CAPITULO 4

El silencio nuevamente se hizo presente, pero cuando Harry se disponía a hablar por él una voz de los asientos más atrás dijo:

-. Yo lo hare -.

Esa voz, delgada y suave, no era de nadie más que de Hermione Granger, que automáticamente salió de su asiento y se aproximó al estrado, con la mirada de todos sobre ella.

Severus, se sorprendió, pero al mismo tiempo estaba más relajado, estaba seguro que Hermione lo haría bien, aunque nunca se lo dijo, sabía que ella era una persona muy capaz de hacer cualquier cosa, y que no iba a estar tranquila hasta lograr que le creyeran; ella se impuso, corrigió su postura, tosió para aclarar la garganta, y comenzó a decir:

-. Representare al Señor Severus Tobías Prince Snape, y para empezar diré, que su trabajo como mortifago fue a órdenes del Mago Albus Percival Wulfric Brian Dumbledore, el cual tenía su lealtad desde que Voldemort fue derrotado por primera vez; cabe recordar que siempre que Harry se encontraba en peligro el Profesor Snape, lo protegía entre las sombras, logrando que él no sufriera daño alguno para así cumplir con lo que se tenía planeado de antemano por ambos; pero para llegar a dicho propósito, Snape debía morir a manos de Voldemort, y así fue, el cual fue mordido en el cuello, de lo cual lleva una cicatriz, que es bastante notable a simple vista, pero debido a que alguien lo encontró y utilizando, bezoar, lágrimas de fénix y con díctamo para regenerar heridas, logro sobrevivir. De lo cual ahora el ministro tendrá el carácter de usar el hechizo Legerement, para leer la mente del Profesor Snape, para cerciorarse que todo lo dicho fue cierto -.

Hermione calló y miraba al ministro que seguía meditando sus palabras, después de unos cuantos segundos, asintió en respuesta a todo lo que dijo, levanto su varita y con ella apunto a Severus, diciendo:

-. Legerement -.

El ministro entro en su mente, y Severus, lo guiaba, cuidando que no viera nada relativo a Lily, así el ministro pudo ver cuando Dumbledore, le pedía que lo matara, ya que no quería que Malfoy cargara tal culpa, también vio cuando discutían sobre que Severus ya no quería seguir con ello, y vio cuando Severus invocaba su patronus, lo cual eso fue sorprendente, ya que los Mortífagos no podían invocar uno, ya que su alma estaba destruida, lo que significaba que todo era verdad, que Severus siempre obedeció ordenes de Dumbledore y que él siempre fue una persona pura.

El Ministro salió de su mente y lo miro, como si fuera la primera vez que lo miraba, a Severus esa mirada se le hizo tan familiar era la mirada que Minerva le dio cuando también supo la verdad; el ministro se incorporó y después tomo un largo respiro y después dijo:

-. He visto los recuerdos del acusado, y lo que tengo que decir, es que lo eximo de los delitos de mortifago y homicida, pero… No es posible dejarlo en libertad de manera absoluta, ya que a la sociedad le costara trabajo aceptar su libertad; por lo tanto le pondré un par de condiciones: primero, debe seguir en Hogwarts, bajo el cuidado de los que decidieron venir a testificar a su favor y en especial responder para cualquier cosa ante la Profesora Minerva McGonagall y su defensora Hermione Jane Granger; y por ultimo si desea su completa libertad deberá apegarse al caso que se sometió a Lucius Malfoy, que fue el tener una familia, en cuanto usted logre tener una relación formal, o una familia, se le dejara en completa libertad… Tiene cinco meses exactos para lograrlo. ¿Está de acuerdo con estas cláusulas?.

¿De acuerdo? Obviamente no lo estaba, era obvio que nunca seria completamente libre, nunca conseguiría una pareja o mucho menos una familia, pero sino aceptaba podría arruinar la oportunidad que le daban de libertad bajo condiciones, ya que, aceptaría, estuvo un momento callado pero después se dispuso a decir:

-. Aceptar, tendré, pero que esté de acuerdo es claro que no -.

-. Dicho esto, lo declaro libre y el juicio ha terminado -.

Todos se levantaron aliviados, y más Severus, completamente aliviado, aunque un poco molesto por su libertad condicional, pero algo era algo, y eso era mejor que estar en Azkaban.

Su celda desapareció, y él se incorporó, y lo primero que haría sería darle las gracias a Hermione, se encamino a ella que le daba la espalda por hablar con Harry y Ron, tosió nuevamente para llamar su atención, a lo que ella giro y él le dijo de la manera más educada que pudo.

-. Le doy las gracias Señorita Granger, por sus argumentos y tomarse el favor de defenderme, espero no ser tan molesto el tener que saber de mi por un tiempo extra -.

Severus pudo notar como se sonrojaba, lo cual le precio tierno y un poco ridículo, pero aun así se veía muy adorable.

-. No fue nada profesor, y créame que será un placer tener ese tiempo extra sabiendo de usted -.

Y al decir esto ambos se miraron por tiempo corto y después se giraron sintiéndose incomodos por el contacto visual tan prolongado para ellos.