¡Hola a todos!

¿Qué ondah? ok no XD Ya sé que me tardé mucho, y pido todas las disculpas posibles. Es hora de responder a un par de reviews:

saruina99: Sí vas a ver lo que pasa, me alegra que Kevin te agrade... pero, por algo que él hizo, está castigado.

Kevin: ¡¿Y yo qué hice?!

Yo: ¡¿Olvidaste que chocaste un caño en tu prueba de manejo?! ¡Por tu culpa, me mandaron a la cárcel por una semana!

Kevin: Ah, sí.

Miguel Ángel 2001: Me alegra que pienses que es buena... ¡pero recordá que en el colegio te las ves conmigo por no leer el resto! (ok no xDDD)

PATY 3: ¿Querías que continuara? ¿eh? ¿eehh? ¿eeehhh? ¡Acá lo hice!

Vanne Pérez: Claro que voy a continuar, y en RMN (Rapha, Mona Lisa y una niña) voy a tener a detalle lo de... "eso".

Bueno, ¿quieren un cap nuevito? aquí'ta :3

Renuncia

Los personajes no me pertenecen, sino a Kevin Eastman, Peter Laird, Nickelodeon, Mirage y a cada marca que hace de éste dibujo animado, el mejor.

Los OCs usados acá, sólo uno me pertenece, los demás son de nina14j y saruina99, utilizados con su autorización.

Con todo eso dicho, ¡leamos!


Capítulo 4: Un Alegre Reencuentro

Los días pasaron, las cosas ocurrieron como debían ser y, cuando nadie más esperaba esto, Karai había intentado capturar a Abril por orden de Destructor. Pero, la joven pelirroja recordó lo que el Sensei le había enseñado durante la batalla: "La clave es desbalancear a tu oponente". Así fue como Abril logró derrotar a la hija del peor enemigo del Clan Hamato, tocando el punto débil de la kunoichi del Clan del Pie. Pero tuvo un precio a pagar. Sensei entendió que Abril sabría cuidarse sola en la superficie, y que Karai había fallado en su objetivo; pero ahora Destructor quería a su pupila, sin mencionar también al Kraang, y hasta que pudieran detener a ambos villanos, Abril debería quedarse en la alcantarilla con las tortugas hasta que la marea cesara. Sólo así podría recuperar su vida anterior.

Y, obviamente, el único que le encontró un lado bueno a esto, fue nadie más ni nadie menos, que Donatello Hamato.

Luego de unas semanas, el Pulverizador, o mejor conocido por su nombre de pila, Timothy, había regresado. Pero fue reclutado como un ninja del Clan del Pie, a lo cual, el muy bobo, aceptó creyendo que era algo bueno. Luego de una prueba de mutación ordenada por Oroku Saki, en la que Timothy fue usado como rata de laboratorio (N/A: No se ofenda, Sensei), terminó convirtiéndose en un montón de baba ácida con órganos humanos visibles. Para evitar que hubiera problemas, Donnie tuvo que atraparlo en un tanque de vidrio y metalurgia Kraang para resguardarlo en su laboratorio.

Unos días luego de esto ocurriera, las tortugas estaban en su patrullaje nocturno. Dando vueltas por un par de calles, Leonardo divisó a una figura muy particular caminando cerca de un callejón; una chica, para ser precisos. De cabello castaño en una coleta alta, ojos del mismo color y una blusa lila, jeans azules y zapatillas negras. Ya estaba dado por seguro que la chica que Leo había visto era Melina Kwanson.

-Psst, chicos. –susurró el líder, llamando la atención de sus hermanos- Miren quién anda por ahí. –pronunció, señalando a la chica.

Con caras cómplices, los hermanos bajaron con cautela ninja hacia la chica, aterrizando muy sorpresivamente, quien se llevó un buen susto al verlos aparecer tan de repente.

-¡Ah! –gritó Melina, para después poner una cara fastidiada, mientras las tortugas se reían a carcajadas- Chicos, no es gracioso. –dijo ella, mientras se cruzaba de brazos.

-Si no es gracioso, ¿por qué nos estamos riendo? –preguntó Mikey, mientras aún carcajeaba.

La chica simplemente rodó los ojos con molestia. Luego de un suspiro, decidió hablar luego de que las risas de los ninjas se apaciguaran.

-Supongo que no me buscaban sólo para burlarse de mí.

Limpiándose las lágrimas de la risa, Leonardo habló.

-Pues, no, no era sólo por eso. –contestó la tortuga de bandana azul- Quería hacerte una pregunta.

-¿Qué? ¿si acaso guardé bien su secreto? –respondió ella con una mueca.

-También, pero esto es un poco más serio.

Intrigada, Melina preguntó.

-¿Entonces, qué es?

Luego de mirar a sus hermanos para hacerles entender lo que el hermano mayor quería decirle a la chica, este dirigió su mirada hacia ella.

-Creemos que sería un buen momento para que conozcas a nuestro padre. –dijo él.

Por unos segundos, Melina quedó petrificada. ¿Conocer al padre de unas tortugas mutantes? Ella debía admitir que eso sonaba extraño. Bastante extraño.

-Am… chicos, no me lo tomen a mal, pero… ¿recuerdan cómo reaccioné al conocerlos a ustedes? –dijo ella.

-¿Qué querías gritar como niña pequeña? –preguntó Mikey inocentemente, para que luego Raphael le golpeara en la cabeza.

Bufando molestamente, Melina siguió.

-Sí… -dijo rodando los ojos- Pero… si reaccioné de esa manera al conocer a 4 tortugas mutantes adolescentes…, ¿no creen que me dé un colapso nervioso al ver a una tortuga… adulta?

Las tortugas se miraron a sí mismos, para que luego Donnie hablara.

-De hecho… nuestro padre no es una tortuga… es una rata.

Melina sólo alzó una ceja curiosamente y pensó. Ya había conocido a 4 tortugas mutantes que eran ninjas, peleaban para defender la ciudad, eran adolescentes… y, para hacer el cuento más raro, su padre era una rata; ¿habría algo de malo en conocerlo? Además, le podría demostrar al padre de sus nuevos amigos que sabría guardar el secreto. Después de todo, ella se los debía.

Al terminar de pensar sobre el asunto, mantuvo la frente en alto y sonrió hacia los hermanos.

-Creo que… conocer a su padre no será nada malo, ¿no?

Aliviados, los cuatro al fin sacaron una sonrisa.

-¡Genial! ¡Al fin Melina conocerá nuestra casa! –gritó Mikey.

-¡SSHH! –lo callaron sus hermanos.

Melina rió levemente ante la actitud de los cuatrillizos.

-Muy bien, entonces… ¿cómo llegamos a su casa? –preguntó ella.

-Estás parada en la puerta, Kwanson. –dijo Rapha, apuntando al suelo en donde ella estaba parada.

Al bajar la mirada, una tapa de alcantarilla se encontraba a sus pies.

-¿Una alcantarilla? –dijo con tono asombrado.

-Síp. –dijo Rapha confidente.

Con un paso lento, la chica se alejó de la "puerta" de la casa de sus amigos, y dejó que ellos hicieran el trabajo pesado. Luego de que Leo abriera la tapa, entró; luego Mikey; luego Rapha; después Donnie y, a lo último, Melina.

Caminando por los túneles, Melina estaba asombrada al ver que el lugar no era tan tenebroso como ella hubiera imaginado. Creía que era algo tétrico, pero al recordar que tenía a cuatro amigos suyos que eran hermanos entrenados en las artes del ninjutsu, sintió mayor seguridad que la que tenía al caminar por las calles de su ciudad. Respiró hondo y, con la frente en alto, caminó del lado de Donnie, sólo para estar más tranquila.

Siguiendo su trayecto, Leo empezó a planear algo. Recordaba que su amigo de hace unas semanas, Kevin, había mencionado a una tal Melina Kwanson al hablar con su hermana menor. Y, al encontrarse todos en la alcantarilla hace un tiempo, Abril había dicho que él había sido su compañero del preescolar; entonces Leo tenía una teoría que comprobar. Si Abril dijo que Kevin fue su amigo y compañero del preescolar, y la hermana menor de este había dicho que Melina también lo era, entonces era una coincidencia bastante grande.

Durante el camino, para corroborar su teoría, Leo le envió a Kevin un mensaje para que fuera a la alcantarilla, con la excusa de traerles pizza gyoza para cenar como un pedido de su trabajo. Sólo así podría decirse que su teoría era cierta o no.

Una vez que llegaron a la alcantarilla, Melina resolló de la impresión. El plan de Leo ya estaba puesto en marcha.

-¡Wow! ¡Qué lugar tan grande! –dijo ella.

Modestamente, Mikey la guío por toda la sala.

-Sígueme, este es el sillón; la máquina de Pin-Ball; el columpio; la piscina; la consola de vídeo juegos; la televisión… -dijo Mikey mientras guiaba a la chica por su casa.

La chica lo seguía con gusto, mientras él, muy emocionado, le mostraba su hogar.

Justo en el momento en el que Melina seguía a Mikey, Abril estaba saliendo del dojo. Al encontrar sus miradas, ambas chicas quedaron estáticas con los ojos muy abiertos. Cuando Mikey notó que Melina ya no le prestaba atención, se fijó que Abril estaba ahí también.

-Ah, hola Abril. –dijo Mikey alegre saludando con la mano- Creo que no las presentamos; Abril, ella es Melina Kwanson; Melina, ella es Abril O'Neil.

Por un momento, ninguna reaccionó, hasta que Abril habló.

-¿Melina? ¿E… eres tú? –dijo la pelirroja.

La castaña tardó un poco en responder.

-¿A… Abril? –pronunció ella.

Ambas se fueron acercando lentamente, hasta que Abril volvió a hablar.

-Melina… ¡sí, eres tú!

-¡También eres tú! –dijo la castaña, para que luego las dos se abrazaran fuertemente.

Ambas se abrazaron con mucha fuerza, mientras que un par de lágrimas les bajaban por las mejillas. Este encuentro fue algo confuso para las tortugas, menos Leonardo, ya que lo supuso en un principio.

-Am… ¿qué pasa aquí? –dijo una voz en la entrada.

Al voltear la mirada, vieron a Kevin Standish parado en la puerta con un paquete de pizza gyoza en las manos.

-Kevin… ¡mira quién es! –gritó Abril.

La castaña se dio la vuelta para ver a quién le hablaba su amiga. Al darse la vuelta, vio al ojigris con una bolsa de comida en las manos. Al verle la cara a la chica, Kevin palideció, soltando lo que traía en sus manos, para que luego Mikey corriera a tomarlo en las suyas y tenerlo en estas con una mirada maliciosa.

-¿K… Kevin? –balbuseó la castaña.

-¿Me… Me… Me-me-me… Melina? –dijo él.

Conmovida, dejó el abrazo de Abril de lado, para correr hacia él y abrazarlo con todas sus fuerzas. Al sentir el contacto de la chica de lila, la pálida cara de Kevin cambió a tornarse roja como un tomate. Él quedó estático por unos segundos, pero luego correspondió al abrazo.

-Oigan… ¿hay algo que nos quieran comentar? –dijo Rapha.

Con la intención de poder soltarse del abrazo de la chica que le empezó a provocar maripositas en la pancita, Kevin decidió responder.

-Ah, sí, eso, em… lo-lo que pasa es que… co-conocimos a Melina de hace tiempo… ¿no, Apes? –dijo el pelinegro.

Sonrojada, la pelirroja respondió.

-S-sí… -respondió luego de unos segundos- Lamento no haberles dicho antes, chicos.

-¿Por qué no lo hiciste, Abril? –preguntó la tortuga de púrpura.

-Porque… -ella suspiró- No pensé que fuera la misma Melina Kwanson que conocí hace 8 años.

-Dime algo, Abril, ¿a cuantas Melina Kwanson conoces? –dijo la castaña.

-Am… ¿solo a ti? –dijo Kevin.

-Como sea, mi teoría resultó ser verdad. –dijo Leo con una sonrisa y brazos cruzados.

-¿Qué teoría? –cuestionó Raphael.

Riendo levemente, Leonardo respondió.

-Abril dijo que ella y Kevin se conocían, ¿no? –dijo él.

-Sí, ¿qué con eso? –preguntó Donatello.

-Bueno… puede que Kevin se moleste conmigo, pero, ya qué… el día que lo conocimos, lo seguí a su casa. –comentó como si fuera lo más normal del mundo.

-Alto, alto, para tu tren… -dijo el mencionado levantando las manos en señal de alto- ¡¿Qué hiciste qué?! –al momento de oír eso, se sonrojó a más no poder.

-Lo que oíste. –contestó Leo.

-Pe-pe-pe-pe-pe-pero… -balbuseó el pelinegro.

-Como decía, -dijo el líder- lo seguí, y su hermana mencionó a Melina Kwanson en un momento. Por un momento pensé que no podría ser la misma chica que conocimos; así que necesitaba comprobar mi teoría, trayendo a Kevin y Melina aquí para comprobarlo.

-Entonces Leo, ¿supiste esto todo este tiempo? –preguntó Abril.

-No lo supe; lo supuse. –terminó con una sonrisa.

-Como sea, gracias a Leo y a los demás, todos estamos juntos de vuelta. –dijo Melina abrazando a Kevin y Abril con ambos brazos.

Disimuladamente, Kevin se acercó a Leo y le susurró.

-Leo, por favor, hazme la promesa de no decirle a nadie que... -pero antes de poder continuar, Leo interrumpió.

-Tranquilo, tu secreto está a salvo conmigo. -dijo la tortuga sonriente.

Complacido, Kevin siguió abrazando a sus amigas.

Contemplando la escena amistosa, Donnie se acercó a Leo.

-Oye, Leo, buen trabajo, ni yo lo hubiera hecho mejor.

-Gracias, Donnie.

-Sí, admito que fue un buen trabajo... ¿el que dijo eso fui yo? -dijo Rapha confundido al final.

-Gracias, Rapha… Oigan, ¿y Mikey? –preguntó Leo mirando a todos lados.

De repente escucharon a alguien masticar algo. Miraron hacia el sillón y, ¿qué fue lo que vieron? A Mikey comiéndose la última pizza gyoza del paquete que trajo Kevin.

-Mmm, graffias pfor la ffena, Keffin. –dijo Mikey con la boca llena.

(N/A: Para los que no entendieron lo que Mikey dijo fue: "Gracias por la cena, Kevin")

Luego de tragar, se escuchó un eructo por toda la alcantarilla.

Acercándose con llamas en los ojos, los otros tres le reclamaron.

-¡MIKEY! –gritaron los tres.

Luego de tragar temerosamente, los tres lo empezaron a corretear para, de ser necesario, estrujarlo hasta sacarle toda la pizza del estómago.

Desde la entrada de la alcantarilla, oculta detrás de los pasadores del subterráneo, una figura encapuchada los miraba triste y melancólicamente.

-Me gustaría poder acercarme y abrazar a mis amigos. –luego de murmurar eso, quiso acercarse un par de pasos para ver mejor, pero luego se detuvo. Luego de eso, dio un suspiro- Pero no puedo aparecer así de la nada, sería demasiado… inoportuno. –con la mirada decaída, miró sus verdes manos de tres dedos, para luego hacer puños- Y puede que se asusten al ver a una chica tortuga que jura ser su amiga desde hace 8 años. –alzó la vista y vio a los únicos humanos en la alcantarilla abrazarse con fervor- Tal vez no sea el mejor momento de presentarme ante ellos. –con los ojos cristalinos, corrió el único mechón de cabello negro de su cabeza calva hacia un costado- Creo que nunca lo será. –sigilosamente se alejó de ahí, mientras lágrimas saladas escapaban de sus ojos azules oscuros, casi tan oscuros como el color negro, y se acomodaba su capucha para que nadie viera su cara.

Unos días más pasaron, muchos encuentros con el Clan del Pie o el Kraang; hasta incluso con una avispa mutante. Esta avispa en particular era un experimento fallido de los Kraang, ya que estos estaban experimentando con artrópodos. A mala suerte de las tortugas, esta avispa había picado a Leo y, por un inconveniente mutante, le lavó el cerebro hasta atacar a sus hermanos y, a mordidas, transmitirles el virus. Pero, gracias a Mikey, quien logró terminar el anticuerpo antes de transformarse, salvó a sus hermanos. Claro que, para matar a las avispas que salieron de un huevo de este insecto, le tuvo que dar con bolas del cañón de basura hasta hacerlas explotar. Y, claramente, llenó la alcantarilla de baba.

Mientras Leonardo golpeaba a Mikey con un trapeador por usar su historieta favorita de papel higiénico sólo para atraer su atención al estar poseído, Donatello reparaba el Tortumóvil de unos agujeros que las avispas que salieron del huevo habían dejado en la puerta de este.

De un momento a otro, el científico escuchó algo en los rieles del metro. Intrigado, dejó la reparación del vehículo de lado y se acercó hacia las vías. Mientras más se acercaba, más pasos de alguien alejándose oía. Parecía ser una persona; pero no se veía tan… humana. Parecía ser una chica.

Cuando al fin llegó a acorralarla en un lugar oscuro, esta se recargó contra la pared.

Mirándola enternecidamente con esos bellos ojos color ocre, decidió hablarle.

-Tranquila… tranquila… no te haré daño…

Aún temerosa, se pegó más a la pared.

-A-aléjate de mí. –dijo ella con una voz casi inaudible.

-No-no te preocupes... no te haré nada.

Para transmitirle confianza, él le tendió la mano. Pero ella desvió la mirada en señal de negación.

-No te me acerques… -dijo ella con un tono tembloroso- Soy un monstruo.

Donatello por un segundo se sintió confundido. ¿No se suponía que ella debería llamarlo a él "monstruo"? No tenía sentido.

Luego de casi un minuto, recordó algo que Splinter una vez le dijo luego de que un humano lo había llamado a él "monstruo".

-Tú no eres un monstruo. –dijo él con suavidad, haciendo que la chica alzara la vista, mostrando sus casi negros ojos azules- Un monstruo es alguien que lastima y maltrata a la gente sólo porque sí. Tú no eres un monstruo por ser diferente… es lo que te hace especial. –continuó con una sonrisa, mostrando el hueco entre sus dientes- Si sales, no te juzgaré, luzcas como luzcas.

La chica oculta en las sombras pensó en lo que el chico tortuga le hacía dicho. Nadie le había dicho algo tan lindo en un largo tiempo. En retrospectiva, hace mucho tiempo que nadie le había dicho algo.

Saliendo lentamente de su escondite hacia la luz, dejó su figura ser vista, a lo que Donatello se le cayó la mandíbula al piso.

La chica sí tenía razón al decir que era diferente… pero no tanto a Donatello.

Ella era una tortuga mutante.

Tenía la piel del color verde lima, como Mikey, pero era casi un centímetro más baja que él; usaba una capa rasgada hasta por debajo de los hombros de color maní, con una capucha sobre su cabeza; tenía las mangas de la capa en ambos brazos desde debajo de los bíceps y un pedazo de tela azul rasgado alrededor de su capa. Sus ojos, como antes se habrá mencionado, eran azules, casi tan oscuros como el negro; un mechón de cabello negro ondulado caía del lado derecho de su cabeza, que el resto era calva, y tenía dos manchas rojas, una de cada lado de su cuello, en forma de gotas de agua. Parecía ser de la especie de tortuga "Orejas Rojas".

-¿E… eres una… tortuga mutante? –preguntó Donatello.

-Sí… diría que esto es… algo extraño. –dijo ella sobando su brazo tímidamente.

Repentinamente, una duda cruzó la mente del científico.

-¿Tienes nombre?

Al hacer semejante pregunta, ella retrocedió un paso.

-¡No, no, no, no te asustes! Puedo decirte mi nombre, si eso te da confianza. –dijo él.

-¿Seguro?

-Claro. –contestó sonriente- Soy Donatello.

-Es un lindo nombre. –dijo ella con un rubor y una sonrisa- Yo soy… Catherine… Evans.


Continuará...

¿Qué les pareció, eh? ¿Bueno, maravilloso, malo, terrible? Lo que sea que opinen, lo aceptaré. Y quiero que sepan que... mis Vacaciones de Invierno se terminaron ¡Bwaaahahaaa! *shora* ¡¿POR KHÉEE-HE-HE-HE-HE-HE?!

Como saben, háganle caso a sus papás, cómanse las verduras, hagan sus deberes y, recuerden... si ven a Alan Ritchson caminando por la calle borracho... secuéstrenlo, y me lo traen a mí, así le haré cositas xDDD ok no.

¡Chau, chau!

Hermana Kunoichi ;)