Ocho Normas

Disclaimer:

Los personajes de YYH no me pertenecen, sólo los uso para dejar volar mi imaginación.

Notas:

Pido disculpas por la cantidad de tiempo que tengo abandonado el fick, no era mi intención, pero así como llega la inspiración también se va.

Aviso que este fick es de índole sexual, y el capítulo lo es en sí, además es una relación yaoi, es decir, chico-chico, si no es de tu agrado tienes todo el derecho de salir del fick.

Muchas gracias a quienes me dejaron comentarios en el capítulo anterior, la verdad, no esperaba recibir tan bonitas palabras.

Ahora, les dejo el capi.

Con amor para quien lea.


Norma IV

Celos:

"A un demonio, jamás debes de preguntarle por su Ex"

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Kurama se había acostumbrado a hacerlo con Hiei siempre que tenían una oportunidad, si no era en su cama, era en la tina, o alguna tienda que vendiera helados que tuviera ventanal o baño amplio; si lo pensaba, Hiei era un maldito demonio que nunca se cansaba y al que se le olvidaba dormir, porque no concebía la existencia de una cama o un sillón más que para tener sexo, y prefería, mil veces dormir en un tronco de un árbol todo duro y feo.

-¿Qué no lo hagamos?, pero si estamos sobre tu cama Kitsune-

Esa fue de las primeras cosas en que chocaron sus razas, porque Kurama no siempre quería tener sexo con Hiei, a veces sólo quería ver una película, o disfrutar de un café o una conversación en el sofá, pero Hiei eso no lo entendía.

-Durmamos abrazados esta noche, no vayas al árbol, esta mojado, sucio, y hace un frío horrible Hiei-

-Hn, por hoy tu ganas- dijo el otro la primera vez que durmieron sin hacer nada, pero a Hiei nadie le había explicado que Kurama se pegaría cual sanguijuela a su cintura.

-Oie, tienes las manos muy frías, !sácalas!-

-Las parejas duermen juntas Hiei, abrazados, de lado, pero sin tener sexo, sólo haciéndose compañía...y se aguantan las manos frías-

-Esto es muy humano para mi, un demonio no duerme con su pareja Kitsune, tiene su independencia-

-Yo respeto tus costumbres, respeta las mías-

-Está bien, intentaré acostumbrarme a esto, pero a la primera que metas tu mano en mi bóxer te acuchillo, !porque están congeladas!-

Esa fue la primera vez que Kurama sintió que estaba metiéndose en algo que no entendía, muy bien, era mitad Youko, pero no tenía idea cuáles eran las costumbres de Hiei.

.

Hasta el minuto solo había aprendido tres cosas:

Uno: Hiei no mordía cuellos, porque era de humanos hacerlo...

Dos: Hiei era posesivo, porque un demonio marca sus pertenencias y sabía ahora él era una de ellas...

Tres: Hiei amaba el hielo, pero no sus manos frías...

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Iba a seguir meditando eso, cuando escuchó la voz de su madre llamarle para almorzar, si lo pensaba, esa era otra de las cosas que Hiei no entendía.

Los humanos se juntan a comer, conversan, se miran, se hacen compañía, pero Hiei era tan condenadamente demonio que no lograba concebir la idea de comer en una mesa, con servicios.

Maldita sea...¿alguna vez saldrían a una cita como las parejas normales?

-Demonios-

-¿Sucede algo Shuishi?, te noto triste hijo- Kurama levantó la mirada, yacía en la cocina de su casa, Shiori llevaba dos platos para servir.

El chico vislumbró como la mujer dejaba los platos cerca y se sentaba, en silencio, esperando, seguro a que él hablase, pero si era sincero no tenía ganas de hablar.

Solo tenía hambre.

-¿Y tu novio no va a bajar?-

Kurama se atragantó con el arroz...

-No, está trabajando-

-¿Y en qué trabaja?, no puedo creer que un niño de su edad tenga que hacerlo, vaya padres que debe de tener-

-No tiene...murieron cuando era bebé, pero no le preguntes nada, no le gusta hablar de eso- no esperaba que su madre entendiese que Hiei vigilaba un portal, que tenía tres ojos y que si quería podía borrarte la memoria y controlar tu cuerpo.

-Lo siento...no pensaba que era huérfano-

-Pocos lo saben, no te preocupes, sólo no hagas un drama de esto mamá, le guardaré algo de comer para cuando llegue-

-De acuerdo-

Aunque su hijo le había dicho que no se sintiese mal se sentía como la mierda...genial, maravilloso comentario el que había salido de su boca, ¿por qué justo el novio tenía que ser huérfano?, Shiori no podía quitarse la opresión del pecho, uffff, ahora estaba pidiendo que se la tragase la tierra, o que cambiasen el tema.

-Que tonta-

Pero si había algo de lo que Shiori se podía jactar era su maravillosa velocidad para cambiar el hilo de las conversaciones.

-Sabes...- comenzó-creo que tu novio es lindo, algo tímido, pero ya me agrada la idea de que seas homosexual-

Otra vez Kurama se atragantó con el arroz...

-Gracias...supongo mamá...eso...debió de costar decirlo-

-Ni te imaginas cuanto Shuishi-

Shiori se había acostumbrado a la terrible idea de que Shuishi jamás le daría nietos y que le gustaban chicos sumamente estrafalarios y llamativos como Hiei. No podía negar que la primera vez que supo de su relación pensó que se le saldría el corazón por la boca, o más literalmente, un grito cuando los vio en el cuarto de su hijo, ¡y a los muy descarados sólo se les había ocurrido pedirle hielo, en vez de darle una enorme y asombrosa explicación de porqué estaban haciéndolo en el cuarto, en su casa, y no en un motel!.

O sea, si hubiesen tenido dos dedos de frente podrían haberle evitado luego tener que lavar las sábanas manchadas del semen de ambos, porque nadie le iba a negar que lo habían hecho en todas las posiciones posibles.

!Tan idiota no era¡, pero ese día la imagen, tan literal de una mamada le había paralizado, ¡no esperaba que Shuishi primero fuera gay y segundo fuese activo!; !por favor, si no traía ni un gato a la casa!

Kurama miró a la mujer que yacía a su lado, el rostro blanquecino, los ojos cafés, el cabello liso color chocolate...y la boca que se apretaba, se mordía , se apretaba y se mordía, y se apretaba...

Ok, Shiori terminaría sacándose un diente si seguía haciendo eso...

De acuerdo, eso le preocupo, y Kurama podía darse el lujo de decir que era el hijo perfecto, bueno, ahora no tanto.

-Creo que fue la mejor forma de que lo supieras, no habría podido decírtelo-

Shiori dejó salir un suspiro.

-Yo pensaba que si te encontraba teniendo sexo en la casa sería con una chica, pero al menos nos podemos saltar la charla tediosa de embarazo, porque no te pasará, pero me siento en la obligación de darte la lata de enfermedades sexuales-

Kurama dejó caer el vaso de gaseosa que tenía en la mano. ¡O sea, no esperaba que su madre tocase ese tema en medio del almuerzo!.

-¿Enfer...?, mamá...!Hiei es mi única pareja¡-

-Sí, eso es claro...pero...¿tú lo eres de él?, o sea, tengo claro que eres fiel hijo, pero, ¿al menos sabes cuantas a tenido él?, no es que crea que ha tenido millones, pero si yo fuera tú, me gustaría saber si ha tenido otras, por los riesgos de contagio, ya sabes que los homosexuales son más propensos a esas cosas, muchos famosos han muerto por el SIDA, y no quiero que mi único hijo se muera por eso, porque imagino que no usan nada de protección-

Sonrojo de parte de Shuishi...

Dejó el tenedor...no era algo de qué preocuparse, no creía que Hiei hubiese tenido otra pareja...pero si lo meditaba...

Hiei sabía muy bien cómo excitarlo...

Sabía a la perfección las posiciones que le gustaban, el momento, y la cantidad de tiempo que se requería para llegar al clímax...

Entonces, no había que ser un genio para notar que Hiei tenía experiencia...

-Pero...¿pero con quien?- comenzó a preguntarse, se quedó callado, sin buscarlo, Youko hizo acto en escena...

-Shuishi...no creo que seas tan ingenuo para pensar que Hiei no ha tenido otras parejas...basta con ver lo bien que la pasan, a mí se me hace que tú no eres su primero...-

-Oh, cállate Youko, no puedo empezar a pensar en eso, no debería importarme quién fue su primero-

Era imposible concentrarse con la voz de Youko, la de su madre, y el temblor que se apoderó de sus labios. Estaba justo por decir algo, de que realmente no le importaba, cuando vislumbró cómo Hiei entraba a la cocina.

Estaba todo mojado, seguro afuera llovía horrible.

-Hn, ya se me hacía que no alcanzaría comida-dijo, con una sonrisa sarcástica, y con un brillo lujurioso en sus orbes carmines.

Demonios, Hiei se veía horrible de bien con el cabello mojado, y esa estúpida sonrisa era perfecta para el kitsune.

-Aún queda, ven, siéntate, te doy del mío- exclamó Kurama, Shiori vislumbró como Hiei se sentaba al lado de su hijo, no era de su incumbencia claro, pero...¿Esta no sería la oportunidad perfecta para lanzar la pregunta?

Sin esperar invitación, Shiori arrojó lo primero que se le cruzó por la cabeza...

-Hiei, tesoro, estábamos hablando con Shuishi sobre enfermedades sexuales...Dime...¿Shuishi fue tu primero, o hubo alguien antes?-

Hiei se quedó en blanco...¿Qué demonios?

Kurama esta vez sí que se atragantó con el arroz, tanto, que creyó se moriría por la mirada atónita que le mandó Hiei.

-¿Tengo que contestar eso baka Kitsune?-

-No Hiei, mi madre sólo nos está dando la charla, ya sabes, es lo que las madres hacen-

-Si tuviera una lo sabría, pero no...¿y qué es la charla?-

Shiori supo exactamente que era su entrada en la conversación...

-Como madre debo de advertirle los posibles riesgos de contagio, infecciones, protección, cosas así tesoro; no me desagrada que sean potencialmente activos, pero...bueno, deben de cuidarse-

-Ah eso, hace mucho que me la dieron-

Muy bien, eso ya le daba una idea...

-¿Y bien lindo?, sería romántico que fuera tu primero...¿Y?- Shiori le tomó de las palmas, Hiei se mordió la boca.

-No, no fue mi primero-

Eso fue una cuchillada en el corazón de Kurama..

-¿Y a qué edad fue tu primero?, ¿Hombre o mujer?; claro, si no te desagrada que pregunte tesoro-

Muy bien Hiei allí sí que se quedó en blanco, ni que hubiera anotado la fecha, pero supuso que la mujer loca no le soltaría si no respondía, demonios, Kurama seguro tenía la tonta ilusión de haber sido su primero...vaya decepción, pero era demonio, ¡maldita sea!, era obvio que en el mundo del mal buscaría a alguien con quien acoplarse, no por amor, esas cursilerías se las dejaba a los humanos...

Esa era otra gran diferencia con Kurama, los demonios no necesitan razón para tener sexo, sólo lo tienen si sienten la necesidad.

-A los 16, hombre, y era mayor que yo...- Shiori soltó sus manos, Hiei notó cómo un aire se apoderó de sus ojos, ¿era...acaso esa mirada era de rabia?.

-!Eso es contra la ley tesoro!, o dios, !te engatusaron!, !te enamoraste de alguien mayor!, y seguro no terminó bien, para nada que no, oh Shuishi, pobre chico...!Prométeme que lo tratarás bien, cómo se merece eh!-

Oh por Kami, la madre loca de Kurama seguro se había hecho la súper mega idea de que lo habían obligado o algo así...vaya error...pero no la interrumpiría, se aprovecharía...¿qué Kurama tendría que cuidarlo, y quererlo?, eso era muy buena idea.

Claro, reconocer que era una gran idea viniendo de un humano es mucho decir.

Luego de la comida, de escuchar la charla sexual, de que Shiori les enseñase el uso de un preservativo y de muchas otras cosas vergonzosas para Kurama, aunque no para Hiei se retiraron a su cuarto.


-Habitación de Shuishi, media hora después-

Kurama estaba mortalmente callado, Hiei estaba jugando con el paquete rosa de plástico que les había entregado la mujer loca, Kurama se mordió un labio inferior, por Kami...la curiosidad lo estaba matando...matando lenta y dolorosamente.

-Shuishi, ¿podrías preguntarle no?-

-Si claro, cómo si tú fueses a decirle a tu pareja con quien perdiste la virginidad...eso es idiota Youko-

-Bueno, es mejor que no lo hagas, nosotros los demonios seguimos ciertas reglas Shuishi, y una de ellas es jamás preguntar esas cosas...ellas mueren con uno-

-Oh demonios, pero...pero-

Hiei le lanzó el paquete rosado en la cara, Kurama se le quedó mirando atónito.

-Deja de hablar con el zorro, leí lo que quieres saber-

-O mierda-

-Ahórrate la mierda...¿en serio te interesa?, ¿o es capricho?, Kurama...si estoy contigo es enserio, esa persona está en el pasado, y no debería importarte...

Mira qué fácil es decirlo...

Kurama dejó salir un suspiro larguísimo...cuando miró a Hiei, notó, una sonrisa lasciva...mira los cambios de humor que tenía su pareja...¿qué se le había cruzado por la cabeza, que le miraba tan divertido?

-Anda Hiei, ¿por qué te ríes?-

El himiko se pasó una mano por la cara, bueno, siempre hay formas para aprovecharse de las situaciones, ¿y Kurama quería saber no?, ¿estaría mal aprovecharse de la inocencia de su pareja?

Naaa...eso en su mundo no existía, y Kurama no era inocente para nada...

-Si quieres...y respetas mis tradiciones, te diré quien fue mi primero-

Kurama se quedó boquiabierto...espera...¿respetar tradiciones?

-Ok, juro solemnemente respetar tus tradiciones Hiei, muy bien, dicho eso...¿quien fue tú primero?- El kitsune se llevó un dedo a la boca, Hiei se estiró en su cama, se veía muy bien, y notaba que estaba de muy buen humor. Afuera, había un sol radiante, por lo que sería muy lindo salir a dar una vuelta en vez de estar hablando de esa tontería.

Porque al final era una tontería.

-Para responder eso vas a venir al mundo del mal conmigo, y no te puedes arrepentir, porque...kitsune, hay una regla que debes de aprender, y te la haré memorizar a la mala-

-¿En serio?, ¿a la mala?- dijo, el Youko dentro de su cabeza se reía, demasiado si lo pensaba.

-Kitsune, a un demonio jamás debes de preguntarle por su Ex- Exclamó Hiei, y en ese minuto, Kurama no supo cómo ni cuándo Hiei le había nockeado usando el poder de su Jagan, Kurama sintió cómo se quedaba dormido y era arrastrado de su cuarto a gran velocidad.

-No puedo moverme...no puedo...Hiei, ¿qué?...-

Para cuando despertó...no estaba en su habitación, no estaba con Hiei, y no estaba con prenda alguna...

Oh, por Kami, !qué vergüenza!, !estaba desnudo!, !desnudo!...

-!Pero qué demonios!- gritó, miró a su alrededor, estaba sobre una cama con sábanas de color azul, la habitación era agradable, y tenía un aroma fresco de bambú...al mirar a la puerta vislumbró a Hiei vestido sólo con una camiseta blanca, en bóxer.

-Te dije que a un demonio no se le preguntan esas cosas Kitsune...-

-A menos, que quieras divertirte- otra voz se le acercó al oído, no la conocía...¿o sí?, Kurama sintió que le temblaban las piernas, no quería mirar a su lado, no quería saber quien estaba junto a él en esa cama... o por Kami, !y estaba desnudo!

-!Por qué estoy desnudo Hiei!-

-Eso lindura, es porque entre los dos te sacamos la ropa- eso fue demasiado, Kurama miró, y se encontró con los ojos grises, mortíferos de Shigure.

Shigure, el quiropráctico del mundo del mal.

-Shi...shigure-dijo, Kurama sintió como la mano del demonio jugaba con las hebras de su cabello rojizo, Kurama tembló.

-Anda Kitsune, si gustas, deja que Youko salga, así no te da un paro, pero hay una razón por la que a un demonio no se le pregunta por sus antiguas parejas- Hiei se acercó tranquilo, entonces, Kurama vislumbró como el demonio le daba un feroz beso a Shigure, y este no se corría.

Al contrario...le correspondía el beso, y pasaba sus manos por los hombros tersas de Hiei...

Hiei se reía...

Hiei le miraba muy juguetón si lo pensaba.

Y eso...eso estaba enfermando de celos a Kurama.

-Él es mi pareja, idiota, !No lo beses!, !Y eso va para ti también Hiei!-

-Si, pero hiciste la pregunta kitsune, así que tienes que mirar...es nuestra tradición, para controlar los celos, tienes que verme con Shigure, verme con mi antigua pareja-

Shigure notó en los ojos de Kurama que estaba enojado, celoso, odiando a Hiei con todo su corazón...quizás mirar no era una gran idea, pero a él le encantaba besar a Hiei, y sabía que podrían estar horas solo haciendo eso, porque a ambos les gustaba el roce de sus labios al chocar, y de sus manos tocando el cuerpo del otro.

-Oie Hiei-

-¿Hn?-

-¿Y si hacemos un trío con el Zorrito?, eso... es más divertido que hacerle sufrir por una tontería-

Kurama tembló, se quedó callado...ese hombre le dio miedo...

Ese hombre estaba loco...

No podía creer que Hiei alguna vez sintió algo por ese demonio...

-En otro tiempo te habría cortado el cuello Shigure...pero...es una llamativa idea- Hiei sonrió con malicia.

Kurama ni se percató cuando Hiei dejó de besar a Shigure, y se acercó a él, no se percató cuando una mano comenzó a jugar con la carne de su miembro hasta que sintió cómo su sangre era bombeada de golpe a sus mejillas.

Oh, demonios, era tan difícil ignorar esa mano, esos ojos...

Y el pecho se le iba a salir...iba a gemir...

-Detente...me pone nervioso Hiei...yo-

-Seguro jamás lo has hecho con dos a la vez muchacho...es...una experiencia fantástica, te sacara el estrés- la voz de Shigure, la lengua de Hiei que comenzaba a jugar en su pecho...

-Shh, tranquilo Kitsune, no pasará nada malo...no estamos haciendo nada malo... solo es un buen polvo y ya...no pienses en nada...deja la mente en blanco...anda, podrías decirle a Youko que se cambien de lugar- el demonio siguió jugando con sus tetillas, a su lado Shigure miraba excitado la escena, esperando, el minuto para entrar al juego.

Cuando vislumbró una señal de Hiei no dudó en comenzar a seguir besando el cuello del kitsune, que se debatía entre no dejarlo y entre seguir la idea...

Lamentablemente Shigure podía darse el lujo de decir que era el mejor mordiendo cuellos.

-Pensé, que era mejor comenzar como lo hacen los humanos, así, te dejas llevar-

-No es mala idea Shigure- Hiei siguió lamiendo una de sus tetillas, mientras una de sus manos comenzaba a masajear el miembro del kitsune...

Oh por Kami, eso se sentía tan bien...

Kurama jamás se había sentido tan bien...tan amado, tan excitado...

Oh, dos hombres encima era una fantasía sexual que siempre había tenido, pero no esperaba lograr cumplirla porque pensó que Hiei era muy reacio a la idea.

Cuando Kurama besó a Shigure, con tanta desesperación, Hiei supo que el otro accedía a la idea.

-Un trío...- dijo en el oído de Shigure, Shigure se sonrió.

-Un trío-respondió, regresando con más fuerza el beso.

Y en seguida, el quiropráctico comenzó a morder la tetilla que quedaba libre, provocando que Kurama sintiese que el cuerpo se le excitaba, y su espalda se irguiera de puro placer.

-Oh por Kami, necesito que alguno de los dos haga algo abajo, esto me va a matar- exclamó, a lo que Hiei se largó a reír.

-Ese lugar es mío Shigure, tú te quedas arriba-

-Arriba...¿en todo el trío?-

-Naaa, nos turnamos-

Kurama ni siquiera abrió la boca, porque la sensación de tener la mano de Hiei en su miembro provocaba que sus mejillas se tornasen demasiado rojas, que el corazón le latiese con fuerza, y que dejase salir mil gotas de sudor, por su parte Shigure se entretenía mordiendo sus pezones, jugando con el cabello, besando sus labios.

Kurama gemía sin vergüenza...

-Hiei, creo...creo que quiero que alguno la meta ya- dijo, a lo que Shigure no evito ahogar una risa.

-Eres un zorrito goloso...pero vamos a cumplir la orden, ¿no amor?-

-Claro...tú mandas hoy Kitsune, haremos lo que tú quieras-dijo Hiei, entonces, lo último que supo Kurama fue el instante en que Shigure le apoyaba las manos en la baranda de la cama, y que quedaba de espaldas a Hiei, que frente a su rostro tenía a Shigure, y Kurama miraba, con excitación el miembro erectado del quiropráctico.

-Si gustas, ensayas Kitsune, es...reconfortante tener algo que morder en tu boca en este minuto- dijo, a lo que Kurama no dudó en obedecer.

Y mientras Hiei le comenzaba a penetrar con su miembro, Kurama experimentaba lo que era tener el miembro de alguien más en su boca, era demasiado genial, excitante y morboso.

Por Kami, no se arrepentía de haber hecho la pregunta...

Y estaba pensando que sería genial poder pedirle por una noche a Koedma que dejase salir a Youko...

Sería divertido hacer un trío...

Se sonrió, prometiéndose, que para la próxima Hiei tendría que experimentar un trío con Youko y él...

Aunque...no sería mala idea tratar un cuádruple...

Mentalmente le lanzó dos imágenes a Hiei, quien se mordió los labios, y se largó a reír.

-Eres tan sucio Kitsune, pero...como te has portado bien, creo que accedería a ambas-

Kurama se rió, Shigure estaba en otro plano, disfrutando de la mamada que estaba haciendo Kurama en su miembro.

Por lo que jamás se enteró de la idea del kitsune.

Si, esa idea se quedó en la cabeza de Hiei, y supo que esta vez, ellos jugarían con su cuerpo como lo estaban haciendo hoy con Kurama. Supo que sería doloroso, pero también placentero...

Después de todo, un cuádruple con Karasu y Kuroune no era mala idea...

¿Verdad?

-Continuará-


Espero les haya gustado este capítulo, pido disculpas si he ofendido a alguien, pero esta idea me pareció muy sexy y sucia como para dejarla pasar.

No he abordado en el lemon muy profundo, porque busco que dejen volar su imaginación, honestamente pensé en Shigure por el orden del manga, en que aparecen los personajes, osea, si Hiei hubiese primero conocido a Mukuro, habría sido ella la del trío...pero honestamente amé imaginar a Kurama con dos chicos kakakakakjjaja,

Bueno, ahora ya saben que nunca hay que preguntar eso, los celos podrían matarte jajjaj.


Con amor especialmente a:

Kitty_Wolf, Kaede-Hime, Misaosama, Guest, Rescue-coluptor, Hino-Hitomi22


Y a todas las personas que leen esta historia.

Nos vemos, en otra actualización.


...Aquí contigo me siento bien, te extraño...

...No sé qué puedo hacer, no puede ser verdad...

...La distancia entre nosotros no siempre funciona...

...Mis lagrimas reducen mi dolor...

-Pierce-

One Ok Rock