Capitulo IV
Durante una semana, Ginny se levantaba mas temprano que las demás chicas, tan solo quería demostrarles a Granger y a la estupida de Parkinson con quien estaban hablando. Además de todo no iba a soportar que una niñas fresas la trataran mal. Mientras todo esta pasaba por su mente, sus pies seguían en la coreografía.
- vaya…veo que hay alguien muy energética hoy
Ginny trastabillaba un poco pero no tardaba en reponerse
- que haces aquí? – preguntaba sin voltear a ver quien era la persona que le hablaba - …no quiero ser grosera pero si viniste a burlarte, debo advertirte que no estoy de humor – amenazaba aun sin voltear
- tranquila, parece que no recuerdas con los que tropiezas verdad? – Al instante la chica volteaba comenzando a sentir como el calor recorría su rostro, no era precisamente por el ejercicio, se sentía tan avergonzada por haberlo tratado de esa forma; y encima de todo no podía articular palabra alguna – descuida, no vengo a molestarte, en realidad venia a practicar, pero al parecer me levante tarde ya que una linda chica esta practicando y yo la interrumpo.
Ginny no podía evitar sonrojarse, cosa que aunque Harry notaba, no causaba ningún efecto en el, estaba demasiado acostumbrado a alagar a las chicas
- por cierto, creo que te falta una pareja para esos ochos, no es así?
- Si – Ginny se sentía tan nerviosa y no sabia la razón exacta, sabia que no le importaba que fuera una estrella mundial de fútbol, no era Ron como para alabarlo, pero cada vez que sus ojos se cruzaban con los esmeraldas de el, era como si un cubo de hielo le resbalara por la espalda y la hiciera estremecerse – es solo que no tengo una pareja gracias a Parkinson y a Granger.
- Todo el mundo sabe que Hermione es buena, solo que nunca ha podido contradecir lo que Pansy diga. Vamos, yo seré tu pareja, lo he practicado cientos de veces con ellas.
Harry la volteaba y posaba sus manos en la cintura de ella, donde una parte sin ropa, debido al vestuario de porristas, se asomaba, dejando ver a todo el que la viera, el esculturar cuerpo que tenia.
Pronto Harry comenzaba a adaptarse a sus movimientos, al igual que Ginny lo hacia con sus manos tan varoniles pero tersas a la vez.
- Harry! Podrías dejar de coquetear? tenemos que ir con Dumbledore. Las porristas también van a estar ahí, así que trae a la chica.
Harry y Ginny recogían sus cosas de la banca y comenzaban a recorrer la distancia hacia el castillo. Draco los estaba esperando a pocos metros de la entrada, y al pasar ellos a su lado, tomaba la mochila de Harry y la cargaba, cosa que a Ginny sorprendía. No se suponía que esa era una labor de los plebeyos?...oh rayos! Estaba comenzando a pensar como todos esos niños snobs.
Al comenzar a recorrer los pasillos, Ginny podía sentir como algunas miradas se posaban sobre ella, no, no, seguro era por que iba con ellos, o a caso seria por que llevaba el uniforme de porristas sin haber comenzado el entrenamiento?
- oye, por que llevas ese uniforme? ni siquiera es del colegio – resaltaba Draco
- oph! – no lo recordaba lo había usado para no ensuciar el otro, ahora estaría en la oficina de Dumbledore con el uniforme de su anterior escuela.
Seguían todo el camino en silencio, hasta topar con la Gárgola que conducía hasta el despacho del profesor Dumbledore. Al entrar a la oficina, se daban cuenta de que todos los jugadores de fútbol y las porristas se encontraban ahí.
- Gracias por asistir jóvenes- rompía el silencio Dumbledore- verán, no les había comentado nada fantástico, pero sin embargo le había adelantado que esta año seria inolvidable para ustedes – hacia una pausa- este año, la escuela será la cede de un concurse que hace varios años no se festeja, el Torneo de los Tres Magos – y ante las caras de estupefacción continuaba- es llamado así, por que para ganarlo los tres colegios, representados por 1 pareja, deben hacer hasta lo imposible para ganar los retos. En esta ocasión, no acompañaran los colegios extranjeros más importantes como Durmstrang de Bulgaria y Beauxbatons de Francia. Competiremos en deportes y, las parejas, apoyadas por un comité, participaran en 3 pruebas. Durante la estancia de los invitados quiero que ustedes sean los anfitriones especiales, ya saben, ordenes del consejo estudiantil. Mañana, y durante una semana se abrirán urnas para elegir a la pareja que nos representara, y para final de octubre nuestros invitados llegaran – no quiero que arrasemos con todo, pero tampoco hay que quedarnos con las manos vacías. Pueden retirarse menos ustedes seis – decía señalando a Hermione, Ginny, Pansy, Harry, Ron y Draco.
- Que sucede profesor? – preguntaba con intriga Harry.
- Verán, hay rumores de que entre ustedes ha crecido una rivalidad en este corto lapso del curso, pero, me he negado a creerlos….aunque si tienen algo que decirme, me gustaría que lo dijeran ahora – Ginny y Ron volteaban a ver a Harry y a Hermione, pero al hacerlo y analizar sus acciones, caían en la cuenta de que los causantes de los malentendidos habían sido Pansy y Draco, el único error de los otros dos había sido no haber dicho nada – Bien me alegra que todo este bien. Pueden retirarse.
Pansy y Draco estaban en las clases que se impartían al otro extremo del castillo, así que se despedía de Harry y Hermione y salían hacia allá.
- Ginny, podemos hablar? – Hermione había la había tomado por sorpresa, pero terminaba por aceptar, por lo cual disminuían la marcha, situación que Harry aprovechaba para intentar hablar con Ron – bueno, se que cuando Pansy hizo esos comentarios yo no dije nada al respecto, y se que tal vez te ofendió, así que pido disculpas, ya sabes, por no haber hecho nada… - volteaba a ver el techo por unos segundos – tampoco espero que después de esto seamos las mejores amigas, pero si me gustaría que al menos nos lleváramos bien, que opinas?
- Acepto tu disculpa! Y me alegra que al menos ya pueda hablar con mi vecina de cuarto - Ginny abrazaba a Hermione tomándola totalmente desprevenida – lo lamento, me emocione un poco… - volvían a quedarse en silencio, se miraban y después de comprender de que todo eso había sido estupido (el problema) y vergonzoso (disculpas), echaban a reír – sabes, a este paso no llegaremos nunca a clase
- Con quien te toca? – preguntaba Hermione en un intento por favorecer la nueva amistad
- Con Snape – poniendo cara de fastidio – dos largas horas encerrada en esa maldita aula
- Bien, vayamos!
Ambas echaban a correr, cada quien por su camino.
Mientras tanto, Harry seguía sin poder hablar con Ron, y Ron sin poder hablar con Harry, lo cual, le resultaba un tanto difícil, ya que Harry era su ídolo, a pesar de cómo había dejado que lo trataran.
- Oye!...Ronald no? – Ron asentía – solo quiero disculparme por los comentarios de Draco, el…- no encontraba palabras para explicarle – así es su forma de ser, solo trata de protegerme, ya sabes…
- No veo el por que protegerte, pero bueno. Eso no quita que sea un…que sea de esa forma.
- Si, lo sé – rascaba un poco su cuello – entonces, todo bien? – Ron volvía a asentir mientras ambos pasaban al salón – que bien, por que he visto como juegas y me gustaría intentar unas jugadas contigo.
- En serio te gusta como juego? – no podía creer que su ídolo le estuviera diciendo eso, bueno, el ídolo que acababa de volver a ser el ídolo y ahora su amigo
- Y por que no debería gustarme?, te parece si en el entrenamiento de mañana lo intentamos
- Claro!!
Su charla se veía interrumpida debido a que la profesora McGonagall, quien impartía la asignatura de biología, acababa de entrar y con ella las instrucciones del trabajo del día anotadas en la pizarra.
