Disclaimer: Nada de lo que reconozcan es mío. Todo pertenece a J.K. Rowling. Ella tiene (siempre) todas las de ganar. xD

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Confesiones

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Capitulo 3: Tu peor error.

Quizás.

Tal vez hubiera sido mejor que ese día se hubiera mantenido en su cuarto, si tal vez era mejor haberse fingido enfermo y para nada haber cruzado el lumbral de su puerta para encontrarse con tan mala suerte como la de aquella tarde.

Aún si escuchaba los alaridos de Granger resonándole en lo más fondo de su ser. Merlín, de seguro estaría carcajeándose sobre la alfombra retorciéndose por haberse ganado un espectáculo tal y gratis. Maldita sea¿porque tenía que pasarle eso a él?

Debilidad.

Indiscutiblemente debilidad, lo sabía, desde que había reaccionado ante el pequeño roce de su piel con la suya aquella vez en la biblioteca (hacía ya meses atrás: donde él dejó de ser el malfoy de siempre.) Incuestionablemente desde aquel momento la debilidad lo había atrapado. Y ahora, para su vanagloriado orgullo este momento era un insulto a su ya vanagloriada personalidad.

Nunca debía decir nunca, lo sabía. Sobre todo si recordaba aquella frase muggle, que en todo era cierta, y que sonaba algo así como que "nunca, debía de decir nunca, sobre todo si de Hermione Granger se trataba".

Definitivamente hoy lo entendía.

Se levanto decidido a salir de aquella sala, desde hacía unos meses que tenía que recurrir a ese vergonzoso acto, con la plena intención de que la tonta castaña, que ahora tenía al frente retorciéndose de la risa, no se diera cuenta de aquel rubor que asomaba a sus mejillas cuando la veía. (Cursilerías baratas y estúpidas.)

Se levantó.

Pero cuando hubo alzado el siguiente pie para comenzar el proceso de caminar una mano blanca se pozo en su hombro.

- Draco- y a él ya no le preocupaba que ella lo llamará por su nombre de pila, desde hacía meses que la dejaba hacerlo – Draco, era una broma... tampoco es que piense que estas aliándote en la lectura con luna – menciono la castaña ahogando una risa por su reciente comentario.

-Ok, disfruta de la escena... ¿satisfecha?

-Si... digo NO.

-Mira Granger... prefiero estar solo... así que saca tu garrapatosa mano de mi hombro, y déjame (de una vez por todas) en paz.

-La castaña frunció el ceño y retiró automáticamente su mano – podías pedir un "por favor" ¿no?

- No, cuando de ti se trata. Lo sabes.

-Idiota. Te odio.

-Es reciproco Hermione. Reciproco.- dijo el rubio mientras se perdía en el ascenso por las escaleras.

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Ginny volvió a observar a su hermano con un gesto maternal. Mientras harry trataba de ahogar una risa.

-¿Entonces, como me veo?

- Genial- dijo su hermana mientras miraba a ron con el pelo completamente limpio y alisado mezclados en un peinado ciertamente rebelde, lo que lo hacía verse encantador, si a eso le sumaban el ramo de amatistas recién cortadas. Tal vez por ello no le tomo mucha importancia al atuendo particular que llevaba el pelirrojo.

- ¿Tú, que opinas harry?

- que deberías de agradecer que aún es temprano y la sala este libre hoy.

-¿Porque?- preguntaron al unísono los weasley.

- porque- dijo el moreno ahogando una carcajada- si estuviera llena ahora mismo, creeme que... serías nominado entre los 10 hazme reír del año. Y tu puesto sería el primero. No es broma.

-¿Por llevarle flores a alguien que me gusta?

- por ello, y por que la entrega sería... sin pantalones- dijo harry señalando las piernas desnudas del pelirrojo y rompiendo a carcajadas sobre la alfombra escarlata de la habitación.

- harry- dijo ron con un tono muy parecido al de su cabello en sus mejillas.

- di... dime- balbuceo el moreno.

- ¿como es eso que dicen las chicas muggles cuando...?

- ¡T-R-A-G-A-M-E T-I-E-R-R-A!... jajajajaja

Y aunque ron no hubiera querido hacerlo, ese día rogó en lo más profundo de su ser que la tierra... que el universo entero se lo tragara. Sobre todo porque no le venía en gracia que Ginny disfrutara aquel espectáculo. Bien sabía que los días del próximo verano serían una completa tortura, claro, Si Ginny decidía contar a los gemelos aquello.

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La mañana de aquel nuevo día pasó más rápido que un Snidget. Draco se levantó con aquella sensación que tenemos todos luego de haber sobrellevado un espectáculo digno a no ser recordado y que aún así nuestra mente tortuosa se empeña en hacernos recordar, ergo, el genio que manejaría aquel día no lo ayudaría.

Balbuceó palabras acorde al momento revoloteando su cólera a sus sábanas y almohadones, sin mencionar que las cortinas de su cama no tuvieron mucha suerte que digamos. Las pobres terminaron destrozadas sobre el alfombrado de la habitación en mezcla de las plumas de los almohadones.

Y cuando draco creyó que el día no podía amanecer peor, el destino le enseño que estaba equivocado. Entre sus bruscos movimientos, su vista observo (lo que en vida fue) su tarea vacacional consumiéndose en el fuego de la chimenea en su habitación.

Maldita la hora, en que de seguro, los arrebatados movimientos de sus manos habían logrado que aquel pergamino terminara donde estaba.

Maldita la hora de haberse levantado así.

Maldita la hora de su mal humor.

Maldita la hora en que hermione se percato de aquel error. (Y había gozado cual ave en libertad)

Maldita la hora en que los habían designado juntos en aquella sala no común.

Maldita la hora, y maldito el tiempo en que sus ojos se habían fijado en aquel cuerpo.

Maldito el lapso en que habían comenzado aquello. Que era nada.

Maldito el minuto... Maldito el Recuerdo.

Mal humorado hasta las uñas de los pies, el chico se dirigió a su cuarto de baño en grandes zancadas, rogando (por la buena salud de hermione) que la castaña no estuviera despierta... ni cerca del salón o algo parecido.

No soportaría verle la cara. No aquella mañana.

Pero no todo lo que brilla es oro y no todos los deseos se hacen realidad.

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Hermione volvió a mirarse en el espejo del baño... aquella sonrisa digna del momento nunca se le borraría (por lo menos en lo que a la mañana se refería) esa sensación de victoria y poderío que su ser manejaba, era realmente embriagador y hasta un punto: excitante. Si, excitante, apasionante, interesante.

¿Como era que lo llamaban algunos¡Así! Paraíso... sentir y vivir el éxito sobre un malfoy era todo o muy parecido a la gloria. Sí que sí.

Se acomodó la toalla del cabello, mientras su sonrisa se afianzaba con aquel sonido del coro de ángeles. Que grande podía ser la victoria.

Se afianzó otra toalla alrededor de su cuerpo y sentándose sobre la tapa del retrete procedió a secarse los pies para cambiar de sandalias. (Traía por costumbre nata aquello).

Un canturreo especial asomo a sus labios y su rostro se relajo ante su felicidad.

Hasta que de pronto la puerta del baño fue estrepitosamente abierta. En su momento la castaña lo creyó un espejismo, porque estaba segura de haber girado el trinquete de la habitación, pero cuando vio a malfoy acercarse malhumorado hacia donde ella estaba, se confirmo que aquello no era más que la cruda realidad. Sonrió con malicia, como sonríe uno cuando tiene el sartén por el mango.

Pero cuando reacciono ante los movimientos del muchacho, aquella sonrisa de victoria se le borró del rostro. Automáticamente.

¿Por qué no dices que no sentiré unos labios que me besen, ni unos brazos que me abrasen; que no mirare unos ojos que me expresen su amor?

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La puerta se abrió estrepitosamente para dar paso al gigantesco cuerpo de Hagrid. Dumbledore sonrió como solo sabía hacerlo él en aquellas ocasiones. Sin mucha malicia ni presunciones, le hizo un gesto monótono al semi gigante que tenía adelante, y este se acomodó en la silla frente al escritorio.

Bien- carraspeó dumbledore- Te preguntaras querido hagrid cual a sido el motivo de mi citatorio para contigo esta mañana.

Emm Bueno si- confeso en un susurro el hombre- Se me ha hecho muy raro que usted me cite a esta altura del curso ¿Pero, es que ha pasado algo?

Nada, gracias a merlín, pero se me he pensado una pequeña y curiosa idea, y quería saber si estarías dispuesto en ayudarme a realizarla.

Desde luego cuente con eso – comento en un santiamén hagrid – estoy a su entera disposición.

Bien, bien eso es bueno, muy bueno- comentó con voz apacible el mago- te explicare mi querido hagrid, en que consiste esta pequeña pero significativa idea – le sonrió- Aunque tal vez puedan ser dos, después de todo- menciono más para si que para hagrid Dumbledore.

Soy todo oídos – menciono el semi gigante acomodándose mucho más en la frágil silla.

¿Sabe usted como se lleva últimamente el grupo de griffindors y de slytherin¿verdad?

Y entonces el corpulento hombre, que miraba con curiosidad a dumbledore, entendió todo. Y por alguna extraña razón un escalofrío lo recorrió. Cuando a aquel mago le destellaban así los ojos... no era signo de buen augurio. Para nada. Al menos no, para los afectados, como venía suponiendo en este caso serían: Griffindor y Slytherin. Y aún más ciertas personas de las respectivas casas.

Asintió con lentitud, y tragó sonoramente la saliva, entonces, y solo entonces el viejecito procedió a explicar la curiosa idea.

Inaudita.

Insólita.

Extravagante.

Inusitada y casi absurda idea.

¡Oh merlín!, eso no sonaba muy bien. Para nada. Era algo tan paradójico y poco común, que casi si recordó el momento cuando le mencionaron la tonta idea de nombrar premios anuales a Draco y Hermione. Casi. Y aún así eso sonó aún peor, tanto como la errónea idea de colocarlos juntos. Mucho peor.

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Ron hizo un gesto con la mano mientras tragaba saliva. Miró a harry en espera de unas palabras de aliento, pero lo que escuchó alentó nada.

-Esta vez es bueno que recuerdes que debes de llevar pantalones- le dijo el moreno ahogando una carcajada, en su comentario.

-Ja, ja, ja que chistoso... ¿Es que acaso me fastidiaras con eso el resto del año?

- Y de mi vida si fuera posible... esto es mucho mejor que recordar la vez que practicaste para el baile del torneo de los tres magos. Mucho mejor.

El pelirrojo se volteó ofuscado y se encaminó hacia la salida de su sala común, con aquel ramillete de amatistas frescas y la fragancia de "Brujo ganador" envolviéndolo, en busca de la tan mencionada y codiciada chica que tanto lo había hecho sufrir en aquella odisea de declarársele.

Una odisea total si remembraba la escena sin pantalones.

Su rostro se volvió a tornar del color de su cabello apenas recordó las imágenes de aquella mañana. Sacudió su cuerpo impetuosamente y procuro tranquilizarse.

Pero ello era más que imposible, si se creía lo que estaba apunto de hacer. Más que imposible.


Lo siento se que merezco mucho màs ue un pedazo de carbon en estas navidades- me he mandado una demora unica- lo se.. pero es que la isnpiracion se me fue de compras y no quizo volver (Es verdad pueden notarlo en el cHap) Gracias a cada una de ustedes por leerme y cmentarme, me gusta saber que la historia les agrada... y aunque no lo cran (ok, si lo creen) eso me ayuda tamb a mi... y me inscita a seguir escribiendo. ya saben eso de "fic con comentarios autora feliz" (Es cierto xD)

Espero de corazòn les haya gustado, proque por ahi disfrute haciendo una que otra escena... el proximo lo prometo mas rapido y espero largo...

Lamento que esta vez... quede con tantas intrigas y aun no se sepa a quien le va a dar ese ramo de amatistas Ron... pero Corren apuestas!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!

ox!!ox!!!

kari