Siempre pensé que el silencio era normal en mi vida
Cegado por el aparente amor que me dabas
El que término siendo solo una mentira
El que término siendo el peor de mis dolores
Solo entonces comprendí que el silencio no era más que soledad
Una soledad eterna a la cual estaba encadenado hasta la muerte.
Crecí atormentado por lo que pensaban, por lo que decían
Creyendo en dolorosas palabras, que me hacían dudar de mi mismo
Que hacían creer que no existía y que no era nada para nadie
Pensando que solo fui un error, un experimento fallido convertido en un mounstro
Mientras se regocijaba en mi interior un dolor inhumano, un dolor insoportable
Viviendo siempre en la oscuridad, siendo ignorado por cada persona
Hasta que solo un día me detuve a pensar, buscando la causa aparente de mis desdichas
¿Qué hice mal? Me repetía incansablemente llegando siempre a la misma conclusión:
Existir.
Two Hearts
Cuarto Capitulo: Frío Calor Humano
Camine tantas horas por el espeso y tupido bosque que ya había perdido la noción del tiempo por completo. Extrañamente cada nuevo árbol con que rozaba se parecía mas al anterior, estaba rodeada por una intensa oscuridad que no permitía ver absolutamente nada, lo que acrecentaba más mi inseguridad y miedo. Mi vestimenta estaba cubierta de barro, causas de las numerosas y dolorosas caídas, cada lugar y cosa a la que me acercaba estaba colmada de un fuerte olor a pino que me mareaba y nublaba mi vista en ocasiones. Cuando lograba cerrar los ojos me daba la sensación de mover mis pies muy rápido pero me decepcionaba al comprobar que no había recorrido ni la mitad de lo que me imaginaba, me sentía muy agotada y cuando mis pies no pudieron mas me pare y apoye débilmente mis brazos en un corpulento árbol en medio del bosque a aclarar mi mente, aunque sin éxito ya que mientras mas lo intentara menos lo lograba y me desesperaba a medida que pasaba el tiempo y mi cuerpo era incapaz de efectuar un movimiento.
Solo entonces me di por vencida y decidí quedarme en el lugar paralizada por el miedo. Tenía los puños fuertemente apretados y los ojos cerrados, me eche a llorar desesperadamente en el lodoso suelo.
De pronto un escalofrío recorrió mi cuerpo cuando sentí unos pasos que se acercaban velozmente y sin pausas directamente hacia mí.
-¡Ino!-escuche de una voz que no alcance a reconocer pero se me hacia extrañamente familiar a mis oídos, la escuchaba reiteradamente cada vez mas cerca mientras más crecía en mi el miedo y la desesperación, en algún momento se me paso por la cabeza levantarme y correr de ahí pero era incapaz de mover un solo músculo.
-¡Ino!-volví a oír pero ahora mas cerca de lo que me esperaba, subí mi vista y abrí mis ojos temerosamente y una llama de alegría se encendió en mi interior al ver que la persona que me llamaba era Kiba. Lo observe completamente confundida y rápidamente me incorpore corriendo a los fuertes brazos que esperaban por mí. Me apreté a su cuerpo y escondí mi cabeza en su pecho que pronto fue levantada por su mano obligándome a mirarlo y sellando nuestros labios en un apasionado beso, el cual fue interrumpido por otro llamado al que no preste atención, tan solo me concentre en el perfecto hombre que estaba a mi lado, volví a escuchar mi nombre aun mas fuerte con un tono de dolor casi gritando, parecía mas doloroso que el anterior y esta vez no pude ignorarlo, mientras nuestros labios seguían unidos lleve mis ojos a un lado para ver a un herido pelirrojo que sollozaba mientras repetía mi nombre incontables veces, al verlo así me libere de los labios de Kiba y di vuelta toda mi cara para observarlo bien, tenia una gran herida en el estomago que trataba de tapar con su mano para no desangrarse, también llevaba un largo corte que se extendía en toda su pierna y rasgaduras en su cara.
Inmediatamente intente desenvolverme de los fuertes brazos de Kiba para acudir en la ayuda de Gaara pero me fue inútil, Kiba no estaba dispuesto a soltarme y me repetía incansablemente en mi oído "no me dejes", trataba con todas mis fuerzas de liberarme pero por mas que trataba mas atrapada me sentía. Observe nuevamente a Gaara y se me oprimió el pecho al ver que estaba mucho peor que hace unos instantes, no solo tenia las heridas que ya habia nombrado si no que ahora tenia una mas profunda cerca del pecho y mas cortes en la pierna y brazos, exasperada comencé a gritarle a Kiba para que se detuviera pero el parecía no escucharme y me obligaba a besarlo, observe nuevamente al Kazekage y unas gotas corrían por sus mejillas perdiéndose en su cuello, gritaba de dolor hasta que se recostó en el suelo inconsciente o muerto, al verlo así empecé a llorar y a gritarle sin descanzo a Gaara para que despertara pero inexplicablemente se hiba perdiendo en la oscuridad y alejándose de mi, al final de unos segundos desapareció de mi vista y escuche en mi oído que Kiba susurraba posesivamente "eres mía".
Me desperté sobresaltada, jadeante y con los ojos a punto de salirse de sus orbitas, mis ojos se vieron cegados por la brillante luz de la mañana que invadía toda la habitación. Me repetía incontablemente a mi misma que solo había sido un sueño, tome aire y restregué mis manos en las sienes para calmarme, cuando se me paso un poco el susto salte de la cama hacia el baño a mojarme un poco para pasar el calor abrasador que me ahogaba, mire el espejo y recordé el sueño, fue tan extraño y tan real a la vez, trataba de desechar todas las posibilidades de que fuera un sueño profético o una predicción, volví a alterarme, solo fue un sueño me volví a recordar mientras me dirigía al armario para vestirme, tan solo un sueño.
………………………………………………………………….
Una vez vestida un frió intenso recorrió toda mi espalda remplazando contrariamente el calor que sentía hace algunos minutos, me acerqué a la ventana y note que el cielo que comúnmente estaba vació ahora se encontraba cubierto por unas imponente, grandes y negras nubes, no llevaba ropa abrigada a esta misión dado el clima de Suna por lo que me coloque la ropa que llevaba comúnmente a las misiones, además estar tan abrigado para una misión al final sería una molestia y terminaría ahogándome.
Salí de la habitación y fui rápidamente al primer piso del edificio, esperaba a Shikamaru o a Chouji, pero una vez más se encontraba el Kazekage de espaldas a mi esperándome.
Al oír mis pasos se dio la vuelta encarándome con el semblante tranquilo y serio como siempre, cuando lo vi una opresión que tenia en mi pecho desde que desperté desapareció al verlo sano y salvo.
-otra vez de guardaespaldas, lo siento-lo observe y note que a diferencia de mi el si estaba abrigado.
-no es una molestia Gaara, pero ¿a donde vamos?-
-solo a hacer unos trámites-se dispuso a caminar mientras yo lo seguía al exterior donde nuevamente el frío fue como un golpe de frente y Gaara no paso desapercibido.
-¿tienes frío?-
-claro que no-lo cual era una rotunda mentira aunque pude disimular un poco logrando que se quedara mas tranquilo.
-¿como va tu hombro?-le pregunte al acordarme de lo que aconteció hace algunos días.
-ya casi no duele-respondió con seguridad mientras me mostraba su hombro por encima de la ropa.
Gaara tenía que revisar las nuevas construcciones de la aldea y ver como iban las reparaciones del pedazo de muralla que fue derribado por los enemigos cuando atacaron y estuvimos ocupados casi la mitad del día en eso hasta que volvimos cansados al edificio del Kazekage, afortunadamente la cena ya estaba servida para cuando llegamos pero me sorprendió ver que solo para dos personas.
-¿los demás no vendrán?-le pregunte mientras nos sentamos cómodamente en la mesa.
-no ellos ya cenaron mientras estábamos afuera, después de terminar tienes que ir con ellos-
Empezamos a comer silenciosamente hasta que sentimos la lluvia que comenzó a caer muy despacio pero sin interrupción.
-llueve-dijo el mientras subíamos la vista automáticamente.
-¿esto es común?-le pregunte tomando en cuenta que estábamos en medio del desierto.
-no es nada común, creo que la ultima vez que recuerdo una lluvia fue hace cinco años-volvimos a quedarnos en silencio para escuchar el acompasado sonido de la lluvia.
-es mejor que me apresure a llegar antes de que tu hermana me rete, con permiso-me levante al instante y el hizo lo mismo en seguida, antes de marcharme el se acerco a mi y acaricio mis desnudos brazos tiernamente.
-¿no te abrigaras?-me pregunto dulcemente mientras mantenía sus hermosos ojos clavados en mi rostro
-y.. yo he.. el frío no me afecta-escape de sus brazos para que no notara lo nerviosa que estaba y me aliste para irme después de despedirme secamente.
Al salir, sentí que la lluvia quemaba mi piel de un principio, el cambio fue como un espasmo y rogué para que Gaara no estuviera observando de la ventana, para escapar corrí por la aldea hasta la entrada de la aldea, donde se encontraban los hermanos del Kazekage charlando con los ninjas de la entrada.
-Ino tu tarea es un poco mas pesada-me informo Kankuro casi pidiendo disculpas.
- tienes que correr torre por torre para supervisar que todo este en orden, los ninjas de cada una te darán un informe de la situación-me mordí los labios para evitar que saliera una negación de mi boca, no podía imaginarme toda la noche recorriendo los limites de la aldea con esta lluvia
-¿toda la noche?-les pregunte tratando de disimular mi desgano pero no sirvió de mucho
-¿algún problema?-dijo Temari
-no para nada, creo que me pondré en marcha, hasta pronto- les dije mientras me alejaba de los dos hacia las torres.
Las vueltas a la aldea me demoraban aproximadamente una hora y media cada una y logre dar unas tres sin problema hasta que poco a poco me fui mareando y la cabeza me empezó a doler, trataba de seguir con todas mis fuerzas pero mi cuerpo no respondia y mis esfuerzos fueron en vano cuando caí rendida.
Todo el cuerpo me pesaba sentía y que las cosas daban vueltas a mi alrededor, no podía distinguir nada de lo que veía y estaba completamente sola en medio de la lluvia hasta que de un momento a otro me encontré en el aire llevada por unos firmes brazos.
-¿estas bien?-no detecte de quien era esa voz pero a pesar que no escuchaba bien por un zumbido en mis oídos me pareció muy atractiva, como si de un ángel se tratara y no se como pero me hacia sentir mejor a pesar que mi cuerpo hervía en un calor sofocante que me asfixiaba.
-tengo calor-pude articular con dificultad antes de perder la conciencia, lo ultimo que pude escuchar fue que me ordenaba que descansara de parte de es voz que me hipnotizaba.
Fueron las horas mas tormentosas que he vivido, solo podía ver cosas muy extrañas como demasiadas flores de múltiples colores, pequeñas y grandes estrellas, números gigantes, objetos sin forma y ojos, sobretodo ojos que me observaban fijamente, pero los que mas destacaban eran unos enormes y brillantes ojos aguamarina que observaban con inquietud cada uno de mis movimientos.
Cuando pude abrir mis pesados ojos todo estaba oscuro, me sentí perdida sin saber donde me encontraba, todavía el calor se hacia sentir en mi cuerpo pero ya no tan fuerte como antes, aunque el dolor de cabeza era inaguantable, además que no podía pararme porque casi no sentía mi cuerpo, solo pude echarme llorar desconsoladamente, era absolutamente desesperante.
-Ino, ¿que pasa? ¿estas bien?-para mi sorpresa no estaba sola como creía, sino que con nada mas ni nada menos el Kazekage, eso significaba que presencio toda mi humillante actuación, me sentía patética.
-¿Dónde estoy?-a pesar de no ver casi nada por la oscuridad pude darme cuenta que me encontraba en un lujoso lugar que jamás había visto.
-en mi cuarto, te encontré tirada en medio de la lluvia y te traje aquí-decía al tiempo que cambiaba el paño húmedo que se encontraba en mi frente, el cual no note hasta este momento.
-¿me desmaye? ¿Por qué?-trataba de recordar lo que ocurrió pero solo llegaban vagas memorias de lo que me paso y eso de verdad me inquietaba he incrementaba el dolor de cabeza por los esfuerzos que hacia mi mente.
-solo a alguien tan terca como tu se le ocurre salir vestida así con esta lluvia, tenias treinta y nueve de fiebre, te veías muy mal-mientras pronunciaba esta palabras me arropo con la frazada que tenia a medio cuerpo.
-tengo calor-le reclame tirándola lejos de mi.
-no protestes, si quieres sanarte abrígate y ahora duerme eso te hará bien-me volvió a arropar y cambio el paño por uno mas frió que me hizo estremecer
-¿Qué hora es?-necesitaba saber cuanto tiempo estuve delirando
-son las cuatro de la madrugada-dijo al ver el reloj que tenia a un costado de la cama en el velador.
-¿te quedaras aquí?-le pregunte al no soportar la idea de quedarme sola en el inmenso cuarto del Kazekage. Esbozo una breve sonrisa y me observo tiernamente.
-claro que si, no me iré a ningún lugar, duerme-fue lo ultimo que escuche para luego quedarme dormida en la cómoda cama del pelirrojo.
-gracias Gaara…-
…………………………………….
El se encontraba durmiendo en la silla de mi lado, al verlo así me logre sentir un poco culpable de quitarle su cama.
Con la luz del día logre admirar mas cuidadosamente la habitación, era muy grande y calida, las paredes eran de un color amarillo oscuro y la cama era tres veces la mía, tenia un gran y ostentoso armario negro, tres librerías repletas de libros, el sillón negro mas grande que he visto, un lujoso escritorio y muchos cuadros y fotos colgados.
Pase de observar la habitación a ver su rostro, sus ojos estaban abiertos y me observaban con mucho interés pero al mismo tiempo reflejaban tranquilidad, las comisuras de sus labios estaban curvadas formando una pequeña sonrisa.
-veo que estas mejor, al menos ya no tienes fiebre-dijo mientras tocaba sutilmente mi frente con su fría mano, me estremecí al contacto.
-si, solo estoy un poco mareada-me sorprendió lo extraña que sonaba mi voz.
-que bien, pero no creo que debas levantarte-opté por obedecerle al escuchar la seriedad con que hablaba
-si pero…-mire mi cuerpo y mi ropa había sido sustituida por un traje de Temari-¿Cómo es que estoy con esta ropa?-
-tranquila, una empleada te cambio, ¿no esperabas que te dejara toda mojada o si?-
-muchas gracias-le dije sonriendo abiertamente, sin embargo me sentía mal por no poder devolverle todo lo que ha hecho por mi, nadie se imaginaria jamás que el Kazekage podía ser tan amable y bueno a pesar de su tormentoso pasado
-no te preocupes, a Temari no le importa en absoluto, toma-dijo dándome una tasa de te caliente.
-no, es decir me refiero a todo… eres muy amable y te lo agradezco mucho-poso su mirada en mi observando mi rostro de una manera muy dulce.
-no es una molestia, solo hago lo que debo hacer-se aproximo a mi rostro, me acaricio la mejilla y luego aparto con cuidado un mechón de cabello de mi cara.
-¡Gaara tenemos una emergencia!-salio de la nada Temari con la respiración muy agitada, su expresión estaba totalmente fuera de lo común, la chica que siempre tenia un semblante grave y sereno ahora se mostraba totalmente nerviosa y asustada.
-¿qu… que paso?-le interrogue preocupada incorporándome de la cama, un muy mal presentimiento se formaba en mi interior haciendo añicos mis nervios.
-seguro no es nada, ya vengo-posteriormente salió del cuarto seguido de su hermana, aunque el me aseguro que no era nada de preocuparse no pude evitar sentirme ansiosa e intranquila, no podía quedarme como si nada, entonces me escabullí y los seguí minuciosamente unos metros hasta que pararon a hablar.
-veras Gaara, después de la lluvia de la noche anterior se formo una intensa neblina en la madrugada, esta mañana nos atacaron los enemigos y los obligamos a retroceder nuevamente-la Sabaku No parecía descolocada, se movía frenéticamente y sus palabras se atropellaban a medida que hablaba-luego que escaparon, Shikamaru y Chouji fueron tras ellos y no han vuelto, hace poco recibimos una carta asegurando que los tienen prisioneros-
-entiendo, tenemos que movilizarnos ya si queremos rescatarlos, aunque no podemos dejar la aldea desprotegida por si vuelven a atacar, mira Temari necesito tiempo para pensar lo que haremos por mientras hay que ocultárselo a Ino-ordeno el Kazekage.
-¿Cómo no avisaron antes?, y ¿no hicieron nada?-los interrumpí saliendo de mi escondite despreocupándome de ser vista-¿pretendían dejarme fuera de esto?-les grite aun mas fuerte sin importarme ser escuchada por todas las personas de la aldea, en este momento lo único que ocupaba mi mente eran mis amigos.
Después de gritarles no espere una respuesta y salí del lugar dirigiéndome débilmente a mi cuarto donde me encerré sin saber exactamente que hacer ni donde ir, me desplome en la cama y me senté a llorar inconsolablemente, pensaba en mis amigos, en mis hermanos prácticamente secuestrados o quizás muertos, y en parte era mi culpa, si yo hubiera estado allí quizás lo pude haber evitado, me sentía impotente, patética, inservible, sin poder hacer absolutamente nada, o si…
Me quite las penosas lagrimas que quedaban en mi cara y me levante, abrí el armario y tome el bolso que llevaba a las misiones, comprobé que hubiera lo que necesitara e incorpore mas cosas que precisaría en esta misión, me cambie y me coloque mi vestimenta ninja. Cuando ya estuve casi lista pensé en que quizás esto no lo podría lograr sola y sopese la opción de pedirle ayuda a Gaara y a sus hermanos, pero ellos no pueden dejar la aldea desprotegida en este estado, como lo había escuchado del Kazekage y hasta cierto punto lo entendía después de todo el esta a cargo de toda la aldea y las personas, si les pedía ayuda tendría que esperar, algo que no podía hacer, tenia que actuar en este momento, ahora mi mas grande temor es no haber echo todo lo posible para salvarlos si algo les pasara.
Tampoco me dejarían partir sola, y eso no me daba más opción que escapar. Calcule la mejor forma de hacerlo y planeé usar la poca neblina que quedaba para no ser vista. Cuando ya estuve totalmente lista, me aproxime al balcón para salir por ahí, pero antes de saltar un objeto capto mi atención al pasar mi mirada por la habitación por ultima vez, me acerque al objeto y lo observe con lagrimas en los ojos, era la primera fotografía que nos tomamos como equipo diez, en ese entonces aun estaba Asuma-sensei y los tres teníamos doce años, una serie de recuerdos llegaron a mi cabeza que pronto fueron despertados por el molesto sonido del reloj que mostraba la hora de partir, deje la fotografía en la cama con mucho cuidado y fui al balcón de nuevo para saltar al tejado, pasando por todas las casas rápidamente hacia a la salida de la aldea
En la puerta principal no se veía a nadie, me percate que todos los ninjas estaban en las torres pero aun con la niebla no se dieron cuenta de mi minuciosa salida.
Cuando estuve lo bastante alejada me senté en una roca a pensar que haría hasta que logre formar un plan de búsqueda y ataque. Primero forme doce Kage Bunshin, logrando aparecer replicas exactas de mi, nos separamos en todas direcciones para encontrar el escondite, pero no aparecían por ningún lado, seguimos buscando hasta que una replica lo encontró después de unas dos horas aproximadamente, estaban a treinta kilómetros de la aldea hacia el este, me desvié de donde me encontraba al lugar y luego de unos minutos llegue.
No se veía tan grande, tenía una entrada subterránea con dos guardias cuidando. Observe a los tipos, el espacio, el tiempo, todo calculado fríamente para formar un plan que me haría llegar hacia el interior y encontrar a mis amigos para luego salir con su ayuda.
Después de tener todo listo y preparado para poner en marcha el plan, comencé todo lo pensado, los sujetos se encontraban a unos treinta y cinco metros de donde estaba y luego de formar los sellos adecuados use la técnica de control mental sobre el que se veía más débil.
-Shintenshin no jutsu-susurre para luego posesionarme de la mente del sujeto, dejando mi cuerpo tras un árbol a salvo. Cuando estuve en su mente comprobé que su compañero no se haya dado cuenta del cambio y al ver que no mostraba reacción alguna continué con la búsqueda.
-iré a revisar que este todo en orden adentro-le avise mientras me adentraba al escondite, el otro me observo con desconfianza y confusión tomándome del brazo imposibilitando mi movimiento.
-espera-ordeno-Hiaji-sama dijo que no podemos movernos de nuestras posiciones-dijo firmemente mientras me tenia aun atrapada del brazo.
-no tardare-me solté de el seriamente y seguí con el camino hacia el interior del espectral lugar.
Absolutamente todo era oscuro, las paredes eran de piedra cubiertas con algo parecido al fango, el suelo estaba echo de tierra y un poco de agua a los lados, mientras pasaba quedaba impregnado el olor a humedad en mi olfato, lo único que daba débiles destellos de luz eran las pocas antorchas que colgaban en las paredes cada algunos metros, jamás pensé que el lugar seria tan grande, todo estaba conectado por amplios y estrechos corredores casi desolados.
Después de algunos minutos divise a lo lejos a uno de ellos que venia en dirección contraria, era realmente aterrador su rostro desfigurado y su tamaño de casi dos metros de alto
-¿Dónde llevaron a los rehenes?-pregunte con autoridad tranquilamente disimulando ser uno de ellos
-en los calabozos, ¿Dónde mas inútil?-respondió con severidad siguiendo el camino, pasando a mi lado provocándome escalofríos, al igual que el seguí con la marcha en busca de los calabozos, en el camino me tope con algunos de ellos pero parecían no prestarme atención, como si fuera invisible.
-¿donde crees que vas?-interrumpió uno inesperadamente desde mi espalda logrando que me sobresaltara del asombro.
-a los calabozos-dije con seguridad dándole la espalda para que no notara mi nervioso rostro, como no sentí reacción alguna seguí el camino feliz por no ser descubierta aun.
-apresúrate, te necesitan en la entrada-escuche a lo lejos del mismo sujeto.
Mientras recorría el lugar revisaba cada puerta y cada rincón hasta que al fin llegue al sitio que anhelantemente buscaba, era un gran pasillo con múltiples celdas a los dos lados todas cerradas, me adentre a buscar observando cada uno de los compartimientos detenidamente comprobando que la mayoría estaban vacías, hasta que encontré lo que quería.
Observe desde la distancia a mis dos amigos sentados en el piso, ambos sucios y levemente heridos, pensé en hablarles pero eran vigilados con hostilidad por uno de los enemigos. Buscaba la forma de sacarlos desde donde estaban, estudiando al sujeto, el lugar, mis condiciones y las de mis amigos, tramando un plan para salir de ahí sin armar tanto revuelo cuando sentí en mi estomago un punzante dolor parecido al de un golpe, pero nadie a la vista me había golpeado por lo que supe inmediatamente de que se trataba.
-separación-susurré juntando mis manos en forma del sello para volver a mi cuerpo y dejar el que ocupaba permanentemente.
Cuando abrí mis ojos estaba rodeada por tres de ellos, me habían encontrado razone al momento e instantáneamente me levante del suelo en el que estaba recostada tratando de esquivar los constantes golpes que me daban.
-no somos tontos como crees perra-dijo el que acompañaba al hombre que tome su cuerpo resguardando la entrada, de los tres solo dos de ellos peleaban mientras el otro observaba a la distancia entretenido con la pelea que tenia al frente, deje de prestarle atención a el y me concentre en los que intentaban matarme, uno de ellos uso un jutsu combinando agua y viento congelando el piso y por consecuencia mis piernas, inhabilitando que me pudiera mover del lugar, debía hacer algo antes que me atacaran con el arma que empuñaban y que venia directamente a mi.
-shintenshin no jutsu (técnica de confusión mental)-dije repentinamente formando los sello adecuados haciendo que el arma que venia hacia mi se desviara drásticamente a su compañero estacándolo de un golpe en la espalda, causando su muerte y la desaparición del hielo que envolvía mis pies. Cuando me libere me coloque en posición de pelea comencé una lucha cuerpo a cuerpo con el hombre, primero invertí mi posición y sostuve mi cuerpo con las manos dándole una fuerte patada en el rostro logrando que se mareara entonces aproveche la oportunidad, tome su kunai de la mano y se lo clave en el pecho provocando su muerte instantáneamente.
Luego de matarlos me voltee para observar de pie a cabeza al único que quedaba y que hasta ahora se había mantenido al margen de la pelea y por lo que observaba parecía ser más peligroso que los otros dos sujetos.
-veo que eres dura, eso no te ayudara por mucho tiempo- retrocedió unos pasos y partió con un jutsu de fuego (como el que siempre hace Sasuke) que esquive a duras penas, aprovechó el momento y se acerco muy rápido casi imperceptible a mi dándome un golpe en el rostro que me hizo volar unos metros, me levante débilmente de la arena que aterricé y trate de acercarme a el de frente preparada para golpearlo pero me interrumpió usando una vez mas su técnica de fuego, había caído en mi trampa y se engaño golpeando a mi replica, entonces en ese instante lo tome por detrás y lo apuñale pero antes el uso un reemplazo y antes de darme cuenta me tomo los pies y me lanzo a una rocas que habían apiladas a lo lejos provocando que gimiera de dolor, después de eso me sentía muy débil y mi cuerpo me pesaba pero no me daría por vencida tan fácilmente y me levante.
-shindashin no jutsu (técnica de acercamiento)-grite con las fuerzas que me quedaban acercándome instantáneamente al hombre que parecía confundido por mi improvisado movimiento, le pegue una fuerte patada en el estomago pero no le causo mucho daño aparentemente, inesperadamente me agarro los dos brazos con fuerza y me apretó a su cuerpo para golpearme innumerables veces en el estomago sin descanso, luego me dio una gran patada que me tiro muchos metros de donde estábamos dejando surcos en la arena y abriendo una herida en mi cabeza, sin embargo aun me quedaba un poco de fuerza pero no lo suficiente para levantarme aunque tratara de hacerlo muchas veces. Salía abundante sangre de la herida de la cabeza sin contar las que tenia por todo el cuerpo, entonces lo ví desde lo lejos venir hacia mi otra vez preparado para dar el golpe final y matarme. Este era el final, moriría sin ver a Kiba nuevamente, pero no sentía pena o miedo, es mas hasta creo que en parte estaba feliz, moriré haciendo una buena acción, salvando a mis amigos, sin duda era algo de lo cual orgullerce a pesar de causar mi muerte a la larga.
-¡ahora muere!- en el momento que se encontraba a mi lado estaba preparado para golpearme por ultima vez, pero sin previo aviso se desplomo y cayo de espaldas a mi lado y al no estar tapando mi vista pude ver la razón, el estaba ahí una vez mas salvándome, Gaara el Kazekage.
Poco a poco fui perdiendo la razón y mis sentidos se fueron nublando, pude ver el rostro de mi salvador que expresaba mucha rabia y tristeza.
-Ino resiste por favor-dijo suplicante a mi oído, trate de contestarle pero de mis labios no salía ningún sonido que lo tranquilizara, seguí intentando sin resultados hasta que perdí la conciencia y me deje ir.
………………………………………………………………
N.A:
Cuarto capitulo terminado!!!!!!!
Bueno este capitulo me quedo mejor, lo revise muchas muchas muchas veces para revisar la ortografía, si algo se me escapo lo siento, nunca he sido muy buena en ese tema.
Ashis: Gracias por comentar, espero seguir viéndote por aquí
M. Stanley: También gracias por comentar, lo agradezco mucho, y no me enojo, la verdad soy muy mala en ortografía pero te prometo esforzarme mas, me alegra que me digas esas cosas, por favor avísame si se me escapa alguna palabra mal escrita.
AkaneOarwen: Te agradezco por comentar, exacto no habrá mucho de esa pareja así que ojala sigas leyendo mi fic y comentando.
El poema de hoy me quedo un poquito triste, pero me inspire en Gaara.
Y prepárense gente de porque pronto publicare mi segundo fic: Sangre, amor y oscuridad, que por supuesto es Gaaino
Y.. para los que siguen el fic, no se pierdan el próximo capitulo ya que es uno de los mas importante, es decisivo, si mucho mucho drama.
Gracias de nuevo y pronto viene el siguiente capitulo: Ilusiones y sueños rotos
Pd: comenten
XOXO
