POV Robin.

Las clases fueron mejor de lo que ella pensó. Los alumnos eran pocos y habían sido comprensivos con su inicial nerviosismo. Pero lo que ahora hacía temblar todo su cuerpo era el almuerzo con Derek. Se despidió de sus alumnos y se dirigió a la salida para reunirse con él. Robin no sabía si considerarlo una cita, o cómo llamarlo. La última vez que salió con alguien, salió horrorosamente mal. Lo más leve fue que el joven acabó ingresado en el hospital por quemaduras.

Robin salió por la puerta principal y dio unos pasos indecisos. Su corazón se llenó de alivio y alegría al ver a Derek esperándola apoyado en un coche.

"¿Qué tal tu primera clase como profesora, Robin Oak?" Preguntó Derek.

"Más o menos. Al principio fue un desastre por culpa de los nervios pero con el paso de los minutos salió mejor" Contestó Robin. Deseosa de pensar en otras cosas, cambio de tema. "Entonces, Derek Hale. ¿Tienes pensado a donde llevar a esta pobre muerta de hambre?" Bromeó mientras fingía una pose dramática.

Una risa sincera salió de Derek, y con educación abrió la puerta del copiloto para invitar a Robin.

"¿Te gusta la comida mexicana?"

"Es una de mis favoritas" Respondió contenta mientras entraba en el coche.

"Perfecto, conozco un sitio muy bueno"

El viaje en coche fue mucho más afable que la primera vez cuando se conocieron. Robin le hablo de su vida en Kentucky, de su familia, sus sueños frustrados de entrar en una orquesta y más temas. Derek habló poco de su vida y prefirió escuchar con interés sus historias. Al llegar, Robin vio que era un restaurante de llamativos colores y escrito en grandes letras "TACO WORLD".

Se sentaron cerca de la ventana y una camarera, de unos cincuenta años y rasgos mexicanos, les dio la carta. Se notaba que no sabía hablar muy bien el inglés y por eso se mostraba nerviosa.

"No se preocupe, conmigo puede hablar en español" Le dijo Robin perfectamente en su segunda lengua mientras Derek la observaba pasmado.

"¡Qué alivio! Con tanto gringo me alegra conocer a alguien con quien hablar normal" Expresó feliz la camarera. "Bien, ¿qué quieren beber?"

"Una cerveza XX Ámbar, por favor" Respondió Robin. "¿Qué te apetece beber, Derek?" Preguntó esta vez en inglés.

"Lo mismo que tú" Contestó no muy seguro que fuera una buena decisión.

"Perfecto" Anunció la camarera mientras apuntaba los pedidos. "¿Y qué quiere comer la pareja?"

"¿¡Qué!?, ¡Oh, no, no, no, no!" Gritó Robin alterada, sintiendo como Derek se extrañaba por su reacción. "No somos pareja, solo amigos" Añadió intentando recuperar la compostura.

"Oh…" Comentó solamente la camarera. "Les dio las cartas y vengo dentro de un rato". Se acercó a Robin con mirada esperanzadora y susurró: "Suerte, parece un buen partido".

Robin se masajeó el entrecejo para disminuir su nerviosismo y levantó los ojos al percibir la mirada interrogativa de Derek.

"¿Qué dijo?" Intentó averiguar con curiosidad.

"Nada importante, en serio, solo que…" Robin se detuvo, incapaz de terminar la frase.

Derek arqueó las cejas esperando que ella terminara de hablar. Robin resopló un poco, y con cierta vergüenza lo dijo.

"Ella pensó que éramos novios"

La cara de Derek se paralizó para después abrir los ojos en gesto sorprendido. Se rascó la nariz con nerviosismo y comenzó a leer la carta. Robin se quedó pasmada por su reacción pero prefirió seguir su ejemplo y echo un vistazo al menú. No le gustaba nada la atmósfera que se acababa de crear y decidió hablar para romper el hielo.

"Me encantan las películas de terror" Soltó para comenzar un tema de conversación. Derek levantó la mirada de la carta para observar extrañado a Robin. "Especialmente de monstruos, mi favorita de pequeña era Luna Maldita".

"¿No era una película demasiado adulta para una niña?" Preguntó curioso y con una sonrisa, lo cual animó más a Robin para seguir hablando.

"¿Por las partes de sexo y las muertes a manos de un sanguinario hombre lobo?…Creo que sí. Pero la veía a escondidos con mi hermano y eso lo volvía divertido".

Derek rió entretenido y apoyó los codos en la mesa, esperando que ella siguiera.

"Los hombres lobos me daban pánico de pequeña, y si te soy sincera, todavía lo tengo. Supongo que es la vena masoquista de gustarte algo que te da pavor" Declaró con una mueca avergonzada al recordar sus miedos de su niñez.

En ese momento Derek dejó de sonreír, provocando que su cara se volviera sombría y seria. Su cambio repentino extrañó a Robin pero su atención se desvió al ver cómo la camarera volvía con las bebidas. Después que la mujer se fuera con la comanda, Derek dio un buen trago sin apartar su vista de la botella.

"¿Por qué te dan miedo?"

"Bueno…" Reflexionó entretanto ella también daba un sorbo a la cerveza. "No es el hecho de que se transformen en bestias, sino que dejan de ser las personas que supuestamente conoces. Crees que sabes todo sobre esa persona, que confías en él y en realidad es un desconocido con un terrible secreto". Al terminar, Robin ladeó la cabeza al percibir la mirada perdida de Derek y acercó los dedos para acariciar levemente su mano.

"¿He dicho algo malo?" Preguntó preocupada.

Derek se sobresaltó al sentir el roce y sonrió levemente para tranquilizar a Robin.

"No has hecho nada mal, Robin. Sólo que recordé algo…" Dio otro sorbo y rió con pocas ganas. Los ojos de Derek se iluminaron cómo si una idea hubiera cruzado su mente. "Te propongo un juego para conocernos mejor. Te hago una pregunta de cualquier tipo y tú después me haces una a mí"

"Vale. Dispara" Dijo divertida Robin mientras apoyaba la espalda en la silla.

"¿Color favorito?"

"Verde. Bien, ¿en que trabajas?"

"Nada en particular, un poco de todo. ¿Mascotas?"

"Un pastor alemán, Bali, y un husky siberiano, Thor. Estoy esperando que mi hermano me los envíe la próxima semana" Respondió con añoranza. "¿Familia?"

Robin se arrepintió de preguntar al ver el gran dolor que trasmitían los ojos de Derek.

"…Murieron en un incendio" Confesó con la cara pétrea.

Instintivamente Robin ocultó su boca con la mano en gesto de espanto.

"¡Lo siento mucho! N-no debí preguntar por tu familia."

"No lo sabías. No es culpa tuya" Contestó Derek pero su voz carecía de emoción, como si hubiera repetido esa respuesta hasta la monotonía. Derek apuró el resto de la cerveza y levantó la mano para pedir otra.

"Sé cómo te sientes. Yo nunca conocí a mis padres biológicos y estuve muchos años en un orfanato pero afortunadamente encontré a una familia que me quiso. Espero que tú consigas a alguien que te llené y haga que olvides el dolor". Dedicó una gran sonrisa que arrancó una pequeña mueca de felicidad a Derek.

La camarera retornó con otra cerveza y Derek prosiguió con las preguntas.

"¿Tu animal y comida favorita?"

"Los lobos y el chocolate. Es mi turno, ¿algún tatuaje o piercing?"

"Tengo un trisquel en la espalda". "Es un signo celta que tiene un significado muy amplio pero representa las fases de la vida, de la luna…Depende del punto de vista de la persona" Explicó Derek a la desconcertada Robin. "Y piercings…pensé hacerme uno a los quince pero mi madre casi me mata cuando se lo dije" Narró mientras bebía con una sonrisa melancólica. "¿Y tú?"

"En memoria de mi madre, me tatué un petirrojo al comienzo del muslo izquierdo. También tengo uno con forma de rosal que cubre desde el torso hasta la ingle. Me gustaría enseñártelo pero tendría que desnudarme y aquí hay mucha gente".

Al poco de que Robin lo dijera, Derek se atragantó con la cerveza y comenzó a toser con violencia. Cuando procesó lo que acababa de decir, sintió como un gran ardor calentaba sus mejillas. "¡Diooos, qué vergüenza!" Pensó horrorizada al comprender su inconsciente indirecta. "L-lo que yo quería decir es que es muy bonito y, y… ¡Ah, ya viene la comida!" Anunció aliviada mientras traían los platos humeantes.

Robin y Derek permanecieron en silencio hasta que la comida estuvo en la mesa. Derek arrugó la nariz al oler el plato de Robin, provocando que ella soltara una suave risa.

"Sí, es bastante fuerte. Cuando era pequeña me encantaba comer esto" Explicó al tiempo que tomaba una cucharada. Cuando comenzó a masticar su cara adquirió un tono rojo y empezó a toser.

"¡Madre mía, no lo recordaba tan picante!" Dijo mientras grandes lágrimas surcaban su cara.

"¡Robin!" Exclamó Derek al tiempo que se levantaba para ponerse a su lado. "¡Necesitas agua!"

"¡No, espera!" Se detuvo para toser. "La leche es mejor para aliviar el picante"

"Aguanta, voy a pedírsela a la camarera" Y se dirigió a la cocina.

"¡Qué desastre!, no debí pedir esto" Pensó mientras intentaba coger aire a grandes bocanadas.

Pero Robin dejó de respirar al ver una persona en la calle. Era una mujer guapa y alta, con el cabello oscuro y ojos castaños. La señora sonreía y la saludaba con total normalidad.

"María…" Susurró totalmente petrificada por culpa de la visión. Una parte de Robin la advirtió que podía ser una alucinación de su esquizofrenia pero parecía tan real que creía que María nunca había muerto y estaba ahí de verdad. Cerró con fuerza los ojos, deseando que al abrirlos ella no estuviera fuera. Cuando separó los párpados, lo único que vio era los ojos verdes de Derek.

"Bebe esto, espero que alivie" Dijo al tiempo que le entregaba el vaso con leche y se sentaba a su lado. Ansiosa por hacer desaparecer el horrible ardor y picor, bebió apurada para aliviar su dolorida boca. Derek acercó su mano a la mejilla de Robin y con lentitud limpió una lágrima que escapaba su ojo.

El mundo debía ser un pañuelo ya que se habían vuelto a encontrar aunque todo señalaba lo contrario, y Robin agradecía mucho que fuera así. Cuando era pequeña comprendía que le costaba mucho hacer amigos por culpa de sus alucinaciones pero todavía seguía sin creer que estuviera almorzando con alguien. Sabía que era una persona con cierto atractivo, pero su trastorno había afectado tanto a su vida personal que había perdido toda la confianza para socializarse. Siempre intentaba tener una actitud sonriente y abierta pero costaba mucho ser optimista.

"¿Qué tal si después te enseño el pueblo?" Sugirió Derek mientras daba a Robin una servilleta para limpiarse la boca.

"Me encanta la idea" Contestó feliz de abandonar sus oscuros pensamientos.

Terminaron de comer y Derek enseño a Robin las partes más destacables de Beacon Hills. Al pasar delante de una heladería, la invitó a un batido de chocolate.

"Estás hecho todo un caballero, Derek Hale" Bromeó al tiempo que saboreaba la dulce bebida.

"Me alagas" Respondió fingiendo un tono señorial. "Pero te aseguro que no lo soy"

Robin rió divertida debido a su sinceridad y aprovechó para subir por un estrecho muro, intentando equilibrarse lo mejor posible para no caer. Extendió los brazos como si fuera las alas de un pájaro y desfiló sin ningún miedo por la pequeña pared. Derek caminó rápidamente a su lado como un perpetuo guardián preocupado.

"Cuando era pequeña me encantaba hacer esto. Los muros del orfanato eran más altos pero eso no me impedía disfrutar en caminar sin ninguna inquietud" Se detuvo para pensar un momento y levantó un poco la camisa para enseñar una pequeña cicatriz en la parte inferior de la espalda. "Pero una vez resbalé desde una verja y casi me quedo paralítica. María siempre decía que un ángel velaba por mí…pero yo no estoy tan segura"

"¿Quién es María?" Preguntó Derek con interés al escuchar el nombre con que tanto amor mencionó.

"Era mi madre. No la biológica pero yo lo quería como la verdadera. No creo que el amor entre la familia debe ser por compartir la sangre, sino por el amor y el respeto que nos profesamos entre nosotros"

"Por parte de mi familia, la sangre era fundamental para establecer los lazos, y la alianza mantenía unidos a todos. Éramos una manada donde teníamos a un líder, respetándolo para tener un perfecto equilibrio"

"Hablas como si fuerais lobos"

"Quizás sí, es lo que me enseñó mi madre". El rostro de Derek se en sombreó, provocando que su semblante adquiriera una oscuridad escalofriante. "Ser el líder conlleva responsabilidad, pero con él se consigue el poder para controlar todo"

Robin miró pasmada a Derek por su pensamiento conservador y tan parecido a la conducta de los lobos.

"Derek, yo creo que-". Sin embargo no fue capaz de terminar al pisar una piedra suelta. Su corazón latió rápidamente de miedo al ver la breve distancia que existía entre ella y el suelo. Las manos de Derek capturaron a una velocidad vertiginosa las piernas y la espalda de Robin, elevándola con sus fuertes brazos.

"¡Madre mía, Derek! Me acabas de salvar de un buen golpe. Mi torpeza no tiene límites, yo…" Robin perdió las palabras al ver la estrecha distancia entre la cara de él con la suya. Se mordió levemente el labio por la tentación que comenzaba a sentir al mirar la boca de Derek. "Es tan guapo" Pensó hechizada por sus ojos verdes y sus atractivas facciones. Tenerlo tan cerca provocaba que su corazón latiera cómo loco, además de dificultar el tránsito de pensamientos coherentes.

El cuerpo de Robin se tensó cuando él acercó su rostro hacia ella. Cerró los ojos no muy segura de lo que iba a pasar y sintió cómo Derek hundió su rostro en el cuello e inhalaba con suavidad.

"Robin…" Susurró con voz ronca, soltando un exhalo que le puso la piel de gallina.

"¡Dios mío! Qué voz más sexy" Pensó mientras su cara se enrojecía.

"Me has tirado el batido encima" Murmuró sin alejarse de su cuello de Robin.

Ella tocó el hombro de Derek y notó una sustancia líquida y pegajosa en su chaqueta de cuero. Robin bajó de los brazos como un rayo, totalmente avergonzada de haberlo manchado por culpa de su torpeza.

"¡Lo siento mucho! Creo que tengo pañuelos en mi bolso, de verdad lo siento, soy un total desastre, ¿¡dónde demonios están!?" Hablaba con mucha prisa y agobio mientras buscaba algo para limpiarlo. "¿¡Por qué siempre me pasa algo así cuando estoy con un chico guapo!?"

Derek puso sus manos en los hombros de Robin en gesto conciliador, consiguiendo que respirara con más calma.

"Tranquila, no pasa nada" La consoló al tiempo que ponía un mechón de pelo detrás de la oreja. "Es todo un reto sobrevivir contigo sin accidentes" Bromeó mostrando los dientes con una gran sonrisa.

"Soy un peligro andante" Siguió Robin con cara cómica de fingida maldad. "Yo…de verdad, muchas gracias. Es agradable encontrar personas tan amables y pacientes" Dijo con sinceridad.

"No tienes por qué disculparte. Somos amigos, ¿no?" Preguntó Derek quitándose la sucia chaqueta.

Robin abrió un poco la boca debido a la sorpresa de su declaración. Nunca nadie la había llamado amiga después de conocerse en tan poco tiempo. Vio que Derek empezaba a arrepentirse por la demasiada confianza y familiaridad de sus palabras. Una tímida sonrisa se formó en los labios de Robin y asintió levemente con la cabeza.

"Claro" Afirmó con mucha más seguridad en sus palabras. "Deja que te recompense por mi torpeza".

Los ojos de Derek se agrandaron por culpa de las palabras de Robin, estimulando que tragara saliva con un nerviosismo.

"Te lavare la chaqueta lo mejor que pueda. Es lo mínimo que puedo hacer después de manchártela"

"Preferiría otra cosa…"Comentó en voz baja.

"¿Perdón?" Preguntó Robin al no escuchar bien lo que dijo.

"¿Humm? No he dicho nada" Respondió con voz inocente y una faz sorprendida.

Robin infló las mejillas y golpeó el hombro de Derek en gesto de broma mientras este reía por su infantilismo.

"Prometo que te devolveré la chaqueta totalmente impecable" La acercó a su nariz. "Y sin olor a chocolate con caramelo"

Una pequeña sonrisa alegró el rostro de Derek pero se enserió repentinamente al mirar más allá. Extrañada por su cambio de actitud, Robin también dirigió sus ojos hacia el frente. El motivo era un joven alto con el cabello rubio oscuro y un moratón en el ojo.

"Espera aquí" Pidió Derek con educación, pero era claramente una orden.

Sin esperar su respuesta, fue con paso decidido a por el joven con la magulladura. A regañadientes permaneció quieta viendo cómo Derek discutía con él sobre temas cómo que no debía estar ahí y de más, pero perdió pronto el interés.

Para entretenerse miró su alrededor, el cual estaba constituido por una carretera muy transitada por veloces coches y calles llenas de tiendas. "Humm…Debería comprarme ropa" Pensó mientras se sentaba en el muro y balanceaba los pies con aburrimiento. Salió de sus pensamientos al percibir con el rabillo del ojo izquierdo un fulgor rojo. Al mirar con más detenimiento vio un globo rojo sujetó por una niña pequeña de pelo corto rojizo con un vestido verde y amarillo.

La niña estaba sentada en el borde de la acera a espaldas de Robin, sin dejar ver su rostro, pero transmitía un aura de tristeza demasiado profunda para alguien de su edad. La cinta de globo se deslizó con lentitud de los dedos de la pequeña, escapando para elevarse en dirección al cielo. Debido a esto, la niña flexionó con rapidez las piernas para intentar cogerlo mientras caminaba distraída hacia la carretera.

Muy alarmada por el peligro que estaba corriendo la pequeña, Robin bajó del muro a una velocidad increíble al tiempo que movía los brazos para llamar su atención y así avisarla. Pero ella siguió caminando, totalmente sorda a sus gritos desesperados.

"¿¡Estás loca!? La carretera es muy peligrosa" Dijo Robin reprendiendo a la niña cuando la alcanzó. Puso su mano en el hombro para hacerla girar y verla cara a cara. El corazón de Robin se detuvo para después seguir un alocado compás en donde su sangre abandonó su cara, con su voz incluida. La niña era exactamente a ella con 6 años. "¿Cómo…?" Consiguió decir más tarde que tragara saliva. La cara de la joven era totalmente inexpresiva pero a la vez transmitía un sentimiento de gran melancolía.

Cuando la niña abrió por fin la boca para decir algo, ella oyó a alguien gritando desesperadamente.

"¡ROBIN!" Vociferó Derek corriendo hacia ella.

Robin se giró sobresaltada al escucharlo y divisó cerca de ella un coche. Intentó alejarse pero fue demasiado tarde.


AVISO IMPORTANTE: Me entristece que después de empezar hace tan poco, no pueda seguir con la historia. No significa que es el fin definitivo pero ahora no puedo. Con los exámenes y prepararse para la universidad, no me permiten seguir con la historia. Quizás en Semana Santa tenga tiempo o en verano, no lo sé. De verdad lo siento y más aún por dejarlo en este capítulo pero no tengo más escritos. De verdad lo siento mucho y espero volver pronto, gracias :(