Los pingüinos de Madagascar.

El regreso de Dubois.

El rescate.

Habían encontrado por fin la señal de cristal, debían de seguir esa señal y rápido nadie se imaginaba que le estará haciendo Dubois a Cristal. Debían de idear un plan para que no sean atrapados o tal vez si….

Clasificado: entonces vamos para alla.

Alaska: espera! Y ¿si es una trampa?

Clasificado: tienes razón, hay que ver las posibilidades de no caer en la trampa.

Skipper: ¿Por qué dices que es una trampa?

Alaska: solo lo presiento….lo hice cuando los atraparon a ustedes y a los demás.

Cabo: y no nos habíamos conocido.

Alaska: es verdad, solo supe que llegarían testigos sobre un secuestro por parte de Dave.

Kowalski: hasta ahora que tuviste oportunidad de conocernos.

Alaska: si y me agradaron cuando los conocí por fin en persona.

Skipper: Kowalski opciones de plan de rescate.

Kowalski: la única forma es que uno de los dos equipos valla en busca de Cristal mientras los otros los cubren.

Alaska: es buena idea, me gustaría que ustedes vayan a rescatar a Cristal de esa jaula.

Skipper: ¿Qué pasa si en verdad es una trampa?

Alaska: tendremos que ver la forma de escapar, pero ahorita mi única prioridad es mi hija.

En Michigan.

Dubois había llegado a una casa abandonada a las afueras de la ciudad, nadie sospecharía de lo que estaba planeando, nadie excepto Cristal que la miraba con odio puro y con unas ganas de morderla.

Los secuaces de Dubois bajaron la jaula, Cristal intentaba escapar mordiendo apenas los pantalones de esos secuaces y luego intento morder las barras de metal que la contenían.

Cristal: puaj! Sabe peor que la comida para perro.

Cristal vio que se la llevaban dentro de esa casa, por un momento el ambiente se le hacía familiar, por el olor de bosque y tranquilidad, cuando entro el lugar era mucho más de miedo. Su jaula la pusieron sobre unas cajas a una altura y que sería imposible empujar si no querías romperte la nariz.

Cristal: espero que mis padres encuentren la forma de rescatarme.

Dubois se acerco a la jaula para ver bien a su "victima", por instinto cristal empezó a gruñir lo más amenazante que podía, pues esa mujer que la tenia atrapada olía a maldad pura.

Dubois: sin duda eres valiente pequeña, cuando lleguen tus padres por ti….los obligare a guiarme a león y después los pondré en mi colección.

La malvada mujer se fue con un aire de suficiencia, dejando a cristal totalmente asustada, no podía creer que ese era su malvado plan, supuso que era una trampa.

Cristal: no! No! Puede ser!

La noche estaba en su punto, la luna estaba llena lo cual Clasificado y Alaska debían mantener sus instintos bajo control. El jet bajo a ocultarse lejos de las personas curiosas, todos sabían del plan.

Alaska veía que la única entrada era en el techo, pues había visto anteriormente a unos guardias salir por la puerta principal. Los demás estaban de acuerdo, clasificado conocía mejor a Alaska mejor que nunca. Al estar arriba del techo, mecha corta hizo un hoyo con un laser, montaña logro agarrar esa parte del techo para que no cayera y llamara la atención de los guardias.

Clasificado: ya saben qué hacer.

Todos asintieron, los pingüinos bajaron primero y luego ráfaga polar.

Clasificado: bien, ustedes pingüinos vallan por cristal. Nosotros los cubrimos.

Skipper: hasta que estás de acuerdo en algo, fido.

Clasificado: no es el momento, ni el lugar para discutir, solo vallan,

Clasificado, Eva, Mecha corta y Montaña continuaron explorando el lugar y atacando uno que otro guardia desprevenido. Alaska se quedo ahí y detuvo a los pingüinos que ya se dirigían a donde creían que estaba Cristal.

Alaska: esperen! ¿Les puedo pedir un favor?!

Skipper: por supuesto..

Alaska: si, algo malo nos pasa, prometan que sacaran de aquí a mi única hija.

Cabo: pero no creo que a cristal le agrade la idea.

Alaska: lo sé, ella sabe muy bien de lo que soy capaz de hacer si le pasa algo….y si tengo la oportunidad hare pagar Dubois (con una mirada retadora).

Skipper: entendido!

Alaska se fue corriendo a seguir a los demás, no son antes darles a los pingüinos una sonrisa sincera y de agradecimiento.

Skipper: bien, muchachos, vamos por cristi.

Los pingüinos se deslizaron a donde se encontraban todo tipo de cajas, arriba de una de ellas había una jaula y en esta se escuchaban gruñidos, por alguna razón sabían que era Cristal que hacia esos ruidos.

Cristal estaba harta de estar encerrada ahí, sabía que sus padres iban a caer en una trampa debía ayudarlos, así que de nuevo intento morder los barrotes, pero nada….ideo el último plan, se puso en posición de ataque y fue corriendo hacia la puertita de la jaula, pero alguien ya la había abierto, ese alguien era Rico.

Los pingüinos se sorprendieron de que Cristal había salido de esa forma. Así que antes de que cayera al suelo la sostuvieron de la misma forma que salvaron a Skipper en la Antártida.

Cristal: no me suelten! No me suelten!

La subieron con mucho cuidado, pero cristal no se dio cuenta de eso, pues tenía los ojos cerrados y repetía lo mismo, cabo recordó que Clasificado hizo algo similar, sin duda su hija se parecía mucho a el...

Cabo: aaam..Cristal ya estas a salvo!

Cristal: ¿eh? (Abriendo los ojos).

Skipper: tranquila! Todo está bien.

Cristal: ¿s-son ustedes?

Skipper: pues claro que somos nosotros, ¿Quién creías que éramos?

Cristal: l-lo siento, es que he visto cosas horribles aquí. (Aun acostada y con las orejas gachas).

Skipper: bien, vamos salgamos de aquí!

Los pingüinos bajaron y cristal los siguió detrás. Saltaron la última caja, pero vieron que uno de los guardias se acercaba y se escondieron detrás de la caja. Un ruido tipo gruñido escucharon pero no había nadie más que ellos y cristal, ese ruido volvió a escucharse y se dieron cuenta que provenía del estomago de Cristal, que solo se puso roja.

Cristal: ¿Qué? Tengo hambre.

Skipper: ¿enserio?...Rico dale quesitos.

Cristal: no, no detesto el queso!

Skipper: bien, vamos a la cocina a conseguirle algo a la pequeña carnívora!

Se fueron a la cocina, abrieron el refrigerador y tenía toda variedad de comida hasta un jamón, cristal literalmente babeaba y se relamía la boca, sin dudarlo agarro el jamón y se lo comía celosamente.

Cabo: no la había visto actuar de esa forma.

Kowalski: si mi teoría esta correcta, hoy es luna llena y afecta a los lobos.

Skipper: pero Alaska y Clasificado no se comportaron así y son lobos.

Kowalski: a eso voy, ellos son adultos pueden controlar sus instintos pero Cristal apenas está aprendiendo.

Cristal había dejado algo pues estaba llena, y se tranquilizo mas al ver que aun los guardias no se daban cuenta, aun no, pero sería pronto.

Cabo: ¿ya estas mejor?

Cristal: si, vamos.

La salida era la entrada, ya sabían que Dubois odiaba a toda clase de animales, en la entrada y salida había varios guardias. Debían hacer un plan perfecto para salir de ahí.

Cristal: por cierto ¿Dónde están mis padres?

Los pingüinos se vieron entre sí, no supieron responderle pero no era necesario, cristal ya se había dado cuenta.

Cristal: OH NO! Debemos regresar por ellos!

Cabo: sabemos que estas preocupada, pero debemos salir de aquí.

Cristal: jamás sin ellos!

Skipper: me gusta tu actitud, pero tu madre dijo que te sacáramos de aquí.

Cristal: no!, es que no lo saben, ¡todo esto es una trampa!

Skipper: ¿Qué?!

Kowalski: entonces, Alaska estaba en lo cierto.

Cristal: ¿mi mama les dijo eso?

Skipper: De hecho ella lo dedujo….¿tu como supiste que era una trampa?

Cristal: escuche el plan de Dubois, creo que ella pensó que no la entendería.

Skipper: ¿Cuál es el plan de Dubois?

Cristal: bien, ella obligara a mis padres a guiarla hacia Alex y después los pondrá en su colección y no quiero eso (le estaban saliendo lagrimas).

Cabo: tranquila, tranquila (acariciándola con su aleta).

Skipper: primero hay que salir de aquí, luego venimos con ayuda.

Cristal: bien, si es la única forma.

Su plan es mantener distraídos a los guardias cercanos, mientras que los pingüinos noqueaban a los demás, la única distracción que tenían era cristal o cabo, pero cabo había demostrado mucho anteriormente, así que la distracción fue cristal, que sin ningún temor alguno llamo la atención con su ladrido.

Guardia 1: hey! ¿Tú no eres esa cachorrita?

Cristal solo puso una carita como si estuviera confundida, lo que hizo que el guardia y varios de sus compañeros la persiguieran, pero a pesar de ser pequeña era muy rápida. Cristal se subió a un montículo de cajas y en una pared cerca de ella había una extraña palanca.

Guardia 1: no toques esa palanca, no te haremos daño (inocentemente, acercándose más a cristal).

Cristal más se alejaba del agarre de ese malvado guardia y sin hacerle caso a lo que le había dicho anteriormente jalo la palanca activando una trampa para osos, dejando atrapados a todos los guardias que la perseguían. Bajo de las cajas y solo les gruño.

Cristal: tú hueles a maldad humano. Nunca te voy a ser caso.

Cabo: cristal, vámonos.

Cristal respondió al llamado y corrió hacia los pingüinos, no sin antes quitarle las llaves a uno de los guardias que traía en uno de sus bolsillos.

Guardia 2: hey! Eso es mío!

Cristal llego con los pingüinos que trataban de averiguar cómo salir, pues a rico se le habían acabado los clips.

Cristal: tal vez esto funcione (dejando las llaves en el suelo).

Skipper: muy bien, ahora ¿Cuál es la correcta?

Cristal: es esta (recordando con cual habían abierto).

Agarraron la que sugería cristal y efectivamente era esa, por fin habían salido de ese horrible lugar, ahora a traer refuerzos y rescatar a sus padres, que aun no salían de ahí.