Capítulo 4 El Preludio De La Tormenta

Él también se sentía de la misma forma, había decidido irse de la aldea, todo por la venganza…Itachi, su hermano, su preciado hermano. Hasta el final el solo hizo todo por protegerlo y ahora estar nuevamente en la aldea le resultaba extraño, se sentía como un extraño.

—Siempre te protegeré Sasuke—la voz de Naruto sacaba al Uchiha de sus pensamientos.

Proteger…proteger…Itachi

—Porque Naruto, porque haces todo esto—la voz del Sasuke era muy baja

—Porque—Naruto comenzaba acortar la distancia entre ambos, poniendo su mano en la mejilla de Sasuke—eres mi mayor vínculo y siempre será así

El Uchiha le mando una mirada asesina al sentir la mano de Naruto sobre su rostro, pero no la quito, su mirada de enojo se volvía de sorpresa cuando sintió todo el cuerpo del rubio junto al de él, Naruto lo estaba abrazando.

—Tanto me extrañabas?

—Ya quisieras teme—decía Naruto mientras se separaba un poco para tener su rostro al frente al del Uchiha—solo estoy muy feliz…por eso—sus mejillas tenían un leve sonrojo—perdóname—sus labios se acercaron a los de Sasuke hasta que estos estaban unidos, el rostro del Uchiha comenzaba a tomar un color rojillo, no correspondía el beso pero tampoco lo impedía, motivo suficiente para que Naruto se acercara al punto de rodear con sus brazos el cuerpo de Sasuke, pasaron los segundos hasta que el abrazo del rubio se hizo más fuerte para finalmente separarse de él.

—Lo siento—finalmente decía Naruto sin dejar de mirar los ojos de Sasuke.

El Uchiha solo miro unos segundos a Naruto para después salir del apartamento caminando sin dirigirle palabra alguna a Naruto, nuevos pensamientos comenzaron a cruzarle por la mente.

Itachi…Naruto…ambas personas se habían encargado de estar profundamente ligados a los pensamientos de él.

—Estúpido Naruto.

Mientras Sasuke por fin se dirigía a su antiguo hogar, Naruto se encontraba sentado en la cama mirando la pared.

—Porque lo bese?...Porque seré tan idiota—comenzaba a darse pequeños golpes en la cabeza—pero…el no dijo ni hizo nada, no no, a mí no me gusta Sasuke, es mi mejor amigo, ahora que le diré mañana—se deja caer en la cama para intentar por fin dormir.

Sasuke por su parte se encontraba entrando a su viejo hogar en el barrio Uchiha, el cual no había cambiado en nada, las antiguas casas desoladas y decaídas, a diferencia de las otras partes de Konoha, el barrio casi no sufrió por el ataque de Pain debido a la lejanía del barrio al centro de la aldea.

Al entrar fue abordado por sus compañeros que se habían instalado en la residencia de este, Karin y Suigetsu acosándole con distintas preguntas, este solo los ignoro y se dirigió a su viejo cuarto, la mansión Uchiha era amplia, su padre había sido el Jefe de la policía de Konoha y líder del clan Uchiha, su casa debía ser todo un emblema de orgullo.

Quería evitar más recuerdos que le traían entrar y pisar su cuarto, quizá ese fuese el motivo del porque tardo tanto en llegar, dejo su antigua bandana en una pequeña mesita al lado de su cama, toda su habitación seguía igual, amplia, paredes blancas, su cama junto a la mesita de noche, quizá las capas de polvo y la planta muerta al lado del armario fuese lo único que haya cambiado.

Después de limpiar un poco, en especial la cama pues se negaba a dormir en aquel polvero, finalmente se acostó quedándose dormido casi que al instante.

Y así por fin acababa ese largo día, la noche paso con naturalidad y finalmente la luna se ocultaba a la salida del sol, la luz de este comenzaba a iluminar hasta el último rincón de la aldea de la hoja.

Varios carruajes entraban a la aldea siendo escoltados por ninjas de la propia aldea, el único sonido que se escuchaba por las calles eran las de los carruajes que llamaba la atención de los habitantes madrugadores que se asomaban por sus ventanas, observando el símbolo que estaba en los carruajes, el símbolo del propio país, los carruajes por fin se detuvieron en la entrada de la torre de la Hokage, del carruaje principal bajaba un señor ya maduro de cabello largo y negro, una tez trigueña y tenía sostenido un abanico con el símbolo del país del fuego.

—Señor feudal—de la entrada de la torre salía la Hokage junto a su asistente— no espere que llegara tan temprano, por favor acompáñeme.

La mañana comenzó a transcurrir con normalidad en el barrio Uchiha, sus cuatro habitantes ya se encontraban despiertos y desayunando, el Uchiha se encontraba más serio de lo normal, pues sabía que hoy dictarían lo que haría el país y lo que harían con él, hasta que se percato de unos golpes en la puerta de su casa.

A las afueras del apartamento de Naruto, se encontraba una tímida chica de tez blanca, largo cabello azul, que movía sus manos nerviosas hasta que finalmente las apretó dando un paso más cerca a la puerta dándole un par de golpecitos.

Volvió a dar un par de golpes, sus manos comenzaban a moverse mas en señal de un nerviosismo en aumento, dentro del apartamento el rubio se comenzaba a mover incomodo en su cama, el ruido que ocasionaban los golpes a la puerta, comenzó a levantarse con los ojos medio abiertos con un hilillo de saliva que bajaba de su boca y su cabello mas alborotado que de costumbre, con pereza se levanto lentamente dirigiéndose a la puerta para abrirla.

—Si?—decía el rubio al abrir la puerta y sorprendiéndose al ver quien estaba al otro lado—Hinata?

—Bu…buenos días Naruto, te desperté?—el rostro de nerviosismo de la Hyuga se volvió de preocupación al ver la cara soñolienta de Naruto

—No pasa nada, me acosté muy tarde—respondía Naruto mientras le brindaba una sonrisa—dime que necesitas Hinata?

—Es que…es que yo—el cuerpo de esta comenzó a agitarse—quería invitarte a…salir—el rubio iba a decir algo pero la chica continuo—tengo dos vales para comer ramen en el ichikaru.

—Dame un segundo!—el rubio volvió a cerrar la puerta, para cambiarse lo más rápido posible y en cuestión de un par de minutos el rubio volvió a salir con su traje que normalmente usaba, tomo la mano de la Hyuga—Que esperamos vamos!

—s..si—su cara estaba totalmente sonrojada y una pequeña sonrisa se formaba en sus labios.

Cuando llegaron a ichikaru, el rubio comía muy felizmente, mientras Hinata se limitaba a unas cuantas probadas y mirar de reojo a su acompañante, dándose cuenta Naruto de eso.

—Pasa algo Hinata?—preguntaba Naruto dejando en la mesa el plato de ramen.

—N..No pasa nada, solo miro lo feliz que eres comiendo ramen—Hinata sonrió levemente—me alegra salir a comer contigo…Naruto

—Yo..También—eso había sorprendido a Naruto, trayéndole recuerdos de ayer comiendo ramen con Sasuke, lo mucho que había disfrutado comer con él, aun que él no hubiera hablado casi nada— disfruto…comer contigo, y si vamos a caminar?

—Y el resto del ramen?—la Hyuga estaba sorprendida.

—No importa, igual ya comí cuatro platos, además una salida a comer debe tener una caminata no?

Así ambos caminaban por toda Konoha, aun que en la mente del rubio aun se cuestionaba la sensación de felicidad que había tenido al hacer las mismas cosas con Sasuke a las que estaba haciendo con Hinata, eran muy distintas.

—Naru…to

—Dime Hinata

—No has pensado lo…lo que te dije aquella ves?

—ha…—Porque te amo, esas habían sido las palabras que Hinata le había dicho en esa ocasión, aun que no se había puesto a pensar en una respuesta, había pasado tantas cosas, agacho la cabeza para mirar al suelo.—No…lo se

—No te preocupes Naruto—El rubio alzo nuevamente la mirada al escuchar la voz de Hinata— Aun que no tenga respuesta me alegra mucho verte feliz—se acerco a los labios del rubio hasta besarlo, Naruto solamente empujaba los suyos contra los de ella hasta que finalmente él se separó, no la miraba, solo volvía a mirar al suelo.

—Perdón…—la Hyuga se disculpaba a ver la reacción de Naruto, ido en sus pensamientos.

—No…—No había sido lo mismo como fue con Sasuke…—no pasa nada—gracias por invitarme Hinata, pero ya me tengo que ir…

—Na..ruto

—Dime?

—¿volveremos a salir?

—Claro que sí! Junto a los otros, además a si Sasuke se sentirá parte de la aldea.

—entonces si es cierto lo que decía la gente, que Sasuke estaba acá.

—A si es —respondía finalmente Naruto.

—Naruto!—una kunoichi de cabello rosa llegaba algo agitada—por fin te encuentro…eh? —la kunoichi se fijaba en lo cerca que estaba los ninjas Naruto y Hinata,

—Que pasa Sakura?—le respondía Naruto

—Vamos—le tomaba de la mano empezando a llevárselo—la Hokage te ha estado buscando desde hace rato.

Naruto solo hacía señas de despido hacia Hinata mientras Sakura se lo llevaba, cuando ya se habían alejado lo suficiente le soltó la mano encarándolo.

—Naruto…que hacías con Hinata?—el rostro de Sakura era una mezcla de tristeza y decepción

—Estas celosa?—Naruto a su contraria ponía una sonrisa picara y una expresión graciosa dándole a entender que lo decía en broma, su única respuesta fue un golpe en la cara

—No seas idiota!

—ay, no estábamos haciendo nada, solo me invito a desayunar…

—y Sasuke!?

—…que pasa con él?

—eres un idiota!, vamos la Hokage nos espera—la peli rosa se fue, dejando a Naruto unos segundos en blanco para después seguirla.

Al llegar a la torre de la Hokage y entrar a la oficina de esta, se fijo en lo que estaba pasando, Sasuke con las manos atadas y los ojos siendo ocultados por una tela, estando atrás de el, dos Ambus, el señor feudal siendo rodeado de algunos ninjas estando sentado al lado de la Hokage, Naruto fue a ir hacia Sasuke cuando la voz de la Hokage lo detuvo.

—Naruto, antes que digas o hagas alguna idiotez, quiero que escuches, hemos estado discutiendo todo lo que ha sucedido junto al señor feudal y los ancianos sobre El país del rayo, la guerra que viene y de Sasuke.

—Sasuke es un renegado de la aldea—decía uno de los ancianos—por lo que debe ser castigado.

—La muerte es lo que ganan los traidores—continuaba la otra anciana del consejo.

—Pero Sasuke ayudo a la aldea, sin el nosotros los Kages, hubiéramos muerto cuando Madara nos venció, no solo nosotros si no también los demás ninjas—terminaba de hablar la Hokage

—Por lo tanto—El señor feudal tomaba la palabra— debes de matarlo o encarcelarlo, Sasuke Uchiha deberá cumplir su pena como mártir de la aldea, apoyar la aldea que abandono desde hoy y hasta el fin de su vida, en la guerra que viene en todos sus futuros problemas

Los Ambus comenzaban a quitarle la tela que cubría sus ojos junto a las cuerdas en sus manos, Naruto sonreía ante la decisión del consejo, pues prácticamente era volver a tener a Sasuke en la aldea y cumplir con un deber que era de todo ninja de la aldea.

—Lo siguiente es un tema mucho más delicado, el ultimátum del Raikage—Todos prestaban atención ante las palabras de la Hokage— no permitiré que el Raikage pase sobre nosotros, por eso estaremos listos cuando el comience esta locura.

—Y yo no dejare que el señor feudal del rayo siga creyéndose mejor que yo—terminaba de hablar el señor feudal mientras agitaba su abanico—

—Pero Hokage—Se unía a la conversación Shikamaru—el país del rayo es una potencia en los tres aspectos, económico, población y muy por encima de nosotros militarmente también, su país jamás ha dejado de estar activo, además no sabemos que harán los otros países.

—Por eso nos anticiparemos al Raikage—retomaba la palabra la Hokage—Shikamaru quiero que tu equipo vaya al país de la roca, Kakashi tu grupo ira al país de la arena, Naruto debe de conseguir el apoyo de Gaara y finalmente Kurenai tu equipo ira al país del agua, nos encargaremos de avisarle a los demás Kages las intenciones del Raikage y ver si podemos conseguir el apoyo de estos—todos los presentes afirmaban ante las declaraciones de la Hokage.

—Bueno, yo debo volver a la capital—el señor feudal se levantaba de su sitio— Hokage, confió en que tu, los héroes de Konoha y los demás ninjas protejan al país, daré todo el apoyo que pueda para que a si sea.

Después del que el señor feudal se retirara, los demás presentes siguieron el ejemplo retirándose de la oficina de la Hokage, quedando solo el equipo siete y Sasuke, junto a la Hokage.

—Sasuke ira con nosotros cierto?—decía Naruto mientras miraba a Sasuke y este solo le cortaba las miradas viendo a otro lugar.

—pensaba dejar a Sasuke en la aldea…pero—miraba a Naruto—si ustedes están de acuerdo con que Sasuke vuelva al equipo siete.

—Yo…—hablaba Sakura— no confió en Sasuke, pero si Naruto está de acuerdo, yo lo estaré.

—Pues yo no estoy tan desacuerdo a ustedes—afirmaba Sai— el Uchiha lastimo a mis compañeros y es un traidor.

—Ya Sai!

—pero Naruto.

—Sasuke es miembro de nuestro equipo desde que se formo, el fue primero y siempre será parte del equipo.

—Bien—interrumpía la Hokage—en una semana saldrán todos los equipos, por lo tanto su única misión por el momento es prepararsen, este pequeño tiempo de paz no durara mucho, pueden ya retirarse, pero Sakura necesito que te quedes un momento.

El primero en salir fue Sasuke, quien era seguido por Naruto.

—Sasuke espera!—el mencionado dejo de caminar al escuchar la voz de Naruto—

—Que quieres?

—No le prestes atención lo que dice Sai

—No lo hago

—Muy bien! Como en los viejos tiempos—Naruto se acerco hasta estar al lado de Sasuke pasando su brazo por detrás del cuello de su compañero posando su mano en el hombro de este y obligándolo a caminar.

—Suéltame

—No, me debes mucho tiempo y hare que me los pagues

—Ya supéralo Dobe

Naruto solo sonreía y continuaron caminando ya a las afueras de la torre de la Hokage, el incluso caminar junto a Sasuke era muy diferente que con Hinata.

—Que piensas de la guerra que se aproxima Naruto? No has tocado ese tema

—Aunque no me guste la idea de pelear con los que hasta hace poco luchábamos en un mismo bando…defenderé la aldea cueste lo que cueste!

—Ya veo…

—Además de protegerte a ti.

—Ya te dije que se defenderme solo

—Lo sé, pero no puedo arriesgarme a perderte nuevamente

Y de nuevo esa sensación, el era una experto en hacerlo sentir incomodo.

—Discúlpame…por lo de ayer—decía Naruto

—… no tienes que disculparte por eso

—ósea que puedo volver hacerlo!?—el rostro de Naruto comenzaba acercarse al de Sasuke.

—No—Sasuke ponía su mano en la boca de Naruto, para detener el acercamiento de este, pero sintió como Naruto le daba un beso en la mano riendo, retirando de inmediato su mano—idiota

—Bien entonces acá—Naruto acorto la poca distancia que quedaba entre sus labios y los del Uchiha, ambos estaban sonrojados, si bien el beso de Naruto era algo tosco por la falta de experiencia empezó a mover un poco sus labios para empezar a sentir como los labios de Sasuke le respondían lentamente.

"Y yo sabía que él no había cambiado en lo absoluto

Algo había cambiado dentro de mí

Sasuke ya no era más un amigo para mí."

Aquel beso a las afueras de la torre no había pasado desapercibido para algunas personas, Sai y Kakashi que salían de la torre de la Hokage, la misma Hokage junto a Sakura que miraban por la ventana de la oficina de la torre, y por la tímida Hinata que dejaba caer un envase donde contenía ramen.