Y aquí está el cuarto capítulo del fic!

Me he dado cuenta que los links no se cuelgan bien, así que si los quereis ver, están TODOS en mi perfil, n_n

Aviso legal: Hubo una parte que YO (jamás lo hago escribiendo y pocas veces leyendo) casi lloro, xD

Disclaymer (sí, eso que normalmente olvido poner, xD) : Todos los personajes de la saga Crepúsculo pertenecen a Stephanie Meyer, la historia es mía!


CAPÍTULO 4

Como cada mañana, me encargué de darles el desayuno a los niños, cambiarles el pija por su uniforme, dejarlos en la guardería e irme al trabajo.

Estaba trabajando en un caso de maltrato infantil, me enervaba que un padre pudiera pegarle a su hijo, como este señor lo hacía, cuando de mi móvil empezó a sonar I'm walking away En la pantalla se podía leer, en letras grandes, ROSALIE LLAMANDO, así que lo cogí.

-Hola Bella, ¿Cómo estás?- Me preguntó Rose

-Bien Rose, estoy bien, y antes que preguntes lo enanos también.

-Bueno, pues entonces, ¿Traes tú las palomitas?

-Rosalie, no voy a ir a vuestra casa, no mientras esté ahí Edward.

-¿Quién ha dicho que él, esté en la casa?

-Se presentó ayer ahí, te recuerdo que yo estaba.

-Bueno, pero no sabes que pasó cuando te fuiste.- Me picó, esperando que le preguntara, así que decidí devolvérsela.

-Nop, y tú no sabes que pasó cuando vino a mi casa.

-¡Joder Bells! No me intentes dejar con la intriga, llamaré a la duende y vamos hacía tu trabajo, hoy comemos juntas.

- Sabes que Alice odia que la llamemos duende.- Dije pensando en Alice, y su mal humor cuando de eso se trataba.

-Bueno, no es mi culpa, de que a vuestro hermano le guste poner apodos un poco estúpidos.

-Cada vez estoy más segura de que estás coladita por Emm.

-Adiós Bells.- Dijo, colgó la llamada.

Y antes de lo que pensé, llegaron mis dos mejores amigas, con el típico sonido que hacían sus tacones. Pobrecitas, no conocían la comodidad de unas buenas bailarinas, aunque claro, al trabajo, a mí también me tocaba ir con tacones de aguja, faldas de tubo, camisas, pantalones elegantes y como hoy vestidos. Mi tortura personificada.

-Esperarme un segundo chicas, recojo y nos vamos a comer

Salimos a comer y nos fuimos al restaurante más cercano a mi trabajo, pedimos nuestra comida y entonces fue cuando empezó la discusión sobre a quién le tocaba empezar a hablar.

-Creo que lo mejor será que os lo juguéis a piedra, papel o tijeras. - Dijo mi hermanita.

-No encuentro una solución mejor si Bella no quiere cantar antes que yo. Así que venga.

Nos lo jugamos a piedra, papel y tijeras y como gané yo, la primera en desembuchar fue Rose.

-Bueno, cuando os fuisteis la cosa se puso fea.

-¿Aún más?

-Alice, si me interrumpes dejo de hablar.

-Vale, mamá.

Ignorando a Alice, Rose siguió con la historia.

-Papá, me tuvo que coger, porqué si no le hubiera vuelto a atizar a Edward, Jasper no estaba mejor. Y bueno, mamá, mamá era la que peor estaba. Edward dijo que si podía subir a su habitación en cuanto vosotros os fuisteis y eso, pff…Acabó de encendernos, a todos, Carlisle le decía a Edward, que por su culpa, los niños se habían ido, que si había venido a estropear lo que tanto trabajo nos había costado construir, una familia sin él. Jasper le decía que como se atrevía a venir a la casa, así, después de tres años y siete meses como si nada hubiera pasado, que si se había vuelto loco, aunque el loco en ese momento parecía Jazz…

-Yo bueno, yo, sólo le gritaba que era el peor hermano del mundo, que como pudo, todo lo que se me pasaba por la cabeza. Aunque estoy segura de lo que más le dolió fue el silencio de mamá, ella siempre lo defendió cuando se equivocaba, nunca le gritaba, siempre, siempre estaba ahí para él. Y cuando hacía algo mal y papá lo reñía, siempre intervenía para que papá no fuera severo con él. En cambio esta vez, calló, no dijo nada, pero calló. Y no puedo imaginar algo peor que mamá dedique ese tipo de silencio a uno de sus hijos, nunca lo había echo. Entonces Edward dijo, que si en su familia no lo querían se iría de la casa, y se buscaría la vida. Nada más irse mamá se puso a llorar, se encerró en su habitación y no nos dejó pasar. Después de mucho insistir me dejó pasar, y me dijo que por mucho que hiciera, por muy mal que se comportara, Edward era su hijo, y el amor que ella sentía por él no se iría nunca. Pero también me dijo, que por sus nietos haría cualquier cosa, aunque eso significara no hablarle, por mucho que le doliera.

-Pues si que se puso fea la cosa, sí. Aunque cuando Edward fue a mi casa no lo vi demasiado afectado si te consuela.

-Bueno, te toca desembuchar, ¿qué pasó ayer en tu casa?

-¡Eso, eso!

Les conté toda la historia con el más mínimo detalle incluido. Eran mis mejores amigas, y confiaba plenamente en ellas.

-Creo que Edward trama algo, pero no sé, que es.

- Yo lo único que sé, es que tenéis que alegrar esas caras, pensar que es viernes, y acordaros que, a ti, Bella, hoy te toca traer las palomitas, y que a ti Rose, te toca el capítulo y adecentar el sofá.

Después de esa esclarecedora comida, cada una volvió a su trabajo, yo hoy salía antes del mío, así que regresé rápidamente a Forks, me cambié el vestido y los tacones asesinos que llevaba y me puse algo más cómodo, unos tejanos, unas botas, una camiseta , un cárdigan y una bufanda roja, era perfecto para el frío, preparé las cosas de los niños y mías para esta noche, aunque sabía que en casa de Esme teníamos todo lo que podíamos necesitar, me gustaba estar segura de que tenía todo lo que podía necesitar. Después de preparar una mochila con las cosas, ponerla en el coche, y cerrar la casa. Puse camino al único supermercado del pueblo, donde compré las famosas palomitas, y de paso merienda para lo niños. Después de eso me dirigí a la guardería, donde como siempre mis niños me saltaron encima.

-¡Mami, hoy me lo he comido todo en el comedor!- Me dijo Rensmee.

-No seas mentirosa, te he visto guardar un trozo de pez en un bolsillo.

-Emmet, los peces que nos comemos, se llaman pescados. – Siempre estábamos igual y la verdad, me encantaba.-Y Renesmee, ¿es eso verdad?

-Bueeeeeeeno, un pequeñito a lo mejor si lo guardé.

Después de quitarle del bolsillo a Rensmee un buen trozo de pescado, decidí llevarlos al parque. Normalmente hubiera ido a casa a quitarles el uniforme antes, pero como hoy era viernes y mañana lo pondría a lavar, porqué se ensuciara un poco más no pasaba nada. Así les coloqué sus cinturones de seguridad, ya dentro del coche, y pusimos camino al único, húmedo y pequeño parque de Forks.

Los niños y yo nos sentamos, en un banco, les di su merienda, que era, un zumo y una comporta de manzana. En cuanto se terminaron la comida salieron corriendo, directos a los columpios, viejos y oxidados que estaban en el parque desde que yo tenía unos ocho años. En ese momento me acordé de uno de los muchos momentos que pasé con Edward y los chicos en el parque.

'FLASHBACK'

-Definitivamente sois una mala influencia, se supone que tendríamos que estar en clase.- Dije intentando convencerlos de que ir al parque de Forks, cuando teníamos clase no era algo con mucho sentido.

Edward y yo teníamos 16 años y clase de biología; Emmet, Rosalie y Jasper, los mayores, tenían 18 y clase de historia, estaban en el último curso antes de ir a la universidad, Alice era la más pequeña tenía quince, y la verdad no sabía que clase le tocaba. Pero a la hora de la comida nos sentábamos todos juntos, estábamos comiendo cuando a Emm y a Jazz les dio por salir del instituto, Rose, Ali, y Edward rápidamente dijeron que sí, pero a mi, no me emocionaba la idea. Éramos muchos, todos los profesores sabían que nos llevábamos muían que nos llevábamos muy bien, bueno excepto Rose y Emm, esos se pasaban el día chillándose como energúmenos y en casos extremos tirándose cosas, como espaguetis, a la cabeza, y que desapareciéramos todos a la vez, no sería algo que se notara poco. Sobretodo cuando, siempre estábamos montando espectáculos en las clases. Pero al final me convencieron y pusimos en práctica el plan trazado con Emmet, según él, inmejorable y a prueba de idiotas.

El plan era, Emmet ser haría pasar por enfermo, así tendría permiso para salir, Alie y yo, como buenas hermanas, nos haríamos las preocupadas y pediríamos salir con él. Emmet, en un acto de notengofuerzaparacaminar, se tiraría al suelo, y con lo grande y pesado que es, nosotras no lo podríamos ayudar, entonces Edward y Jasper, aparecerían llevando a Rose, que tampoco se encontraba bien, la señora Cope, nos dispensaría a todos, a unos para ayudar a sus hermanos y a otros por enfermos, no nos podría pedir a nosotras que llevaramos a Rose, porqué con lo pesado de Emmet, Jasper y Edward tendrían que ayudarlo a él y nosotras a Rose.

El plan funcionó bastante bien, excepto, la parte en la que Emm se tiraba al suelo, cuando lo hizo, se dio un golpe en la cabeza con una silla que había ahí al lado, entonces entraron los Cullen, justo para ver el golpe de Emmet, cosa con lo que nadie pudo contener la risa, mientras la señora Cope nos miraba como si fuéramos extraterrestres, porqué nuestro hermano/amigo respectivamente casi se abre la cabeza mientras nosotros nos reíamos.

Al final nos dejó salir y nos excusó de las clases de la tarde. En ese momento decidimos ir al parque, y allí jugamos como cuando éramos niños pequeños, y a Reneé y a Esme les gustaba que jugásemos juntos, nos columpiamos, tiramos por el tobogán, revolcamos por el suelo y hicimos un desastroso partido de baseball con la pelota, el bate y los guantes, que Emmet guardaba en su Jeep.

'FIN DEL FLASHBACK'

Después de ese recuerdo de tiempos felices, me dediqué a observar a mis hijos jugar. En eso estaba cuando lo vi.

Estaba dando un paseo por los alrededores del parque, iba mal abrigado para el frío que hacía, su cabello se movía con el viento, su andar era triste. Y cuando levantó la mirada y pude ver sus esmeraldas verdes, vi que sus ojos también eran tristes.

Se me acercó y por un raro impulso, seguramente al verlo así de triste, no me alejé, no le chillé como una loca, ni fui corriendo a buscar a los niños para llevármelos a cualquier lugar donde ÉL no estuviera.

Parecen felices.- Dijo Edward mirando a los niños, que en ese momento estaban jugando con otros dos niños.

Procuro que lo sean.

¿Sabes Bella? Verdaderamente la he cagado, no quería marcharme pero debía hacerlo, por su bien, por mi bien, por tú bien.

No, Edward, no me vengas con cuentos. No quiero escuchar chorradas. Ayer estuviste en mi casa, amenazándome con quitarme a mis hijos, ahora no me vengas con el cuento de que lo sientes, porqué no pienso escucharlo. Mucho estoy haciendo con no salir corriendo, coger a los niños e irnos de aquí.

Tampoco hice bien eso. Supongo que me asusté, que ver a toda mi familia en mi contra dolió tanto que no supe como afrontarlo

Eso no es excusa Edward, ayer me amenazaste con quitarme a mis hijos, por muy triste, nervioso o asustado eso es lo último que debías hacer, ¡incluso pusiste en duda ser su padre, cuando Emmet es tu copia!

¿Así que se llama Emmet? ¿Por qué?

Larga historia. Si hubieras estado aquí lo sabrías, o podrías haber elegido tú, su nombre.

Lo sé.- Dijo a la vez que su rostro era aún más triste.

¿Por qué estaba hablando con él? Se suponía que iba a evitarlo, no verlo, no hacerle caso, y en dos días que llevaba en Forks, había hablado con él, los dos días.

Me tengo que ir.-Dije

¿Podría saludar a los niños?- Preguntó con un rayo de esperanza iluminando su cara.

No, no los vas a saludar Edward. Aún recuerdo lo que dijiste ayer.

Bella, por favor, sé que no lo merezco, pero, por favor…

Y justo en ese momento, vi como Emmet, se caía del columpio y se quedaba llorando en el suelo. Rápidamente salí a buscarlo rápidamente, y pude sentir como Edward me seguía, aunque no me molesté en girarme y decirle que se fuera. Me importaba más asegurarme de que Emm no se había echo nada.

Cuando lo recogí del suelo vi que sólo tenía una raspadita en la rodilla, aunque todo y ser pequeña, él lloraba como si no hubiera mañana.

- Emm, cariño, no te ha pasado nada, ahora te lo limpiamos y ya está.- Dije en tono dulce, intentando calmarlo.

- Pero me dueleeeeeeee

Me levanté con él del suelo, dispuesta a llevármelo al banco donde antes había estado sentada, para poder limpiarle la heridita. Pero no vi a Rensmee por ningún lado, cuando normalmente siempre estaba al lado de Emmet cuando este se hacía daño, y con lo bruto que era, eso era bastantes veces a la semana. Me giré y la vi en los brazos de Edward, con cara de preocupación.

No le ha pasado nada, cariño. No tienes que preocuparte. –Le dijo Edward a Renesmee.

¿¡PERO YO NO LE HABÍA DICHO QUE NO SE ACERCARA A LOS NIÑOS!? Se ve que este hombre no entiende el inglés*…

Me acerqué donde estaba él con la niña y le dije.

¿Qué haces Edward? Te lo dije muy claramente, déjala en el suelo y vete.

Pero…Yo la vi tan asustada que…-Intentó justificarse.

Edward, no quiero escucharte, deja a Rensmee en el suelo y vete.

No creas que esto termina así, Bella. Llegará un momento en que ellos estarán conmigo.

¿Me estás amenazando?- Pregunté

No, sólo constato un hecho.

Un hecho que ocurrirá, por encima de mi cadáver.

Y dicho eso, me marché, al banco donde le limpié la herida a Emm, lo calmé.

Y rápidamente los subí al coche y nos marchamos. Ya que mientras yo hacía todo eso, desde la otra punta del parque nos observaba Edward.


Y bueno, aquí está la dedicatoria prometida:

Ale, muchísimas gracias por el apoyo que me das con la locura que es este fic, eres un amor y espero, que hoy el día de tu cumple lo pases fenomenal, que disfrutes mucho, y llenes de buenos recuerdos tu nueva casa, ;) Un besito y saluda a Santi, (Si no fusta, jajajaja)

Y bueno, aunque este capítulo sólo tenía que ir dedicado a Ale, al final también es para Pata, porqué sin ti este capítulo no hubiera salido hoy, y esta historia tampoco, :3 ¡Eres la mejor beta del mundo y lo sabes!