Golden Sun 4 – Dimensional Eclipse
Disclamer: La saga Golden Sun, así mismo como su trama original y sus personajes pertenecen a Nintendo y Camelot Software Planing. Cada uno de los personajes originalmente creados para "GS 4 – Dimensional Eclipse" pertenecen a sus respectivos dueños. (Osea la mayoría yo mero)
El argumento esta basado según los hechos después de Dark Dawn en conjunto a una trama original. Es recomendable jugar la saga antes, no por los spoilers, SON JODIDAMENTE BUENOS. Leer con discreción.
Capitulo 2: Futuro Cierto
Cuando las nuevas visitas llegaban siempre era difícil que el grupo se separara o se alejase de la diversión. Todos solían buscar algún tipo de conversación inicial o quedarse a escuchar las conversaciones de los demás, especialmente si había alguien a quien no veían hace tanto tiempo. Con el tiempo los mas pequeños tuvieron que irse irremediablemente a dormir dejando en la sala principal a los mas grandes y jóvenes integrantes de esa casa.
Suzu charlaba alegremente con Noel mientras estaba recostada sobre Fran quien comenzaba a adormecerse por simple aburrimiento. En el mismo sofá muy cerca se encontraba Noel y enfrente estaba sentado Zaid en un sillón individual. De fondo se escuchaba la voz de los periodistas dentro de la televisión dando las noticias del día, pero casi era un susurro en las altas horas de la noche.
Suzu bostezaba sin parar. Noel le recomendó irse a su cuarto a descansar apropiadamente.
- Pero no quiero...despegarme de Fran... es tan...uaaaaaaaaauuugh...cómodo... - Dijo entre pestañeos.
Fran ni se inmutó, se podía sentir un leve zumbido saliendo de su boca. Noel soltó una risa suave por la ternura que le generaba Suzu.
- Supongo que él no tendrá problemas... - Comentó Noel dirigiéndose también a Zaid. Suzu seguía agarrada del brazo de Fran y comenzaba a ignorarla.
- No logro entender de dónde saca tanto entusiasmo... - Dijo luego de suspirar.
- Uno no elije de quien enamorarse Zaid. La veo muy tierna desde que se fijó en él. - Soltó Noel muy nostálgica.
Luego de eso se sentó un corto pero incomodo silencio. Noel le contesto sin pensarlo antes y pudo notar que Zaid había apartado la mirada bastante lejos. Lo cierto era que ambos sabían de los sentimientos no correspondidos de Zaid, precisamente él no sabia como actuar correctamente sobre esto sin tener que generar una mala situación.
Rápidamente Noel cambio de tema para empezar a hablar de la verdadera razón de su visita.
Noel: Por cierto, te traje algo de la biblioteca de mi padre. Un libro sobre transcripciones rúnicas y alquimia de esos que te gustan. Él no vio problema en que te lo diera.
Dijo ella mientras buscaba entre sus cosas de la mochila blanca que solía llevar.
"El señor Seafield..." pensó él.
Luego de unos segundos retiró un libro de tapa marrón notablemente desgastado. Sin duda tenia varias décadas acumulando polvo. Noel tuvo la amabilidad de limpiarlo con cuidado antes de traerlo, sabiendo que Zaid rompería las delicadas hojas amarillentas si el lo intentaba.
- Tendré que agregarlo a mi colección entonces. - Respondió Zaid apartando la mirada.
- Y que quede durmiendo como varios de otros libros? - Mas afirmando que preguntando. Zaid se puso a la defensiva.
- Bien, bien. Lo leeré! - Suspiró él. - Solo no te enojes...
Noel tapo su boca en una risa inocente. Zaid se molestó.
- Porque es gracioso? - Pregunto él moviendo lentamente los ojos.
- Zaid, recuerdas cuando niños, cuando te gustaba meterte en terrenos baldíos buscando esas piedras raras? - Explicó muy alegremente. - Eres muy defensivo cuando te enojas...
- Recuerdo enfadarme porque no me creían que desaparecían en el aire. O que también porque ustedes las "perdían" cuando se las regalaba.
- Bueno, solías enfadarte por cualquier cosa en ese entonces... jajaja.
- Por cualquier cosa que por alguna razón Suzu estaba involucrada. Como el postre de chocolate de barro y gusanos. Je. - Respondió más animado.
- Pero ella solo tenía cuatro años. - Contesto como excusa defendiéndola. - Bueno.. la primera vez.
Ambos rieron haciendo desaparecer el anterior momento de tensión.
- Jejeje...A lo que iba. - Agrego más calmada. - Ya que tengo a disposición mía la biblioteca de mi padre. Me puse a investigar...
Zaid se acomodo para atender mejor. El padre de Noel trabaja precisamente para Aleph en uno de los laboratorios, el que Noel tenga algún acceso a las investigaciones de algún tipo en Aleph siempre fue un llamado de atención para Zaid.
- Me llamo la atención hace unos días que mi padre trajera una mino bóveda invernadero para tomar controles. La tiene ahora mismo en una oficina personal bien cerrada, pero pude verla por accidente cuando la traían.
- Y adentro de la cápsula viste una de esas piedras? - Replico él queriendo adelantarse a la explicación de Noel.
- Una mucho mas grande. Casi pareciera un meteorito de museo bien resguardado.
- Espera, como es que tu sabes de esto?
- Por favor... Es difícil que mi padre le quiere ocultar algo a su querida hija. - Contestó acomodándose el cabello en un tono orgulloso.
Zaid quedó un poco sorprendido. Creía que esas piedras de colores purpura brillante solamente eran rarezas difíciles de comprender a su corta edad infantil, y ahora Noel le decía que Aleph había puesto sus ojos en esas cosas. ¿Incluso una roca del tamaño de un meteorito podía existir? No sabía que responder.
- El punto es... - Dijo mientras apoyaba delicadamente el libro sobre la mesa ratonera entre ella y Zaid, haciendo énfasis en que lo abriera. - Me pareció que te interesaría leer sobre el tema... por tu afición...
Zaid recogió el libro y pudo notar que era un poco mas grueso de lo que debería. Había coladas entre un par de paginas un block de hojas notablemente blancas, resaltando entre las marchitas páginas amarillas del libro. Lo abrió directamente en ese punto.
"Informe 1E – Rocas Alquimicas"
"Borrador personal... mediciones y notas en verde deben ser revalorizadas"
La primera hoja funcionaba como carátula con la anterior titulación, la segunda ya con un lenguaje mas científico comenzaba a explicar observaciones sobre una "Roca Alquimica tamaño M" o adelante abreviada una RA.m, y respuestas a diferentes estímulos químicos o enérgicos. Había constantes notas al pie y aclaraciones de diferentes colores como si de un mapa mental se tratase.
Continuaba así la tercer pagina pero Zaid rápidamente cerro el libro con el informe adentro, se sintió bastante extrañado.
- Se supone que puedes darme algo como esto? - Pregunto nervioso. Noel metiendo sus narices en algo que no debería? Una mala costumbre aprendida de Zaid, que Suzu tampoco pudo evitar en cualquier caso. - Que tal si te metes en problemas por pasar información que no debe..
Noel le interrumpió.
- No hay ningún problema. Papá constantemente me ha hecho la vista gorda cuando te regalaba cosas de su biblioteca así que tampoco se enojaría ahora. - Dijo sonriendo suavemente para calmar el instante de tensión.
- Pero entonces? Esto no se trata de un libro de filosofía o ciencias antiguas!
- Pero entonces... Ehm... Bueno, en realidad mi padre me pidió que te lo diera.
Eso si toco a Zaid bastante desprevenido.
- Antes de que... me vaya seleccionada como cuerpo activo de Aleph en Atlantida... el quería que te lo diera. Sabia de tus intereses sobre la alquimia y pensó en querer contratarte para Aleph. Así que si te interesaba lo que contenía ESE informe podrías ir a verlo. - Dijo con una voz apagada.
- Tu padre se interesó en mi?
- Quería dártelo hace tiempo. Sin embargo como ya hiciste la admisión para Aleph... - Noel se sacudió la cabeza para reordenar sus pensamientos. - De cualquier manera, siempre puedes solicitar trabajar para él. Así que quédate con el informe... y el libro. Ambos son regalo de mi padre.
El padre de Noel. El señor Max Seafield, Secretario de Investigaciones de Recursos o uno de lo encargados de buscar nuevas fuentes de energía para Aleph en otras palabras. Apenas cruzó algunas palabras con Zaid en todo el tiempo en que se conocen. Rara vez tuvieron ocasión para charlar de algo siquiera, aunque la opinión del uno sobre el otro podría considerarse buena. Seafield siempre fue ávido con su trabajo pero intentaba prestarle atención a lo que necesitaba Noel siempre que pudiera, todo lo que pudiera saber de primera mano sobre Zaid se lo contaba ella. El propio interés en la alquimia de Zaid era quizas lo que terminaba de llamarle la atención a Seafield como para ofrecerle trabajar para él. De hecho, quería que trabajase para él y no para Aleph.
- Lo considerarás? - Pidió ella inclinando su cabeza, como un perrito inocente.
Zaid suspiro exhausto.
- Lo tengo que pensar. - Contesto él secamente.
- Con eso me basta.. - Le respondió con una risa.
- Dime, Seafield te pidió que me convencieras de aceptar?
Noel aparto la mirada fingiendo una cara estúpida para responderle.
- Nooo. ¿Por que mi padre encargaría a la persona en quien mas confianza tiene su objetivo para pedirle que aceptara el trabajo? - Dijo volteando la mirada despectivamente a Zaid. - No es que le suene urgente tener de compañero a un ávido estudioso de ciencias muertas...
- Kgh... - Zaid suelta una mirada graciosamente furiosa.
Noel se sintió libre de empezar a bromear con las preguntas tontas de Zaid. Y eso le irritaba de igual manera que si lo hiciera Suzu.
- Anda... - Tapándose la boca con una mano para evitar la risa. - Como si supieras siquiera como encender una lamparilla de luz usando una patata.
Noel se burlaba refiriéndose a un viejo intento de Zaid en intentar hacer el truco de encender una bombilla de luz con una patata y cables pero no de la manera correcta. Obviamete usando un proceso alquimico. Como resultado tanto la patata y la bombilla explotaron en pedazos. ¿El resultado? Una visita al médico por cortes y ropa con aroma a verdura quemada. Zaid ya hervía de vergüenza.
- Eso sucedió una sola vez! - Grito desesperado.
- ShhH! Vas a despertar a Suzu y a Fran. - Le Noel advirtió entre risas.
Zaid respiro hondo y sentó sus manos en su piernas. Realmente extrañaba las discusiones sobre los problemas en que se metían. El silencio duro un par de minutos.
Noel también respiró hondo para calmar su risa.
- En verdad. Espero que lo pienses. Tómalo con una única oportunidad para hacer lo que mas te gusta en esta vida. Yo quisiera también que alguien viniera a mi casa con una propuesta para estudiar y trabajar en medicina, pero tengo que seguir sumando créditos en Aleph para eso.
Noel fue muy tajante en ese punto. Lo segundo mas difícil después de decidir que hacer con el futuro de uno, es reunir los requisitos para poder hacerlo. La mayoría de las veces había que sufrir esforzándose y a veces no bastaba. La oportunidad de Zaid era verdaderamente única.
- Respóndele a mi padre después de que te diviertas limpiando huesos y antigüedades en Atlantida.
Termino de decir ella para después levantarse y arrancar a Suzu del apretado brazo de Fran.
- Luciérnaga es tarde ya. Vamos a tu habitación.
Luciérnaga la apodaba ella debido a un incidente cuando era pequeña, llenándole de ellas la habitacion a Zaid como una broma de mal gusto.
Suzu bostezo aburrida.
- Te quedaras la noche, quiero charlar contigo mucho hermana.
- Solo si bajas la voz, Maggie no debe despertarse. - Le contesto Noel posando su dedo indice sobre los labios.
Ambas desaparecían detrás de la escalera cuando Noel se despedía sin darle oportunidad a Zaid de responder algo.
- Buenas noches Zaid.
- Hasta luego cerebro de insecto.
Zaid se quedó observando el libro durante diez minutos tratando de pensar bien que debería hacer. Finalmente lo tomó para luego dirigirse a la puerta de salida. De camino hacia Fran retiro de su bolsillo una llave mediana y se la arrojo justo al pecho para que se despertara.
- Eh Casanova, vas a arruinar el sofá. Ve a dormir a mi habitación, yo voy a caminar un rato. - Zaid se detuvo solo para bostezar groseramente a Fran.
- No piensas dormir? - Replico Fran bostezando fuerte.
- No tengo sueño. - Respondió mientras cerraba tras él.
Fran se quedó contemplando la llave de bronce.
- Espero que Suzu no esté escondida dentro como la ultima vez...
Zaid caminaba colina arriba por la avenida principal buscando un punto alto en que pueda leer tranquilo con la luz de la luna brillante, o debajo de una potente farola al menos, y con mucho viento para contrarrestar el calor. Con cada paso que daba reflexionaba sobre lo que estuvo haciendo y lo que hará en el futuro.
Tiempo atrás los jóvenes se veían obligados a tener que empezar a trabajar para ayudar a la familia desde edades muy tempranas, en esas épocas las necesidades eran difíciles de sustentar y se entraba muy a menudo en el dilema de las "infancias perdidas". Incluso en la modernidad era difícil de escapar de esto para muchas personas, víctimas de las carreras económicas propiciadas por las entes más poderosas. Sin embargo estos problemas se vieron alternados desde la llegada de la Alquimia ligada a la investigación de los agujeros blancos como propuesta para resolver los problemas energéticos y económicos generados por esa competencia. Al igual que en Zafire, muchas otras ciudades y comunidades se convirtieron en paraísos para gente que tuviera una mínima esperanza encontrar su lugar, en tierras donde uno encontraría mínimo un techo, una cama caliente esperando por las noches y mientras se hiciera algo de esfuerzo siempre habría un poco de comida en el plato.
Ahora el dilema era por los "futuros inciertos", muchos jóvenes al no tener problemas de ningún tipo dilataban demasiado su reflexión para con su futura vida adulta y terminaban repitiendo los pasos de los padres sin mucho entusiasmo. Solo aquellos que se animaron a dejar de lado un poco su infancia para tener en manos una herramienta, aunque sea por curiosidad, encontraban o descartaban cosas que les gustaría hacer en su futuro. Y aun sin tener una mínima visión de que hacer, contar con algún amigo que ya haya iniciado esos pasos era inspirador.
Mas o menos así pero no tan filosófica era la discusión entre Daniel y Eric en la cocina del restaurante esa misma noche, mientras lavaba y limpiaban el típico diario desastre.
Daniel aseaba solo por cortesía al ser no mas que uno de los meseros del Gerber Restaurant, siendo que su trabajo ya termino hace unas horas. Le daba pena ver a su mejor amigo tener que encargarse solo del restaurante tan tarde siendo que Eric solo funcionaba como administrador, pero le tocaba ser suplente de todos si alguien faltaba o comenzaba sus "vacaciones". Ese día, Eric además de cocinar supliendo a Zaid tenia que encargarse del lavado de platos debido a hace meses renuncio el ultimo empleado encargado de eso... era otra noche típica de aseo para él.
Eric resoplo como si no hubiera un mañana dejando el ultimo plato sobre el estante en vertical para luego tirarse al suelo con los brazos abiertos. Siempre siendo dramático...
- Aaaaagh! Maldicion!... justo en una temporada de cientos de clientes turísticos a Zaid se le ocurre renunciar... Al menos se hubiera quedado a dar una mano por cortesía!
Daniel pasaba la escoba al rededor de Eric dejando la silueta de su amigo en el suelo dibujada con polvo. Luego resopló en desaprobación.
- Por cortesía deberías levantarte para que termine de barrer...
- Por cortesía me encantaría que dieran un helado gigante de quince sabores diferentes pero nuestro "ex" cheff no esta presente y la maquina de helados esta estropeada! - Contesto Eric muy desafiante alzando su puño.
Daniel cerro los ojos y se apoyo sobre la escoba tratando de dormir por unos segundos.
- Ya te dije que debíamos cerrar por hoy al menos, incluso podríamos estar ahora cenando lo que sea que Suzu haya cocinado en el orfanato. Estoy seguro que la abuela Magg nos hubiera invitado si no fuera por que tenemos "responsabilidades".
Eric giro su cabeza hasta la estatua durmiente de Daniel.
- Estas seguro de que ella les preparó la cena? … Hace mucho tiempo que no pruebo su comida. - Contesto nostálgico.
Daniel no respondió. Se limitó a asentir silenciosamente mientras se tomaba el descanso.
- Eh, Daniel. También planeas irte de Zafire pronto?
- Quizás. - Contestó secamente. - Por qué lo preguntas?
- La verdad es que yo no tengo intenciones de quedarme mucho mas tiempo. Incluso Eliz maneja mejor el Gerber que yo.
- Cual es tu punto? - Pregunto Daniel sin siquiera abrir los ojos.
- Sabes que hice los exámenes para cadete de policía hace unas semanas...
- Si. Pero no mencionaste mas sobre eso.
- Ajá... resulta que.. inexplicablemente me rechazaron. Incluso teniendo todos los avales aprobados. - Eric se sentó en el suelo y se apoyó contra una heladera. - A lo que voy es que resultó ser tan raro como lo que les sucedió a Fran y Zaid en sus entrevistas para Aleph Industries, por que...
Eric busca entre sus bolsillos y retira un papel doblado por la mitad. Luego de hacerle una señal se lo da a Daniel que aun se sostenía sobre su escoba.
"Estimado Señor Eric... desde Aleph Industries nos place informarle que...
(...)
Considere esta oportunidad como única y que nos encantaría contar con sus servicios...
(...)
Y por eso precisamente deseamos que nos de su respuesta lo mas pronto posible.
Atte: Dirección General de Reclutamiento – Aleph Industries"
Daniel frunció el entrecejo.
- Esto suena a como si hubieras cometido un delito y te llamaran a juicio.
- Por eso mismo no se si tomármelo enserio o no. Es mas, la carta llego un días después de que me rechazaran. Por lo menos todo esto es sospechoso.
Daniel suspiro retirándole importancia, y respondió dándole calma al asunto.
- Bueno, después de todo la economía de Zafire y sus ciudades hermanas depende casi al cien por cien de Aleph. - Deslizo en un largo bostezo soltando también la carta para que caiga al suelo como un papel inservible.
Eric molesto se arrojo al suelo para atraparla.
- Si no te interesa no deberías tirar así las cosas!
- Eh?... Y se supone que a ti te interesa?
El silencio se hizo presente por unos segundos. Eric buscaba que responder exactamente debido a que le costaba pensar trabajar para la empresa que aborrecía. No había problemas con que hiciera chistes sobre el tema que atacaran a Fran o Zaid por ser precisamente amigos. Pero ahora que él piense seriamente sobre Aleph...
- Escuche rumores... de que las cosas en Atlantida se ponen de apoco mas y mas tensas debido al conflicto entre tribus. Será por eso que buscasen personal encargado de la seguridad. Y se habran enterado que soy una clase heroe para que necesiten mi ayuda! - Grito entusiasmado mirando al techo lleno manchas viejas de comida.
- …..zz...ZZZ
Daniel se había quedado dormido a mitad de la profunda explicación de Eric. Eso hizo que se alterara y necesitase una dura reprimenda. Eric corrió hasta un esquina para recoger una escoba de pie corto y la abalanzó contra la cabeza de Daniel.
- Iaaaagh!- Aulló Eric.
Se escuchó un golpe hueco y como se fracturaba un hueso. El piso se manchó de sangre y comida luego de que se caigan un par de ollas calientes luego de que sufrieran un impacto de escoba.
- Aaaaaaaaaaaaaagh!
Daniel gritó de dolor, casi llanto. Eric soltaba un par de risas por la emoción del momento.
- Maldición Eric! Acababa de limpiar el piso y tu vienes a desparramar el guiso de cabeza de cerdo!
Grito Daniel muy enojado mientras sostenía su escoba en vertical. Habia bloqueado el ataque de Eric con facilidad usando su mano derecha como balanza hacia arriba. La escoba de Eric había girado en sentido a las ollas con comida y chocó la que contenía la cena de los empleados de esa noche. Daniel se cabreó al ver la pobre cabeza de cerdo a mitad cocer partida a la mitad mirándolo con ojos tristes, casi diciendo "Yo solo quería que me comieran".
-: Y ahora qué demonios vamos a comer!? No está Zaid para que nos salve y dudo mucho de que tengas ganas de preparar algo!
- Suenas más preocupado ahora que cuando te hablaba hace unos instantes.
- Y eso que!?
- Que en todo caso es tu culpa y de tus clases de kendo. - Respondió Eric mientras le apuntaba con su escoba. - Hubieras recibido el golpe sin miramientos...
- Qué culpa tiene el Kendo y el pobre cerdo? - Gritó Daniel muy triste.
- Pues todo!
Eric volvió a lanzarse contra Daniel moviendo la escoba de arriba a abajo. Él volvió a bloquear sosteniendo su escoba sobre su cabeza y realizó un impulso con ambos brazos para empujar a Eric hacia atrás. Oficialmente la pelea ya había comenzado.
- Pagaras Eric!
Daniel respondió con un sablazo diagonal que Eric logro esquivar sin problemas, pero Daniel volvió a atacar desde el ángulo contrario y Eric tuvo que interponer la madera a mitad de su camino.
Eric lograba bloquear bien los ataques de Daniel debido a que ambos practicaban desde niños. Mas por ayudar a Daniel que por otra cosa Eric sabia usar una "espada" pero no dominaba ninguna técnica en particular. Aun así los golpes secos de las escobas no dejaban de sonar.
- Vaya, mejoraste un montón. Sin duda podrías participar en torneos internacionales.
- Lo dice quien solo sabe defender? - Arremetió Daniel a su provocación.
Daniel giró sobre si mismo y empuño su escoba en horizontal para dar una estocada hacia el centro de Eric. Este dio un paso a un costado pasando la escoba a su mano derecha para deslizar a un lado el ahincó de Daniel. Este terminó pasando de largo.
- Jeje...- Eric instintivamente miró otra vez hacia adelante para solo notar cómo se acercaba volando un trozo grande de metal. - Eh?
El proyectil le impacto justo entre los ojos y Eric cayó rendido al suelo. Se pudo escuchar el golpe de su cuerpo contra las cerámicas del piso. Daniel miró incrédulo como Eric caía y grito espantado hacia dónde provino el disparo. A Eric lo había golpeado con una sartén...
- Que demo...!? - No pudo terminar la frase y vio como una segunda sartén de hierro se dirigía hacia su estomago. - Ugh..uaggh!...
La sartén cayó a sus pies y Daniel terminó arrodillado mirando estúpidamente a la figura que tenía en frente.
- E...elizabeth? - Luego de eso vio como el puño veloz de una chica se acercaba a toda velocidad. Luego de eso, la cortina se cerro y todo fue oscuridad.
Daniel voló hacia atrás dando un giro y arrastrando su rostro contra el piso para terminar tendido en el suelo sin moverse.
Eliz era una chica muy responsable y autoritaria, ideal para el puesto de cabeza en cualquier tipo de negocio. En fisico era en lo único en que se parecía a su primo Eric por que sin duda era ella la que constantemente tenia los pies sobre la tierra. ¿Y sus ataques de rabia? Eran comunes en esa cocina si no otra persona con el titulo de "Chef" para poner algo de orden.
Eliz mantenía sus brazos cruzados y rebotaba su pie contra el piso impaciente.
- Que demonios se supone que están haciendo par de imbéciles!? - El grito de Eliz hizo vibrar las estanterías. Tanto Daniel como Eric se sintieron atemorizados.
Eric fue el primero en levantarse para pedir perdón, agachando la cabeza firmemente en paralelo a las baldosas blancas manchadas con salsa y sesos de cerdo.
- Elizabeth-sama, prima querida, jefa suprema del universo de las pasteles y restaurantes! Nosotros solo...
- Ustedes que!? - Anticipó ella mientras le propinaba un codazo en su espalda para volverlo a tirar el suelo violentamente? - Acaso juegan a los samuráis del siglo quinto usando el material de trabajo!? A QUIEN DEMONIOS SE LE OCURRE HACER EL TONTO EN UNA COCINA DE PRESTIGIO!?
Daniel tímidamente miro hacia arriba para responder. Su cabeza estaba justo debajo del pie de Eliz.
- De hecho los samuráis surgieron en el siglo decim... - Se detuvo luego al darse de que Elizabeth aun llevaba consigo el uniforme de trabajo con falda.
- Khg... Que estas mirando, maldito pervertido? - Le preguntó ella desde arriba donde su figura se tornaba oscura por estar justo debajo de la iluminación. Sus ojos eran siniestramente blancos.
Daniel rápidamente pego su cara contra el suelo y soltando palabras rápidas una tras otra.
Daniel: De hecho, se acentuaron a finales del siglo doce luego de las Guerras Genpei cuando se instauro un gobierno militar bajo la figura del shogun! Y así surgieron conflictos políticos que llevaron a varios estados a guerra hasta que llegó el Shogunato Tokugawa, de quien paradójicamente lucho por la reducción de los privilegios de la clase guerra hasta que desaparecieron en...
Eliz: Y a ti quien te pregunto eso!? - Le interrumpió propinándole un fuerte pisotón en su espalda para que se callara.
Eliz estaba hirviendo en ira. Y no era para menos, las únicas dos personas encargadas de mantener en buen estado a últimas horas el restaurante no eran precisamente los mas responsables.
- Se supone que deberían ser personas de respeto por estar trabajando apenas terminaron de estudiar y solo se dedican a holgazanear y crear problemas! Pareciera que soy la única adulta aquí presente.
Eric se apoyo contra la pared y levanto sus brazos para calmar a Eliz.
-: Si, si.. lo sentimos mucho! Es que discutíamos sobre un tema importante sobre nuestro futuro y entonces...
Eliz apretó su puño contra su mano contraria, amenazando que iba a propinar un nuevo golpe.
- Y entonces fue alli cuando la cabeza de cerdo muy inspirada decidió dejar de ser nuestra cena para cumplir su sueño de ser decoración de piso... verdad?
- Eeeestoooo... - Eric trago saliva y observo la cabeza del pobre animal, cuyos ojos lo miraban y su boca estúpidamente abierta soltaban una sonrisa burlona.
- Es cierto Eliz-sama! La culpa entera es de Eric y sus discursos inspiradores! - Contesto Daniel señalando a su amigo con el dedo muy injustamente.
- Traidor! - Respondio Eric muy molesto. - Que tu tambien tienes la culpa!
- Que los dos están en falta y sancionados! - Termino de responder Eliz alzando el cucharón gigante de plata que se encontraba anteriormente dentro de la olla en el suelo.
Luego de propinar los dos últimos golpes de castigo para ambos terminó su sentencia solemne.
- Será mejor que vayan ambos corriendo a la tienda de comida rápida antes de que cierre o tendré que corregirlos aun mas.
- Si señora! - Respondieron ambos levantándose firme y saludando.
- Y tu, cerdo samurai. - Dirigiéndose a Daniel. - Si la ven cerrada entrégale al dueño esta nota de mi parte para que los atienda. No no le abrirá a dos monos para que merodeen su tienda sin confiar en quien los envía.
- Si señora! - Aceptando la nota escrita velozmente por Eliz.
- Ahora vayan... voy a limpiar el desastre que dejaron par de monos.
Ambos salieron corriendo desde el restaurante hacia la tienda de comida rapida que se encontraba colina abajo. Eliz continuo maldiciendo mientras limpiaba el desastre.
A esas horas nocturnas casi nadie circulaba por las calles iluminadas por naranjas farolas, salvo por oficiales de seguridad haciendo su recorrido rutinario. No había necesidad de pensar en algun peligro cerca en absoluto. Salvo por simple vandalismo de puros jóvenes casi no existía el delito en las ciudades "piedras preciosas", llamadas así por sus nombres referencia a joyas de ese tipo.
Zaid subía por el camino principal a la colina mayor de Zafire, lugar del cual se podía tener una vista irremplazable de Zafire e incluso de sus ciudades hermanas de fondo a lo lejos.
A lo lejos se escuchaban rápidos y ruidosos pasos, mas bien pisadas o zancadas de animal. Animales con zapatillas por supuesto.
Zaid: Eh?
"Maldición corre mas rápido"
"Pero si es tu culpa que suframos por esto"
"Eso da igual, si llegamos tarde Eliz nos hervirá vivos!"
"Ugh, si no tomo un respiro me voy a hervir yo mismo"
"Solo corre!"
Dos sombras pasaron a un lado de Zaid sin prestarle atención y continuaron corriendo calle abajo. La ruta que había tomado él tenía a mitad de camino el restaurante en que antes trabajaba. Supuso que eran Daniel y Eric los que corrían debido a una urgencia.
- Que hay con esos dos? - Se dijo a si mismo, para luego ignorar lo que fuera en que se hayan metido y continuar camino arriba.
Tardo cerca de veinte minutos terminar lo que quedaba de recorrido. El último tramo era una cresta en forma de caracol hasta llegar a un muy iluminado mirador. El punto más alto de la ciudad, siempre mantenido limpio, guardaba un completo silencio ahora que la mayoría de la gente se encontraba durmiendo en sus casas. Aquel lugar era frecuentado por muchos niños y jóvenes en época de rebeldía para escapar por unos momentos de los fastidiosos adultos.
- Al menos de noche es más sereno...
Zaid se sentó en una banca justo debajo de la farola mas próxima y sin perder tiempo abrió el libro para repasar el informe escondido entre sus páginas. Repasó rápidamente cada título y subtitulo entre resoplos tratando de memorizar cada tema que suponía discutir. Observo muchos diagramas y las innumerables anotaciones aclaratorias escritas a mano.
"Habilidades sobrehumanas" (...) "Hipótesis sobre capacidades psíquicas"
Un dibujo de un ser humano hecho literalmente con palitos y globos.
"Exposición directa a las rocas alquímicas"
La expresión "rocas alquímicas" muchas veces aparecía tachada y reemplazada por "piedra filosofal". No pudo evitar soltar una carcajada cada vez que leía "filosofal".
- Piedra filosofal, filosofal, filosofal... filosofal. Parece un manifiesto de magia negra y ocultismo más que un texto científico.
Pese a su afición a la alquimia, Zaid tenía en claro que ciertas cosas sin duda debían ser imposibles aun con toda la fe del mundo puesta en ello. Una piedra mística que concede milagros o poder infinito, o el legendario elixir de la vida que te permite vivir eternamente o por lo menos quinientos años sin dejar una arruga...
- Por favor... ni siquiera se porque estoy leyendo esto en serio.
Zaid cerró repentinamente el libro y lo aplastó contra la banca a un lado de él. Se sintió extrañamente vacío por un instante. Se negaba a tomarse en serio ese supuesto informe, pensaba que quizás Noel le había jugado una broma. "No estaría mal si así fuera. Al menos mejor que las bromas de Suzu"
Sin embargo no podía evitar no dejar de pensar en ello. Si con sus propias manos podía manipular al menos un poco la materia y energía tal cual un proceso alquímico como corresponde; encender una bombilla de luz a la distancia, quemar papel sin ayuda de ninguna chispa, hervir un vaso de agua usando solamente...
- MALDICION!
Grito a todo pulmón. Se levantó enfadado de su asiento y se acercó al andamio de apoyo al lado del risco que miraba la ciudad. Pateo el acero frío con su pie y resopló.
- Solo me la pase jugando al niño alquimista todo este tiempo.
El mirador quedó en silencio unos momentos. La tranquilidad solamente interrumpida por el canto de los grillos escondidos entre los pastos a los alrededores.
Zaid soltó una risa irónica sin dejar de mirar las luces artificiales más abajo.
- Y si solo soy otro "futuro incierto"? Je... no estaría mal darme cuenta ahora antes de que sea demasiado tarde.
Su mano derecha apoyada sobre el frío metálico comenzó a temblar. Vibraba de miedo debido a sus propias palabras. Apoyo su otra mano firme encima para controlarse.
"Lo que tienes no es miedo, si no puro sueño. Necesitas descansar"
- Que...? Que cosa?
Miro a su alrededor alterado. A su derecha había un hombre mayor que él a unos seis o siete pasos aspirando de su cigarrillo. Por su apariencia no debía tener mas del doble de edad que Zaid, pero la luces de las farolas no alcanzaban al mirador por lo que apenas notó que llevaba puesto un delantal blanco bastante arruinado. Esas arrugas y manchas grises no se podían disimilar en la oscuridad.
"A caso... ha estado alli todo el tiempo?" Se preguntó mirando al sujeto a su costado.
Zaid bostezó inesperadamente, sintiendo como el temblor de su mano se extendía por todo su cuerpo. Comenzaba a tener frío producto del sueño.
- Si.. debe ser eso. - Respondió sin querer continuar la conversación.
Los grillos continuaron cantando durante diez minutos. El sujeto terminó de aspirar por ultima vez su cigarrillo y arrojo el resto al suelo para aplastarlo bajo su zapato. Rápidamente busco desde el bolsillo de su delantal su caja de cigarros y retiro uno nuevo. Del otro bolsillo saco un pequeño chisquero plateado e intento encenderlo.
Chiick.
Chiick
Chiick chiick.
Se negaba a emitir llama alguna.
Zaid se acercó lentamente y busco entre sus bolsillos algo que sirviera. Encontró un folleto explicativo sobre los exámenes de Aleph I. Cortó un trozo y lo acerco al sujeto quien lo miró extrañado.
- Esto servirá.
- Uh?
"Transmutar" pronuncio en su mente para sentir como un cosquilleo recorría desde su nuca hasta su brazo, su mano y sus dedos, alcanzando el trozo de papel. Chispas blancas saltaron desde los dedos quemando el papel en varias partes. Dos segundos mas tarde la mitad del papel se quemaba en un fuerte color naranja. El extraño no vacilo para usar el fuego como encendedor y logró prender su nuevo cigarro. Luego apartó la mirada para soltar una fuerte bocanada de humo. Zaid dejo caer lo que quedaba del trozo de papel en llamas para apagarlo con su pie.
- Uuuuuugggfff... Gracias. - Respondió el viejo tras una humarada larga.
- De nada.
El viejo le acercó su caja de cigarros buscando compartirlos pero Zaid los rechazo amablemente dando a entender que no fumaba y no le interesaba empezar a hacerlo.
- Je.. ya veo.
- Que cosa? - Se pregunto a si mismo en voz alta creyendo que opinaría sobre rechazar un cigarro.
- Eres fanático de la alquimia. Aunque no te terminas de convencer a ti mismo. - Contestó el extraño para sopresa de Zaid.
Zaid quedó en silencio.
- Créeme, aunque parezca estúpido no rechaces tu sueños o ambiciones. No tenerlos SI te convierte en un "futuro incierto". Nunca sabes cuándo puedes sorprenderte a ti mismo si trabajar o estudias para ello.
- Acaso pasea por la noche dándole consejos a extraños?
Eso hizo que el viejo estallara de risa. Era una risa jubilosa, llena de expiraciones graves y catarro seco provocado por años de inhalar humo de tabaco.
- Jajajajejejeje. Acaso tu paseas buscando extraños para encenderles cigarros?
Una buena respuesta de contraataque. Le dejo en claro en que no había nada de malo en seguir charlando un poco. "¿Acaso de verdad había algún peligro en conversar con otra persona buscando reflexionar?" le faltó añadir. Despues de todo para eso mismo iba la mayoría de las personas a aquel mirador a horas en que no hubiera mucha gente armando jaleo.
- Da igual, niño. Solo que me pareció verte trastornado por algo. No tienes que hacerle caso a un viejo nostálgico de cuarenta años.
Haciendo caso al último comentario dejó que el sonido del silencio continuara reinando. Respirando el frío aire allí arriba, imposible de comparar con el calor inaguantable de los días de sol.
(…)
- Solo que... se acercan días duros. Y venir aquí me despeja la mente. - Comentó tras un soplido cargado de humo.
- Si... siento que tendré también días duros muy pronto.
- Entonces no renuncies niño. A lo que sea que tengas, no dejes de aferrarte.
(…)
Pasaron cerca de treinta minutos mirando a la nada.
El viejo cuarentón soltó un bostezo lleno de humo y apagó su segundo cigarro. Se dio media vuelta en dirección al sendero para bajar de la colina.
- Hasta luego Zaid. No te olvides del libro que te regalo Noel. Seria una lastima que se perdiese.
- …..Si... Lo que diga viejo...
Zaid volvió a bostezar. Comenzaban a picarle los ojos por el cansancio. Los grillos tenían un efecto somnifero bastante potente al igual que el viento frío.
- Aunque... si debería agradecerle mañana a Noel.
(…)
- Espera... que!?
Se dio vuelta buscando a aquel sujeto cuando se percató de lo que dijo al despedirse. Corrió hasta la banca en la que hace minutos se había sentado para recoger el libro. El informe seguía adentro. Lo apretó con ambas manos con fuerza para asegurarse de que lo que paso no fue un sueño.
Levantó la mirada y la dirigió otra vez hacia el mirador. El ultimo cigarrillo que tiro el sujeto aun desprendía humo y a un costado el trozo de papel que uso yacía la mitad chamuscado.
Suspiró y se rasco la nuca, muy confundido.
- Como demonios supo eso!?
Continuará...
