Tasty
Por los pasillos del instituto de Middleton caminaba una molesta Kim Possible aunque tratase de que su disconformidad no se viera reflejada en su rostro. Tanto en forma de calientes gotas de sudor como de un ligero rubor en sus mejillas. No podía evitar el preguntarse por qué no hizo nada para poder evitar esta situación pero cualquier posible respuesta daba lugar a un cúmulo de pensamientos en los que, inevitablemente, tenía que terminar por incluir a la culpable de su problema.
Una culpable que tenía nombre y apellidos… bueno, en realidad, solamente, era su nombre lo que sabía de ella. Y, parándose a pensar en ello, no pudo evitar el preguntarse si realmente sería su nombre o si se trataba de un apodo criminal o algo parecido. Pero, en estos momentos, era algo irrelevante porque cumplía con el propósito de cualquier nombre. Identificación, en este caso, de su principal problema.
Shego.
Era una suerte que pudiera realizar varias tareas al mismo tiempo que, en estos momentos, incluían el escuchar, y hablar, con Ron, controlar su problema y buscar una solución al mismo. Oops. Problema que ha dado un giro, no inesperado, pero que no llegaba en el mejor momento. Tal vez por eso mismo se le consideraba un problema. Porque nunca sabes cuándo hará su aparición… como Shego.
Un problema que hace surgir otros en consecuencia. Como si no tuviera suficientes en estos momentos. Un momento, ¿qué es lo que ha dicho Ron? Kim no podía comprender cómo alguien confundiría el que se te meta, retorcida, la braga por la raja del trasero con el quedarse atónita ante la presencia de un chico. Por mucho que, en este caso, ese chico fuera Josh Mankey.
La atención de Kim se centró en el cartel que Josh había colocado en la pared. Un baile, cierto, había un baile este viernes. Un momento perfecto para tratar de quitarse de la cabeza a cierta muchacha que no podría invitarla a ese baile. No que quisiera invitarla, por supuesto. ¿No se suponía que tenía que hacer algo para quitársela de la cabeza? Claro que ahora era algo más complicado porque también debía quitársela de su cuerpo. Y no lo entiendas como no es porque se debe a su actual problema con la ropa interior.
Cuando Shego le confesó que se encontraba curioseando con su ropa interior, Kim no podía haberse imaginado que, en vez de dejarla en su sitio como se lo había pedido, lo cuál, pensándolo en frío, resultaba un pensamiento de lo más ingenuo por su parte, si no que se la llevó toda. Braguitas y sujetadores dejándole, porque no se encontraban en su cuarto, las bragas, y sus recambios, que llevaba puesta durante el fallido viaje a un campeonato de cheerleaders que no existía.
¿Por qué no fue a comprar ropa interior nueva cuándo se encontró todas aquellas piezas de lencería fina en su cajón la noche en que regresó a casa? No podía ser porque quisiera llevarla puesta, principalmente porque se pasó gran parte de la noche en vela con su rostro totalmente ruborizado por la simple realidad de que, al día siguiente, debería ponerse dicha ropa interior, o no llevar ninguna.
Cierto. Había llegado a la conclusión de que, para poder librarse de Shego, iba a necesitar un novio. Y ahora que Ron parecía haber llegado a la, errónea, conclusión de que podía tener un cuelgue con Josh. ¿Por qué no aprovechar la posibilidad?
El problema era que Josh era un chico bastante popular y no le sería nada sencillo el lograr ir al baile con él. Pero también había otro problema en su apariencia que podía llegar a crear una nueva situación problemática inesperada.
Josh era rubio y con ojos azules. Si, todo un hottie pero que compartía cabello rubio y ojos azules con Tara. Su compañera en el grupo de cheerleaders y, agárrate a algo con fuerza, la novia de Ron. Por supuesto que, siendo amigos desde jardín de infancia, muchos pensaban, erróneamente, que Ron y ella eran una especie de novios no oficiales. ¿Y ahora qué Ron tenía una novia oficial iba ella a salir con alguien que, en apariencia, podía ser su propia Tara? Para eso habría salido con Tara o con Jessica pero no con Josh.
¿Y por qué no con Josh? No es que me gusten las chicas pero… ¡todo esto es culpa de Shego que no hace más que enredar con mi cabeza! Sin olvidar la braga que tengo metida en la raja de mi trasero en estos momentos.
Por supuesto que dicha braga tenía que hacerse notar, por suerte para Kim no para los demás, si no que, al moverse, la sentía allí en medio y esto la hacía ser más consciente de este hecho por lo que su preocupación por lograr que no se notase su problema interior hizo que no le fuera posible el formar frases completas, o coherentes, con las que pedirle a Josh que fuera su pareja para el baile.
Y ahora tenía que escuchar a Ron hablando sobre su, aparente, incapacidad para hablar con Josh porque, ¿y de dónde ha salido?, tenía un cuelgue con el muchacho. Si eso fuera cierto entonces su cabeza no estaría llena de imágenes de cierta sexy criminal de pálido, pero atractivo, rostro y larga melena azabache que resultaba ser lo más suave y dúctil que sus dedos jamás hubieran llegado a tocar, mucho menos deslizándose por ella.
¿Es qué se había levantado con el pie izquierdo o algo parecido? El que tratase de ir al baño para poder sacarse las bragas de la raja y la presencia de Mr. Barkin se lo impidiera, porque llegaría tarde a clase por culpa de su fallido intento de pedirle una cita a Josh, dejaba claro que si se debió haber levantado con ambos pies izquierdos porque con uno solo era imposible tanta desgracia seguida.
Las clases resultaron una lenta tortura en las que siempre le estuvo acompañando una imagen de Shego, desnuda y sobre su cama, alentándola a tomar su lugar junto a ella, ¿o era sobre ella? Era difícil de decir por la falta de riego sanguíneo en su cerebro.
Hasta que las clases acabaron, y era el turno a las prácticas de cheerleader, todos sus intentos por solucionar su situación con sus bragas o, dicho de otra manera, la situación de sus bragas, siempre fueron abortados por las más variadas y, a veces, surrealistas interrupciones.
No pudo evitarlo pero, cuando se cambió de bragas, soltó un suspiro de alivio que, desgraciadamente, no pasó desapercibido por sus compañeras. Aunque solamente Bonnie realizó un comentario al respecto. Como siempre.
—¿Quién lo habría dicho de la goodie goodie de Kim Possible? Siempre actuando como una santurrona que no ha roto un plato. ¿Un regalo de tu novia?— el veneno de su voz estaba logrando que Kim se pensase si hacerla callar de una manera no apropiada. Una manera… Shego—. Ya sabes qué, cuando alguien regala ese tipo de lencería es porque…
—Sabe que tengo el cuerpo para lucirlo sin problemas— la interrumpió Kim llevando una dulce, y peligrosa, sonrisa en sus labios antes de dirigirle una apenada mirada a Bonnie, bastante compasiva—. Otras, en cambio, deben conformarse con algo de tacto de esparto. En fin, quién tiene cuerpo puede lucirlo— le espetó Kim antes de darle la espalda a Bonnie—. Vamos chicas. Hoy realizaremos un ensayo completo de partido.
A pesar de las pullas por parte de Bonnie, en los vestuarios, la réplica de Kim la dejó totalmente sumisa durante el entrenamiento. Tanto que casi parecía como si la hubieran cambiado por una versión amable de ella. Por supuesto que la felicidad de semejante momento no iba a durar para siempre, pero Kim se conformaría con que se extendiera hasta el final del entrenamiento. Su petición fue escuchada pero, a cambio, también pensó en sus propias palabras y como, con ninguna de ellas, había llegado a negar el que Shego fuera su novia.
Pero no lo es. No entiendo cómo puede resultarme tan difícil negar algo que es mentira. "¿Oi, es esa criminal buscada por la justicia tu novia?" y entonces solamente debes responder que no. ¿Ves? No es tan difícil.
—Igualito a mi vida— murmuró para si Kim antes de que sonase el kimmunicador—. What's the sitch?
—Admítelo, princess— dijo la sonriente imagen de Shego desde la pantalla del kimmunicador—. Sabías que era yo y por eso te has puesto el uniforme.
Demasiado pronto y luego de un día demasiado tenso para enfrentarse a Shego, sin olvidarse del asunto de su ropa interior. Por eso mismo no se la podría juzgar, si uno supiera de todos los condicionantes de su reacción, cuando cortó la transmisión del kimmunicador.
Una vez la pantalla reflejaba el rostro de la propia Kim, esta pudo comprobar el gesto de auténtica sorpresa en el mismo. Le había colgado a Shego, lo que supuestamente estaba bien y era lo correcto, pero al instante de haberlo hecho ya lo estaba lamentando, lo que, en teoría, no podía ser porque iba en contra de la misma acción. ¿Cómo podían ser correctas ambas posturas?
¿Y estaba bien el que estuviera nerviosa esperando a que Shego volviera a llamar?
Fueron los dos minutos más largos de su vida. Era imposible narrar ciento veinte segundos vividos por ella que la hubieran hecho sentir tan angustiada y mal consigo mismo por haber actuado de una manera imprudente y sin pensar. Pero esto mismo también iba en contra de sus propias acciones de este día respecto a sus intentos por pedirle a Josh para ir al baile del viernes.
¿Quién era una buena persona? Josh lo era.
¿Quién era una criminal buscada en más de, ahora, doce países? Shego lo era.
Pero Shego está buena, ¿no debería contar eso? Kim, me parece que tú no estás muy bien últimamente. Tal vez también tuvieras una melliza pero tu cuerpo la asimiló antes de que pudiera desarrollarse y ahora tienes dos personalidades que… ¡ahora está claro que has pasado demasiados años junto a Ron!
Cuando el kimmunicador volvió a sonar no dejó ni que terminase el aviso de llamada antes de abrir la comunicación. Por fortuna para ella, su lengua no fue tan rápida y no dijo nada respecto a la persona que había esperado que se encontrase al otro lado de la línea en vez de quién estaba en estos momentos.
Unos tensos segundos pasaron sin que ninguno dijera nada mientras Kim trataba de cambiar su rostro de ansiedad por uno más calmado y Wade se recuperaba de la sorpresa por la rapidez por parte de Kim al contestar con un rostro ansioso.
—Hey, Wade.
—Si, hola, Kim. Llamaba para avisarte que Drakken y Shego han entrado en una fábrica perteneciente al grupo Nakasumi en Tokio. El transporte te espera fuera.
—Please and thank you!
Muy bien, por lo menos, en esta ocasión, no tendría que enfrentarse a Shego vistiendo su uniforme de animadora. Claro que también tenía la duda de cómo pudieron pasar de una llamada por su parte a recibir una de Wade avisándole del allanamiento de una fábrica en Tokio.
—Bueno, se lo preguntaré si tengo la oportunidad— aunque, pensándolo mejor—. O no, porque eso solamente complicará nuestra, ya, complicada relación. Y con lo de relación me refiero a ella como criminal y yo como heroína.
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De camino a Tokio, viajando en el jet privado de la cantante pop Britina, Kim no estaba de muy buen humor. Y no le ayudaba nada el que Ron le estuviera pidiendo unas fotos firmadas para Tara, o que Rufus estuviera ocupado, mientras tanto, en comerse todos los cacahuetes.
Por supuesto que todo tenía una razón de ser, y no fue la que Ron le dijo a Britina porque, si de algo estaba segura, era que su mal modo no se debía a no haberle podido pedir a Josh que fuera su cita para el baile del viernes. No, era algo, por mucho que pudiera ser imposible de creer, bastante más injusto.
—Kim, ¿puedo preguntarte algo?
Kim sabía que Britina no tenía la culpa de nada y sería muy egoísta por su parte el pagarlo con ella. Por eso mismo puso una sonrisa en su rostro.
—Por supuesto.
—¿Por qué vas a luchar contra el crimen en un uniforme de animadora?— la sonrisa se hizo mucho más difícil de mantener. Lo mismo que su calma—. ¿No te resultará algo complicado? Ya sabes, con esa faldita tan corta y al vuelo…
—I can do anything!
Y, por supuesto, el mundo parecía querer jugar en su contra porque no podía explicarse de otra manera el que tuviera todos sus uniformes, la ropa que utiliza en sus misiones, no los de animadora, lavándose al mismo tiempo.
¿En qué estaba pensando para que se acumulasen los lavados?— una mirada esmeralda con sonrisa maliciosa fue la respuesta—. Claro, por supuesto que si.
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ENDorFIN
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Los problemas de Kim con las acciones de Shego resultaron algo personales, sin olvidarse lo de íntimas. Se mirasen por dónde se mirasen. Claro que menuda reacción por parte de Shego al hecho de que Kim le hubiera colgado… ¿o no fue por eso?
REVIEWS.
REVIEWS.
Nos leemos.^^
