Las primeras semanas pasaron volando, las clases eran complicadísimas, pero lo compensaban siendo entretenidas, ya tenía mis favoritas por supuesto: pociones, defensa contra las artes oscuras, transformaciones, astronomía y encantamientos. Astronomía era mi favorita por mucho, papa me había comprado un telescopio hace algunos años por lo que no me resultaba tan difícil, incluso era mejor que Giselle y Hermione que siempre se discutían el primer lugar en todas las clases, Lamentablemente no había podido recibir la clase de volar en escoba, mama le había escrito a la profesora y esta decidió no correr riesgos, el Halloween se acercaba y si alguna vez había albergado la esperanza de hacer amigos en mi sala común podía darlas por perdidas, La mesa de Slytherin era un hervidero de malas miradas solo porque había decidido tomar el desayuno y la cena con mis hermanos en la mesa de Gryffindor, no quería comer sola ya la pasaba bastante mal en el almuerzo cuando mis hermanos y yo coincidíamos rara vez en el gran comedor y me veía forzada a comer en la mesa de mi casa, a pesar de la desaprobación de mis compañeros de casa mi popularidad iba en aumento en la mesa de los leones, gracias a Dylan y a sus amigos los gemelos Weasley que siempre Vivian haciendo bromas sobre la serpiente que era amiga de los leones.

Tenía también la costumbre de quedarme hasta muy tarde en la biblioteca, en parte para adelantar las tareas y porque no me apetecía pasar el rato en la sala común siempre me acompañaba alguno de mis hermanos, hoy sin embargo no los había encontrado en el gran comedor y había decidido venir sola. Poco a poco las luces de la biblioteca se fueron apagando y yo no me había dado cuenta que me había quedado sola. Hasta que la señora Prince me dijo que ya era suficiente y me saco. Recogí mis cosas bajo su atenta mirado y escuché como cerraba con llave detrás de mí, por suerte había terminado mi redacción sobre las tentáculas venenosas. Revise mi reloj, no pasaban de las ocho y media, no era tan tarde como yo pensaba eh Iba pensando en que no me vendría mal irme a la cama temprano cuando la idea de uno de mis episodios se sembró en mi cabeza. Pare de repente con el corazón acelerado, mire a mi alrededor y me di cuenta de que estaba sola en el cuarto piso, faltaban 10 minutos para el toque de queda y la mayoría de los alumnos estaría ya en sus salas comunes. Respire dos veces para tranquilizarme. -no llames a la mala suerte tonta- me dije a mi misma en voz alta y crucé la esquina para bajar las escaleras cuando sentí que todo daba vueltas me sostuve de la baranda de las escaleras y vi mis manos de las uñas empezaba a caer gotas de sangre que también salía de mi nariz manchando el suelo y mi cara. Mire en todas direcciones no había ni un fantasma o alguien cerca. Me empezaba a sentir débil así que me senté si tan solo pudiera llegar al atajo que Dylan me enseño llegaría a la enfermería. Empecé a escuchar voces, intente gritar, pero estaba ya demasiado débil, me apoye en la pared para sostenerme de caer, el mundo me daba vueltas y momentos después vi como un chico pelirrojo y otro con gafas subían las escaleras. Sonreí cuando me vieron lo que pudo resultar algo macabro porque los dos se pusieron pálidos y corrieron hacia donde yo estaba, me había resbalado hasta quedar sentada en el suelo. -no lo puedo creer ¿te atacaron? - me pregunto Harry mientras me ayudaba a levantarme. -no, claro que no, pero necesito ir a la enfermería rápido- me sostuve del porque cada vez me sentía más débil. –hay un atajo subiendo las escaleras la contraseña es salsa y patatas le dije con la voz pastosa porque la sangre no paraba de salir. Entre los dos me ayudaron a subir Harry le dio la contraseña al retrato que nos dejó pasar sin problemas, Ron golpeo la puerta de la enfermería, una mujer de aspecto cansado nos abrió y al vernos casi se le salen los ojos, después de una segunda mirada me reconoció. -ha señorita Miller es usted, pónganla en esa camilla muchachos por favor-los chicos la obedecieron de inmediato estaban bastante asustados. -se pondrá mejor ¿cierto? A perdido mucha sangre- la cara de Harry estaba bastante pálida mientras se apartaba para darle paso a la enfermera para que hiciera lo que tenía que hacer. -no se preocupe señor Potter, estará bien solo necesita descansar-dicho esto apunto con la varita hacia mis hemorragias y estas pararon. - eso es, ve. ahora solo necesita dormir, y ustedes también, vayan la verán mañana en los pasillo- Ellos parecía no querer irse, pero la enfermera los obligo -gracias- logre decir antes de que la enfermera les cerrara la puerta. Seguramente ellos les contarían a mis hermanos. Eso me recordó algo -Madame perdone, podría por favor no escribirle a mi mama sobre esto, se pondría muy nerviosa y la verdad no fue nada es algo común ¿no es así? -me miro por un instante yo tenía razón así que no podía negarse. -está bien. Pero solo esta vez. Si eso continua me vera en la deber de escribirle a su madre ¿entendido? -me dio una mirada severa mientras me tendía un par de pijamas. -si señora – respondí, asintió satisfecha, luego me hizo un par de preguntas sobre mis episodios, en esas estábamos cuando la puerta se abrió y Lucy y Dylan aparecieron en el umbral. Los dos parecía que había corrido todo el trayecto desde donde quiera que estuvieran hacia la enfermería. -lo siento no pueden estar aquí- la señora Pomfrey parecía bastante severa. -Madame no se preocupe ya nos vamos solo queríamos ver que le había pasado a nuestra hermana unos amigos dicen que la atacaron- Puse los ojos en blanco iba a ser difícil de convencer a Harry y a Ron de que no fue un ataque pero que explicación les daría, me mordí el labio cuando me asalto esa duda. -está bien pero solo 15 minutos que necesita descansar- accedió la enfermera se retiró para darnos un poco de privacidad y antes de entrar a su despacho añadió- y ya llevan 5 minutos dense prisa- y entro a su oficina. Podía sentir la mirada de mis hermanos clavadas en mí. - ¿es cierto lo del ataque? Pregunto Dylan parecía bastante molesto y nunca lo había visto así de serio. -no para nada- me apresure a responder antes de que se pusiera más enojado puede ver como los dos se relajaban. -estabas sola- no fue una pregunta fue una afirmación, Lucy me miraba bastante severa mientras esperaba mi respuesta. -si- mordí mi labio con culpabilidad- pero no le digan a nadie por suerte Harry y Ron me encontraron. –No vuelvas a hacer eso, debiste haber esperado a que cualquiera de nosotros te acompañara- me reprendió mi hermano mientras se sentaba a los pies de la cama. – Como si a ti te gustara estar en la biblioteca grandote. - le piqué para aligerar su ánimo y me sentí más tranquila cuando sonrió. –Claro que no, pero podría haber mandado a Penny a que te acompañara – soltó con descaro, Lucy rodo los ojos y le empujo. - por cierto, Harry y Ron están bastante asustados y enojados, creo que planean la venganza contra los de Slytherin por el ataque- mi hermana parecía desaprobar por completo la idea, pero Dylan se encogió de hombros como quien dice que la idea no estaba tan mal lo que le gano otro empujón - ¿deberíamos decirles la verdad? – siguió Lucy, suspire no quería que me tuvieran lastima, pero igual ya se enterarían. - si díganselo no quiero que se metan en líos por algo que no paso, además tener a los leones de guardaespaldas no va a aumentar mi popularidad en la sala común- me encogí de hombros- a por cierto no le digan a mama de seguro me lleva jalando del cabello a casa si se entera de esto.

Los dos prometieron no decir nada a mama y decirle a Harry y Ron la verdad, así como pedirles discreción. La enfermera fue muy puntual para sacarlos luego me dio una poción que me dejo sin sentido en menos de un minuto.

Me reincorpore a las clases sin que nadie se diera cuenta de mi ausencia, Solo mis compañeras de cuarto sí que se fijaron en mi palidez, Pansy no dejaba de soltar comentarios hirientes al respecto mientras yo intentaba no partirle la nariz. Mientras tanto, Draco Malfoy quien hasta ese entonces gozaba con unirse a Pansy en sus puyas parecía bastante callado y miraba con rencor hacia la mesa de Gryffindor. Me pareció extraño, pero no tenía forma de averiguar que le pasaba sabía que Harry y Ron no llevaron a cabo ninguna venganza porque Dylan y Lucy les habían dicho la verdad, ambos se habían tranquilizado bastante en su sed de venganza lo que si paso es que se volvieron más cordiales conmigo me saludaban en los pasillos y manteníamos conversaciones durante la cena cosa que hasta entonces había evitado, También eran un poco más cuidadosos, Ron parecía incómodo y más de una vez capte su mirada de preocupación como si en cualquier momento me fura a romper, los primeros días fue un poco incómodo, pero luego y al ver que no me rompería si me trataban de forma menos delicada ambos regresaron a la normalidad, aunque ahora éramos algo así como amigos. A Harry lo habían elegido buscador del equipo de quidditch. Cosa que a mi casa no le cayó muy bien y por las miradas y los silencios incomodos en la sala común cualquiera diría que su selección había sido cosa mía y de nuestra reciente amistad, cuando se lo comenté a Penny ella me mando a ignorarlos, "es una rivalidad deportiva, y ya que no pueden meterse con Harry directamente , se meten contigo" me dijo "ya verás cómo luego del primer partido las malas miradas son para Harry" esperaba que tuviera razón, no por que quisiera que las miradas se las llevara Harry claro, pero no me gusta que la gente me juzgue sin conocerme, mis compañeros de casa simplemente había aceptado que era una traidora que prefería a los Gryffindor, cuando en realidad si se hubieran mostrado más hospitalarios la historia fuera diferente.

Rápidamente septiembre le dio paso a octubre y el castillo entero se preparaba para la celebración de Halloween, según Dylan el banquete te dejaba completamente atontando. Peeves se paseaba por allí cantando versiones obscenas de villancicos, parecía que esta celebración era como la navidad para él, por fin llego el día la emoción era palpable para todos los habitantes del castillo no solo para Peeves. Salí de la sala común para el gran comedor donde la mayoría ya estaba terminando. -buenos días- salude mientras me sentaba junto a Giselle, quien también había tomado la costumbre de desayunar con los leones. Neville estaba junto a ella y parecía bastante nervioso, Hermione quien estaba frente a nosotros y les daba la espalda a Harry y Ron, me devolvió los buenos días un con un tono seco mientras los chicos comentaban algo entre susurros. -buenos días- dijo Julieth quien acababa de llegar junto con Julián, ambos como yo notaron la tensión en la mesa. -no ha llegado el correo aun- pregunto Julián mientras se sentaba entre Hermione y Julieth y tomaba una tostada, más para romper el incómodo silencio que por otra cosa. -no que yo sepa- tome una también y la unte con mermelada agradecida al ver como el ambiente se relajaba un poco. -esperas algo- Giselle bajo el libro que leía mientras se quitaba los lentes. -la verdad si, ya que no tengo un piano aquí Mama prometió enviarme unas cuantas partituras en blanco para que siga escribiendo- mi hermano se encogió de hombros - ¿tu compones? -pregunto Hermione olvidándose por un momento de su ceño fruncido. -no en realidad, es solo un pasatiempo – un ligero rubor apareció en sus mejillas mientras intentaba evadir la mirada de Hermione, mi hermano era modesto y sabía que fuera de la familia nadie más había escuchado sus composiciones, yo era generalmente su acompañante eh incluso había escrito algunas canciones para que las interpretara con el violín pero era un perfeccionista y siempre decía que sus canciones no estaban listas para salir al mundo, Hermione pareció bastante interesada y pareció olvidarse de Harry y Ron por un momento al parecer ella también tocaba el piano aunque admitía no ser muy buena, para mi sorpresa mi hermano se ofreció a ayudarle si algún día le interesaba refinar su técnica.

Luego de desayunar todos nos dispersamos para ir a clases todo paso con calma con la excepción de la anticipación que el gran banquete levantaba. Había quedado de reunirme con mis hermanos después de clases en el patio de transformaciones, pero cuando llegue allí el único que me esperaba era Julián. - ¿y los demás? - pregunte luego de saludarlo. Hizo una mueca. –las chicas están con Hermione en el cuarto de baño de las niñas, tuvo un altercado con Ronald Weasley. – lo conocía lo suficiente para saber que estaba molesto, le di tiempo para que siguiera y me explicara mejor lo que había pasado. –Él se burló de ella frente a toda la clase, ya sabes por tener siempre la mano arriba cuando los profesores preguntan. – asentí mientras el lideraba la marcha al gran comedor, era cierto que Hermione podía ser un poco sabelotodo, pero también era una estudiante entusiasta y hasta la fecha había probado ser la mejor de la clase en todas las asignaturas. –me imagino, pobre chica. ¿Qué habrá pasado entre ellos anoche? en el desayuno parecían bastante molestos el uno con el otro. - la mirada que me devolvió mi hermano me hizo añadir. –Por supuesto que lo que hizo Ron fue insensible, pero me gustaría saber que paso. – el asintió esta vez habíamos llegado ya a las escaleras que nos llevaban al gran comedor. -claro que lo fue, lo raro es que ayer Ronald, Harry y Neville no estaban en sus camas, Julieth dice que Hermione tampoco estaba y hoy parecían bastante enfadados entre si- era extraño, podía ver que mi hermano estaba visiblemente enojado, uno de sus rasgos era que siempre había sido sobreprotector, conmigo, nuestras hermanas eh incluso Dylan, en la escuela siempre se metía en problemas porque se peleaba con los Bullies para defender a los demás. –Cambiemos de tema mejor – dijo bruscamente, nos habíamos detenido a hacer fila para entrar al gran comedor, ya que todos los alumnos se encontraban ahí el vestíbulo estaba abarrotado. –Hablemos de troles entonces. - me miro con asco y yo reí – ya que lo mencionas, ¿que fue todo eso de los troles hoy en defensa contra las artes oscuras? – me encogí de hombros, había estado soñando con Trolls la noche anterior y cuando el tartamudo profesor de Defensa pregunto sobre qué tipo de creatura tendría la fuerza bruta para derrotar en una batalla y al mismo tiempo tener la suficiente falta de cerebro como para ser manipulado la respuesta me pareció bastante sencilla. – El pregunto por una criatura fuerte y estúpida así que ya que Crabbe y Goyle no se pueden catalogar como criaturas la única respuesta que me quedaba era un troll- esta vez sí lo hice reír.

Para cuando logramos entrar al gran comedor mis hermanos ya nos habían alcanzado todos, excepto Giselle quien se había quedado para consolar a Hermione y animarla a bajar al banquete, para mi mala suerte no podía sentarme en la mesa de Gryffindor, pero logré aguantar las malas miradas y conseguí un asiento casi al extremo de la mesa más cercana a la de los profesores. Busqué con la mirada a Julieth, a quien con el alboroto de la entrada no pude preguntarle qué había pasado con Hermione, Recorrí la mesa de los leones con la mirada, por suerte ella veía en mi dirección también, le vi gesticulas un:" te lo cuento luego" asentí, y me dediqué pues a dar un vistazo a la decoración. Todo a mí al redor era magnifico Mil murciélagos aleteaban desde las paredes y el techo, mientras que otro millar más pasaba entre las mesas, como nubes negras, haciendo temblar las velas de las calabazas que flotaban sin orden aparente por el comedor. El festín apareció de pronto en los platos dorados, como había ocurrido en el banquete de principio de año. Me serví un poco de carne y unas papas y disponía a comer cuando el profesor Quirrel llegó rápidamente al comedor; con el turbante torcido y cara de terror. Todos los cubiertos se habían quedado a medio camino y de repente el gran comedor quedo en silencio, todas las miradas estaban puestas en el profesor de defensa mientras este se acercaba al profesor Dumbledore, se apoyaba sobre la mesa y jadeaba: —Un trol... en las mazmorras... Pensé que debía saberlo. Y se desplomó en el suelo. Nadie espero a escuchar más, en menos de un segundo se había desatado el caos en el gran comedor y los alumnos buscaban salir, el director tuvo que hacer que varios fuegos artificiales salieran de su varita para restaurar el orden —Prefectos —exclamó—, conducid a vuestros grupos a los dormitorios, de inmediato. Todos no pusimos en movimiento. No podía ver a mis hermanos por ninguna parte, si un troll estaba suelto Giselle y Hermione estaba en peligro. La multitud me empujaba ya que a pesar de la llamada a la calma del director todo el mundo parecía querer salir y refugiarse en sus salas comunes, había perdido a mis compañeros al intentar localizar a mis hermanos, supuse que quizá estuvieran ya afuera y me dispuse a salir Pasé entre un tumulto de confundidos Hufflepuff que intentaba encontrar al resto de su casa cuando los vi. -Ron? Harry? – voltearon en cuanto escucharon sus nombres. –han visto a mis hermanos no los encuentro y Giselle está en el baño con Hermione, no saben nada del troll – tenía el corazón acelerado y me recordé que tenía que calmarme si no quería enfermarme, ahora había cosas más importantes que hacer. -es verdad, no lo recordaba, no te preocupes vamos por ellas quédate aquí. – agrego cuando vio que iba a protestar jalo a Ron de la manga para que los siguiera - nosotros las buscaremos. - prometió Harry, escuche como Ron decía —Oh, bueno Pero que Percy no nos vea. – antes de perderse entre la multitud. Después de unos minutos caí en la cuenta, ¿que había hecho? Harry y Ron no tendría ninguna oportunidad contra el troll tampoco, y ¿si la criatura los encontraba antes? "tonta" pensé me puse en marcha tenía que encontrar a un profesor y rápido, los alumnos ya se habían dispersado habían quedado algunos rezagados, pero no veía a ningún profesor, empecé a subir los escalones cuando me topé con la profesora McGonagall el profesor Snape y el profesor Quirrel, ambos me miraron con sorpresa. – Profesores, mi hermana y Hermione Granger están en uno de los baños de chicas. – dije antes de que empezaran a reprenderme por no estar en mi sala común. – Harry Potter y Ron Weasley han intentado ir por ellas, pero me temo que…- mi frase quedo a medias cuando unos gritos se escucharon por un pasillo adyacente, los tres profesores echaron a correr conmigo detrás. Para cuando llegue a el cuarto de baño de las chicas, los profesores ya habían abierto la puerta la Profesora se había puesto pálida de repente y el profesor Quirrel parecía que en cualquier momento se desmayaría, no los culpaba cuando me asome a la puerta pude ver a Harry, Ron y mi hermano alrededor de un inmenso y mal oliente troll que estaba tirado en el suelo - ¡oh por dios! ¿Está... muerto? - pregunte con la mirada perpleja, a nadie en particular, Giselle y Hermione estaban acurrucadas bajo uno de los lavabos ambas muy asustadas pero ilesas. El profesor Snape se inclinó sobre el trol. La profesora McGonagall miraba a Ron y Harry el espanto inicial había pasado, Nunca la habían visto tan enfadada. Tenía los labios blancos. —¿En qué estabais pensando, por todos los cielos? —dijo la profesora, con una furia helada. —Tenéis suerte de que no os haya matado. ¿Por qué no están en sus salas comunes? - nadie sabía que decir —Por favor; profesora McGonagall... Me estaban buscando a mí. — todos nos habíamos girado a verla - ¡Hermione Granger! – soltó la profesora todavía más furiosa si es que eso era posible, Hermione finalmente se había puesto de pie. —Yo vine a buscar al trol porque yo... yo pensé que podía vencerlo, porque, ya sabe, había leído mucho sobre el tema. – Ron dejó caer su varita Recuerdo que pensé que si no quitábamos toda la cara de sorpresa los profesores se darían cuenta de que Hermione mentía. Pero aun así ¿Hermione Granger diciendo una mentira a su profesora? —Si ellos no me hubieran encontrado, yo ahora estaría muerta. Giselle intento detener, pero el troll no encontró primero, los chicos aparecieron un poco después, Harry le clavó su varita en la nariz y Ron lo hizo golpearse con su propio bastón mientras Julián le dejo caer todos esos escombros. No tuvieron tiempo de ir a buscar ayuda. Estaba a punto de matarme cuando ellos llegaron.

—Bueno... en ese caso —dijo la profesora McGonagall, contemplándonos a todos—¿es eso cierto? -todos asentimos sin decir una palabra porque no tenía caso dar otra explicación si meternos todos en problemas - Hermione Granger; eres una tonta. ¿Cómo creías que ibas a derrotar a un trol gigante tú sola? - Hermione bajó la cabeza. —Hermione Granger, por esto Gryffindor perderá cinco puntos —dijo la profesora McGonagall—. Estoy muy desilusionada por tu conducta. Si no te ha hecho daño, mejor que vuelvas a la torre Gryffindor. Los alumnos están terminando la fiesta en sus casas, lo mismo para ustedes Señoritas Miller, pueden retirarse, las tres nos escabullimos de ahí agradecidas de poder habernos librado ilesas. –Gracias Hermione. – dije cuando alcanzamos las escaleras de nuevo. Ella asintió. – es lo menos que podía hacer, de no ser por mi hubiéramos estado todos a salvo en el gran comedor. – negué. – de todas formas, fue muy valiente. – Giselle a mi lado asentía en acuerdo a mis palabras, estaba cubierta de polvo y un poco pálida, pero estaría bien. Cada una tomo una dirección diferente después de desearnos buenas noches. A la mañana siguiente el castillo entero sabía lo que había pasado y como mi hermano, Harry y Ron se habían ganado quince puntos a la casa de Gryffindor por derrotar un troll ellos solos, Hermione y Ron habían limado asperezas y aunque ninguno lo dijo a partir de ese momento todos nos hicimos amigos porque Hay algunas cosas que no se pueden compartir sin terminar unidos, y derrumbar un trol de tres metros y medio es una de esas cosas.