NOTA DE LA AUTORA: Por fin se me ocurrió como continuar la historia. Algo largo el capítulo pero espero que les guste ^^

La silenciosa Aurora.
By: lvlayra

Capítulo 4

¡Viajes, viajes y más viajes!. Estoy harta de que Sasuke no ha estado conmigo ahora que más lo necesito. Sí lo sé, debe trabajar y terminar sus compromisos pero YO lo quiero AQUÍ, junto a mí. He estado muy triste y sola estos meses. Mis familiares y amigos no me entienden ni me apoyan como él. Ahora me estoy comportando como una egoísta y estoy conciente de eso, pero él es mío y no me voy a cansar de exigirle que termine con su maldito trabajo hasta que lo consiga. ¡ Ya estoy harta de todo!. Harta del hospital, harta de estar acostada en una cama, harta de que me digan que me estoy amargando, harta de estos sentimientos que me están volviendo loca y sobre todo harta de no hacer nada. Es urgente un cambio de ciudad, me estoy ahogando en esta porquería de cuarto con olor a medicinas. Este desagradable olor me recuerda mucho a un tío que moría lentamente en su propia cama; olor a "viejo moribundo" como llegué a llamarle. Era tan irritante que por eso estaba de malas siempre. Ya nadie quería visitarme. Sólo mi fiel Sasuke que pacientemente calmaba mis enojos y reclamos. Ayer que me vino a ver me aseguró que en dos semanas nos iríamos, todo dependía de lo que dijera el doctor. Yo ya llevaba 8 meses en el hospital y un mes más sería frustrante.

Los golpes en mi cabeza y cara ya habían sanado por completo, por lo menos podía arreglar mi cabello y maquillarme un poco para verme decente. Las costillas rotas ya también estaban bien. Sólo faltaban mis piernas, en las dos tenía un artefacto clavado en cada una de ellas. Cómo se rompió el hueso en varias partes eso ayudaba a que no sanaran mal. Mi recuperación se estaba alentando demasiado por mi pésimo ánimo. Los primeros tres meses todo bien, ya después toda mi realidad cayó de peso. Soy fuerte, pero hay momentos que aunque quieras debes caer y aceptarlo, pero aceptarlo es tan difícil que te cierras y no puedes pensar.

Ya han pasado esas terribles 2 semanas y por fin me han dado de alta bajo ciertos términos. No puedo ni debo hacer esfuerzos con las piernas hasta dentro de un año, debo mantenerme tranquila, cuidar la higiene de las heridas e ir cada mes al médico, pues corro el riesgo de gangrena... Pero no pensaré en eso., ¡por fin salí de esa tumba blanda!. Por fin Sasuke estará conmigo todo el tiempo y por fin se acabará esta amargura. Ya estoy lista para irme, sólo espero a que regrese de caja y me lleve cargando hasta el automóvil.

- ¡Todo listo Hinata!. Es hora de irnos a nuestra nueva vida.
- ¡Estoy tan feliz por esto!. Hasta dónde está el pueblo.
- Se encuentra a 3 horas de aquí. El pueblo se llama "El porvenir".

- Con que el porvenir. Espero que tengamos uno bueno.

- Ya verás que sí.

(Me levantó y nos fuimos camino al auto)

-Pero Sasuke, si tú estarás trabajando en el caso ese... yo que haré, no me puedo ni mover.

- Ya lo tengo todo arreglado.

- A si? Cómo?

- Eres arquitecta y con tener tus manos bien, una computadora y un lápiz ya la hiciste.

- Pero es un pueblo, no habrá mucho trabajo.

- Es lo que tu crees. Ahora, no hay mucha gente, está algo olvidado y rústico, pero con tus diseños el pueblo podría renacer.

- Recrear todo el pueblo?. Estas loco?

- Pues no que no habrá mucho trabajo.

- Ya sería diferente.

- Empezarías con nuestra casa, que es una casona ya muy vieja que necesita algo de color y modernidad.

- Nuestra casa?. Compraste la propiedad.

- Claro, sabes que detesto pagar rentas.

- Y cuando iríamos por los muebles para llevarlos.

- De hecho ya están haya.

- Que bien, no me tocó la mudanza.

(Me subió al carro y después él hizo lo mismo).

- ¿Entonces ya estás lista para nuestra nueva vida?

- ¡Claro!

Llevamos ya buen rato de camino y estamos viviendo lo mismo del principio. Otra vez él está frío manejando como zombie y yo disfruto del viento que entra por mi ventana.

La carretera es asombrosa. Nunca había visto una vegetación tan verde y abundante como la que está aquí. Es como la de un cuento o una postal. La atmósfera te hace sentir mucha tranquilidad. Espero que así esté el pueblo, sería magnífico.

"El porvenir" leí en un letrero, parece que ya llegamos.

- Mira Hinata, esa casa de madera vieja es nuestro nuevo hogar. No esperes mucho, costó muy barata pero confío en que la arreglaras.

- Vaya, entonces sí, ya llegamos. Está lindo el pueblo, es como lo que siempre soñé cuando niña

- Olvidaba tus gustos raros.

- ¿cuáles gustos raros?

- A una mujer común le espantaría vivir en "El Porvenir", pero en cambio a ti te gusta.

- Es que es un lugar misterioso o bueno lo parece, y eso siempre me ha gustado. Ya ves me enamoré de ti.

- Ja ja! Que chistosita

Hemos bajado del carro. Yo no puedo dejar de mirar a mi alrededor, todo es tan nuevo para mí, nunca esperé en realidad vivir en un lugar tan tranquilo como este. La gente de lejos parecía fría, pero al hablar con ellos eran todo lo contrario; era gente humilde y amable. Parece que me la pasaré bien. Y por lo que veo, Sasuke ya se ha ganado el respeto de los lugareños.

- Ella es mi esposa Hinata. (Me presentó ante la gente que se había reunido a nuestro alrededor).

- Es bastaste guapa su esposa doctor. (Habló una señora)

- Gracias, me da mucho gusto conocerlos a todos y tener el privilegio de vivir aquí con ustedes un lapso de tiempo.

- Y ya verá que se la pasará bien señora uchiha. Es un lugar modesto pero cómodo.

- Es lo que estoy viendo. (le sonreí).

- Pues gracias a todos por su bienvenida. Es hora de que mi esposa y yo nos instalemos bien. Tenemos mucho trabajo por hacer.

- No se preocupe doctor –habló un señor de edad avanzada. Ya mañana hablaremos de nuestro asunto.

(todos se alejaron)

Sasuke me llevó hasta la casa. Yo la observaba, mejor dicho la escaneaba. Parecía que en cualquier momento la pared de afuera se vencería. Las puertitas de las ventanas estaban colgando a punto de caerse y los cristales estaban parchados con cinta adhesiva. Esta casa tenía mínimo 100 años. Pero al pasar la puerta de entrada había un contraste increíble. Las paredes estaban recién pintadas, el piso de madera acababa de ser pulido y nuestros muebles resaltaban aún más que en la otra casa.

- No que yo me encargaría de arreglar nuestra casa- dije muy sorprendida.

- Lo dije, pero no me gusta que mi esposa viva mal, y las condiciones en que compré la casa no eran dignas de ti. Por lo que preferí arreglarla por dentro para que te sintieras cómoda. Ya sólo te encargarás de arreglarla por fuera.

- Mmm ya veo. ¡Me parece perfecto!. Si no estoy en un lugar donde me sienta cómoda no puedo trabajar.

- Lo sé, te conozco tan bien que no lo pasé por alto. Mira, te muestro la casa.

- No te molestes, mañana lo haré yo sola. Ya sabes como soy.

- Claro como tu digas. Que bueno que encontré esta casa espaciosa y sin escaleras para que te puedas mover libremente.

- Si que bueno... Oye por cierto, no me has contado nada sobre el trabajo que tienes aquí. ¿Por que no me hablas de ello?.

- Emm bueno.. pues es algo delicado- habló con mucha seriedad.

- Pues cuéntame.

- Hace tan solo un año ocurrió una tragedia que marcó a este pueblo. ¿Viste el pozo que está cerca de la entrada?

- Sí.

- Pues una niña aseguraba que ahí vivía su mejor amiga, pero que no podía salir porque "alguien" no se lo permitía. Entonces esta niña, que por cierto se llamaba Aurora, se la pasaba hablando por horas con el pozo, lo que causó los celos de otra niña, la cual se llamaba Andrea. Ellas dos eran muy unidas hasta que Aurora creó a su amiga imaginaria y ya no le hacia caso como antes. El tiempo fue pasando y Andrea se encontraba muy deprimida porque Aurora era su única amiga y ya no jugaba con ella. Su mamá harta de verla así le aconsejó hablar con Aurora para que pues intentaran arreglar la amistad. Días después, Aurora ya se había olvidado del pozo y jugaba como siempre con Andrea...

(Sasuke guardó silencio).

- ¿Por qué te detienes?

- Una semana había pasado de la reconciliación cuando una mañana la madre de Andrea la buscaba desesperadamente. La niña había escapado por la ventana. La buscaron por tres días entre todos y nada. Al cuarto día la niña volvió a aparecer en su cama... pero muerta.

- ¿Cómo? (me quedé estupefacta)

- Nadie sabe lo que ha pasado. Ese día que apareció me llamaron y sigo buscando respuesta.

- ¿Y cuál fue la causa de su muerte?

- Envenenamiento y golpes múltiples. Sufrió mucho al morir.

- ¿Y Aurora?

- Ella quedó en shock pues fue la que la encontró en su cama. Pero ha ido a terapias psicológicas y se ha estado mejorando.

- Que fuerte y pensar que ocurrió hace apenas un año.

- Y la investigación va para largo.

- ¿Y que edad tenía Andrea?

- 5 años. Aurora era de la misma edad, así que ahora tiene 6.

- Ahora que lo recuerdo, tu hablabas de varios cadáveres la primera vez que me hablaste de este caso.

- Fue una confusión, es que el cuerpo de la niña estaba a la mitad. Una en la cama y la otra semi-enterrada a unos kilómetros del pueblo.

- ¡Que fuerte!. Pero quién habrá hecho eso.

- No se sabe, ni siquiera hay sospechosos, todo es bastante raro. El anciano del que me despedí hace rato era su abuelo. Sus padres no lo soportaron y se fueron de aquí.

- Que triste...

- Pero no te preocupes Hinata, yo lo resolveré. Tanta charla me ha dado sueño, vámonos a descansar.

- De acuerdo, fue un día muy largo.

...

Ya hemos estado viviendo aquí por un mes y me encanta. Cuanta paz y armonía, y lo mejor es que Sasuke está conmigo la mayoría del tiempo. Venirnos acá fue una excelente decisión.

- Cómo vas con los planos, Hinata?

- Bien, Sasuke. Hay la llevo.

- Me alegro. Debo salir de volada, al rato regreso.

- Ok, cierra bien la puerta al salir.

- Sí (se acercó y me besó).

Creo que cada día lo quiero más- pensé mientras veía como se iba. En fin seguiré con esto.

Uff! Ya me cansé. Iré por agua eso siempre me despierta. A penas es medio día y siento como si fueran las 3 de la mañana.

Iba yo con calma hacia la cocina. Ya le estaba agarrando el gusto a usar una silla de ruedas. Me serví mi agua y salí por la puerta trasera a ver el caluroso día que estaba en curso. El viento soplaba suavemente entre mi cabello negro. Cerré mis ojos y escuché el ruido del movimiento de las ramas, hasta que un extraño sonido me hizo abrir de nuevo los ojos. Era el movimiento de un viejo columpio... pero en el pueblo no había visto parques así que quien sabe de donde venía ese sonido y no me iba a quedar con la duda. Me fui por alrededor de la casa hasta que a lo lejos al dar la vuelta vi un columpio, y sobre él a una niña jugando.

Usaba un lindo vestido blanco, tenía un listón en la cabeza y su cabello era realmente hermoso.

¡Ella debe ser Aurora!- Me dije a mí misma.

Continuará...

Lo bueno de la historia ya va llegando, lo verán en el próximo capítulo .

Hasta entonces : DD!