Voces de abajo subieron en su ayuda.

-¡Harry!

-¡Harry!

-Estoy aquí en la habitación- dijo tosiendo en medio de todo el humo de que se hallaba en toda la habitación, unas manos lo cogieron de los hombros y lo sacaron casi a rastras al exterior.

-¿Estas bien?

-Si, creo-dijo tosiendo, había inalado mucho humo y tenía los ojos rojos medio llorosos

-¿Qué ha pasado?

-Pues, si te soy sincero ni yo mismo lo se, estaba abriendo un libro cuando estalló provocando una gran cantidad de humo, me imagino que sería un proyecto de los gemelos, libros detonadores o algo por el estilo- Dijo mientras se incorporaba, cuando fijó su vista para darle las gracias a la persona que le había sacado las palabras se le quedaron en la garganta.

Enfrente de el había un hombre de unos 37 años, tenía el pelo pelirrojo pero no como el de los Weasley, era un color sangre distinto al fuego que caracterizaba a la gran familia, los ojos eran grises "como los de Sirius" pensó, pero lo que más le llamó la atención no era el color de los ojos, era la forma en que lo miraba, aparte de preocupación mostraban cariño, ternura, felicidad y un sentimiento que no lograba distinguir

-Buenos días Harry, veo que has ya has conocido a mi acompañante, Dylan Potter-dijo Dumbeldore detrás de el.

Harry miró extrañado al director, ese hombre no se podía apellidar Potter por que sino eso le hacía su tío o algo así y nunca había escuchado que tuviera un tío por parte de su padre.

-¿Potter?- le preguntó Harry al director, pero el no fue él quien contestó.

-En efecto Harry, soy Dylan Potter, fui primo segundo de tu padre y grandes amigos por cierto.

"Ah es lo único que logró decir"

-Todo a si tiempo Harry- dijo el director al ver en los ojos del joven tantas dudas-

Creo que es hora de bajar, la señora Weasley ya ha puesto la mesa, ya sabemos que no hay que impacientarla- terminó diciendo el director guiñando un ojo ha Harry.

-Vale profesor, pero creo que mejor tendré que lavarme primero-dijo Harry al ver sus manos negras.

-Vale pero no tardes

El joven mago se fue al baño, era blanco con una pequeña ventana semiopaca, se acercó al lavabo y se sorprendió mucho al verse toda la cara negra, encendió el grifo se lavo la cara "ahora tenía un tío, un tío del que nunca le habían hablado de el, uno que no se había preocupado de contactar con el los últimos años, no sabía que pensar de el, pero lo había sacado de la habitación cosa que los Dusleys no habrían hecho, definitivamente era mero darle tiempo".

Bajo al comedor, estaban todos sentados.

-Harry querido, tienes un sitió junto a Ginny.

La comida era agradable, cada uno hablaba sobre temas distintos, Harry estaba hablando de quiddich con Ginny y Ron, Hermione estaba hablando sobre las normativas para licántropos con Remus y el señor Weasley hablaba sobre objetos muggles con Dylan.

James escuchaba al Arthur con ecos lejanos, no podía apartar la vista de su hijo, ahora que lo veía de cerca podía comprobar el gran parecido a el físicamente y el parecido a su mujer, era un chico tranquilo y simpático igual que ella, y también poseía esos ojos verdes que le enamoraron el primer día que la vio, pero no eran alegre y vivarachos como los de Lily, los de su hijo contenían tristeza y resentimiento.

Le causó mucha gracia cuando su hijo le pidió el pudín a la hija de Molly, pudo notar cunado sus manos se tocaron, provocando que Harry se pusiera nervioso y lo tirara al suelo, asta pudo notar como los dos se ponían rojos.

-Lo siento señora Weasley no era mi intención-se disculpaba una y otra vez el muchacho.

-Harry, cualquiera diría que eres el buscador del equipo- bromeó Fred

James miro enfadado a Dumbeldore, su hijo buscador y el anciano nunca le había dicho nada.

-Woo, buscador, ¿y eres bueno?- preguntó Dylan.

-Si, creo que si- respondió algo cohibido Harry.

-No es bueno, es buenísimo, de hecho el primer jugador de primero desde hace años- le corrigió Ron.

James quería preguntar más, pero notó la penetrante mirada de Dumbeldore detrás de el.

-Ven- no fue una petición fue una orden.

-Harry, ¿puedes venir un momento?- preguntó el director, Harry los miró extraño, pero los siguió.

La mirada de Remus vigilaba cada paso que daba Dylan, lo notaba nervioso, también notó la mirada que le hecho, llena de melancolía, o cuando se removió el pelo cuando Dumbeldore lo llamó, ese hombre era raro, no solo porque se apellidaba Potter y James nunca les había hablado de el, sino porque actuaba como si los conociera de toda la vida y cuando quería hablar con el siempre le huía, definitivamente Dylan ocultaba algo.

-Harry, queremos decirte algo, ya sabes que el Domingo regresarás a Hogwarts , también me imagino que te acordaras de la profecía, o de las clases de Oclumacia con el profesor Snape, pues quiero que sepas que este año Dylan y Yo te daremos las clases, el Lunes a las 8 te espero en mi despacho, ahora creo que.

Un grito desde la casa alarmó a los tres adultos.

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Bueno ya estoy aquí, siento la tardanza, pero el empezar del Instituto y mi otra historia (miel y regaliz (Sirius-Hermione) os invito a leerla y a dejar review;)me han distraído.

Espero que os guste, se aceptan criticas, tomates y floresxD todo vía review.

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