Disclaimer: Yuri On Ice es propiedad de Kubo Mitsurou, Sayo Yamamoto y los estudios MAPPA.


Russian Fairy.

―El hada de Rusia ¿eh?

Su padre lo miró por encima de una copa de vino, sentado en su sofá frente a la chimenea en un frio día de invierno canadiense.

Jean le miró extrañado, su padre había sacado su comentario de la nada mientras él platicaba con su madre sobre pasar la navidad fuera de casa.

―Iras a verle, supongo.

― ¿Yuri Plisetsky?― sus hermanos menores, presentes por igual se mostraron completamente atraídos por el tema casi de inmediato― ¿ustedes están saliendo?

Para Jean dar una respuesta a ello era cosa de nada.

―No, no lo estamos.

Se levantó entonces para servirse un poco del licor que se encontraba en una cubeta sobre la mesa, apenas para un sorbo y mirando a sus hermanos menores completó orgulloso.

―Aún.

.o.

No había nada confirmado, no eran nada, según Plisetsky, claro está. Pero para JJ de alguna manera lo eran todo, habían compartido besos, en su mayoría robados… y terminados en golpes. También había logrado que él rubio se dejara tomar entre sus brazos, entre unos cuantos cabezazos. Y esos eran logros.

Claro que también estaban los logros de media noche, en todas esas veces que habían compartido un sofá o una cama. Pasaban ratos agradables viendo algunas series o películas en inglés, y de vez en cuando, cuando el sueño se hacía presente apagaban las luces para dormir en donde sea. Y podía sentir como el menor se acomodaba cerca de su cuerpo, y también podía rodear su cintura con un brazo con la excusa de que estaban dormidos.

.o.

Así que solo faltaba que Yuri admitiera aquello.

JJ era el rey, y quería que Yuri fuera su reina, aunque si se lo dijera posiblemente terminaría en el suelo con un dolor infernal en su entrepierna.

Yuri era agresivo por naturaleza, canalizaba todas sus emociones o la mayoría de ellas con violencia, y eso era lo que indicaba a ciertas personas que JJ era especial.

Aunque contestara de manera grosera y de vez en cuando sus ganas de matar se descontrolaban podía pasar grandes ratos con él a solas y también acompañados en donde mucha gente esperaba que lo masacrara por distintas razones. Y se sorprendían cuando Yuri no lo hacía a pesar de fruncir el ceño.

A JJ le encantaba eso de él, la dificultad de tenerlo.

Para Jean ver a Yuri hacer corajes le era bastante natural y divertido.

Por eso no pudo aguantarlo la primera vez que lo vio llorar.

Estaba en medio de un salón vacío en el edificio en donde solía entrenar, al llegar se había topado con el mismo Yakov de frente pero este no le había podido decir donde se encontraba Yuri exactamente. Sin embargo Mila se había encargado de ser su salvadora como muchas otras veces, solo que en esta su semblante desbordaba preocupación mientras le señalaba el camino.

―Ve, Jean.

Al entrar, Yuri estaba sentado en el piso con la cabeza oculta con su sudadera, su cabello también ayudaba a cubrir su rostro. Sostenía su celular entre sus manos y los audífonos puestos le indicaban a Jean que no le había escuchado entrar.

Se acercó con lentitud y no fue hasta que Yuri pudo ver sus pies que levantó la mirada. Sus hermosos ojos verdes estaban inundados por lágrimas que al sobrepasar el límite comenzaron a correr por sus mejillas.

Se inclinó entonces ante él con el ramo de flores entre las manos, limpió sus lágrimas con sus pulgares y lo besó como si no hubiera un mañana sin que Yuri se opusiera.

Era lento, pero profundo. Cariñoso y agresivo de alguna forma, mordía sus labios de vez en cuando pero casi sin presión. Yuri correspondía de forma torpe, mientras intentaba seguirle el ritmo.

No quería enojarse, no quería hablar, solo quería eso, que Jean lo besara como lo hacía y rogaba porque cuando dejara de hacerlo lo rodeara entre sus brazos.

.o.

No preguntó.

No cuando se levantaron para irse, porque solo quería tomar su mano. No cuando cenaron porque solo podía estar pendiente de las migajas que Yuri dejaba en sus labios. Tampoco cuando llegaron al departamento, porque solo quería que Yuri estuviera cómodo.

Mucho menos preguntaría cuando Yuri se aferró a su cuerpo para dormir.

Tampoco lo necesitaba, toda persona tenía un límite y sabía que Yuri de vez en cuando llegaba al suyo. Así como había días buenos, había malos. Y para un niño como Yuri, tan solitario, debía ser agotador.

.o.

Para Yuri ver a JJ en su cama era realmente… extraño. Sentado a la orilla en pijama mientras veía a JJ dormir, se encontraba en un dilema con sus sentimientos. Se sentía irritado y a la vez sentía vergüenza, y no precisamente porque JJ no llevará camisa y tuviera sus tatuajes al descubierto, sino porque le gustaba.

Miraba con atención la espalda del muchacho, su piel bronceada y como encajaba con el tatuaje narcisista en su espalda baja. Y se enojó más al encontrarse a sí mismo queriendo posar sus manos ahí.

Observó con atención el semblante de Leroy, aprovechando su postura con la cabeza echada hacia su lado, con sus ojos perfectamente cerrados se veía completamente relajado. Recordó entonces que Jean tenía el sueño profundo, había escuchado a su entrenador decirlo una vez, así que miró de nuevo aquel punto que lo tenía tan entretenido todo ese rato.

Su tatuaje estaba en su espalda baja ¿tocarlo era como tocarle el trasero? Yuri admitía que Leroy tenía un buen cuerpo, y en ello iba incluido un buen culo. Pero ese no era el punto, sino la tinta que se encargaba de plasmar sus iniciales.

Se acercó entonces a donde el cuerpo de JJ reposaba y dirigió su mano hacia el lugar que lo tenía cautivado, miró una última vez a Jean dormido con la mano lista para posarse sobre el lugar, estaba dudoso, la levantó entonces cediendo a sus nervios pero se regañó mentalmente ante ello. Y se dispuso a intentarlo de nuevo.

"Respira Yuri, a la cuenta de tres. Uno, dos… Tre"

― ¿Vas a darme un masaje, gatito?

Un golpe se escuchó con fuerza por el departamento, seguido de las quejas de Jean, y el portazo de Yuri entrando al baño hecho una furia, y un tomate a la vez.

Y bueno, esa es la historia de porque JJ Leroy tuvo una mano marcada en la espalda por el resto del día. Pero por lo menos estaba feliz de ver a su gatito ser el mismo de siempre.

O Casi.

―Yuri, ¿puedo besarte? ― sonrió como lo hacía para conquistar chicas tiempo atrás y el sonrojo de Yuri lo tomó por sorpresa haciendo que cambie su expresión casi de inmediato. Por no decir que casi se abofetea a sí mismo para ver que no estaba soñando cuando Yuri asintió.

Lo miró por un instante en el que Yuri se sintió demasiado incomodo como para mandarlo a volar de inmediato pero no pudo pronunciar ningún insulto antes de que sus labios fueran tomados con cierta agresividad.

.o.

―Entonces, si no eres mi reina, serás mi hermosa princesa.

Como era de esperarse terminó siendo golpeado, pero feliz de no recibir un "no" por respuesta.

.o.

Miró a Yuri continuar ensayando algo de ballet.

Para Jean era divertido mirar a Yuri hacer corajes, incluso llegaba a parecerle tierno que tuviera reacciones tan grandes a estímulos tan pequeños. Y se preguntó si en la forma erótica Yuri era capaz de estallar de esa manera también.


Yo de nuevo, je, muchas gracias por leer. *lanza corazones*

Ah, el próximo capitulo creo que se intuye que contiene algo de limme(?) so... estoy algo insegura sobre esto xD

xGeychou Es cierto, JJ es una buena persona y realmente adorable. Le ha costado llegar a donde está y eso es algo que también hay que tomar en cuenta. Es triste que muchas personas sigan odiando al personaje aun con todo lo bueno que se ha dicho de él.