CAPITULO IV: Toda la culpa era de Dumbledore.

Después de un cruel y agotador fin de semana finalmente Harry logro terminar su ensayo de pociones, aunque Herms siempre le recordaba que sino hubiera estado jugando snap explosivo, ajedrez mágico o al quidditch con Ron, habría terminado antes su ensayo y no estaría con unas ojeras tan pronunciadas por desvelarse a unas horas de iniciar las clases.

-¿Harry? ¿Estas escuchándome?- repetía herms mientras le pasaba la mano frente a los ojos pero este no se inmutaba, se encontraba con los ojos cerrados, la cara apoyada en su mano y roncando levemente -¡Harry despierta!, ¡Por Merlín, Harry!

- ¿Ah? ¿Qué? – le respondió desesperado y luego dio un gran bostezo.

- Despiértate, porque tenemos que ir a desayunar, ron ya esta en el gran comedor dijo que tenia demasiada hambre como para esperarte así que vine a verte y te encontré profundamente dormido, anda vamos, muévete.

-Esta bien, ya voy pero es que estoy muy cansado.- repetía dando un gran bostezo.

- Pues tendrás que quitarte el sueño de encima, porque tenemos pociones dobles con los slytherin para empezar el día, y tú tienes que presentar un trabajo y ya no darle excusas a Snape para castigarte – le repetía constantemente la castaña.

- Esta bien deja que me cambie que sigo con la pijama – respondió Harry mientras se dirigía al baño a tratar de darse un baño de agua fría para no quedarse dormido.

Minutos después lograron llegar al Gran comedor, encontrando a ron que se terminaba una tarta de mora, pero demasiado tarde ya casi no les quedaba tiempo para disfrutar del desayuno, así que cogieron un par de tostadas y tomaron zumo de calabaza para dirigirse a las mazmorras donde los esperaban dos de sus grandes enemigos: Severus Snape y Draco Malfoy, este ultimo no había dejado de mirarlos desde que entraron al gran comedor, ya que Hermione iba sosteniendo cariñosamente a Harry para que se mantuviera despierto.

Milagrosamente el trío dorado logro llegar antes que Snape, el cual se encontraba de un humor de perros a diferencia de sus otras clases esta seria una que lamentarían o tal vez agradecerían.

***************FLASHBACK******************

Snape se hallaba caminando rápidamente en la oficina del Director Albus Dumbledore, no sabia como reaccionar si pensar que era una broma o dejar salir toda la rabia que le daba lo comunicado por ese viejo loco.

- No, esto debe ser una broma, no lo pienso aceptar, no pienso hacerlo – vociferaba Snape muy molesto, mientras Dumbledore solo lo seguía con la mirada y mostraba una pequeña sonrisa.

- Me temo Severus que no es una broma, es lo mejor para unir a las casas empezando por esas dos, y recuerda que debemos mantener a salvo a tu ahijado fue un pedido de su madre – le respondió serenamente.

- Pero unir a Slytherins con Gryffindors es algo que no se puede hacer, es algo denigrante para mi como jefe de casa permitir algo así, pero si usted me asegura que siguiendo sus ordenes Draco estará seguro entonces… aceptare…. Pero eso si, será a mi manera no más reglas – advirtió el profesor.

- Esta bien, pero tengo un pedido más.

- ¿Y cual es ese pedido, director?

- Que respetes a las parejas formadas por mi para realizar el trabajo, y no quiero quejas, ya veras como todo acaba bien – le decía mientras desenvolvía un caramelo de limón - ¿Un caramelo?

Snape se acerco a la mesa a tomar las hojas que el director le había acercado, leyó la lista pero creyó haberse equivocado, la volvió a leer y su voz sonó más fuerte de lo normal.

- No, esto si que no – dijo finalmente saliendo de sus casillas.

******************END FLASHBACK *********************

Todavía no podía creer como ese viejo loco lo había convencido, todo sea por la seguridad de Draco fue lo que le repetía.

- Potter, su trabajo – le dijo ácidamente, pero se percato que Harry se hallaba profundamente dormido.

Hermione trato de despertarlo pero ya era demasiado tarde Snape se había acercado a ellos y los miraba totalmente enfurecido.

- Vaya, Vaya Potter veo que sigue disfrutando de su fin de semana, era de esperarse de alguien como usted, despiértese potter es igual de perezoso que su padre. – lo ultimo lo dijo con todo el veneno que podía expresar, pero Harry ya se hallaba despierto y eso lo enfureció.

- No se meta con mi padre, por lo menos el sabia que era lo correcto – le respondió ferozmente.

- Castigado, toda la semana después del almuerzo lo veré en mi oficina – decía Snape dándose la vuelta pensando cada vez más que la idea de Dumbledore jamás se cumpliría – Ah y lo olvidaba 20 puntos menos para gryffindor.

Draco veía como la castaña trataba de retener a Harry para que no golpeara Snape, no le gustaba la cercanía con la que le hablaba y como se miraban, pero se enfureció más aun cuando Hermione le sonrió y le dijo algo en el oído que le causo gracia al cara rajada. Por lo que trato de centrar su atención en Snape ya que se había dado cuenta de que ocultaba algo.

- Bueno, en la clase de hoy trabajaran por parejas – explico rápidamente, pero veía como sus alumnos se unían con sus amigos – pero ordenadas por mi.- esta ultima frase dejo pasmados a todos en especial al trío dorado.

- Por favor Merlín, que sea con un gryffindor, no importa si es neville – murmuraba rápidamente ron totalmente desesperado no se imaginaba trabajando con alguna de las serpientes.

- Sólo pido que sea alguien que no me cause problemas – respondió harry, que escucho lo dicho por Ron.

Ninguno de los dos se dio cuenta de la reacción de su amiga, que se hallaba completamente pasmada y preocupada por lo que sabia se avecinaba.

*Con Malfoy no, por favor, con Malfoy no, con Malfoy no*Se repetía mentalmente rogando no trabajar con el príncipe de las serpientes, además que desde su ultima pelea ella había dado a entender que el no existía para ella, y se preguntaba como trabajar con alguien que no existe, rogaba a los cielos no trabajar con el.

Por su lado Draco no se hallaba muy tranquilo, podía predecir lo que le esperaba con solo mirar a su padrino, sabia le tocaría con Granger pero rogaba no fuera así no quería volver a caer en la tentación sabia que no podría soportar tenerla demasiado cerca pero pensándolo bien si era por un par de horas no veía problema con trabajar con ella. Aunque algo le decía que no seria así.

- Trabajaran en los siguientes equipos:

+ Nott – Brown

+ Goyle – Weasley

+ Parkinson – Longbottom

+ Bulstrode – Finnigan

+ Zabini – Potter

+ Patil –Greengrass

+ Crabbe – Thomas

+ Malfoy – Granger

Ron no podía creer su mala suerte, le tocaba trabajar con el cabeza hueca de Goyle y esta vez Hermione no lo podría ayudar; Harry se sentía fatal porque con Zabini bueno era mejor que trabajar con Malfoy por lo que volvió a mirar a la pizarra y cuando se dio cuenta con quien tenia que trabajar Malfoy casi se desmaya no podía haber leído bien ¿Malfoy – Granger? Debía haber algún error, por lo que volteo a mirar a Hermione, y su reacción lo confirmaba, Hermione se hallaba con los ojos como platos mirando de la pizarra a Malfoy, de Malfoy a la pizarra. Por su parte Malfoy no mostraba ningún cambio en su actitud; todo esto fue captado por Snape pero sabía que no seria lo peor.

- Reúnanse según han sido designados ahora mismo.

Lo único que se escuchaba en el salón era el sonido de los pies arrastrándose por el suelo, cuando Hermione llego al lado de Malfoy, ya que este no se movería de su sitio, se sentó lo más lejos posible y se sorprendió al ver que este mantenía una sonrisa sarcástica en su rostro. Cuando Draco la vio acercarse lo único que vio fue a un ángel, la recorrió con la mirada sin que ella se diera cuenta deteniéndose más tiempo del necesario en esos finos labios que le recordaron aquel beso robado, por lo cual esbozo una sonrisa. En el momento en que se hizo silencio Snape retomo su explicación.

- A partir de ahora estos equipos se mantendrán hasta fin de curso, trabajar en una poción que ustedes elegirán y presentaran como examen final, además que en todas las clases a partir de ahora trabajaran juntos. Quiero elijan la poción y en una bitácora anotar los ingredientes, efectos, riesgos de error y los cambios que observen semanalmente. Así que ahora mismo pónganse de acuerdo en sus horarios, tienen el resto de la clase para ultimar sus detalles. – Diciendo esto se retiro finalmente de las mazmorras dejando a todos en absoluto silencio.

Poco a poco los equipos empezaron a conversar sobre el trabajo asignado, casi todos ya que una pareja ni siquiera se miraban. Draco maldijo internamente a Snape, porque solo alguien como el seria capaz de torturarlo así, ahora como podría olvidar a Hermione si tendría que trabajar con ella hasta fin de curso; por su parte Hermione se preguntaba porque a ella le pasaban esas cosas y juraba que si algo iba mal de ahora en adelante Snape se las pagaría muy caro, pero ahora tenia que ponerse a trabajar no por estar unida a Malfoy bajaría sus calificaciones.

- Bueno, no me queda de otra que aceptar tener que trabajar contigo – decía despectivamente la castaña.

- No eres la única que no esta de acuerdo por si no lo parece – le respondió el rubio arrastrando las palabras – ya hablare con Snape.

- El no cambiara de opinión y tampoco creo que pueda, así que no nos queda más que trabajar juntos, por lo que te tengo que proponer algo.

-¿Tu proponerme algo a mi? – respondió medio sorprendido – ah, ya veo te rindes ante mis encantos sabia que nadie podía resistirse ante mi, pero te advirtió que no me gustas Granger – y finalmente esbozo una sonrisa arrogante.

- Bájale a tu ego, que yo no quiero nada contigo serpiente…. Te quiero proponer una tregua.

- ¿Una tregua?

- Si, ya que si queremos, por lo menos yo si quiero, mantener nuestras notas necesitamos trabajar bien y no pienso arriesgarme solo por tu mal carácter, entendiste…. Así que ¿Tregua? – lo ultimo lo dijo extendiendo la mano.

- Tregua – respondió el rubio estrechándole la mano.

- Bueno, ya acabo la clase así que nos reuniremos hoy en la biblioteca para seleccionar la poción, te espero a las 3 - hablaba mientras recogía sus libros y llevaba su mochila al hombro – Adiós, Malfoy y más te vale llegar.

- ¿Es una amenaza? – la retuvo antes de que ella se fuera, lo cual fue visto por Ron y Harry que ya se hallaban en la puerta esperando a la castaña así que se acercaron a ellos porque pensaban que malfoy la estaba molestando.

- Tómalo como quieras Malfoy – le respondió zafándose de su agarre y acercándose a sus amigos antes de que se armara un batalla campal.

-¿Te estaba molestando? – le susurro harry

- No, y yo puedo defenderme sola en caso de que lo haga, así que tranquilícense los dos, en especial tu Ron – ya que ron se hallaba mirando fijamente al rubio que lo miraba con una sonrisa burlona mientras pasaba por su lado y salía del salón.

Hermione ya se dirigía a la biblioteca a su reunión con Malfoy, como le podía pasar algo así, tener que trabajar con alguien tan prepotente, egocéntrico y que siempre menciona el linaje de pureza que corre por sus venas, pero había algo que le decía que no siempre era así, ya que no entendía como alguien que puede trasmitir tan ternura en un beso puede comportarse tan cruel con los demás, el beso, ese había sido su primer y hasta el momento único beso.

******** FLASHBACK*********

Y así sin impedirlo siquiera dejo que Draco Malfoy, se acercara más a su rostro, tanto que ya podía sentir su respiración sobre su piel; para que lentamente rozara sus labios en un beso tierno, ansiado por Draco pero sorpresivo para Hermione, que al sentir la delicadeza con que este la besaba se dejo llevar cerrando sus ojos así como el para disfrutar de ese beso tan calido rodeando su cuello con sus brazos hasta llegar a acariciar su cabello. Mientras draco acaricio la mejilla de esa hermosa mujer y con otra mano abrazaba su cintura, para profundizar aquel beso que llenaba de alegría esas dos almas.

Se separaron cuando les faltaba la respiración y lentamente abrieron los ojos para verse reflejados en aquellos que tan hermosos les parecían. Hermione seguía sorprendida de que su primer beso hubiera sido con draco malfoy su eterno rival, y no con el dueño de unos hermosos ojos esmeralda que ella sentía amaba.

- Yo….-dijo hermione, pero se vio interrumpida por unos pasos que se acercaban.

******** END FLASHBACK**********

Ahora que lo pensaba bien, no recordaba que era lo que le iba a decir cuando los interrumpieron, pero tampoco quería recordarlo, ahora lo odiaba más que nunca ya que la tomo como si fuera una más de sus conquistas para el no significo nada, o por lo menos eso pensaba ella, ahora era mejor centrarse en como realizar bien este trabajo. Cuando llego pudo observar que el rubio ya se encontraba allí, estaba apoyado contra la puerta sonriendo coquetamente a una chica de ravenclaw mientras le sostenía la barbilla, *siempre coqueteando las mujeres no eran mas que un juguete para el* pensaba molesta mientras se acercaba.

Draco tampoco la había pasado muy bien, quería matar a Snape por lo que hizo, como se le ocurrió unirlo a Granger, cuando el lo que mas quería era olvidarla, preferiría trabajar con la comadreja pero no tenia que ser con Granger, todo por culpa del viejo loco.

********** FLASHBACK **********

- ¡¿Cómo se te pudo ocurrir algo así?! – Grito draco cuando entro al despacho de Snape – ¿Con Granger?

- Esas no son formas de hablarle a tu profesor y padrino Draco – respondió serenamente el profesor Snape.

- Pero porque con Granger.

- Yo no lo decidí así, todo fue planeado por Dumbledore, según el para unir a las casas y quiso empezar por ustedes – hablaba molesto recordando la frase del Director: "Todo es por la seguridad de Draco, Severus" – Si quieres reclamarle a alguien habla con el Director – mientras esbozaba una sonrisa burlona ya que Draco no se atrevería a hacer algo así.

- Dumbledore – dijo con cólera, mientras salía dando un portazo, recordó que tenía que reunirse con Granger para hacer la poción y no le iba a dar el gusto de reclamarle por tardarse.

******* END FLASHBACK *********

Ahora se daba cuenta que el único capaz de hacer algo así era Dumbledore, ese viejo loco tiene cada idea, pero bueno no loe quedaba de otra. Había llegado media hora antes de lo acordado así que se había quedado afuera esperando a la castaña mientras se entretenía coqueteando con algunas chiquillas tal vez alguna tendría suerte ese día.

Se esta aburriendo de esperar cuando vio pasar a una chica que no estaba nada mal, era de ravenclaw, piel bronceada y curvas bien marcadas, perfecta par pasar el rato según Draco, así que se le acerco sonriendo, solo como el sabia, y empezó a conversar con ella, la chica se iba rindiendo ante sus encantos Draco ni siquiera presto atención a su nombre tan solo la quería para el rato, se fue acercando más y la abrazo por la cintura mientras le sostenía la barbilla y cuando estaba a unos centímetros de su rostro fue interrumpido por una voz muy conocida.

- Vaya, vaya veo que ya encontraste un nuevo juguete Malfoy – comento la castaña sonriendo burlona, al ver como la chica se separaba de Malfoy molesta por la interrupción, por lo visto era una de esas chicas que solo les interesa la popularidad y que mejor que acostarse con el más codiciado para obtenerla.

- Eso no tiene porque importarte granger – le respondió el rubio abrazando a la chica por la cintura – bueno no olvides lo que te dije, yo paso por ti – le susurro al oído a la ravenclaw que rió chillonamente y se despidió de el dándole un beso en los labios que el se encargó de profundizar mientras veía burlonamente a la castaña, que en esos momentos hervía de cólera y dio la media vuelta para entrar a la biblioteca.

Cuando Draco vio que la castaña ya no le prestaba atención, soltó a la chica y entro detrás de Hermione, al fin y al cabo tenían un trabajo que hacer. Cuando ingreso la encontró refunfuñando y buscando algo en uno de los estantes pero que no podía alcanzar. El rubio se acerco sigilosamente para poder oírla.

- Que se ha creído, es un estupido, ególatra, idiota sin cerebro…. Y la tipa esa no se queda atrás, se nota que así son como le gustan fáciles y sin cerebro – decía la castaña de forma molesta, pero fue interrumpida cuando vio una mano que se dirigía al libro que ella quería.

- Te equivocas Granger, me gustan difíciles e inteligentes, como tu – comento el rubio mientras le acercaba el libro que ella no había alcanzado.

- ¿Cómo yo? – respondió sorprendida la castaña mirándolo a los ojos y perdiéndose en esos profundos ojos grises que la miraban.

- Si, como tu Granger – decía sonriendo mientras se acercaba a ella y extendía sus brazos para evitar que se escapara, acercando su rostro al de ella que no se había movido de donde estaba.

Hermione no sabía que hacer, pero debía pensar algo rápido, no volvería a caer frente a Malfoy, así que dijo lo primero que se le ocurrió y se zafo de él justo cuando este la iba a besar.

- ¿Así?, pero tu no eres mi tipo Malfoy – le respondió burlonamente mientras se dirigía a una mesa vacía donde había dejado otros libros que le servirían.

Draco se encontraba molesto con la castaña, por burlarse de el, y con el por no controlar sus actos. Pero no podía quedar tan expuesto, así que debía hacerle creer que simplemente se estaba burlando de ella.

-¿Te lo creíste Granger? ¿Tan mal gusto, crees que tengo? Ja, fijarme en alguien como tu seria lo ultimo que haría – contesto arrastrando las palabras como solo el sabia hacerlo.

- Mira Malfoy ya me canse de esta discusión, recuerda que hicimos una tregua y tenemos un trabajo que hacer.- hablo sin siquiera quitar los ojos del libro que estaba revisando.

- Esta bien, pero que quede claro que no eres mi tipo

- Ok, no soy tu tipo, que pena me da ¿contento?

- Si y mucho – sonreía burlonamente, mientras tomaba un libro. - ¿Y que vamos a hacer?

- Mmmmm, tengo mis dudas no se si elaborar la Felix Felices, Veritaserum o la pimentonica…. Pero sea cual sea la elaboraremos en el baño del segundo piso – aclaro la castaña.

- ¿En el baño? – pregunto asqueado el rubio

- Porque es el lugar más tranquilo y punto, además esta fuera de servicio, nuestra única compañía será Myrtle, así que no te quejes. – le respondió molesta la castaña.

Y así se quedaron en silencio, analizando que pociones durarían el tiempo adecuado para su presentación final, y como la castaña no se decidía entre la veritaserum y la pimentonica, y Draco se estaba hartando de esa discusión concluyo con que harían las dos si era necesario. Y cada uno se despidió, acordando reunirse al día siguiente a la misma hora en el baño de Myrtle.

Hermione solo tenia en la mente tratar de realizar bien este trabajo así Malfoy se lo impida; mientras que Draco solo pensaba como sacársela de la cabeza y del corazón ahora que pasarían más tiempo juntos seria casi imposible, y solo algo tenia claro toda la culpa era de Dumbledore.