Disclaimer: Los personajes de no me pertenecen solo a su respectivo autor: Tite Kubo. La historia tampoco es mía pertenece a la autora: Paulinita Rahtbone quien me ha dado el permiso de adaptarla al Fandom de Bleach.
_-La Chica de la Bufanda Roja-_
-3-
-Desde aquello han pasado tres meses, como prometí no volví a molestar a Rukia, a decir verdad no era porque no quisiera de hecho no me causaba ninguna satisfacción hacerlo, quiero decir ella solita provocaba que todos los chicos se burlaran de ella, cosa que su hermano nunca se dio cuenta porque cada vez que alguien lo veía se quedaban callados u dejaban a la chica en paz, bola de miedosos. Y no es que yo lo fuera pero no tenía necesidad de meterme en ningún problema, más por alguien quien no valía la pena, aunque aún tenía la espinita sobre él porque Rukia usaba esa cosa alrededor de su boca, algo me decía que ni siquiera podría respirar bien, mucho menos hablar a pesar de que en el tiempo que ella lleva aquí nunca la eh escuchado decir ni pío.
Yuzu me había dicho que en las pocas clases que toma con ella tampoco habla, si bien ella en ocasiones la saludaba, esa era mi hermana, siempre queriendo hacerme amiga de las personas más raras, al igual que su amiga Orihime, que dejo de tener mi interés desde que supe que era disléxica además yo no salía con las amigas de mi hermana.
A veces me encontraba al castaño ese por los pasillos, cada vez que nuestras miradas se encontraban podía jurar que planeaba mi muerte o en el mejor de los casos como partirme cada uno de mis huesos, cosa que me molesto por que desde aquella vez no me eh metido con su rara hermana, y repito no es que le tuviera miedo al chico, era simplemente porque no tenía interés en Rukia.
Salí de la ducha, hoy no hacia tanto frio como suele haber, por eso opte por ponerme una bermuda de mezclilla y camiseta de manga corta, me puse mis tenis y baje a tomar mi desayuno, mi madre estaba de nuevo en la cocina, ultimadamente estaba mucho ahí, antes del trabajo y después del trabajo, al menos una dos horas al día, le sonreí y me senté para ver que delicia me tendría para hoy.
-Buenos días madre- salude- ¿Y papá ya se fue?
-Sí, tuvo una emergencia, pero saldrá temprano.
Yo asentí simplemente.
-¿Qué hay en el menú mamá?- le sonreí para darle ánimos, sabía que esto de la cocina aun la ponía algo insegura.
-Pues, hoy no tuve tiempo de preparar algo laborioso- me tendió un plato con huevos, tocino y pan- Espero que te guste.
-¡Ay mamá!- tome el plato- No te preocupes, para que no se te haga tan pesado preparar tanto el desayuno como la cena, porque no simplemente dejas que la cocinera prepare el desayuno y tú para que te luzcas más, solo preparas la cena.
Ella se quedó pensando un momento, sabía que tenía razón.
-Me parece bien, ¡tengo nuevas recetas que quiero preparar!- comenzó a aplaudir y dar saltitos, me pregunto si Yuzu habrá heredado sus locuras. Al parecer la invoque porque iba bajando de las escaleras rumbo a la cocina, me sonrió antes de sentarse en una silla frente a mí, hoy la note un poquito diferente en su atuendo, quiero decir, ella tiene una afición por la moda algo extraña por no decir extrema, pero hoy pareciera que se hubiera esforzado un poco más en su atuendo.
-Buenos días a los dos- dijo, mi madre le paso su plato y comenzó a desayunar, yo me le quede mirando un poco.- ¿Qué?-me dijo.
-Te ves rara, ¿Más maquillaje?
-Cómo crees.- me dijo bajando la mirada a su desayuno.
-Es que ahora parece que te esforzaste más en tu apariencia- la mire con los ojos entrecerrados- ¿Se trata de un chico?- le dije en un susurro, no quería que mamá escuchara, le daría un ataque si se enterara que su princesa andaba de novia, ella abrió mucho los ojos, al parecer había dado en el clavo.
-¡No! Estás loco.- comió rápidamente, la verdad no pude evitar reírme, ella a veces subía la mirada para fulminarme con la mirada, lo que provocaba que yo me riera más.
Termino de desayunar y salió por la puerta que daba al garaje, mi madre me miro con cara de "¿Qué le hiciste a tu hermana?" yo solamente me encogí de hombros y termine mi desayuno, le di un beso a mi madre en la mejilla, y salí hacia el garaje, no quería enfrentarme a la ira de Yuzu tan pronto, ya si de por si estaba enojada conmigo solo por un simple comentario, es que aún no veía a mi pequeña hermana con un chico, pero obvio eso no es lo iba a decir a ella, tenía una imagen que mantener con ella.
Cuando me subí al coche ella estaba ahí ya con los brazos cruzados, su semblante era enojado.
-Oye, no estés enojada, sabes que solo bromeo.- le dije, pero no me respondió, simplemente se mordió el labio y volteo para la ventana, eso me desconcertó un poco, no importaba cualquier cosa que le dijera, ella al principio se molestaba pero en minutos volvía a la normalidad.- ¿Yuzu?
-¡Cállate y conduce! Llegaremos tarde.- mire el reloj y aún era un poco temprano, si le metía pata llegaríamos y con tiempo de sobre, pero antes necesitaba saber que era lo que le sucedía a mi hermana.
-No, primero quiero saber lo que te sucede.
-Nada que te importe, ahora conduce- me respondió aun sin mirarme.
-¿Es por lo que dije? Oye, de verdad lo siento ¿sí? Yo no sabía que estas cosas te ponían sentimental.
-¡Claro! Tú nunca sabes nada, ni de mí ni de nadie…solo de ti.- esta vez sí me sorprendieron sus palabras, era cierto que no soy un chico de demostrar mucho sus sentimientos pero eso no quería decir que no quisiera o me preocupara por mi familia.
-Estas equivocada, yo sé mucho de ti y mi familia- arranque el coche.
-Como digas- siguió sin mirarme.
Conduje hacia la escuela más rápido que de costumbre, todo porque quería llegar lo más rápido, el silencio dentro del coche estaba molestándome demasiado, estaba acostumbrado al parloteo de mi hermana por todo el camino, ahora estaba demasiado callada y en ningún momento me miro. Estaba confundido.
Me puse en mi lugar de siempre, no tuve ni la oportunidad de decir pio cuando ella bajo del coche y cerró de un portazo, me molesto eso, estaba bien que estuviera enojada pero no tenía que desquitarse con el pobre coche, nos tenía que durar mucho.
-Que madura- dije con sarcasmo.
Tome mi mochila y baje del coche, cerrándolo con cuidado, revise las puertas porque de seguramente por la "prisa" ni siquiera se preocupó por cerrar bien, una vez terminando de asegurarme que el coche estaba bien cerrado, me dirigí al edificio, durante el trayecto me pareció ver el coche del castaño llegar, ambos se bajaron, Rukia venia igual con su enorme trapo alrededor de su boca y cuello, todo lo contrario de su hermano, que venía bien arreglado, y aunque me cueste admitirlo, su chaqueta azul marino era genial, pero para mi gusto en negra se vería mejor.
Al parecer ambos sintieron mi mirada porque al mismo tiempo voltearon, a pesar de la poca distancia que nos separaba, note visiblemente su desagrado hacía mí, en cambio su hermana me miraba sin emoción en su rostro, o al menos eso quise interpretar con esa cosa no podía leer sus expresiones muy bien, pero los tres quitamos las miradas de uno al otro cuando mi hermana tanto como Riruka se les acercaban con una sonrisa, mi hermana no dejaba de mirar al castaño…
¡Esperen!
Ahora entendía, a mi pequeña hermana de tan solo quince años le gustaba ese tipo que era mayor que ella. No, y primero tendría que pasar sobre mi precioso cadáver antes de que Yuzu tuviera algo con ese tipo que tanto despreciaba y que también me odiaba.
Estuve a punto de ir a alejar a mi hermana de ellos cuando sentí que alguien me tomaba del brazo, voltee la mirada y ahí estaba… ¿Sakura? ¿Misaki? ¿Nagisa?
-¿Necesitas algo?- pregunte amablemente.
-Es que…ahm, lo siento, tenía que darte un recado pero lo eh olvidad- parecía avergonzada- Pero no lo recuerdo muy bien, solo recuerdo que el profesor de biología quiere verte un poco antes de la clase porque quiere decirte algo importante.
-Oh- fue lo único que dije- Claro, solo deja arreglo…- cuando voltee de nuevo para ir a donde Yuzu y los demás, oh sorpresa, ya no estaban.- Ya nada, en seguido voy.
-Ok- se fue por su camino.
Suspire y camine hacia el laboratorio, esa clase la tenía como a la tercera hora, ¿por qué hablar conmigo? Cuando llegue para mi suerte, si hoy estaba usando el sarcasmo más de lo acostumbrado, el profesor no estaba, así que me deje caer en uno de los banquillos que estaban junto a las mesas. Pasaron como diez minutos cuando el profesor llego, me miro sorprendido, como si no me esperaba aquí.
-Señor Kurosaki ¿Qué hace aquí?- pregunto.- Aun no le toca clase conmigo.
-Usted me mando decir con una chica que quería verme.
-¿Misaki?-asentí, aunque no sabía muy bien si era la misma chica- Pero no era a usted- dijo riendo- Esa chica es algo despistada, hablaba de su compañero Hitsugaya- ah sí, el cerebrito de la clase, el chico que no me dejaba pasar a los primeros lugares de los promedios- Ahora que lo veo, usted también es bueno en la materia, podrá ayudarme de la misma manera.
¡Genial! Desde hoy odio a Misaki.
-Mire, esto es algo que quede entre usted y yo ¿Está claro?- volví asentí algo intrigado por tanto misterio- Todo esto tiene que ver con Rukia Kuchiki- fruncí el ceño.
-Ella no toma nuestra clase.
-Sí, pero será traspasada a esta que es más avanzada debido a que ya sabía todo el temario del nivel dos, su profesor le hizo una prueba y al parecer esta lista para tomar ya el nivel tres, que vendría siendo este.
-No quiero ser grosero, ¿Qué tengo que ver yo con ello?
-Precisamente es ahí donde necesito su ayuda- soltó un suspiro- Ella necesitara una pareja para los trabajos, pero no puedo asignarle a cualquier alumno, si ha notado que ella es algo diferente ¿verdad?- ¡vaya que si lo note! Pensé para mí mismo, pero no lo dije así que solo moví la cabeza- Ella necesita mucho apoyo, desafortunadamente por mis compromisos escolares no podré darle la atención necesaria, es por ello que pido su apoyo, sé que se le da muy bien la materia gracias a sus padres, y además es usted un chico muy tranquilo y nunca me ha dado problemas de ningún tipo, entenderá un poco más la situación.
-O sea, seré equipo con Rukia- dije, casi a punto de darme de golpes en la pared por mi bárbara mala suerte.- Profesor, no quiero ser grosero, pero la chica es rara. No habla, por su culpa eh tenido un incidente con su hermano, casi me manda al hospital, por algo que mis amigos hicieron.
El profesor me miro por un momento, de repente sonrió, como si estuviera ideando un plan para conquistar al mundo.
-Creo que con más razón le asignare este favor.-iba a protestar pero levanto la mano haciéndome callar- No crea que será de a gratis el favor señor Kurosaki, si usted me ayuda, estará exento en las últimas dos unidades ¿le parece bien?
Eso me ayudaría mucho con mi admisión a la universidad, además de que bajaría a Hitsugaya Toushiro de los primeros lugares.
-¿Lo eh convencido?- pregunto más confiado.
-¿Qué es lo que tengo que hacer exactamente?- el volvió a sonreír victorioso.
-Simplemente tiene que ser su compañero de equipo cada vez que se necesite.
-¿Eso es todo?- pregunte.
-Por supuesto.
-Me parece bien- tome mis cosas y mire mi reloj, ya se me estaba haciendo tarde- Si es todo profesor, debo irme, tengo clases y no quisiera llegar tarde.
-Claro y gracias.- asentí y estuve a punto de salir cuando escuche que me llamaba, voltee para ver qué era lo que quería y me dijo:- Verás que no te arrepentirás, aprenderás cosas que ningún maestro es capaz de enseñarte, ten por seguro que todos aquí se han equivocado mucho con la señorita Kuchiki, incluyéndote.
No supe que es lo que realmente me quería decir con ello ¿Yo equivocado? ¿Por qué? No le quise dar más vueltas al asunto y me apresure a entrar a clases, para mi mala suerte, el profesor ya estaba ahí, había olvidado pedirle al profesor Ukitake un pase firmado para que me dejaran entrar a clases por si llegaba tarde.
-¿Puedo pasar?
-¿Me puede decir la razón de su retraso?- pregunto sentado en su asiento.- Sabe perfectamente que la puntualidad es importante para mi materia.
-Estaba con el profesor Ukitake- dije- No fue mi intensión llegar tarde maestro.
-Solo lo dejare pasar por esta vez, y que no se vuelva a repetir.
Se levantó de su silla y camino hacia el pizarrón, mientras eso pasaba busque un lugar, ya todos lugares buenos estaban ocupados para mi mala suerte hoy era buen día para Renji para faltar a clases él me hubiera apartado lugar, solamente estaba desocupado…el que estaba a lado de Rukia, de nuevo ¡Genial!, ella levanto la mirada un poco pero luego la bajo otra vez para luego dirigirla hacia el pizarrón, con un suspiro me senté en la que estaba a su lado. Por una parte sería bueno que me fuera acostumbrando a estar cerca de ella, seriamos equipo en biología, saque mi cuaderno y espere a que terminara de escribir el profesor los ejercicios, conforme los iba escribiendo los iba reconociendo, no eran tan difíciles, eran similares a los que ya habíamos visto.
-Bien clase, quiero estos ejercicios antes de que termine- dijo el profesor colocando su plumón en el pizarrón- Y para que se me animen un poco ya que los eh visto algo desanimados de mi clase, los primeros 5, y que obvio estén bien, tendrán puntos extras para este parcial, y sé que a muchos les hace falta ¿no es así señor Asano?- todos miraron al chico y comenzaron a reír- ¡Silencio! No se rían de su compañero si saben que van mal también, basta de bromas y comiencen.
Empecé a copiar los ejercicios, esta vez el profesor se había paso un poco, diez ejercicios en una hora ¿Qué creía que éramos? ¿Maquinas? Pero aun así me apure, los primeros siete estaban sencillos, pero ya en el ocho me bloquee un poco, así que me salté al nueve que estaba más sencillo, terminé los nueve pero el ejercicio ocho aun me estaba causando problemas. Comencé a rascarme la cabeza con mi lápiz, me levante para preguntarle al profesor, un chico ya estaba ahí, pero por su cara deduje que es profe no estaba ayudando mucho, así que regrese a mi asiento, me quebré más la cabeza pero no daba una.
-Voy a salir un momento- el profesor se levantó, alce la mirada, otro maestro estaba en la puerta- Los estoy vigilando.
Unos murmullos se oían, quería preguntar al chico que estaba a lado derecho pero me di cuenta que sería caso perdido, apenas iba en el duras penas, vi que dos se levantaron y le dieron sus hojas al maestro, las reviso y asintió, les pidió que le pasaran su plumón azul y les escribió algo, ambos chicos dejaron sus hojas en su escritorio, fueron a su lugar para tomar sus cosas y salieron del salón.
¡Rayos!
-Tienes que pasar el 5x a dividir- di un brinco cuando escuche la débil pero suave y bella voz, me voltee a mi izquierda, Rukia me miraba con el ceño fruncido, ¿Ella…ella me había dicho algo?
-¿Disculpa?- susurre
-¡Silencio!- dijo el profesor desde la puerta.
Baje la cabeza pero ladee mi cabeza para mirarla, ella pareció suspirar…creo.
- Dije que tienes que pasar el 5x a dividir, elevarla a la octava y sumarle el cociente, por eso la cuenta te da negativo no has hecho eso.- bajo la mirada cuando termino de decir eso, pero antes de que pudiera agradecerle, ella cerró los ojos fuertemente, note como apretó su mano contra su boca y cerró el puño alrededor de su lápiz, entonces un sonido amortiguado salió de ella, de nuevo pensé que había estornudado.
-¿Salud?- dije.
Ella negó con la cabeza, se levantó y se dirigió al profesor para entregarle su hoja, lo que me hizo recordar que si ella estaba bien solo quedarían dos lugares, así que comencé a hacer lo que ella me dijo, ¿Qué otra tenia? No tenía ni idea de lo que yo mismo disque había hecho, termine los ejercicios cuando ella regresaba a su lugar, fui con el profesor para darle mi hoja, los reviso y cuando saco su plumón azul supe que estaba bien.
Me puso un +5 en la esquina de la hoja y me mando ponerla en su escritorio. Alegre por esto fui a mi lugar, Rukia aún no terminaba de meter sus cosas, y aunque lo negara le debía un favor, si no fuera por ella en estos momentos seguiría rompiéndome el cerebro para resolver los problemas. Tome mis cosas y salí del salón despidiéndome de los maestros, sentí a Rukia detrás de mí, era ahora o nunca.
-¡Oye!- me detuve y ella al verme hizo lo mismo.- Te quería agradecer por lo de hace rato, de verdad te debo una.
Ella solo negó y movió su mano derecha, seguramente diciéndome que no era para tanto o que no le debía nada, algo así.
-En serio si no fuera por ti, seguiría ahí adentro- señale con mi dedo el salón. Ella no me respondió- ¿No hablas mucho, verdad?
No volvió a responderme, tenía que comenzar a acostumbrarme a esto.
-Bueno, supongo que nos veremos en biología- ella abrió los ojos- Si, eh…-me rasque la cabeza- El maestro dijo que serias mi compañera de mesa.
No me respondió, intuí que sería un monologo.
-Espero que seamos buen equipo, me eh dado cuenta que eres muy inteligente.
Ella frunció el ceño, ¡ups! Supongo que la ofendí.
-Lo siento, si dije algo que te molestara…no pienso eso, solo que… ¡rayos!
-Así déjalo…
-Oh- me dio más pena, si me hablaba entonces si la ofendí.
Ella volvió a negar.
-De verdad lo siento, pero es que como no hablas mucho…
-No significa que sea tonta…-me dijo con el ceño fruncido, en ese instante paso lo mismo que en clase, se tapó su boca, doblándose, pensé en ayudarla pero sentí que me empujaban.
-¡Oye!- dije molesto a quien lo había hecho.
-¡Aléjate de ella!- de nuevo el mismo tipo, rodee los ojos.
-Tranquilo vaquero, no le dije nada, solo le estaba agradeciendo- dije con voz aburrida- Luego parece que tenía algo y quería ayudarla cuando llegaste tú.
-¿Eso es cierto Ne-san?- le pregunto él sin dejar de verme.- ¿Todo está bien?
-Sí, él no me hizo nada solo pasó…- al parecer él sabía el significado de la palabra pasó, porque su semblante se relajó.
-Lo siento- me dijo, pero lo hizo como si estuviera pasándose vidrios rotos por la garganta.
-No hay problema- el timbre fue mi señal de partida.
Me aleje de ellos dos antes de que su hermano pensara algo que no era y volviéramos a tener un conflicto, pero de algo estaba seguro, Rukia escondía algo, algo muy importante que provocaba que ella actuara así. No sabía porque, ni como pero tenía que saber ese secreto, no iba a quedarme así nada más, de todas formas teníamos tiempo.
