Después de averiguar que los alpes suizos estaban en suiza, que cosas no deberían poner eso en los mapas, después de todo el estaba seguro que Suiza quedaba al lado del estado de Montana, pero bueno esa era otra cuestión, había llegado a Zúrich Suiza, hacia aproximadamente cuatro horas, y a un no había rastros de iggy, y esta vez la situación seria mas difícil

- Hermano – repuso una delicada voz pasando a su lado

Esa voz, donde la había oído antes

- ¿Que sucede Lily? – pregunto un rubio vestido a la usanza militar

- Crees que el juego de fondue que les dejamos les guste – repuso la pequeña

- Yo que se, sabes que Francis y Arthur no lo usan como es debido y además es obvio q– exclamo el rubio para después levemente sonrojase

¿Qué es obvio hermano? – pregunto la pequeña llena de curiosidad

- Olvídalo mejor vamos a comprar unos cuantos chocolates – exclamo mientras reía rápidamente

Así que Vash sabia donde estaba iggy interesante, pensó el americano mientras seguía a las dos naciones por el mercado

- Hermano tengo que entrar al tocador – susurro la pequeña

- Esta bien no te tardes – dijo el mayor con una sonrisa

Minutos después mientras la chica estaba en el tocador, el suizo realizo una llamada

- ¿De que tipo de chocolate necesitan? – Pregunto nerviosamente – como que yo debería saberlo – repuso – oye prometieron nunca hablar de ese tema – exclamo sonrojado – además esa ves roderich y yo, bueno habíamos bebido de mas, y bueno fue cuando el estaba divorciado y ¿Por qué diablos les estoy dando explicaciones? – gruño el suizo

De que demonios estaría hablando, y por que Vash parecía mas civilizado que de costumbre

- Bueno esta bien, debo colgar are que un mensajero se los lleve – gruño el suizo – como que me divierta – exclamo – bastardo, es mi hermana – dijo coléricamente – pues no insinúes algo de esa manera – repuso – como que estoy pensando en otras cosas, escúchame bien tu bastardo si no fuera por que son mis invitados yo te metería un rifle por el – grito el suizo hasta sentir alguien atrás de el

- De que hablas hermano – pregunto la pequeña

- De nada, solo son cosas, tu sabes platica entre amigos – repuso el suizo completamente rojo – y ustedes no se rían – dijo al momento de colgar el teléfono

Había estado siguiendo a los hermanos durante más o menos dos horas, durante su recorrido por las tiendas departamentales, hasta que vio como vash le entregaba un paquete a un mensajero que se alegaba rápidamente

Quince minutos después dentro e un baño

- No es nada personal – repuso el americano mientras se ponía la ropa del mensajero – además que no tienen justo para vestirse en este territorio – gruño viendo el conjunto verde limón

Si supiera que el color estaba diseñado no por su elegancia si no para salvar la vida de los esquiadores y servidores forestales de la cadena montañosa

Pero bueno regresando a nuestro asunto

El americano, estaba pensando a sospechar que iggy debía saber que lo estaba siguiendo, si no a quien diablos se le ocurriría pasar unos días a tanta altitud

-Quita estupida cabra – exclamo el chico asustando a una cabra que dormía al lado del camino – animales los odio – susurro, no es que los odiara de verdad, pero la nieve le llegaba hasta la entrepierna el frió era exagerado y bueno su pelo ya parecía témpano de hielo, que mas podría pasarle

- Ve – fue lo único que escucho antes de tragar nieve

- Te has ganado un poderoso enemigo – grito el chico tratándose de levantar, pero finalmente no encontró a la mugrosa cabra cuando lo logro - mas te vale – dijo cortadamente

En una colina cercana

- Ve – balo la cabra sobre una piedra negra extrañamente cuadrada

- Tu reporte – dijo Vash oyendo a una de sus tres mascotas, a través de su sistema de señal autónomo

- Ve, ve, ve – balo el animal

- Entiendo – repuso el chico – si no tienes mas que hacer vuelve a la base – dijo el suizo

- Ve – balo su mascota

- Esta bien puedes pastar un rato mas – exclamo el suizo, mientras marcaba su teléfono celular – va para haya – susurro

Así que eso era un chale, pensó el americano al ver la cabaña de dos pisos con jacuzzi al aire libre, un amplio pórtico y una maravillosa vista de lo los alrededores

- Paquete – exclamo el chico tratando de fingir un acento suizo, a un que mas bien se oyera como sueco

- Pase la puerta esta abierta – repuso una voz desde adentro

El interior era cómodo, había un conjunto de sillones, una gigantesca alfombra de piel de oso frente a la chimenea un montón de velas, cuadros, cojines, todo lucia sumamente romántico, mientras de la cocina se podía distinguir un leve aroma a salmón ahumado, que hizo que su estomago gruñera

- Puede traerlo a la cocina – repuso la voz

- Claro – exclamo el chico, mientras seguía alerta, ante cualquier contra tiempo, el pasillo era largo, adornado con un sin fin de fotografías, algunas de Arthur solo otras de Francis de la misma forma, a un que abundaban la de ellos dos en diferentes lugares del globo, luego lentamente empezaban a salir fotografías mas familiares, fotografías de Canadá, haciendo un iglú, de New Zelanda surfeando, de Australia con un canguro, de la ultima reunión familiar, incluso había algunas de el, se quedo mirando una en especial, era algo viejo podría decirse que una de las primeras que tomo la cámara fotográfica, a un en blanco y negro, ya se veía en tonalidades café, recordaba ese día, todos lucían tan alegre y iggy todavía se preocupaba por el

- A que bueno que llego – exclamo una voz con acento francés acercándose hacia el chico

Como termino, tomando un te con sus padres, de esa forma no tenia ni la mas remota idea

- ¿Llevas mucho siendo mensajero? – pregunto el ingles con una sonrisa

- Como dos años – repuso el americano tratando de no parecer tan obvio

- A ya veo de seguro debes tener muchas historias – exclamo el ingles

- Algunas – dijo el chico entre cortado

- Bueno amor será mejor que no lo distraigas mas, después de todo seguramente tiene trabajo que hacer – repuso el francés mientras empezaba a besar el cuello, de su amado, el cual simplemente empezó a acariciar la cabellera de el, al mismo tiempo que le dirigía una sonrisa de complicidad al supuesto mensajero, lo que hizo que Alfred se pusiera completamente rojo de vergüenza

- Bueno creo que yo me voy – exclamo el chico rápidamente

- Es una lastima no crees Arthur, bien podría unírsenos – susurro el francés

- Deja de asustarlo, además me tienes a mí – dijo el ingles

- Con su permiso – repuso el chico rápidamente al momento que salía del chale

Unos minutos después

- De verdad eres malo – susurro el francés, mientras empezaba a derretir el chocolate

- No soy malo, simplemente le enseño que no es bueno que este espiando a sus padres en la intimidad – repuso el ingles

- Brindo por eso amour – susurro el francés al momento que abría una botella de champaña, esa noche a un estaba por comenzar

Mientras bajando la montaña

Alfred F jones se jactaba de nunca haber tenido miedo, exceptuando las películas y cuentos de terror, los fantasmas y cuando iggy cocinaba siguiendo sus recetas antiguas, no las que Francia le enseñaba con tanta devoción, no las anteriores, las que podrían matar un elefante, a un quizás no fuera una leyenda, a bueno ya se había desviado del tema

Era suficiente, además la mirada que le lanzo Arthur, de mira lo que ago, cuando tu no me vez, era sumamente escalofriante, el solo imaginar, que así probablemente había nacido, era sumamente aterrador

Dos días después

Se había cansado de espiar a iggy, era el momento del héroe, se encontraba siguiéndolo por la ladera oriental de una empinada colina, mientras trataba de mantenerse de pie, era mas difícil que esquiar en aspen, y eso el lo sabia bien, demonios, no era como en las olimpiadas de invierno, ahí la nieve no era alisada

- Arthur tenemos que hablar – grito nuevamente el americano, al ver al ingles acelerar a un mas la velocidad

Minutos después

Por fin parecía que el ingles se detendría, ante ellos tenían un acantilado, y había un montón de banderolas y redes de seguridad, para evitar que los esquiadores despistados cayeran al vació

- Te tengo - susurro alfred, hasta que lo vio

Si no lo viera visto, técnicamente nunca lo hubiera creído, su ex hermano había saltado, al vació, en una caída libre total

- Arthur no – grito el americano, al momento de tratar de buscarlo con sus binoculares – eres un godido exhibicionista – gruño, mientras veía como sacaba un paracaídas con la bandera inglesa en el y simplemente se dejaba llevar por el viento hasta el fondo del valle donde un coche lo esperaba

- Así que es ahí donde te esperaba Francis – musito el americano – ganaron esta vez, pero la victoria final será mía – susurro el chico, al momento de oír un sonido familiar, que ya era recurrente en ese territorio

- Ve –

- Me vengare de ti copo de nieve, de ti y del abuelito, HEIDI – grito el americano, para instantes después ser sepultado por dos metros de nieve, que nunca aprendería que no se debe gritar, en una zona propensa a avalanchas

Bueno esta historia será mas o menos una especie de descubrimiento de Alfred de cómo son algunos países europeos, cuando el según no los esta observando, verán facetas nuevas, algunos momentos interesantes, claro esta que no muy alegado de la cultura dominante en sus respectivas casas

Espero que les guste, y sin tiene alguna opinión, duda o sugerencia no duden en decírmelo, sin mas por el momento me despido

Antes que nada, el final de el salto de esquí, me base en un intro de James Bond, no me acuerdo el nombre de la película, pero si quieren ver el salto, solo busquen en youtube bond esquiando

Es el que tiene una duración de dos minutos, es emocionante, lastima que el audio este algo dañado sin más

Que la fuerza los acompañe