Disclaimer: Naruto no es mío
Modelo de arte
Parte IV
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Abrió con apresurada velocidad la puerta frontal de su casa y en cuanto se vio abierta, entró y cerró el portón tras de sí.
Sólo unos segundos en casa le bastaron para distinguir algo anormal en el ambiente. El aroma no era el mismo de siempre, se podía percibir algo extraño, algo como… ¿sexo?
Realmente ¿qué fragancia se le puede atribuir al acto de copular? Lo desconocía, tal vez una corazonada le advirtió que se trataba de aquella actividad.
Intentó hacer algo de ruido. Dejó caer las llaves sobre la mesa central de madera, ocasionando un estridente ruido, y posteriormente bostezó pasudamente.
Algo ya presentía.
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Apenas pudo ocultar los rastros de la evidencia de lo que anteriormente había sucedido en aquella habitación cuando de pronto la puerta que se había mantenido cerrada comenzaba a ser abierta, obviando la presencia de una persona detrás de aquella barrera.
La puerta se abrió lentamente, torturándolo con algo de nerviosismo; pero a la vez con el suficiente tiempo como para darse cuenta que estaba desnudo.
Y su sonrojo repentino no ayudaba en nada.
Antes de que pasara algo peor, llevó sus dos manos a su parte baja tratando ocultar lo que conservaba entre sus piernas, su atractivo masculino, su pene.
Fue entonces cuando la puerta estuvo abierta en su totalidad, de inmediato identificó al maldito ser que irrumpió en el momento artístico.
¡Porque por amor de Dios, todo había sido en honor al arte! ¿Verdad?
Cuando lo reconoció no pudo evitar sentir coraje.
—¡Itachi! —gritó con todas sus fuerzas mientras su semblante se deformaba por la adrenalina.
El aludido lo miró detenidamente. Se posicionó sobre el marco de la entrada y antes de decir algo lo examinó con cuidado.
—Estás desnudo.
Sasuke enfureció más. Apartó su rostro de la vista de su hermano, como queriendo evitar ser descubierto en su crimen.
Por su parte, Itachi se dedicaba a contemplar el semblante de él con una expresión divertida; a decir verdad, le causaba risa todo ese alboroto pero, hacía un esfuerzo increíble para contener sus carcajadas cuando descubría a Sasuke intentando regular su respiración que aún se encontraba algo agitada.
—¡La…Lárgate! —apenas pudo articular debido a que le costaba respirar.
—¿Por qué estás sudando?
Itachi maldito.
Nunca le despegó el ojo de encima, pero esta vez prestó más atención a lo que rodeaba la habitación de su hermano "caliente". Distinguió algo en particular, un retrato cuyos trazos inteligibles ponían a prueba la capacidad de la persona quien lo había estado elaborando; no era un dibujo excelente pues carecía de total valor artístico y aún se podía entender que no estaba terminado y, a juzgar por el parecido descifró que el retrato correspondía a la figura de su hermano.
Se cruzó de brazos con arrogancia. Un vistazo más.
Sus ojos se enfocaron a su cama, la cual estaba desordenada.
—¡Que te largues, imbécil! —gritó ya desesperado. La mirada oscura de Itachi por toda su habitación lo hacía estremecer.
¿Qué si lo descubre?
Le dirigió una mirada rápida de pies a cabeza.
—Te veo el Sasuke menor —apuntó con su dedo índice a la entrepierna del muchacho.
Éste se sonrojó notoriamente y bajó sus ojos para encontrarse con su miembro –que al parecer, no lo había ocultado muy bien que digamos- . Rápidamente y con algo de vergüenza adquirida apretó sus manos contra sus partes íntimas para evitar mostrar más de lo debido.
—Tks… vete —susurró mientras crujía los dientes.
—¿Te estabas masturbando? —lo visualizó con detenimiento.
Sasuke sólo giró la cabeza.
—Cochino —le dijo.
Pervertido, sucio, libidinoso; eso y más.
¡Como si Itachi fuera el ser más santo y puro del universo! Itachi era mucho peor y por eso le causaba gracia las acciones de su hermano, gozaba burlándose de él.
Se reincorporó y comenzó a caminar en dirección contraria para salir de la habitación. Tomó el picaporte pero antes de cerrar la puerta se detuvo, nunca le mostró el rostro y a su vez conservó su porte mientras le daba la espalda.
—Será mejor que la saques rápido de su escondite o se le dormirán las piernas —refiriéndose a Ino —de lo contrario no podrán seguir haciendo "arte".
Y sin más se marchó, estallando la puerta fuertemente dejando a Sasuke confundido y por demás humillado, y por qué no, también descubierta Ino quien compartía las mismas emociones que Sasuke.
Itachi era listo y la había desenmascarado por únicamente tres razones: La primera responde al vistazo que dirigió a la cama del morocho, inmediatamente distinguió un brazo que sobresalía de debajo de ella; la segunda debido a su experiencia ¡cuántas veces él no hizo lo mismo! Y por ello se miraba reflejado en su hermano menor; finalmente la tercera representa la boca de Deidara quien anteriormente le había transmitido el chisme.
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Bufó por lo bajo con aparentemente gran molestia, pero más que molestia era algo parecido a cansancio. Y es que, ese día había resultado ser bastante agotador; Deidara podía ser –algunas veces- un maniático adorador a la ciencia que él mismo profanaba como arte; quien únicamente se dedicó a hablar sobre esto y aquello y de lo mucho que le encantaba torturar a sus alumnos con cosas descabelladas que sólo a un demente como lo era él, se le podría ocurrir.
"—Loco —fue lo único que pudo decirle. Realmente tenía muchos otros insultos en su mente, pero aquel le quedaba perfecto.
—¡Vamos Itachi! —le palmeó el hombro mientras tomaba asiento a lado de él —. Es divertido, deberías intentarlo también tú —sonrió ampliamente.
—¿Qué pasaría si los directivos se enteran de tus proyectos finales?
—Uhnm —alzó la vista al techo y quedó reflexionando un poco —. No tengo idea.
—Te despedirán, idiota.
Él comenzó a carcajear.
—No me importa. Ser artista también es saber divertirse —le miró con cierto ademan —¡Vamos! No me voy a pasar la vida en algo que me deja la cara de trasero. Hay que saber gozar con lo que te gusta hacer y en lo que eres bueno ¿no crees?
Bueno, tenía razón.
—Pero no es sano jugar con los adolescentes —se llevó el pelo hacia atrás —Mira que pedirles que dibujen a alguien desnudo es bastante… —buscó la palabra adecuada para continuar —loco.
—¿Lo dices por sus hormonas? —volvió a carcajear —Son muchachos calientes y ¿qué?
—Ellos no comprenden el arte de la misma forma que tú.
Él lo sabía, lo cual lo desanimaba un poco.
—Uhmn. Estoy seguro que más de uno logrará atribuirle un significado oculto al arte.
Eso era lo que realmente se proponía al encomendarles la labor a sus estudiantes.
—Te apuesto lo que quieras a que la mayoría sólo tendrá sexo.
Deidara lo contempló, sin desaparecer esa sonrisa burlona de su rostro.
—Posiblemente.
Itachi clavó sus ojos en él.
—Loco
Susurró".
No se había equivocado, si hubiese apostado con Deidara tenía la victoria asegurada; casi se lamentó por no haber acordado la apuesta ya que realmente necesitaba algo de dinero.
—Tonto hermano menor —sonrió con satisfacción.
Se dejó tumbar sobre el sillón y comenzó a carcajear cuando la escena de Sasuke enrojecido se le vino a la memoria.
¡Tan divertido! Su curiosidad amagaba e intentaba imaginar las posibles reacciones que él tendría después de haberlo descubierto ¡Y cómo reaccionaría con Ino!
¿Qué es lo que haría Sasuke?
—Estúpido Deidara —tomó su estómago debido a las risotadas que comenzaban a dolerle.
Tenía que admitirlo, fue una idea bastante descabellada pero muy ingeniosa.
¡Eso no era arte! Aquí y en China lo que estaban haciendo ese par de adolescentes representaba la pureza del erotismo vivo ¡El arte es erotismo! Por más que Deidara –siendo un experto en el tema- se dignara a negar.
"—Oye —le chasqueó casi en su oreja.
Itachi se enfureció y de inmediato lo apartó interponiendo su mano justo en la cara risueña del rubio.
—¿Qué?
—Tu hermano tendrá sexo esta tarde —escupió cada palabra con alto grado de quisquillosidad.
Itachi no le prestó importancia, al contrario suspiró aburrido.
—¿A qué te refieres?
—¿Conoces a Ino? La chica que tiene esos bonitos ojos celestes que cuando los miras pareciera que te pierdes en ese inmenso mar azul, llenándote de la más grande inspiración como para crear una escultura y moldearla en arcilla —claramente, comenzó a divagar.
Su acompañante lo interrumpió antes de que siguiera expulsando incoherencias de su boca. Estaba hastiado de él.
—¿La de los pechos grandes? ¿Tu versión femenina? —inquirió.
—¡Yo no me parezco a ella! —negó con la cabeza.
—Si no te conociera, diría que es tu hermana.
—¡Oye! —rodó los ojos —¿me crees capaz de cometer incesto?
Itachi le dirigió una mirada abundante de curiosidad.
—¿Te acostaste con ella?
Rió —Por supuesto que no —evitó mirarle —pero me gusta, tiene una personalidad muy explosiva, como el arte.
Ahora era el momento de Itachi de rodar los ojos.
—¿Qué tiene que ver ella con Sasuke? —preguntó al fin.
Fue entonces cuando los ojos de Deidara dispararon chispas.
—Todo —comenzó a chismear —. Antes de que terminaran las clases Ino fue a mi salón y me preguntó si yo quería ser su modelo de arte ¿lo creerías? ¡Yo! ¡Obviamente acepté! —se enorgulleció —. Ella se sonrojó, sus mejillas se miraban tan delicadas con ese tono de rojo, que no pude negarme.
—Mientes, sólo querías llevártela a la cama —lo interrumpió.
—Uhmn. Admito que Ino está buena y sí me gustaría tener algo más con ella que una relación de profesor-alumno…
Itachi se desesperó.
—Ya, al grano. ¿Qué hay con mi hermano?
—Me desafió, tomó a Ino y se la llevó —frunció el ceño a recordarlo, le daba rabia —no sin antes advertirme que él sería el modelo de ella —volteó a verlo a los ojos —odio a tu estúpido hermano. ¡Tenía la oportunidad perfecta y me la arrebató…!
Tomó aire. Siempre hablaba de más.
—¿Él posará desnudo?
Deidara asintió.
—Posiblemente tenga sexo con ella.
A él le costaba trabajo creer aquello, su hermano menor no era el tipo de personas que aceptaba hacer el ridículo, él no era alguien que se dejara manipular tan fácil".
Y vaya que se dejó manipular.
¿Dónde había quedado todo el orgullo de hombre frío que se aseguraba que jamás reaccionaría por tonterías de ese estilo?
Pues, sólo llegó esa rubia y le bajó los estribos, y por qué no, le bajó los pantalones también.
Esbozó una sonrisa de medio lado, claramente aliviado.
—No eres gay, Sasuke —y con la sonrisa aún dibujada, cerró los ojos para dormir en completo signo de cansancio.
Itachi sacaba conclusiones apresuradas al comportamiento de su hermano, debido a que a sus 18 años nunca le había conocido alguna novia o si quiera lo había visto de una chica. Recayó que tal vez a su hermano no le gustaban las mujeres…
¡Deidara y sus locos proyectos!
Le agradecía en cierta forma por acercarlo a esa chica, y no cualquier chica. Era la estudiante de quien el mismo profesor demente añoraba.
—Estúpido Deidara.
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Continuará.
N/A
Creo que esta parte no me salió tan corta. Tal vez no pueda actualizar tan seguido, pues aunque estoy de vacaciones se me presentaron algunos problemas familiares y de salud que me consumen algo de tiempo.
Gracias por todos sus reviews, los he leído todos y créanme que me hacen muy feliz.
Espero que les haya gustado este episodio.
¡Nos leemos pronto!
