~Mi amor nunca sera correspondido~
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_Capitulo 003: Este tío es muy raro._
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Miraba el celular con tristeza. Quería volver a llorar. Cuando salí pude hablar con Goenji... parecía tan feliz, se nota que esta con...
Mierda, volvía a empezar a llorar, los ojos ya me comenzaban a doler.
Lika:
OMG! Q alegria Haru!
Toko:
venga Lika, aprende a escribir jaja. ¡Enhorabuena Haruna!
Haruna:
Jaja. Gracias chicas. Es tan mono, me ha llevado a por un helado .
Todos los mensajes me dolían... Me habría gustado tanto ser yo quien fuera a tomar un helado con él.
― Hermana. Mamá dice que bajes. La cena esta lista.
Arashi abrió la puerta. ¿Acaso no sabe llamar?
― No tengo hambre.
― Pero mamá se va a enfada.
― ¡Me da igual! ¡Vete ya!
No me gusta tratarle así, pero no estoy de humor. Molesto de que le tirara un cojín cerro la puerta de un golpe. Lo siento peque... pero no estoy de humor.
Mi celular seguía sonando. Es el grupo, pero no quiero seguir leyendo. Sé que voy a llorar mucho mas.
¿Qué hora es?... al final de tanto llorar me he quedado dormida. Acaricio las sabanas de mi cama buscando el celular, pero lo que encuentro es muy diferente. Era algo parecido a unos cabellos y algo duro bajo ellos. Es Ryû. Aveces, cuando tiene miedo, viene a mi cuarto para dormir conmigo. Acaricio su mejilla ante de taparle con una fina manta.
― Duerme bien mi pequeño...
Le susurré con cariño mientras tomaba mi celular para bajar. Estaba todo en oscura, no se escuchaba nada, se nota que están todos durmiendo.
Mensaje de InaChat 47 de 2 conversaciones.
Que pocos, esperaba que me hubieran petado el chat. Lo deje en la encimera, me moría de hambre. Tome una pizza del congelador, y tras quitar el plástico la metí en el horno. Con un vaso de agua volví a sentarme en la banqueta. Venga Albin... valor...
Goenji (。'▽'。): 5 mensajes.
Chicas al poder : 42 mensajes.
De verdad que estaba sorprendida. Mi corazón empezaba a latir muy deprisa. ¿Quería hablar conmigo?... Goenji-kun...
Sin pensarlo abrí el mensaje, quiero saber que me tiene que decir. Aun que primero... Es que es hermoso, su foto de perfil es tan hermosa...
Y yo que nunca le podre ver así en persona... suelto un suspiro. Que mentiroso son los libros y películas, el amor no es bonito. Nada bonito.
Goenji (。'▽'。):
Ey, Drago. Quiero hablar contigo.
¿Drago?
Uf...
supongo que estarás durmiendo.
Hablamos mañana. Buenas noches.
Que decepción... Bueno, al menos no me ha hablado de Haruna. Un largo suspiro. Aun no esta mi cena, por lo que me distraído viendo mis fotos. El grupo con las chicas he preferido leer por encima. Solo había cosas dolorosas. Paso las fotos una a una. En pocas salgo yo, no soy muy de fotos, pero cuando nos juntamos todo el equipo, todos, o tengo la oportunidad de estar al lado de Goenji-kun, aunque sea para una foto, me pongo. Me quedo mirando una foto. Es del año pasado en verano. Quedemos para ir todos a la piscina. Salimos todos pero aun lado, casi ni se nos ve, estamos Goenji-kun y yo. En la foto salgo roja como un tomate, todos creen que es por el sol, pero la verdad esta oculta por Kido-san. De solo recordarlo me sonrojo. Goenji-kun se puso a mi lado y me pego mas a el poniendo una mano en mi cintura. Me sentí con tantas ganas de besarle en ese momento. Menos mal que no lo hice, habría sido tan humillante...
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El despertado había sonado hace rato, aun así no quería levantarme. No me veo preparada para ver a la nueva pareja de clase. El sonido de mi puerta siendo golpeada me saca de mis pensamientos.
— Albin... Cielo.
Es mi madre. Esa voz tan tranquila a entrar, y que hubiera llamado me lo delataban. Me levante un poco mirando a la puerta.
— Ssssh, Ryû esta aquí.
Le avise mientras encendía la lamparita de mi mesa de noche. Aunque ya era de día no se toba en mi cuarto, nunca me gusto despertar por la luz que entrar de la ventana, por eso siempre bajo todo lo posible la persiana. Mi madre se sienta en la silla de mi escritorio, la cual la a ha puesto a mi lado. Me mira a los ojo, puedo notar un poco de preocupación en ellos.
— ¿Qué te sucede, hija? Anoche no bajaste a cenar.
No quería que preguntar, lo ultimo que quería ahora mismo es de lo que paso ayer. Solo recordarlo me duele.
— ¿Es algo del equipo? Nunca has estado así antes si no era por eso...
Susurró preocupada mientras me miraba y peinaba mi cabello. Ya os dije que no soy de esas chicas enamoradiza y que no voy contando por ahí lo de Goenji, y mucho menos a mi madre. Solo miro mi mano apoyada en el colchón, no quiero hablar. Mi madre acaba soltando un largo suspiro antes de levantarse.
— Esta bien, no me cuentes... ya es hora de levantarse. Vamos.
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No fue un desayuno muy tranquilo. Aun que mis padres estaban esa mañana, y mi madre se encargo de los bentos, fue muy pesada. Arashi aun estaba resistido por lo de anoche, y mi padre no paraba de intentar sacarme porque no baje anoche. Terminé el desayuno, me despedí de mis padres y abuelo y salí de casa. Como cada mañana ahí esta Shiro, esperándome en la entrada de su casa. aunque esta mañana fue distinto. En vez de esperar a que llegara y saludarme con la mano y una sonrisa, se lanzo abrazarme con fuerza. Lo sabia. Sabia lo que pasó ayer. Quería volver a llorar. Agarre con fuerza su chaqueta escondiendo mi cara en su pecho.
— Tranquila... puedes llorar todo lo que quietas. Yo estoy aquí.
Sus palabras no me tranquilizaban, solo hacían que las lágrimas estuvieran apunto de salir, pero no, no podía ponerme a llorar ahora... puede que luego, a solas.
Comencemos a caminar, ambos íbamos callados, mirando al frente. Conozco a Shiro, y sé perfectamente que se muere se ganas de volver abrazarme, pero esta vez para que me desahogue. Me conoce muy bien, sabe perfectamente que no estoy en mi mejor momento aunque quiera aparentar.
Una vez en la entrada nos encontremos con la mayoría de nuestro amigos. Menos mal, aun no ha llegado.
— Buenos días parejita.— dijo burlón Kogure. Es todo un trasto.
— Dejad eso ya, Albin y yo solo somos amigos.
asenti con el comentario de Shiro, ya me comienza hartar todas esas bromas. Pero no estoy para comenzar una discusión y acabar bromeando. Seguimos en ese lugar por largo rato. Desde el año pasado nos gusta quedarnos bajo este árbol a entrar en la prepa.
— Ya, el gol de King fue genial.
— ¿¡Qué dices!? Fue mucho mejor el de Yuuki. Un disparo directo.
Ah, es verdad. Ahora que les escucho hablar de fútbol me acuerdo del profesor. Seguro que les interesa el equipo a todos.
— Ne, chicos. Ahora que me acuerdo. Ayer me encontré con el nuevo profesor se gimnasia, y me dijo que quiere abrir un club de fútbol.
— ¿Enserio?... ¡Eso suena genial!— dijo animada Toko.
— Si, podría estar bien.— ahora era Kido-san.
Entre todos nos pusimos hablar del tema. La mayoría irían a ver al profesor, me alegra que vaya a tener jugadores.
— ¡Hola! Buenos días.
Es voz alegre me sorprendió. Era Haruna. No quería dejar de ver a Ichinose y lo demás, no quería ver a la parejita, seguro que fue a por ella y vinieron tomados de la mano... Goenji. Agarre todo mi valor y le mire, es mi amiga, no le puedo negar el saludo por eso.
— Buenos días, Haruna, G-
Me quede callada enseguida a ver que llegaba sola. ¿Dónde esta Goenji?
Permanecimos allí por unos minutos más. Ahora que quedaba unos diez minutos para tocar comencemos a caminar a dentro. No me apetecía hablar con nadie, por lo que me quede un poco mas atrás. Goenji aun no llegaba, y el no es de llegar tarde. Mi celular comenzó a vibrar, es un mensaje. ¿Quien sera?...
Inachat: tienes un nuevo mensaje de Goenji(。'▽'。)
Mi corazón comenzó a latir con fuerza. Cierto, anoche quiso hablar conmigo, ¿qué sera? El celular seguía vibrando, ahora eran tres mensaje. Fui al baño para leer los menaje sin miedo a que un profesor me lo quitara. Tome aire y mientras los soltaba abrí el mensaje.
Goenji (。'▽'。):
Buenos días Drago.
Vaya... Quería hablar contigo a solas, pero estabas reunida con todos.
Te parece bien qué hablemos después de clases? En la azotea.
¿Quiere... hablar... Conmigo... A solas? Me va a dar algo como mi estúpido corazón no pare de latir así.
AlbinD:
Buenos días Goenji.
Claro que podemos hablar. ^•^
¿De qué se trata?
Si quieres nos vemos allí en el recreo.
Trago duro a ver que a leído mi menaje y esta en linea. En poco tiempo tengo la contestación.
Goenji (。'▽'。):
No, mejor después se clase, así nadie nos molesta.
AlbinD:
Esta bien. ¿Tan importante es?
Goenji (。'▽'。):
Es un secreto ;)
Anda, ven a clase que vas ha llegar tarde.
Ese fue el ultimo mensaje antes de dejar de estar en linea. Suspire volviendo a guardar mi celular para subir deprisa. Al final me castiga. El segundo días.
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Siempre he comido con las chicas, pero hoy... sera mejor guardar las distancias. La mejor elección para no ser encontrada es la azotea. Nunca he subido aquí, así que sera el ultimo sitio donde me busquen.
Un lago suspiro escapa de mis labios. ¿Por qué no puedo tener un amor de cuento? Es la primera vez que me enamoro, siempre ayudo a todos, pienso que soy una buena persa. Entonces, ¿por qué? ¿Por qué el mundo me maltrata de esta forma? Otro suspiro. Debería alegrarme por Haruna, a ella le gusta Goenji y me ha ganado... debería estar feliz por mis amigos, pero aun así...
— ¡Oh! Drago, no sabía que venias a comer aquí.
Esa voz tan alegre, tan enérgica... no hay dudas, es el profesor Endo. Lentamente giro mi cabeza para verle, en verdad quería estar sola...
— Hola profesor.
Con una sonrisa en sus labios se acerco a mi. Hoy hacía calor, por lo que llevaba su chamarra blanca atada a la cintura. Si que tiene músculos el profesor. ¿Qué? Miro de nuevo al frente ante ese pensamiento. Vale, sí, esa camiseta naranja le marca algunos musculo, pero nones plan de pensar eso de tú profesor.
Nos quedemos en silencio. Él fue a sentarse a una de las bancas mientras bebía un jugo, parece que ha comprado su comida en una de las maquinas. ¿Sabrá que hay una cafetería? Yo estoy parada frente la vaya, no miro nada en especial, solo quiero dejar de pensar.
— Um... ¿aun estas mal?
El susurro del profesor Endo me sorprendió. Apreté mis labios a no querer contestar, pero algo me dice que si non lo hago no me dejara en paz.
— ... es lo mas normal... creo.
— Entonces sí tiene que ver con un chico...
Le miré extrañada. Su tono de voz era de pregunta, pero su rostro parecía estar muy seguro. Me miro a los ojos con esa sonrisa. Comienza a enojarme. ¿Qué significaba? ¿Acaso era tonto o qué? Este tío es muy raro.
— No le interesa. Tsk...— proteste mirando a otro lado, ¿quien se cree que es?
— ¿Ah? Perdona, no te molestes. Solo me quede preocupado.
— No tenía porque.
Volví a mirar la nada, y el silencio volvió, aunque no duro mucho. De nuevo comenzó hablar, esta vez del equipo de fútbol. Un... cuando habla de otra cosa que no sea yo, comienza a caerme bien.
Continuará...
