Fanfiction escrito por mi persona, sin fines lúdicos, basado en la obra de Ichiei Ishibumi, las novelas ligeras HighSchool DxD... ¿Algo más?
Diálogos:
(Amo las oppai) – Pensamientos varios.
"Probando, probando ¿se oye?" – Retransmisiones holográficas, conversaciones telefónicas, etc.
[No quiero hablar de ello] – Ddraig, seres sobrenaturales de categoría superior.
*Siempre alegran la vista unos buenos pechos!* - [Ascalon]
[Aquí hay demasiada perversión, mierda de autor] – [Excalibur]
[Dejadme dormir…] – Svalinn
Atención, este fanfiction puede catalogarse de animalada...
Remarco que en este fanfiction puede haber actos sexuales que puedan ofender/alarmar/molestar al lector.
Asimismo la ley me obliga a decir que los menores de 18 años (según la nacionalidad) deberíais de ser buenos chicos y no leer esto.
Si, nadie lo cumple, lo sé.
A quien lo lea... Nadie os obliga, leedlo bajo vuestra responsabilidad.
Yo me limpio las manos.
- High School DxD –
Xenovia Gaiden
- Una vida digna -
-Residencia de Paracelsus Von Hohenheim en Tel Aviv-
-¡Esos ruidos!- exclamó un demacrado Christopher agarrando con fuerza el marco maltrecho de madera de la ventana.
-El ejercito santo, Christopher…- murmuró Paracelsus Von Hohenheim sentado en una butaca, leyendo sin nerviosismo alguno un libro entre sus manos.
-¡!-
-Y han venido a por ti-
-¡E-eso es imposible!- horrorizado -¿Cómo saben dónde estoy?-
-Las manos de la Iglesia son largas y capaces… El grueso de su mano de obra no es profesional, son pueblerinos de la calle… Alguien de la ciudad te habrá visto venir supongo- pasando una página de su libro.
-¿Cómo puedes estar tan tranquilo?- exclamó el hombre.
-Estoy tranquilo porque no hay nada por lo que estar nervioso-
-Maldita sea! ¡Seguro que es ese puto niñato de Issei Hyodo! Me ha encontrado el muy hijo de puta!-
-No te preocupes-
-¿Cómo puedes estar tan tranquilo? Ese maldito Sekiryuutei y sus putas están ahí afuera! AFUERA!-
-Te estoy diciendo que te tranquilices…-
-¿QUÉ ME TRANQUILICE? ¿ERES GILIPOLLAS?-
-Eres tu el que está diciendo una gilipollez detrás de otra…- murmuró el hombre liberando un sencillo hechizo sobre el cristiano.
Desplomándolo en el suelo inconsciente.
-Christopher, si me hubieses dejado acabar… Te habría dicho que "ejercito santo" ha venido… y para que…- dejando el libro junto a una mesita junto a él.
Levantándose con torpeza, acariciándose la adolorida espalda.
La edad no perdonaba.
-No te preocupes Christopher… En cuanto a esos de ahí afuera hayan acabado de debilitarse los unos a los otros… En cuanto hayan acabado de matarse… [Mimo] se encargará de todo…- sonriendo perversamente, observando de reojo la fría silueta de un maniquí blanco, de pie al fondo de la habitación.
Con una joya brillante en su pecho blanco.
-Pronto estará completa…-
- Barrio Central de Tel Aviv -
El viento soplaba con suavidad contra su rostro.
Refrescando su sudada piel bajo el intenso calor que los azotaba.
Asegurando su agarre sobre su espada sacra, cierto castaño vestido con una sencilla armadura de plata evaluaba su situación.
Nada demasiado pesado, lo justo para cubrir sus partes más críticas.
Xenovia, vestida como él y con [Excalibur Destruction] en mano, lo acompañaba seria.
Le Fay, con una versión veraniega de su vestimenta de maga esperaba ordenes en silencio.
-Cretien de Saint Omer…- murmuró el castaño empuñando a [Excalibur Ruler] con fuerza -¿Qué haces aquí?-
-Turismo, no te jode- respondió el caballero bruscamente. Vestido con una pesada armadura completa, de color platino, con un escudo de cuerpo entero con la santa cruza pintada en rojo.
Blandiendo una pesada claymore.
Potencia.
Respeto.
Temor.
Confianza.
Ese hombre inspiraba muchas cosas.
Su aura era agresiva.
Sus ojos irradiaban furia y poder.
Ese hombre, como humano, era peligroso.
Esa pelea… No sería fácil.
-¿Me estas vacilando?- exclamó el castaño con una mueca.
-Vaya… Que perspicaz…- murmuró el hombre para diversión de sus compañeros.
Un equipo de 4 caballeros protegía la retaguardia de Chretien.
Todos vestidos con armaduras y capas blancas.
-Esto no tiene nada que ver con vosotros… Apartaos- siseó el castaño.
-¿Queréis al alquimista?-
-Queremos al traidor a la Iglesia- respondió el castaño.
-Cualquier traidor de la Iglesia es aliado nuestro-
-Chretien de Saint Omer. Vete de aquí, llévate a tus hombres antes de todos vosotros veáis vuestra vida por acabada…-
-Lista de bajas… Issei Hyodo, Le Fay Pendragon, Xenovia, Ravel Phenex, Reyna Chrome, Asia Argento, Teresa Pontia, Lara y Clara Gemini…-
-Hablando se entiendo la gente mis cojones…- masculló el castaño serio.
-Excalibur [Blessing], [Ruler], [Destruction], [Invisibility], [Mimic] y [Nightmare]… Que detalle del Santo Padre…- murmuró el hombre con media sonrisa.
-…-
-Que detalle el regalarnos tantas espadas sacras… Serán una magnifica incorporación a la armería de la causa… Nos serán de gran ayuda para acabar de erradicar a los infieles que pueblan estas tierras…-
-¿Insinúas que nos somos rivales para vosotros?-
-No lo insinúo, lo afirmo-
-Ya veo… ¿Las quieres? Pues ven a buscarla… abuelo- gesticulando con su mano abierta.
-Issei-sama… No ceda tan pronto por favor…- murmuró la rubia desviando la mirada –No se deje provocar con tanta facilidad-
-No me está provocando, solo le recuerdo su lugar al abuelo este- mirando a la maga con media sonrisa.
-¡!- mirando al chico enfadado -¿A-abuelo?- el chico lo miró sádicamente al ver su respuesta emocional.
-Que infantil… Meterse con un niño a tu edad…- sonrió el chico divertido -¿Reconforta tu complejo de inferioridad machote?-
-¿Qué me estas llamando?-
-Una mezcla entre abuelo, pederasta, marica y carroza…-
-¡Maldito insolente!- arrancando al correr el caballero estrelló su espada contra el suelo.
Pasando a centímetros del castaño que lo miraba a los ojos fríamente.
-El problema del ataque directo… Es el contraataque!- creando un pilar de hielo desde el suelo, impactando de lleno en el pecho del caballero.
Enviándole contra el cielo con un sonido grave.
-Al combate hermanos!- chilló uno de los caballeros -¡Por el señor!-
-¡Dios nos guía! Dios nos protege!- exclamaron los hombres corriendo hacia el castaño.
-Ah no! Nadie se acercará a Issei-sama!- exclamó Le Fay convocando un círculo mágico bajo sus pies, recitando un rápido encantamiento.
[Muro de Fuego]
Alzando su bastón la rubia levantó un muro de fuego entre ellos y el castaño.
-¡Eso no nos detendrá!- exclamó uno de ellos –Soy Jean Pere! El Caballero del Rayo!- atravesando el muro empuñando una pesada espada envuelta en rayos.
-A nadie le importa!- exclamó Xenovia esperándolo al otro lado del muro, golpeando con [Destruction] el pecho del caballero, enviándolo contra uno de los edificios.
-Soy…-
-A callar!- exclamó la chica barriendo las piernas de otro caballero, golpeando el casco con el mango de la espada, girando sobre sí misma, impactando con la hoja el pecho del caballero, estrellándolo contra otro edificio.
-Xenovia-sama… Tiene que cuidar sus guardias…- exclamó Le Fay deteniendo una flecha magia a milímetros de su cabeza.
-Oh… Lo siento…- rascándose la cabeza.
-¡¿Cómo?!- exclamó un caballero con un arco de mano.
-Usáis la formación básica de combate, estaba cantado que ibas a atacarla a distancia…- respondió Le Fay apuntando al hombre con su bastón.
[Esfera Eléctrica]
-¡Arghhhh!- chilló el caballero envuelto en una enorme esfera eléctrica.
-Y el último…- exclamó Xenovia corriendo hasta el último caballero, impactado.
Esquivando una estocada blandida por reacción al miedo, atacando ascendentemente.
Liberando una enorme cantidad de poder sacro, enviando al caballero contra una terraza de un tercer piso.
-Listo!- exclamó la peliazul hundiendo la espada en el suelo –Ya hemos limpiado la calle…-
-Lo dudo mucho…- sonrió Le Fay caminando hasta ella.
-¿Por qué no?- incrédula –Les hemos dado bien!-
-Correcto… Pero te olvidas de sus armaduras… Y de su entrenamiento para resistir la magia…- explicó la rubia mirando a su alrededor.
Estaban rodeadas.
-Vaaaaaaya- tomando la espada de nuevo -¿Entonces no podemos solucionar esto por las buenas?-
Esquivando una flecha mágica.
-Ya veo que no…-
XXXXX
-Eres bueno, tu reputación te precede…- exclamó el caballero peleando con intensidad con el castaño.
-Pues no te creas… Xenovia es mejor espadachín que yo…- esquivando otra estocada –Y aunque eres rápido, esa espada, ese escudo, esa armadura… merman mucho tu velocidad…- dejando algo de espacio entre ellos.
-Pero gano en potencia!- desplazándose hasta el chico de un salto con su espada por delante.
Chocando su espada con la del caballero, el chico retrocedió un paso, esquivando la enorme hoja.
Gruñendo levemente al ser empujado por el pesado escudo.
[Pulveriza]
Descendiendo su espada, el caballero creó una enorme hoja sacra que se hundió en el suelo por cientos de metros de distancia.
-Interesante poder de ataque…- exclamó Issei tras el caballero.
[Escudo Sacro]
Girándose con una rapidez inhumana, el caballero planto su escudo entre él y el castaño.
Con su escudo irradiando una potente luz.
Repeliendo al castaño, empujándolo contra un coche tras ellos.
-Cagon la leche…- levantándose con rapidez, echándose a un lado, esquivando otra hoja de poder.
Destrozando tanto el coche como la casa tras él.
[Corte Cruzado]
[Escudo Sacro]
-¡!- sorprendido, el castaño observó como su ataque era repelido por el escudo brillante.
[Perfora]
Apuntando con la hoja de la espada, el caballero liberó un intenso haz de luz hacia el chico.
Hundiéndolo en un edificio.
Derribándolo.
Hundiéndolo en las runas del mismo.
[Boosted Gear Balance Breaker] [Welsh Dragon Scale Mail]
-Muy bien abuelete… Has conseguido tocarme los cojones…- liberando una enorme cantidad de poder, el castaño se deshizo de las runas sobre él con solo poder mágico.
Alzándose de entre montones de cemento y ladrillos sin dificultad –Y ahora vas a pagarlo-
-El legendario Dragón… Enséñame que puedes hacer!- cubriéndose con su escudo, preparando su espada.
Observando al castaño con su completa atención.
[Jet]
Plantándose frente al hombre, golpeando con su pie el escudo.
Hundiendo al caballero en el suelo.
Forzándolo a soltar el escudo.
Atacándole con su espada.
Enviando el casco manchado de sangre al suelo.
-Casa de Paracelsus Von Hohenheim-
-Ummm- murmuró Christopher abriendo los ojos lentamente.
-¿Has despertado?- preguntó una voz femenina no muy lejos de su persona.
-¿Dónde estoy?- preguntó confundido, llevándose una mano al rostro.
-Esto es lo más parecido al Infierno que puedas encontrar en este mundo…-
-… Tu…- murmuró el hombre levantándose lentamente.
-¿No pensarías que me olvidaría de nuestro acuerdo?- respondió la encapuchada, cruzándose de piernas sentada sobre una mesa en la misma habitación.
-Soy un hombre de palabra…- acariciándose la sesera -¿Qué me ha pasado?-
-Estas demasiado estresado… Te has desmayado- explicó Hohenheim entrando en la habitación.
-¡Es cierto! Nos estaban…-
-No nos están nada- lo interrumpió el hombre –Estamos a salvo en este edificio…-
-¿Cómo lo sabes?-
-Porque afuera están los templarios de Jerusalén-
-¿?-
-…-
-¡Pero qué dices! Son el enemigo!- chilló el hombre horrorizado -¡Soy el Camarlengo! Tengo secretos de la Iglesia en mi cabeza! Si me encuentran me torturarán!-
-Por esos mismos secretos te digo que estamos a salvo…-
-¿Qué?-
-A cambio de tus secretos, de ti… Tengo mi seguridad garantizada-
-¿Q-que?- exclamó el hombre horrorizado -¿Q-que dices…?- caminando hacia él, tomándolo de la túnica con fuerza.
-No me hagas esto más difícil…-
-N-no puedes hablar en serio… Tu no… tu… tu…-
-Lo siento…- sacando una daga de su túnica, hundiéndola en el estomago del hombre.
-¡!-
Cough
-¿?-
-¿Tenias que matarlo?- exclamó la encapuchada sorprendida, observando al hombre desangrarse en el suelo.
-¿Ahora te preocupas por las vidas de los humanos?-
-No me importa "él", sino su valor-
-¿Valor?- mirando al hombre retorcerse de dolor –Ya hay nada de valor en ese cuerpo… En ese nombre, el no importa…-
-El era parte de trato-
-El trato ha cambiado-
-…-
-Espero que no te importe…-
-¿Y los templarios?-
-Mientras tenga la [Twilight Healing] en mis manos podré buscar la protección de [Grigory]… ¿Que importan los humanos cuando puedo contar con la protección de los ángeles caídos…?- riendo perversamente, saliendo de la sala con tranquilidad.
-…-
Al poco, la encapuchada bajó de la mesa, observando el cuerpo desangrándose frente a ella unos instantes antes de desaparecer en una nube de plumas negras.
Lleno de desesperación.
Pánico.
Miedo.
El hombre, retorciéndose de dolor, se levantó a duras penas, con el rostro cubierto de lágrimas.
-No quiero morir… No quiero… morir…- apoyado en la pared, arrastrándose por el pasillo de la ruinosa casa.
Alcanzando el blanco títere clavado en la pared.
-Todo… es culpa tuya…- murmuró el hombre golpeando sin apenas fuerzas el pecho de madera.
[-]
-Hohenheim y sus malditos inventos… Una profanación a la obra del señor… Una maldición de este mundo…- tomando el papel que cubría la piedra del pecho del títere, arrancándolo, dejándolo caer al suelo.
Cambiando al instante todos los circuitos mágicos del maniquí, pasando de un azul claro a un rojo intenso.
Empezando a moverse.
Enfocando su mirada en el humano.
–Mi última misión será librar a este hermoso mundo de seres como tu…- jadeando sin fuerzas –Yo… en nombre de la Santa Sede… Te maldigo… En el nombre del señor…-
[Yo no tengo señor…]
-¿?-
CLANC
CLANC
Liberándose de sus ataduras el títere agarró al hombre del cuello, elevándolo del suelo.
-¡!-
[¿Maldito?]
-¡S-suéltame!-
[No… Necesito alimentarme…]
-¿Q-que?-
[Mi padre… No me dio un núcleo mágico… ¿Tienes alguno?]
-¡N-no! No soy un mago!- exclamó el hombre horrorizado.
[Pero tienes… alma… Eso es alimento…]
Abriendo la boca, una dentadura de decenas de afilados dientes en sierra.
-¡E-espera!- chilló el hombre antes de ver su hombro desgarrado y su pecho abierto en canal.
MUNCH MUNCH
XXXXX
-Mi señor…- exclamó una figura cubierta por una capa negra apareciendo en una nube de plumas negras, arrodillándose al instante.
-Que quieres- respondió el hombre, serio, observando la ciudad desde lo alto de una colina, a una distancia prudente.
-Los caballeros Templarios y la orden de Jerusalén han entrado en conflicto…-
-Eso puedo verlo… ¿Eso es todo lo que tienes que comunicarme?- mirando a la figura de reojo.
-Mi señor Kokabiel…-
-¡Calla!- exclamó el hombre girándose, golpeando a la figura en la cabeza.
Derribándola.
-No me llames por mi nombre… Nadie debe de saber que he estado aquí…-
-Lo siento mi señor…- respondió una joven morena –Paracelsus Von Hohenheim ha matado a Christopher…-
-Oh… Interesante…- sonriendo perversamente.
-¿Empezamos la operación?- preguntó la chica recuperando su compostura.
-He cambiado de idea… Azazel se ha enterado de que hay en esta ciudad…-
-¡!-
-Lo más probable es que alguien de [Grigory] esté por llegar… Y si ellos vienen… Los de arriba también- señalando hacia arriba.
-P-pero!-
-Hay mucho en juego… Pese a que ese juguete parece bastante interesante… Ahora tengo otros asuntos que atender…-
-¡P-pero mi señor! E-entonces la [Twilight Healing]…-
-No me importa la vida de una humana… Me han informado de que han hallado los fragmentos de [Excalibur] desaparecidos… Esa espada es más importante que nada que pueda haber aquí…-
-Pero nuestro trato…-
-¿Nuestro?- mirando a la morena peligrosamente.
-S-si yo custodiaba a…-
-Tú eres un soldado de rango inferior… Harás lo que se te ordene… Y bajo ninguna circunstancia pensarás que un ser de categoría Cadre tiene que hacer lo que tu digas… ¿O me equivoco?-
-N-no… Pero señor…-
-Cierra esa maldita boca!- rugió el hombre –Estoy harto de escuchar esa voz tuya!-
-…-
-Ahora desaparece de mi vista antes de que te mate…- exclamó el hombre volviendo a centrar su mirada en el campo de batalla.
-¿Matarme?-
-No tienes ningún valor… Eres una desgracia para la especie… Quizás sea mejor borrarte del mapa!-
-¡!- asustada la chica extendió sus alas y desapareció tan rápido como pudo.
Disfrutando del silencio generado por la marcha del ángel caído el moreno volvió su atención a la ciudad.
Inspeccionándolo todo con sus capaces ojos.
Percibiendo cada una de las peleas que se daban entre los muros de la ciudad.
-Ese poder… El [Sekiryuutei]… Interesante…- murmuró el hombre relamiéndose los labios.
Miedo.
Pánico
Era una batalla perdida, en su corazón sabía que había cedido.
Su corazón había perdido ante la desesperanza.
La impotencia.
El miedo.
Escuchando disparos de armas de fuego.
Chillós de niños… mujeres… hombres…
Chillidos de dolor.
De rabia.
De desesperación.
Los muros de la ciudad los encerraban.
Convirtiendo la ciudad entera en un caldo de cultivo de dolor y sufrimiento.
Corriendo sin detenerse por las calles polvorientas de Tel Aviv, la rubia Argento luchaba por sobrevivir.
Por huir de ese infierno terrenal.
[Acido corrosivo]
Sin los reflejos de un luchador, Asia fue sorprendida por una esfera liquida verdosa.
Impactando contra un coche cerca de ella, fundiendo el metal, combinándose con el combustible, detonándolo, derribándola de una fuerte explosión.
Aturdida, confundida, la joven se vio a sí misma con el rostro pegado al suelo.
Con su rostro sangrando levemente.
Levantándose a duras penas.
-Reconozco en ti a la figura de "Asia Argento"-
-¿?- mirando frente a ella aterrorizada, localizando a un caballero de pesada armadura.
-He venido a impartir justicia-
-N-no! Yo no…-
-Los cojones vas a ponerle una mano encima!- exclamó Ravel cayendo en picado con su pierna envuelta en fuego por delante.
CLANNNCCCCCCC
-Ravel Phenex…- siseó el caballero.
-¡La misma!- saltando hacia atrás, colocándose en pose de combate.
-¡Asia! Huye!- exclamó Reyna corriendo hacia ella, sosteniendo su alabarda con fuerza.
-¡Reyna!- exclamó aliviada.
-¡Nosotras nos encargamos!- chilló la morena.
-¡P-pero!-
-¡No titubees! Espabila!- exclamó Teresa corriendo hacia ella, tomándola de la mano, arrastrándola con ella.
-Teresa! Tienes que ayudarlas!-
-No huiréis!- exclamó otro caballero saltando de un tejado, aterrizando pesadamente, resquebrajando el suelo.
-¿De dónde salen todos estos tíos?- exclamó Ravel sorprendida.
-Markel… Vete, yo me encargaré del demonio de fuego…- murmuró el caballero recién llegado.
-¿Seguro?-
-Su fuego no podrá vencer a mis ataques de agua…-
-Como quieras…- empezando a correr, persiguiendo a las chicas.
-¡No te lo permitiré!- exclamó Reyna interponiéndose entre él y las chicas.
-¡Aparta mujer!- alzando su daga, creando una ola de acido.
-¡!-
KYAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA
XXXXX
-Reyna!- chilló Asia horrorizada -¡Teresa! Reyna esta…-
-¡Ella se ha quedado para que podamos escapar!- respondió la rubia alzando la voz -Corre!- exclamó Teresa corriendo con todas sus fuerzas, cogida de la mano de Asia.
-¡Pero Teresa-san! Ravel-san esta…-
-¡Ravel está peleando para que podamos huir!-
-¡P-pero…!-
-No pienso morir aquí Asia! Y para eso tienes que ser fuerte y pelear!- corriendo sin parar por las polvorientas calles, entrando en uno de los edificios, subiendo las escaleras, entrando al azar en uno de los pisos.
-Teresa… Estoy muy cansada…- gimió la rubia jadeando pesadamente.
-¡Tienes que ser fuerte Asia Argento!- chilló la paladina tirando de la chica, entrando en una sala, cerrando con fuerza, pensando rápido, volando un armario contra la puerta.
Tomando su espada colocándose en guardia frente a la desgastada e improvisada muralla.
-Teresa…- gimió la rubia sentándose contra la pared opuesta.
-Aguanta!-
-¡T-teresa! Estas herida!- exclamó la rubia mirando su espalda, en donde una mancha de sangre cubría el lateral de su uniforme.
-Ahora eso no importa…- escuchando un ruido constante de pasos acercándose.
-Teresa…- murmuró la rubia llorando con fuerza.
-¡Maldita sea! Hyodo!- exclamó la caballero por el auricular -¡Nos están machacando! ¡Hyodo!-
XXXXX
-Grandísima puta mierda!- rugió la rubia envolviendo sus puños en fuego, golpeando repetidamente el casco de un caballero templario antes de barrerlo contra el suelo de una patada.
Envolviéndose en una esfera de agua, esta atacó a la chica en forma de múltiples látigos.
Forzándola a retirarse.
-Tú debes de ser el demonio que estaba oculto en la Santa Sede…- murmuró el caballero levantándose lentamente, sin prisa.
-¿Aun estas vivo?- exclamó con una mueca -¿Por qué no te mueres ya?- crujiéndose los nudillos furiosa –Me estoy cansando de golpearte…-
-Yo no soy como el resto… Pertenezco a la división personal del señor Chretien…-
-Ya veo…-
-Mi misión es simple… Limpiar el mundo de los asquerosos demonios que lo mancillan… Por eso mismo me uní a la Orden…-
-Que misión tan noble…- respondió la chica mirándolo con sorna.
-Hoy, aquí, ahora acabaré contigo. De eso modo un asqueroso demonio como tú no volverá a atacar a mis compañeros nunca más-
-¿Y qué te hace estar tan seguro?-
-Me llamo Sahin… Sahin del [Agua]…- colocándose en pose de combate.
Envolviendo su espada, escudo y cuerpo con delgados hilos de agua.
-Y pienso apagar tus infernales llamas!-
-…-
XXXXX
-Moveos! Moveos! No tenemos tiempo!- exclamó un caballero corriendo en fila por las calles de la ciudad.
Desplazándose hasta el portal de una de las casas.
Colocándose a ambos lados de la puerta en parejas.
Haciéndose señales con las manos uno de ellos se planto frente a la puerta, derribándola de una patada, haciéndose a un lado para que entrasen sus compañeros.
-¿Señor Christopher?- exclamó un caballero irrumpiendo en el edificio, observando de lado a lado, buscando alguna figura reconocible.
-Esto esta vacio… ¿Seguro que es aquí?- preguntó otro caballero entrando tras el primero.
-La dirección es esta…-
-Hay dos plantas y una especie de sótano… Yo bajo, tú subes, revisa a fondo-
-Bien!- exclamó el caballero moviéndose por el piso con su espada en guardia.
-¿Señor Christopher? Somos caballeros de la Sacra Orden del Temple de Jerusalén… Hemos venido a escoltarlo hasta tierras seguras…-
…
KYAAAAAAAA
-¡!- sorprendido, el caballero se giro, moviéndose con velocidad hasta las escaleras.
Subiendo con rapidez, moviéndose de pared en pared, con su espada en alto.
-¡¿Qué ha pasado?!- exclamó el caballero corriendo hasta el cuerpo de su compañero.
Dándole la vuelta, el caballero observo horrorizado el pecho destrozado, abierto de su compañero.
Ignorando por completo la figura de un títere bañado en sangre tras él.
Que en silencio lo observaba.
Se acercaba hacia su persona.
Hambriento.
Sediento de poder.
Abriendo sus infernales fauces.
XXXXX
-Es inútil que os escondáis…- exclamó un caballero tocando con su daga la pared.
Liberando un acido sobre el tabique, derritiéndolo al instante.
-¡!-
-No hay nada que mi [Acido] no pueda deshacer…- entrando en la sala.
-¡Teresa-san!- exclamó Asia horrorizada.
[Nightmare]
-Ilusiones… Que arte más inútil…- alzando su daga, creando una nube de acido a su alrededor.
Expandiéndola con rapidez, cubriendo toda la sala.
-Las ilusiones no van a proteger tus pulmones…- masculló el hombre viendo retorcerse de dolor a la rubia.
Tomándola del cuello.
-Asia… No…-
Rompiéndolo con facilidad.
-Que débil…-
Girándose, el caballero observo sonriente a la monja retorcerse de dolor en el suelo.
Llevándose las manos al cuello gimiendo guturalmente de dolor.
-Así me gusta… Sufrid antes de morir… Permíteme un regalo de despedida como agradecimiento por el espectáculo recibido…- colocando la daga sobre su boca.
Tomando a Asia de la boca, obligándola a abrirla.
Dejando caer unas gotas de liquido verdoso en su boca.
Tapándosela con las manos.
Obligando a tragar.
Observando extasico como la rubia abría los ojos, llorando de un insoportable dolor.
[Hambre…]
-¡!-
[Hambre…]
-¿Quién eres tú?- exclamó el hombre girándose rápidamente.
Observando a una figura blanca moverse lentamente.
[Nube de Acido]
Alzando su daga, el caballero cubrió el cuerpo de la figura en una nube de polvo verdosa.
-¡!-
[Esa mujer… Poder mágico…]
-I-imposible…-
Moviéndose como el rayo, Mimo cogió al hombre del casco, estrujándolo entre sus manos.
Hundiendo sus manos en él.
Destrozando el casco.
Destrozando el cráneo del hombre.
Dejando caer su cuerpo al suelo.
Avanzando hacia la rubia.
[Limite operativo cuerpo… Alcanzado… Buscando nuevo… huésped…]
Con un leve crujido, la joya del títere se desprendió con facilidad, cayendo al suelo junto al cuerpo de madera.
Desplegando unas pequeñas patas de cristal, la joya camino cual araña hasta alcanzar el cuerpo de Teresa.
Entrando por su boca con esfuerzo.
A los pocos minutos la joven abrió los ojos… completamente carentes de vida.
XXXXX
-Issei!- exclamó Lara corriendo a toda velocidad por los tejados de la ciudad santa, esquivando sin parar múltiples hechizos.
"…"
-Issei!- chilló la chica asustada -¡Necesitamos ayuda! Los caballeros templarios son demasiado…!-
-¿Adónde vas gatita?- exclamó un caballero curvado, con un casco de apariencia diabólica, blandiendo un escudo hecho de pinchos y espinas.
-¡!-
-Soy Gathun… El caballero de las [Espinas]…-
-¡No me interesa cómo te llamas!- exclamó la castaña blandiendo su espada
-Muy cierto… Los muertos no tienen la necesidad de obtener conocimiento-
-¿Muertos?-
-He venido a matarte… Y eso pienso hacer, no te resistas-
-¡Nunca he perdido, y hoy no se dará mi primera derrota!- atacando al hombre, parpadeando antes de esquivar un par de látigos de espinos.
-Por rápida que seas… Si no puedes acercarte a mi es inútil…- envolviéndose en un capullo hecho de espinos.
-Pse!- blandiendo su espada, comenzando a correr alrededor del caballero, intentando crear alguna apertura en su esfera protectora.
-¡Nadie me detendrá nunca!- desapareciendo en un despliegue de velocidad.
-Pobre niña…- extendiendo sus brazos, deshaciendo el capullo para crear una interminable red de espinas.
-¡Eres mío!- exclamo la caballero corriendo hacia su enemigo -¡¿Q-que?!-
-¿Pensabas que había retirado mi defensa por nada?- Sonriendo perversamente al ver a un lado suyo a la chica envuelta en espinos.
Gimiendo fuertemente al ver su pierna atrapada.
-Las [Excalibur] están demasiado sobrevaloradas…- caminando hasta la chica, creando mas espinas, agarrando sus manos, alzándola del suelo, crucificándola en el aire.
Tomando su barbilla con sus manos de metal.
-¡S-suéltame!- exclamó la chica llorando de dolor.
-¿Te duele pequeña?-
-¡N-no!-
-Mientes…- apretando el agarre de las espinas, hundiéndose aun más en la tierna carne de la chica.
-AAAAAHHHHHHHHH-
-Mucho mejor… Llora… Llora y chilla para mi…-
-AAAAAAHHHHHHH
-Dime… ¿Dónde está el [Seiken] de [Ruler]?-
-NO LO SE-
-Esa no es la respuesta que busco…- envolviendo su estomago con espinos.
Hundiendo las espinas en su vientre.
La chica aulló de dolor.
-¿Dónde está tu hermana?-
-JAMÁS TE LO DIRÉ-
-Ya veo…- girándose al percibir una enorme ola de poder mágico –Ese debe de ser el [Sekiryuutei]… Puedo dejar marchar el fragmento de [Invisibility] si tengo los de [Ruler] y [Rapidly]-
-¿?-
-Ya no te necesito. Adiós jovencita… Maldícete por tu impotencia… Por tu debilidad… Y maldice a Dios por haberte dado este don en forma de espada…-
-¡!-
XXXXX
-Es inútil…- masculló el hombre estampado contra una pared.
Sangrando profundamente.
-¿Dices?- preguntó Issei colocando la punta de su espada. Contra el mentón del hombre, obligándolo a levantar su rostro para mirarlo.
-Mientras derrotas a un caballero acabado como yo tus compañeras están muriendo una tras otra… La Orden está recuperando los fragmentos de [Excalibur]…-
-¡!-
-Mis días como caballero han llegado a su fin… El entretenerte era mi última misión…- vomitando sangre.
-Entretenerme para que…-
-¿Para qué va a ser?- mirando al chico con un deje de locura –Hasta que mis hombres se infiltren en la casa y tomen el arma…-
-Tus hombres no saldrán vivos de esa casa, en cuanto acabe contigo acabaré con ellos…-
-No…-
Cough
-No que- siseó el castaño serio.
-¿No te has preguntado de donde vienen mis poderes?-
-No me interesan los asuntos de un muerto- respondió el chico gélidamente.
-Debería… Porque me los dieron para poder llevar el cometido… A cambio de destruir el Vaticano para nosotros…-
-¿Qué?-
Cough
-"Ella" me dio este don… Para que te entretuviese hasta su llegada-
-¿Qué?- mirando al hombre fijamente -¿Quién es "ella"?-
NUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUU
-"Ella" ha llegado… El Ángel Orgánico… Alexiel Ángelus…-
-¡!-
Atónito, el castaño alzó la mirada.
Viendo en primera persona como el cielo se iluminaba, como cientos de ángeles caídos se abrían paso entre las nubes.
Invadiendo Tel Aviv.
-¿Para esto has sacrificado tu vida? Este mundo está realmente podrido!- exclamó Issei hundiendo la espada en el pecho del hombre.
-En eso podemos estar de acuerdo… pero no me negarás que tienen su utilidad…- respondió una melodiosa voz tras él.
-¡!-
Girándose con rapidez, el castaño visualizó la hermosa figura de una ángel de seis pares de alas negras flotando en el aire.
-Yo te he visto antes…-
-Hace unos días, en Creta- respondió la morena sonriente.
-Lo sabía… Nunca olvido un hermoso rostro una vez que lo veo… ¿Qué puedo hacer por ti, preciosa?- preguntó el chico recuperando su espada.
-Me llamo Alexiel Ángelus… Quiero tres cosas… El arma que se esconde en ese edificio… Esa espada que tienes en tus manos… Y la [Longinus] que tienes en tu interior…-
-Oh preciosa, si eso es lo que quieres… Creo que tendremos un pequeño problema…- blandiendo su espada con ferocidad.
-No te preocupes Issei Hyodo, he venido preparada para enfrentarme a cualquier problema que pueda surgir…- extendiendo sus doce alas.
-¿Doce alas? ¿Una serafín?-
-Una de las serafines originales si…- sonrió la morena.
-Mierda pa mi…-
XXXXX
-…Esto no puede ser cierto…- masculló Le Fay sosteniendo su bastón con fuerza, con los cuerpos de los caballeros templarios tras ella.
-¿No ves lo que crees?- preguntó un ángel caído sonriente.
-Y yo que pensaba que con derrotar a los caballeros bastaría… Ahora resulta que también hay angelitos…- masculló Xenovia sosteniendo a [Destruction] con fuerza.
-Xenovia… Yo me encargaré de este, ve a por las demás chicas, algo no va bien-
-Pero…-
-Ve, yo me encargo-
-…- sin decir nada la peliazul arrancó a correr, alejándose con rapidez.
-¿La dejas marchar?-
-En unos minutos iré a por ella, no hay prisa-
-…-
-Que falta de cortesía… Permíteme que me presente… Me llamo Kezef… Soy el [Ángel de la Destrucción]- presentándose con una leve reverencia.
-¿Y en que puedo ayudarle, Kezef-sama?- preguntó la chica cauta.
-No puedes hacer nada- sonrió el hombre –Solo estoy aquí de paso… Se me ha encomendado la tarea de hacer limpieza…-
-¿Hacer limpieza?-
-Ha llegado a nuestros oído que diferentes miembros de una organización llamada [Brigada del Khaos] están presentes en esta ciudad… Hemos venido a limpiar el mundo de su presencia…-
-Y tú eres la primera a la que borraré de la existencia del mundo… Le Fay Pendragon-
-Mmm…- respirando profundamente, abriendo los ojos, moviendo con un ligero malabar su bastón mágico.
-Jajajaja- exclamó el ser superior -¿Piensas pelear?-
-Si sabes que soy una miembro del [Shiseiten] sabrás que vas a morir si te enfrentas a mi…- siseó la rubia empezando a emanar poder mágico.
-Jajajaja! No sabía que los humanos podían ser tan divertidos…-
-Quien ríe último ríe mejor…-
XXXXX
Muerte.
Esa misión era la muerte.
No iban a vivir.
El Vaticano los había enviado a morir.
Morir en una tierra de nadie.
¿Por qué?
¿Qué había hecho ella?
¿Por qué tenía que morir?
-¡Hermana!- exclamó Clara corriendo por las calles a medio derruir.
-¡Hermana!- escalando por las fachadas de los edificios hasta alcanzar los tejados.
Siguiendo el aura apagada de su hermana gemela.
Siguiendo lo que su estrecho vínculo con su gemela le decía.
-Lara…- murmuró la chica vacía de todo sentimiento.
Observando en la lejanía el cuerpo de una chica tumbada en el suelo.
Flotando en un charco de líquido rojo.
-No…- negó la chica con la cabeza.
-No…-
-No puede ser…-
-¡Hermana!-
-HERMANA!- chilló la chica corriendo hacia ella.
-Maldito seas! Maldito seas!- rugió la castaño observando la silenciosa figura de un caballero de pesada armadura de rodillas frente a ellas.
-¿Q-que?- exclamó la castaña
-No llores… Ya estas con tu querida hermana…- susurro un ángel llorando tras ella –Tanta muerte…-
Observando como la chica caía junto a su hermana.
Con su pecho perforado por una pequeña esfera de viento.
-Yo. Ruhiel. Velaré de vosotras… Quienes tenéis un vinculo tan fuerte y hermoso…- sentándose junto a las chicas –Porque Dios es tan cruel…- apretando los puños –Yo te maldigo! Yo te maldigo Elohim por permitir tanto sufrimiento!-
-Deja de maldecir a los muertos… Tú has provocado la muerte de esa chica…- murmuró Baraqiel caminando hasta las chicas.
Pasando junto al ángel, que observaba como una lanza de luz atravesaba su pecho.
-No eres el unido que sabe atacar por la espalda…- creando una espada de luz.
Cortando su cabeza en un movimiento limpio.
-¡Señor!- exclamó un ángel caído arrodillándose junto al moreno.
-Parece que estábamos en lo cierto… [Fallen Heaven] está en esta ciudad…-
XXXXX
[Jet]
Alzándose como una bala en el cielo, el castaño empezó a desviar lanzas de luz con su espada a la par que buscaba con su mirada a su oponente.
-¿Me buscas?- exclamó Alexiel tras el chico.
-¿?-
Gruñendo ligeramente, el castaño observé como la distancia entre el suelo y él, una distancia que había tardado minutos en generar, desaparecía de un puñetazo.
Un simple golpe que aparte de estrellarlo contra el suelo asimismo había destrozado su armadura.
PAMMMMMMMMM
-…- en silencio el chico se levantó del suelo, tomando su espada a unos metros de él, abandonando el cráter lentamente.
Regenerando el casco de su armadura.
-No sé que habrá visto Gabriel en ti…- murmuró la chica aterrizando grácilmente en el suelo, sentándose sobre una enorme piedra.
-¿Cómo que ha visto? A un tío guapo, inteligente y talentoso!- exclamó alegre –La pregunta me ofende!-
-…-
-Bueno preciosa… ¿Para qué quieres mi espada, mi poder y ese arma?-
-Eso no es de tu incumbencia-
-Venga mujer, nos tenemos que conocer mejor-
-¿Por qué?-
-No puedo invitarte a cenar si no te conozco un poco… No sabría de que hablarte!-
-¿Por qué tendríamos que ir a cenar?-
-…- mirando a la chica sorprendido –Estoy intentando ligar contigo… ¿Por qué sino?-
-¿Qué?- sorprendida -¿En serio?-
-Joder, me recuerdas a Gabriel… Taaaaaaan inocente!- llevándose una mano al rostro -¿Por qué las mujeres más hermosas son tan ignorantes de lo que provocan en los demás?-
-…-
-¿Y bien?- mirando a la mujer con un ojo.
-Necesito poder para alcanzar mi objetivo, simplemente eso-
-Poder, poder, poder. Poder para destruir… Como todos supongo…- encogiéndose de hombros -¿A quién quieres atacar?-
-Quiero invadir el [Cielo]-
-¿Oh? Que original…- exclamó lleno de sarcasmo.
-¿Eso es ironía lo que escucho?-
-Noooo, para naaaada-
-…-
-¿Qué?-
-¿Por qué estas tu aquí?-
-¿Qué?- sorprendido.
-Que porque estás aquí- preguntó la ángel caído.
-He venido a eliminar el arma que ha creado la Iglesia-
-¿No trabajas para el [Cielo]? ¿Por qué ibas a eliminar un arma que han creado sus subordinados?-
-No trabajo para el [Cielo], colaboro con ellos, que no es lo mismo. Y tampoco es que la Iglesia sean sus subordinados-
-¿Colaboras? ¿Qué diferencia hay?-
-Que también colaboro con los demonios… Y los Dioses Nórdicos y [Grigory]… Aunque estos mas eventualmente…- desviando la mirada.
-…- la mujer lo miró sorprendida.
-¿Qué? ¿No me crees?-
-Veo en tus ojos que no mientes… Pero como… ¿Es posible?-
-¿Cómo es posible el que?-
-¿Cómo puedes colaborar con razas que se han declarado la guerra? ¿Con razas que se odian desde hace tanto tiempo?-
-Nada es eterno, ni siquiera el odio-
-¿?-
-Este mundo es el patio de recreo, el parque en el que mis hijos han de disfrutar de su vida, no puedo permitir que sea un campo de batalla para cuatro psicópatas-
-¡!-
-Me he sincerado. Te toca-
-Necesito poder para invadir el [Cielo]… Hay alguien encerrado allí con el que necesito hablar…- desviando la mirada triste.
-¿Michael?-
-…-
-Elohim no porque esta fiambre…- cruzándose de brazos -¿los angelitos tienen algún secretillo algo sucio?- mirando a la mujer con picardía.
-¿Cómo sabes…?-
-¿Te piensas que soy tonto o qué?- exclamó el chico –Esta cantado que Dios ha muerto-
-Entonces lo sabes…- levantándose de la piedra –Es una pérdida de tiempo que te cuente nada… A fin de cuentas he de matarte…- alzando una mano, creando una espada con siete hendiduras en su hoja.
-…-
-Solo puedo decirte que toda la creación de este mundo… El mundo entero… Es una farsa-
-¿?-
Perplejo, el castaño vió desaparecer a la morena.
Observando como un delgado filo de una espada aparecía frente a sus ojos.
CLANC
-No puedo permitir que mates a este chico…- susurro Baraqiel interponiendo su espada de luz entre el casco del chico y la espada de la mujer.
-Baraqiel… ¿Qué haces aquí?-
-Evitar que [Fallen Heaven] consiga esa arma que han diseñado los humanos-
-¿[Fallen Heaven]? ¿Eso qué es?- preguntó el castaño curioso.
PAM
Deshaciéndose de la espada del caído, la morena le planto un puñetazo en el estomago al castaño, perforando su armadura, enviándolo contra un rascacielos, derribándolo.
Girándose, la mujer empezó a pelear con su espada contra el caído.
Destrozando una y otra vez las espadas de luz que el hombre iba creando.
Creando una apertura, golpeando al hombre en el rostro, derribándolo en el suelo, derrapando cientos de metros, atravesando todos los edificios con los que se encontraba.
-Ni siquiera tu eres rival para mi Baraqiel…- alejándose a paso lento, caminando hasta la residencia de Paracelsus –No hay poder en [Grigory] capaz de detenerme-
-A quien le importa Grigory…- exclamó Issei aterrizando bruscamente frente a la chica.
-Chico… Apártate de mi camino…-
-Y-UNA-PUTA-MIERDA!- rugió el castaño liberando toda el aura que tenia.
-Chico…-
[Jet]
-¡!-
[Boost] [Boost] [Boost] [Boost] [Boost] [Boost] [Boost] [Boost] [Boost] [Boost] [Boost]
Usando su espada para bloquear la del chico, la morena paso a defenderse tranquilamente con sus doce alas, usándolas alternativamente tanto en defensa como un ataque, haciendo que el chico bailase a su gusto.
-¿Te lo pasas bien tetuda?- exclamó el chico divertido.
-Por mucho que me insultes no lograrás desconcentrarme…- desarmando al chico con su espada y alas.
-…-
Retrocediendo unos pasos, el chico levantó un muro de hielo.
Cortado a trozos por las múltiples alas de Alexiel.
-¡Mía!- desviando la espada con [Ruler], el castaño colocó su mano en el pecho de la morena.
-¿?-
[Dragon Shot]
XXXXX
Chasqueando la lengua la rubia convocó un intenso muro de fuego frente a ella.
Protegiéndose de unas enormes esferas de agua.
-Me equivoqué contigo…- susurró el caballero, caminando sin prisa por las calles de la ciudad.
-No te las des tanto de listo… No eres tan bueno como crees…-
-¿Qué pruebas quieres? No haces más que huir como una ratita rubia…-
-Todo tiene una explicación-
-Ilústrame maga-
-Veras… Soy humana, y pese a que tengo un cerebro privilegiado…-
-Que modesta la niña…-
-…Mis reservas mágicas son bastante limitadas en comparación al número y potencia de hechizos que puedo llevar a cabo…-
-¿Qué quieres decirme?-
-Que suele trabajar en equipo- murmuró la peliazul tras el caballero.
-¿?-
Con un paso rápido, la peliazul se plantó por delante del caballero.
Con la cabeza de este rodando por el suelo.
-Lamento el retraso…- se disculpo la chica caminando hasta la rubia –Ya he vuelto… Y no te va a gustar lo que tengo que decirte…-
-No pasa nada, Xenovia- sonrió Le Fay.
-Parece que las cosas se están poniendo peliagudas…- murmuró la exorcista observando un rascacielos derrumbarse no muy lejos de su posición.
Al instante una figura despegó de entre las runas a toda velocidad.
-Le Fay, ahora Issei debe de pelear solo-
-¿Por qué lo dices?-
-Le Fay… Tenemos muchas bajas, y si no queremos que sean más tenemos que movilizarnos rápido-
-¿Bajas?-
-Por eso he tardado tanto en volver…- mirando al suelo triste.
-Ale… Uno menos…- exclamó la rubia Phenex observando el cuerpo envuelto en llamas del caballero templario.
Observando el paisaje derruido a su alrededor.
-¿Reyna?- alzando la voz -¿Reyna?-
….
Caminando hasta la última zona donde la había visto, la rubia entrecerró los ojos.
Una mancha de sangre decoraba el suelo.
Extendiendo sus alas de fuego Ravel alzó el vuelo.
Tenía que encontrar a Asia.
XXXXX
-Que desastre…- murmuró la rubia entrando en una sala cubierta por acido en el suelo y paredes.
Recorriendo un pequeño pasillo.
Encontrando un agujero en la pared hecha como no, con mas acido.
-Que…- susurró la chica al entrar en la habitación.
Encontrando a la monja apoyada contra la pared.
-¡Asia!- exclamó la rubia corriendo hacia la monja.
-…- con la mirada perdida, la rubia se sostenía el estomago temblando.
-¡Asia! ¡Asia! ¿Estás bien?- preguntó la chica tomándola en sus brazos.
-…- enfocando la mirada en la Phenex, la rubia sonrió ligeramente –R…l…- abriendo sus labios, vomitando sangre y bilis.
-¡!-
-Ra… vel…-
-¡Aguanta Asia! Ahora mismo llamo a Le Fay! Vamos a curarte!-
La monja tomó a la chica de la mejilla, acariciándola con cariño.
-Regalo…-
-¿Qué?-
-Sanación… mundo…-
-No hables Asia! Tienes que guardar fuerzas!-
Negando con la cabeza, la monja colocó sus manos en su pecho.
Liberando una esfera de luz.
-¿?- sorprendida la Phenex observó como del pecho de la chica surgían un par de anillos envueltos en una esfera de luz -¿La [Twilight Healing]?-
-Sigue… mi… cura… necesitado…-
-Asia, los demonios no podemos usar…-
-Mi vida… pago…- sonriendo contenta.
Envolviendo la esfera en una luz blanca.
Entregándole la esfera en las manos de la Phenex.
-¿M-me deja tocarla?- exclamó Ravel sorprendida.
-…-
-Asia! Puedo… tocar…la…- murmuró la chica al ver a la monja sin vida contra la pared -¡Asia! ¡Asia!-
-El mayor don con el que Dios dotó a la humanidad… El poder capaz de generar milagros…- murmuró Le Fay caminando hasta la fénix.
-¡Le Fay!- exclamó nerviosa –Tienes que…-
-No Ravel… Asia Argento ha muerto…- murmuró la chica arrodillándose –Tiene algo en su estomago… Algo que es muy tarde para sanar…-
-P-pero!-
-¿Qué es eso?- preguntó Xenovia observando las manos de Ravel.
-La [Sacred Gear] [Twilight Healing]- respondió Le Fay triste.
-Pero los demonios teóricamente no pueden usarlas…- ladeando la cabeza confundida.
-Como decía, los humanos tienen un poder capaz de generar milagros…-
-¿Cuál?-
-El sacrificio…- cerrando los ojos triste –Asia Argento le ha dado su vida a su [Sacred Gear] a cambio de que obedezca a un demonio… Generando un milagro…- empujando con un dedo la esfera de luz.
Insertándola en el pecho de la rubia Phenex.
-¿Q-que?-
ZUMMMMMMMM
-Asia Argento ha creado la primera [Sacred Gear] para demonios…- observando el par de anillos en las manos de Ravel Phenex.
-Asia…- murmuró Ravel con el rostro lleno de lágrimas.
-Ella creía que era demasiado débil para curar al mundo entero… Murió confiando que tú lo lograrías…- murmuró Le Fay.
-Lo haré! Lo juro! Lo haré!- exclamó la rubia llorando.
-Y nosotras te ayudaremos…- respondió la rubia abrazando a la fénix.
Dejando la espada en el suelo, Xenovia se arrodillo y se unió al abrazo.
[Compañero, creo que deberías de ir dejándolo…]
-¿Por qué lo dices?-
[Porque te estás llevando la paliza de tu vida]
-¿Y quién dice eso?-
-Solo hay que verte…- murmuró Baraqiel desenterrando al castaño de otro montón de runas.
-Mira quien fue a hablar…- masculló el chico observando al apaleado Baraqiel.
-¿Qué esperabas? Compara nuestro número de alas… Ella es una Serafín… Una de las ángeles originales… Está muy por encima de cualquier ángel que haya en [Grigory]-
-Vale, ¿y qué hacemos? ¿Nos vamos? ¿Dejamos que se haga con ese muñeco de mierda?-
-…-
-Maldita puta barata! Ahora sí que me he enfadado!- exclamó el castaño furioso.
[¿Puta barata? Hace un rato querías invitarla a cenar…]
-¡Al carajo!- alzando el puño –Pienso enseñarte de que soy capaz!-
-¿Qué vas a hacer?-
-¡Enseñarle cual es el poder de Issei Hyodo!- riendo perversamente.
"Casi que mejor que no lo hagas"
-¿Eing? ¿Quién ha dicho eso?- preguntó el castaño mirando de lado a lado.
-Tu adorable ángel ha llegado para ayudarte!- exclamó Gabriel apareciendo frente a él sonriente -¡Buenos diassssss!-
-¿Gabriel?- exclamaron Issei y Baraqiel al unísono.
NUUUUUUUUUUUUUU NUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUU
Con el sonido de unos potentes cuernos el cielo se abrió en dos.
Con un intenso haz de luz cubriendo la ciudad varios pelotones de ángeles descendieron sobre Tel Aviv.
XXXX
El [Cielo] había llegado
XXXXX
-¿La Arcángel Gabriel?- exclamó Baraqiel sorprendido -¿Qué haces aquí?-
-Cuanto tiempo Baraqiel- respondió la rubia –He venido por Issei obviamente-
-¿Eing?- exclamó el castaño sorprendido.
-He escuchado tu plegaria, llena de fe, esperando a ser respondida… Y como tu ángel he venido a ayudarte!- sonriendo inocentemente.
-¿Y esta qué dice? ¿Qué plegaria ni que ocho mierdas?- mirando al hombre.
-A mi no me mires… Corría la leyenda de que Gabriel estaba más buena que cualquier otra mujer que jamás hay existido… Pero que tenía la cabeza bastante vacía… ¿Y qué tipo de relación tienes con la mujer más hermosa del Cielo?-
-Tío, soy irresistible, ya deberías de saberlo-
-¿Debería de saberlo? ¿Por qué?- alzando una ceja curioso.
-¿Cómo que porque? Tu hija me tiene en…-
-Acaba la frase y te rompo el cuello- exclamó el hombre tomando al chico del cuello con las dos manos.
-Suelta! Suelta!- exclamó Gabriel separando al castaño del caído.
Dedicándole una sonrisa al dragon.
-He venido a traerte el poder que necesitas!- alzando las manos, convocando una espada sagrada.
-¡Asgagon!- exclamó el chico medio asfixiado.
-Se que aun no está despierta… Pero he trabajado en ella todo el tiempo libre que he tenido, prácticamente esta operativa!- exclamó la rubia -¡Imbúyele algo de poder tuyo y debería de poder responder con sus poderes!-
-Mira tú que conveniente…- exclamó el castaño sonriente –Pero primero lo primero-
-¿?-
EL castaño, babeando ligeramente arrancó a correr.
Liberándose de su armadura.
Ignorando la espada.
Lanzándose a los brazos de Gabriel.
Restregando su cara entre los espectacularmente perfectos pechos del Arcángel Gabriel.
-¿[Fallen Heaven]?- preguntó Issei sentado en el suelo junto a las chicas, Baraqiel, un par de caídos mas, Gabriel y unos cuantos ángeles.
Todos alrededor de un fuego.
-Es una organización creada hace unos milenios por Alexiel Ángelus, una de las ángeles de mayor rango del [Cielo]-
-Oh…-
-Alexiel es una de las primeras hijas de Elohim, creada al mismo tiempo que yo misma o mi hermano Michael, no tiene rango de Querubín porque nunca…- desviando la mirada triste.
-Entiendo que ella y Elohim no se llevaban muy bien- murmuró el castaño.
-No- negando con la cabeza –Era de las primeras creaciones, Alexiel era muy rebelde, tenía su propio código moral… Un día, ignoro que pasó, se reveló y abandonó el cielo, llevándose a cientos de ángeles con ella…-
-Alexiel Ángelus es la primera ángel caído jamás registrada- murmuró Baraqiel –Pero nunca llegó a unirse a [Grigory]-
-Entiendo…-
-¿Pero que busca Alexiel aquí?- preguntó Gabriel curiosa.
-¿No lo sabes?-
La rubia solo negó con la cabeza.
-¿Entonces qué haces aquí?- preguntó Le Fay curiosa.
La rubia solo señaló al castaño.
-Y aquí se mete a otra en el bote…- masculló Ravel enfadada.
-¿Dices?- preguntó Xenovia curiosa.
-Que tenemos una nueva hermana-
-¿Eh? ¿Quién?-
-Eres idiota Xenovia-
-¿Qué me has llamado?-
-Alexiel busca un arma creada por un alquimista humano. Un sistema inorgánico capaz de devorar poder mágico, asimilarlo y crecer de forma indefinida- explicó Baraqiel serio.
-¡!-
-De poder perfeccionarse y clonarse podríamos hablar del ejército más poderoso jamás conocido…- respondió el castaño.
-Entiendo…-
-¿Dónde está el arma? ¿Por qué se ha retirado Alexiel? Porque no es por nada, pero nos tenía en bandeja…- murmuró el hombre añadiendo más leña al fuego.
-[Mimo] no está en Tel Aviv, su rastro mágico se pierde por el desierto… Dirección a Damasco, según este mapa…- respondió Le Fay –Supongo que al sentir la presencia del ejercito del [Cielo] habrá optado por retirarse temporalmente-
-Alexiel no tardará en encontrarlo…-
-Está lejos, el desierto es espeso e inmenso y emite una señal muy débil. Podemos darnos el lujo de descansar hasta mañana- propuso el chico –Luego nos teletransportamos hasta Damasco y la liamos parda-
-Por capaz que sea, no le será fácil rastrear una señal así en un desierto de 250 kilómetros cuadrados…-
-El plan da pena, pero no tenemos muchas alternativas- protesto Baraqiel.
-Tú si das pena-
-¡Cállate enano!-
-Por cierto… ¿Dónde están las demás?- preguntó Issei curioso.
-Bajas de guerra, Issei-sama- respondió Le Fay.
-¿Todas?-
-Lara, Clara, Teresa y Asia- respondió Ravel.
-¿Y Reyna?-
-Lo ignoro…-
-Que desastre de misión…- llevándose una mano al rostro -¿Y los fragmentos de [Excalibur]?-
-Han desaparecido-
-¿Quienes?-
-Algún miembro de alguna Iglesia, están demasiado ocupados para ayudar pero si para robar las espadas de los cadáveres de sus dueños…-
-Pues yo tengo algunas dudas respecto al plan. Sabemos a dónde ir y sabemos quién nos estará esperando… ¿Pero cómo lo haremos?- preguntó Xenovia curiosa.
Observando con detenimiento a Gabriel.
Nunca la había visto hablar tan relajadamente con nadie.
Una faceta que nunca había visto en ella…
-Está claro que no podemos hacerlo de frente…-
-Y Damasco es una ciudad amurallada en círculo… No importa el ángulo, si Alexiel ha tomado posiciones, que lo habrá hecho seguro, estamos jodidos-
-Por eso se ha retirado… Ahora ella tiene la ventaja en el campo de batalla…-
-Si no podemos por los lados… Lo haremos por encima- propuso el chico.
-¿Qué?-
-¿Eres idiota?- exclamó Baraqiel con una mueca.
-No, piénsalo. Un ataque directo, como un martillo, sobre ella, rápido y contundente!-
-Podría funcionar…- murmuró la arcángel.
-Pero Issei-sama, no disponemos del potencial para hacer ese ataque…- murmuró Le Fay.
-Y yo no puedo volar- exclamó Xenovia.
-Tenéis el modo [Dragoon]-
-Sí, pero eso te incapacita a ti- respondió la peliazul.
-Umm- rascándose la barbilla.
-¿[Sistema Dragoon]?- preguntó Gabriel curiosa.
-Un power-up que nos permite usar el poder del [Poder del Infinito] pero a costa de sacrificar el [Balance Breaker] de la [Boosted Gear]- explicó Le Fay.
-Ah…- pensativa -¿Quieres alas?-
-Hombre, siempre podría… No… Y… No eso tampoco…- murmuró el castaño pensativo.
-Issei…- susurró Gabriel sonrojada.
-¿Um?-
-Yo podría darte alas-
-Explícate- sin mirarla.
-…-
-¿Qué pasa?- girándose al ver la cara de sorpresa de incredulidad de sus compañeros de fuego -¿Gabriel?-
La rubia estaba sonrojada, con los ojos cerrados, entregándole una carta de naipes.
-¿Qué es esto?- tomando la carta -¿As?- ladeando el rostro.
-Issei-sama… Usted mejor que nadie debería de saber qué es eso…- murmuró la maga sorprendida.
-¿Ah sí?- pensativo –Un momento… ¿Una carta del Sistema [Brave Saint]?-
La rubia solo asintió con la cabeza.
-¡E-espera!- exclamó Ravel levantándose al instante -¿¡No piensas aliarte con los demonios!?-
-Mmm…-
-¡No puedes estar considerándolo!- exclamó la rubia sorprendida -¡Morirás en cuanto aceptes la [Pieza Demoniaca]!-
-Sumamente interesante…- jugando con la carta en sus manos.
-¡E-espere Issei-sama!- exclamó Le Fay nerviosa –Esa decisión no puede tomarla a la ligera!-
-¡¿Qué ocurrirá con tu contrato con los Gremory?!- exclamó Xenovia seria.
-Por no hablar de que pondrías en peligro el proyecto [Outer Heaven]!- siguió Ravel.
-¿Ddraig?-
[¿No les estás haciendo el más mínimo caso cierto?]
-Lo cierto es que no, ni pizca- mirando a la rubia -¿Quieres que sea tu [As]?-
La rubia solo asintió con la cabeza.
-Muy bien!- exclamó el chico.
-¡ISSEI-SAMA!-
-¿Qué pasa? ¿Por qué chilláis tanto?- exclamó el chico molesto.
-¡No puede hacer eso!-
-Eso lo dirás tu!-
-¡Por favor, se coherente!- exclamó Le Fay seria.
-Tranquilas… Tengo algo en mente… A fin de cuentas fui yo quien invento esto…-
-¡Pero si hace un minuto no sabías que era!- exclamó Ravel tirándose de los pelos.
-Perdeos todos- levantándose –Que nadie me moleste hasta mañana…- alejándose.
-Maldito cabeza de chorlito!- exclamó Ravel furiosa -¡Que haga lo que le de la real gana!- tumbándose en el suelo, dándole la espalda al chico.
-Chicos!- exclamó Gabriel juntando sus manos –Ahora mejor descansad! Mañana tendremos un día muy movidito!-
-Pero…-
-Nada de peros, a sobarla!- exclamó el chico a lo lejos.
-Me temo que tienes razón…- concedió Le Fay, tumbándose a regañadientes.
Observando el cielo estrellado mientras el chico desplegaba un campo mágico sobre la carta.
Empezando a reír diabólicamente.
La pureza contra el pecado.
La obediencia de Dios contra su desobediencia.
La fidelidad contra el libertinaje.
El mayor pecado de Elohim.
La existencia de los ángeles caídos.
La imposición a los ángeles de eliminar a sus hermanos.
Congéneres.
Eliminar a su familia… porque el padre de familia los había repudiado.
¿Cómo puede un Dios hacer algo así?
¿Cómo puede un Dios ordenar el sacrificio de uno de sus hijos a manos de su hermano?
¿Cómo puede el Dios Bíblico predicar el amor?
¿Cómo puede el Dios Bíblico predicar el perdón?
¿Cómo puede el Dios Bíblico llamarse a si mismo Dios?
Un ser que esta bañado en tanta sangre… Aun después de tantos siglos muerto…
Cómo puede un Dios dejar un legado tan sangriento…
- A la mañana siguiente -
-¿Todos listos?- exclamó Le Fay seria –Tengo los 96 círculos mágicos preparados-
-¿Somos tantos?-
-La gran mayoría ángeles, con algunos escuadrones de ángeles caídos…- respondió Xenovia seria.
-¿E Issei-sama?- exclamó Ravel a desgana.
-Presente!- exclamó el castaño sobre ellos.
Volando con un par de alas blancas.
-¡!-
-¿Cómo?- exclamó Gabriel radiante.
-La he modificado un pelín…- exclamó el castaño –No soy un ángel al 100%... Es complicado- aterrizando junto a la rubia.
-La madre que lo pario!- exclamó Ravel –El malnacido lo ha hecho!-
-¿Cómo?- exclamó Le Fay.
-La carta está dentro de la [Sacred Gear], es una variante del [Balance Breaker]… No puedo mantener esta forma y la armadura al mismo tiempo-
-Ah…-
-Felicidades Issei…- sonrió Gabriel.
-Desde hoy estoy a tu servicio- arrodillándose, tomando una mano de Gabriel, besándola.
-A este ritmo estarás a muchos servicios…-
-Y eso que importa…- mirando a las chicas –Ale, adelante-
-¡Sí!-
[Xenovia Dragoon Mode] [Paladina Dimensional]
[Le Fay Dragoon Mode] [Hechicera del Infinito]
[Ravel Dragoon Mode] [Fénix Definitivo]
-Oh… Interesante… ¿Cómo logras esto?- preguntó Gabriel.
-¿Estas interesada?-
-Me parece muy interesante-
-Te lo contaré… algún día… de estos…- desviando la mirada.
-Damasco-
-No hay nadie en el horizonte mi señora- exclamó Kezef de rodillas ante Alexiel.
-Nunca habrá nadie. Gabriel no vendrá de frente… ¿Habéis encontrado al arma? De poder ser quiero evitar un baño de sangre-
-Son nuestros enemigos mi señora, han de morir-
-Un enfrentamiento con Gabriel conllevara la muerte de muchos de tus compañeros… ¿Deseas eso?- mirando al caído seria.
-Solo morirán los débiles-
-…- pasando su vista al frente –Buscad al muñeco! Encontradlo!-
-Sí, mi señora!- exclamó el caído, desapareciendo en una nube de plumas negras.
-¿Por qué no quieres enfrentarte al Cielo?- preguntó otro ángel caído serio.
-Gabriel es como, no, es mi hermana. No me enfrentare a ella-
-¿?-
-Bastante sangre me ha hecho derramar ya ese asesino!-
-¿Asesino?-
-Elohim!-
-¿Qué?-
-Disculpe mi señora…- exclamó un soldado caminando hasta ella, arrodillándose a un lado.
-Que quieres-
-Una exorcista arrepentida… Desea unirse a la organización-
-¿Una exorcista?-
-Porta una [Excalibur] como ofrenda-
-¿?- girando la cabeza, observando la figura de una joven rubia a lo lejos –Dile que venga-
-Si!-
XXXXX
-Preséntate!- ordenó la morena seria.
-¡Teresa Pontia! Exorcista de la Santa Iglesia!- exclamó la rubia arrodillada, con [Excalibur Nightmare] frente a ella.
-¿Qué quieres?-
-He renunciado a la fe del Papa de Roma, quiero formar parte de algo más real-
-Real…- mirando a la chica con seriedad -¿Te piensas que puedes engañar a mis ojos?- preguntó la mujer gélidamente.
-¿Q-que?-
-Aunque hayas adoptado su voz, apariencia, pensamientos… Tus ojos son los de un muerto… Muñeco-
ZAS
Alzándose de un salto [Mimo] plantó la espada en el cuello de la caído.
Sostenida con un dedo.
Hundiendo la suya propia en el estomago de la chica.
-Me esperaba más de ti- siseó la morena.
-Y yo también…- abriendo la boca una joya salto entre los labios de la morena.
Entrando con rapidez.
Escapando hacia su estomago recorriendo la garganta.
Quedando en silencio unos minutos.
-¡Mi señora!- exclamó el caído.
-E-estoy bien!- exclamó la morena –No sé qué ha pasado… Pero estoy bien- soltando el cuerpo muerto de la rubia a uno de sus costados.
-¡Señora! Nos atacan!- exclamó el caído, saliendo volando hacia un lado al recibir una intensa explosión en su costado.
-Lo veo… Lo siento…- alzando la mirada, sonriendo perversamente –Este cuerpo… Si… Este cuerpo es bueno… Muy bueno!-
Extendiendo sus doce alas negras.
Tomando su espada.
-Hahahahahahahaha-
-¿Qué alguien me repita de quien mierda ha sido esta idea?- chilló Ravel descendiendo en picado sobre la ciudad sagrada.
-Ni idea… Y cuida esa boquita, que eres una señorita refinada!- exclamó Issei esquivando esferas de fuego.
-¡Muérete!- rugió la rubia.
-¿Es siempre así?- exclamó Gabriel volando junto al chico tan tranquila.
-Es una tsundere, es algo normal- cruzándose de brazos.
-¡Tu madre es una tsundere!-
-¿Qué es una tsundere?-
-Ravel- respondió el chico.
-¡Cuando esto acabe voy a molerte a palos!- rugió la fénix.
-Cuando esto acabe de pondré de rodillas para limpiarte esa boca!-
-¡Antes muerta!-
-Una tsundere es cuando una joven enamorada demuestra una actitud de odio o rechazo por su amado- explicó Le Fay sosteniendo su sombrero.
-Ah… Muchas gracias-
-¿Podemos centrarnos? ¿Alguien recuerda que estamos volando en picado hacia una ciudad llena de enemigos?- exclamó Xenovia.
-¿En serio? No me jodas!- exclamó Issei irónico.
-¡Chicas! Fuego a discreción!- exclamó el castaño apuntando con la espada la ciudadela.
[Furia del Fénix!]
[Lluvia de Meteoros]
[Destruction]
BAM
-Jajajaja- exclamó Issei descojonándose vivo.
Observando como un proyectil de fuego impactaba contra Baraqiel, desviándolo, envuelto en fuego.
-¡Pringao!-
-¡Issei! Eso no se hace!- lo regaño Gabriel.
-¡Ah!- exclamó el chico estrellándose contra la rubia, enterrando su rostro entre sus pechos.
Sobando su trasero.
-Perdón… Aun no controlo mis alas nuevas…- se disculpó el chico.
-¡Mentiroso!- rugió Ravel cogiéndolo del cuello, arrojándolo en dirección opuesta.
BOOOOM
Recibiendo una esfera de fuego enorme.
-¡Issei!- exclamó Gabriel preocupada.
-No te preocupes… Estará bien… Eso creo- murmuró Ravel desviando la mirada.
-¡Los ángeles han llegado! Defended la ciudad!- rugió Kezef alzando su espada, creando decenas de lanzas de luz, arrojándolas al cielo.
[Full Counter]
-¡!- sorprendido, el caído retrocedió unos pasos, desviando con su espada sus propias lanzas -¿Qué?-
-¡Soy Xenovia! Y seré tu oponente!-
-¡Un humano! Qué vergüenza!- exclamó el caído alzando su espada, chocando con la espada de la peliazul.
-No cometas el error de subestimarme!- exclamó la chica atacando al chico sin parar.
-¿Qué puede hacer una humana contra mí?-
-No soy una humana… Soy una dragona!- desviando la espada del caído.
[Durandal]
-¡!- reuniendo poder mágico, la peliazul atacó ascendentemente al caído, rasgando sus alas.
Hundiendo a [Destruction] en su pecho.
-I-imposible…-
-¡Lord Kezef ha caído!- chillaron los caídos horrorizados.
-Lord…-
BOOOOOOM
-Lo siento chicos… Pero debo de borrar del mapa esta ciudad…- murmuró Le Fay convocando una lluvia de meteoros sobre la ciudad.
Bañándola en fuego.
Cubriéndola en destrucción.
-¿Por qué Alexiel?- exclamó Gabriel alcanzando a la morena, de pie en la parte más alta del castillo que decoraba la ciudad.
-¿Por qué… que?- mirando a la mujer seria.
-Primero capturas esta ciudad… Expulsas a los humanos sin matarlos… ¿Y ahora dejas que tus soldados mueran sin darles órdenes? ¿Por qué no luchas?-
-No voy a moverme para defender a cucarachas-
-¿Cucarachas? Son tus soldados! Tus compañeros!- exclamó la rubia sorprendida.
-Son una carga… ¿Qué quieres?-
-Te veo y no me lo creo…- murmuró la rubia -¿Tanto has cambiado?- cabizbaja.
-…-
-Antes no eras así… Antes lo hubieras dejado todo para pelear por tus camaradas… No les habrías dejado morir en vano…-
-Antes…- tomando su espada con firmeza.
-Cuidado!- chilló Ravel desviando la espada de la morena con su puño envuelto en fuego.
-Demonio… ¿Por qué no has muerto? Mi espada estaba llena de poder sacro…- mirando el puño de la chica sanar con rapidez.
-Soy más que una demonio…- levantando sus puños.
-¿Por qué?- exclamó Gabriel.
-Si Issei-sama quiere protegerte es mi obligación hacerlo en su lugar-
-Pequeña Ravel…- sonrió Gabriel orgullosa.
-¡Que tenga los pechos más pequeños que tú no tiene nada que ver!-
-¿Q-que?- exclamó la rubia confundida.
-Ríndete Alexiel Ángelus… Tus tropas están dispersas y desorganizadas. Solo los estas enviando a morir- murmuró Baraqiel volando sobre ellos, envuelto en decenas de enormes lanzas de luz.
-Os pensáis que me importan esos ángeles de mierda… Os pensáis que vuestras amenazas me intimidan… Os pensáis que sois un peligro para mí…- extendiendo sus doce alas.
Liberando unas cantidades imposibles de poder mágico.
Barriendo a todos los presentes menos Gabriel, que resistía con firmeza.
-Y corrijo. Me llamo… Alexiel Mimicry-
-¡!-
-Puta mierda…- masculló el castaño levantándose del suelo, acariciándose el costado de la cabeza con una mueca de dolor –Que guantazo…-
[De llevar la armadura puesta esto no te habría pasado]
-Pero hay que escoger, prefiero recibir yo a que lo hagan las chicas…- estirando los brazos -¡Kya!-
[¿Qué pasa?]
-Mis alas nuevas! Se han manchado!-
[…]
BOOOOM
BOOM
BOM
BOOOOOOM
-¡!- alzando la vista, el castaño localizo en lo alto de la ciudad una enorme masa de agua envolver una figura blanca, atacando y defendiendo ante una rápida figura oscura –Ops… me parece que ya va siendo hora de empezar a currar como [As]…-
[¿Tu? ¿Currar? ¿Me he vuelto loco?]
-Jaja- exclamó el chico con sorna –Mira como me rio…-
-Definitivamente no eres tú…- murmuró Gabriel envuelta en agua, flotando en el aire con tranquilidad.
-…-
-¿Quién eres?- preguntó Gabriel mirando a la morena fríamente.
-…-
-Ese es su cuerpo… Pero… La Alexiel que conozco es mucho más poderosa que esto…-
-Ese cuerpo… Es mejor que este…- murmuró la morena seria.
-¿Mi cuerpo?- alzando una ceja.
[Esfera de fénix]
-¡!- esquivando la esfera de fuego con habilidad.
[Corte Cruzado]
-…- bloqueando la espada de la peliazul con la suya.
Perdiendo un par de alas ante el corte de [Durandal].
[Espada Eléctrica]
Gruñendo molesta, la morena recibió la enorme espada eléctrica, bloqueando con su brazo.
Acabando inutilizado.
-Repito… ¿Quién eres?- preguntó Gabriel retirando su barrera de agua.
-Yo soy yo-
-La Alexiel que comandó los ejércitos del Cielo contra los Dai-Maou originales no perdería ante un grupo de novatos…-
-…-
-Creo que se puede estar pasando aquí…- respondió Le Fay leyendo las lecturas de un mapa holográfico junto a ella –Su cuerpo muestra irregularidades… Un 90% de su poder se dispersa… Rechaza las órdenes de su cuerpo…-
-¿?-
-Es posible… Solo digo si es posible… Que ese cuerpo… Este siendo… ¿Invadido?- preguntó la rubia para sí misma.
-¿invadido?- preguntó Gabriel mirando a la morena sorprendida.
-[Mimo]- respondió el castaño sacando a [Ascalon] de su funda en la espalda, aterrizando en el tejado de un edificio bajo ellas.
-¿Ahora llegas? Te has retrasado!- exclamó Ravel.
-Tengo mis problemas con mis alas nuevas, tsundere!-
-¿Y qué haces ahí abajo?-
-Desde aquí veo el contenido de todas las faldas posibles! La mejor vista posible!- levantando un pulgar sonriente.
-¡Puto salido!-
-¿Alguien esta poseyendo a Alexiel?- exclamó Gabriel preocupada.
-Posesión, cierto. Le Fay, ¿Dónde?- preguntó el chico serio.
-Pecho izquierdo… Junto al corazón-
-¿Q-que pasa?-
-Sospechamos que Alexiel Angelus se está resistiendo a la posesión de [Mimo], por fuerte que se haya vuelto no deja de ser el cuerpo de un ser superior… Aun no tiene la capacidad de poseerla por completo-
-Si lo tenemos localizado será fácil. Dadme una apertura- ordenó el chico serio.
-¡Sí!-
Volando hacia ella, Ravel levantó una ola de fuego sobre la mujer, que, blandiendo su espada, la cortó por la mitad.
Sorprendiéndose al encontrarse de frente con Baraqiel, que desvió la espada con la suya.
Golpeando su costado con una enorme lanza de luz.
-Mía!- exclamó Xenovia atacando a la mujer en el suelo.
CLANC
Chocando espada con espada, la morena atacó a Xenovia con sus alas.
Rasgando severamente la armadura de la peliazul.
-¡Xenovia!- chilló Ravel preocupada.
[Corte Dimensional]
Abriendo los ojos perpleja, la morena observó como una hoja azulada sobresalía de su pecho.
Con el castaño, serio, en silencio, a su espalda.
Retirando su espada, arrastrando con su hoja múltiples cables y fragmentos de madera del pecho de la morena.
Tosiendo sangre, Alexiel empezó a descender al suelo.
-¡Alexiel!- chilló Gabriel descendiendo en picado.
-Es imposible que este sea el nivel de un ser de categoría SSS…- murmuró Le Fay caminando hasta el chico, que envainaba de nuevo su espada sacra.
-Obviamente no lo es- respondió Baraqiel serio –Y da gracias porque es así, de no serlo estaríamos todos muertos ahora mismo-
-…-
-¡Alexiel! ¡Alexiel!- exclamó Gabriel llorosa.
-Gabriel… Mi hermosa Gabriel…- susurró la morena sin fuerzas, entre los brazos de la rubia –Que…-
-Alexiel resiste…- levantando una mano, empezando a sanar a la mujer.
-No… Si me sanas… El también lo hará…- tomando la mano de la rubia con la suya, alejándola de su pecho.
-¿El? ¿Quién?-
-El arma… Estaba escondido en una exorcista… Me cogió… Desprevenida…-
-¡Alexiel!-
-Me muero…-
-Porque…- murmuró Gabriel empezando a llorar.
-Hermana mía… Siempre te he amado…-
-¿Entonces porque te fuiste del Cielo? ¿Porque nos traicionaste?-
-Porque Dios nos traicionó…-
-¿Qué?-
-El… asesino… Adam… Kadmon…-
-¿?-
-¡Gabriel!- chilló la rubia observando el cuerpo sin vida de Alexiel -¡Alexiellllllllllllllllllllllllll!-
-Limpiad la ciudad… Acabad con todos los enemigos y asegurad el perímetro- ordenó Baraqiel serio.
-Le Fay, contacta con el [Cielo], llamad a Griselda, que se lleven a Gabriel- ordenó Issei serio.
-¿Qué?-
-Ella… Ya no pinta nada aquí. Que vengan a recogerla antes de que le ocurra algo y se nos echen encima…-
-Pero Issei…- murmuró Xenovia.
-Xenovia, haz guardia con Baraqiel… Ravel, conmigo-
-¿Adónde?-
-Nos volvemos a Tel Aviv-
-¿Qué? ¿Por qué?- sorprendida.
-Hay algo que quiero comprobar…-
-Tel Aviv-
Cri cri cri
Temblando ligeramente.
El pecho del maniquí blanco se rompió.
Apareciendo una pequeña joya azulada.
Creando una diminutas patas de cristal.
Moviéndose de lado a lado de la sala.
Antes de correr hasta el cuerpo de la Asia Argento.
Escalando por el uniforme religioso.
Entrando por su boca.
Abriéndose pasó por sus labios.
Hundiéndose por la garganta.
Al cabo de unos minutos la rubia abrió los ojos.
Moviéndose lentamente.
Abandonando la sala con movimientos erráticos.
-Poder… magia… sobrevivir… Sekiryuutei…-
-Lo suponía…- murmuró el castaño observando la sala vacía.
-¡Estaba aquí!- exclamó Ravel sorprendida.
-Pues ya no…- caminando por la sala.
-¿Qué ha pasado?- preguntó la Phenex curiosa.
-Me puedo imaginar el que…- golpeando ligeramente el maniquí en el suelo.
-¿El qué?-
Ignorando a la chica.
Saliendo al exterior.
Saltando hasta la acera medio destruida.
-La espía…- murmuró el chico acercándose a la joven morena.
Desangrándose en el suelo, apoyada en un montón de runas.
-¡Ravel!-
-¡Issei-sama!- exclamó Ravel apareciendo junto a él al instante.
-Cúrala-
-¿Qué?-
-Cúrala-
-A tu orden…- mirándose las manos.
Mirando a la caído.
Creando un campo de sanación a su alrededor.
-¿Por qué?- susurro la chica.
-Asia Argento-
-¿?-
-Ha muerto-
-¡!- mirando al chico incrédula.
Para desviar la mirada y empezar a llorar.
-Lagrimas de verdad…- susurro el chico –Mmm…-
-Maldita sea… todo el esfuerzo… todo… para nada…- llevándose una mano al rostro bañado en lágrimas.
-Puede ser útil…- murmuró Issei convocando a [Ruler].
-¿Para qué me has dicho que la sane?- exclamó Ravel molesta.
-¿Quién te ha dicho que voy a matarla?-
Alzando su espada, haciéndola brillar intensamente.
Hundiéndola en el pecho de la morena, envolviendo su cuerpo en luz.
-Desde hoy… trabajas para mí…-
La morena, sin fuerzas, simplemente se dejó someter por [Excalibur Ruler].
-Días más tarde – Creta-
-¿El arma sigue operativa?- exclamó Baraqiel sorprendido.
Sentado junto al chico en una barra de un bar vacio.
-Eso me temo, aun tengo que comprobarlo-
-¿Qué cuerpo?-
-El de la monja rubia-
-Entiendo…-
-La tengo vigilada… Si hace algo lo sabré-
-¿Por qué la dejas viva?-
-Porque no me creo que sea Paracelsus quien la haya creado… Si la dejo suelta alguien la tendrá controlada… Tarde o temprano encontrare a su creador-
-Y Paracelsus está desaparecido-
-No, me han informado de que su cuerpo ha aparecido en el Vaticano-
-¿?-
-Quizás han sido los mismos que se han llevado las espadas sacras…-
-Las [Excalibur]…- mirando al chico -¿Kokabiel?-
-No hay pruebas-
-Pero Shalba ha desaparecido… Es demasiada casualidad-
-Eso no importa ya…- acabándose el whisky.
-¿Qué sabes de Akeno?-
-No mucho, sigue con los Gremory. Todo bien hasta donde se-
-Me alegro…- levantándose de su asiento. Me marcho- colocando una mano sobre su hombro –Un honor pelear a tu lado-
-El honor es mío- sin girarse el castaño supo que el caído ya no estaba en el local.
Dejándolo solo.
O no tanto.
-¿Al fin ha acabado todo?- preguntó cierto castaño sin moverse.
-Acabar… ¿El qué?- preguntó cierta belleza rubia sentándose junto a él, apoyando su espalda contra la barra.
Vestida con un elegante vestido de coctel.
-Cierto… Que pésima pregunta…- moviendo una copa de cristal con un par de dedos de whisky.
Mojando cinéticamente un cubo de hielo en su interior.
-Pensaba que estarías en el Cielo-
-He bajado a verte-
-…-
-¿Qué quieres que acabe?- mirando al chico de soslayo.
-… Las guerras… El sufrimiento… Todo…-
-El sufrimiento es vida Issei-kun… El sufrimiento es el medio por el cual existimos, porque es el único gracias al cual tenemos conciencia de existir-
-El sufrimiento es tortura-
-Issei-kun… Dios, que muestras nuestras lágrimas a nuestro conocimiento, y que, en su inmutable serenidad, nos parece que no nos tiene en cuenta, ha puesto él mismo en nosotros esta facultad de sufrir para enseñarnos a no querer hacer sufrir a otros-
-No me nombres a Elohim cuando estés conmigo… No quiero que de los labios que deseo surja el nombre del ser al que amas…-
-…- cruzándose de brazos, mirando a la nada, seria.
-¿El Cielo ayudará al pueblo de Israel?-
-…-
-Pese a todo nada ha cambiado…- murmuró el chico tomando otro sorbo de whisky.
-¿Sabes cuantos años tengo?-
-Pensaba que a las mujeres no les gustaba hablar de su edad-
-Y es cierto… ¿Pero sabes cuánto tiempo lleva la humanidad poblando este mundo?-
-…-
-Soy una niña a los ojos de este mundo…- murmuró la rubia abrazando la espalda del chico –He visto morir a la humanidad decenas de veces…-
-…-
-El ser humano no está hecho para vivir en paz… Su corazón anhela el amor y la paz… Pero es incapaz de guardarla… Atesorarla…-
-Conoces la verdad…-
-Soy la [Guardiana del Tesoro Celestial]… Es obvio que tenía que saberlo…-
-¿Tesoro?-
-Soy la Guardiana de la [Verdad]… De la [Vida]… El mayor don de todos- sonrió la mujer.
-No lo entiendo…-
-Yo tampoco- rio levemente la rubia –Es un titulo que me dio mi padre… A día de hoy sigo sin conocer su significado…-
-Si lo sabes… ¿Cómo puedes vivir así, Gabriel?-
-Porque tengo fe… Padre conocía de la crueldad de este mundo… Este mundo es terriblemente cruel, mas no malvado… no, no es malvado… Y ante la crueldad del mundo mi Padre nos hizo fuertes… Nos bendijo con la fortaleza para sobreponernos… Con esa fuerza vivo cada día Issei-kun-
-La [Fortaleza de Dios]…- sonrió el chico.
-Otro título impuesto a mi persona…-
-Fe, Issei-kun, subestimas el poder de la fe-
-No pienso alimentar al [Sistema]-
-Llámalo ilusión… Esperanza… Creencia… Deseo…- envolviendo el estómago del chico con sus delgados brazos –Este mundo es cruel porque necesita serlo… Para poder albergar tanta vida… La crueldad es neutralidad… Permite la vida de todo…-
-Permite la presencia del mal-
-El mal es la otra cara del bien…-
-¿La ley del más fuerte?-
-Y el más fuerte protege al débil…-
-Gabriel… Las enseñanzas de tu padre no tienen nada que hacer conmigo…-
-No son las enseñanzas de mi padre… Son mis sentimientos…- Tomando al chico de la mano, saliendo del bar, caminando con una sonrisa en su rostro por las silenciosas calles de Creta.
-Ya…-
-Issei-kun… El mundo es un enorme jardín… Rebosante de vegetación… Hay arbustos… Y malas hiervas…-
-…-
-Pero de entre esas malas hiervas… A veces crecen flores… - agachándose junto a un pequeño parterre, tomando una delicada flor entre sus manos -Flores que hacen que este mundo sea más hermoso- tomando la flor entre sus dedos, arrancándola, imbuyéndola con poder sagrado.
Llenándola de vida.
-Un mundo que merece la pena proteger- entregándole la flor al chico con una hermosa sonrisa.
-…-
Alzando la vista al cielo, mirando la luna, la rubia se alejo unos pasos pensativa.
–Mi padre no creo este mundo…-
-Eso lo sé- mirando a la chica embelesado –Pero sigue así y te llevarás un buen broncón por parte del [Consejo Blanco]…-
-La Tierra es un espacio sumamente perfecto… Una esfera de dimensiones colosales, con una rica diversidad de ecosistemas… Climas para todos los gustos. Puedes encontrar los paisajes más hermosos que hayas visto jamás y el clima más inhóspito al mismo tiempo… tal es su perfección… Este es un mundo tan perfecto que es capaz de dar cobijo a unas criaturas tan dispares como los demonios… Escondidos en el corazón del mundo… Y a los ángeles en lo más alto de su gloria…-
-¿Qué me dices de los humanos?-
-Humanos…-
-¿El cáncer del planeta?- propuso el chico.
-Issei-kun… Realmente eres un dragón…- girándose, mirando al chico, triste.
-¿Qué? ¿Eso a que viene?-
-Los dragones son los auténticos herederos de este mundo…- apartándose grácilmente un mecho de cabello de su rostro, caminando hasta el chico.
-¿?-
-Los orígenes de Adam Kadmon…-
-¡Gabriel!- exclamó el chico sorprendido, mirándola alarmado -¡Esa información es sagrada! No puedes…-
-Mi padre me dio el don del libre albedrio…- sonrió la mujer silenciando al chico colocando un dedo sobre sus labios -Los orígenes de Adam Kadmon son un misterio… Sabemos que somos armas creadas por Padre… Pero poco sabemos de él… De quien le creó a él… De los días sombríos de este mundo… En los registros del Cielo solo está escrito que Padre, un día, por conveniencia, creó a los humanos… Y por conveniencia de la conveniencia se nos creó que nosotros para vigilarlos…- tomando al chico de la mano, entrelazando sus dedos con los de él.
-…-
-Disfrutamos de este mundo… Los demonios viven en su pecado escondidos de los ojos del mundo… Los humanos creen dominarlo…-
-Por ahora hay paz…-
-Ni siquiera nuestro Padre todopoderoso vivió aquí por siempre… Sabemos que nuestra vida… Aun dotados del don de la inmortalidad es finita… Que somos unos "huéspedes" de un mundo que no es nuestro…-
-Si hablas del virus llamado humanidad entonces…- silenciado de nuevo por la rubia.
-Pero somos plenamente conscientes de que un día, sus legítimos dueños establecerán el orden que se debería de haber impuesto desde hacia milenios…-
-¿De qué hablas?-
-El día en que este mundo diga basta…-
-¿Hablas del [Diluvio]?-
-No… Esa es una magia creada para [Purgar] el mundo de la humanidad-
-Pues entonces como no me expliques más…-
-[Diluvio] se creó para limpiar el mundo de las malas hierbas que habían crecido de entre la humanidad… ¿Pero quien purga a los demás seres?-
-¿?-
-¿Quién purga a los ángeles? ¿A los demonios? ¿A los Youkai?- mirando al chico seria.
-…-
-Las manos de los [Ángeles] no están menos manchadas que las de los demonios…- murmuró la rubia –Hemos cometido grandes e imperdonables errores… Y tarde o temprano tendremos que pagar por ello…-
-Gabriel…-
-Pero es parte del ciclo de vida…- mirando el cielo estrellado –Este mundo tiene miles de millones de años… Cientos de formas de vida al poblado estas tierras antes que nosotros… Y muchas más lo harán cuando no quede de nosotros ni el recuerdo…-
-…-
-Un día llegará el autentico [Día Final]…-
-Gabriel, ¿Hablas de los Jinetes?-
-El [Ragnarok] nos dice como fallecerán los Dioses Nórdicos… El [Día del Juicio] como falleceremos los ángeles y demonios…-
-[Apocalipsis]- murmuró el castaño serio.
-El día en que [Great Red] extermine a los no deseados por este hermoso y cruel mundo…-
-Gabriel…-
-Ese día se acerca-
-¿Qué te hace pensar eso?- curioso.
-[Great Red] es el dragón del [Fin]… Lo sé porque estas tu aquí- mirando al chico seria.
-¿Qué?-
-Se que el fin se acerca porque el [Dragón del Génesis]… El [Dragón del Principio] ha nacido-
-…- mirando a la rubia a los ojos –Ophis es la [Dragón de la Eternidad]…-
-Muy cierto… El mundo tiene dos opciones… O da paso al [Infinito] o al [Fin]… ¿Qué camino escogerás?-
-¿Decido yo?-
-Conscientemente no-
-¿Esto tiene algo que ver contigo? ¿Para que estés aquí?- cruzándose de brazos, divertido.
-Por supuesto… Soy el [Ángel del Inicio]… Aquella que ha de guiarte por el largo camino que debe de ser tu vida- pasando su mano por su espalda.
-¿Qué?-
-Mi Padre me creo para estar a tu lado… [Dragón del Génesis]. Soy la [Mensajera Suprema de de Dios]… Mi palabra es su voluntad… Hagas lo que hagas, su voluntad estará contigo a través de mí…- cerrando sus ojos, llevándose sus manos al pecho.
-No me jodas- exclamó Issei incrédulo –Ese metomentodo y sus gracias divinas… Es como la parida de los ángeles guardianes…-
-¿Pasa algo con los ángeles guardianes?- preguntó Gabriel confusa.
-Que sirven para poco, ¿no te parece suficiente?-
-No son siervos… No puede intervenir apenas en la vida de sus protegidos… Es un honor pero una terrible carga…-
-…-
-Todo ser vivo goza de la gracia del Señor… Y los hay bendecidos con guardia celestial… Especialmente los humanos…-
-¿Y cuando se reencarnan en demonios?-
-Ese vínculo se rasga… Se pierde… Pero a veces hay excepciones-
-¿Excepciones?-
-Tú tienes un ángel guardián pese a ser un demonio-
-¿Eing?- sorprendido –Espera, espera! ¿Qué has dicho? ¿Tengo ángel guardián?-
-Por supuesto-
-No lo había escuchado nunca… ¿Quién puñetas es? Quiero dedicarle unas palabras- crujiéndose los nudillos.
-¿No es obvio? Soy yo- murmuró la rubia sonriente.
-¿Qué?- exclamó el chico con una mueca.
-Soy tu ángel guardián… El ser al que proceso todo mi amor desde el día en que naciste-
-Lo escucho y no me lo creo…- murmuró el chico sonrojado -¿Yo tengo ángel guardián?-
-Los ángeles no mienten- sonrió la rubia.
-Ya…-
-De tu círculo privado todos han perdido su ángel al convertirse a las enseñanzas de Satán… Menos la hibrido… Pero ese es un caso aparte… Aunque también está el asunto de la portadora de [Durandal] o el chico del proyecto de las [Excalibur]… Creo que todo junto es algo extraño…- confundida.
-¿Qué?- mirando a la "joven" sorprendido -¿Hibrido? ¿Hablas de Akeno?-
-Si-
-¿Qué pasa con ella?-
-Debería de tener un ángel guardián, pero por alguna circunstancia que no alcanzamos a entender no… "apareció"-
-Explícate…-
-La mayoría de ángeles guardianes no son "ángeles" propiamente dichos… Son seres que al fallecer cargan su alma de poder de luz que los materializa en un plano astral… Convocados por la intensidad de sus sentimientos que les permiten velar de sus seres queridos…- llevándose un dedo a los apetecibles labios –Pero algo extraño ocurrió con su ángel…-
-Especifica…-
-Su ángel la amaba más que nada en el mundo… Pero su alma nunca alcanzo el [Cielo]…-
-¿Quién era?-
-Shuri Himejima… Ella era su ángel de la guardia… Su protectora que jamás alcanzo el [Cielo] tras morir-
-¡!- apretando los puños con fuerza.
-¿Issei-kun?-
-Así que era eso…- alzando la mirada al cielo.
SSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSS
[Proyecto Princesa de la Isla]
SSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSS
-Respecto a las últimas palabras de Alexiel…-
-Tengo que investigar… Alexiel quería ir al [Cielo] para algo… La respuesta debe de estar allí…-
-…-
-Ahora me tengo que marchar… mi [As]-
-Ah… Es cierto…- sonrió el chico -¿Qué tengo que hacer ahora?-
-Por ahora nada… Tu conversión a [As] no sentará bien en el [Consejo Blanco]…-
-Lo sé-
-¿Te arrepientes?-
-No-
-Por ahora tienes libertad… Llegado el día te llamaré… Y te diré cuáles son tus deberes como [As]-
-Muy bien-
-Adiós… Mi amado [As]- tomando el rostro del chico.
Dándole un suave, tierno, sincero beso lleno de afecto.
- Cementerio de Turín – Actualidad -
Las manos le temblaban.
Los ojos le ardían.
Sus mejillas estaban mojadas.
Las rodillas le fallaban.
Le faltaba el aire.
-Xenovia…- murmuró Irina caminando hasta la chica.
-Eh! Ángel auto-proclamado! Quédate donde estas!- exclamó Issei serio.
-¡Issei-kun! Te he repetido mil veces que no me llames así!- chilló la chica sonrojada.
-Ve Xenovia… Te esperamos aquí- sonrió Le Fay colocando la mano sobre su hombro antes de volver junto al castaño.
-…-
Reuniendo fuerzas la peliazul empezó a caminar.
Paso a paso.
Durante lo que se le hizo una eternidad.
Un recorrido sin fin.
El viento mecía su cabello con suavidad.
El sol le llenaba el corazón de calor.
Mordiendo su labio inferior, la chica se arrodillo.
Dejando un generoso, sencillo, ramo de flores a los pies de una blanca lapida.
"Aquí yace Jazmín. Madre. Hermana. Amiga. Amada por sus amados"
-Cuanto tiempo Jazmín…- balbuceó la peliazul cediendo finalmente.
Liberando un torrente de lágrimas.
-Lamento haber tardado tanto en venir…- apretando la falda con fuerza entre sus manos.
-Han pasado muchas cosas desde la última vez que nos vimos… Que estuve aquí…-
-Desde que me marché de este pueblo…-
-Jazmín… No pude proteger a los chicos… Perdóname…- recogiéndose algunas lagrimas entre sus dedos.
Inútilmente.
Estas no dejaban de salir.
-Pero sé que ahora ya no sufren… Están en un lugar mejor…-
-Yo… yo… He vivido mi vida lo mejor que he podido… He disfrutado al máximo cada día… He dado lo mejor de mí en todo lo que me he propuesto…-
-Soy una [Exorcista]-
-Soy una demonio de la Casa Gremory…-
-Soy la prometida del un Dios Dragón…-
-Quien me lo iba a decir…- sonriendo levemente.
-No estoy sola Jazmín…-
-Tengo un prometido que me ama… Me valora… Me consiente…-
-Tengo unos hermanos y hermanas que cuidan de mí…-
-Tengo una familia que me quiere… a la que quiero-
-Estoy enamorada-
-Soy correspondida…-
-Soy feliz Jazmín…-
-Viví… Viviré por ambas… En tu recuerdo… Estoy en deuda contigo… Tu, que me recogiste de la calle… Nunca te olvidaré- levantándose lentamente –Así que… Permíteme presentarte a mi familia…- sonriendo hermosamente, extendiendo los brazos ligeramente, a la par que Issei, Rias, Akeno, Raissei, Gasper, Shirone, Irina, Kiba, Rossweisse, Ravel y Le Fay se acercaban a ella.
-Jazmín… Esta es mi familia!- exclamó la peliazul orgullosa –Mírame! Haré que estés orgullosa de la vida que me diste!-
XXXXX
-Un placer conoceros…-
Susurró una voz angelical sobre ellos
-Mí querida Xenovia… Siempre he estado tan orgullosa de ti… Siempre… Siempre estaré contigo…-
Una belleza morena extendió sus alas blancas.
Desapareciendo en la inmensidad del cielo azul.
-FIN-
Reviews:
Victor Columbia Liga792
Me alegro!
Malafar
Me ha picado la curiosidad, porque dices que ya no es "erotico" y es "porno", casi que me tienta saber que ha cambiado porque prefiero que sea lo primero.
Paracelsus Von Hohenheim es un alquimista real, miembro real de la [Golden Dawn].
DjGuilox-018
Espero haber podido cumplir con las expectativas.
Erendir
Nunca se ha dicho que fuese el más poderoso. Más que nada porque no entraba en el top ten de seres más poderosos, tampoco podía matar a los originales Dai-Maou, que no eran más fuertes que los actuales. Pero por otro lado fue capaz de sellar a Trihexa.
Quizás o se le reserva para algo, que Ichiei-sama se guarde algo para el arco de Trihexa, o que tuviese algún tipo de habilidad única que uso contra Trihexa.
También están los dioses Hindúes, no son muy poderosos pero tienen habilidades "trampa"… A saber…
Trihexa
1. Eso he de cambiarlo… Hay mucho que revisar ¬¬
2. Reynalle está bajo el efecto de [Ruler], sus recuerdos han sido modificados.
3. La respuesta de arriba. Ni "Asia" ni "Reynalle" en [Dragón del Génesis] son "ellas".
4. Dos cosas… O eso ya lo cambie… O simplemente me da pereza… Digamos que esta borracho… ¬¬
5. ¿Eing?
6. No. El proyecto [Excalibur] es posterior a esta historia. Issei las busca sí, pero aun no lo está llevando a cabo.
Quien sabe…
Y ponte cómodo, con este capítulo te puedes poner morado de encontrar errores, tómatelo con calma. Búscalos, encuéntralos y dímelos, así podre mejorar la historia.
Sauhing
Gracias por leer!
Richy Escorpy
Gracias!
Dreigon
Me cago en Dios…
Veamos…
Lo de Xenovia y Australia tengo que mirarlo…
A Reynalle le han modificado los recuerdos en esta historia.
FireAkai15
Muchas gracias, mis cojones siguen por aquí.
XDD
Dreigon (2)
1. Tengo que mirarlo.
2. Creo que pregunta por ella, no si la conoce o no.
3. Me repito.
4. ¿No jodas?
5. Esto…
BUFFFFF
Por fin acabó este proyecto.
Acabo mi primer proyecto.
Un día histórico.
Llevaba pendiente desde setiembre…
Este capítulo se puede hacer muy lioso… Hay mucho que decir y poco espacio… Me guardo el poder corregirlo más adelante.
Espero que haya dudas solventadas…
Y veamos como cojones arreglo el que Issei sea el [As] de Gabriel…
Hay muuuuucho que cambiar en el [Dragón del Génesis].
El que sea el [As] es una idea loca que me ha venido a la cabeza…
Espero que os guste.
Muchas gracias por leer esta historia hasta el día de hoy.
En serio, muchas gracias.
Nos vemos en mis demás historias.
Os responderé de algún modo…
Cuidaos!
