Capítulo 4
Ya habían pasado 6 veranos en Arendelle, y una adolescente con dos trenzas corría alegre por el palacio mientras entraba a la biblioteca buscando a su hermana mayor.
- ¡Elsa! ¿Estás? ¡No sabes lo que papá y mamá me dijeron!
- Silencio Anna, acuérdate que estamos en la biblioteca – comento muy serena una bella jovencita de cabellos rubios platinados que llevaba un moño que los recogía, dicha joven se encontraba sentada leyendo un libro de la "La vida es un sueño".
- ¡Upps! Lo siento, bueno volviendo al punto… ¡Papá y mamá dijeron que mi fiesta de cumpleaños será un baile! Vendrán mucha gente de diferentes reinos, y muchachos guapos, incluso príncipes, y seguro hallaremos a nuestros verdaderos amores.
- Anna recién estas creciendo… ¿Y cómo es eso de que "hallaremos"? – comento Elsa que cerraba el libro y fruncía el ceño al comentario de su querida hermana menor.
- Oh vamos Elsa, ya tienes 16 años, eres hermosa y estoy segura que las propuestas de matrimonio deben de estar llegando para papá, pero que mejor oportunidad que conocer a alguien en un baile, te enamores y que cases con quién elegiste.
- Anna, tú solo piensas en pajaritos, bueno es normal a tu edad…
- Pero pronto tendré 14
- Lo sé, pero debes pisar tierra, no todo es color de rosa, así como existe gente que es buena, también hay gente mala que se aprovechan de los demás.
- ¿Gente buena como Kristoff?
- Exacto.
- ¡Es cierto! A él también debo decirle la noticia, tiene que venir al baile de mi cumpleaños.
- No sé si sea buena idea…
- Pero Elsa, él ha sido nuestro amigo por años.
- Pero recuerda que hasta el momento él no ha tenido contacto dentro del castillo, aunque papá y mamá ya saben de él, pero este ambiente puede ser incómodo para él.
- Mmmm – Anna empezó a fruncir el ceño mientras pensaba en lo que su hermana decía – ¿Y desde cuando lo conoces tanto?
- Desde el mismo tiempo que tú a él.
- Bueno, los dos tienen la misma edad, congenian bien… e incluso estoy segura que se tienen secretos.
- Oh Anna, no empieces – comento Elsa que se levantaba de aquel lugar cómodo en que se encontraba para caminar fuera del salón.
- Elsa pero él podría ser…
- No Anna, es un buen amigo de las dos, lo quiero como si fuese mi hermano, el mismo cariño que te tengo a ti Anna.
- Pero…
- Anna ya debo ir a la reunión con el consejo real, papá debe estar esperándome, después seguimos conversando.
La joven pelinaranja se quedó quieta mirando como su hermana se alejaba de la biblioteca, por alguna extraña razón sentía su pecho algo caliente pero también con un poco de dolor, "tal vez era algo normal a su edad", eso se preguntó a sí misma mientras decidió finalmente salir al pueblo a buscar a su amigo.
La adolescencia no había pasado en vano en el joven rubio, el cual era un adolescente robusto debido a su trabajo como proveedor de hielo en las montañas. Aquella mañana como usualmente ya era costumbre se encontraba sentando bajo la sombra del árbol que cada año se hacía más grande, él joven aprovecha aquel pequeño tiempo libre cantando junto al laúd que había conseguido y al lado de su fiel amigo Sven.
- Renos prefiero que humanos… - cantaba en voz baja el joven rubio de 16 años.
- ¡Kristoff! – en ese instante su canción se vio interrumpida por la voz alegre de su amiga de la infancia, la princesa Anna.
- ¿Anna? Wow, hola, no esperaba verte hoy.
- Hola Sven ¿quién es el reno más lindo?
En eso el reno empezó a darle un par de lamida a la joven.
- Anna, sabes que no debes tratarlo así a Sven.
- Lo sé, y discúlpame… pero es que es tan adorable, se ha vuelto tan grande y robusto, y mira esas patas, realmente es el mejor reno del mundo.
- De eso no hay duda – comento el rubio mientras sonreía por el alago que le hacia su amiga a su fiel amigo.
- Oh es verdad, a lo que venía, y que bueno es poder encontrarte aquí, pero debo contarte que…
- Tú cumpleaños está cerca, si es eso, ya lo sé, al menos desde hace años – interrumpió el rubio mientras empezaba a comer una zanahoria.
- Pero no sabes lo mejor.
- ¿Lo mejor?
- Sí – chillo la adolescente – este año mi cumpleaños será celebrado con un baile, vendrán reyes y reinas de otros reinos, como príncipes y duques, y… tal vez conozca a alguien que podría convertirse en mi futuro esposo, y espero que Elsa, aunque diga que no, también lo consiga.
El rubio adolescente miro sorprendido por lo que decía la joven, ella seguía comentando los detalles, pero se sentía un poco raro cuando la joven princesa le comentaba de su sueño más anhelado, "conseguir el amor", de alguna manera él no era un experto pero sabía que debía aconsejar a su amiga.
- Pero Anna, no crees que es muy apresurado soñar con encontrar el amor.
- ¿Por qué lo dices?
- Bueno, en mi familia se consideran expertos en el amor, y ellos mismo dicen que uno no puede encontrar el amor sin antes conocerlo bien.
- Algo parecido me dijo Elsa… pero por eso estas tú Kristoff.
- ¿Eh yo? Espera Anna, que idea loca se te está ocurriendo.
- Tú iras al baile de mi cumpleaños, no es que puedas, debes ir, ese día cumpliré 14 años, vamos Kristoff has sido mi amigo por años y es momento de que veas el mundo en que vivimos Elsa y yo, además ya que eres muy observador, me ayudaras a ver más halla de las apariencias de los invitados que vengan, por favor Kristoff.
- Espera ¿Yo? ¿En tu baile de cumpleaños? No es por rechazar tu invitación, pero uno, no tengo ropa con que ir, dos, no tengo conocimiento de cómo se debe comportar en un baile de salón, y tres, no sé bailar. Así que lo veo muy complicado Anna.
- Oh vamos Kristoff, claro que sabes bailar, aunque no tan bien… pero sabes bailar, por la ropa no te preocupes que yo te ayudare con ello al igual que los modales, pero del baile podemos empezar desde ahorita – en ese momento la joven Anna levanta a su amigo de su sitio mientras la indica cómo debe colocar su mano en un baile de salón.
- Espera Anna, en ningún momento dije que acepte… y de verdad tengo que poner mi mano en tu cintura – comento Kristoff algo apenado.
- Si, es parte de este estilo de baile.
- Esto es demasiado vergonzoso… - comento sonrojado el muchacho, el cual miraba de reojo a Anna que solo tarareaba la música mientras le enseñaba a seguir los pasos, el único contacto más cerca que tuvo con una chica, era su madre que le daba abrazos, él a la edad que tenía ya no sé sentía cómodo de recibir abrazos de sus amigas, incluso ellas también habían cambiado, y eran más cuidadosas para con su trato con Kristoff, aunque Anna pareciera que a veces olvidara ello.
- ¡Kristoff, lo estás haciendo muy bien!
- ¿En serio?
- ¡Claro! Oh por favor, dime que si iras al baile – comento la joven mientras miraba a los ojos ámbar del muchacho, el rubio se sentía aún más incómodo con la mirada de la princesa, que por un instante sintió que su corazón empezaba a acelerarse, él no entendía el porqué.
- Esta bien Anna, tu ganas…
- ¡Gracias Kristoff, eres el mejor! – la joven peli-naranja salto mientras le daba un abrazo a su amigo, para después separarse – Oh mira la hora, ya debo volver, nos vemos en el baile… ¡Ah! ven temprano, para darte tu traje, Elsa nos ayudará, nos vemos, adiós Sven – en eso la adolescente empieza a correr hacia el castillo mientras no dejaba de sonreír y tararear una canción.
Kristoff se quedó mirando a lo lejos, mientras su amigo Sven le golpea con su hocico su brazo.
- Sven, no me digas que tú también empiezas con las cosas que dice mamá… claro que no me interesan las chicas.
- "Pero estás en la edad"
- Eso no quiere decir que me esté muriendo por estar con alguna chica.
- "Pero Anna es especial"
- Sí, porque es mi amiga, al igual que Elsa… mejor ya no discuto contigo, mejor vamos a trabajar, pasado mañana es su cumpleaños, y tendré que darle algún regalo.
En el castillo de Arendelle, Elsa se encontraba ya en su habitación mientras discutía consigo misma por el regalo que le daría a Anna este año.
- Veamos, si le regalo algún vestido, seguro se alegra mucho… aunque una joya es otra opción…
- ¿Elsa, estás a dentro? – en ese momento el sonido de la puerta despertó a la joven, la cual de inmediato dejo pasar a quien llamaba, que era su querida madre.
- Mamá, que bueno es verte aquí, necesito tu ayuda para un regalo para Anna.
- ¿Se te acabaron las ideas?
- Es que deseo darle algo especial…
- Y que tal un collar hecho con tus poderes.
- ¿Un collar? Umm pero no se dará cuenta del don que tengo… - comento la rubia mientras miraba sus manos.
- Claro que no cariño, diremos que lo mandaste a traer especialmente de un lugar lejano con mi ayuda, yo sé que Anna lo recibirá con mucho amor, ya que eres su hermana favorita.
- Y la única… - en ese momento Elsa y su madre empezaron a reír por el comentario, ya algo más calmadas y sin dudas, Elsa se concentró en realizar un hermoso collar en forma de copo de nieve, al verlo terminado sonrió por el bello trabajo que había realizado.
- Te quedo hermoso Elsa.
- Gracias mamá.
- Ahora a buscar una cajita y pasado mañana le entregara a tu querida hermana.
- Tienes razón… Anna se veré muy hermosa con este collar – Elsa sonreía mientras seguía a su madre en la búsqueda de una caja para el collar.
Los días pasaron volando, la peli-naranja termino muy cansada por ayudar a su amigo Kristoff, el cual recibió también la ayuda de Elsa después que se enterara por parte de Anna que iba a ir al baile.
Aquel día era especial, pero la princesa Anna tenía como costumbre levantarse tarde, y quería que ese día también lo fuera.
- Anna es momento de levantarse – comento su hermana mayor que la esperaba sentada a un lado de su cama.
- Cariño, vamos, ya es hora de que abras nuestros obsequios – comento cariñosamente su madre la reina Idum.
- De seguro te gustarán – agrego su padre mientras veía como la adolescente se levantaba sorprendida al ver a su familia al lado de ella.
- Mamá, papá, Elsa, gracias, es el mejor despertar que pueda tener.
- ¡Feliz Cumpleaños! – comentario muy alegres los 3 miembros de su familia mientras les daba un fuerte abrazo.
- Vamos Anna, acércate a abrir tus obsequios – comento su madre mientras veía salir de la cama a su hija y cogía las dos cajas que habían.
- ¡Un vestido para el baile y un hermoso collar de copo de nieve! ¡Qué hermosos!
- Tú madre y yo hemos decido regalarte ese hermoso vestido verde, y Elsa fue quien te dio el collar.
- Gracias, realmente los adoro a los tres – comento Anna mientras corría a abrazarlos de nuevo, empezaba el día de su cumpleaños muy feliz.
Mientras el día pasaba, Kristoff llego un par de horas antes, se sentía nervioso por ser su primera vez dentro del castillo de Arendelle, y sobre todo en un baile, había ido con su traje de proveedor de hielo y al lado de su amigo Sven, pero solo ese motivo hizo que los guardias le rechazaran el pase.
- Joven, el ingreso de la mercadería fue en la mañana, y me temo que no puede ingresar.
- Disculpen, pero ando buscando a la princesa Anna… y no, no vengo a entregar nada…
En ese momento ambos hombres empezaron a reírse por lo que acababa de decir el joven, lo cual hizo que frunciera el ceño.
- Señores, no le veo la gracia, de verdad busco a la princesa Anna, ella personalmente me invito al baile.
- Eso es imposible jovencito, mira a menos que tengas invitación, lo cual lo dudo, te dejaremos ingresar.
- Ha claro, la invitación… - en ese momento el joven busco en su bolso, finalmente para sacar un sobre blanco con la letra de la princesa Anna – Me imagino que debe ser esta de la que hablan.
Ambos hombre se quedaron helados al ver la prueba que tenían, y después de mirarse dejaron pasar a Kristoff junto a su reno, al cual dejo en los establos como le había dicho la joven princesa.
- ¡Kristoff, llegaste! – comento muy alegre Anna que lo encontró en los establos, ella se encontraba con su vestido verde y un peinado a medio moño con alguno de sus cabellos sueltos, el joven rubio nunca la había visto como una chica hasta ese momento, sino como la niña con la que jugaba en ocasiones, y que ahora conversaba y escuchaba sus experiencias. El rubio no evito sonrojarse al verla tan cambiada.
- Te cumplí la promesa Anna.
- Me alegra saberlo, bueno es hora de alistarte, ven conmigo, oh lo siento Sven, hola, no te preocupes que aunque estés unas horas separado de Kristoff, encargue que de dejen una buena porción de zanahorias.
El reno sonrió a su amiga la cual se llevaba del brazo a su amigo hacia el interior del castillo, Kristoff no pudo evitar abrir la boca de la impresión de como era el lugar.
- Wow, nunca me imaginé que así era un castillo.
- Y eso que no conoces los salones.
- Valla…
- ¡Ha mira, es Elsa! Hermana ya llego Kristoff, vamos a alistarlo.
- Hola Kristoff.
- Buenas tardes Elsa.
- Anna me puso al tanto de todo, así que vamos primero al baño, ya pedí que llenen una tina, antes de ponerte el traje debes estar limpio de pies a cabeza.
- Es en serio… pero si acabo de venir bañado…
- Pero Elsa tiene razón… hueles a Sven – comento Anna mientras olía el traje de su amigo.
- Pero el rey y la reina no se enfadarán…
- Por nosotros no te preocupes – en ese momento aparecieron ya listos con sus trajes de gala, tanto el rey Agdar y la reina Idum, Kristoff inmediatamente se inclinó antes los soberanos de Arendelle, realmente se sentía muy nervioso.
- Buenas tardes sus majestades.
- ¿Kristoff? No es cierto – comento Agdar – descuida, puede levantar tu cabeza, no es necesario tanto formalidad.
- Mi esposo tiene razón, Anna y Elsa nos contaron bastante de su querido amigo Kristoff, te agradecemos bastante que aún preserves esa bonita amistad con nuestras hijas, y sobretodo que guardes el secreto – comento Idum con un guiño, dando a entender al joven que se refería por Elsa.
- No tiene porque agradecérmelo majestad.
- ¿Un secreto…? ¿Se refieren al que Elsa y yo seamos princesas? – comento curiosa Anna.
- Sí hija, y sobre todo de sus escapadas al pueblo.
- Upps – comento Anna ante la sonrisa de su padre.
- Siéntete como en casa Kristoff, desde ahora eres bienvenido las veces que deseas a visitar el palacio, y sobre todo a nuestras hijas, y no te preocupes por los guardias que los pondremos al tanto. Gerda, por favor deja listo los utensilios para el baño del joven – comento el rey.
- En seguida majestad.
- Ya escuchaste Kristoff, vamos te llevare al cuarto de baño.
- Compermiso padre y madre.
- Descuida Elsa, vallan – comento Idum con una sonrisa.
Después de unas horas alistando a Kristoff, él termino irreconocible, el pelo a un lado, un traje de gala como si fuese un príncipe. Nunca pensó verse de esa manera en el espejo, mientras Anna entraba ya a la habitación en compañía de su hermana que ya se había cambiado con un vestido lila y su cabello hecho en trenza a un lado de su hombro descubierto.
Anna se quedó sorprendida al ver a Kristoff tan cambiado, al igual que su hermana Elsa, las dos no evitaron sonrojarse al verlo tan diferente.
- Valla… realmente podrías pasar por un príncipe – comento Elsa acercándose al joven.
- ¿Realmente los nobles utilizan estos trajes? Son muy incómodos.
- Es falta de costumbre, pero realmente te ves bien.
- Gracias Elsa – comento con una sonrisa a su querida amiga, la cual le sonreía de una manera tierna.
- Anna ¿No le dirás nada a nuestro amigo? – la rubia platinada voltio a ver a su hermana hecha una piedra, la cual inmediatamente volvió a tierra.
- ¡Oh sí! Kristoff, realmente te ves muy guapo… bueno no es que nunca lo hayas sido, pero lo eres más aún, y espera… ¿Qué ando diciendo?
Kristoff y Elsa se miraron mientras ambo comenzaron a reír, el joven rubio se acercó a Anna y le agradeció por las palabras que le había dicho.
El baile ya había comenzado, y la presentación de los reyes y las princesas ya había pasado, como suponía Anna, su hermana estaba rechazando cuanta invitación de baile le hacían los jóvenes de su edad o mayores que ella, realmente a pesar de ser el cumpleaños de la menor, su hermana era la más deslumbrante del cumpleaños por su belleza, aunque no podía evitar percatarse de las manos de su hermana que estaban ocultas en un par de guantes.
- Anna ¿No te estas divirtiendo?
- Sí Kristoff… es solo que Elsa ni siquiera intenta conversar con otros chicos…
- ¿Estás preocupada por ella? ¿O por qué aún no te han sacado a bailar?
- Bueno, los jóvenes que han venido todos son de la edad de mi hermana… y pareciera que ella tiene más atención… pero no es por pensar mal de ella, claro que no, ella es hermosa, además que la futura reina de Arendelle… así que me imagino que esa es la razón.
- Anna, si quieres yo… - comento Kristoff cuando de repente es interrumpido por la peli-naranja.
- Kristoff, se me ocurre una idea, si vas a bailar con mi hermana, tal vez los demás chicos vean una oportunidad de que bailen con ella, vamos, hazlo por mí.
- Anna… pero… - suspiró – está bien – en ese momento el joven rubio se acercó a Elsa, quien de inmediato volteo a verlo.
- ¿Kristoff?
- Elsa, bueno… ¿deseas bailar conmigo?
- Valla, no me espere esto… - comento Elsa mientras veía sus guantes, los cuales se los saco para dejarlo a un lado de la mesa – estoy encantada de bailar con un buen amigo.
Para sorpresa de todos en el baile, Elsa junto a Kristoff empezaron a bailar de una manera muy coordinada, ambos sonreían y parecían pasarlo bien.
Anna de lejos miro lo que ocurría, de reojo miro los guantes de su hermana y ella bailando segura en aquel gran salón, junto a su mejor amigo… por alguna extraña razón nuevamente el dolor en el pecho se apoderaba de ella, aunque sus pensamientos se vieron interrumpidos por un joven de cabellos rojizos que apareció en frente de la princesa.
- Princesa Anna, es un gusto conocerla, soy el príncipe Hans de las Islas del Sur, y si no es mucha molestia, me gustaría que me concediera esta pieza.
- ¿Eh? Ha, él gusto es mío príncipe Hans, y claro, pasemos a la pista de baile.
Anna y el príncipe Hans se sumaron al baile con una total gracia, mientras otras parejas los siguieron.
- Valla princesa Anna, usted es una buena bailarina.
- Oh para nada príncipe Hans.
- Usted y su hermana son muy especiales por lo visto, su hermana es la heredera al trono de Arendelle ¿No es cierto?
- Sí, aunque ella es un poco distante con las personas.
- Me parece curioso que me lo diga, ya que justo ahora está bailando con aquel joven… Me imagino de debe ser un príncipe, tiene un buen porte y baila muy bien, y ni decir de la sonrisa que tiene la princesa Elsa, parece como si estuviera enamorada, creo que esta noche aquel joven gano el corazón de la futura reina.
Anna no evito mirar hacia donde estaba su hermana y su amigo, de alguna manera, y a pesar de ver aquella felicidad en su hermana, ella no se sentía feliz, sentía como mil agujas le hincaban el corazón, y en ese momento pensó en que fue una mala idea invitar a Kristoff a su fiesta…
- Valla, parece que llego la hora el cambio de parejas, parece que nos tocara cambiar con aquel joven y la princesa Elsa.
Anna despertó de su trance al ver como Kristoff y Elsa se despedían mientras el joven rubio miraba con una sonrisa a Anna, la cual ahora le tocaba como pareja de baile. El príncipe Hans, se inclinó ante Elsa, pero esta rechazo ser su pareja de baile argumentando que se sentía cansada.
- Fue un placer princesa Anna, lo dejo con el joven – se disculpó Hans mientras pasaba a retirarse lejos de la pista.
- Me sorprende que Elsa no haya querido bailar más – comento Anna mientras veía alejarse su hermana.
- Está cansada, es solo eso – comento Kristoff mientras bailaba con la joven – ¿Y qué hay de ti? Por lo que veo bailaste finalmente con un príncipe.
- Sí… pero no me agrado mucho.
- Me sorprende viniendo de ti… aunque debo decir que a mí tampoco me agrada, más bien me da mala espina.
- Me alegra que estés de mi lado.
- Me alegro que ya estés sonriendo – comento el joven mientras le sonreía a Anna, la cual no evito sentirse mal por lo que pensó minutos atrás.
- Kristoff… si te pido que te quedes hasta que termine el baile… ¿Lo harás?
- Claro… aunque mañana tengo trabajo, pero si mi amiga me lo pide, lo haré, además es tu cumpleaños y mereces ser feliz.
- Gracias Kristoff… comento la adolescente de 14 años, quien no dejaba de bailar con el joven rubio.
nnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnn
Hola a todos, gracias desde ya por los comentarios y seguir la historia, esta vez no contestare reviews, pero les dejo este nuevo capítulo, hasta el momento el más largo de este fic x3, ya empezamos a ver los 3 amigos como adolescentes, y ellos empiezan a descubrir nuevas cosas ¿Qué ocurrirá? Pronto lo sabremos.
Y para los que siguen Close to you, en lo que va de esta semana, ya les estoy trayendo el nuevo capítulo ;), gracias de antemano a todos por sus lecturas y sobretodo por sus comentarios.
