Chapter 4: No mas perros.

Zack se paseo por el parque con ociosidad, deseaba haber podido permanecer con Darien y Jed.

Un brillo le llamo la atención, la piedra de Neflyte brillaba.

-¿Qué significa?-

No creía que algo le hubiese pasado al general, puesto que podía sentir su energía, con un sobresalto se dio cuenta de que dicho hombre se acercaba a él. Volvió a guardar la piedra en su bolsillo.

-¿Qué es lo que quieres?- pregunto con frialdad, ni siquiera se dio la vuelta, prefiriendo mirar al sol que empezaba a salir.

Por ello no se dio cuenta de la mirada incomoda en el rostro del castaño.

"El me escuchara." Se repitió.

-Yo…- empezó, antes de detenerse sin saber muy bien que decir.

Zoicite volteo, mirándolo con una ceja alzada.

-Acabo de tener una charla con las estrellas- espeto.

Ante estas palabras Zoicite, levanto las dos cejas luciendo sorprendido.

Neflyte se movió, ligeramente incomodo –continua- Zoicite ordeno.

-Veras, me estaba quejando y quizás las insulte...

-¿Insultarlas?- repitió con ligera diversión.

Por lo menos no parece enojado.

-Les llame estúpidas esferas de plasma- admitió.

Zoicite asintió, apenas evitando sonreír.

-Estaba teniendo esos sueños raros y las voces… pensé que me estaba volviendo un poco loco- confeso, avergonzado- Así que; empezaron a hablarme y llamaron a Jedite "chico fénix" dijeron que estaba vivo y…- se detuvo ante la mirada incrédula del otro- Estoy hablando en serio-

-Y yo tomándote en serio –Zoicite le contesto- Yo solo…- negó con la cabeza- continua- dijo una vez más.

-Entonces me llamaron estúpido y dijeron algo sobre el príncipe de oro- miro a Zoicite quien asentía suavemente, mirándolo con interés- Y luego… luego dijeron que Beryl estaba jugando con mi mente… que estaba jugando con nuestra mente-

Zoicite asintió una vez más antes de hablar-Déjame ver si entendí; ¿unas voces que se identificaron como las estrellas te dijeron que Jedite estaba vivo y que Beryl era una psicópata lava cerebros?-

-No con esas mismas palabras…- contesto sorprendido.

Zoicite se encogió de hombros- Es una psicópata lava-cerebros –

Neflyte levanto la mirada, sorprendido -¿Me crees?-

-Yo ya lo sabía- y antes de que pudiera decir nada agrego – Sin quejas, si te hubiese dicho esto ayer no me hubieses creído-

-Eso es bueno- suspiro aliviado, cerro sus ojos momentáneamente y cuando los abrió había una piedra verde en frente de él.

Zoicite sonreía y el no recordaba haber visto al rubio sonreír, coloco la piedra en su mano diciéndole –Disfruta el paseo por tus memorias, Nef-

Sintió al rubio sujetarlo cuando sus piernas cedieron momentáneamente, su mente muy ocupada procesando los recuerdos que de repente invadían su mente.

No supo cuanto tiempo paso, si fueron minutos o horas pero cuando estuvo consiente de si mismo de nuevo, lo primero que logro decir fue un incrédulo – Kunzite te esta acosando-

-¿Te parece que no me di cuenta?- le contesto con una mueca.

El no le hizo caso- Kunzite, nuestro Kunzite, te esta acosando a ti-

-Por favor, deja de recordármelo –insistió-

-Oh, dios mío, Jedite va morir con esto –luego parpadeo- Maldita sea, está muerto-

Zoicite frunció el ceño hacia el- No lo está, chico fénix ¿Recuerdas?-

Asintió débilmente, todavía confuso - ¿Por qué la piedra me regreso los recuerdos? No se suponía que funcione de esa manera o ¿Si?-

-No estoy del todo seguro-

Se quedo en silencio, tamizando a través de sus recuerdos en busca de algo importante que preguntar.

El príncipe de oro. El recuerdo del príncipe con el que había crecido, a quien había jurado proteger llego a su mente.

-¿Endymion?- pregunto con urgencia.

-En la actualidad se llama Darien Chiba y el único peligro inmediato al que se enfrenta es el de volverse loco por exposición prolongada a Jed- explico y podía oir la sonrisa en la voz de Zoicite.

Sonrio, aliviado.-¿Si le das la piedra a Kunzite dejara de acosarte?-

-Seguro que pararía si recordara –supuso Zoicite- pero la piedra no reacciona en lo más mínimo ante el, así que tendré que aguantar sus atenciones hasta que lo haga-

El solo imaginar la reacción de Kunzite al recordar y darse cuenta de lo que hacía fue suficiente para hacerle reír -¡No es divertido! Me estremezco de imaginar lo que hará Vinus… siempre fue bastante posesiva-

Neflyte le miro con sorpresa, antes de soltar otra tanda de risas.

El rubio le miro con el ceño fruncido, pero sus ojos verdes brillaban suavemente con felicidad.

El castaño detuvo su risa abruptamente, haciendo que el rubio parpadeara con desconcierto.

Los ojos azules le miraron con fijeza, el ceño del castaño frunciéndose mínimamente en concentración – Tu… ¿Desde cuándo lo recuerdas?-

El rubio suspiro débilmente – empecé a recordar a los dieciséis años, pensé que simplemente tenía una vivida imaginación… por supuesto deje de pensar eso cuando hice estallar una cañería en un ataque de rabia –dijo con un tono irónico- todo repentinamente empezó a cobrar sentido, por algún golpe de suerte logre dar con las piedras mágicas y procedí a infiltrarme en el negaverso –las últimas palabras fueron dichas en un tono monocorde.

Los ojos azules del castaño parpadearon con molestia -¿Necesitas que te diga todo lo que pudo salir mal? –dijo con falsa calma.

El rubio le miro -¿Necesitas que te recuerde que lo estratégicamente correcto habría sido olvidarse de la pérdida del más débil shitennou? – contesto con el mismo tono.

El castaño hizo una mueca en respuesta y el otro continuo- ustedes no me abandonaron y yo no iba a pagarles dejándolos a los deseos de Beryl – dijo con firmeza y luego en un tono más apaciguador agrego- Te aseguro que esa fue mi mejor opción… Me buscaban y en otra situación bien pude haber acabado como un títere de Beryl y Kunzite estaría haciéndome… quien sabe que cosa- se estremeció al terminar.

El castaño rodo los ojos antes de murmurar -¿Y ahora qué? Los cristales desaparecen y la energía oscura del negaverso empezara a consumirnos… no podemos fingir por mucho tiempo-

-Lo sé- contesto con sencillez- El plan era encontrar a Endymion y ver que podíamos hacer por ustedes… una vez perdido el shitennou a Beryl no le quedara mucho poder de fuego, sus Youmas no tienen mucho cerebro y nosotros no seremos sus perros por mucho tiempo –dijo con un toque de rabia- Sin embargo debemos…

Las palabras del rubio fueron cortadas cuando una ráfaga de energía llego de frente.

Ambos generales saltaron con presteza, evitando el daño.

El castaño apretó los dientes al encontrarse con la fría mirada plata.

¿Qué tanto escucho? Zack se cuestiono con un deje de pánico, solo podía rogar que no hubiese escuchado el nombre de Darien.

-Traidores- escupió con rabia y Zack no pudo evitar estremecerse ante la palabra.

La idea de ser llamado así por quien había sido siempre su mejor amigo le hacia sentirse horrible y mas porque una parte de él creía que merecía ser llamado así.

-Nuestras lealtades están con quien la merecen – Neflyte dijo con voz suave y Zack sabia sin mirar que el castaño estaba dispuesto a convencer a su líder con palabras.

Apretó los puños –No pierdas tu tiempo, no reacciona –dijo, refiriéndose a la piedra rosa en su bolsillo.

Neflyte frunció el ceño y abrió la boca, pero antes que pudiera decir nada fue interrumpido por otro ataque

-Maldición- murmuro al reconocer la torpeza en los movimientos del otro –Neflyte vete –ordeno.

El castaño los miro desafiante y el agrego- Dime, sin mentir, que no tienes dolor de cabeza suficiente para desmayarte y te permitiré quedarte-

El castaño hizo una mueca sabiendo que debía obedecer, a pesar de que Zoicite tenía el menor rango entre los shitennou; el rubio era el estratega y sus decisiones solían ser acertadas la mayor parte del tiempo.

El hecho de no poder discutir las palabras del rubio eran indicativos que si seguía tratando de forzar a su cuerpo y mente a obedecer terminaría inconsciente.

Dejo que sus ojos azules se encontraran con la mirada suplicante de su hermano y asintió.

Ante esa acción el rubio dio un paso adelante desatando una cortina de agua y un ataque para distraer a su enemigo y permitir al castaño escapar.

Los ojos plateado se abrieron al ver que el castaño había desaparecido pero en vez de seguirlo se centro en el rubio frente a el –Traidor –repitió una vez mas y una sonrisa venenosa apareció en su rostro- Si vuelves conmigo podría asegurarme que no fueras castigado tan duramente, solo tienes que ser obediente-

La forma en que dijo la palabra hizo que el rubio se estremeciera levemente –Dudo que hubiese algún castigo peor que ese –respondió con soltura.

Sin embargo pronto soltó un gemido de dolor en su costado y el calor del líquido mojando su uniforme –Boomerang –murmuro como una maldición.

El de pelo plata le dio una sonrisa depredadora –No pierdas el tiempo, no tienes escapatoria; volverás conmigo quieras o no-

El rubio dio un paso hacia atrás su mente llenándose de recuerdos que rondaban sus pesadillas…

El rubio de ojos azules estaba arrodillado en frente de la mujer pelirroja, sus brazos sujetados por dos hombres y el fuego ardiendo con ira en sus ojos claros

Ese hombre era el fénix de los cuatro reyes celestiales, su voz repitió una vez más el nombre de su hermano con un deje de suplicar pero al obtener una mirada fría en respuesta volvió su mirada hacia la pelirroja.

-No eres más que una bruja- escupió con rabia- Has hecho lo impensable y te has atrevido a dañar mi hermano…-sus palabras se volvieron débiles pues la energía del negaverso consumía la luz de su alma.

Finalmente sus ojos se volvieron fríos, como el hielo y aquellos seres que le soltaron, cambiando su postura el rubio se arrodillo –Juro servirte, mi reina- el rubio bajo la cabeza en señal de sumisión y la reina pelirroja soltó una risa tétrica.

"Desconocido para todos quienes presenciaron esa escena, incluido el fénix mismo, algo mas sucedió ese día un suceso que miles de años después haría la diferencia; el alma del guardián del sur se rompió, dejando atrás el trozo de su alma que permanecía fiel a sus juramentos"

Miro a su alrededor casi salvajemente, tratando de pensar en una salida.

En aquel bosque el viento sacudió fuertemente los arboles y los truenos retumbaban en el cielo oscuro, presagiando una tormenta.

Quizás aquello era una prueba de que el mundo tenía conciencia y que sentía ira por la pérdida de aquellos que se suponían fueran sus guardianes.

Cuatro hombres rodeaban a un quinto y la figura de una mujer estaba en frente de ellos.

El quinto en el suelo no miraba a ninguno de los otros sino que sostenía la mirada de la mujer, desafío brillando en sus ojos a pesar del cansancio que se notaba a simple vista.

-Has dado mucha pelea- la mujer afirmo una sonrisa torciendo sus labios.

El castaño no respondió por un segundo y segundos después su mirada se traslado a los dos rubios que lo miraban con frialdad.

-¿Qué es lo que piensas hacer con el príncipe? –Pregunto finalmente, su voz sonaba suave, ligera y no dejaba entrever la ira que lo consumía- ¿Hechizarlo? Pues de otra manera jamás podrá perdonarte, mucho menos amarte- afirmo con tranquilidad, era tal la fortaleza del castaño que aun con su alma a las puertas del abismo no permitía que nada de eso se reflejara en su rostro.

Sintió un espasmo de dolor pero no aparto la mirada, negándose a permitirle a la bruja tal victoria sobre el.

Su mirada nunca vacilo hasta que su alma fue consumida por la oscuridad.

Y aun cuando sucedió todavía existía una chispa de desafío escondida en sus ojos calmos, una inteligencia que un día le daría su libertad.

En su desesperación no pudo evitar desear no haberle dicho a su hermano que se fuera.

Los calmados ojos azul-plata observaron a sus ex-compañeros su rostro permaneciendo vacio de cualquier rastro de emoción o dolor.

Llevaba horas de esa forma, resistiéndose al cambio con todo el poder que poseía.

-¿Por qué no te das por vencido?- la pelirroja finalmente cuestiono- ¿No sería más fácil para ti luchar al lado de tus hombres?- la bruja sonrio cuando vio al hombre abrir la boca-

-Ellos no son mis hombres –respondió y era cierto; no lo eran y nunca lo habían sido- No son más que tus títeres – su voz era fría, sin demostrar el miedo que sentía cuanto sintió la energía del negaverso consumirle totalmente.

Con su ultimo momento de conciencia no pudo evitar suplicar en su mente "Una oportunidad, solo una…"

El rubio tropezó y cayó al suelo manteniendo sus ojos esmeraldas en el otro hombre.

No se dio cuenta de que la piedra rosa pálido cayó al suelo, su mente todavía atrapada en el ayer.

La mirada de desesperación en el rostro de mercury cuando miro a su enemigo

La desesperación y el cansancio fueron suficiente para que el rubio finalmente perdiera la conciencia sin notar la luz que de repente inundo el parque cuando la figura de la senshi del amor apareció.

Sin notar al general de pelo plata huir frente el ataque de Vinus, ni a la chica rubia recogerle y desaparecer una vez más, dejando el parque sumido en un silencio tenso.


hola, aquí está este capi, mientras escribía no pude dejar de pensar, en que tanto AU va a ser este fic, los enemigos se mantendrán pero es bastante probable que sean bastante distintos, en dos caps mas empiezo a meterle romance, que lo disfruten, gracias por los reviews n.n


El día 24/12/15 este capítulo fue remplazado por su versión reescrita.