CAPITULO 3:
-Hans, deja de hacer el payaso y dime cual me recomiendas.
Hans se vuelve con un vestido apoyado en el cuerpo como si estuviese mirando como le iba a quedar. Mira los dos vestidos que le enseña su hermana y dice con voz afectada:
-Ninguno de los dos te quedara bien querida. Deberías coger uno un poco más atrevido porque no eres una monja y no vas a un entierro. Y no soy Hans sino Hansa.
- Lo que tu digas pero ¿De verdad son tan rancios?
- Si. Deberías escoger uno en un color pastel para que vaya con tu pelo y desde luego mucho más sexy. Por cierto que me han dicho que el otro día quedaste son un chico. ¿Puedo saber quien era?. No creo que a Benji le haga gracia, ¿sabes?
-¿Que te parece este?- dice Ahinoa ignorando por completo la pregunta y el comentario posterior.
-Mierda,estovaaresultarmásdifícildeloqueyopensaba.- piensa Hans - Si ese esta mucho mejor querida. Te hace más delgada y muchísimo más sexy. Pero no estoy segura que se lo merezca ese desconocido.
- Me lo llevo. Por cierto ¿De donde llegaste tan tarde antes de ayer? Por que mama me ha dicho que era tarde y que llegaste lleno de tierra.
-Querida creo que te refieres a tu hermano no a mi. ¿Donde demonios me iba yo a meter para pringarme de tierra?. ¡Por favor, que asco! ¿Porquetendréunamadretanbocazas? -Y no me cambies de tema querida. Te estaba preguntado por el chico de tu cita de ayer.
-Tu eres el que cambia de tema e incluso de personalidad para evitar contestar mis preguntas. Ahora vamos a la tienda de lencería que tengo que comprarme un par de cosas.
A Hans se le salen los ojos de las órbitas. ¿Qué su hermana va a donde?
-¡Tengo que averiguar y rápido quien es ese tipo!
-¿Seguro que ese chico se merece todas esas atenciones? Espero que si porque si no el pobre Benji quedara con el corazón destrozado por un simple capricho de tu veleidoso corazón adolescente.
Ahinoa mira a su hermano alucinada. ¿Veleidoso corazón adolescente? Debía haber cogido alguna revista en la peluquería. Llegan a la tienda y Ahinoa le dice a Hans:
-Lo siento mucho pero tu no entras aquí. Así que ya puedes ir para la tienda de deportes a comprarte las botas nuevas y quedamos dentro de hora y media en la puerta de la zapatería.
-¡Pero si yo no tardo hora y media en cómprame unas botas!- protesta Hans horrorizado olvidando por completo que no era Hans sino Hansa,
-Pues te das un vuelta y te acercas a la tienda de juguetes.
Dicho esto Ahinoa entra en la tienda dejando a Hans con un palmo de narices.
Mientras Otto esta en los Cuatro músicos y medio discutiendo con Vivian sobre el mejor modo de parar un chupinazo de Mark.
-Te digo que lo más sensato para la salud del portero es poner a todos los defensas delante e intentar coger el balón después de que lo hayan amortiguado un poco.
-Pero ¿Y si los defensas no quieren?
-Encargas varios pares de guantes nuevos porque te harán mucha falta. Por cierto, ¿tu de donde eres? Porque estoy seguro que alemana no.
-Tienes razón. Soy de Finlandia.
-¿Y que has venido a hacer en Alemania?
-Soy una becaria erasmus. ¿Tu conoces a Hans Schneider?
-Para eso hay que ser un cerebrito a algo así. Si, lo conozco un poco.
-No, simplemente hay que tener ganas. ¿Me lo podrías presentar?
-¿Y no te cuesta lo del cambio de idioma?. Puedo intentarlo.
-No demasiado. Me encantaría conocerlo.
Mientras esta conversación (o quizás debería decir conversaciones) tiene lugar Hans se encuentra en la zapatería esperando a que Ahinoa termine de probarse los zapatos. No le ha querido enseñar el conjunto de ropa interior y eso le mosquea. No es normal que su hermana no le enseñe lo que se ha comprado. Aunque parezca que se odien entre ambos hermanos hay mucha confianza y Hans esta desconcertado.
-Ya los tengo Hans. Y ahora vamonos a casa. Por cierto, tengo una amiga que quiere conocerte. He quedado con ella en los cuatro músicos y medio así que después de dejar las cosas en casa nos acercamos. ¿O.K?
-¿No estarás intentando liarme otra vez con alguna de tus amigas? Te recuerdo que la última vez fue algo terriblemente espantoso.- Pregunta Hans desconfiado- Después de todo yo solo te intento liar con Benji y el te gusta, o te gustaba porque como ahora tienes citas con otros...
-Claro que no voy a intentar liarte. A esta chica la aprecio demasiado como para querer liarla con un bicho como tu. Creo que a ella le iría mejor alguien como Chester pero como esta colado por la hermana de Marshall no tiene arreglo... es una pena. Quiere conocerte para hablar de fútbol Piensa que eres un autentico genio en el campo y como ella también juega al fútbol quiere preguntarte algo. Y deja de insistir sobre el tema de mi cita de ayer o le diré a mama que debería buscarte una chica complaciente con la que casarte.
-Dejare de insistir sobre el tema cuando sepa quien es. Comprendelo, no lo hago por mi. Estoy protegiendo los intereses de Benji. Y hablando de citas. ¿Podrías concertarle una a Otto con tu amiga Aurora? Me parece que le gusta.
-¡¿Moco!-dice Ahinoa estupefacta-¿Y donde la ha visto si se puede saber?
-Secretos de estado su Alteza Imperial- dice Hans con una sonrisa- Pero si quiere podemos intercambiar información. El nombre del chico por el lugar.
-¿Y como se que no me vas a mentir? No eres una persona de fiar
-No lo sabes, esa es la gracia del asunto. Yo se que tu no lo harás porque eres una chica con principios y moral excepto cuando se trata de Benji pero como yo soy la desgracia de la familia nunca sabes lo que puedes esperar.
Ahinoa suspira exasperada.
En los 4 músicos y medio.
-Marshall. ¿Quien es esa chica que esta con Otto?- Pregunta Chester
-Ni idea. Ya estaban aquí cuando yo he entrado y esa mesa la atiende mi hermana. Es muy guapa ¿No te parece?
-La verdad es que si. ¿Tu crees que estará saliendo con ella?
-No. Me parece que ella no esta interesada en el ni el en ella. Lo que no se es de que llevan hablando tanto rato.
-¿Y como sabes eso?
-Se nota. Me lo enseño mi hermana y si te sabes fijar bien es muy evidente.-Dice Marshall muy serio.
Chester se queda preocupado. ¿Sera totalmente transparente para la hermana de Marshall?
En la mesa de Otto en esos mismo instantes:
-Te digo que no es tan fácil como parece porque si sales de la portería los Derricks pueden decidir pasar a alguien y que te atraviesen la red mientras tu estas como un imbécil subido encima del larguero.
-Pero si no te subes te meterán un gol porque no veras venir el balón. Después de todo no eres una montaña como Müller.
-Pero como no juego solo le encargare a algún pardillo que se suba al larguero mientras yo sigo en la portería esperando.
-Sin embargo yo creo que...
-¡Vivian! ¿Que haces sentada con Otto?
Vivian se vuelve y ve a Ahinoa con Hans que mira a Otto pidiéndole una explicación.
-Me pareció que si tu no me querías presentar a tu hermano tendría que buscarme a alguien. Y como me lo he encontrado en la facultad y estaba en mi clase pues aproveche la oportunidad. Y ahora ¿Me presentas a tu hermano o me tendré que presentar yo sola?
-Estas como una cabra. No sabes lo que me estas pidiendo. Ya te lo presento pero luego no me digas que no te lo advertí. Hans esta es Vivian, la chica de la que te he hablado antes.
-Encantado de conocerla señorita- dice Hans al tiempo que hace una reverencia- Me halaga saber que haya una chica tan guapa como usted interesada en conocerme.
Otto y Ahinoa miran Hans con asombro. ¿Que se traerá entre manos?. Normalmente las reverencias las reserva para las abuelitas y en las fiestas de alta nivel no para una amiga de Ahinoa y en una cafetería.
-Ahinoa ¿Como has podido decir que tu hermano es un patán si es encantador?
-No le conoces lo suficiente. Y ahora Otto, me vas a acompañar porque tengo que hablar contigo.
-Todavía no he hecho nada malo. No me has dado tiempo.
-Pero es que Hans me ha dicho que querías conocer a Moco y he quedado con ella dentro de cinco minutos en la barra así que acompáñame.
-Venga Otto, no la hagas esperar- dice Hans con un tono de voz sarcástico.
Así pues Otto se va intentando averiguar si es que le están tomando el pelo o de verdad le van a presentar a esa preciosidad. Pero ¿Que le habría dicho Hans a Ahinoa? Porque no le habría dicho donde la vio. Y el no sabia que mentira contarle. En menudo lío se había metido. Y mientras Hans hablando con esa preciosa finlandesa.
-Así que tu también juegas al fútbol.- dice Hans para empezar la conversación.
-En efecto. Quería conocerte porque me encanta tu estilo de juego. Y si no te molesta me gustaría que un día jugases conmigo para depurar mi técnica. Pero solo si no te molesta.
-Aquíhaygatoencerrado-piensa Hans.-noesnormalqueAhinoamepresentaaningunadesusamigasporquesi.Puedequeestachicaesteenteradadequieneselhombremisterioso. Naturalmente que jugare contigo, es un placer. Y creo que deberíamos quedar algún día para hablar de fútbol más despacio porque me parece que no nos va a dar tiempo hoy.
Mientras en el otro extremo de la hamburgueseria.
-Y ahora esa chica esta hablando con Hans. Y Otto esta con Ahinoa esperando vete a saber que. ¿Tu que opinas Marshall?
-Qué esos dos se están metiendo un lío para variar. Me parece que Ahinoa y la chica están compinchadas y no creo que nosotros salgamos de rositas así que mentalicemonos para meternos en un nuevo bregado.
-Recemos que no sea como el ultimo-Dice Chester mientras se encoge al recordar al ultima aventura del Kaiser en la que se vio implicado.
En la barra Ahinoa se sonríe para sus adentros viendo lo inquieto que esta Otto. Sabe que no solo es porque vaya a conocer a Moco sino que no sabe que le han contado Hans y tiene miedo de meter la pata. Si ellos supiesen que les había visto irse del campo de entrenamiento...
-...así que creo que lo mejor hubiese sido que le pasase a Napoleón. ¿Y que opinas tu?
Hans esta asombrado de la cantidad de cosas que sabe Vivian acerca del fútbol. Parece una enciclopedia. Será interesante jugar con ella. Pero a llegado la hora de empezar a conseguir información.
-Yo creo que tienes toda la razón del mundo. Lo que pasa es que Pierre es un poco chulo y se cree que puede superar a todo el mundo. ¿Y tu de que conoces a mi hermana? después de todo no vais a la misma clase...
- Del internado. Aparte que conozco al chico con el que fue la otra noche. ¿Verdad que es un encanto? Además hacen tan buena pareja...
A Hans le falta muy poco para que se le desencaje la mandíbula y se le salgan los de las órbitas. Pero tiene que intentar conservar la dignidad y averiguar más cosas. Y esta noche sin falta llamaría a Benji.
-Pues no le conozco. No estaba en casa en ese momento. ¿Como se llama? Podriamos quedar algún día los cuatro para ir a cenar.
-Se llama Sthephan pero creo que lo mejor es que se queden solos. No me gusta ir de carabina. Pero si que podemos ir a cenar otro día con tu hermana y con Otto.
En la barra Otto esta inquieto. Sabe que Ahinoa esta tramando algo pero no tiene ni idea. Y Hans esta vuelto de espaldas así que no puede mandarle un mensaje por el código de signos.
-¿Que te pasa Otto? Te noto preocupado. ¿No estarás enfermo? -Le pregunta Ahinoa a Otto con aire de verdadera preocupación
-No, no estoy enfermo. Es solo que estoy un poco cansado.
-Ya. Hans me ha estado contando unas cosas muy interesantes.
Había llegado a la parte que Otto había estado temiendo desde un principio. Miro con desesperación hacia la mesa donde se encontraba Hans con Vivian. Ahinoa se sonreía para sus adentros.
-Me ha dicho que querias conocer a Moco. ¿Donde la viste?
-¿No te lo ha dicho Hans?-pregunto Otto con un tono esperanzado. Si Hans no le había dicho nada podría salir más o menos ileso en esta ocasion.
-Me parece que si pero se me ha olvidado. Ya sabes que no suelo hacer mucho caso a mi hermano y menos después de haber estado toda la tarde de compras con el.
-Creía que con quien ibas de compras era con Hansa- dijo Otto intentando cambiar de tema. ¿Porque no venia ya la chica? Tal vez entonces se libraba del interrogatorio. Y si no era así seria una muerte dulce contemplando esa preciosa chica.
-No me digas que tu le sigues la corriente también en eso. Mira, allí esta Moco.
Otto suspiro aliviado. Parecía que la suerte le sonreía, por lo menos de momento.
