Aquí viene otro chap, espero que les guste, me ha costado mucho, pero al final a mi me ha gustado.(Espero que le entienda jjjj. Se nota que me encantan los misterios y las tramas complicadas)
Aclaración: En el anterior chap, se me paso poner separadores a los recuerdos de la infancia de Harry, mientras estaba aun en la casa de los Dursley. Aun me falta relatar esa parte la niñez de Harry, y no empecé por allí como otros fics que he leído muy buenos por cierto, porque mi intención para este fic no es la niñez de Harry. Claro que es importante y en próximos capítulos se ira revelando todo. Eh dicho que es un Universo Alterno vdd?.
Y no Harry no es un squib
Saludines :D
4
DEMASIADO TARDE
Despertó sobresaltado, el brazo izquierdo le escocia con una mueca de dolor hizo iluminar la habitación. Su brazo tatuado con un Fénix negro de alas extendidas, envuelto en una serpiente tal larga que rodeaba la mitad del brazo, normalmente ambos armonizaban perfectamente, pero en ese momento el Fénix hacia movimientos frenéticos como queriéndose soltar del amarre de la serpiente, Harry apretó los parpados con fuerza, jadeo de dolor y entonces…
Cerró sus ojos verdes y sintió que el antiguo poder empezaba a despertar en él. Era algo doloroso y exquisitamente familiar y, a pesar de sus presentimientos, lo recibió de buen grado, dejando que se elevase a través de los muchos niveles de conocimiento y se apoderase al fin de su conciencia. Entreabrió de nuevo los ojos, estrechas rendijas esmeraldas que brillaron ahora con una inteligencia extraña al mezclarse primero, y eliminar después, la comprensión nacida de la oscuridad a la comprensión mundana.
Oscuridad. La oscuridad se movía, lenta y rítmicamente, como el flanco de algún enorme y amorfo animal al respirar. Una hoja de cuchillo de luz fría la perforó, temblando y rompiéndose como en un oleaje, y supo que estaba contemplando un lago bajo los últimos rayos de la luna.
La presencia de algo allí, en lo profundo, pero había un obstáculo que estaba protegido por una fuerza que resistía a su voluntad, y así se le escapaba, burlón, cuando él creía que lo había agarrado. La cólera lamió su mente como una llama; la cólera soberbia y fría de un ente que no podía tolerar verse frustrado. Sintió que su poder crecía al romper los últimos lazos que le unían al cuerpo humano en la posada, y por fin captó triunfalmente que la elusiva presencia en el lago no era mortal.
Paredes de piedra gris fantásticamente iluminadas por fuego en la oscuridad. Las lenguas de fuego de la cólera que sentía Harry fueron de odio y desprecio al chocar el aura del majestuoso castillo con la suya propia; era enemiga de aquello en que él se había convertido, símbolo de su aborrecido enemigo, y solamente toda su fuerza de voluntad impidió que retrocediese asqueado.
No podía ver ningún detalle del castillo, pero no lo necesitaba: su imagen astral era suficiente. Podía oler el miedo, distinguir figuras corriendo despavoridas de un lugar a otro, obligo a su mente a ir más allá, hasta que lo encontró.
La furia acometió a Harry mientras su mente volvía al cuerpo que había dejado en la oscura habitación. Sus músculos se contrajeron y le hicieron ponerse en pie de un salto, y un aura negra cobró vida y resplandeció a su alrededor. No podía contener su ira; era demasiado fuerte, demasiado inhumana, incontrolable...,
Con un grito ahogado, se tambaleó hacia atrás y cayó sobre la cama, y cuando su cuerpo chocó con el jergón, algo pareció salir de su cráneo y desintegrarse con un ruido que no era ruido, una sensación discordante, mareante. Le dio vueltas la cabeza y se agarró a la almohada, buscando ansiosamente algo real y terreno que le sirviese de ancla. Después de unos momentos cesó el vértigo, aunque le dejó mareado y agotado. Lenta y dolorosamente, se sentó en la cama. No había estado preparado para el poder del odio primigenio que había surgido dentro de él al encontrarle, frente a Jeremy Potter y Albus Dumbledore.
Todavía aturdido y sin saber apenas lo que estaba haciendo, cogió su ropa y empezó a vestirse. Todo requería demasiado tiempo; tenía viva conciencia de que le estorbaban las limitaciones de un cuerpo físico, y el recuerdo del poder que, aunque dormido ahora, se escondía en su alma, le desgarraba.
Sería tan sencillo... Se detuvo, susurro unas palabras y apareció en su pecho una cadena de plata, acaricio el objeto con inusitada ternura y miro fijamente el inclús que tenía entre sus dedos, era un zafiro con una burbuja de aire adentro.
El poder del Fénix negro era una fuerza titánica. Con un horrorizado rechazo llegó pisando los talones de la idea, y Harry se espantó al darse cuenta de lo cerca que había estado de caer en la tentación. Con las secuelas de la fuerza de la oscuridad haciéndole cosquillas en la piel, había sentido resurgir antiguas afinidades; había deseado, pero no podía, lo había prometido, no estaba preparado se auto convenció. El poder oscuro le consumiría de inmediato, destruyendo todo a su paso.
Incluso para salvar a su padre?
Esta muda pregunta era tan insidiosa como engañosa. Usar su poder para salvar a su padre, de nada serviría, porque ya no habría poder que le detuviera. No debía dejarse llevar; ahora entendía porque su padre lo quería muy lejos de él, desde cuando había estado tramando inmiscuirse en Hogwarts? Aun quedaban muchos ases bajo la manga.
Lejos estaba Albus Dumbledore de imaginarse, que la intención de su padre era hacer algunos pequeños experimentos, aunque según su opinión aun no estaba listo para intentarlo; ahora era su obligación encontrar la solución a su próximo problema, bueno si es que su padre no triunfaba en la batalla que en ese momento se estaba librando en la Cámara de los Secretos.
Sus manos estaban más firmes cuando siguió vistiéndose. Aunque había desterrado las sus locas ideas, parecían reinar las tinieblas en su habitación; si no hubiese sabido que no podía ser, se habría imaginado que una presencia permanecía inmóvil en la sombra del último rincón, acechando; si podía poner su mente a tono casi podría convencerse de que no estaba enteramente solo.
Aun así no pudo deshacerse del manto oscuro que se adueño de sus ojos, en el momento en que el aura de su padre desaparecía de la faz de la tierra.
Fue a coger su camisa. Al dirigirse sin ruido a la puerta, se detuvo y sonrió hacia el oscuro y silencioso rincón, saliendo sin rumbo, cuando apenas se podía divisar una franja anaranjada en el horizonte en señal del amanecer.
&&&&&&
Aldhrik le sonrió falsamente a la mujer, cuando se retiro después de traer dos whiskys de fuego, el hombre frente a él temblaba ridículamente.
-Mi señor, que haremos?-pregunto angustiado
-Podrías dejar de temblar, me da asco tu debilidad- dijo sin emoción
-Pero… el Señor Oscuro e..esta
-Callate‼-dijo tomando de su vaso-Yo estaré a cargo de todo mientras mi padre vuelve-dijo con calma
-Volver-dijo escandalizado
-Si
-Pero…
-Me serás fiel?-la pregunta sorprendió al Ministro
-Si- Aldhrik le leyó la mente
-Bien-murmuro con su vista fija en el liquido rojizo- Eres mas inteligente de lo que pensé.-se mofo- Tu país seguirá con los mismos beneficios. El hombre soltó aire aliviado-Cambiando de tema, hiciste lo que te pedí.
-Si, señor-le dijo extendiendo un trozo de amarillento pergamino, en el estaba escrito el nombre de su próximo jefe en el Ministerio Británico.
Arthur Weasley, Departamento de uso incorrecto de artefactos muggles-leyó para si
-Un asqueroso amante de muggles-dijo el ministro-No pude conseguirle algo mejor
-Es suficiente Smith, la intención es pasar desapercibido-contesto Aldhrik
-Y también mande una carta a sus padres, informando su situación-las facciones de Aldhrik se tensaron- Están de acuerdo en que vuelva-el hombrecillo sonrió nervioso-Les dije que dentro de un par de días llegara por el aparato volador- Aldhrik le observo interrogante, el hombre le dio un pequeño ticket
-Por avión?-el viejo asintió-Bien-dijo con las entrañas quemándose-Tengo dos días para arreglar algunos asuntos
-Como los anteriores-pregunto temeroso, sabiendo de antemano que había sido demasiado audaz, Aldhrik frunció en ceño
-No, menos interesantes-sonrió
&&&&
La algarabía y la felicidad, imperaba en el mundo mágico, ellos festejaban a su héroe, al salvador. Y en el mundo muggle aspiraba por fin una tranquilidad que se vio menguada poco a poco desde hacia años, afectados por fenómenos naturales y raros sucesos causados por extrañas circunstancias.
Todo se debía a que el Lord Voldemort había muerto en manos Jeremy Potter; un chico de 17 años de cabellos castaños rojizos como su madre y ojos castaños oscuros como su padre. Había derrotado al mago tenebroso mas poderoso en el ultimo siglo con la ayuda de Albus Dumbledore¿suerte?, tal vez si pero que importaba ahora.
El sol había vuelto a resplandecer después de muchos años de oscuridad.
&&&
-Como esta?
-Descansando Albus, Lilly pide disculpas por no poder asistir a la reunión-dijo James Potter
-Es absolutamente comprensible James-respondió el Director de Hogwarts-Jeremy debe descansar, y quien si no su madre para cuidar de él
El timbre de Grimmauld Place chillo, por segunda ocasión esa noche y no iba a ser la última. Un hombre bajo corriendo las escaleras antes que el retrato escondido detrás de las cortinas empezara a armar jaleo. Por la puerta de la sala de reuniones apareció, Kingsley, Sturgis, Mundugus, Vance, Moody, Tonks, los Sres. Weasley. Tomaron sus respectivos asientos, aun faltaba magos que llegaron minutos después, el ultimo en llegar fue Severus Snape con su rostro pálido y sombrío como siempre, sus ojos negros como el carbón se posaron por unos segundos en los ojos de James sin expresión alguna.
Albus Dumbledore, hablo durante una hora, pasando por alto el cúmulo de emociones que se reflejaba en las miradas de algunos miembros de la Orden de Fénix, Explico como Lord Voldemort había logrado entrar a Hogwarts, a través de un alumno de Hupplepuff, aun no estaban claras las circunstancias y eso era preocupante tal parecía que el muchacho estaba bajo la imperius, pero el como estaba aun en el aire, se valieron de la Mano de la Gloria y de un armario de Hogwarts que descompuesto y que conectaba a una tienda en el callejón Knockturn.
Explico su ausencia durante el ataque, diciendo que se encontraba en el Cabeza de Puerco junto con un mortifago arrepentido el cual ofrecía sus servicios de espía, argumentando que tenía información valiosa. James y Sirus intercambiaron miradas de recelo, sabían a quien se refería sin necesidad que lo dijera. Les contó que saliendo su entrevista la marca tenebrosa se erguía sobre el castillo, dirigiéndose hacia allá, se había encontrado con la batalla que libraban en el recibidor del colegio, Longbottom, Lovegood, Bill, Ronald, Ginebra Weasley, Granger, Lupin, Tonks, Moody, Mcgonagall, y a Potter corriendo escaleras arriba siguiendo a un hombre encapuchado; paso entre el tumulto de magos y mortifagos. Los Potter y Voldemort desaparecieron en el cuarto de baño del tercer piso, cuando llego estaba vació, habían entrado a la Cámara Secreta, donde culmino la época oscura de Lord Voldemort en manos de Jeremy Potter por medio de un Avada Kedavra.
-Todo lo demás son detalles insignificantes-dijo con sus ojos perdidos en la nada
Detalles insignificantes
Desde aquella noche, numerosas dudas llenaban su cansada mente de preguntas sin respuesta. Se recargo por completo en el respaldo de su silla, escuchando sin escuchar, viendo sin ver. Acomodo sus lentes de media luna en el puente de su nariz aguileña. No podia dejar de pensar en lo que había dicho Peter Pettigrew esa noche
El Señor Tenebroso ha tomado medidas
Pero cuales?,
Si se había cumplido la profecía, Lord Voldemort había muerto a manos de su igual.
Tom Riddle no era tonto, definitivamente no lo era por ello de su reinado por tantos años y caer de esa forma?, casi entregándose a su Némesis Jeremy Potter yendo a enfrentarse a el de esa forma, no era su estilo; no debía pasar el hecho que Voldemort le dio muchas oportunidades al muchacho y que en ocasiones se había salvado por los pelos, Voldemort estaba jugando. Muchas veces rondaba la pregunta en su cabeza, el porque no había acabado con Potter.
Empujo hacia muy en el fondo sus dudas, dejando presente el hecho que Lord Voldemort estaba muerto, y que nadie regresaba de la muerte.
Suspiro cansado, a su lado Severus Snape le observaba con creciente curiosidad, Severus quito su mirada cuando noto que Dumbledore sentía su escrutinio, alzo la manga de su túnica negra y Albus observo la muy tenue marca de Voldemort en el pálido brazo del hombre nuevamente cruzaron miradas, las facciones del anciano se relajaron un poco.
