Mi abuela siempre me decía que el amor es algo que no debe ser buscado. Es muy diferente a todo lo que necesitas para alcanzar el éxito en la vida. No necesitamos mendigar por amor. El amor es quien te busca; y cuando te encuentras con el verdadero, se queda por siempre.

No puedo dormir. Me siento como si hubiese repetido el año estudiantil. Mi cabeza se llena de pensamientos estrepitosos una vez más.

¿Dónde estará Takuya-san?

Quiero verlo…

Es bastante contradictorio a lo que decía antes; pero esta vez fue mi culpa.

¿En verdad lo habré herido? Claro que no… Con esa personalidad tan arrogante, de seguro lo habrá olvidado. Soy una más en su mundo; No soy alguien importante para él, porque sólo está jugando conmigo, como acostumbra.

Sólo quiere jugar conmigo; así que…

Cuando abrí mis ojos, ya había amanecido. Pasaban de las 8 am y mi celular estaba sonando. Acomodé un poco mi cabello antes de contestar:

-"¿Hola?"-.

-"¿Pequeña asistente?"-. Oh, esa voz es…

-"¿Shintarou-san?"-. Me alerté. ¿Por qué llamaría?

-"¿Has visto a Takuya esta mañana?"-.

-"¿A Takuya-san? ¿Eh? ¿Por qué tendría que verlo? Yo acabo de despertar"-. Enfaticé.

-"Esto es extraño: Faltó a la práctica. Si no estaba contigo… -Reflexionó pausadamente- Hum… ¡Debe estar con Natsumi!"-.

-"¿Natsumi?"-. Indagué. ¿Qué rayos sucede con Takuya-san? ¿Quién es Natsumi?

-"De acuerdo, debe estar allá. No me contesta el celular; así que esperaré un poco más. Si tienes alguna noticia sobre él, no dudes en llamar. Este es mi número. Nos vemos, pequeña asistente"-. Colgó sin dejarme hablar más.

Shintarou-san, a veces eres tan… ¡Ahhhh! ¡No otra vez! Natsumi, eh… En fin, no me embarraré de dudas. No tengo intención de estar con Takuya-san, de todos modos. Sólo me sentía algo culpable por hablarle como lo hice antes. Ahora que tiene a Natsumi, todo está bien. Ya sé que no fue algo importante. Finalmente mis culpas han sido dispersadas. ¡Soy libre al fin!

Entonces… ¿Por qué estoy afuera de la disquera justo ahora?

En verdad soy patética. A pesar de que dije que lo olvidaría, mi cuerpo se movió por sí solo y vine hasta aquí. Debo regresar a mi casa y hacer lo de siempre. Si doy unos pasos más, sé que me meteré en problemas; y sé también que no me gustará en absoluto lo que ocurrirá conmigo…

Por fin he decidido entrar a preguntar por Takuya-san, mientras mi mente me torturaba horriblemente. "Estúpida masoquista".

Al primero que encontré fue a Katsuya-san, otro de los guitarristas de la banda. Se nota que es una persona distraída y hasta creo que es de los que piensan que este mundo es aburrido. ¿Será así? Continué caminando por los pasillos hasta hallar a Shintarou-san, el cual estaba bebiendo té helado en una cabina de ensayo.

-"¿Pequeña asistente?"-. Se echó a reír. –"¿No habías renunciado?"-.

-"Hum… Pero… Ehm… Sólo quería saber si Takuya-san había regresado"-. Agaché la cabeza. Justo ahora el piso me parece muy atractivo.

-"Ah, él debe estar con ella. Ahora que lo pienso, está tardando mucho. Esas cosas no se hacen en la mañana, ¿No lo crees?"-. Me lanzó un guiño.

¿QUÉ TIPO DE COSAS NO SE HACEN EN LA MAÑANA? ¿DE QUÉ ESTÁ HABLANDO SHINTAROU-SAN? Me sonrojé por encima de todo. ¡¿Qué diablos?!

-"Vamos"-. Me ordenó.

-"¿Hacia dónde?"-. Pregunté aún muy roja.

-"A verlos, claro. Es hora de que regrese"-. Insistió.

-"Ah…"-. No supe qué decir. Mis pies quieren moverse; pero mi mente… Mi mente vuelve a torturarme: "Maldita masoquista; Estúpida masoquista; La más grande masoquista de todas".

Fui con él.

Unos minutos más tarde, habíamos llegado al lugar en donde se encontraba Takuya-san. Cuando lo vi, estaba con ella. Mis ojos trataron de esquivarla, pero ella… Honestamente es de aquellas a las que no puedes apartarles la mirada.

Natsumi-san es… bastante linda comparada a alguien como yo.