Capítulo IV

Sentía la oscuridad al asecho, mi piel podía sentir el frio de la noche.

Me había tomado más tiempo de planeado hablar con Narcisa, mi madre o mamá como la solía llamar cuando era pequeña e ingenua.

En estos últimos cinco años de estar lejos de ella y sus ojos que me arrullaban llenos de cariños cuando sus acciones dictaban lo contrario aun son un misterio para mí. Quizás no he puesto el suficiente empeño por descubrir el secreto sobre sus acciones y comportamiento distante.

Pero en este momento no quiero pensar sobre sus motivos por los cuales ella tuvo esa actitud conmigo en el pasado, el pasado en el pasado esta, solía decir mi maestra. Ahora que regrese al lugar al que pertenezco… junto a mi familia no sé como actual y cómo comportarme, no conozco nada sobre ellos. Soy una extraña, una invasora de sus vidas y su hogar.

Ahora frente a las puertas del gran salón o comedor de Hawarts, el lugar que vio crecer a mis padres y hermano el nerviosismo se apodera de mí. Este lugar lleno de poder y magia, una magia tan antigua que podía ser sofocante para alguien como yo… puedo sentir la energía mágica de cada muro y piedra de sus paredes como una tela de araña que me envuelve lentamente. Aun no sé si pueda tratar de mantenerme fuera de la influencia de su poder. Hawarts me invita a ser parte de él, su magia negra y blanca aclama mi unión a ellos. Quiere que sea parte de ellos.

Es algo difícil de controlar. Puedo absolver su poder en grandes cantidades, es como mis dos anteriores colegio, pero sin lugar a dudas este castillo lleno de misterios era el más poderoso de los otros dos. Su magia era en un noventa por ciento pura. Y el otro diez por ciento negra. Y cada una se concentraba dentro y fuera de castillo en grandes proporciones.

Suspiro preparada para ser mi entrada digna de un Malfoy.

Todo Hawarts conocería hoy a Hermione Malfoy, hija de Lucio y Narcisa Malfoy… oh y como olvidarlo hermana gemela de un miembro de tan honorable colegio, el príncipe de Slytherins como madre lo había llamado antes de mi partida a este lugar. Si vería después de cinco años a Draco Lucio Malfoy y eso era lo único que me hacía temblar miedo y emoción sofocante.

Con espalda erguida y cabeza en alto hago mi entrada, y la verdad que los libros sobre la historia de esta institución nunca le haría honores aquel desplegué de magia. Su techo era un universo en movimiento, con estrellas y constelaciones siguiendo el flujo de sus movimientos rítmico dignos de admiración. Las velas flotaban arriba de los comedores con candelabros de oro y plata.

No miro asía ninguna de las mesas, yo seré de ahora en adelante la princesa de este lugar, estaré en Slytherins como todos mis antecesores. Era una tradición familiar la cual no estaré dispuesta a romper.

Me detengo frente a una mujer alta con cara de amargada, si no hay duda que debe ser una de las profesoras más estricta del lugar, espero hacer una aliada, sonrió con simpatía y mis mejillas son cubiertas por un falso rubor.

Miro apenada a la mujer que aun mantiene aquel extraño y mugriento sombrero en alto, se que posee magia y que las cosas no son lo que parecer en el mundo mágico, y no hay que ser una persona muy observadora para saber cuál era la función de aquel sombrero. Claro solo lo podría saber aquel que había leído la historia de Hawarst en todas sus ediciones como lo había hecho yo desde que podía a leer.

-Lamento el retraso. –susurre con mi voz armonioso sin dejar de sonreír con confianza mas no con arrogancia a la mujer que me miro de arriba abajo levantando el seño molesta por mi impuntualidad y debía admitir que lo tenía bien merecido, pero todo había valido la pena, un Malfoy siempre debe tener su entrada y esta era mi primeras ves el colegio mas importante de toda Gran Bretaña así que valía la pena el retraso. Mi padre estaría orgulloso de mí.

-Usted debe ser el traslado de último momento desde el colegió Beauxbatons. – más que una pregunta fue una afirmación, aunque el rostro de aquella joven se le hacía conocido, y muy conocido a la anciana subdirectora.

-Así es profesora. – asintió la joven sonriendo, manteniendo su amabilidad fingida y su rostro sonrojado.

-¿Y bien cuál es su nombre?. – pregunto Macgonadall manteniendo su rostro de gruñona.

La joven se inclino un poco y susurro su nombre a la anciana mujer para que fuera ella quien lo dijera en voz alta y clara.

-Hermione Malfoy tome asintió por favor. – dijo fuerte y claro la profesora de transformaciones causando susurros que se extendieron por todos los comedores incluyendo el de los profesores. Aunque Albus Dumbledore director de tan importante colegió se mantenía en calma sonriendo tranquilamente, ignorando todo el escándalo y la cara de shock y de su profesorado.

Todo lo demás ocurrió de forma rápida y sin ninguna interrupción.

Hermione se vio rodeada de miradas indiscreta y susurros pocos molestos de sus compañeros de casa y de por supuesto de las otras tres casas que aun la miraban. Algunos de los comentarios fueron hirientes, pero ella era una Malfoy y debía mantener aquella mascara con la que se había hecho asía mucho tiempo ya.

No debía mostrar ningún signo de debilidad si no sus planes se vendrían abajo.

Ella tenía una misión y alguno que otro capricho que cumplir allí y tenía dos años para lograrlo. Y lo aria sin interrupciones ni intromisiones de aquellos con poca capacidad intelectual que ahora la desangraban con comentarios hirientes sobre el porqué sus padres la habían mantenido oculta y más hiriente de todos la especulación de ser una bastarda hija de Lucio fuera de matrimonio que tenía ahora con la pobre dama Narcisa Malfoy.

Hermione se centro en oír las recomendaciones del director, un poderoso mago con el cual ella tendría que reunirse al terminar aquel banquete de bienvenida.

Durante toda la cena ignoro los comentarios y el rechazo de las serpientes que la miraban con descaro desdén a ella y a su hermano gemelo que comía con lentitud rodeado de sus amigos.

Una hora más tarde Hermione estaba sentada frente a un amplio escritorio rodeada con de cuadros con grandes personalidades y por supuesto de muchísimas cosas curiosas y otras conocidas para ella.

Detrás del escritorio el director y mago más grande de todos los tiempos Albus Dumbledore la miraba intensamente. Del lado derecho del director un fénix rojo que la miraba con la misma intensidad que el director.

La puerta detrás de Hermione se volvió abrir mientras ella se llevaba el té de naranja a los labios.

-Mis disculpas por el retraso los jóvenes se salieron de control. – se disculpo Minerva Mcgonadall colocándose al lado del jefe de Slytherins que levanto su ceja sin perturbar su rostro frio.

-No se preocupe querida Minerva aun no habíamos comenzado con nuestra pequeña e improvisada reunión. –sonrió tranquilizadoramente Albus percatándose de la tención que se apoderaba del ambiente.

-Aun no comprendo que tengo que ver en este asunto. – protesto la profesora mientras miraba a la peli dorado que tomaba su te tranquilamente sin mostrar señal de interés de su presencia.

-Oh claro que tienes mucho que ver, como subdirectora debes estar informada de ciertos asuntos. – señalo Albus tomando un caramelo de limón de un recipiente de cristal.

-Comprendo. – la anciana mujer tomo asiento al lado de Hermione manteniendo el seño fruncido y mas a un su rechazo.

-Y bien a que debemos a esta reunión. – intervino Severo más interesado de lo que su rostro expresaba.

-La señorita Malfoy contara con una serie de privilegios durante sus estudios. – informo pausadamente el mago mirando fijamente cada rostro de sus profesores buscando señales de alteraciones.

-¡Privilegios Albus! ¿Qué tipo de privilegios?. – pregunto Minerva arrugando su seño un poco molesta por lo que estaba escuchando en aquel momento. No le agradaba la nueva chica en absoluto y menos ahora que Albus le otorgaría privilegios.

-La señorita Malfoy tendrá acceso al are prohibida de la biblioteca, podrá entrar al bosque prohibido sin importar la hora en que desee hacerlo, así como tambien podrá deambular por este. Se le otorgara una cámara secreta dentro del castillo de la cual solo nosotros cuatro sabremos la ubicación más no la contraseña de absceso. –aclaro ante la curiosa mirada de Snepe ante la posible artes que practicaría Hermione en dicha cámara.

-No comprendo que se quiere lograr con todo esto, jamás en toda la historia de Hawarts ningún estudiante se le ha otorgado tales privilegios. – protesto Minerva nuevamente mostrando sus descontento por aquella situación.

-Minerva querida la señorita Hermione no es una simple estudiante. –trato de justificar sus acciones el anciano mago manteniendo una mirada calidad en sus ojos azules.

-¿A qué se refiere?. – intervino Severo acercándose como un samuro desde la oscuridad.

-Severos. – Intervino Hermione mirando al moreno que tenía toda su atención puesta en ella.- Eres muy amigo de mi familia le pediré que todo lo que se está hablando en esta sala sea completamente para mis padres y hermano un secreto. Como dijo mí estimado amigo Albus. Mi estadía en este castillo no es solo para estudiar, mis conocimientos sobrepasan a cualquier estudiante sin importar el área teórica y práctica…

-Entonces si nosotros no le podemos ofrecer educación mágica, ¿aque se debe su presencia en el colegio?. – pregunto Minerva interrumpiendo a Hermione aun recelosa.

-Es muy simple, Hawarts es una fortaleza, y aquí estaré segura de aquellos que me siguen hasta que pueda completar mi pasión y hechizo que estoy llevando a cabo. – Hermione tomo otro sorbo de de su te tranquilamente sin mostrar perturbación alguna.

-¿Que pasión? ¿Cual hechizo?. –pregunto Minerva más interesada.

-Me temo que esas son preguntas a las cuales no estoy dispuesta a contestar. Perdone mi atrevimiento pero creo que eso ya seria mucha intromisión de su parte profesora. – Hermione puso su tasa en sobre el escritorio y volvió a su pasión iniciar.

Los ojos de minerva destellaron en furia pura, mientras que Severo sonreía torcidamente ante las palabras de su nueva pupila no había duda que era una Slytherins en todo el sentido de la palabra.

-Profesor espero que tres elfos más en el castillo no sea ningún inconveniente. –continuo Hermione sin importarle la mirad envenenada que le dirigía Macgonadall a su lado tentada a maldecirla.

-No querida no lo hay. –Albus le enviaba miradas de advertencia a su querida subdirectora que lo ignoraba olímpicamente.

-Muy bien, ellos ayudaran en todo lo que puedan en el castillo siempre y cuando este en sus horarios de trabajos, como comprenderán mis elfos reciben una paga por su trabajo y tienen muy bien establecido su horario. Izo hincapié en lo ultimo no quería que sus elfos fueran tratados como esclavos, eso era algo que ella no estaba dispuesta a permitir.

-No se preocupe por ello, señorita Malfoy. –Albus sonrió ante aquel gesto de solidaridad e igualdad que Hermione tenía asía las criaturas mágicas.

-Creo que ha llegado la hora de retirarme espero mañana ser guiada asía el lugar que utilizare como laboratorio. –Hermione se levanto de su silla mostrando su porte de diosa, inclinándose solo un poco en forma de respeto asía Albus.

-Una cosa más señorita Malfoy. –Hermione se detuvo y miro al anciano director. -En Slytherins no hay habitaciones disponibles, espero que no le sea ningún inconveniente compartir la habitación con su hermano. –Albus no perdió detalle del rostro de Hermione, pero no encontró nada en el, fue como mirar un muro en blanco sin nada que estudiar en el.

-No se preocupe, solo espero que se solucione este problema pronto. – hablo con calma Hermione aunque por dentro estaba temblando de miedo, aunque nunca lo admitiría. - Ahora sin es tan amble profesor Severo de acompañarme a la sala común de la que ahora será mi casa. -pidió Hermione ahora mirando al viejo profesor de pociones.

Severo no asintió solo paso como un tornado negro a su alrededor sin despedirse de Albus y Minerva que sinceramente no esperaba tal cortesía del Severos Snepe.

Si alguien le fuera dicho a Draco Malfoy que ese día al regresar a Hawarst se e contraria con su hermana gemela siendo seleccionada para su misma casa, lo fuera tachado de loco o quizás le fuera hecho un altar. Hermione era una parte de el, y si ella regresaba a él eso quería decir que estaría completo y ese vacío que en su pecho se llenaría por completo. Sentía miedo, no sabía porque pero sus emoción y felicidad era empañados por miedo y incertidumbre, el no sabía cómo reaccionar ante ella, no sabía que decir o de que hablar. Sin darse de cuenta estaba temblando y sus manos sudaban frio.

Estaba sentado frente a la chimenea chisporriante con llamas verdes y naranjadas rodeado de sus amigos. Algo inquieto pero silenciosos. La sala de Slytherins estaba rodeada de todos sus miembros esperando ver a la misteriosa hermana de su príncipe.

Pansy mantenía sus piernas cruzadas al igual que su brazos sobre sus pechos, estaba alta de todo aquel silencio sepulcral, parecía que estaban velando a alguien, solo se podía oír la respiración de los presente mirando de forma indiscreta el muro que era la entrada de su sala común. Sin poder sopórtalo mas se puso de pie dispuesta a correr aquellos chismosos a sus habitaciones cuando dos figuras aparecieron frente a ellos.

Severos camino hasta el medio de la sala seguido de Hermione que camino con su cabeza en alto su cabello delicadamente sostenido con un lirio de plata y oro que dejaba caer su cabello por su espalda con suaves rulos hasta su cintura, sus ojos dorados brillaban con más intensidad con las luces de las velas danzantes su rostro en forma de corazón resaltaba mas su rostro angelical, sus pestañas y negras pestañas parecían un velo en movimiento, su nariz pequeña respingada y sus labios de un color cereza provocaban ser besados, sus mejillas estaban un poco sonrojadas. Y ese hecho no tenía nada que ver con estar frente aquellas serpientes que la miraban como si ella fuera su presa, si no por algunos comentarios por parte del profesor de `pociones y jefe de la casa de Slytherins.

-Bien como ya todos están informado la señorita Malfoy pertenece ahora a nuestra casa, espero que no sea perturbada con comentarios y preguntas ridículas sin argumentos o sentido. –ordeno mirándolos a todos como si fueran la peste personificadas hasta que su mirada cayó sobre su alumno favorito. - Draco compartirás la habitación con Hermione. –ordeno sin preámbulos a un sorprendido Draco el cual no tuvo tiempo de reaccionar. - En cuanto a usted señorita Malfoy le sugiero que les escriba a sus padres notificando su entrada en nuestra honorable casa. Y Hermione bienvenida a Slytherins….-concluyo su discurso y mandatos dispuesto a salir de aquel nido de serpientes.

-Gracias por su recomendación profesor. – Hermione izo una inclinación con la cabeza mientras sonreía levemente.

Severo no perdió tiempo y salió rápidamente de la sala de las serpientes dejando a Hermione en medio de esta.

-Así que has regresado Hermione. – hablo Pansy acercándose hasta quedar frente a Hermione que no dejaba de sonreír sin perturbarse por el tono altanero y desafiante de la Slytherins.

-Uno diría que el tiempo cambia a las personas y las hace madurar… pero veo que me confundido contigo querida Pansy. Como ya lo ha dicho el profesor Snepe no estoy para preguntas estúpidas sin sentidos. – Hermione miro a todos sus compañeros de casa estudiando sus rostros rápidamente. -Ahora Draco me podría llevar a nuestra habitación. –pidió mirándolo a los ojos. Draco solo asintió con la cabeza y sin decir ninguna palabra se dirigió asía el ala izquierda donde se encontraban las habitaciones de los varones.

Hermione siguió a Draco sin quitarle la mirada en ningún momento, después de caminar cinco minutos por un largo pasillo que solo tenía puertas con símbolos en cada puerta llego a una en donde el símbolo de un dragón los miraba a ambos reconociendo la sangre de Hermione. Draco dijo la contraseña y el dragón asintió abriendo la puerta, Draco se izo a un lado dejando pasar a Hermione que se detuvo cerca de la puerta.

Draco tomo un bocado de aire y entro tambien en la habitación con el corazón en la mano.

Pero algo ocurrió algo que le paralizo el corazón y todo aire salió de su pulmones algo que lo dejo paralizado y su mente en blanco.

Con cuidado bajo su cabeza para ver dos fuertes brazos aferrados a su cintura.

Y un sollozo que rompió aquel silencio pactado por los dos.

Con cuidado llevo torpemente sus manos asía los brazos de Hermione que se aferraban a él como si tuviera miedo a que el desapareciera cuando quien tenía miedo era él. Tenía miedo que ella fuera una ilusión, un sueño y que despertaría en unos segundos sin poder retenerla entre sus brazos.

-Te extrañe tanto hermano. –susurro Hermione entre sollozos sintiendo como aquel hueco en su pecho se llenaba con la presencia de Draco, podía sentir la calidez de su hermano inundar su corazón y su olor devolverle el aire que necesitaba para respirar.

El corazón de Draco corría en un maratón a mil por segundo, era un sentimiento que lo asía temblar, un doloroso y anhelante dolor que estrellaba en su pecho, era un sentimiento que no podía identificar, un sentimiento que no podía darle un nombre. Se sentía desfallecer. Aprisiono con más fuerza aquellas temblorosas manos y poco a poco ejerció un poco le presión pero sin lastimarla para que lo soltara.

Hermione entendió el mensaje y lo soltó creyendo que Draco no sentía la misma emoción por verla, y las lágrimas fluyeron con más intensidad manchando su rostro.

Poco a poco Draco quedo frente a Hermione que mantenía su cabeza gacha. Con manos temblorosas levanto su mentor para ver aquello ojos que ahora mostraban confusión.

Hermione miro los ojos de Draco cristalinos y como una lagrima fluyo por su mejilla. Su corazón se acelero brincando de alegría y emociones que nunca creyó sentir. Quería gritar y reír al mismo tiempo. Y sin previo aviso Draco la aprisiono con fuerza.

-Estas aquí, no estoy soñando… susurro como si aun no podía creer que ella estaba frente a él, dentro de sus brazos.

-Hermano…

-Siempre soñé con volver a verte, soñé con este reencuentro… por fin puedo estar completo mi Hermione. – un sollozo salió de la garganta de Draco y Hermione sintió las cálidas lágrimas de su hermano cayendo sobre su hombro. Poco a poco Draco se fue deslizando por su cuerpo hasta quedar de rodilla frente a ella sosteniéndola fuertemente por la cintura. – Hermione júrame que nunca más me vas abandonar y dejarme en la soledad. –ordeno suplicante manteniendo su rostro oculto entre las túnicas de su nuevo uniforme.

-Hermano yo…

-Por favor no me vulvas abandonar porque no seré capaz de seguir adelante, Hermione eres mi corazón y si tu vuelves a irte me volverás a dejar vacio y en medio de la oscuridad.

Hermione se deslizo tambien quedando a la misma altura de Draco y sostuvo su rostro entre sus manos. Detallo cada centímetros de su rostro, cada parte de su rostro varonil era grabado en su memoria, el era tan hermoso, acaricio sus mejillas con las puntas de sus dedos dibujando desde sus cejas hasta sus labios. Lentamente se acerco a su rostro y junto su frente con la de el quedando a centímetros de sus labios y susurro aquellas palabras que el corazón de Draco anhelaba escuchar.

-Siempre estaré a tu lado amado dragón. – sus ojos se conectaron al igual que sus corazones en una sola sintonía. El tiempo trascurría y ellos no lo notaban, nada podía romper aquella conexión excepto ellos mismo.

Hermione lentamente se fue separando de rostro de Draco sin romper sus miradas. Con sus manos aun temblorosas limpio las lagrimas del rostro de su hermano sonriendo cálidamente.

-Los dragones no deberían llorar. –sonrió recordando su niñez y como solía llamar a su hermanito.

-Solo lloran cuando se les he devuelto el corazón por aquella princesa que se lo ha robado. – Draco sonrió acariciando la mejilla de su hermana que cerró sus ojos ante aquel contacto.

-Pero que princesa tan malvada ha lastimado a su amado dragón. -Hermione sonrió pero aun asía no podía dejar de llorar los recuerdos de su niñez se apoderaban de ella sin miramientos.

-La princesa ahora ha regresado y ha prometido quedarse y cuidar el corazón del dragón. Y ahora el dragón es feliz porque el vacio de su pecho ha sido llenado. –Draco poso su cabeza en el hombro de Hermione ocultando su rostro en su cuello alimentándose de su aroma dulce y florar.

-Perdóname Draco. – Hermione lo abrazo con más fuerza posando una de sus manos en la cabeza de su hermano.

-shh… no digas nada Hermione solo quédate a mi lado. –susurro en su oído separándose lentamente de ella. –eres hermosa Hermione. – Draco acaricio una de las mejillas de Hermione provocándole un leve sonrojo.

- Si lo sé. –sonrió ampliamente Hermione viendo como la ceja de Draco se elevaba rápidamente.

-Veo que la humildad no es lo tuyo… -sonrió burlón manteniendo una ceja en alto.

-Que te puedo decir… - Hermione sonrió con una sonrisita de medio lado igual a como lo asía el.

-No se impresióname… - la reto manteniendo su sonrisa burlona.

-Draco hace mucho frio. Creo que enfermare si continúa esta habitación de fría. – una alarma se disparo rápidamente en los ojos de Draco con preocupación. Y se reprocho a sí mismo no haber recordado que Hermione enfermaba con facilidad. Sin dudarlo por un segundo Draco saco su barita de sus pantalones y encendió la chimenea que pasaba la mayor parte del tiempo sin fuego que calentara aquel frio lugar. Pero con Hermione en aquella habitación tenía que encargarse de que nunca se extinguiera sus llamas.

Hermione sonrió al ver la cara de preocupación de Draco poniendo unos hechizos para obtener algo de calor para ella.

Draco se detuvo a verla sonreír. Era como oír cascabeles de viento, suave y melodiosa. Se detuvo cerca de ella y sonrió sin poder evitarlo, no era una sonrisa fría como las que le ofrecía a sus amigos, esta era una sonrisa que había perdido cuando ella había sido secuestrada cinco años atrás, esa era la sonrisa que solo le ofrecía a Hermione, su Hermione.

-¿Que le resulta tan gracioso Hermione?.

-Nada hermano. –Hermione siguió sonriendo mirando su alrededor hasta que algo atrajo su atención. Draco busco con la mirada rápidamente para ver lo que ella veía con tanta intención.

Y allí en la oscuridad vio a tres elfos con ojos brillantes mirando a Hermione, solo pudo reconocer a Liria entre ellos. Con una reverencia los elfos desaparecieron con un plick simultáneo.

-¿Quiénes son ellos?. –no pudo evitar preguntar, no era común ver los elfos de Hawarts rondando por el castillo, de Liria era de esperarse siempre estaba alrededor de Hermione, pero él no podía decir de los otros elfos.

-Mis ayudantes, solo estaban inspeccionando la habitación y asegurándose que estuviera bien. Ahora Draco es la hora de dormir. – Hermione no pudo reprimir un bostezos de cansancio por el largo día y los sus últimos viajes.

-Si puedes usar el baño que es la puerta de la derecha y la de la izquierda es el almario. -Le mostro ambas puertas. Hermione asintió y se adentro al baño se miro al espejo y vio sus ojos algo rojos a causa del llanto, pero eso no le importo porque una radiante sonrisa adornaba sus labios.

Con movimientos lentos se comenzó a desvestir y dejando su piel cremosa al descubierto sin poder evitarlo le dio la espalda al espejo y miro por encima de su hombro para ver aquel símbolo que adornaba su espalda y señalaba su destino. Sin poder evitarlo recordó a su maestra y sintió deseo de pronunciar su nombre, pero logro contenerse. Suspiro y invoco su pijama se miro por última vez al espejo. Suspiro de nuevo y abrió la puerta del baño y busco a su hermano que la esperaba con su pijama verde mirando el fuego de la chimenea danzando entre los troncos de madera. Hermione se acerco lentamente hipnotizada por aquella imagen. Con cuidado puso su mano sobre su hombro y lo izo girar para ver una lágrima rodar por su mejilla.

Una lagrima que fue atrapada por los labios de Hermione que se inclino para atraparla antes que esta se perdiera al caer en la fría alfombra..

-Aun estoy aquí, Draco. –susurro Hermione dejando caer su mano hasta la de Draco que sostuvo con delicadeza halándolo suavemente caminando hasta la cama. Y como cuando eran niños ella se acostó en la cama para abrir sus brazos en espera de su otra mita.

Draco comprendió y sin poder evitarlo sonrió con una alegría que llego a sus ojos y se acostó al lado de Hermione quien no tardo de poner su cabeza sobre su pecho. Draco rodeo su cintura apretándola con delicadeza.

-Hermione. –susurro sobre su cabello.

-Aquí estoy Draco. –susurro acomodándose sobre su pecho.

Se sumergieron en un silencio cómodo disfrutando de la compañía y el calor que irradiaban sus cuerpos, hasta que Draco no pudo contener expresar el miedo que sentía en ese momento.

-Tengo miedo de dormir y no tenerte a mi lado cuando despierte mañana. –susurro suavemente.

-Estaré Draco… mañana estaré entre sus brazos cuando despiertes…

-¿Lo prometes?. –el necesitaba estar seguro de sus palabras, quería que se lo prometiera. Necesitaba oírla prometer que siempre estaría a su lado.

-No puedo ir a ninguna parte si no tengo mi corazón. – susurro entre sus sueños ante una sonrisita de Draco que por primera vez en cinco años podría dormir tranquilo y completo porque su corazón había vuelto a él.

Una hora más tarde dos figuras veían a los jóvenes entrelazados juntos sobre la cama. Uno sin mostrar sentimientos en sus ojos más que indiferencia y otro solo mostraba tristeza en ellos al ver aquello que no podría ser ocultado por mucho tiempo.

La maldición de los gemelos se estaba arraigando sobre ellos y nadie podía evitarlo a excepción de ellos.

Continuara…

Nota:::::

Holaaaaaaaaa!

Bueno aquí estoy de nuevo… muy emocionada y agradecida con todo el apoyo que me han brindado en esta historia. Apoyo que espero seguir disfrutando…

Bueno ahora los agradecimientos para aquellas personas que están siguiendo esta historia.

Rouse Malfoy: Hola, espero que estés bien y que haigas disfrutado de este cap. Y si lo confieso adoro a vampire knight, sobre todo a mi adorado Kaname, pero la verdad es que mi historia no está inspirado en el anime ni en el manga. En fin un millón de gracias por tu apoyo y espero leer tu reviews.

Amy- tsubasa: Antes que nada quiero agradecerte por tu constante apoyo, y la verdad espero no defraudarte con esta historia, y ponerme a la orden por si tienes alguna duda. Cuidate mucho y nos estaremos leyendo pronto. PD: no olvides dejarme tu reviews. Ja j aja

Lily: Hola, muchas gracias por leer esta historia y dejar tu reviews, espero no haber tardado tanto… y que haigas disfrutado de esta nueva entrega, espero tu comentario o critica…

Miss romantic2: Muchísimas gracias por tu constante apoyo. Bueno se que en estos momentos sientes a Hermione un poco fría, pero todo tiene un motivo, ella no sabe como actual, se cree una intrusa en la vida y en la familia que dejo atrás, poco a poco ella irá cambiando a la Hermione que todos conocemos y amamos. Así que no te preocupes todo a su tiempo.

Mari: Holaaa! Muchas gracias por seguir leyendo esta historia y seguir brindándome tu apoyo y dándome ánimos para continuar. Bueno el legado de Hermione aun no ha llegado la hora de revelarlo así que es un secreto y sobre la maldición de los gemelos he dado un indicio de ello. Solo tienes que meditarlo un poco y tendrás la respuesta… y gracias por tu reviews. A mi tambien me gusta mucho esta historia.

Danany: Antes que nada muchas gracias por tu reviews. Bueno comprendo que no te guste un poco esta Hermione, pero ella ha estado mucho tiempo alejada de su familia que se encuentra un poco fuera de lugar, solo espera a que tome confianza y veremos a la Hermione que a todos nos gusta…

Azucena Malfoy Grenger: Gracias por dejar tu reviews, y darme a notar tu constante apoyo en esta historia, espero que haigas disfrutado de esta nueva entrega… besos…

Harrison Potter Lovergood: Hola… bueno eres la tercera persona que me escribe sobre lo fría que es Hermione. Y quiero decirte que es algo comprensible su actitud en este momento. Recuerda que ella se sentía un poco desplazada cuando era pequeña y no comprendía que si encontraba encerrada en aquella habitación era por su propio bien y no porque se avergonzaban de ella. Ahora que ha regresado no sabe como actual, se siente una intrusa y prefiere estar a la defensiva bajo un rostro de indiferencia que a ser menospreciada nuevamente, pero no te preocupes poco a poco va a dejar salir su verdadera personalidad, esa a la que a todos nos encanta…

PhineasxCadena: Muchas gracias por tu constante apoyo, y dármelo a conocer dejando un reviews en cada nuevo cap me siento muy feliz estés disfrutando de esta historia… gracias…

Kizy Malfoy: Holaaa! Buenos antes que nada muchas gracias por apoyarme en esta historia. "lo siento no se meda mucho el portugués Y_Y" pero bueno aclarare unas de tus dudas. Sé que Hermione estuvo muy fría y distante con sus familia pero es comprensible debido a como se sentía en el primer cap y luego a la distancia y años que estuvo sin ellos. En estos momentos ella no sabe qué actitud tomar con ellos, pero más adelante ella volverá a ser la joven jovial, alegre y amante de los libros que todos conocemos. Y con respecto a tu curiosidad es muy aceptada. Ja ja ja ja

Sharlotte Soubirous: Holaaa! Muchísimas gracias por tus comentarios. Lamente no haber podido responder a tus anteriores reviews, pero aquí estoy ja ja ja, bueno me gusta mucho la pareja de Harry y luna estoy pensando seriamente en emparejarlos. Y sobre la maldición aun es un secreto, espero que lo descubras… y de nuevo muchas gracias por tu apoyo…