Ya habían pasado tres días desde que dejara el castillo de aoshi, el sol le abofeteaba sin súplica, pero pronto empezó a recorrer un camino de fresca sombra, que era proporcionada por fuertes y enormes árboles al lindero del gastado terreno. Al anochecer se fijo en la pequeña villa a la que sus pasos le habían guiado, instintivamente. Los intercambios mercantiles entre elfos, dragones, vampiros, demonios e hibrido vendiendo sus bienes. Un lugar al parecer neutral, donde las criaturas podían alejarse momentáneamente de sus disputas y rivalidades, y sumergirse en un entorno diplomático donde podían, comercializar sus productos para suplir sus necesidades. Era extraño que surgieran discusiones acaloradas por los precios de sus productos, pero tan pronto como surgían, igualmente se disipaban dejando en el olvido lo sucedido. Un lugar en verdad donde no existía diferencia de razas o rangos de mando o poder.
-¡Siga mi lady, ahí habitaciones disponibles fue la animosa y enérgica frase que le brindó a ella una joven de hermosos ojos verdes y cabellera tan negra como la brea. Sin darse cuenta se vio prácticamente arrastrada por esta, hasta una cómoda habitación- Si se le ofrece algo solo dígamelo- fue la gentil frase que dedico a ella la joven mujer. No tendría más de 20 años en apariencia, sus rasgos aun permanesian suaves, no muy lejos del rostro infantil que empezaba a cambiar y revelar una lida chica, de ojos brillantes y llenos de vitalidad, Cuanto le envidiaba parecía que esta jovencita no había experimentado sufrimiento alguno.
- Espéreme un momento, por favor, enseguida le traeré algo caliente para beber- ofreció, la damita mientras se perdía de la vista de Kaoru. Pasados pocos segundos la joven le sorprendió con una cristalina copa, teñida con el rojizo color de la sangre, el aroma característico de esta bebida vital roso sutilmente su nariz, Los azules ojos se fijaron en la empalidecida joven, que sonrió al darse cuenta de la mirada celeste sobre ella.-Espero le guste- susurro un poco apenada, mostrando en sus mejillas el leve tono rosa que la sangre podría brindar a estas, pues segura estaba Kaoru, que la sangre que brindo calidez a sus labios y un reconfortante placer, era de la adolecente frente a ella, su palidez así se lo sugería.
Bebiendo la totalidad del contenido de la copa, Kaoru se dejo caer sobre la confortable cama, mucho mejor que el duro colchón de heno que utilizaba cotidianamente, a acepción de la cálida manta que Aoshi le había proporcionado durante su estadía en el castillo. Pronto la joven le acompaño sobre la cama, su rostro pálido le informo de su malestar, obviamente causada por la pérdida de sangre a la que se había sometido por brindarle aquella bebida tan reconfortadora para su cuerpo.
- No se preocupe mi lady yo estoy bien, además seria una ofensa ofreceros algo tan insaboro como la sangre de animal- susurro cuando de nuevo noto la mirada de la hermosa mujer sobre ella denotaba preocupación por su estado,- No pretendería ofrecerle otra bebida que no fuere digna de una dama como usted - dijo luego, mientras retiraba la copa aun teñida- Espero descanse, le veré mañana. Mi nombre es Misao. Si se le ofrece alguna cosa, ya Sabe solo llámeme y estaré encantada de servirle.
-pequeña, no digas sandeces- dice Kaoru algo divertida-Como crees que eh sobrevivido estos días sin victima humana, elfa o hibrida alguna, no es de mi predilección beber de criaturas como voz- susurro con un tono casi maternal.-Soy muy cuidadosa con ello, nunca pretendería quitar la vida a quien no lo merece- dijo, finalmente.
El silencio reino por algunos segundos entre las dos pero, en realidad no duro mucho, el silencio fue ahogado por los barullos del exterior.- ¿A qué se debe tanto preparativo?-Cuestiono curiosa Kaoru.
-Vera, esta noche tenemos un muy importante evento,-, -Kaoru- susurro ella al ver el rostro de interrogación en el rostro de misao al no recordar su nombre, si era que se lo había dicho con anterioridad.
-Esta noche se reunirán los regentes de todo el territorio, ya que es un área neutral para todos se convino realizar este importante encuentro- dijo la chica mirando a través del cristal.
-¡además abra fiesta!- agrego con entusiasmo arreglando su cabello un poco desperdigado alrededor de su rostro. Kaoru se colocó frente a ella, le empujo suavemente, haciéndole sentar sobre la cama, se coloco tras ella y empezó a ordenar su cabello, despejando el lindo rostro de la chica -Espero me acompañes- dijo Kaoru notando el entusiasmo por aquella invitación, pudo notar en el níveo rostro femenino su exaltación, sus ojos irradiaban una felicidad inexpresiva si no fuera por el cálido brillo en sus ojos.
-Sera un enorme placer y honor acompañarle- dijo, tomando las manos de Kaoru, con una sonrisa que hacía ver su rostro brillar y aquella misma sonrisa y alegría le contagió, se sintió animada, esta joven, le había brindado un suave y envolvente entusiasmo y alegría que desde mucho antes no experimentaba.
