Erm.. he estado teniendo algunos problemas y… creo que debería tranquilizarme con esto… pero no quiero y seguiré a mi mismo ritmo X'P

Disclaimer: Undertale no me pertenece, pertenece a Toby Fox, igual que sus Soundtracks, personajes y enseñanza completa.

Advertencias: ¡Spoilers! Y… todo lo que te haya hecho sentir el juego, será aquí (eso espero).

Battle (?), Sans y Nyeh he he.

Y… amigoZ, no te preocupes, no he olvidado eso… pero no me has mandado ni me has dicho nada X,P

Atte.: Lucius

Here we go~

Cap. 4: DOGGO

Después de desacelerar un poco el paso, la pequeña paró resollando mientras Chara trataba de destensar sus inexistentes hombros. -Maldita sea esa flor…- murmuró Chara bastante sentida por el susto de hacía unos minutos. Frisk la fulminó con sus pequeños ojos y con el ceño fruncido.

NO!- chillo la niña apuntándole acusatoriamente. Chara se encogió de hombros mientras ponía una mirada indiferente. -Sabes que es cierto, Frisk- se quejó Chara mientras revoloteaba un poco más lejos de la pequeña.

-Bueno… como sea, Frisk, mueve esos pies y apúrate… ah, y ponte el listón; parece que te da algo de protección a la cabeza- dijo Chara con impaciencia. Frisk comenzó a avanzar mientras la obedecía y se ponía el listón, pero se encogió de hombros confusa mientras arqueaba una pequeña ceja. -Tu cerebro es tan pequeño que seguramente ese listón puede protegerlo completo- bromeó Chara mientras Frisk reía feliz de ver a su amargada acompañante bromear.

La pequeña estornudó por el frío del lugar, pero no era tanto como para pasar su suéter azul, solo le picaba en la naricita. Subió más el cuello de su suéter para descongelar la punta de su nariz.

Llegó a ver un pino gigantesco de ramas bajas lleno de telarañas, en las ramas se refugiaban del frío algunas arañas detrás un cartel viejo y lleno de insectos muertos que decía "7G", había otro que decía "9G".

Detrás del cartel había algunas arañas refugiadas alrededor de una braza menguante. Parecían estar horneando algo.

Frisk metió una mano en la mochila que Toriel le había dado, decidida a dejar dinero, y sacó 3 monedas doradas. Se les quedó mirando confusa…

No sabía contar… ¿Cuánto era allí?

-Allí son 12G, tonta- escuchó la voz de Chara, cuanto se giró, se encontró con su acompañante con una mano sobre la frente. La pequeña sonrió satisfecha para dejar las tres monedas pegadas cuidadosamente en la telaraña. Escuchó como Chara se reía justo antes de que saliera una araña detrás del cartel y le dejara una dona llena de telarañas en la cabeza.

Tomó la dona azucarada-entelarañada y la guardó sonriendo burlona a Chara. Esta solo se quedó callada con los inexistentes ojos carmesís como platos: ¿quién pensaría que eso iba a pasar?

Frisk reanudó su marcha mientras Chara salía de su niebla de humillación. A la distancia vieron una caja de madera que estaba cubierta por agujas de pino y nieve blanda. La infante sacudió con una mano la nieve acumulada en la tapa para abrirla con curiosidad. Sólo encontró una rama de árbol con un par de hojas aún pegadas.

-wowowo, ¡a eso me refería! Puedes darle un golpe con esa vara…- empezó Chara con entusiasmo. Frisk murmuró algo ininteligible como negativa y arrojó la vara por encima de su hombro. La vara regresó como sí de un boomerang se tratara y le pegó en la cabeza. La infante se giró rascándose su pequeño chichón mientras le sacaba una pequeña lagrimita de dolor.

-Eso si que es genial- río Chara acercándose a la vara en el suelo -Hablando enserio, Frisk, podría se útil- Frisk sonrió y recogió la ramita. Le agradaba la idea de utilizar la varita sin violencia de por medio.

Sus pequeños pies apenas y dejaban huellas visibles en la acolchonada nieve, pero aun así, sacó la vara y empezó a arrastrarla a borrar sus pequeñas pisadas: se veía mejor y más bonita la nieve completamente sin huellas.

Lo siguiente que vio, fue una especie de casita tallada en el interior de un gigantesco roble. Tenía una puertecita en un lado y daba una vista directa al frente. Apestaba a mucho humo, además del letrero que decía "Cuidado con Él Perro 'Doggo' " Atte. Sans.

Frisk sonrió entusiasmada; ¡le encantaban los perros!

-Shhhhh- susurró Chara flotando frente a Frisk mientras simulaba caminar de puntillas a 5 centímetros del suelo. Frisk también comenzó a caminar de puntillas recogiendo la varita y dejando de hacer ruido para seguirle la corriente a Chara: parecía divertido.

-¿Quién…?- un perro blanco y negro se levantó de detrás del pequeño estante. Sobre sus ojos tenía una venda blanca cubriéndolos, la venda tenía feas manchas rojas escurriendo desde donde debían estar sus ojos. Movió su nariz en dirección a Frisk.

-¿Hay alguien allí?- el perro aspiró profundamente por la nariz -No te muevas… o te podré escuchar- El perro hizo un rápido movimiento para sacar una espada de su chaleco y apuntarla hacia la humana.

-Hoy dejarás de hacer ruido- el ambiente se oscureció dejando la silueta del perro y el brillo en azul de su espada. Frisk suspiró.

-No. Te. Muevas.- Chara sostuvo los hombros de la humana para que no se moviera, pero esta atravesó sus manos mientras el perro movía su daga hacia ella.

La daga atravesó el cuerpo de Frisk justo en el punto en que su ALMA emanaba luz roja en su pecho. Chara soltó un alarido asustado.

Frisk sonrió alegre mientras la daga salía de nuevo de su pecho sin haberle hecho daño alguno, Chara desencajó la mandíbula mientras gritaba aliviada.

El perro volvió a mover la daga azul por Frisk antes de que esta rascara detrás de sus orejas de manera traviesa.

-¿Qué?- soltó el perro confuso mientras empezaba a olfatear y mover las orejas en todas direcciones de manera ansiosa.

-Me… acariñó… algo que no se movía- el perro lanzó un chillido confuso, a lo que Frisk palmeó su cabeza mientras sacaba la lengua traviesa. Chara rio divertida al pensar en lo atrevida que podía llegar a ser esa niña.

La daga se volvió verde brillante, asustando en el proceso a Frisk, quien no se lo esperó. Pero cuando se quedo quieta de frente a la daga, no le paso nada.

Chara recordaba que si enfrentabas de frente a esa magia, además de no moverte, todo iba a estar bien... tal vez debía poner más atención a las clases sobre magia de su madre...

-Sigue… sin moverse…- Doggo se escondió asustado detrás de su estante antes de sacar nuevas vendas: debía cambiárselas más seguido o empezaría a oler cosas…

La caminata continuó, Frisk tarareando esa curiosa canción que sonaba también en la mente de Chara, y ella, dedicándose a pensar en todo el camino que habían alcanzado a pasar los otros humanos…

-¿A qué mi gorra es la mejor?- una criatura llegó con un sombrero decorado con hojas, ramas y carámbanos que se reflejaban bonitos colores por la luz de las guirnaldas del techo.

Frisk aplaudió mientras Chara rodaba los ojos. -No puedes hablar en serio, Frisk…- se quejó fingiendo apoyarse en su cabeza. Frisk le gimió algo que sería parecido a un regaño.

Frisk se adelantó intentando tocar la gorra, pero la criatura solo retrocedió asustado.

-¡No la toques!- Tomó protectoramente la gorra con unos pequeños bracitos.

-¡Ayuda! ¡policía de la moda!-comenzó a gritar asustado por su gorra. -Alguien intenta robarme la gorra- Frisk se tapó los ojos ignorándolo.

-¿Qué? ¿No te gustaba?- Frisk empezó a mover la nieve con los pies fingiendo no ponerle atención.

–Pues…- el monstruo evitó mirar su cabello –Tu cabello es feo– sentenció Snowdrake harto de la niña.

Frisk pateó el botón de PIEDAD molesta.

….

Esto es una vergüenza, de veras, pero bueh….

No creo seguir muy seguido pues también entré a Wattpad... pero bueno, de algo servirá por ahora...