Escocia 2
Escocia se encuentra a su madre en lo alto de las escaleras.
—¡Oh, Alba!
—Ah... m-mum...
Britania sonríe un poco aunque frunce el ceño.
—Ni creas que no me enteré que te hiciste la loca abajo para no saludarme —protesta. La menor pone los ojos en blanco.
—Pues ahora voy a hacerme la loca para no despedirme.
—¿Te vas? —pregunta algo decepcionada.
—Eso suele hacer la gente después de despedirse
—¡Oh, pero si no te he visto! ¿Cómo estás?
—Eh...
—No es una pregunta tan difícil... Estaba pensando en ir a visitarte en un par de semanas.
—No lo hagas, estoy mal, el médico me ha diagnosticado una rara enfermedad terminal súper contagiosa.
Britania hace los ojos en blanco pero... sonríe.
—Por como vi de GUARRA tu casa la última vez, no me extraña.
—Seh... es lo que tiene. Guarritis Aguda, se llama.
—Me arriesgaré igual... tengo unos días libres en la escuela y...
—Naaaah, no hace falta.
Britania parpadea y cambia el peso de pie porque en realidad es que no hace falta, es que quiere ir a casa porque en Roma hace un calor infernal y... bueno, su casa es su casa, pero prefiere toda la vida ir con Escocia que a casa de Inglaterra.
—Sólo unos días, a ver que todo esté en orden.
—Ve... con Cymru, él necesita más que nunca ahora del amor de una madre.
—Me parece que tú lo necesitas más que nadie —se ríe.
—Sorry?
—¡Con esa enfermedad tan tremenda y contagiosa que tienes!
—No, no, es mejor que no te contagie.
—Albaaaaa —protesta y la otra se ríe —. ¿Puedo ir o no? —sí, a ti te lo pide. Debes ser la única.
—Ehm... llámame y te digo —suspira derrotada. Britania sonríe agradecida.
—¿Se va Eire también?
—No, puedes ir a ser su peor pesadilla.
—Dramático. Y tú... ¿Cómo te vas a ir?
—Andando —se encoge de hombros.
—¿Así sola? ¿No puedes quedarte un rato más? ¿Por qué te vas?
—He drogado a una tía y voy a tirármela en un motel de mala muerte —suelta. Britania levanta las cejas hasta el techo.
—¿A quién?
—A una guarra, está ahí abajo en el sofá.
—Es en... ¿en serio? Pero... o sea... ¿la conociste aquí? ¡Ten cuidado!
—No te preocupes, ella es la que está en peligro.
—What?
—You know —se encoge de hombros y llega arriba de las escaleras.
—Tampoco quiero que te metas en problemas, y sé bien que te puedes cuidar sola, sólo...
—Bye, mum —responde como declaración de intenciones.
Britania hace los ojos en blanco y le saca la lengua y evidentemente lo primero que hace es ir a la sala a ESPIAR. Escocia se ríe, subiendo igual.
Aprovecha, buscando el bolso de Bélgica sin saber cuál es, para desvalijar abrigos y bolsos del resto. También les roba TODOS los condones a sus hermanos, Galia y Seychelles sólo por joder.
Gales dice que duda mucho que encuentre condones con Galia. Pero a Irlanda sí le dará un infarto.
En la bolsa, claro está, están esas cosas tan femeninas que usa Bélgica por ahora... especialmente cuando va a ver a Francia (perfume, labial, polvos para la nariz...), las llaves del coche y de la casa, un libro de vikingos, un tampón (por si acaso), mentas para el aliento, un costurero.
Levanta una ceja con el costurero, aunque se prueba el labial. Es rojo pasión y siente que le queda como si fuera una puta y le hace mucha gracia. También hay un gas pimienta que le regaló Romanito para defenderse de británicos como tú.
Lo vuelve a dejar todo, aunque puede que robe el libro. Deberías, Escocia, vas a morir de la risa.
Britania por su parte se acerca a Bélgica y nota que está COMPLETAMENTE dormida... hasta ronca. Levanta una ceja porque... ¿de verdad se va a llevar a esta mujer a tirársela? Parece bastante literal que la va a tirar en... la cama quizás.
Bélgica dice que no la molesten, que sólo está descansando un poquito los ojos. Claro, claro. ¡Sí! ¡Y además ella no bebió tantooo!
Sí que lo hizo.
¡No! ¡De verdad que no! ¡Qué Escocia no mienta! Aunque ella no lo sabe... Mañana va a estar aún más.
Al final baja con el bolso y debe verla ahí dormida, aunque roncando menos porque Britania la ha movido un poco, quizás le hizo cosquillas en la nariz.
—Mum! ¡Largo! —aun lleva los labios pintados.
—Whaaaat? Si está dorm... ¡¿Eso es pinta labios?!
La escocesa mete los labios para dentro, sonrojándose. Britania le sonríe.
—¡Ha!
—What? —intenta que no le salgan los labios.
—¿Te has pintado los labios para... seducir a esta chica?
—Nah —se ríe e igual se sonroja.
—Pues crudo que lo tienes, está DORMIDA.
—Ya lo sé, la he drogado —responde acercando a mirar igual.
—¡¿La drogaste? ¡¿Tú?!
—Sep —la levanta y se la echa a la espalda.
—¡¿Y qué vas a hacer ahora?! Alba... ¿Estás... raptando a una chica?
—Nop —se va hacia la puerta.
—¡¿Entonces?! —la sigue.
—La estoy raptando, luego voy a robarla, violarla y tal vez mutilarla para vender sus órganos en el mercado negro —saca las llaves para ver que coche es que se abre.
—No seas idiota, ¿sabe ella que te la llevas?
—¿Crees que me dejaría si lo supiera?
—¿No... sé?
—German, of course —pone los ojos en blanco cuando ve qué coche se abre y se dirige ahí.
—Albaaaaa.
—Whaaaaaat? —protesta abriendo la puerta para ponerla en el copiloto.
—No hagas nada demasiado idiota.
—Eso no puedo prometerlo.
—Bueno... Entonces que no te atrapen —sonríe igual.
Ahí sí sonríe, yendo a darle la vuelta al coche. Britania la despide con la mano.
Escocia se lleva a Bélgica conduciendo y piensa que no sabe donde vive, aunque podría verlo con su identificación... y luego desvalijarle la casa... Pero... le da palo conducir hasta Bruselas, así que decide mejor hacer algo mucho más divertido e ir a algún buen hotel de París.
Entonces pedir un cuarto doble, subirla a la habitación y sacarle algunas fotos desnuda con su propio teléfono... con ambos teléfonos. Y mandarlas al parlamento europeo para chantajearla.
Luego, ya que estamos sacar algunas más con su cabecita rubia puesta entre sus piernas como si estuviera haciéndole algo divertido para mandársela a Gales... y para que se escandalice. Dejarle algunas marcas de pintalabios rojo por todo el cuerpo y luego dejarla dormida sobre la cama, largándose con su dinero, sus bragas y su libro de Vikingos.
Francia estaría orgulloso si no fuera Bélgica porque es así algo muy... Para chantajear a la gente. Aunque sugeriría que en vez de ponerle su cabecita ahí inconsciente se la pusiera consciente.
De momento la idea es que Gales... y ella piensen que ha pasado.
No va a quererte volver a ver NUNCA... Hasta que llegues al parlamento europeo y se muera. Es que además va a estar SEGURA de que lo que quieres es chantajearla. Además de que no va a poder recordar NADA de lo que hicieron supuestamente.
Se va a pasar una semana escondida sin hablar con nadie... Además va a robarle, ¿verdad? ¿Sólo el dinero? ¡Escociaaaaa, qué modos son esos de ligar!
Porque va a ir descubriendo poco a poco todo lo que ha ocurrido, despertando primero en un lugar raro, notándose a sí misma... desnuda. Morirse de vergüenza parte a. Buscar a alguien en el cuarto y notar que está sola gracias a dios... Levantarse mareada aún a mear y notar que sí que tiene marcas de pintalabios en lugares... Impropios. Morirse de vergüenza parte b. Esa es justo la idea.
Estarse al menos una hora en la ducha tallándose cada beso y tratando de recordar en qué maldito momento se los dio (y mira que hay unos en zonas que DEBERÍA recordar.) Lo más lejos que recuerda y con algunos trabajos es haber hablado mucho con esta chica... de cosas raras que ella no habría hablado con una desconocida... Y haber concluido que se irían juntas a su casa porque iba a llevarla.
¡A su casa! No se acuerda de NADA después (¡menos de esto!) y sigue sin entender cómo es que puede no acordarse de casi nada con lo poquito que bebió.
Siguiente paso será lamentarse un poquito que hace mucho, mucho tiempo que no tenía intimidad con nadie y no hacía esto y por una vez que ocurría tenía que hacer el idiota y no acordarse de nada. Piensa en ello mientras sale de la ducha y busca su teléfono para buscar OBSESIVAMENTE en Internet a Escocia hasta aprenderse cada pequeño detalle de su existencia. Con casi miedo va a ver si hizo alguna llamada a alguien sin acordarse, o mandó algún mensaje.
Se supone que no sabe que es Escocia... Pero se acuerda de que era... La chica árbol. Creo que no llega siquiera a intentar buscarla. De hecho, quizás se acuerde más de eso que de que era hermana de Inglaterra. TODO ESTÁ MUY CONFUSOOOOOO. Pues espera que vea las fotos
Puede que se haga bolita en la cama un rato (aún sin ver las fotos, al menos no había llamadas ni mensajes), MUERTA de vergüenza jurando no volver a beber ni siquiera cerveza NUNCA MÁS. A saber Dios que otras cosas pudo haber hecho en ese estado... ella era una chica responsable a la que NUNCA le pasaban esas cosas. ¡Ni siquiera recordaba su nombre!
De hecho no recordaba ni siquiera qué tanto habían hablado EN LA FIESTA... cómo había conseguido llegar aquí y que le diera esos beeeesos. Aunque sí recordaba su sonrisa, y que estaba loca.
Al fin va a decidir movérsele irse a casa incapaz de enfrentar a NADIE a pesar de si tener varias llamadas perdidas de Romano y mensajes de "¿dónde estás?" y "¿estás bien?" que contesta con vagas respuestas como "me empezó a doler la cabeza y me fui a casa", sintiéndose PATÉTICA y muy avergonzada al tener que ponerse el estúpido vestido manchado con vino aún... Sin bragas.
Las buscará como una LOCA por una hora hasta darse cuenta de que definitivamente no están deseando no haberlas perdido antes de llegar aquí. No le queda más que ir a hacer checkout roja como un foco sintiendo que TODOS saben lo que ocurrió y, peor aún, todos con su vista de rayos x pueden ver que NO TRAE BRAGAS. Además es un hotel de lujo y ella, Bélgica, está saliendo de ahí casi como una puta. Sin equipaje y sin nada.
Además dejó en recepción el nombre de Bélgica, pagó con su tarjeta.
Se quiere morir por enésima vez cuando notar que no trae tampoco efectivo (que quería pagar en efectivo y no dejar rastro de esto) ... Y mira que ayer traía, si fue el viernes al cajero. Atontada aún olvida este asunto momentáneamente cuando el chico de recepción la saluda por su nombre y le explica que la habitación la cargarán a su tarjeta de crédito.
Ahí se quiere morir por enésima-más-una veces saliendo casi corriendo y pidiendo con terror su coche volviendo a pensar en el dinero. ¿Lo habrían gastado? O quizás... Se lo habría robado (se sonroja al decirse a sí misma "como tus bragas"). Duda sin estar segura de nada aliviándose al ver que traen su coche y está entero.
Conduce a casa tremendame avergonzada, riñéndose pensando una y mil veces que justo por eso ella no hace estas cosas, ni se tira a gente de tinder (recuerda ahí que la chica pelirroja sí lo hace...) y que ella es una mujer respetable.
Al final, en casa, ejem con bragas, se siente otra vez un poquito mejor y consigue más o menos poner en orden su vergüenza e ir a trabajar normalmente el lunes siguiente.
Y no va a ser hasta el martes o miércoles que, estando en una bastante tensa y larga reunión con Alemania, a media reunión, ya cansada, intente mandarle una foto de un gato o de un meme a su grupo de amigas del trabajo... Y va a darle un INFARTO cuando vea que en vez de la ultima foto de un gatito que guardó ella vea una foto de sí misma desnuda y entre la piernas de la chica. Es que va a morirse.
Deja a Alemania a la mitad de una idea excusándose para ir al baño a MORIRSE, mirando las fotos con horror y pensando que además SEGURO va a chantajearla eternamente con ello y va a aparecer en tres meses pidiéndole dinero para no poner esa otra foto en la que está completamente desnuda en un edificio frente al parlamento europeo.
Toda, toda su carrera estaría arruinada si no pagaba. Alemania no volvería a confiar en ella nunca, todos la llamarían puta. Creo que hasta lloriquea un poco instalada en el drama latino. Eso es.
Valora meterse a un grupo de Alcohólicos Anónimos para que nunca, nunca vuelva a pasarle. Desde luego llega a casa y las cervezas le LLAMAN desde el refrigerador.
—Belgiqueeee, Belgiqueeeee —llaman las cervezas.
—¡Noooo! ¡Ustedes y yo hemos terminado! —azota la puerta del refrigerador.
Media hora más tarde se ha bebido una al menos. Y quizás, sólo quizás... Más tarde se toquetee un poco con la foto de ella entre las piernas de Escocia. ¡Bélgica dice que tú y ella también han terminado!
Dice que ya bastante de sus intimidades saben, que le toca a Escocia.
oxOXOxo
Ahí se planta ella frente al parlamento Europeo con una ropa un poco menos punk, que consiste en los tejanos menos rotos que tiene y una camisa blanca con una bufanda de cuadros escoceses. Sus botas también son un poco menos pesadas.
Suspira porque ha venido a negociar por su independencia, a saber qué pasaría con la unión europea, política y económicamente si acaso lo logrará. Y le anuncian, claro, como Escocia.
Eso es. Se pasa la mano por el pelo, un poco nerviosa porque ella sí recuerda quién es Bélgica, pero bueno, no tiene porque ser tan mala, ni sabe que ella la drogó como para que se cierre en banda.
Bélgica toma su café tranquilamente en medio de un día con demasiadas entrevistas una tras otra. Su secretaria le había dicho que esta era la última y le había pasado la agenda y los archivos tan sólo unos minutos antes de que se personara Escocia. Había leído rápido lo que pretendían hablar y visto los números acordados con Alemania. Bien. Sabía que tenía que hacer.
O al menos eso creía. Que decir, que lo decir, que no prometer.
La hacen pasar a una sala de reuniones... y esperar un buen rato, así que para cuando la belga llega, está con la cabeza echada atrás y jugando con un bolígrafo a sostenerlo entre el labio y la nariz.
Lo que hace que de buenas a primeras la belga no le reconozca. Cierra la puerta de la sala de juntas mirándole de reojo y acercándose al escritorio.
—Buenas tardes.
La pelirroja suelta el lápiz, incorporándose y sonríe un poco, sonrojándose culpablemente de modo automático.
—Ah, ehm... hello.
Bélgica que además traía hoy la idea en la cabeza de que Escocia era un hombre se queda PETRIFICADA al mirarla. Se le cae la libreta, los papeles y hasta el teléfono de las manos. La escocesa levanta las cejas.
—¿Q-Qué haces tú... a-aquí? —se sonroja un montón.
—¡Ah! ¡Es verdad! ¡Belgium eres tú! —se ríe e igual se sonroja un poco un poco más, de hecho.
—No, ¡¿es que qué haces aquí?! —susurra enfadada agachándose a recoger sus cosas—. ¡Tengo una cita con alguien! ¿Cómo entraste?
—¿Eh? Por la puerta, desde luego.
—¡No puedes estar aquí! —recoge todo, HISTÉRICA—. No vas a sacarme dinero así.
—What?
—Tienes que irte o llamaré a... Alguien —pone las cosas en la mesa desordenadamente. Escocia las mira y luego a ella.
—What? Why?
—Porque tengo una cita con Ecosse y... —cuando se escucha a sí misma recuerda una cosa importante de ese día fatídico. Había hablado de ELLA. Con Romano. Antes de todo. Palidece aún agachada en el suelo—, tú eres... Ecosse.
—Se pronuncia Alba en gaélico escocés... ¿sabes? Como el árbol —sonríe tranquilamente. La rubia gira la cara y se sonroja un MONTÓN, deseando que se la trague la tierra.
—Cielos... —susurra incapaz de decir nada más, ahora tomándose unos momentos para no tener que salir de debajo de la mesa y enfrentarla... Al final lo hace levantando la cara y mirándola.
La británica le sonríe y Bélgica hace su mayor esfuerzo por calmarse pero hasta le tiemblan un poco las manos. Organiza sus papeles desviando la mirada a ellos sin sonreír de vuelta.
—Eh... B-Bueno, tengo la agenda por aquí.
—What?
—De la... Junta.
—Ah... yes.
La pelirroja se revuelve apretando los ojos avergonzada, tratando de concentrarse y deseando que ella no diga NADA de lo que ocurrió
—Aunque... —empieza y Bélgica levanta la vista a mirarla—. Bueno, esto es un poco incómodo, ¿no?
—E-Esto es puramente profesional... —traga saliva.
—Por eso es que es incomodo, creo que algo más informal... no sé —sonríe un poquito. La belga se humedece los labios.
—Quizás sea mejor salir.
—Oh... ¿S-Salir?
—Por un café, no vas a hacerme una escena rara aquí.
—¿Eh? —frunce el ceño con eso, cambiándole la cara porque eso había sonado un poco como pedirle una cita.
—Vamos a... Vamos a hablar informalmente afuera.
—¿De qué va eso de que no te monte una escena?
—Por favor vamos afuera.
—No, ¿crees que no seré lo bastante... civilizada para hablar aquí?
—No, creo que no quiero que todo el mundo escuche.
—¿Escuche qué?
—No sé, lo que sea que me vas a decir —aprieta los ojos.
—Oye, tía, ¿pero qué coño pasa contigo? —tan agresiva. Bélgica cierra la boca y la mira casi asustada con la agresividad—. What? —insiste, enfadada.
—No entiendo bien que pasó y es vergonzoso e incómodo... Preferirá hablar de eso en un lugar menos formal.
—Parece que lo que tengas miedo es que monte una escena y sinceramente cada vez me apetece más.
—¿Por qué?
—Me jode muchísimo que la gente me juzgue así.
—¿Que te juzgue? ¿Yo a ti? ¡A mí me jode mucho, mucho más que tú tengas el control para joderme COMPLETAMENTE juzgando un solo hecho!
—What? ¡Yo no he dicho que vaya a joderte!
Bélgica respira profundamente.
—Pues vienes aquí con... Tu sonrisa y... Las fotos. ¿No vas a joderme?
—No pensaba, pero cada vez creo que lo mereces más —escupe. La rubia se pellizca el puente de la nariz.
—D-Desperté y no estabas, y...
—¿Y?
—No lo sé, entre en pánico porque había fotos y... —es que los niveles de sonrojo...
—Ah, seh, las fotos... —vuelve a sonreír un poco. Bélgica aprieta los ojos.
—L-Las fotos. ¿Qué esperas que piense con eso? Ni siquiera recordaba tu nombre —confiesa y la mira.
—No sé, fue una broma —se encoge de hombros.
—Te propongo una cosa... ¿Podríamos tener esta junta sin siquiera mencionar el tema y luego ir, comer y... hablar de ello?
—¿Lo que quieres es... salir? ¿Salir como?
—Por la puerta —responde sonriendo por primera vez en todo este rato. Escocia levanta las cejas y sonríe un poco, porque eso le ha caído bien.
—Vale.
Bélgica traga saliva y sonríe un poco también, pensando para sí que... Esta loca. Es decir, ¿había invitado a comer a esta chica? ¿DE VERDAD? ¿Después de... eso? ¿Y de que le amenazara con hacer una escena y eso? Organiza los papeles.
—V-Vamos a ver...
—¿Ajá?
—Tu independencia es el tema principal de esta... Reunión —toma un papel.
—Yes —de repente se pone seria.
—Es un tema complicado... No estamos especialmente a favor de la idea —se pasa una mano por el pelo poniéndoselo detrás de la oreja revisando unos papeles—. Como sabes estamos mucho más a favor de la unión que de la separación.
La británica pone los ojos en blanco.
—Aunque sí estás aquí tampoco debes estar tan interesada en la separación.
—Sólo quiero saber qué pasaría.
—He leído también lo que has enviado y noto que estás segura de que pasarás directamente a la unión.
—¿No debería?
—Sí, aunque Germany opina y creo que estoy de acuerdo con él, que eso no depende solamente de ti sino del resto de la UE. Eso quería discutir contigo. ¿Cómo es tu relación con el resto?
—Ah, estás de acuerdo con Germany... ¿cómo es que no me sorprende?
—¿Q-Qué? —parpadea. La escocesa sonríe de lado y Bélgica se sonroja—. Me refiero a que lo que dice es sensato.
—Te refieres a que te lo quieres tirar... y está bien, no pasa nada.
—¡No me lo quiero tirar! —chilla.
—Me lo dijiste el otro día tú misma.
—Yo no te dije... Yo... ¡Si no íbamos a hablar del tema!
—Lo que pasa es que veo que voy a tener que hablar con él directamente...
—¿Perdón? —frunce el ceño con eso.
—Es decir... si tú sólo vas a decirme lo que él.
—¡Te estoy diciendo lo que en consenso decidimos después de discutirlo y valorarlo, no es como que sólo esté repitiendo su opinión!
—Vale, vale... aunque aun pienso que deberías ponerte más escote en esas reuniones con él.
—¿Podrías callarte la boca y volver a este asunto? —responde repentinamente más agresiva—. Yo pienso que deberías empezar a ser menos arisca si quieres el día que seas independiente, que la Unión Europea te reconozca.
Escocia levanta las cejas sin haberse esperado eso.
—¡Esto no es sólo de malditos números, es de buenas conexiones! —sigue muy apasionada.
—Ok, ok, i'm sorry, no quería decir que tú no pensaras por ti misma —levanta las manos, cediendo, de nuevo positivamente impresionada con esto.
—Gracias —responde bajándole a la agresividad y tomando aire otra vez, sin saber por qué le ha empezado casi a vomitar pensamientos encima.
—Aun así, de todos modos la que manda eres tú, él sólo es otro país de la Unión, como podría ser France, Italy or my brother.
—Tampoco es así del todo, en realidad yo soy otro país más también... Sólo algunas responsabilidades administrativas... —hace los ojos en blanco y se ríe de nuevo—. Vale, quizás sí un poco mando yo.
—Así que al final... la jefa me odia —sonríe un poco orgullosa de ello.
—Llevo días odiándote bastante, en realidad —se vuelve a acomodar el pelo.
—Entonces... debo decir que prefiero tener la otra reunión primero, porque al final, tu idea de mí puede afectar a este tema que es muy importante para mí.
—Ahora quien juzga a quien... Me crees incapaz de ser objetiva.
—No, pero llegará un punto que intervendrá tu opinión personal, estoy segura. Que Germany te preguntará como me ves y si confías en mí... más allá de mis números y datos... y ahí es donde voy a estar jodida.
Bélgica se relaja un poco al notar que, en sí... Acaba de obtener algo con lo cual eliminar cualquier oportunidad de chantaje.
—Let's go. Todo esto empieza a ser como un elefante a la mitad de la sala de reuniones. Por una vez estoy de acuerdo contigo —extiende la mano para que le dé su hoja.
La pelirroja sonríe y lo que le da es su mano. Bélgica se sonroja al notarlo quedándose algo inmóvil, porque además llevaba días pensando en el MONSTRUO depredador de chicas borrachas que era, y en sí... ahora la tenía de la mano.
Se la estrecha y luego la suelta en señal de acuerdo, pero el problema es que Bélgica no la deja ir. Escocia levanta las cejas y mira las manos. La belga le hace un suave cariño instintivo antes de notar que le está reteniendo.
Escocia se sonroja más. Bélgica la suelta, sonrojándose también y organizando sus papeles, sin mirarla.
—Ehm...
Bélgica la mira, mas la británica aparta la mirada, nerviosa, empezando a recoger lo suyo. La rubia se queda mirándole unos segundos hasta que la imagen de la foto con su cara entre sus piernas hace que tenga que sonrojarse aún más y girar la cara.
—V-Voy por mi bolso. Espera aquí afuera.
La pelirroja asiente y Bélgica sale CORRIENDO súper nerviosa a su despacho. Y ahí se queda Escocia, pasándose una mano por el pelo y volviendo a ver las fotos, ¿por qué no?
Bélgica se taaaaaarda un bueeeeen rato como buena latina así que puede que la escocesa vaya a buscarla. Pues le terminan por decir dónde está su oficina... Y ahí se acerca, sonriendo.
Ella se está empolvando la nariz y peinando un poco, poniendo perfume y preguntándose por qué se está arreglando como si esto fuera una puta cita con la chica que la había embaucado.
—¿Estás planeando escapar por la ventana? —pregunta bromeando y se queda un poco pillada al notar que parece estarse maquillando. Bélgica es que da un salto y le sale la raya del delineado completamente MAL—. ¿Qué haces?
—¿Qué haces aquí? —se sonroja.
—Venía a buscarte, estás tardando...
—Sólo estaba... Es que tengo... Me... Entró algo al ojo y tenía que retocarme.
—Oh... oh. E-entiendo.
—Debías esperarme allá —se arregla el ojo lo más que puede, nerviosa y no le queda más que pintarse el otro también, roja como tomate.
—Ehm... bueno.
—Tú no te maquillas mucho por lo que veo... —guarda el espejo y se levanta para irse.
—Nah. De hecho te robé el pintalabios.
Bélgica la mira... Y recuerda el pintalabios sobre su piel. Escocia sonríe un poco sonrojada, guardándose las manos en los bolsillos.
—Ya decía yo... No es lo único que te robaste —susurra sonrojadita, sin mirarla.
—¿Eh?
—Te robaste no sólo el pintalabios.
—¿Qué más me robé? —sale a su lado. La rubia traga saliva aún sin mirarla.
—Las bragas.
—¡Ah! Yes... y tu libro de vikingos, es la leche.
—¡¿Qué?! —la mira porque además es súper cínica.
—Me reí un montón.
—¡¿Por qué te robaste mis cosas?! ¿Te llevaste mi dinero también?
—Sí, pero eso fue por... eh... te lo contaré después.
—¡Joder! ¡Ahora me dirás que vendiste mis fotos a una revista también por no sé qué! ¡¿Qué me contaras luego?! —se detiene de caminar.
—Nah, nah, sólo... nah —aprieta los ojos.
—¿Sólo...? —la mira con cara de circunstancias.
—Es que te vas a enfadar muchísimo conmigo.
Bélgica aprieta los ojos y empieza a caminar otra vez.
—Dime.
—Promete que antes de ponerte histérica... dejarás que me explique.
—Y una vez que me expliques, si es como para que me ponga histérica... ¿Qué? —traga saliva. Escocia aprieta los ojos—. Como sea quiero saberlo, cuéntame. Cuéntame y te prometo que dejaré que te expliques antes de matarte.
—Vale... pero mejor salgamos de aquí primero.
Asiente caminando hacia la puerta sin decir nada más, nerviosa, empezando a hacerse una historia larga y truculenta. Escocia piensa que no va a volver hablarle jamás y tal vez ahora sí la golpee, pero... no puede no decírselo.
No es hasta que sentadas en el restaurante que Bélgica vuelve a mirarla con el ceño fruncido y la pelirroja aprieta los ojos.
—Estoy imaginando un montón de cosas HORRIBLES, te lo advierto.
—¿Cómo cuáles?
—Non. Mejor dime.
—Well... la verdad es que estabas siendo... un grano en el culo en la fiesta, súper insoportable y creída y todo eso...
Bélgica frunce más el ceño y tamborilea los dedos en la mesa, mirándola fijamente.
—¡Tienes que admitirlo! ¡Sólo estabas culpándome de la copa de vino y llamándome loca!
—Bien podría decirte yo que tú estabas actuando como una loca, insultándome y siendo... ¡Rara! —protesta. Escocia pone los ojos en blanco—. Empezamos mal.
—Te he dicho que no... que... te calmaras.
—En la fiesta.
—¿Ajá?
—Quizás yo exageré porque estaba enfadada y tú te portaste también como una loca.
—Yo... te drogué.
Bélgica parpadea.
—¿Tú me qué?
—Era una pastilla de una droga sintética suave. Sé que no te acuerdas de nada... en realidad no te pasó nada. Estabas... estabas mucho más agradable y se podía hablar contigo. En realidad, todo eso otro fue... un montaje, parte de la broma venganza por ser una amargada.
—Me diste una... Me... —es que está incrédula—. ¡¿Me diste una droga, me llevaste a un hotel, me drogaste, me violaste, me tomaste fotos y luego me dejaste ahí?!
—¡No! ¡No te violé!
—¡Claro que sí! ¡Hay FOTOS! Eso... ¡Es que podría presentar cargos!
—¡No! ¡Son un montaje! En serio, mis hermanos estaban... molestándome para que... para que me acercara y hablara contigo. Y no quería parecer una idiota. ¡Solo fue una broma!
—Hay Una foto contigo desnuda y mi cabeza... ¡Y tenía besos en TODOS lados!
—Vale, los besos sí... sí los dibujé sin tu consentimiento, pero ¡por eso te lo estoy diciendo! ¡Te lo iba a decir además, antes de ir pero te quedaste dormida! Sólo quería que pensaras... que había pasado y quizás lo valoraras como algo no tan malo —sigue excusándose pasándose una mano por el pelo.
—¡Me hiciste creer que habíamos hecho ESO! Y además... ¡Me tomaste fotos! Y me... Tocaste y desnudaste y... ¡Eres completamente psicópata! ¡Cómo no te voy a llamar loca! ¡Y yo no bebo tanto! ¡Lo sabíaaaa!
La escocesa aprieta los ojos y los dientes con todo eso.
—Al final entonces ni siquiera... —bufa, porque está enfadada, porque esto es una locura y porque es increíble que estén ahí hablando de esto cuando ella debería estar en al policía—, ¡¿TODO esto es para darme una puta lección de mierda?!
—No, todo fue una broma —ojos en blanco. Bélgica se pellizca el puente de la nariz.
—No me gustan NADA las bromas así de pesadas, es una cosa imbécil, que invade mi privacidad y mi pura INTIMIDAD. Todavía si nos conociéramos... Más. Por dios, si sólo habías... Además me hiciste contarte COSAS.
—¡Yo no te hice contar nada, contaste lo que quisiste! —protesta en plan punk.
—¡Drogada! —hace aspavientos—. ¿Qué hiciste con las fotos?
—Nada, ¿qué iba a hacer? La mayoría están en tu teléfono.
—¡¿Tú tienes más?! —chilla sonrojándose—. Es que sabes lo... Lo... O sea, ¿qué pensarías si YO te hiciera eso a ti?
—Me jodería, desde luego, en una broma.
—Estaba... Inconsciente —aprieta los ojos pensando que al menos no pasó ESO sin que se enterara —. Ni siquiera podía recordar un solo beso.
—No te di ni un solo beso. Sólo fueron marcas...
La belga suspira porque eso es de lo menos romántico posible.
—Y mis bragas, te las robaste también para... La broma.
—Tenía que convencer a mis hermanos —gira la cara.
Y es que además le jode idiotamente porque tras los días se había sentido sexy y... Había tenido una historia así muy rara que contar, sobre una vez que se había tirado a una lesbiana a loca, estando súper borracha. Y ahora mismo no tenía ni eso, la lesbiana loca sólo había hecho una broma con la que seguro se reiría de ella con sus hermanos.
—Ya... ¿Y qué les contaste? ¿Que te había hecho cosas, patéticamente borracha? ¿Que eras tan bonita y tan genial que... me había encantado? ¿Me habías besado todo? ¿Te había lamido ahí debajo encantada y luego me habías botado por aburrida o porque siempre no te gustaba tanto?
—No... —le mira de reojo sin girar la cara hacia ella.
—¡Eres idiota y nunca, NUNCA saldría contigo y nunca, NUNCA haría NADA de eso! —es que hasta se le llenan los ojos de lágrimas
Escocia levanta las cejas y empieza a reírse. La belga se levanta de la mesa. La pelirroja la mira.
—Estás LOCA.
—Tal vez sí —se encoge de hombros.
—¡Y no es agradable lo que haces!
—En eso estamos a mano.
—¡¿Yo hago cosas que no son agradables?! ¡¿Yo?! ¡Si estoy incluso aquí después de todo lo que has dicho! —vacila y... se sienta otra vez.
—Gritando como una loca —saca un cigarro y se lo pone en la boca por hacer algo, sin encenderlo, porque quiere fumar de nervios, pero están ahí dentro.
La chica de la cerveza se estira, toma el cigarro y se lo arranca de la boca, porque está histérica completamente. Lo parte en dos y se lo lanza en la cara.
—Debería golpearte.
Escocia aprieta los ojos sin moverse más.
—Nunca antes quise golpear TANTO a alguien como a ti. ¡De hecho nunca quise golpear a nadie!
—Sí que has tenido una vida aburrida.
—Eres rara y fea y molesta e irritante y... —la toma de la bufanda de cuadros. Escocia la mira, fingiendo desinterés, con su propia máscara de protección emocional—. Y nunca en mi vida he querido tanto besar a alguien como a ti, maldita —protesta sorprendiéndose a sí misma de la declaración tirando un poco de ella y sonrojándose.
—What?
Bélgica tira de ella apretando los ojos y besándola, histérica. ¡Mira como hace cosas cuando la pones histérica...! La escocesa le devuelve el beso pero la rubia la suelta tan de golpe como se le acercó.
Escocia parpadea, descolocada.
—Como... Aquí casi diario —susurra bajando la cabeza un poco.
—Ehm...
—Tú me besaste también.
La pelirroja se acerca y la besa de nuevo. Bélgica deja los ojos abiertos, levantando la mano de la bufanda y poniéndosela en la mejilla, le devuelve el beso, eso sí, sonrojándose y sintiendo algo raro en la panza... Mariposas, concluye, pensando que está besando a una chica, en vez de tener una junta con ella...
Escocia cierra los ojos poniéndole las manos en la cintura. Pero para todo lo áspera que es, no lo es en el beso.
Bélgica termina cerrando los ojos del todo, cediendo por completo y profundizando el beso. Olvidándose del restaurante, de la gente del parlamento que pueda estar ahí y hasta de que se llama Bélgica. Sólo piensa remotamente que puede sentir el sabor a humo de cigarro.
Entonces la escocesa acaba por abrazarla del todo y hasta la ha hecho echarse un poco atrás sin darse cuenta. Bélgica termina por separarse suavemente, con los ojos aún cerrados y le acaricia un poco la cara, temblando un poquito, aún con los ojos cerrados.
—Y-Yo...
—Ehm... wow.
—Wow. E-Eso no... Estaba en mis planes —la belga sonríe un poco y aprieta aún más los ojos.
—En los míos sí —miente, sonriendo.
—Porque e-estás loca —se ríe un poquito abriendo los ojos y dándole un beso en la mejilla.
—Tal vez sí sea por eso —se deja, mirándola de reojo, sonriendo un poco y sin saber realmente ahora... qué.
—Aunque yo estoy más loca que tú —admite con el corazón aún muy acelerado—. No sé qué hago... Besándote —le da otro beso en la mejilla más cerca de los labios esta vez—. Se supone que debería odiarte.
—Well, sí esta es tu forma de ponerte histérica, retiro lo dicho.
Bélgica se ríe un poco más, sin querer moverse.
—Es una forma nueva de ponérmelo, yo no la conocía —le acaricia otra vez la cara tampoco sabiendo que hacer. Lo único claro es que aún tiembla como una hoja, como si tuviera muchísimo frío, por los nervios y adrenalina que aunque ha pasado el beso aún no se le pasan.
—No la había visto antes en nadie, la verdad.
—P-Pero... Te ha gustado, por lo visto. ¡Así que no me reclames!
—¿No vas a... seducirme ahora como venganza o algo, no? —se le ocurre de repente a la escocesa.
—Sí, voy a enamorarte y luego a romperte el corazón —responde sin pensar y luego se sonroja un poco con la idea de enamorarla. Escocia levanta las cejas.
—Te juro que me dejo tocar sin que haga falta que me drogues. Please.
—¿Ves? Ya sabía yo que tú no tenías corazón... Voy aprendiendo —sonríe igual nerviosita con el asunto de tocar. Nunca ha tocado a otra mujer... Conscientemente.
—Aunque si quieres más drogas, tengo...
La belga le mueve la mano a la boca y se la cubre. Escocia la mira.
—No quiero saber de drogas. Ni de que otros secuestros como el mío haces... —le pide y la pelirroja aprieta los ojos—. O-O... Quizás si quiera saberlo. Pero no hoy.
—No fue un secuestro, tú me pediste que te llevara para que nadie supiera que te habías emborrachado.
La rubia se sonroja porque sí que se acuerda un poco de eso.
—¿Q-Qué más te dije? No te pedí que me hicieras nada, ¿verdad? —se agobia y la británica niega—. ¿Algo vergonzoso?
—¿Cómo qué?
—Yo que sé que pude haberte dicho. Hay cosas... Que no recuerdo o que creo haberte contado...
—¿Cuáles?
—Como la última vez que...
—Dijiste que hace años —aprieta los ojos.
—Eso es mentira... Estaba drogada.
—Las drogas no te hacen mentir precisamente.
—A mí sí —sonríe atrapada—. Tú me dijiste que conseguías chicos en Tinder. Aunque ahora me pregunto si no son chicas.
—¿Eh? No... —niega.
—No a qué parte —le analiza los ojos notando que son MUY verdes y profundos, más de lo que parecía. Además tiene pecas.
—Lo de... Tinder. No soporto a los tíos en general menos aun a esos desesperados.
—Eso me había impresionado mucho de ti —confiesa, sonriendo y mirándola de reojo—. Aunque ahora creo que ha disminuido un poco tu locura.
—A saber de dónde lo has inventado —se ríe. Bélgica aprieta los ojos porque estaba segura.
—¿Y cuando fue tu última vez?
—Conmigo misma, una vez al día por lo menos.
—Eso no cuenta —hace los ojos en blanco y se sonroja un poco imaginándola.
—Why not?
—Porque eso lo haces tú sola. Y para hacer cosas tú sola... Todos podemos hacerlas. Y no es tan... No es lo mismo.
—¿Tú lo haces? —pregunta la pelirroja. Bélgica traga saliva y desvía la mirada.
—Evidentemente uno no sobrevive "varios años" sin hacerlo… creo que ni las monjas.
—¿Entonces...?
—¿Qué? ¿Que si lo hago?
—Más bien, ¿cuándo fue la última vez... o con qué frecuencia?
—Cielos... Pues depende. Hay semanas que es mucho, otras veces pasan dos o tres semanas y nada —evita el asunto de cuando la ultima vez, sonrojada.
—¡Dos o tres semanas! —chilla escandalizada
—Pues dependeee —aprieta los ojos—. A veces tengo mucho trabajo y hasta lo olvido a-aunque cuando lo hago después de mucho pueden ser dos o tres... ¿Por qué te estoy contando esto?
—No puedo creer que puedas aguantar... ¡Cielos! ¡Dos o tres semanas! Es que eso son... ¡como quince días ENTEROS! —Escocia dafaq. La belga se tiene que reír un poquito al notar el impacto que esto está causando.
—Deberías intentarlo alguna vez...
—¡No, no! No te rías que es... ¡cielos! ¿Es por religión o qué? Dos o tres semanas...
—¡No! Es sólo que no me apetece o llego cansada, o... No lo sé —se ríe más.
—¡Pero cómo no te va a apetecer! Es que... bueno, es decir... un día... pero al día siguiente es que... ¡Quince días!
Es que Bélgica se muere de risa.
—Cuando estoy en mis días, por ejemplo... No voy a... Batirlo todo —arruga la nariz.
—Y como... No, pero... precisamente esos días que duele todo y que estás como hinchada... ¿sabes? Es como que alivia, mejor que el bloody Ibuprofeno.
—Pero es que... Ugh!
—¡Ya, pero para eso está la ducha!
—Lo… intentaré —se la imagina un instante y se sonroja un poco.
—Espera... ¿no lo has hecho nunca con la ducha?
—Suelo hacerlo en la cama, así de manera... Normal.
—Ya, pero... es decir... ¿Y nada más?
—Veo que hasta mi vida sexual personal es aburrida.
—¡No! Es que estoy deteniéndome para no volver a llevarte AHORA MISMO a un hotel con un buen jacuzzi —suelta sin pensar. Bélgica abre la boca y se queda paralizada unos instantes, con aún más sonrojo—. I mean... —se sonroja.
—N-Nunca lo he hecho con una chica —confiesa una idea que le ha estado bailando en la cabeza un rato.
—Ehm... —aparta la mirada porque en realidad ella tampoco. A la belga le llama la atención el gesto.
—¿Qué?
—Well... nothing.
—¿Nada? ¿Te parece terrible? Es decir, sí lo he hecho con una y no es que no supiera cómo tocarte...
—¿Con una? ¿Contigo misma? —pregunta y la otra se encoge de hombros.
—Tu... ¿A cuántas Belgios has histerizado hasta el punto de llevarlas al jacuzzi?
Escocia se sonroja y aprieta los ojos. La rubia levanta una ceja.
—Ehm... zero?
—Tú... tú... Pero si eres TAN... —levanta la otra hasta el techo. Escocia se humedece los labios y se encoge de hombros.
—Tan así como... ¿la definición de diccionario de poco sociable? Yes.
La belga se ríe un poco aunque eso en parte la tranquiliza. Sería bonito tener una experiencia lésbica con alguien que tiene esto también por primera vez.
—Quizás...
—¿Ajá?
—Si deberíamos planear eso del hotel e-en a-algún momento —suelta. La escocesa levanta las cejas.
—Really? —sorprendida, haciendo sonrojar más a la chica del chocolate—. ¿Y cuándo...? Es decir, ¿quieres ir ahora así súper improvisado o...? I mean, ¿cuando acaban tus dos semanas? O... ¿quieres planearlo y pasarte de ahora a entonces pensando en ello cuando te reúnas con Germany o...? ¿Necesitas prepararte o...? What?
Bélgica traga saliva y se pone nerviosa sin saberlo bien.
—E-Es decir, e-eso es que tú sí quieres... ¿T-tú que preferirías?
—Yes... well, a mí me da igual —suelta nerviosa. Bélgica se humedece los labios—. I mean... el... cuando, me da igual.
—Quizás me... Tú... —traga saliva—. Yo iría hoy, pero creo que eso... ¿Tendrías un par de citas conmigo antes?
—Ah... yes, yes, of course... como tú quieras.
—¿De verdad? —parpadea y le mira a los ojos, algo sorprendida.
—Well... Why not? —la mira también—, siempre que no te pongas en plan grano en el culo... o si te lo pones sea como antes...
—Es decir, ¿puedo ser un "grano en el culo" si te doy besos? —sonríe un poquito.
—Eh... well... yes, es una forma de verlo.
Bélgica se sonroja un poco y se le acerca un poco, haciendo a la británica sonrojar en espejo. Inclina un poco la cabeza, algo torpemente para besarla, claro... Poniéndose inmediatamente nerviosa.
—W-What? —lo nota y no sabe qué hacer.
La belga se echa un poquito atrás y la mira a los ojos. Escocia se sonroja más y la rubia sonríe un poquito.
—Es más fácil cuando me pones histérica —confiesa.
—Ah... eso se puede arreglar, c-creo —tose. Bélgica hace un gesto con la cabeza queriendo decir "inténtalo"—. Hum... Well, creo que tienes que saber que mandé una de las fotos a mis hermanos.
—¡¿Queeeee?!
—Tenía que... demostrarlo.
—Y el quizás la... ¡VENDIÓ! Si es que fue listo... ¡Quizás sólo la subió al FB o se la mandó a otras veinte personas!
—Nah, ninguno de los dos es tan hijoputa, e igual es la que sólo se te ve la cabeza rubia... y el culo. Además Eire dice que estás buena.
—Aún te... Aún... No tengo idea de cómo es que pretendo salir contigo —y además es tu idea.
—Tú me pediste que te pusiera histérica —levanta las manos con inocencia.
—Pero diciéndome... Pero... —hace los ojos en blanco y la toma de la cara acercándose y besándola con cierta fuerza.
La británica se deja, desde luego y Bélgica vuelve a separarse bastante rápido. La pelirroja se va un poco atrás, haciendo sonreír a la belga con eso, suavizándose y acercándose otra vez.
oxOXOxo
La otra vez costó más. Mucho más.
Irlanda protesta y Gales le envidia porque su escena ni siquiera logró acabarla y también era yuri y... ¡Escocia es una BRUTA! ¡¿Cómo es que Bélgica además de premio le BESA?!
Es un misterio, pero bien que Galia besó a Gales MÁS veces.
Bélgica dice que Escocia de chica es tan sexy como de chico. Y ella tenía la duda del tatuaje... O de si Escocia chica tenía los pezones perforados, eso le parecería sexy. Cielos, si no los tenía ahora va a hacerlo.
Bélgica dice que vale, que mejor se vayan HOY al hotel, que al diablo las citas. Maldita sea con Escocia, Gales dice que como le vuelvas oír decir que tiene mala suerte...
Que chillón está hoy, protesta el escocés.
En realidad esta es la única pareja que tiene una escena de dos capítulos ¡No olvides agradecer a Josita la edición!
