Nada de esto me pertenece, solo me adjudico la traduccion y adaptacion.
Capitulo 4: Fantasias
Tantas posibles elecciones... Edward estaba a su disposición y podría hacer lo que le pidiera el corazón. ¿Quería desabrocharle la camisa? Le gustaría verle el pecho... Por otro lado, tal vez debería olvidarse de la camisa e ir directamente a los pantalones...
Mientras ponderaba aquella deliciosa decisión, le acarició los brazos, el pecho... Sintió cómo el cuerpo de Edward se tensaba, pero no se movía de su posición. Por la tácita lucha que estaba presentando, se veía que no le resultaba familiar verse en el papel de dominado. Le gustaba más estar al mando. Aquella noche no sería así. Para dejárselo bien claro, Bella se movió hacia delante y atrás, presionándose contra su erección. El gemido que dejó escapar fue casi tan satisfactorio como la expresión de su rostro. Toda aquella lujuria contenida hizo que Bella temblara. Aquello era tan divertido...
—¿Quieres que te diga lo que deseo? —preguntó, sabiendo que, en aquellos momentos, él habría accedido a cualquier cosa.
Edward asintió. Abrió la boca y la volvió a cerrar, haciendo lo mismo con los ojos. Un músculo le palpitó en la mandíbula, mientras se aferraba a las ataduras que limitaban sus movimientos como si fueran su salvavidas. Bella se preguntó cuánto tiempo tardaría en perder el autocontrol. Durante un momento, sintió pena por él. Tal vez debería desabrocharle los pantalones... No. La razón de aquella noche sería acordar las directrices. Ver si su plan podría funcionar.
—Quiero jugar —susurró ella, mientras le acariciaba suavemente la garganta. Edward abrió los ojos—. Quiero ser cualquier persona, cualquier mujer con la que yo haya soñado ser alguna vez. Quiero explorar cada uno de mis deseos, uno a uno, y ver dónde estos me llevan. Dónde nos llevan...
—Oh, Dios...
—¿Debo interpretar eso como que estás interesado?
—Sí —musitó él, como si su cuerpo estuviera haciendo demasiadas otras cosas como para preocuparse de hablar.
Bella le acarició el pecho ligeramente, sintiendo cómo temblaba debajo de ella. Cuando le agarró el cinturón, jugueteó un poco con la hebilla, sabiendo que aquello lo estaba volviendo loco.
—y quiero que saques... —murmuró ella. Edward contuvo secamente la respiración— tus fantasías, sin dudarlo. Sin pudor. Esta noche, querido Edward, es un preludio. Una cumbre, una reunión... Vamos a establecer lo que los dos deseamos. Hay muchas cosas que yo quiero probar, pero también hay ciertos tabúes.
—¿Por ejemplo?
Bella dudó un momento. Se había mostrado muy segura hasta entonces, pero estaba a punto de cruzar la línea. De contarle cosas que nunca le había dicho a nadie. Ni siquiera a Mike.
—No me excita en absoluto el travestismo...
—¿En mí o en ti?
—En ninguno de los dos. Me gusta que haya diferencias entre nosotros.
—De acuerdo. Sigue.
—No me gusta el dolor. Bueno, al menos no demasiado.
—¿Qué significa eso?
Bella se inclinó y le atrapó el pezón derecho entre los dientes. Habría sido mejor si él hubiera estado desnudo, pero, aun así, podía hacerle comprender lo que quería explicar. Apretó el pezón suavemente, acariciándolo con la lengua a través de la camisa. Entonces, incrementó un poco la presión de los dientes. Edward arqueó la espalda mientras ella no dejaba de morderlo. Cuando lanzó un gruñido intentó zafarse de ella ligeramente, Bella lo soltó.
—Entiendo —susurró.
—Bien. Ahora te toca a ti.
—¿Ya está? ¿Esas son las únicas cosas que no te gustan?
—No, pero ahora te toca a ti.
—De acuerdo. No me gusta que sea sucio, ni que haya fluidos corporales inesperados.
—Estupendo.
—Tampoco me gusta incrementar la compañía.
—Vaya. Eso es poco frecuente...
—¿Cómo dices?
—La mayoría de los hombres daría cualquier cosa por estar con dos mujeres al mismo tiempo.
—A mí no. Me gusta centrarme. No quiero distracciones.
—Entonces, ¿quieres que llame a Robert Pattinson y le diga que no venga?
—¡Eh! No es justo. No sabía que lo ibas a invitar a él —bromeó Edward, haciendo que ella se echara a reír—. Bueno, creo que ahora te vuelve a tocar a ti.
—Bien —dijo ella, mientras volvía a juguetear con el cinturón. Aquella vez, empezó a acariciarle suavemente la entrepierna—. La seguridad ante todo. No hay que arriesgar la vida de nadie.
—Me parece perfecto.
—Y siempre habrá una salida. No quiero que ninguno de los dos sufra daños psicológicos. Se supone que esta relación debe ser liberadora, no todo lo contrario.
Edward levantó las caderas. Su desesperación iba creciendo cada vez más.
—Edward... Esta noche no vamos a tener relaciones sexuales —afirmó. Él gruñó desesperadamente—. Los dos necesitamos pensar esto bien. Es un nuevo territorio para ambos y vamos a ser muy vulnerables.
—Bella... Aprecio mucho tus palabras y estoy de acuerdo. Sin embargo, quiero que sepas que estoy a punto de morir y que todos tus esfuerzos serán en vano.
—Hmm... supongo que en eso tienes razón.
—Sin exagerar...
Bella volvió a echarse a reír. Entonces, se puso de rodillas y, sin dejar de mirarlo, se soltó el pasador que le sujetaba el cabello. Este le cayó en una cascada por los hombros y por la espalda. Edward entreabrió los labios y las mejillas se le llenaron de color. Ella sabía que iba a reaccionar de aquel modo. El siguiente paso sería aún más divertido.
Lentamente, sacudió la cabeza, agitando el pelo. Solo entonces, se dejó caer sobre él una vez más. Entonces, controlando los movimientos, empezó a frotarse contra él. La fricción y la tensión estaban concentradas sobre unos veinte centímetros de carne palpitante. El propio aliento de Bella se volvió más tembloroso a medida que se frotaba con más fuerza contra él. Entonces, cambió suavemente la posición para recibir al tiempo que daba.
—¡Dios mío! —exclamó él, levantando las caderas para unirse más a ella—. No puedo... por favor...
—¿Por favor qué?
—Necesito tocarte...
—Ya me estás tocando —replicó ella, apretando los muslos para recordarle su punto de unión.
—No, no es suficiente. Déjame tocarte. Necesito sentir tu piel, tu cabello...
—Eso significaría tener que soltarte...
Edward gruñó penosamente. Bella incrementó el ritmo de los movimientos. Aunque quería sentir los brazos, las manos de Edward, no iba a ceder. Como Scherezade, iba a contenerse. Tendría que tener un as en la manga. Quería que aquello funcionara. Deseaba tener un lugar de asueto, conservar su anonimato y quería que todo ello fuera con Edward.
La respiración de él cambió, por lo que Bella comprendió que estaba muy cerca. Se apretó con fuerza contra él. No era el único... Ella iba a alcanzar el clímax antes que él. No, no... Todavía no, todavía no...
El cuerpo de Bella se agitó violentamente al alcanzar el orgasmo. Los temblores le sacudieron todo el cuerpo. Arqueó la espalda mientras seguía montándolo. Edward gimió y levantó con fuerza las caderas. Entonces, todos los músculos de su cuerpo se tensaron y perdió el control. Echó la cabeza hacia atrás y apretó los dientes. Bella quería quedarse, ver cómo recuperaba la tranquilidad, ver el placer en sus ojos, pero aquello no correspondía a aquella noche.
Se levantó de la cama, agarró el bolso y se metió en el cuarto de baño. Una capa de lápiz de labios y una sorpresa para él. Entonces, salió corriendo por la puerta. Aunque sabía que no debería haberlo hecho, miró hacia atrás. Edward estaba completamente rendido. Tenía la respiración agitada en un profundo esfuerzo por relajarse. Cuando él movió la cabeza para mirarla, Bella salió de la suite y cerró la puerta. Con paso tembloroso, se dirigió hacia el ascensor, felicitándose por un trabajo bien hecho. Lo había conseguido. No había ataduras, ni nombres, ni fronteras... ¿Qué podía ser más seductor? La puerta del ascensor se abrió. Ella entró y se colocó junto a un hombre muy atractivo. Él trató de no mirarla, pero no pudo evitarlo. ¿Sería el cabello de Bella? A los hombres les encantaba su cabello. ¿O acaso sería el gesto de satisfacción que no había podido borrarse del rostro? No importaba, Lo había conseguido. Había ido tras lo que deseaba. No era un sustituto para el amor, el matrimonio y todo lo demás. Saldría con otros hombres si encontraba a alguien interesante. La relación con Edward solo era por placer.
Cuando llegó al vestíbulo, dedicó a su acompañante una deslumbrante sonrisa y entonces se marchó del hotel. Estaba deseando llegar a su casa para meterse en la cama. ¡Qué sueños iba a tener!
Hola a todos :)
¿Que tal? un poco decepcionadas?... Bella va a hacer que Edward sufra de una combustion espontanea, pero lamento informarles que faltan unos cuantos capitulos para la accion.
Por otro lado gracias a las chicas que dejaron un review, se aprecia mucho :)
Bueno espero leernos pronto
Besos Moa
AVISO IMPORTANTE:
Aquellas personas que esperan un nuevo capi, tengo una noticia. Tal vez sabran que aparte de esta historia tambien estoy traduciendo dos mas, lo cual me toma mucho tiempo. Y luego estan mis horarios en la universidad, que hacen que mi horario sea muy apretado. Por los cual, aveces me toma tiempo traducir o simplemente me olvido de a cuál historia corresponde una nueva actualizacion. Asi que decidi traducir un capi de cada historia por adelantado y serian ustedes las que decidieran cuando serian subidos. Desde ahora cada historia sera actualizada dependiendo del numero de reviews que esta tenga. Pero no se preocupen porque no sera un número alto. Proxima actualizacion de Solo los Miercoles sera al llegar a los 16 reviews.
PD. Los capis de las otras historias seran subidos en los proximos dias y luego tomaron el mismo metodo que esta. Si tienen alguna sugerencia o no estan de acuerdo, pueden dejar su opinion y yo la tomare en cuenta.
