IV
Aquí está el nuevo capítulo.
Esa mañana Clarke se había despertado radiante de emoción y nada, ni si quiera la mirada asesina de Raven podía arruinar eso. Se había despertado antes que su madre y había tenido tiempo suficiente para preparar un desayuno abundante.
Se ducho y considero esmerarse en la elección de su ropa, pero considero que no sería una buena idea. Con su suerte seguro que le pasaba algo a esa ropa también. Recordando cuáles colores usaban cada una de las pandillas se decidió por una remera naranja. El color le recordaba un poco al reformatorio, pero era mejor que ningún grupo se hiciera ideas equivocadas.
Desayunó sola, antes de que su mamá se despertara y salió hacia el colegio. Hasta ahora el día iba bien. No había habido intentos de conversación con su madre y, en el estacionamiento del colegio se había encontrado con Raven, quien se conformó con dirigirle una mirada asesina desde el interior de su Mustang.
Se sentó en el suelo cerca de la puerta y se recargo contra la pared. Saco un lápiz de la mochila, abrió un cuadernillo y se puso a hacer trazos suelto. Que, de la nada se transformaron en el paisaje que tenía delante, el estacionamiento. Cuando llegara a su casa definitivamente tendría que pintar las camperas de negro, azul, rojo y marrón. Así se notaría más la, ya evidente, división en el estacionamiento.
Estaba dibujando una de las motocicletas cuando una sombra negra le tapo la luz. Clarke levanto la vista lista para gruñir que se moviera cuando vio a Octavia. La chica tenía agallas para ir a hablar con ella después de lo del día anterior.
-Oye, respecto a lo de ayer…
-No tengo nada que hablar contigo Octavia, no tengo nada en contra tuya ni a favor tuyo tampoco, así que…- Clarke hizo un gesto con la mano, como diciendo "sigue caminando".
-Yo te advertí que Raven era peligrosa, sobre todo si te metes con Finn.
-No me digas "te lo dije", no tienes ni el derecho ni la autoridad para decírmelo. Además, yo no me metí con Finn- Octavia fue a hablar, pero Clarke estaba molesta.- Y ahora, tanto si te molesta como si no muévete, que me tapas la luz.
-No sé qué te has creído, pero a mí no me asustas.
Clarke fue a responder, pero cierta morena con campera negra se interpuso entre ella y Octavia.
-Ah, ¿sí?, pues deberías estar asustada. Clarke puede parecer muy frágil y delicada, pero no tienes ni idea de lo que es capaz de hacer cuando se enoja. Y puedo decirte que estas muy cerca de hacerla enojar.
-No tienes nada que hacer aquí Lexa-. Octavia replico.- Vete.
-La que no tiene nada que hacer aquí eres tú Octavia, y Clarke ya dijo que quiere que te vayas.
-¿Y qué vas a hacer si no me voy?- Octavia dio un paso hacia delante para quedar a centímetros de Lexa.
Viendo la situación, y dándose cuenta de que los chicos con los que Octavia había almorzado ayer se estaban acercando Clarke decidió intervenir.
-Lexa, déjala. Octavia ya se iba, ¿verdad?
Antes de que ninguna pudiera responder, el hermano mayor llego al rescate.
-Aléjate de mi hermana, Grounder.- la última palabra salió cargada de odio.
Lexa no se movió y Octavia dio un paso hacia atrás. Clarke miro al grupo que tenía delante, estaban Monty, Jasper, Finn, Bellamy, Octavia y… ¿dónde estaba Raven? Antes de que pudiera terminar de procesar la información sintió que alguien la agarraba del cabello. "Mierda" pensó Clarke "Ahí estaba Raven".
-Suéltame.- Clarke exigió, llamando la atención de Lexa.
-Ahora no das tanto miedo, ¿verdad?
-Te lo voy a decir una vez más, ¡suéltame!
-Oblígame.
Clarke no respondió y le dio un codazo en el estomago, lo suficientemente fuerte para que aflojara el agarre y Clarke se pudiera liberar.
-No hagas desafíos que no puedas manejar.- Clarke declaro cuando Raven la fulmino con la mirada.
Octavia dirigió su mirada de Raven a Clarke y viceversa y lo pensó un solo segundo antes de abalanzarse hacia delante. Lexa se paro entre Clarke y Octavia y miro a Bellamy.
-Controla a tu hermana, salvo que quieras comenzar una guerra.
-O…- Bellamy comenzó.
-Ni si quiera es una de ellos, no tiene a nadie. ¿De verdad crees que Indra o Tristen se meterían en una pelea por ella?
Lexa vio como la cara de Bellamy se transformaba mientras sopesaba las posibilidades y trago en seco. Analizando todas sus opciones rápidamente, llego a una decisión. Quizá hubiera otra manera, pero ella no la veía, y ahora, era lo mejor que tenía.
Lexa miró fijamente a Clarke, quien le devolvió la mirada. El rostro de Lexa transmitía la misma pregunta que aquel día tan lejano en el reformatorio, "¿confías en mí?". Clarke asintió casi imperceptiblemente y Lexa actuó con rapidez.
Se acerco a Clarke y saco la navaja que seguía llevando en el bolsillo trasero del pantalón. Antes de que ninguno de los Sky se hiciera ninguna idea se hizo un corte en la palma de la mano izquierda e hizo lo mismo en a de Clarke. Aplastando ambas heridas juntas levanto sus manos y miró a Bellamy con fiereza.
-Sabes lo que esto significa, tócale un cabello y tendrás una guerra.
Bellamy dio un paso al frente, pero Octavia lo detuvo. Con un gesto con la cabeza señalo hacia algo a su espalda y todos los chicos voltearon. Desde el otro lado del estacionamiento Tristen, Anya e Indra los observaban con fuego en los ojos, esperando tener una excusa para empezar una pelea.
Casi como si supiera que este era el momento oportuno, el timbre sonó y nadie tuvo que ceder. Los Sky entraron al colegio y no miraron atrás ni una sola vez. Lexa miró a Clarke quien todavía no había soltado su mano.
-Clarke…
-Déjalo Lexa, hiciste lo que consideraste correcto. En el almuerzo me vas a contar lo que esto implica. Como la última vez.
Clarke se soltó de su agarre y con la mano sana recogió sus cosas del suelo. Hurgo con la mano en la mochila y saco un rollo de vendas.
-¿En serio?- pregunto Lexa alzando una ceja.
-¿Qué puedo decir? Me acostumbre a andar con una persona que no sabe evitar las peleas, y tiene la mala tendencia de salir lastimada cada vez que se mete en una.- Lexa sonrió, pero no reconoció nada.
-Mejor que te apures, porque mi primera clase es con Sydney y no tengo ganas de que me castiguen por llegar tarde.
Clarke hizo un pequeño ceño cuando se concentro para cortar un trozo de venda para su mano y la mano de Lexa.
-A todo esto- comenzó a decir la rubia mientras vendaba la mano de Lexa.- ¿Cuál es el problema de esa mujer?
Clarke termino de vendarle la mano y Lexa la abrió y la cerró para asegurarse de que la venda no se le saliera.
-Bueno,- comenzó la morena mientras se dirigía al colegio con Clarke a la saga.- Antes era la alcaldesa, pero perdió el puesto cuando quiso darles demasiados privilegios a los trabajadores municipales. Policía, barrenderos, la mayoría de los profesores, etc. Ahora Thelonius Jaha es el alcalde y no le agradamos para nada. Tiene un hijo en la escuela, Wells Jaha, y puede parecer que es parte de los Sky, pero no lo es. Al menos no desde que su padre es el alcalde.
-Así que es una amargada, solo porque sí.
-Podría decirse. Nos vemos en el almuerzo Clarke.
Clarke no sabía cuándo habían llegado a la puerta del salón, pero ella tenía que entrar a clases y Lexa tenía que correr para no hacer enojar a Sydney.
-Nos vemos en el almuerzo.
Lexa salió corriendo en dirección al salón de Sydney y Clarke la llamo antes de perderla de vista.
-¡Lexa!- la morena se dio vuelta y Clarke siguió- Jamás dejé de confiar en vos.
La morena sonrió y respondió antes de salir como alma que lleva el diablo al salón de Sydney.
-Yo tampoco.
Sé que el capítulo anterior era más largo, pero no tengo mucho tiempo para escribir.
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