Rosalie habían acabado, hacía tiempo ya que había comenzado la fiesta, bajaron juntas por las escaleras, pero Bella en su fuero interno tenía la esperanza de que nadie a su alrededor se diera cuenta de su llegada, no estaba para soportar miradas indiscretas de la gente que trataba de averiguar quién era ella.

Cuando por fin llego abajo su intento de huída a las cocinas se vio frustrado por Rosalie, que le agarró del brazo y la condujo hacia su hermano que las esperaba, gracias a dios, solo. En la sala debía de haber más de 20 personas, en su mayoría hombres, todos algo mayores que su hermano, también había algunas mujeres en su mayoría de una edad parecida a la de los hombres salvo algunas que parecían tener su misma edad. La pareja comenzó a hablar pero Bella no estaba atenta, miraba alrededor buscando una forma de huir sin ser vista.

Entre la muchedumbre reconoció a la mujer que casi se lleva su chaqueta, que evitaba a toda costa cruzar su mirada con la de Bella, todo el mundo parecía conocer a todo el mundo y Bella se sentía como pez fuera del agua, estaba a punto de darse por vencida cuando vio a dos personas que se encontraban casi tan perdidos como ella, o al menos eso parecía.

Eran dos hermanos, eso lo que Bella dedujo porque eran increíblemente parecidos. Ambos tenían el pelo de un extraño color rubio rojizo y liso, ella largo hasta la cintura y él corto y bien peinado, la piel de ambos era clara, casi translúcida, pero lo más sorprendente de ellos eran sus ojos, eran de un color azul grisáceo tan claro que parecía hielo, ella era pequeña, de la altura de la propia Bella, y él era alto y por las maneras de ambos se les veía que eran de buena cuna.

La chica, dándose cuenta del estudio de Bella se giró para mirarla, después de devolverle la mirada por unos segundos le dedicó una vacilante sonrisa que Bella respondió suavemente, sin pensárselo se acercó a ellos, quería tener alguna cara amiga que no fuera de su familia o viviera en su misma casa.

-Hola.-Dijo.- Soy Isabella Swan, y soy nueva en este pueblo, también-No sabía qué decir, las presentaciones nunca fueron su fuerte.

-Hola.-Dijo la chica que parecía bastante más extrovertida que su hermano.- Nosotros somos Tanya y Riley Denali, y te conocemos de lejos, eres la condesa de Forks, una pena lo de tus padres y tu hermano.

-Ya, bueno mi hermano al parecer estaba aquí.- Dijo Bella sintiéndose incomoda.-Es el hombre alto y moreno de allí, el que está con la rubia.- Señaló Bella por encima de su hombro.

-¿Estuvo aquí todo este tiempo y no se comunicó con su hermana huérfana, jamás?-Habló por primera vez el chico, que era el típico señorito inglés elegante.

-No.-Bella se encogió de hombros.- Y ni siquiera estoy aquí por él, atracaron mi carruaje de casualidad. ¿Cómo…?

-Mi madre se casó con uno de estos…señores,-Explico Tanya, pero dijo la última palabra con sorna.- no me malinterpretes, me cae bien Aro, solo no me gusta su trabajo. Llevamos aquí unos seis meses, nos han hecho jurar que no contaremos nada. ¿Cómo? Si no nos dejan salir de aquí.

-A mi me han puesto a trabajar.-Tanya la miró sorprendida.- Soy la cocinera de la casa.-Siguió hablando Bella mientras se encogía de hombros.-Al menos no es un trabajo duro, ni asqueroso.

-Es injusto, deberían dejarnos decidir si queremos irnos.-Se quejó Riley, a lo que ambas mujeres asintieron conformes.

En ese momento se anunció la comida, Bella se despidió de los dos hermanos y se acercó al suyo propio, que se encontraba junto a Rosalie. Se dirigieron a las mesas, se sentó entre una mujer de mediana edad y Rosalie. Bella frunció el ceño, como podían tener reuniones tan normales haciendo lo que hacían para poder pagar todo lo que iban a comer. La cena transcurrió tranquila, y Bella apenas apartó la mirada del plato, Rosalie hablaba con las mujeres de otros hombres y Emmet estaba demasiado lejos como para mantener una conversación con él. Jasper se sentaba junto a Edward en la cabecera de la mesa. Nadie parecía reparar en su presencia, no sabía para qué se había arreglado, podría haber bajado en su pijama y la gente no se hubiera dado cuenta.

Pero alguien si se había fijado, Edward desde la cabecera de la mesa prácticamente no le quitaba la vista de encima. Estaba preciosa con ese vestido rojo, parecía hecho a la medida y su pronunciado escote dejaba poco para la vivida imaginación de Edward.

-¿Quién es la nueva jovencita?

La voz de Cayo sacó de su ensoñación a Edward, Cayo era un hombre de unos cuarenta y tantos años, con el pelo ya cano, que sentía predilección por las mujeres mucho más jóvenes que él.

-Cayo es demasiado joven para ti.-Interrumpió Aro Vulturi, el padrastro de los mellizos Denali tras su boda con la viuda Charlotte Denali.-Pero sería genial para mi hijastro Riley, son de la edad.-Esta conversación no le hizo la más mínima gracia a Edward, pero no podía negarse en rotundo a nada sin que la gente se diera cuenta de su predilección a la pequeña de los Swan.

-Es Isabella, mi nueva cocinera.-Hizo una pausa para después continuar.-Es la hermana pequeña de Emmet, así que si estáis interesados en ella hablad con él, aunque no creo que le haga gracia que su hermano se case con un hombre tan mayor.-Dijo mirando con fijeza a Cayo, que apartó la mirada avergonzado.-O con un inglés en general, ya que se vendrá con nosotros a América, cuando yo me case.- Concluyó Edward, triunfante.

-Pero para eso pasarán tantos años que la muchacha estará vieja.- Exclamó Aro en tono amigable.- No tienes intención de casarte a corto plazo, y si Emmet quiere casar a tu hermana no puede esperar a que estéis allí.

En ese momento Edward volvió su mirada hacia Bella, que en ese momento parecía absorta mirando al infinito. Aro tenía razón, si quería casarse tenía que comenzar a buscar ya a una mujer, y tenía que ser una mujer que conociera a existencia de su dedicación, no quería tener que dar más explicaciones de las necesarias a nadie.

Y Bella le pareció una increíblemente buena candidata, era hermosa, de buena familia por lo que tenía la más exquisita de las educaciones en todos los sentidos, y lo que más le impresionaba era la fuerza de espíritu y valentía que había demostrado en su corta estancia aquí. Pero era joven, demasiado joven, era 9 años menor que él, y a parte ella era algo pretenciosa por el modo en que subía su naricilla.

-Pues yo creo que lo que debería hacer es rendirse y volver a América.-Interrumpió Jasper que hasta el momento había escuchado la conversación en silencio.-Tus padres comprenderán que no hayas encontrado a ninguna mujer de tu gusto y te dejaran allí tranquilo, pudiéndote casar cuando te plazca.

Edward se dio cuenta de que era una buena idea, pero no sabía si estaba preparado para volver y dejar este pequeño pueblo. Sin decir nada más se encogió de hombros y volvió a centrar se en su comida, dirigiendo su mirada de vez en cuando a Bella.

Cuando por fin acabó la tediosa cena, Bella fue guiada hacia el salón donde la gente pensaba disponerse a bailar, lo que no era del agrado de Bella, observar como la gente bailaba mientras se sentaba en una silla muerta del aburrimiento

El baile comenzó, y para su sorpresa el joven Denali se acercó y le pidió un baile, giraron juntos mientras le oía hablar de su antigua vida, de cuanto la echaba de menos y de un millón de cosas más, pero todas sobre él Todo esto lo miraba Edward desde un extremo de la sala, Bella bailaba con ese pinta monas a una corta distancia, y le sonreía, pero de una forma falsa y falta de fuego que le decía que no debía preocuparse, al menos cuando él la enfadaba le miraba con más sentimiento.

En cuanto comenzaron a sonar los últimos acordes de la música Bella hizo ademán de separarse, pero Riley demasiado centrado en su relato sobre sus aficiones en su antigua vida pareció no percatarse de ello, para salvación de Bella Jasper se acercó a ellos y la sacó a bailar apenas dedicándole una mirada a Riley.

-Gracias.-Murmuró de forma baja Bella.-30 segundos más y me muero del aburrimiento.

-Es un placer salvar a una dulce damisela.-Rió Jasper mientras hacían un intrépido giro que hizo que la gente de alrededor les observara.-Así que estamos en paz, te secuestré y ahora te he salvado.- Bella rió ante el comentario

-No te he guardado rencor desde hace mucho por ello, aunque resulte extraño.-Dijo Bella mientras miraba a su alrededor- Incluso te considero uno de mis pocos amigos aquí, por eso no le he comentado a nadie la forma en que miras a cierta persona.-Dijo refiriéndose a Alice, cada vez que pasaba alrededor de Jasper este sonreía.

-Es un gran honor, Mi Lady.-Dicho esto, la agarró por la cintura y la elevó por los aires haciendo reír incontrolablemente a Bella.

Edward vio como seguían girando mientras reían tras que Jasper la elevara. Frunció el ceño, Jasper era dos años menor que él, no era una edad mucho más lejana que la suya con respecto a Bella, pero ¿Podría ser que entre el rubio y la castaña estuviera surgiendo algo más que amistad? En ese momento Jasper hizo girar a Bella varias veces seguidas haciendo que esta riera.

Debería hacer caso a su cerebro, y dejarla en paz, si ella quería tener una relación con Jasper y su hermano lo permitía no era asunto suyo. El comprendía esas palabras pero eso no hacía que se le pasara el mal humor y tuviera esa extraña sensación de celos y posesividad anclada al pecho.

El baile acabó, y en el fondo no lo pasó tan mal como esperaba, bailó con su hermano y con Jasper, charló animadamente con Rosalie y pudo conocer más a la hermana melliza de Riley. Gracias a Dios Riley se sintió ofendido por dejarlo plantado en la vista de baile y no la volvió a siquiera mirar, pero su hermana al contrario que él era mucho más divertida e inteligente, Tanya no le gustaba estar aquí, pero decía haberlo asumido y se mostraba entusiasta por un chico algo mayor que ellas que se encontraba en el baile, un tal Alec.

Bella se despidió de su hermano y de su cuñada que fueron los últimos en irse y se fue a su habitación, era tarde pero al menos mañana tendría el día libre y no tendría que madrugar, cuando estaba abriendo su puerta alguien aclaró su garganta a sus espaldas, ella se giró para ver quién era.

A su espalda se encontraba Edward, todavía vestía su traje pero se había quitado la corbata y desabrochado la chaqueta y el chaleco y su melena se encontraba más revuelta de lo habitual.

-Querría disculparme por lo del otro día.-Soltó él sin más dejando a Bella con la boca abierta.

-Esto…Bueno, disculpas aceptadas, supongo.- Balbuceó ella sin saber que decir.

-Un consejo, no deberías comportarte así en público con Jasper, mataría tu reputación.-Bella le miró sorprendida.

-¿Qué más da mi reputación aquí?-Dijo siendo sincera.-Nos iremos a tu país pronto y no pretendo llevarme a ningún marido desde aquí.

-Me da lo mismo, no quiero que te acerques de esa forma a Jasper, al menos si estoy yo presente.

Bella le miró con una ceja alzada, esa mirada, comprendió Edward, significaba que no pensaba seguir sus advertencias. Entonces el bajó su mirada desde sus ojos a sus labios, que seguían tan cerezas como cuando había entrado a la sala esa tarde, y sin pensar y poder evitarlo cayó.

La estaba besando, era lo único que Bella podía pensar y sentir. Las manos de él se encontraban sobre su cintura, subiendo de vez en cuando hasta el borde de sus pechos, acariciándolos solo con la punta de los dedos, el beso era brusco, pasional y demandante y ninguno de los dos supo que significaba. Tras unos segundos Bella reaccionó al beso llevando sus manos hacia el cuello de él, acercándole hacia sí.

Al darse cuenta de ello, él acaricio con su lengua el labio inferior de ella, esta le cedió el permiso para que la lengua de él se adentrar en su boca, en el momento que la lengua de él tocó la suya Bella soltó un lastimero gemido, buscando más se alzó sobre sus puntas para estar más cerca de él, Edward bajó sus manos de los costados y las dirigió hacia el culo de ella, el cual apretó con fuerza atrayéndola hacia sí.

Tan solo el ruido en el piso de abajo pudo separarles, se miraron a los ojos durante un momento sin saber que decir, hasta que Edward se dio la vuelta y sin decir nada más desapareció por el pasillo dejando a una pasmada Bella sola frente a la puerta de su dormitorio.

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¡Hola chicas!

Siento no actualizar es que no he tenido tiempo, pero intentaré actualizar a partir de ahora cada fin de semana más o menos.

Espero que dejen Reviews porque es lo que me motiva.