Disclaimer: No poseo nada, soy una pobre vagabunda que roba personajes y canciones para entretenerse.

Cosas varias: Hay una canción. No es un song–fic porque están prohibidos, pero… deberías escucharla. Ya os avisaré cuando. http : / / www . youtube . com / watch? v=xONNm3X_rok Quitad los espacios y tal...

Hay un poco de OoCness... espero que me perdonéis.

Dedico este capítulo a Montse, porque es chachi, y para animarla a continuar con su fic^^

...

Severus entró como una exhalación en el despacho del director y empezó a gritar antes de que la puerta se hubiera cerrado a sus espaldas.

– ¡Le dije que no debía ausentarse estos días! ¡Que Quirrell estaba demasiado cerca!

– Lo sé, Severus, y lo lament…

– ¿¡Que lo lamenta! – chilló el profesor, furioso – ¡Harry podría haber muerto!

– Pero ha sobrevivido – repuso el anciano con calma–.

Severus lo miró durante unos instantes, lívido de rabia, con miles de reproches atropellándose en su garganta. Se sentía atenazado por la ira y por el miedo. Sí, había creído a Dumbledore cuando, diez años atrás, le había asegurado que el Señor Tenebroso volvería a intentar matar a Harry, pero esa amenaza no se había hecho realmente tangible hasta dos días antes.

– Albus – susurró – ¿cómo has dejado que las cosas se torcieran tanto?

– A Harry no le espera una vida fácil, Severus – respondió el director con tristeza–. Tiene que prepararse para todo lo que vendrá.

– Para eso viene al colegio, ¿no? – le espetó – Si me dejaras ser profesor de Defensa, yo le enseñaría…

– Va a necesitar conocimientos que no se pueden aprender en un aula – parecía sumamente cansado al decirlo, como si cada palabra le costase –. Eso te lo puedo asegurar – añadió amargamente–.

Severus se giró y se marchó sin decir una palabra más. Bajó las escaleras furibundo, y estuvo a punto de patear a la Sra. Norris cuando se le cruzó por delante. Era una pena que fuera tan tarde, le habría ido de maravilla encontrarse algún Gryffindor al que pudiera quitar puntos arbitrariamente. Avanzó pisando fuerte hasta que estuvo cerca de la enfermería. Entonces se tomó un momento para calmarse apoyándose en la pared y respirando hondo unas cuantas veces. Siguió su camino sigilosamente, intentando no alertar a Poppy Pomfrey. Sabía que, si lo veía, le echaría una reprimenda y le mandaría de vuelta a las mazmorras. Y no podía permitirlo.

No le resultó difícil colarse dentro. Al fin y al cabo, era la tercera vez que lo hacía. Se dirigió a la única cama ocupada, en la que dormía un niño de alborotado pelo negro, y se sentó a su lado. Estaba dispuesto a velarlo toda la noche, como había hecho las dos anteriores. Sabía que estaba fuera de peligro, que era mejor que estuviese drogado para acabar de recuperarse y que era muy poco probable que Voldemort volviera para atacarle, pero el hombre estaba paranoico. El curso siguiente se le pegaría como si fuera su sombra, le echaría hechizos protectores, durante el verano se turnaría con Minerva para vigilarle en Privet Drive… No le importaba pasar por el proceso de convertirse en animago si era necesario. Aunque le preocupaba qué pensarían los vecinos de Little Winging al ver un murciélago en pleno día…

Absorto en la idea de darle un bien merecido susto a Petunia, no se dio cuenta que Harry se movía. Cuando lo notó, centró toda su atención en él, preguntándose qué diría si el niño se despertaba y le pillaba a su lado. Por suerte, no parecía que fuera a abrir los ojos. Debía tener una pesadilla. Se retorcía débilmente bajo las sábanas, y su cara se contraía en muecas de angustia. Severus empezó a preocuparse cuando soltó un gemido aterrorizado.

– No… Mamá, no…

Severus se quedó estático. Por unos instantes, consideró la idea de hacer legremancia y ver lo que estaba soñando, pero acabó decidiendo que era mejor no ver a Lily que verla sufriendo o muriendo, como el estado del chico parecía indicar. Le miró, impotente, sin saber qué hacer. Le preocupaba cómo pudieran afectarle las pesadillas en su débil estado, ¿Por qué no le han dado una poción para dormir sin sueños?

De repente se le ocurrió una idea. Una idea estúpida, sugerida por una voz en su cabeza que se parecía demasiado a la de Lily. Los dos solían cantar una canción, bastante tonta, que se habían aprendido por insistencia de ella. "Tienes una voz preciosa, Severus, canta un poco conmigo". Él no había podido negarse.

[N/A: poned la canción ahora]

Loneliness is the coat you wear… - empezó, lo más bajito que pudo.

Mientras, se imaginaba la voz de la pelirroja elevándose por encima de la suya, diciendo Sevy, baby. Una perversión de la canción original, pero como muy bien había dicho ella, "No voy a decir Jamie, baby ni harta de vino".

–… a deep shade of blue is always there – "¿Sevy? Casi prefiero que me llames Jamie, Lils." Ella se había puesto a reír mientras cantaban, y se había instaurado la tradición de cantar esa canción entre carcajada y carcajada–. Sun ain't gonna shine anymore – ya no brillaba el sol desde que Lily no estaba –, moon ain't gonna rise in the sky – y Severus debía proteger a Harry, era lo único que quedaba de ella –, the tears are always clouding your eyes… when you're without love.

Y ahí estaba. Al otro lado de la cama, velando a su hijo.

Ba-a-a-by – cantó medio riendo.

Emptiness is the place you're in…

Sevy, baby – su cara decía "en realidad te encanta que te llame así".

With nothing to lose and no more duets – la miró con los ojos llenos de lágrimas.

Sun ain't gonna shine anymore – primero ella, luego él hacía el eco –, moon ain't gonna rise in the sky – ambos se reían. No podían evitarlo, no con esa canción – The tears are always clouding your eyes – Siempre, Lils – when you're without love.

Harry había dejado de moverse. Dormía plácidamente. La Sra. Pomfrey, que se había asomado a ver quiénes eran esos dos que osaban perturbar la calma de la enfermería, volvió a su habitación al ver el estado en que se encontraba el profesor Snape.

Severus miraba fijamente una silla aparentemente vacía, con lágrimas en los ojos y una sonrisa en los labios.