Summary: Había un momento del día en que Chrona era atrapada por la inseguridad, el miedo, la timidez o la vergüenza, sentía que simplemente estaba haciendo las cosas mal, pero Kid podía demostrarle lo contrario con un dulce beso. Serie de One-Shots del desafío "Besos de tu OTP" *KXC*

Disclaimer: Los personajes de Soul Eater pertenecen a Atsushi Ohkubo.

Warning: Posible Ooc.

Pairing: Kid X Chrona. Kirona para los cuates xD

To: Michelle :B

N/A: Hola, gracias a quienes comentan, intento no tardarme demasiado en publicar .w.

Gracias especiales a Kagari, Rukineko1 y Yukkiteru Yukitemura Taisho y pierrot2596 por sus comentarios y también a las personas que sólo leen :3


(¸.•**†.•**• *Tempo Di Baciare* •**•.†**•.¸)


Beso Incómodo

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4/20


Kid amaba a Chrona. Había aprendido de una manera extraña a pasar por alto todos sus defectos y mirar más allá de las apariencias, había aprendido a ver esos detalles que la hacían hermosa y única. Pero había algo que a Kid nunca le gustaría de Chrona, y no, no era su cabello asimétrico, que él no podía criticar eso, era…

—¡Chrona, idiota!

…Ragnarok. Esa irritante creatura que salía de la espalda de su novia tan sólo para molestar y pedir comida, sin contar que era muy bueno para insultar y poner apodos.

Nadie se salvaba de sus insultos o críticas. A Maka le decía desde vaca, pecho pleno, niña sosa, en fin, había una gran variedad para ella quizá porque era la más cercana a Chrona. Soul también tenía uno que otro mote molesto, así como Black*Star, Tsubaki y las hermanas Thompson, sí hasta Ox y Kim llegaban a ser víctimas de sus groserías. Spirit, y Stein también había sido insultados por Ragnarok una que otra vez.

Quizá Marie era la única que no era tan agredida. De alguna forma ella le agradaba a Ragnarok.

En el fondo, el joven Shinigami se imaginaba que Ragnarok sí sentía aprecio por Chrona, tal vez podría decirse que hasta cariño y el hecho de ver que de pronto ella se rodeaba de personas que se preocupaban por ella, la trataban bien y la querían mucho debía ponerlo un poco receloso. Porque sí bien Ragnarok era pesado y latoso, más de una vez había demostrado preocuparse por la seguridad de Chrona, así que Kid se esforzaba en entender su actitud un poco. Era tan sólo como un hermano celoso que siente que le quitan a su hermanita, era casi comprensible. ¡Pero tan insufrible!

—Ragnarok, no tires de mis mejillas, por favor, m-me duele.

—Ya déjala en paz —dijo el muchacho a Ragnarok, intentaba hablarle de la mejor manera posible a ese fastidioso ser, pero a veces le era una tarea demasiado grande.

—Tú cállate, cabeza rayada —le riñó—, que no estoy hablando contigo sino con la imbécil de Chrona.

Kid torció los labios. Molesto, miró a Chrona como pidiendo ayuda para calmar a su inoportuno compañero, ya que aunque él sabía perfectamente cómo ponerlo en su lugar no quería ser violento con algo que… para desgracia de muchos, formaba parte de su novia. Asimismo Chrona sabía calmarlo con un simple grito. Ragnarok decía que Chrona enojada podía ser muy intimidante, pero la chica no solía llamarle la atención o reprenderlo muy seguido, era una hermana muy permisiva que sólo le regañaba cuando realmente estaba molesta y harta o cuando Ragnarok estaba interrumpiendo una conversación con Maka o un lindo momento entre ella y Kid, este tipo de cosas importantes.

En los primeros días de su noviazgo con Kid, Chrona tuvo que soportar las peleas entre él y su encantador amigo. Se había hecho común que Ragnarok golpeara a Kid, le dijera que no era simétrico sabiendo la respuesta que obtendría por parte del Shinigami, lo bueno del caso fue que Kid se acostumbró a sus crueles insultos y ya no le afectaba que Ragnarok le dijera palabras hirientes. Es más, desde un tiempo para adelante tenían pequeños altercados entre los dos. Pero era obvio quien era el más civilizado, educado y lógico de los dos. Sin embargo eso no significaba que Ragnarok no hubiera sacado de sus casillas a Kid más de una vez.

—Sabes, los insultos no son necesarios —le dijo el muchacho, muy calmado, no quería comenzar una discusión. Aunque había una venita palpitando en su frente.

—He dicho que te calles, que no estoy hablando contigo, ¡Maldito pervertido!

—¡No me llames así!

Cuando iba a comenzar una disputa, la voz de Chrona detuvo a su arma.

—¡Basta, Ragnarok! —gritó—. Cálmate de una buena vez —y sin más el mencionado desapareció tras su Meister, no sin antes dejar escapar un par de insultos y unas cuantas maldiciones dirigidas a Kid, quien se limitó a suspirar con alivio.

Había ocasiones en que el Shinigami rogaba que de alguna manera Ragnarok fuera separado de Chrona, así todo mejoraría. No habría nadie que insultara a diestra y siniestra cada que podía, podrían ir al parque o a pasear sin ser interrumpidos. Y sus momentos íntimos siempre serían así, íntimos, porque Kid sabía que Ragnarok podía ser muy inoportuno y hacer cosas tales como aparecer cuando ellos estaban hablando de sus sentimientos de manera profunda y lanzar un comentario sobre lo cursi que eran, podía también arruinarle desayunos, almuerzos y cenas saliendo para devorar toda la comida.

—Se ha ido —celebró Chrona, con una leve sonrisa.

Y justo momentos como ese donde estaban solos en la mansión Gallows, eran los que ni Kid ni Chrona querían ver interrumpidos por nadie. Ya que era tiempo de hacer algo lindo, como ver una película en la sala de estar y sencillamente disfrutar uno de la compañía del otro.

Kid pasó un brazo alrededor de los hombros de la chica, apegándola a su pecho e ignorando lo que había pasado segundos atrás. Ella también se unió al acto, recostando la cabeza en el hombro de su novio, después de un rato prestando atención a la película, Chrona levantó el rostro, para tímidamente, buscar los labios de Kid.

Se unieron en un beso casto, para luego separarse y sonreír. Sus bocas no estuvieron distanciadas por mucho tiempo, ya que en cuanto recuperaron el aliento volvieron a besarse pero esta vez con más pasión, él la abrazó fuertemente rodeando su diminuta cintura y ella le rodeó el cuello con los brazos.

Y mientras el filme avanzaba en la pantalla de televisión, ellos se estuvieron besando durante un largo rato, causando que sus rostros enrojecieran y sus respiraciones se agitaran.

—Me gusta besarte, Chrona.

—Y a mí me g-gustan tus besos, Kid-kun… —se animó a decir la chica cuándo el contacto acabó. Y cuando Kid iba a contestar el comentario de su novia…

—¿Gustarte? ¡Ja!—Ragnarok apareció de la nada desde la espalda de su Meister—. ¡Estás tan excitada que me enferma!

Ambos se sonrojaron y se quedaron sin habla durante unos segundos.

Sí, y pensar que ese tipo de besos en situaciones incómodos eran cosa de todos los días, cortesía de Ragnarok, por supuesto.


(¸.•**†.•**• *Continuará* •**•.†**•.¸)


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