Hola. Gracias por comentar. Me alegra que les guste la historia.

Capítulo IV: El secreto de Len (Parte 1)

-¡¿Qué sucede?

Preguntó Gakupo entrando.

-¡Len se desmayó!

-Voy a revisarlo.

Dijo el médico. Después de un rato Len ya estaba recostado en su cama con unas toallas húmedas en su cabeza.

-¿Qué le pasó?

-Fue un golpe.

-¿Un golpe?

-¿Escuchaste algo antes de encontrarlo?

-Sí, la verdad es que escuché un golpe fuerte.

-A lo mejor fue eso. Ya está mejor, sólo se encuentra durmiendo, pero será mejor que lo cuides. Sólo tienes que vigilar que esas toallas sigan húmedas y frescas, si pasa algo me llamas.

-Bueno.

Gakupo se retiró. Rin sólo estuvo cambiando a ratos la toalla que Len tenía en la cabeza, en unas horas Len despertó.

-¿Qué me pasó?

-Es lo que yo pregunto.

Len miró a Rin, quien se encontraba sentada en una silla al lado de su cama. Él intentó levantarse pero Rin habló.

-No te levantes, dijo Gakupo que reposes por lo menos lo que resta del día.

Y le volvió a colocar la toalla en su cabeza.

-Tengo que irme a…

-No.

-Pero…

-Pero nada, el golpe que te diste fue muy fuerte.

Len recordó todo.

-¿Por qué lo hiciste?

Len guardó silencio. ¿Se lo debería decir a Rin?

-Porque… estaba enojado.

-Vi a la chica que te hizo burla…

-¡¿La viste?

-Cálmate.

-No puedo creerlo… ¿No te vio?

-No creo.

-Bueno, es algo.

-¿Por qué estabas tan molesto con ella?

Preguntó Rin con curiosidad.

-Bueno… verás… ella…

Rin sólo miraba a Len.

-Yo estaba enamorado de ella.

Soltó por fin Len.

-Supongo que tuvieron una pelea fuerte para que le hablaras así.

Comentó Rin.

-Fue una pelea porque ella me traicionó… nunca estuvo enamorada de mí, sólo jugó conmigo.

-¿Por qué?

-Para obtener el mapa hacia el zafiro de diamante.

-¿El zafiro de diamante?

-Sí…

Rin quedó callada, ella no sabía de lo que Len estaba hablando.

-Su nombre es Gumi…

Dijo Len con la intención de empezar a relatar su vivencia con aquella chica de cabello verde.

-¿Gumi?

-La conocí cuando tenía 14… ella tenía 16 pero aún así no me importó.

*Flashback*

Len estaba en un puerto, tomando las manos de una chica.

-Ven conmigo.

-No puedo Len…

-¿Por qué?

-Es que…

Rin miraba hacia otro lado, Len pensó que era pena, así que sonriente tomó su mano de nuevo y la llevó dentro de su barco.

Una vez dentro la guió hasta su estudio y le dijo.

-Quédate Gumi.

Gumi no dijo nada y besó a Len, luego habló.

-No puedo Len… yo…

Luego salió corriendo con lágrimas en los ojos.

*Fin de Flashback*

-Luego me di cuenta que se había llevado el mapa del zafiro de diamante…

-¿En qué momento?

-Supongo que cuando me besó lo tomó para que no me diera cuenta.

-¿Y luego qué pasó?

*Flashback*

Len estaba buscando como loco a Gumi en un puerto donde según él quedaron de verse.

-¡Gumi!

Gritó feliz al verla.

-¿Qué quieres?

Preguntó ella secamente.

-Te he extrañado mucho.

Dijo Len tratando de ignorar el comentario de Gumi.

-¿Ah, sí? Pues yo no.

-¿Qué?

Se preguntó Len extrañado.

-Lo que oyes.

-Pero, Gumi… pensé que…

-¿Qué? ¿Qué yo estaba enamorada de ti? Sólo eres un niño, te utilicé porque quería el mapa hacia el zafiro de diamante, y ya lo tengo.

-¿Qué?

-¿Acaso no vives en el mundo de los piratas? Traicionas para ganar y ganas para traicionar.

Len no decía nada, pero un rencor dentro de él estaba haciéndose presente.

-Adiós Len.

Gumi se dio la media vuelta pero en un reflejo Len se puso frente a ella con su espada en mano.

-Devuélveme mi mapa.

Dijo cortante y seco, pero aún así se podían ver algunas lágrimas corriendo por su rostro.

-¿Te hice enojar?

Preguntó Gumi inocentemente.

-Te acabo de dar una orden. O haces lo que digo o…

-¿O qué? No eres capaz de atravesarme con esa espada.

Era cierto, Len no podía lastimarla, sentía que aún la quería.

En un movimiento rápido Len tomó el mapa que estaba en el cinturón de Gumi y cuando ella intentó recuperarlo, se acercó a ella con espada en mano, la chica peliverde retrocedió de la sorpresa pero el plan de Len funcionó, ella sólo cayó al agua.

-¡¿QUÉ TE PASA?

-Traicionas para ganar y ganas para traicionar, ¿No?

Dijo Len entrando a su barco y zarpando.

Esa fue la vez en que Len se obligó a sí mismo a olvidar a Gumi, y lo logró, ya que su dolor fue muy grande.

*Fin de Flashback*

-Lo siento, Len.

-Después conocí a Gakupo, se unió a mi tripulación y después fue Kaito y finalmente Mikuo.

Se escuchó que tocaron la puerta.

-Pase.

Dijo Len. Mikuo entró con dos bandejas de comida.

-Disculpe capitán, pero no sabíamos su estado así que decidí traerle la comida a usted y la señorita Rin.

-Déjala en la mesa.

Mikuo dejó la comida en la mesa y se retiró.

-¿Quieres que te acerque tu comida?

Preguntó Rin.

-Yo puedo ir solo…

Luego Len intentó levantarse pero no pudo, la cabeza le dolió en cuanto lo intentó y cayó de nuevo.

-Yo creo que no. No es problema.

Rin le acercó a Len sus alimentos y empezaron a comer sin decir palabra.

Luego Rin se levantó para dejar las bandejas vacías en la mesa de nuevo y se sentó.

-Supongo que tendré que conseguirte más vestidos.

Dijo Len de la nada.

-¿Qué?

Preguntó Rin extrañada.

-No creo conseguírtelos tan finos como los que usas, pero algo que puedas usar.

Un momento. ¿Len le quería darle a Rin vestidos? ¿Cómo? Desde el punto de vista de Rin, Len era orgulloso, amargado y egoísta.

-¿Por qué me quieres dar vestidos?

Preguntó Rin.

-Porque… no sé cuánto tiempo vas a estar…

Eso no era una respuesta para Rin, pero prefirió no seguir preguntando, no quería desesperar a Len.

-Además que como eres la única mujer aquí no quiero que andes mal vestida.

-Pero tú mismo dijiste que aquí tendría trabajo igual que los demás.

-Quiero suponer que estás trabajando al cuidarme de mis propias tonterías.

Rin guardó silencio.

-Creo que ese golpe sí te afectó.

-No sé…

Dijo Len.

-Pero me duele más la traición de ellas…

-¿Ellas?

-Sí, luego me enamoré de Miku…