Había sucedido una semana antes de salir de vacaciones. Ella y Ren estaban conversando en la azotea y una cosa llevo a otra y terminaron besándose. Y aunque en ese momento fue Ren el que rompió el beso diciendo que era un error, ahora era él quien estaba seguro de que no lo había sido.

Se había pasado todas las vacaciones pensando y rebuscando en su mente si era o no era adecuada una relación con la que, hasta ese momento, era su mejor amiga en el mundo. Nadie, ni siquiera Horokeu sabia tanto de él como Anna. De verdad amaba a su amiga, pero como eso… como una amiga. Sin embargo, ahora se encontraba confundido.

Ya no sabia que sentía por ella. Anna era hermosa. Tenía un rostro perfecto, su perfecta piel, su perfecto pelo, su perfecta figura. Ella era perfecta. Cualquiera podría enamorarse de alguien así. Y cuando por fin se da cuenta de lo que siente por ella… aparecen estos dos sujetos, que a su vez son raros y perfectos.

Por mas que Anna le haya dicho que el mas idiota de los dos, Yoh, no le gustaba, había algo raro en ella y en su manera de tratarlo. En primer lugar, ella nunca era amable con extraños, y en segunda, había algo en la mirada de ella cuando lo veía que lo ponía nervioso. Y el otro, el patán, Hao, era un imbécil, se la pasaba coqueteando con Anna y con Jeanne al mismo tiempo. Y lo peor era que parecía que a ninguna de las dos les molestaba eso.

-¿Qué tiene al gran Ren Tao tan pensativo?

-¡Jeanne! Lo lamento, no me di cuenta de que habías llegado

-No hay problema Ren, te ves muy distraído

-Si, un poco… ¿Qué Horohoro no estaba sentado aquí?

-¿Ah si? Lo vi ir a la cafetería en compañía de Yoh, al parecer se están entendiendo muy bien

-¡Ah! Y ¿Dónde esta Anna?

-Anna esta en nuestra habitación, creo que olvido su teléfono, esta tratando de convencer a su papá de dejarla salir. El viernes hay un desfile en Tokio.

-No creo que Fausto la deje, apenas llevamos tres semanas de clases

-Pues estas equivocado, porque me acaba de decir que si –dijo Anna llegando de pronto y saludando a Ren con un beso en la mejilla

-¿Cómo? ¡De verdad! ¡Iremos a Tokio!

-¡Si amiga!

-¡Kya! ¡Eso es fantástico!, pidamos permiso a la directora y salgamos de compras hoy

-¿Para que, Jeanne? ¡Si de todos modos en Tokio vas a comprar hasta sobre-girar la tarjeta de Marco!

-¡Si, pero no puedo ir fachosa a un desfile de moda!

-¿Escuche la frase "Ir a un desfile de moda"? –dijo Horohoro llegando con Yoh

-¡Horo! ¡Fausto nos dejo ir a un desfile de moda en Tokio!

-¡¿De verdad?! –preguntó el chico a Anna que asintió con una sonrisa

-¡Yupi! ¡yupi!

-Le llamaré a mi padre para que me firme el permiso de salida

-Si yo también le llamare a mi papa

-Y yo iré a presumir con Matty Matisse y con Kanna Bismarch. Les diré: "En sus caras, brujas ex amigas de Anna"

-¡Valla! Eso suena divertido ¿puedo ir yo también?

-¡No Yoh! ¡No puedes ir porque solo vamos los amigos de Anna! ¡No desconocidos!

-¿Pero que dices Ren? Si yo también soy amigo de Anna ¿verdad que si Annita? –preguntó el menor de los Asakura

-Ya te dije que si me sigues llamando así, vas a dejar de serlo

-Eso significa que si, ¿ves Ren?

-¡Aun así! Desde que Anna es modelo Jeanne, Horo y yo la hemos acompañado a sus desfiles.

-Y lo van a seguir haciendo. Solo que ahora yo iré con ustedes

-¡Anna! ¡Dile algo!

-no lo se

-Yoh, nos puedes dejar un momento solos –dijo Jeanne, al momento Yho le sonrió y se alejo de ellos

-Yo opino, que lo dejemos ir, ¡Yoh es banda!

-¡No Hoto! ¡No es banda! Anna, por favor, llevamos tres semanas aquí, y no hemos hecho nada de nada, porque este tipo, su hermano y el cara de princesa no se nos han despegado. ¡Nuestra fama de grupo impenetrable se esta rompiendo! ¡Ya cualquiera se cree digno de hablarnos! ¡Hasta el enano de Oyamada! Esta mañana me dio los buenos dias, cuando antes temblaba de miedo cuando yo lo veía.

-Creo que estas exagerando Ren

-No, Jeanne, no exagero nada

-En algo tienes razón, no hemos hecho nada aun, la champaña se echara a perder

-Ok hagamos algo. Tengo 5 boletos para el desfile, y cada uno de ustedes ya tiene uno, eso significa que quedan dos, uno de esos dos es para mi padre. El que resta ustedes decidan a quien se lo dan, si lo quieren vender, rifar o regalar, a Yoh, Hao, o Lyserg es asunto suyo. Y en cuanto regresemos de Tokio les prometo, Ren, que los cuatro, solo nosotros cuatro, vamos a comenzar a hacer bromas a todos los nuevos. ¿Pueden vivir los tres con eso?

-Si –respondieron al unisono sus amigos

-Ok.

-¡Buenos días chicos! –dijo entrando al salón de clases el profesor Kalim, y al momento todos tomaron su lugar –Bien, ayer hable con la directora Kino, y me comento que seria un buen estimulante social el hecho de que yo mismo los cambie y acomode de lugar. Así que todos tomen sus cosas y formense afuera del salón y yo los acomodare.

-¡¿Qué?!

-¡Sin protestar! – una vez que todos estuvieron formados el profesor comenzó a organizarlos -¡Muy bien! Lilly, tu te sentaras con Yho; Elli con Lyserg; Kanna con Nicrome; Damuko con Horokeu; Manta con Matilda; Marion con Hao; Jeanne con Ren; Chocolove con Anna y Sharona con Sally. Bien, tomen asiento.

Horo se encontraba en la cafetería. En cuanto sonó el timbre de la hora del almuerzo, el ainu salió corriendo dejando bastante atrás a sus amigos. Y estaba devorando una enorme pierna de pavo asada, (algo que solo hacia cuando estaba muy inquieto), cuando Yho llegó por la espalda, dándole el susto de su vida…

-¡Yoh! ¡Casi muero del susto!

-Jajajajaja lo siento Horo. No creí que te fueras a espantar tanto

-No le veo la gracia

-¡Ya Hotito! ¿Por qué no mejor me dices que es lo que te tiene tan preocupado, que casi te atragantas con la comida?

-¡Ay, Yho! ¡Pasó algo horrible! ¡Horrible!

-¿Qué fue lo que pasó?

-¿Conoces a Damuko?

-Si, Horo conozco a Damuko.

-Bueno. ¡Ay Yoh! Creo… creo… creo… creoquemegustaDamuko

-¿Qué dijiste Horo? No te entendí nada, dilo mas despacio y en voz alta

-QuecreoquemegustaDamuko

-Horohoro, no te entiendo

-¡Carajo, Yoh! ¡QUE CREO QUE ME GUSTA DAMUKO! –todos los que estaban en la cafetería, incluyendo a la misma Damuko, que estaba en la mesa de junto con las cinco Lilys, se giraron para verlo

-Jajaja. Oye Hotohoto, creo que te escuchó ¿Hotohoto? –Yho se volvió para ver a Horo, pero este ya no estaba en la mesa, ni en la cafetería- ¿Horo?

-¡Eso fue muy raro!

-¡Hola Lyserg! ¿viste a donde se fue Horo?

-No, pero admiro su valor, no cualquiera se atreve a declararle su amor a una chica en plena cafetería

-¿Qué quieres decir con eso Lyserg? ¿A ti tambien te gusta alguien?

-No Yho, pero si algún día me llego a enamorar espero ser tan valiente como Horo

-Horo no es valiente, me estaba contando algo y sin querer lo gritó y Damuko…

-¡¿Qué hacen ustedes dos en nuestra mesa?!

-Callate Ren, me duele la cabeza –dijo Anna mientras tomaba lugar al lado de Lyserg, seguida por Jeanne que se sentó a su lado

-¿Qué pasa Anna? ¿No dormiste bien? –preguntó preocupado Yoh

-No es eso, esque simplemente ¡NO SOPORTO A CHOCOLOVE McDONELL! ¡Odio sus estúpidos chistes! ¡Lo odio!

-Pídele a Kalim que te cambie de lugar –habló Jeanne, al mismo tiempo que le hacia señas a Ren para que se sentara a su lado

-Le dije, pero me dijo que si lo hacia, tendría que cambiar de lugar a todos los demás

-Pues entonces dile a Chocolove que te deje de molestar –esta vez él que habló fue Lyserg

-No es tan fácil, ese idiota se la pasa llamándome Anna-banana ¡Es tan idiota!

-Entonces iré a darle una paliza

-Eso me agradaría, pero me agradaría mas hacerlo yo, de todos modos gracias Ren

-¿Dónde esta Horo?...

...

...

...

...

...

...

...

-¿Qué fue lo que pasó? –preguntó Jeanne despertando y tratando de incorporarse en la camilla de la enfermería

-Eso es precisamente lo que me gustaría saber, señorita Giabiconni. ¡¿Qué fue lo que paso?!

-Directora Kino, le aseguro que Jeanne no tiene nada que ver en esto. Todo fue culpa de Hao y de Marion, y bueno, también mía, pero Jeanne no hizo nada.

-¿De verdad señorita Kyoyama? Porque a mi me parece que tanto usted, como la señorita Phauna, y la señorita Giabiconni y por supuesto el señor Asakura, están involucrados en esto

-Anna, ¿Qué pasó? Lo ultimo que recuerdo es que, estábamos en nuestra habitación y algo explotó

-Mari estaba asustada

-Abuela, de hecho quien tiene la culpa soy yo

-¡Calla, Hao! Estoy muy decepcionada de ti –gritó la anciana, después se giro hacia la enfermera -Señorita Villaraus, en cuanto dé de alta a estos jóvenes, mándelos inmediatamente a mi oficina. Tengo cosas muy importantes que discutir con los cuatro –la enfermera asintió con la cabeza, y Kino Asakura salió de ahí

***FLASHBACK***

Eran las 11 de la noche y Marion todavía no llegaba, y por consecuencia, Anna y Jeanne no podían acostarse a dormir. Pues si Matti Matisse entraba a revisar y falta alguien, las tres estarían en grandes líos.

-Se acabó, la llamare por teléfono y dire un par de cosas –bufó molesta Jeanne

-¿Tienes su numero? –preguntó Anna que se encontraba recostada en su cama leyendo plácidamente Vouge

-¡NO!, ¿lo tienes tu?

-No –confesó la rubia en un suspiro

-¿Cómo puedes estar tan tranquila?

-Simple, la asesinare en cuanto llegue. Si Matilda entra y ve que Marion no ha llegado, le dirá a la directora, que hablará con mi padre, que no me dejara ir al desfile en Tokio el viernes. Así que prefiero conservar mis energías para cuando llegue, y mañana iré a hablar con la directora para que nos cambie de compañera. ¡Oh! ¡Aquí hay una foto mía!- dijo Anna señalando con el dedo una foto de ella, en bañador, con una enorme paleta de caramelo.

-Te ves muy linda –señaló su amiga, en ese momento entró de manera repentina Marion, que venía acompañada por Hao Asakura

-¡Marion! ¿Me quieres explicar que horas son estas de llegar? ¿Cres que una señorita decente llegaría a estas horas y peor aun, acompañada de un chico? –gritó Jeanne, en tono de mamá gruñona.

-Tranquila, Jeannie. Mari y yo fuimos a cenar juntos y se nos hizo un poco tarde

-Un poco tarde sería a las 10 no a las once y media, Hao

-Lo lamento Jeannie, prometo que no volverá a suceder, para la próxima salgamos los cuatro. Apuesto que así no se molestaran. ¿O no, Annita?

-A mi no me metan en nada. Solo te digo una cosa Marion: mañana iré a hablar con la directora para que nos pongan una nueva compañera de cuarto

-¡No, Anna! ¡Por favor no hagas eso! ¡Mari promete no volver a llegar hasta noche!

-¡Vamos Annita! ¡No es para tanto!

-Hao, si me castigan, no podre salir el viernes.

-Pues si, pero no pasa nada. Llegamos antes de que pasaran a revisar ¿No? –en ese momento, como si alguien la hubiera invocado, tocaron la puerta

-Revisión de cuarto –gritó desde afuera Mailda Matisse

-¡Fantástico! Es lo único que faltaba –susurró Jeanne

-Rápido Hao, métete aquí –dijo Anna, al mismo tiempo que abría su closet, Hao entró y Marion lo tapó con un covertor, después Anna cerró la puerta.

-¡Un momento!- gritó Jeanne, mientras revolvía las sabanas de su cama y la de Marion. Después le abrió a la pelirroja

-¿Por qué tardaron? –preguntó la chica mientras entraba y veía todo a su alrededor, buscando alguna falla

-Porque ya estábamos acostadas –respondió Marion mientras subía a su litera

-¡Aha! Y ¿Duermes con el uniforme puesto?

-¡Mari es penosa! No le gusta que la vean en ropa interior, así que me lo quito cuando ya estoy tapada con las sabanas

-¿Y que hay de ti Anna? ¿Tú duermes con una revista de moda a tu lado?

-¡Que graciosa Matilda! ¡Creo que es mas que obvio que yo estaba leyendo! Ahora, si no tienes nada mas que preguntar te agradecería que te fueras

-Se que están planeando algo Anna. Ya llevamos mas de tres semanas en el colegio y ni tú, ni tus amigos han hecho algo. ¿Qué esconden?

-Queremos reformarnos

-¡Que graciosa Anna!, los vigilare de cerca

-¡Ah, mira! –bufó sin importancia Anna, y sin mas, Matilda salió.

-Mari creía que nunca se iría- dijo Marion, mientras bajaba de un solo brinco y le abría el closet a Hao

-¡Salí del closet! –gritó Hao, con voz de gay. Las chicas rieron, inclusó Anna sonrió un poco.

-Hao, tienes que irte. No se porque pero presiento que esa bruja va a regresar

-Ya me voy Annita, pero no sin antes, de que me expliques como llegaron estas bellezas al closet de una chica como tu –dijo Hao, sosteniendo una bomba casera en cada mano

-¡Dámelas!

-¡Vamos! ¡Dime como las conseguiste!

-¡Yo las hice! ¡Ahora devuélvemelas!

-¡¿Cómo?! Bueno no me digas, mejor te enseñare un truco – Hao dejó una bomba en el suelo y sacó de su pantalón un encendedor.

-¡Hao! ¡No seas idiota!

-¡Tranquilas! ¡Apagaré la mecha antes de que explote!

***FIN FLASHBACK***

-Y eso es lo ultimo que recuerdo, después desperté en la enfermería,hoy, a las once y media del día, con usted, Hao, Anna y Marion

-¿Es eso cierto? ¿Señorita Kyoyama?

-Si, señora directora

-Señorita Phauna, ¿Qué paso después de lo que contó su compañera?

-Bueno, Hao gritó que la apagaría antes de que explotara, pero Anna gritó que nos cubriéramos, y Mari se oculto en el closet, y Anna se metió debajo de la cama, y ya no supe que paso con Hao y con Jeanne…

-Hao, prosigue con la historia

-Bueno, abuela, es decir, señora directora Kino, yo no pude apagar la mecha de la bomba, así que la tire y me oculte debajo de la cama. No con Anna, sino debajo de la otra cama, de la litera, y la bomba estalló, entonces vi que Jeannie estaba tosiendo, y cuando cesó, cayó desmayada. Entonces yo salí de donde estaba oculto y saque a Anna de debajo de la cama y me cargue a Jeannie y las saque del cuarto, después, regrese por Marion y cuando Salí con Mari, Annita me dijo que Jeannie no estaba respirando bien, y yo le di primeros auxilios

-¿Es cierto eso Kyoyama?

-Aunque suene burlesco, si. Hao, consiguió que Jeanne pudiera respirar con normalidad, y todos nos dirigimos a la enfermería.

-Bueno, en total rompieron 7 reglas. Y todos ustedes saben que con 5 están automáticamente expulsados. –La cara de los chicos se puso blanca. –Sin embargo, no los expulsare, sus familias, son de las que mas aportan económicamente cada año a nuestra honorable institución. Y, como favor especial, no les daré el castigo que merecen. Pero eso no significa que no tendrán castigo. En cuanto los vaya nombrando y dictando sentencia se retiraran. Hao Asakura: por no llegar a la hora indicada a tu dormitorio, entrar al cuarto de tres señoritas a altas horas de la noche, encubrir a una de ellas, engañar a una encargada de dormitorio, hacer explotar un artefacto pirotécnico, y no encender la alarma de incendios… estarás en detención cinco meses, en los cuales no saldrás los fines de semana ni en vacaciones de invierno, y estarás haciendo servicio comunitario. Puedes retirarte.

-De acuerdo, señora directora, y mis mas sinceras disculpas, a usted y a mis compañeras –sin mas el chico salió de la oficina de su abuela

-Marion Phauna: por llegar tarde a tu dormitorio, meter un chico a tu cuarto, engañar a la encargada de dormitorio, y no encender la alarma de incendios, estaras en detencion cuatro meses, en los cuales al igual que Hao Asakura, no tendrás derecho de salir los fines de semana ni en vacaciones, y también estaras haciendo servicio comunitario. Retírate.

-Si señora directora

-Jeanne Giabiconni: tú encubriste a una de tus compañeras, dejaste que Hao se quedara en el cuarto, sabias que Anna tenia bombas de humo, y no dijiste nada, engañaste a la encargada de dormitorio, y no encendiste la alarma de humo. Tu castigo sera exactamente el mismo que el de Hao. Puedes retirarte –Jeanne salió de la oficina de la directora, no sin antes dedicarle una mirada de pena a su amiga –Anna, toma asiento. De los cuatro tu fuiste la que mas reglas rompiste. Sabes cuales son ¿cierto?

-Encubrir a Marion, dejar que Hao se quedara en el cuarto, engañar a Mailda, tener bombas de humo en mi habitación, permitir que Hao jugara con ellas, y no encender la alarma de incendios

-¿Qué hacías con dos bombas de humo caseras escondidas en tu closet?

-Cinco, son cinco bombas de humo, Hao solo saco dos, las otras tres siguen en mi closet. Señora, yo las hice para el concurso de ciencias, todavía no estaban perfeccionadas, es por eso que son tantas. El maestro Silver me enseño a hacerlas el año pasado, porque quería ganar este año, las iba a usar en un volcán. Pero ya no importa.

-Sabes Anna, tú me recuerdas mucho a mi, cuando tenia tu edad claro esta. ¿Sabes porque?

-¿Porque las dos somos de Inglaterra pero con raices japonesas?

-No, y de hecho, yo no tengo raíces japonesas, fue cuando me casé con Yhomei que me empece a llamar Asakura, antes de eso mi apellido era Donelly, Kino Donelly era mi nombre. Pero en fin, yo lo decia, porque, a tu edad también me gustaba hacer travesuras escolares. Y aunque tenia las mejores calificaciones del colegio, mi fama como chica problema se expandió y hubo un momento en el que nadie me tomó en serio. Se que ahora es divertido pero cuando empieces a madurar, te va a costar trabajo tomarte, y que te tomen, enserio. Te lo dice una anciana que ya paso por eso…

-Lo tendre en cuenta, Señora Kino

-No lo tendras, lo se. En fin. Este sera tu castigo: el mismo que Jeanne y Hao, y tampoco habrá salidas a desfiles y sesiones de fotos. Lo siento Anna, pero de verdad espero que con esto aprendas a tomarte las cosas mas en serio. Creo que te queda bien claro que el desfile de mañana en Tokio, queda cancelado. Puedes retirarte.

Anna salió de la oficina de la directora, solo para encontrarse con Ren, Hao, Yoh y Jeanne que la estaban esperando.

-Anna, yo, lamento mucho lo que pas… -el chico fue interrumpido por la mano derecha de Anna, que se aproximaba a impactarse en su mejilla, pero que Hao la debuto rápidamente -¡Tengo buenos reflejos!

-¡Idiota! … ¡AUN PUEDO UTILIZAR LA IZQUIERDA! –la izquierda fantasma se impacto en Hao, acompañada de un impactante estruendo. – ¡Maldito piromaniatico! Solo te advierto una sola cosa, Hao Asakura… esta estupidez que hiciste, y que me costara cinco valiosos meses, me la vas a pagar, y te va a costar muy cara. ¡Ah! Y si en la agencia rompen mi contrato por inasistencia de eventos… considérate muerto.

-¡Anna! –gritó Ren, pero Anna ya había salido corriendo furiosa.

-¡No te preocupes, Ren, yo iré con ella!

-¡¿Qué?! ¡NO YOH!

-Déjalo Ren, de todos modos no creo que logre nada –dijo Jeanne, mientras caminaba hacia un fascinado Hao, que se encontraba en el suelo a causa del golpe de Anna, con una cara de idiota

Hola :3 seré sincera, pensaba abandonar la historia, no se muy bien el porque pero así lo iba a hacer. digamos que no he estado en mis mejores días, (termine con mi novio y no me aceptaron en la universidad que quería :( ) pero no se, de repente me dieron ganas de subir otro capitulo, se darán cuenta de que es mas largo que los demás que he escrito, y es que son dos capítulos, pero como el capitulo 4 se me hacia muy aburrido, decidí fusionarlo con el 5 eh aquí el resultado, debo decir, que el siguiente cap es mi favorito, les daré una pista: ¡Hay un beso! :3 ojala se animen a leer, y me disculpen por tardar :/ también, si no es mucha molestia, se dieran una vuelta por mi fic nuevo Get Away, es que no ah tenido muchas visitas, y yo creo sinceramente que esta bueno, (¿O es amor de madre?) se los agradecería mucho, así como también agradezco a los que me hacen saber mis errores de dedo o edición (jeje) tratare de corregirlos y revisar mas antes de publicar, por lo demás... gracias por leer DLB!