FATE STAY NIGHT HERO

CAPITULO 4: Steel is my body.

Completamente tendido en el suelo mientras era observado por el oscuro caballero, Shiro intento recuperar su postura sin embargo aun le daba vueltas todo y Berserker por su lado cargo nuevamente en contra del joven mago.

-Tch – Esquivando el ataque Shiro retrocedio mientras preparaba su hechizo una vez mas. – Trace … On - Con dificultad sus clásicas espadas aparecieron en sus manos.

A la distancia Malic y Mari observaban sin poder creer todavia el presenciar un evento tan irreal.

Malic por un lado notó la clara desventaja del pelirojo ante aquel sujeto extraño y sin perder más tiemo desenfundo una pistola de su abrigo decidido a dispararle al oscuro caballero.

-Espera que ¿vas a hacer? – Pregunta Mari al ver a su hermano.

- Si lo dejamos asi lo mataran. – Dijo para soltar un disparo que de alguna manera impacto en el pecho de Berserker que al parecer estaba concentrado en la batalla y no noto el impacto de la bala hasta que esta reboto en su armadura haciendolo detenerse en sus ataques para mirar detenidamente hacia los chicos.

- je estupidos. – Susurro Nick cerrando los ojos.

Berserker esta vez se dirigio con espada en mano a eliminar a los hermanos que asustados no podian ni moverse pero justo en ese instante…

-Espíritu ytécnica, implacable y firme …. -

El dolor…

-Nuestra fuerza rasga las montañas … -

Cuchillas atravezaban su piel a la vez que los hilos de sangre comenzaban a salir de su brazo.

-Nuestras espadas dividen el agua. –

Sentía que se iba a desmayar sin embargo debía seguir peleando.

-Nuestras espadas dividen el agua

Nuestros nombres llegan a la villa imperial… -

Su vista se tornaba cada vez más borrosa.

-Los dos no podemos sostener el cielo juntos. –

Con una velocidad inhumana y con sus espadas en todo su esplendor se puso frente al servant chocando sus armas haciendo que una nuve de polvo cubriera a todos los presentes.

Ambos hermanos no podian si no observar con ojos desorbitados al joven pelirrojo soportar la arremetida del caballero pero algo más que resaltaba era un resplandor verde que eran desprendidos de los brazos del joven.

-¡Vallanse! –

Asintiendo Malik tomo a su hermana y se alejaron de ahí, a lo lejos de la ecena Nick no podía si no sentir algo de asombro ante la resistencia del joven mago que hacia frente a un servant para salvar a un par de mocosos desconocidos.

-No te lo dejare facil … - En un veloz movimiento Shirou salto blandidendo al mismo tiempo sus espadas siendo estas interceptadas por la espada de Berserker cuya aura asesina aumentaba todavia más. – !Haaaaaaa! - Un nuevo forcejeo se dio.

- Grrrr… A..r.. ..ey –

- ¿Qué? – Cuestiona Shiro ante lo que escuchaba, bien podia ser su imaginación pero parecia que Berserker queria decir algo.

- E…l ...Rgg… rey…- Dijo con dificultad el oscuro caballero.

- ¿Qué dices? –

- Debes … ira a donde esta… el rey ¡grrr Gahhhhhhhh! –

Seguido de eso Berserker siguio atacando a Shirou que aun no lograba comprender el significado de aquellas palabras en primer lugar ¿ese servant lo conocia? ¿Quién era? Sin pensarlo mucho el mago dio un ultimo ataque haciendo un potente doble corte vertical en una abertura causando un impacto en el torso del servant que afectado por el ataque se arrodillaba mientras gruñia sonoramente clavando su espada al suelo.

-Imposible… a logrado dañarlo … daño a uno de los mejores caballeros y espadachines de la historia ¿Quién es ese chico? – Se preguntaba Nick.

Shiro luchaba por mantener el equilibrio a la vez que sus espadas eran destruidas, observo sus brazos y esta vez ambos eran atravezados por cuchillas salidas de su interior y bañadas con su propia sangre.

El dolor y estrés que sentia fisica y mentalmente era tal que de seguir asi podia jurar que moriria en ese momento. Antes de siquiera considerar sentarse vio como Berserker se levantaba lentamente tomando su espada y reluciendo que el daño recibido anteriormente no habia sido tan grave debido al debilitado poder magico del chico.

-Maldición … soy debil –

Debil

Debil

Debil

Debil

Justo cuando Berserker ataco de nuevo una veloz sombra aparecio entre los oponentes dejando tras de si un corte en el costado del caballero negro haciendolo rugir nuevamente.

-¡¿Qué demonios?! – Exclamó Nick.

-Planeaba ver esto hasta el final sin importar el desenlace pero si hay algo que odio es ver que un caballero tan reconocido ataque a un pobre diablo que ya no es capaz de sostener una espada. – Dijo una voz que pudieron reconocer como ¿femenina? En medio del campo de batalla estaba una persona envuelta en una armadura blanca diferente a la de Berserker pero que denotaba un estatus de caballero, no tenia un casco y por ello su cabello rubio atado en una cola de caballo era revoloteado por el viento. – ¿No es una deshonrra para un caballero como tu atacar a un hombre desarmado y debil? ¡¿Eh Lancelot?! – Grito finalmente haciendo que Shiro y Nick vieran con impresión a esa persona.

- ¡¿Cómo pudo descubrir su identidad?! – Nick seguia sin poder asimilar las cosas.

- ¿Lancelot? ¿Habla del mismo caballero "Lancelot del lago"?- Shiro tambien estaba impresionado, ahora entendia porque el servant era asi de habilidoso con la espada. Mas alla de eso no podia dejar de mirar a su "salvadora" cuyo rostro, cabello y ojos le recordaban terriblemente a alguien pero era imposible que fuese ella ¡¿no?!

Aun asi el parecido era terrible como si fuera la misma persona pero estaba seguro de que no era la misma chica a la que conocio un año atrás en pleno inicio de una guerra.

-Por cierto viejo… te recomiendo que te vayas antes de que ese helicoptero baje ya que tu servant estara lastimado un par de dias. – Dijo señalando un helicoptero volando a la distancia.

-¡Mari! Nuestro equipo llego. – Dijo Malik emocionado a su hermana.

- No se quien seas pero pagaras por esto. – Dijo enfadado Nick. - ¡Berserker! – Al instante el oscuro caballero desapareció mientras que su master trituraba una pequeña joya haciendolo desaparecer tambien.

Shiro observaba a la persona que lo dalvo pero antes de que pudiera decir algo…

-Algo en ti me desagrada chico… si no fuera por tu deplorable estado y el hecho de que no me siento de humor creeme que yo personalmente te mataría. - Dicho esto le dio la espalda y comenzó a desvanecerse.

- ¡Quien eres?! – Pregunto el chico con dificultad.

- Je … puedes llamarme Saber. – Justo antes de irse ella le dijo. – Nos veremos otra vez … sera mejor que te prepares para ese día. –

Y asi el misterioso caballero desapareció.

-¿Sa…ber? – Pronto un gran zumbido llego a su cabeza haciendolo retorcerse en el suelo ante la mirada preocupante de los castaños que corrieron a auxiliarlo.

- ¿Shiro?

- ¿Qué te pasa, estas bien? –

- ¡Shirou! –

El dolor en todo su cuerpo era inaguantable, su pecho ardia intensamente y su cabeza lo estaba matando sin mencionar que las cuchillas que sobresalian de sus brazos parecian extenderse mas y mas hacia afuera.

Finalmente todo se oscureció.

.

.

.

INGLATERRA / TORRE DEL RELOJ

Cierta maga castaña caminaba por los pasillos de los dormitorios, tenía un humor de perros y no era para menos ya todos los dias lidiaba con idiotas de todo tipo que o le avergonzaban o la pretendian miserablemente recibiendo negativas rotundas de ella.

Finalmente la gota que derramó el vaso era que muy discretamente escucho a sus superiores y maestros hablando de que recientemente un pueblo muy poco conocido en Japon perdió a su gobernante debido a un golpe de estado que según se pudo percibir fue encabezdo por un mago.

El gobernante era una persona horrible por lo que su perdida no fue gran cosa pero lo interesante era sobre elmisterioso mago que inicio aquella revuela. Un enviado de la Torre del reloj fue a investigar hace unos días y descubrio según los testigos que el "héroe" no era más que un adolescente de cabello rojizo capaz de hacer aparecer espadas a voluntad por lo que se dedujo que era magia de "proyección"

Más obvio no podía ser para Tohsaka Rin, el muy imbecil de Shirou hizó lo que había prometido. Muy en el fondo ella deseaba que el chico se hubiese pensado mejor las cosas y optara por vivir como una persona normal y otro detalle que la preocupaba era justamente por Ilya.

Un par de meses despues de la guerra por el Grial, Rin descubrio a Ilya desmayada en su casa mientras Shiro trabajaba y descubrio por propias palabras de ella que no solo no era una humana como tal si no que su muerte era inevitable y estaba proxima a menos de un año.

Ilya luego de contarle todos los secretos de su familia le rogó a Rin no hacerle saber a Shirou aquello y discretamente poniendo tambien casi toda su dedicasion (cuando no se encontraba con Sakura) en mantener saludable a Ilya a espaldas de Shirou.

Noches en vela de estudio hacerca de los homunculos de los Einzbern en busca de una forma de ayudarla era las razones de sus migrañas diarias y el muy tonto de Shirou nunca lo notaba y solo pensaba que simplemennte ella estaba de mal humor como en muchas ocasiones.

Milagrosamente encontró una forma de mantener estable el cuerpo de la niña haciendola ingerir semanalmente unas joyas que ella misma creaba para alargar su vida pero se preguntaba si eso podia ser suficiente ya que parecia que a veces los malestares volvian en la pequeña.

Tarde o temprano su remedio dejaria de surtir efecto y estaba en sus manos encontrar otra medida, no dejaria morir a esa mocosa y ponia su orgullo como maga en ello.

Ilya en algun momento le dijo que su unico motivo de vivir era para disfrutar de la única familia que le quedaba, Shirou era el hermano que tanto habia anhelado luego de haber sido alejada de sus padres y estaba más que feliz de poder estar cerca de el.

Shiro era un maldito egoista y si lo veia de nuevo se lo gritaria en su cara acompañado de una golpiza al puro estilo Tohsaka. Shirou hacia lo que se le daba la gana sin saber que en cualquier momento la niña a la que el decia ver como a una hermana pequeña estaba destinada a la muerte.

No le habia importado dejar a sus amigos ni a su familia atrás solo para querer convertirse en una mala copia de super man y quizas habia tenido suerte de salir vivo ya una vez, pero pronto su suerte podria cambiar y lastimosamente ella no sabia si reir al ver que tendria razon o llorar de la impotencia de ver como una persona tan importante en su vida tendria un final tan patetico.

Ahora lo unico que podia hacer era seguir su meta de convertirse en una hechicera completa y seguir esforzandose por la mocosa a la que por cierto debia mandarle más de sus "medicinas" por correo.

Sin duda Shirou no saldria impune si se encontraba con ella de nuevo, esta vez la escucharia.

.

.

.

Oceano Indico (Una semana despues).

Shiro abrio los ojos, todo le dolia y sentia muchas partes del mismo vendadas pero fuera de eso no reconocía la habitación donde estaba pero sentia movimiento a su alrededor como si estuviera en un … ¿barco?

Rapidamente salio de ahí para dar con la cubierta de un gran buque de guerra lleno de lo que parecian ser soldados cada quien haciendo una tarea diferente.

-Al fin despertaste Shirou. –

Al voltear el mago vio a Malic sonriendole.

-Sabes nuestro capitan quiere hablar contigo ¿puedes venir? –

Shiro no entendia que rayos pasaba ni donde estaba exactamente, una vez llegando a una especie de despacho vio tras un escritorio a un hombre pelinegro canoso de mediana edad con un uniforme militar igual al de los demás hombres a bordo.

-Bienvenido a mi nave chico, te agradesco que ayudaras a mis chicos y veo que eres alguien con habilidades fuera de este mundo. - Dijo feliz el hombre. – Retirate Malik.

Con un saludo el mencionado salio de la oficina.

-¿Quién es usted y dónde estoy? –

- Estas en un barco de mercenarios en medio del Ocenao Indico y yo soy el capitan, me llamo Albert Winston. – Dijo como si nada.

- ¡¿Qué?! –

- Según Malic tienes potencial para unirte a nosotros. –

- ¡Un momento! ¿Qué le hace creer que quiero convertirme en un mercenario? –

- Tranquilo joven, antes de que saltes a conclusiones apresuradas te lo explicare. –

El joven se tranquilizó para luego tomar asiento.

-Me dijeron que lograste combatir a un guerrero antinatural y bueno para no hacertelo largo nosotros nos estamos enfrentando a sujetos asi y necesitamos apoyo. –

- ¿A que se refiere? –

- Veras… somos mercenarios pero no nos vendemos a cualquiera. – Dijo con una expresión seria. – Luchamos independientemente de un gobierno pero nuestra mision es cazar a la escoria del mundo y hasta hace no mucho en varios enfrentamientos que tuvimos en paises de Africa y Europa donde se nos pedia ayuda para derrocar a lideres nefastos, nos topamos con seres que no son humanos y poseen fuerzas increibles. – Explicaba seriamente ante la mirada del joven. – Hasta donde podemos comprender los sujetos a los que se nos ordena derrocar consiguen aliarse con un grupo terrorista recien formado llamado "El lienzo negro" . –

- ¿Entonces los sujetos de los que habla pertenecen a ese grupo? –

- Eso suponemos, durante nuestros enfrentamientos justo cuando pensamos que el ejercito enemigo esta por rendirse, aparece un extraño que por si solo elimina a más de la mitad de nuestro escuadron y pusiste atencion a tu alrededor pensaras que hay muchos reclutas aquí pero solo quedamos menos de la mitad de lo que eramos hasta antes de nuestra lucha en Egipto. –

- Entonces ustedes… -

- Asi es… fuimos derrotados y tuvimos que desertar de la mision para salvar lo que quedaba de mi gente, llegamos a Japon donde planeabamos ocultarnos y mande a Malic y a Mari en busca de algunos medicamentos para unos cuantos de nuestros hombres y fue entonces que en una llamada me informaron que el mismo sujeto que junto con aquel monstruo que casi acaba con nosotros estaba tras ellos con más secuaces.

- Ya veo… eso explica porque los perseguian. – Shiro tenia su cabeza hecha un caos, en los dias que llevaba viajando ya se habia enfrentado a dos servants sin siquiera haber una guerra de por medio.

Mientras mas lo meditaba solo podia llegar a una conclusión, esa organización llamada "lienzo negro" no era un simple grupo de terroristas y podia jurar que se trataban de hechiceros si no ¿de que otra forma tendrian servants a su disposicion?

No sabia como, pero esas personas lograron encontrar una forma de invocar espiritus heroicos cuando se suponia que la guerra por el santo grial habia acabado a menos que de alguna forma lograran traerla de vuelta.

No le agradaba la idea pero quizas el unirse a las fuerzas del Capitan Albert le ayudaria a averiguarlo, con dos experiencias vividas es obvio que las intenciones de el Lienzo Negro traeran problemas.

-Ustedes… ¿de verdad luchan por el bien comun? - Pregunto con dudas.

- Te lo juro de corazón chico, todos aquí vivierón experiencias horribles y ahora luchan por un mundo mejor.- En seguida el hombre se lenvanda para ofrecerle la mano al joven que aun lo observaba dudoso. – Tu fuerza sera vital para nosotros.

Tras unos segundos ya no habia mas que pensar.

-Acepto. –

- Exelente – Respondió estrechando la mano de Shiro. – Tu nombre. –

- Emiya Shirou … soy un mago. –

- ¿Cómo? – Pregunta con impresión el capitan.

- Hay muchas cosas que debo explicarle antes de que intentemos hacer una movida. -

.

.

.

.

En una habitación extensa podían apreciarse una figura hablándole a una esfera de cristal.

-Los asuntos en Egipto no han terminado así que necesitamos que mantengas la guardia en alto.

- Los rebeldes siguen resistiéndose, pero no será por mucho líder.

- Tu servant debe estar preparado, Nick me informo que un hechicero apareció de la nada y salvo a un par de mercenarios. –

- ¿Lograron escapar? –

- Si … tal parece que no es cualquier cosa puesto que logró herir a Lancelot –

- ¡¿Qué?! –

- Con eso en mente será mejor que acabes con él en cuanto lo veas Marco. –

- Muy bien, ahora que el santo grial nos ha dado su bendición no tenemos permitido fallar. –

- Entendido, buena suerte. –

- Gracias señor… haré que Tristan este en guardia una vez que los ataques comiencen. –

Una vez que acabo la conversación la bola de cristal se apagó dejando la habitación en silencio.

-El master que gano la quinta guerra por el santo grial… esto será divertido. –

.

.

.

Pasaron unas semanas hasta antes de llegar a su destino, Shirou entreno todo ese tiempo su condición física y sus habilidades mágicas lo mejor que podía aunque para su pesar sus progresos eran minimos en esa área, hablo acerca de sus poderes mágicos y sobre la anomalía que representaban los servant.

Omitiendo los detalles más importantes del mundo de la hechicería y especialmente la guerra por el santo grial, el chico aclaro a su manera que los servant eran ciertamente almas heroicas pero que eran familiares que los hechiceros utilizaban contra sus enemigos.

Ya era muy problemático hacerlos saber sobre la magia así que tenía que guardar la mayor discreción posible.

El chico se negó a portar un uniforme por lo que conservaba las ropas que recibió de Villa nueva, su bufanda ocultaba bien su descontento y preocupación al igual que con el calor que comenzaba a sentir en un país tan caluroso optó por usar su turbante.

Lo más extraño de todo era que el blanco de su cabello se extendía poco a poco y su mirada se veía cada vez más apagada.

El momento de zarpar llego y el escuadrón bajó encabezado por el capitán y tras una pequeña espera apareció otro grupo un poco más grande de hombres.

-¿Quiénes son? – Pregunta Shiro a Malic

- Ellos son los que solicitaron nuestra ayuda para rebelarse contra el sujeto que gobierna estos alrededores. – Responde el castaño a la vez que su hermana continuaba.

- Un tal Marco Salah está esclavizando a su pueblo y nadie ha podido rebelarse porque además de contar con fuerza militar también se habla de un guardaespaldas que aniquila a todo quien se opone. –

- Sip mi hermanita tiene razón y si mi intuición no me falla ese guerrero debe ser uno de esos servant como el Berserker al que te enfrentaste aquella vez ¿no? –

- Si y si ese es el caso tendremos problemas, pero no tenemos opción si queremos salvar a la gente de este lugar. –

- ¿Sabes? A pesar de no saber bien quien eres y de dónde vienes eres alguien muy noble y no dudas en ayudar a otros. – Dijo Mari un poco conmovida.

- No puedo ignorar a alguien que necesita ayuda y menos si puedo hacer algo al respecto. - Dice serio. – Tampoco es mi intención asesinar pero… hace tiempo me di cuenta de que nunca podrás salvar a alguien sin antes estar preparado para morir o matar. –

Ambos hermanos veían con curiosidad al mago.

.

.

.

-Parece que esta fiesta va a comenzar –

Lejos en la parte más alta de un edificio una figura cubierta por una armadura observaba con detalle las afueras de la ciudad.

-Así que aquí estas Saber –

De entre las sombras una figura masculina aparecía también envuelto en una armadura plateada brillante, su cabello completamente rojo caía hasta sus hombros, pero lo más que resaltaba en él era que sus ojos permanecían cerrados.

-Oh hola Archer veo que estás listo para recibir a los invitados. – Responde Saber ante el caballero pelirrojo.

- Mi master y yo tenemos la misión de defender el distrito de los rebeldes. –

- Y ¿porque tanto desastre? si tu solo podrías encargarte de esos sujetos. –

- No sé si habrás escuchado sobre un mago que logro herir a Berserker hace varias semanas. -

- Oh eso… ¿Dices que es uno de sus aliados ¿no? –

- Así es y sabiendo que alguien asi existe entonces tengo que intervenir. –

- Bien… aunque la verdad no creo que un mago cualquiera sea de capaz de vencerte a ti ¿verdad sir Tristan? - Dijo Saber con una sonrisa burlona.

- Yo mismo me asegurare de eliminarlo sin problemas… después de todo son ordenes de mi master y no puedo negarme. – Dijo el caballero con un ligero toque de molestia.

- Genial pues te deseo suerte. –

- ¿No intervendras? - Pregunta serio.

- Ni hablar yo no eh recibido ordenes para hacer algo al respecto y además tu no querrías que yo metiera mis narices en tu batalla ¿no? –

- … -

- He he para un caballero eso sería una mancha para su honor. –

Dicho esto, Saber desaparece dejando al silencioso pelirrojo quien no articulo ninguna palabra antes de desaparecer también.

.

.

.

La tropa del capitán Albert avanzaba junto al ejército rebelde para adentrarse a la ciudad, para calmar a cierto mago se le comunico que los civiles habían sido evacuados o abandonaban el lugar con anterioridad y ahora ya no habría de que preocuparse por involucrar civiles.

El problema es que si perdían, entonces el líder de aquel lugar invadiría un nuevo poblado y su reinado continuaría.

-Muy bien Emiya-kun tú te infiltraras a la fortaleza central mientras todos los demás luchamos afuera, la prioridad es que acabes con Marco Salah y su guardián. –

- Entiendo, lo haré. –

- Sé que lo lograremos, Malic y Mari te acompañaran. –

- ¿Qué? Pero si nos enfrentaremos a un servant entonces ellos … -

- Vamos Shirou y deja de subestimarnos. – Dijo Mari dándole un coscorrón.

- Auch oye. -

- ¡Si mi linda hermanita tiene razón! – Intervino Malic dándole un fuerte codazo al pelirojizo en el costado haciéndolo retorcerse.

El viejo oficial observaba con una ligera sonrisa a los jóvenes pues de alguna manera a pesar de conocerse por poco tiempo Shirou y sus chicos se llevaban mejor de lo que esperaba y deseaba que siguiera siendo así, pues esos dos ya habían sufrido demasiado hasta antes de que los encontrara.

.

.

.

Minutos después vemos a los 3 jóvenes corriendo por varios atajos ya bastante alejados de los demás.

El objetivo era adentrarse al interior de la fortaleza donde esperaban encontrar a su objetivo.

Shirou aun pensaba delicadamente si el matar a ese hombre era la única opción hasta que…

-Escucha Shirou, sé que no quieres matar a nadie, pero debes entender que a veces esa es la única salida. - Decía con seriedad Malic ante la mirada apagada del mago.

- Si… lo sé. –

Tras varios minutos corriendo llegarón a un punto en el que el mago sintió una especie de sensación desagradable.

-Esperen. –

- ¿Qué pasa? – Preguntaba Mari al verlo detenerse.

- Alguien nos está observando. –

- ¡¿Qué?! –

- ¡Callate Malic! – Le grita a su hermano para volver su atención a Shirou. -¿Cómo estas tan seguro? –

- Siento un aire de hostilidad y está cerca pero no puedo deducir en que parte exactamente. –

En ese momento de entre la oscuridad lo que parecían ser cuchillas hechas de hielo salieron disparadas hacia ellos.

-¡Mierda! – Lo más rápido que pudo Shirou invoco su par de espadas para contrarrestar los proyectiles y los pocos que no logro destruir lograron hacerle un par de cortadas tanto en la mejilla como en un brazo y pierna, pero eso no le importaba ya que sus amigos estaban ilesos. -

- Valla que eres hábil – Dijo un hombre alto que salía de entre las sombras vestido con una especie de uniforme militar color negro y una túnica con capucha encima, era de piel morena y su cabeza estaba rapada por lo que apenas y tenía cabello. – Sera divertido. –

- Eres un mago. – Dijo Shirou ante aquel sujeto que solo sonrió ante la aclaración.

- Exactamente y sabes me gustaría luchar contigo, pero veo que además de ti hay un par de cucarachas ahí, así que mientras yo voy por ellos te dejare con un buen amigo mío. -

- ¡Maldición, Vallanse! -

Seguidamente antes de cualquier respuesta el hombre se dirigió a paso veloz hacia los hermanos a lo cual Shirou se puso enfrente de el con la intención de detenerlo sin en cambio el sujeto salto hasta quedar a espaldas del joven y emprender su carreara hacia los chicos.

Malic al ver el fallido intento de Shirou tomo a su hermana y salieron corriendo de allí mientras con su 9mm intentaba alejar al enemigo que con unas espadas de hielo lograba bloquear las balas.

-¡Detente!- Antes de iniciar una persecución Shirou logro esquivar una flecha que iba dirigida a su cabeza para luego dirigir la vista a su atacante.

- Llego la hora de tu muerte joven hechicero. –

- ¿Quién demonios eres tú? –

- Soy el servant Archer y mi nombre es Tristan. –

- ¿Qué? –

- Sera mejor que te prepares. –

En un parpadeo el caballero apareció un arco de color blanco con varias cuerdas dándole la apariencia de un arpa, posteriormente comenzó a disparar flechas de color blanco que a duras penas intentaba esquivar sin embargo dichas flechas desprendían una especie de tonada que entorpecían los movimientos de Shirou.

-Mis flechas sonoras no necesitan dar en el blanco para darme la victoria. –

Sin más que decir la lluvia de proyectiles seguían cayendo mientras que Shirou solo podía tratar de defenderse y mantenerse oculto tras de algunos muros.

-Maldición esto no se ve bien. – Cerrando los ojos comenzó a canalizar la energía mágica en un solo punto. – Trace On. –

Por otro lado, el servant de cabello rojo observaba detenidamente el sitio donde el chico se ocultaba y antes de siquiera intentar atacar vio movimiento veloz saliendo desde arriba y sin más disparo hacia ese punto.

Las flechas chocaron contra un par de espadas que giraban a la par, esto extraño al servant hasta que detecto otro movimiento y era otro par de las mismas espadas dirigiéndose hacia el.

Disparando nuevamente logro contrarrestar el ataque.

-No podrás vencerme solo con eso chico. – En ese momento un intenso estallido se escuchó sobresaltando a Shirou que aún se encontraba oculto. – Escucha eso… la batalla comenzó. –

Ciertamente el sonido de disparos y explosiones resonaba por toda la ciudad y desde luego a Shirou eso no le agradaba, pero ahora mismo no tenía tiempo para preocuparse por eso ya que ahora mismo tenía que librarse del caballero frente a él para asi poder ir tras el sujeto que perseguía a sus amigos.

.

.

.

A varios metros de ahí se encontraba Marco disparando cuchillas de hielo a cada punto en el que detectase movimiento, Malic aprovechaba en disparar con su arma cuando podía pero las balas eran bloqueadas por una barrera de hielo que el sujeto creaba a su alrededor y cuando Mari intentaba disparar por la espalda el tipo se encerraba en una especie de prisión apenas descubierta por arriba.

-Maldición… Mari no salgas aún. – Decía el mayor por medio de su comunicador.

- No podemos hacerle nada ¿Cómo vamos a ganarle? –

- Descuida algo se nos ocurrirá. –

Marco por su lado observaba con burla los alrededores.

-Mocosos, mientras más prolonguen esto más van a sufrir. – Dijo fríamente. – Salgan por las buenas y acabare rápido. –

Volviendo con Shirou…

-Te encontré. –

Una vez descubierto una lluvia de flechas sonoras comenzaron a caer sobre Shirou que trataba de evitarlas, pero no podía evitar sentirse mareado ante el sonido que desprendían.

-Es inútil que trates de huir. –

- Ya lo veremos. – Dijo proyectando sus espadas para correr a toda velocidad hacia Tristan.

Sorprendiendo un poco al arquero Shirou llego hasta él para comenzar con una batalla cuerpo a cuerpo.

Sorprendentemente Tristan tenia gran agilidad y fuerza sin contar que con la ayuda de su arco bloqueaba los ataques de Shirou.

-Tch es fuerte pero… a comparación de Lancelot esto no es nada. –

Intercambiando golpes Tristan observo con intriga al chico.

-¿Eso piensas?- Tornandose serio hablo una vez más. – Te mostrare lo equivocado que estas. –

Aumentando más su velocidad Shirou no pudo bloquear unos cuantos golpes con el arco para enseguida salir disparado por una patada.

-¡Gha! – Al estrellarse contra el suelo su turbante callo mostrando un hilo de sangre que salía de su frente.

- ¡Flechas sonoras! –

Sus proyectiles comenzaron a caer nuevamente a lo que Shirou se reincorporo tratando de evadirlas sin embargo su hombro izquierdo y su pierna derecha fueron atravesados ante la velocidad de las flechas.

-¡Grr! – Sin poder resistir el dolor y las nauseas callo de rodillas justo cuando Tristan aparecía frente a él para darle nuevamente una patada que lo hizo estrellarse con un árbol. – ¡Grhaaaaa! –

- ¿Planeas vencer a los caballeros de la mesa redonda con ese nivel? –

Shirou se sorprendió ante esas palabras pero no pudo pensar en ello ya que nuevamente Tristan lo golpeó esta vez con su arco.

-Si esa es toda tu fuerza entonces no vale la pena ni matarte… pero mi honor como caballero me dicta llevar un duelo hasta el final. –

Justo cuando planeaba acabar con la vida del pelirrojizo, sintió un agudo dolor en la espalda al igual que sintió el cálido sabor a hierro en su boca, era sangre.

-Ugh. – Al voltear observo que una de las dichosas espadas que ese chico le lanzo anteriormente estaba incrustada en su espalda justo traspasando su armadura. -¿Cómo? –

- Kansho y Bakuya son dos armas especiales… al lanzarse ambas siempre volverán a encontrarse y volverán a la mano de su dueño… grr. – Decía con dificultad mostrando que a su espalda estaba una de las dos espadas dando a entender que la segunda estaba volviendo a su punto de origen. – Y ahora… - Sin darle tiempo para reaccionar Shirou invoco nuevamente la espada que le faltaba y logro hacerle un corte en x a Tristan haciéndolo retroceder a la vez que caía de rodillas. –

- Cough cough … maldición baje la guardia. – Dijo a duras penas el caballero pelirrojo que finalmente abría los ojos para observar al joven. – Te eh subestimado y debo admitirlo… asi que ahora peleare con todo mi poder hechicero. –

Tristan se ponía de pie al igual que Shirou y repentinamente el poder mágico de Tristan comenzaba a aumentar.

-Fue un honor luchar contigo… ahora muere. –

- ¿Qué hace? –

- Te mostrare el poder del caballero de la lamentación. –

Tomando su arco comenzó a tocarlo como si fuese un arpa produciendo una tranquila melodía y dándose cuenta de un detalle …

-¡No puede ser! –

Las heridas de Tristan desaparecían sin dejar rastro mientras la música sonaba emanando un aura mágica a su alrededor.

-Asi es … te eh reconocido como alguien digno de recibir mi Noble Phantasm. -

Una vez curado levanto su arco mientras una flecha se materializaba y con ella apunto hacia Shirou.

"Cantando con dolor y jugando con la lamentacion"

"Nota de Fay"

¡Failnaught!

Shirou observaba con un solo pensamiento en mente.

¡MORIRE!

¡MORIRE ¡

¡MORIRE!

¡MORIRE!

-"Tengo que hacer algo…tengo que hacer algo". – El pánico se apoderaba de él hasta que un extraño recuerdo llegó a su cabeza.

"Si no puedes ganar, imagina algo con lo que puedas ganar."

"Eso es lo mejor que puedes hacer"

-Es cierto… si muero aquí no podré convertirme en un aliado de la justicia. – Dijo para sí mismo mientras concentraba su energía mágica. – Al igual que no sería merecedor de estar a su lado si me doy por vencido aqui. – La imagen de cierta chica llegaba a su mente.

Sus circuitos mágicos brillaron intensamente.

-Trace On. – Un brillo muy fuerte emanaba de él hasta que su nueva arma se materializo. – Espada de la victoria absoluta … ¡Caliburn! –

La espada dorada apareció, pero a diferencia de las anteriores veces ahora brillaba con más intensidad que inclusive capto la atención del arquero.

-Esa espada… se supone que solo mi antiguo rey era capaz de usarla. – Decía para si mismo sin poder ocultar su sorpresa. - ¿Quién eres? -

El resplandor del arco de Tristan comenzaba a materializarse en una sola flecha al igual que todo el brillo dorado de Caliburn se reunía en la hoja.

-Perece. – Dicho esto la flecha fue disparada. - ¡Failnaught! –

- ¡Ya lo veremos! –

La flecha se dividió en cientos de flechas las cuales no fuerón directamente a Shirou sino que comenzaron a dispersarse dejando una estela de energía.

Estas volaban a su alrededor rodeando al mago y rápidamente comenzaron a atacar rápidamente como una lluvia interminable.

-Mi noble phantasm no tiene punto ciego… morirás aquí mismo. – Decía mientras disparaba una flecha más que al igual que la anterior se convertía en otro remolino de luces.

Por su lado Shirou con una velocidad sobre humana comenzó a contrarrestar las flechas valiéndose únicamente de su espada sin embargo no podía salir inmune a todos los ataques por lo que varias partes de su cuerpo recibían cortes profundos y en un descuido una de las flechas atravesó su estómago.

A pesar del dolor y la sangre que caía, su velocidad no disminuia y continuaba evitando los ataques más letales. Tristan aun no podía concebir el hecho de que el mago siguiera resistiéndose además de que un detalle le llamo la atención, los brazos del chico que antes brillaban en color verde ahora se iluminaban en una luz dorada haciendo lo mismo con sus ojos.

-Tch esto será un problema, pero no tengo de otra… ¡Failnaught! - Grito disparando una vez más.

Las ondas sonoras que ya en si eran insoportables aumentaron una vez más haciendo sangrar los oídos del mago sin embargo seguía sin importarle ya que las flechas aun lo rodeaban tratando de matarlo y más importante aún tenía que librarse de aquello porque sabía que su arma no aguantaría mucho tiempo más.

Su mente se perdió por un momento hasta que escucho o más bien a su cabeza llegaron unas palabras.

-Usa mi poder…solo tendrás que cumplir con ciertos requerimientos, pero seras más fuerte de lo que te imaginas y podrás salvar a quien tu desees. –

Se vio a si mismo en una especie de mazmorra y frente a él un imponente trono rodeado por antorchas cuyo fuego era azul brillante.

-Yo… necesito poder. – Dijo el chico extendiendo su mano hacia arriba hasta que…

-¡Shirou! – Exclamó una voz.

El chico volvió a la realidad tras eso.

"Ella sintió tu desesperación, por esta única ocasión ella te ayudará y así te concederá la victoria"

La voz de un hombre resonaba en su cabeza.

"Sus sentimientos te alcanzaron … pero será por poco tiempo ¡Hazlo! "

-Grr yo… - Resistiendo una intensa oleada de ataques el joven trajo a su cabeza una nueva imagen. – Trace …On –

-¡Eso es…! - Grito Tristan atónito.

Alzando su mano izquierda Shirou quien aún sostenía a Caliburn con su mano derecha, canalizó una gran cantidad de energía mágica y una nueva proyección apareció.

-Avalon… - Dijo Tristan sin poder articular mas palabras. – Imposible… el rey no está aquí a no ser que… -

Las flechas sonoras comenzaron a ser atraídas hacia la vaina aumentando el brillo de la misma y una vez que los proyectiles fueron completamente absorbidos y disparados de vuelta hacia Tristan quien no pudo reaccionar y fue envuelto por el poderoso contraataque.

-¡Gha! –

Shirou se sentía acabado, pero aun no podía cantar victoria sin embargo al observar a Avalon desintegrarse lentamente no pudo evitar sentir una pequeña opresión, pero también una agradable calidez en su corazón.

-Muchas gracias…. Saber. – Dijo mirando hacia el cielo. – Te prometo que no perderé.

.

.

.

-Tenemos que seguir intentándolo hermanita. –

- Comprendo vamos por él. –

En medio del oscuro bosque se encontraba Marco ya notablemente desesperado.

-Eh desperdiciado mucho tiempo aquí mocosos ¡Salgan de una maldita vez! – Grito para luego disparar más flechas de hielo pulverizando así varios árboles.

Los chicos solo pudieron ocultarse ante el violento ataque.

-Es ganar o morir ¡Ahora! –

Ambos chicos comenzaron a disparar sin parar con sus metralletas a lo cual el mago volvió a encerrarse en su coraza de hielo.

En seguida una cuchilla de hielo atravesó la pierna de Malic mientras que Mari apenas logró esquivarla. El dolor hizo que el chico callera al suelo a lo que Marco aun encerrado en su coraza pretendía acabar con él.

-Se acabó chico. –

- ¡Malic! –

- ¡Huye Mari! –

Antes de cualquier cosa Marco escucho que algo caía dentro de su coraza y al ver detenidamente que era pudo apreciar que era una granada.

-¡Bastard…! –

La explosión resonó en todo el alrededor haciendo que los hermanas miraran impresionados como la coraza de hielo comenzaba a romperse dejando ver un cuerpo completamente destrozado y quemado.

-¿Qué diablos paso aquí? – Preguntaba Malic en shock mientras su hermana corría hacia el para ayudarle a levantarse.

- ¡Buen trabajo distrayendo a ese malnacido! – Grito una voz.

- ¡Capitan! – Gritaron los chicos felices al observar a su superior en la copa de un árbol. –

- Esta batalla es casi nuestra, esos idiotas no son nada sin Marco y su custodio ¡Es nuestra oportunidad! –

- ¡Si señor! –

- ¡Bien Mari encárgate de vendar a tu hermano y vallan a ver cómo le va a Shirou! –

- ¡Como ordene! –

Dicho esto, la chica se propuso a cumplir las órdenes mientras que Albert una vez tocando suelo emprendió camino hacia el centro de la ciudad.

-No es que me queje ya que fue un milagro pero… ¿Qué hacia el capitán aquí? – Pregunta Malic.

- No estoy segura pero tal como dijiste debemos estar agradecidos de que viniera. – Respondia la chica mientras terminaba de atender la herida de su hermano. – Bien ya estás bien ahora vayamos a buscar a Shirou. - Dijo yéndose.

- ¡Oi espera! Agg maldición si no la conociera bien, diría que qué está enamorada de él. – Dijo el chico con un extraño mal presentimiento, no es fácil ser un hermano mayor.

.

.

.

Volviendo con el mago de cabello rojizo…

La respiración entrecortada del joven se escuchaba en medio del polvo levantado, de entre los escombros aparecía Tristan notablemente afectado por ataque recibido.

-No esperaba nada como eso… no eres un mago normal pero aun no me derrotas. – Dijo recuperando su postura de combate alzando su arco.

Disparando un grupo de flechas Shirou se ocultó entre los destrozos de una casa intentando encontrar una forma de atacar.

Aun tenia a Caliburn pero no resistiría un combate directo asi que las opciones se le acababan.

Las flechas del arquero seguían cayendo mientras que Shirou cerraba los ojos tratando de concentrarse y entonces…

-"Ese tipo." –

La imagen de un rojo caballero de cabello blanco llego a su mente y con ella también la forma de un arco oscuro de cuyo material desconocía. Antes lo intentó y falló, pero ahora lo lograría.

"Mi cuerpo… el acero es mi cuerpo…"

-Trace On. - Un hermoso arco jamás creado en este mundo apareció en sus manos. – Ahora necesito una flecha capaz de vencerlo. – Volviendo a su imaginación trato de recordar algo que pudiese ser un poderoso proyectil y entonces cierta leyenda llego a su cabeza.

Tristan aun no podía encontrar a Shirou dado al cansancio y estrés que sentía luego de haber usado su noble phantasm 3 veces y haberlo recibido posteriormente. Al darse cuenta vio un proyectil dirigirse hacia él mientras que lo bloqueaba con su arco dándose cuenta de que el proyectil era la misma espada Caliburn que el chico blandía y sorprendentemente dejo una grieta en su arco para después desaparecer en fragmentos.

-¿Qué tratas de hacer chico? - Pregunto en voz alta para luego ver que atrás de él estaba Shirou con un arco de color negro y una espada de extraña forma a punto de ser disparada. La energía mágica que el joven dejaba salir era intensa y antes de que pudiese hacer algo…

-¡Caladbolg! -

La espada fue disparada con ferocidad a lo cual Tristan trato de defenderse con su arco pero este fue destruido al hacer contacto con el proyectil el cual siguiendo su curso atravesó completamente el torso del caballero para luego hacer crear una poderosa explosión.

En medio de un cráter estaba la deplorable forma del caballero de la lamentación.

-¿Asi que es el fin? – Dijo mientras vomitaba sangre. – He no importa igual mi master ha sido eliminado, te seré sincero chico… te doy las gracias. – Dijo a lo que Shirou escuchándolo se impresiono. – No disfrutaba seguir las ordenes de ese hombre sin embargo un servant siempre será controlado por esos malditos sellos de comando… -

- ¿Cómo es que puede haber servants aun? –

- El lienzo negro… por medio de una enorme cantidad de sacrificios invocaron una cuarta parte del santo grial… eso es más que suficiente para invocar a un servant y ellos ahora tienen un ejército de espíritus. -

- ¿Porqué, que buscan? –

- No estoy…seguro, pero puedo deducir que no será nada bueno… - Dijo mientras comenzaba a desvanecerse. – Gracias por liberarme chico… espero que mis viejos camaradas puedan ser salvados por ti. –

- ¿Eh? –

- ¿A eso se referían… no? –

- ¿A qué cosa? –

- Tu… eres quien trajo la salvación a nuestro rey… - Su voz se apagaba – Bien hecho y gracias por eso… la verdad es que siempre fue un rey con equivocaciones severas sin embargo podía ver en su mirada que rogaba…por ser salvado y tú eres el elegido para esa tarea. – El caballero le sonrió cálidamente. - Buena suerte joven guerrero te encargo a nuestro rey. –

Finalmente, el caballero desapareció.

Shirou lo dedujo al saber su nombre y ahora definitivamente no le quedaba duda de quién había sido su honorable oponente, después de todo el lucho al lado del Rey Arturo por mucho tiempo.

-Adios y descansa en paz… Sir Tristan. –

Antes de perder la conciencia el mago no noto que ahora su mirada era casi transparente y su pelo se había tornado completamente blanco.

CONTINUARA….

Bueno pues doy las gracias a los que siguen fielmente esta historia tan loca y pues trato de que vaya lo mejor posible, espero que les halla gustado y de ser asi podre continuar sin arrepentimientos ja ja espero sus comentarios.

SAYONARA!