Autor: Vladirmir
Personajes: De JKR
Pareja: Draco-Astoria-Scorpius
Categoría: Drama
Ranking: M
Correctora:
Cap 4.- Marcas bajo la piel
Scorpius se quedo paralizado, acababa de escuchar a Nicolás, su mejor amigo, el chico que lo había ayudado desde que tenía recuerdos, con quien se pasaba cada día en el colegio, estaba enamorado de él, y no se había percatado de ninguna pista, pero estaba seguro de que Nicolás le había dado más de una indirecta.
- Nicolás…. Yo… no sé qué decirte, jamás he sentido atracción por un hombre, eres mi mejor amigo, siempre he estado contigo…-Scorpius se puso nervioso cuando noto que Nicolás se acercaba a él.
- no puedes saber si no te atraen hasta que no lo pruebes – Scorpius termino de palidecer cuando Nicolás su mejor amigo comenzó a morder su cuello lentamente.
- puede que tengas razón, pero si estoy seguro de que ya me gusta alguien… más- Nicolás se detuvo y se aparto lentamente.
- ¿es Rose? –le miro notoriamente triste, haber logrado confesar sus sentimientos había sido un trabajo muy duro para él.
- no, la verdad es que estoy locamente enamorado, de una mujer que nunca estará conmigo- ambos se miraron con melancolía y se sentaron en la cama- así que creo que entiendo cómo te sientes.
- ¿es tu madre? – Scorpius lo miro asombrado pero asintió con la cabeza- lo supuse, no dejas de hablar con ella, te brillan los ojos cuando lo haces, y sabes, no creo que sea tan imposible
- ¿a qué te refieres? – se volteo para mirarlo a la cara mientras sentía un cosquilleo en el estomago.
- le dije a tu madre que de seguro te habías ido a la casa de tu novia y ella se puso muy celosa, creo que no lo sabe, pero también siente algo por ti, cuando siente celos se nota que no es de celos maternos.
Scorpius se quedo en silencio, una idea se forjaba en su cabeza, pero era egoísta y autodestructiva, pero él estaba dispuesto a todo, por tener a Astoria a su lado, dispuesto incluso a arriesgar su amistad con Nicolás.
- Nicolás… ¿harías algo por mí? – susurro aun no demasiado confundido, él no era de usar a las personas, era un chico humilde y esforzado.
- quieres que aparente que soy tu novio para sacarle celos a tu madre y que se dé cuenta de que está interesada en ti- Scorpius abrió la boca mirando a Nicolás- somos amigos desde que usas pañales, conozco todo de ti –suspiro triste- y si estoy aceptando.
No hablaron del tema mucho más, acordaron que Nicolás iría a quedarse unos días a la casa de Scorpius, y planearían todo para que sus padres pensaran que eran novios, incluyendo efectos de sonido, una idea que al rubio le hizo ponerse rojo como un tomate, desgraciadamente el plan tuvo que posponerse porque Luna quiso hacer una salida familiar y se llevo a Nicolás con ella.
Los días pasaron lentamente, la tensión se sentía entre Astoria y Scorpius pero esta se intensificaba cuando Draco estaba en casa, los últimos días llegaba con regalos para Astoria y se mostraba más amable de lo normal aquello no era lo que molestaba y tenía a Scorpius tan furioso, sino el tener la desgracia de estar en la habitación continua a la de la feliz pareja, que se olvidaba completamente de él, y disfrutaban de los placeres carnales con descaro, al comienzo Scorpius solo lloraba desconsoladamente, destruía cosas para poder liberarse de la ira que sentía, luego de unas noches no lo soporto más y puso hechizos silenciadores.
Se dedico a escribirle a sus amigos, los que nunca se tomaban la molestia de responderle, hasta que una noche una hermosa lechuza blanca entro y le tendió la pata, Scorpius le dio de comer y tomo la carta con curiosidad no conocía esa letra, pero se notaba que era la de una chica y él no había escrito a ninguna.
Malfoy:
Albus me ha contado lo mal que lo estas pasando pero que no sabe la razón, sé que no somos muy amigos, de hecho tu padre y mi madre se odian a muerte, pero Albus dice que soy muy buena dando consejos y pensé que podría ayudarte a ti.
La carta lo sorprendió no esperaba que Albus estuviera tan preocupado y mucho menos que Rose Weasley se tomara el tiempo de enviarle una carta busco entre sus cosas y respondió rápidamente en una caligrafía impoluta.
Weasley:
Muchas gracias por tu preocupación, es verdad que estoy muy mal pero no creo que puedas ayudarme, son problemas de amor y nadie puede ayudarme
La lechuza de su madre envió la carta y sintió un ligero alivio en su corazón, quizás hablar con alguien no era tan malo después de todo, dejo escapar una pequeña sonrisa.
A la mañana siguiente Scorpius despertó y busco alguna lechuza pero no había nada, quizás la casa de los Weasley quedaba más lejos de lo que Scorpius pensaba tomo su varita, quito el hechizo silenciado y cuando escucho un ruido estrepitoso se le cayó la varita
- ¡que no tengo nada con él! De seguro solo lo envió por aprecio solamente – Astoria se escuchaba asustada.
Scorpius tomo su varita y salió corriendo a la habitación, pero la puerta estaba cerrada mágicamente, escuchaba ruidos y sus entrañas le ardían, apretó el puño, escuchaba cosas romperse a su madre pedir que se detuviera, entonces se produjo un silencio y una bofetada sonó estrepitosamente como aquella que su memoria tenia marcada con tanta fuerza, escucho a Astoria gritar pidiendo que para y no pudo más, saco su varita y hizo explotar la puerta, entro con la varita firmente alzada se acerco a su padre.
Draco iba semidesnudo tenía la cara roja de rabia y algo de sangre bajaba por su labio, a sus pies Astoria estaba en posición fetal cubriendo su cabeza
- ¡Lárgate!.. ¡Fuera de la habitación antes de que llame al ministerio de familia mágica! –La voz de Scorpius nunca había sido tan clara y precisa, Draco tomo su capa para cubrirse tomando el ramo de flores que estaba encima y lo tiro al suelo junto a Astoria antes de salir.
El silencio inundo la habitación y Astoria se sentó cubriéndose la cara intentando evitar que su hijo la viera, el se acerco con cuidado y dejando la varita en el suelo tomo la cara de ella para mirarla.
- mamá ¿estas bi..?- su voz se quebró.
Astoria tenía la mejilla roja por el golpe igual que la primera vez, pero ahora uno de sus hermosos ojos estaba algo verdoso, el dolor impedía que pudiera abrirlo, acaricio su vientre por el dolor de las patadas que le había dado Draco.
- estoy bien hijo, no es nada, estoy bien, puedes irte a tu cuarto- intento evitar que el siguiera mirándola.
Scorpius no lo podía creer su padre le había dado una paliza a su madre y ella decía que no era nada, estaba anonadado y no fue capaz de decir nada por unos minutos.
- como no va a ser nada, mira como te ha dejado – Scorpius miro su ojo y noto que su ceja tenía un corte por el que caía un hilo de sangre.
- solo tengo que curarme no es nada, tengo que ir a ver a Draco está muy enfadado condigo- intento levantarse pero le fue imposible por el dolor en el vientre.
- ¡cómo puedes estar preocupada de él en un momento así! ¡No te das cuenta del daño que te está haciendo!
- claro que me doy cuenta de que estúpidamente solo hago las cosas mal, solo hago que Draco se moleste- suspiro completamente abatida.
- que no te das cuenta madre, que NADA justifica lo que te está haciendo, nada en absoluto
Se quedaron en silencio un momento ye escucharon el alboroto en la chimenea del salón así que lo más seguro era que Draco se hubiera marchado, Astoria se mostro un poco mas calmad ay miro a su hijo a los ojos, esos ojos azules como el cielo la miraban llenos de angustia.
- Puedes curar mi cara, por favor…- lo dijo casi en un susurro pero a la distancia que estaba fue completamente audible
- pero si lo hago estaré encubriendo a mi padre, debemos ir al ministerio y acusarlo por lo que te hizo.
Astoria lo miro horrorizada y se aparto de él lo más que su cuerpo le permitió, el comprendió enseguida lo que aquello significaba y muy a su pesar asintió mientras sacaba su varita dudoso.
- yo no quiero hacerlo, deberíamos asustarlo para que no vuelva a hacerlo- suspiro triste.
- si guardas silencio y no le dices a nadie dejare que lo hagas- Scorpius no entendió a que se refería hasta que su madre le tomo de la mejilla y lo beso lentamente abriendo sus labios para atrapar los ajenos, Scorpius se quedo paralizado confundido y asombrado de lo que ella estaba diciendo.
-acepta y lo volveré a hacer – ella lo miro a los ojos y la varita de él se ilumino cuando las heridas de su madre fuero curándose una a una ambos permanecieron en silencio, sabían que lo que hacían estaba mal, él por curarla y guardar silencio delo que su padre hacia, ella por presionar a su hijo y abusar de sus sentimientos de esa manera.
Cuando Scorpius termino se alejo para mirar el rostro de su madre que no mostraba vestigios de la paliza que le habían dado, esta vez fue él quien se acerco, ella cerró los ojos en asentimiento, juntaron sus labios en un beso prohibido, ella atrapo los labios del menor y lo beso, Scorpius participaba de él mientras su estomago tenía una lucha de mariposas, cuando ella decidió terminar el contacto mordió el labio inferior y dejo escapar un suspiro.
- será nuestro secreto – dijo ella convirtiendo el momento en algo aun mas morboso.
- no quiero que el vuelva a golpearte.
- no lo hará, ha sido mi culpa no debí aceptar nada de otro hombre, hablare con tu padre cuando llegue y no le digas a nadie lo que paso esta mañana.
- pero… - su madre se levanto del suelo sosteniendo su vientre y se alejo de él.
- lo prometiste Scorpius- fue todo lo que dijo antes de salir.
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Astoria bajo aun sintiendo dolor en su vientre, Draco jamás le había golpeado así, estaba confundida lo único que sabía es que ella tenía la culpa de todo eso, y siempre seria su culpa, no era capaz de aceptar que la culpa la tenía su esposo.
Recordaba el día del baile y al joven que había estado coqueteándole pero ella no le había hecho caso, las cosas habían estado perfectamente, Draco la había llevado a cenar fuera de casa le traía flores a diario, hacia el amor cada noche, aunque había logrado que Draco aceptara poner un hechizo silenciador para que Scorpius no tuviera que escucharlos
Draco llegaba temprano del trabajo para pasar más tiempo con ella, aunque su relación de pareja había mejorado los últimos días, la de los dos hombres no demasiado, no se dirigían la palabra si no era estrictamente necesario y se evitaban en todo momento, incluido el desayuno, Draco había intentado comprar la confianza de Scorpius con algunos regalos, pero no era suficiente y Astoria sabia, él jamás lo perdonaría, por ponerle las manos encima y ahora mucho menos Astoria agradecía que Scorpius no los hubiera visto, porque si la bofetada que le dio hace lo que ya le parecían meses tenia a esos hombres distanciados, la paliza que acababa de darle significaría un duelo seguro.
Astoria aun podía sentir el sabor de la sangre en su labio, se había despertado con unas dulces caricias de parte de Draco, se habían comenzado a acariciar cuando una lechuza entro por la ventana dejo un ramillete hermoso de flores mágicas que cantaban una melodiosa canción y se fue, Draco había dejado de tocarla enseguida y se había levantado a buscar la carta entre las flores pero no la encontró.
- ¿Quién demonios te envía esto? – su semblante se marco de ira.
- no lo sé ¿no lo dice en la nota? – Draco la miro con odio y volvió a revolver entre las flores rompiendo algunas que dejaron de cantar.
- ¿crees que si aquí lo dijera estaría preguntándote? Quien te las envía es evidente que no espera que yo lo descubra, seguramente es tu amante no es ¿verdad?- se volteo a mirarla.
- pero de que estás hablando yo no tengo ningún amante y no sé quien las ha enviado, quizá mamá o hay algún evento en el ministerio y es una invitación.
Draco había perdido la paciencia tomo del brazo a Astoria y la levanto de la cama jalándola al suelo mientras le arrojaba el ramillete en la cara logrando que un corte se marcara sobre su ceja y algo de sangre goteara.
- dile a tu maldito amante que tenga la decencia de no enviarte flores cuando yo aun estoy en la puta casa –Astoria negó con la cabeza fervientemente.
Draco tomo su cara y con una de sus manos le dio una bofetada tras otra escuchando sus lamentaciones pero no se detuvo, la soltó de golpe y cayó al suelo sujetando su cara intentando en vano calmar el dolor suplicando que se detuviera, sin piedad ni misericordia Draco comenzó a proporcionarle patadas en el vientre escuchándola toser y perder el aire, entonces entre golpes Astoria vio una nota, de seguro a la lechuza se le había caído al entrar la tomo entre sus dedos y se la tendió a Draco sin leerla, grave error pero ella tenía la esperanza de que solo fuera una invitación del ministerio.
"para una hermosa mujer, espero que me recuerde como yo a usted, a pesar de que solo soy un niño me encantaría volver a bailar"
- ¿además de ser infiel estas saliendo con un menor? ¿No te da vergüenza? El podría ser tu hijo.
Esas palabras dejaron a Astoria completamente paralizada no se levanto del suelo y además dejo que el volviera a golpearla cuando despertó del shock se atrevió a responder.
- ¡que no tengo nada con él! De seguro solo lo envió por aprecio solamente – Astoria se escuchaba asustada.
Draco la miro furioso y estaba dispuesto a continuar si no fuera porque Scorpius entro, su hijo la había protegido de nuevo, sanado sus heridas, guardado silencio porque ella se lo había pedido, Scorpius era físicamente igual a Draco pero había sido educado con amor y eso marcaba una diferencia, entonces se descubrió tocando sus labios y recordando el beso, ¿era tan malo si ella se dejaba volver a besar? Vio a Scorpius bajar las escaleras y su corazón dio un brinco, se sentía viva, se sentía amada y eso estaba mal porque ese adolescente era su hijo.
Flash Back
Draco venia bajando las escaleras lentamente sonriendo de medio lado con el cabello revuelto por despertar hace poco horas.
- desperté y no estabas en la cama conmigo, sabes que no me gusta despertar y no tenerte a mi lado- termino de bajar y la abrazo por detrás.
- tenía algo de hambre y duermes demasiado – sonrió ella juguetona solo tenían 19 años.
- eso es porque cierta chica no me deja dormir por las noches – sonriendo le apretó el pecho y al pego contra el- pero no me importaría que siga haciéndolo
Fin Flash Back
Astoria intento no pensar en aquellos recuerdos pero no pudo evitarlo cuando vio a Scorpius bajar, era el vivo retrato de su esposo cuando era joven, cuando la amaba, cuando nada era mas importante que el amor que se tenían, entendió entonces porque estaba tan interesada en Scorpius, junto a el sentía que tenía a su Draco de nuevo, el que la amaba y no le haría daño jamás.
- Scorpius… - él la miro confundido y se acerco, preocupado al ver que los ojos de su madre estaban húmedos.
- besarme… - lo dijo con la voz entrecortada y se acerco rápidamente tomándole la mejilla lo beso, apasionadamente, ansiosamente, deseando poder volver a ese tiempo cuando besar a Draco era lo único que le importaba, ese tiempo en el que se sentía amada.
- Ma…Mamá- susurro Scorpius mientras respondía a sus besos con la misma desesperación y la abrazaba por la cintura.
- Draco… Draco – susurro entre besos cerrando los ojos con fuerza, Scorpius sintió que su corazón se congelaba y se destrozaba en miles de pedazos, ella lo estaba usando.
- yo… no soy Draco – se aparto de ella con la mirada clavada en el suelo- y nunca lo voy a ser madre…
Scorpius subió las escaleras corriendo sollozando por sentirse usado, por sentir que su madre jamás lo vería como un hombre, porque aunque lo besara, aunque lo tocara solo lo hacía porque le recordaba a su padre, porque añoraba a el Draco de 18 años, cuando se conocieron y se enamoraron, no importaba lo que Scorpius hacia, ella nunca lo deseaba a él, solo era el espejismo de un Draco que ya no existía.
Besar a su propio hijo más que una experiencia morbosa o erótica le había parecido tierna, en sus labios pudo sentir el amor real que su hijo le profesaba, no era solo un capricho juvenil, se sentía alagada y hermosa cuando estaba con él, esto era lo que estaba comenzando a llenar de dudas a Astoria.
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Draco regreso solo con Astoria de aquel baile acordaron dejar a Scorpius para que se divirtiera y regresara solo, aun sentía celos y no había explotado para que la gente no los viera, había guardado las apariencias, pero al aparecer en la mansión se soltó de Astoria.
- ¿Por qué estabas bailando con ese chico?- Astoria se quedo paralizada había creído que realmente no le molesto.
- era un baile no tenia nadie más con quien bailar no pensé que fuera… algo malo – susurro algo asustada.
-tendrías que haberte ido a sentar como el resto de las madres y mujeres decentes – dijo molesto.
- no hacía nada inapropiado, yo solo acepte su invitación a bailar – Draco le dio una bofetada y se alejo hasta el escritorio del que saco un objeto puntiagudo, Astoria vio el oro de aquel abre sobres y tembló.
- ¿Qué vas a hacer? – lo vio acercarse a ella y temió lo peor, sus piernas le temblaron, él tomo su mano y la acerco a el escritorio entonces le dejo el objeto en su mano y puso sus manos encima para que lo sostuviera.
- ¿sabes qué pasa cuando te veo con otro? –Hizo una pausa y sonrió melancólico- siento como si estuvieras apuñándome por la espalda.
La mano libre de Draco se poso en la mesa y separo los dedos, entonces Astoria miro su propia mano sujetada por la de Draco y luego la mano sobre la mesa sintiendo como su estomago se apretaba y la hacía sentir mareada, Draco levanto la mano de Astoria y tomo impulso pero cuando esta bajo rápidamente en dirección a la mesa Astoria grito y intento hacer fuerza contra aquel sentido, pero la punta se clavo en la mesa y ella no quería abrir los ojos, casi podía ver la sangre su esposo corriendo por el caoba de la mesa.
Cuando Astoria no pudo seguir evitándolo, abrió los ojos lentamente y suspiro aliviada cuando vio que estaba entre los dedos de Draco pero que no lo había dañado.
- ¿entiendes como me siento? ¿Entiendes que es lo que haces? – ella asintió intentando soltarse de su agarre y solo cuando Draco soltó su mano se alejo con la mano en el pecho, completamente aterrada.
- prometo que no volverá a pasar jamás, prometo que ningún otro hombre se me va a acercar- Draco retiro su mano y se fue a su habitación sin decir nada más.
Draco no volvió a ser brusco con ella se había desahogado en su último encuentro, salieron restaurantes lujosos, compartieron el tiempo, pedía salir antes de lo normal para llegar a casa, siempre le traía algún regalo; en un comienzo el notaba que ella tenía miedo si el levantaba la mano así que sintiéndose culpable dejo de hacerlo y se volvió más dulce que nunca, le hacía el amor cada noche con delicadeza y pasión, sintiéndose más valioso como hombre.
Scorpius y el no se dirigían la palabra, se evitaban en los pasillos y casi no se miraban en la mesa, él adoraba a su hijo por sobre todo pero tenía que hacerse respetar, no podía dejar que su hijo fuera irrespetuoso y no sedería a su actitud infantil.
Draco se entero por Pansy que Astoria se había inscrito en los cursos de verano de repostería mágica y con indirectas esperaba que ella le contara la verdad pero solo siguió mintiendo al decir que iría a ver a su madre más seguido por las mañanas, Draco no le dijo nada no quería estropear los hermosos días que tenia con ella, aunque controlar sus impulsos de decirle que lo sabia eran tentadores, no dijo nada porque no quería estropear lo bien que se estaban llevando esos días, pero no pudo seguir controlándose ese día cuando vio las flores, si Astoria mentía con cosas irrelevantes como un taller, porque no lo haría con un amante, no importo cuando ella grito, suplico, quejo , el no pudo controlar su cuerpo hasta escuchar a Scorpius gritarle entonces sin decir nada salió de la habitación y lo agradecía sentía que si él no hubiera entrado, el podría haber matado a golpes a Astoria.
Draco jamás había sentido el amor hasta conocer a Astoria, ella había hecho que descubriera sentimientos que lo hacían sentir vulnerable, pero era feliz de serlo con ella, se sentía conectado con ella de una manera inigualable, no dejaría que Astoria se fuera con otro, y estaba seguro de que algo había cambiado en Astoria, ella tenía una aventura el estaba seguro pero no tenía pruebas suficientes para sacárselo en cara.
No podía negar que se sentía culpable, cada vez que golpeaba a Astoria necesitaba algunos tragos para sobrevivir a su propia conciencia, amaba a esa mujer como a nadie en el mundo, odiaba verla llorar, pero le tenía más miedo a perderla, y últimamente sentía que eso estaba más cerca de pasar, se fue a beber unas copas y regreso a la mansión alrededor de las 8 de la noche, las luces de la mansión estaban encendidas cuando el llego, se sorprendió al ver que Luna y Theo estaban retirándose por la chimenea, ellos saludaron y se despidieron enseguida tenían cosas que revisar de su viaje, Nicolás estaba sentado en el sillón junto a Scorpius quien lucía nervioso, evito la mirada de su hijo para no provocar un problema con su amigo cerca, Astoria entro con una bandeja de galletas y palideció al verlo, no tenia ningún rastro de los golpes que él le había dado esa mañana.
- qué bueno que estas de vuelta cariño – Astoria dejo la bandeja y se acerco a Draco con cautela.
- dormiré en la habitación de invitados – dijo secamente, era la primera vez que dormirían separados, mientras Scorpius estaba allí, siempre habían aparentado ser la pareja feliz, pero ya no era necesario guardar esas apariencias.
- Hola señor Malfoy, me quedare unos días en su casa, Scorpius y yo tenemos unos deberes que realizar antes de regresar al castillo y queremos tenerlas terminaras lo antes posible – Astoria y Draco se quedaron mirando a Nicolás entonces el sonrió amablemente- y querías decirles algo importante.
- Nicolás ahora no es el momento – susurro Scorpius pero Nicolás tomo su mano y entrelazo sus dedos a lo que el rubio se puso rojo y miro el suelo.
- Scorpius y yo somos novios… desde san Valentín – Nicolás miraba a Astoria la que no pudo ocultar su asombro, miraba a los chicos incrédula y luego sus manos.
Nicolás lo noto, Astoria estaba tan asombrada como celosa, sonrió al notar que su plan estaba lleno bien, hasta que su mirada se poso en Malfoy quien apretaba el puño con fuerza y sus mejillas estaban rojas de ira una vena se marcaba con fuerza en su cuello, nunca lo había visto así y por un momento…. Le tuvo miedo.
Las mentiras no siempre eran la mejor forma de conseguir lo que se quiere, una mentira traerá más mentiras, los secretos traerían más secretos, los celos mas celos, y la familia Malfoy ya no era capaz de controlar todos los hechos para ser la familia perfecta.
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Lamento la larga demora chicas! Tenia muchas ganas de actualizar este fic, no prometo que estare mas activa pues tengo mas fic, mangas y videofic que hacer la pagina usa la mayor parte de mi tiempo, todo por Dramione!
