-¿El por qué?- ella asintió y Jane dudo un poco al contestar, algo raro en él-. Ummm aparte de que quería que te divirtieras yo creo que para salir de la rutina, ya sabes. Dime ¿cuando hicimos esto alguna vez?

-Bueno sin mencionar los casos, íbamos a un bar, al campo de tiro o como siempre a una cafetería.

-¿Lo ves?

-Si tienes razón y dime ¿Qué es eso de "admiración de las luces de noche" que el hombre dijo antes de subir aquí? ¿Es pirotecnia?

-No, no son fuegos artificiales. Este parque al parecer no está de acuerdo con invadir de humo el cielo y es una forma elegante de decir que todas las personas lanzaremos un farolillo volador- antes de que Lisbon pudiera decir algo, Jane dejo de remar, se inclino a su derecha y tomo algo debajo de su asiento-. Cuando unas luces empiecen a parpadear alrededor del lago podremos lanzarlos.

Lisbon sin saber bien porque, sintió revueltas y confundidas todas sus emociones. Felicidad porque de pequeña siempre quiso aventar aquellos farolillos pero nunca se le cumplió y también felicidad por compartir aquellos momentos con este hombre de sonrisa encantadora o solo porque estar a su lado era plena felicidad para ella. Sintió confusión por la iniciativa de Jane de hacer algo así solo ellos dos, sintió emoción, luego preocupación porque él se diera cuenta y adivinara lo que pasaba por su mente en esos momentos, todo eso en un segundo para contestar:

-¿Hay uno para cada quien?- pregunto con exagerado entusiasmo, a lo que él respondió con una amplia sonrisa.

-De haber sabido que te ibas a poner así hubiera pedido dos y una cámara, pero qué digo, te grabare con el celular- no dejaba de reír y ella puso los ojos en blanco.

-Así te atrevas a grabarme te arrojare al agua- dijo e inclinándose inconscientemente hacia él amenazadoramente.

-Está bien, está bien Lisbon- con la cabeza gacha y las manos en son de paz. Pero luego volvió a levantar la vista hacia ella para decir otra cosa se dio cuenta que ella seguía inclinada, cerca, frente a él observándolo amenazadoramente todavía. Sin darse cuenta se perdió en cada una de las pecas que tenía frente a él, se perdió en el esmeralda sus ojos y tal vez si ella no hubiera hecho ese ligero y pequeño movimiento de sus labios se habría dado cuenta de la dilatación de pupilas de la mujer.

Lisbon se deleitaba de la cercanía de su acompañante pero aún más la forma en que la estaba mirando. Era necia y seguía repitiéndose que no se ilusionara, pero otra parte le decía que por una vez en su vida viviera el momento. Entonces sin aviso empezó un parpadeo de luces a su alrededor y algunas personas en otras lanchas empezaron a lanzar el farolillo. En verdad que eso los devolvió a la realidad, se apresuraron un poco y lanzaron entre risas el farolillo volador. Lisbon se dio cuenta que todos en el cielo tenían distintos colores y formas percatándose que el de ellos era un redondo corazón, vio estrellas redondeadas, rombos, cuadrados y muchas más figuras relucientes resaltando en la oscuridad del cielo. Permanecieron en un relajante silencio observando cómo se alejaban, en eso Lisbon volteo a una lancha no muy lejos de ellos que llamo su atención por la pareja que se encontraba ahí, sintió que sus ojos la engañaban así que fijo más la vista. Jane se dio cuenta:

-¿Acaso quieres saltar al agua o que haces?- dirigió su mirada a donde ella lo hacía-. ¡Oh vaya!

-No me lo puedo creer, Cho y Fisher están ahí juntos.

-Les dije que mantuvieran su distancia-dijo molesto.

-¿Qué? ¿Tú sabías de su relación? ¿Desde cuándo?

-Ay Lisbon, por favor promete que no te enojaras después de lo que te diré- parecía preocupado-, es que yo… Ayer en la tarde un equipo especial de Nuevo Orleans pidió la ayuda del equipo a Abbott para atrapar a un terrorista fugitivo, cuando nos lo informo solo estábamos Cho y yo-Lisbon no entendía que tenía que ver eso-. Entonces Abbott pensaba decirles a ti a Fisher por la mañana ya que tuvo que salir temprano anoche, y más tarde le llame para pedirle que no te dijera nada acerca del caso p…

-Pero ¡¿Por qué hiciste eso?!

- Ya te lo dije Lisbon, ayer estabas algo rara, ¿pero qué digo? Haz estado muy angustiada estas semanas por algo y no es por el cambio de Estado ni nada de eso, hay algo más que te molesta y no mientas diciendo que no es así. Así que para atrapar al terrorista ideé un plan, ya que tenían una pista del…

-No, ¿sabes que Jane? No me importa, quiero bajarme ya de aquí.

-Ay Lisbon, por favor entiende…

-¿Entender qué? Que te encanta sacar conclusiones y manipular mi vida según tú para mi bien, el problema es que no sabes si es eso lo que quiero y es obvio que no quiero, te lo he dicho miles de veces. No quiero que me salves tú, no quiero que decidas por mí y mucho menos quiero seguir con esto- estaba tan molesta y no sabía si más con él o con ella misma que había pensado que Jane la había traído a ese lugar con otro propósito, eran de esos enojos en los que quieres echar a llorar de la frustración pero igual se hizo la fuerte- Lo peor de todo es que Abbott acepto toda esta estupidez.

Jane se dio cuenta de su error, no quería que se molestara más. Quería abrazarla y decirle que en verdad estaba preocupado por ella, que si ella esta angustiada él también lo estaría. La situación era todo lo contrario a lo que él quería que pasara, el plan era que el fugitivo se reuniera con un amigo, Wylie hackeo su correo haciéndose pasar por ese amigo quedando a las 9pm (todavía faltaba 1 hora), era un plan sencillo así que le había pedido a Abbott el día libre para él y Lisbon, y extrañamente este había aceptado sin protestar. Aunque estaba algo molesto con Fisher y Cho por no guardar la distancia que les había pedido, realmente no tenían la culpa, solo estaban cubriendo perímetro para cualquier intento de escape del criminal.

Sin embargo en ese momento nada respecto al criminal le importaba. Estaba concentrado en la mirada furiosa que tenía delante y pensar que justo hace unos momentos consideraba en tal vez dar un paso más, en qué hacer con Lisbon, pero siempre era la combinación perfecta entre estúpido, inseguro y cobarde ¿Cómo era posible ser mentalista y no saber si esta mujer te ama? ¿Qué podía darle él? ¿Y si solo imaginaba cosas? Siempre pasaba eso en su mente y para silenciar esas preguntas se distraía resolviendo los casos y bueno claro disfrutando a Lisbon a su lado por lo menos de esa forma. Sí, era un estúpido cobarde y dijo:

- Solo quería quitarte la angustia, el estado de ánimo se contagia ¿lo sabías?

-Pues no lo hagas-Jane dejó de remar y puso su mano sobre el hombro de ella y esta se lo sacudió de encima.

-Lisbon me preocupas, no me importa que tú no quieras eso. Es solo que eres mi compañera, mi amiga y los amigos se preocupan los unos por los otros. Quisiera que me tengas la confianza que yo te tengo a ti o por lo menos solo un poco, decirme lo que te ocurre y ayudarte- esa mirada azul sincera expresaba más de lo que sus palabras decían, lo cual hizo que Lisbon se tranquilizara un poco. Solo un poco.

-¿Crees que si no confiara en ti, habría arriesgado mi carrera en vano todos estos años?- ambos no pudieron evitar sonreír ante ese hecho.

¿Cómo demonios pasaban de estar en una mala situación a compartir risas en cuestión de nada? Lisbon seguía algo desilusionada pero al parecer el enojo se había esfumado cuando ambos rieron ¿Cómo era eso posible? Antes le duraba más tiempo el enojo con él, y ahora solo con unas palabras tranquilizadoras se había calmado, algo andaba mal en ella y sabía perfectamente que era.

-No es lo mismo arriesgar tu carrera por alguien, que confiar en él.

-¿Ah no? ¿No cuenta confiar ciegamente en estúpidos y arriesgados planes? ¿No cuenta ni tantito?

- Bueno si lo pones así supongo que sí. Por cierto, gracias, muchas gracias Lisbon- ella arqueó una ceja.

-¿Gracias por qué?- Jane se levanto y se sentó a su izquierda. Ella lo observaba fijamente.

-Por todo, no solo por estar conmigo todos estos años, sino por apoyarme, sacar en mi una mejor persona y no dejar hundirme en la obscuridad que llevaba- entonces se acerco más a ella y la abrazó lo más fuerte y cariñosamente posible. Daba gracias a que trajera el cabello suelto para así agachar la cabeza y embriagarse con la fragancia a canela que desprendía, de embriagarse de cuello de su descaradamente, de estrecharla, de sentir latir su corazón muy de cerca, de ya no pensar y solo actuar.

Vaya que no se esperaba ese abrazo, pero qué demonios. Al sentirlo una vez más así de cerca lo abrazo con la misma intensidad que él lo hizo y así como la última vez cerró los ojos para entrar en completa tranquilidad en los brazos de aquel hombre con linda barba.


La historia está tomando un camino algo distinto a lo que pensaba cuando la empecé y puede sea más larga de lo planeado. Gracias por pasarse en verdad. REVIEWS? REVIEWS? REVIEWS? Eso en serio motiva mucho a seguir =)