Capítulo 4:

Guess Who's in love?

-------------------------------------------------------

Tras una extraña pelea con el secuestrador, Ed rescató a su hermano con ayuda de la teniente Hawkeye. En pago por su ayuda, Al convenció al alquimista de ayudar en una terapia militar. Ed acepta por la ley de intercambio equivalente, a pesar de tener sus dudas sobre algunos hechos.

-----------------------------------------------------

Oficina de la Teniente Hawkeye en el cuartel Central 12 de febrero 9 am.

-----------------------------------------------

-Desde muy temprano, Fueri había recibido la orden de presentarse a esa hora con la teniente. No sabía, ni esperaba, es más no tenía la menor idea de lo que le tenía preparado.

-¡Buenos días! Teniente.- dijo una vez que recibió el permiso para entrar

-Buenos días.- le respondió la rubia con una sonrisa.- Pasa, toma asiento.

-Si, disculpe qué es lo que quería decirme-

-Pues verás…- la teniente fue interrumpida cuando la puerta se abría de golpe y dos mujeres entraba casi corriendo

-¿Ya le dijiste?- preguntó Maria Ross

-¿Llegamos tarde?- esta vez preguntó Scieszka

-¿Decirme qué?- preguntó el chico de lentes

-No, llegan a tiempo nn- sonrió Riza

-¿A tiempo para qué?- Fueri no tenía la menor idea de lo que las mujeres hablaban

-Pues de decirte que te arreglamos una cita con Edward Elric.- confesó Ross

-¡QUE!-

-Así es, no fue nada sencillo tuvimos que hacer uso de guiones y convencer a varios militares para que la actuación fuera más convincente pero lo logramos y ya esta todo arreglado. nn- relató la exbibliotecaria

-¡QUE!-

-Así es, en cuanto Riza nos contó los problemas que tenías, decidimos ayudarla en su plan para concretar una cita. Y como puedes constatar, todo salió de maravilla.- agregó Maria Ross

-¡QUE!-

-Así es, ya no tienes de que preocuparte. Los amigos del teniente Bloch no hicieron preguntas simplemente les pagamos unas cervezas en la taberna.- añadió Scieszka

-¡QUE!-

-Y para que yo las ayudara me dieron este lindo gatito.- agregó de pronto una armadura parlante mostrando orgullosamente su premio

-¡QUE¡AL! PERO… es que…- de la sorpresa se levantó de su asiento

-No te preocupes, Al estuvo de nuestro lado todo el tiempo y no dirá nada.- lo tranquilizó Riza que estaba sentada en su escritorio como si fuera la dirigente de un ejército durante la guerra.

-¡Esto no puede estar pasando! .-

-No te preocupes Fueri.- dijo Maria dándole una palmada en la espalda- ahora tienes la oportunidad de conocerlo más

-Es una oportunidad única, no debes despreciarla.- señaló Scieszka

-¿Me pueden explicar qué fue exactamente lo que hicieron?- preguntó el confundido militar

-Fácil- explicó Riza presentando unos dibujos de todo el proceso donde todos los implicados estaban en forma Chibi- primero, le conté a Maria de la situación, necesitaría toda la ayuda posible para realizar el plan de concretarte una cita con Edward…-

-Uhy no.- se lamentó Fueri

-... después, decidimos recabar información de nuestro objetivo, alguien que hubiera tenido contacto con él fuera del cuartel o de las misiones que se le encomendaban…- continuó Riza-… entonces decidimos contactar a Scieszka…- aparecen las dos tenientes caminado hacia Scieszka en forma chibi

-Huy no- se lamentó más el pobre "Ayudado"

-… ella nos hizo notar que debíamos tener un favor que cobrarle para que nos ayudara. Entonces decidimos secuestrar a Al para que al rescatarlo nos debiera el favor y lo pudiéramos cobrar fácilmente. Después, convencí a Al de que se nos uniera, al principio se negó ya que no quería jugar con el corazón de su hermano, sugirió que primero le preguntáramos a Edward su opinión, pero al prometerle un gato aceptó inmediatamente…-

-Ahí no puede ser…-

-¡Así fue! Entonces Maria convenció al teniente Denny Bloch para que lo ayudara a fingir un secuestro; la llamada empezó mal pero después ella misma se encargó de "motivar" a Edward para que me llevara al muelle. Le disparé una bala de salva y él fingió caer muerto, después llegaron algunos amigos del cuartel, previamente comprados con cerveza, Al convenció a su hermano de pagar el favor y aquí estamos; informándote de tu próxima cita.- nn Riza terminó su relato y el interesado parecía estar en shock

-¿Qué te parece?- preguntó Maria

-¿Verdad que nuestro plan fue fantástico?- preguntó Scieszka

-Me pareció un poco complicado- afirmó la armadura

-¿Cómo se les ocurrió hacer toda esa faramalla? Es obvio que por más que actuaran no les creería, Edward no caería en una trampa así de fácil.- dijo Fueri algo molesto

-O.O- las tres mujeres lo veían de manera muy extraña

-¿Qué¿Qué dije?- se extrañó

-Eso fue muy tierno.- externó Scieszka – lo defiendes en todo momento.-

-Es verdad, veo que sí estas enamorado en verdad.- afirmó Maria

-NO, no es lo que creen O/O-

-No entiendo a que se refieren.- externo Al

-Ya no te sientas así, ahora debemos ayudarte.- dijo Riza sacando un maletín lleno de cosas

-¿Qué hay ahí?- preguntó Fueri

-Las herramientas de trabajo.-

-¿Qué?-

-Si, no pensarás que te dejaremos tener una cita sin arreglarte ¿o sí?- contestó Riza

-Descuida, no será un cambio drástico. No debemos levantar sospechas ¿cierto Al?-

-Es verdad, ahora mientras te arreglan debo contarte algunos temas para que rompas el hielo con mi hermano durante su cita.-

-¡Esperen no!- Fueri era arreglado por tres mujeres y una armadura parlante… algo espeluznante para una cita.

--------------------------------------------------------

Cerca de ahí, en una taberna de Central un hombre con un moretón en la frente se lamentaba mientras pagaba otra ronda de cerveza a todos los presentes.

-Teniente Ross… lo que hago por amor T.T- se lamentó el pobre hombre

-¡Teniente Bloch, es usted el mejor!- trataron de alegrarlo sus compañeros de trabajo que levantaban el tarro a manera de festejo por la bebida gratis.

---------------------------------------------------------------

Pasaron varias horas discutiendo con Fueri sobre lo que debía o no debía usar; Alphonse se hartó del asunto, así que decidió regresar con su hermano a la posada donde se hospedaban.

-¡Hola Hermano!- saludó al entrar -¿Vas a algún lado?- preguntó puesto que el alquimista se alistaba para salir

-Si, es casi la hora fijada para salir con la amiga de la teniente.-

-¡Ah, si! Lo olvidaba.- respondió ya que no sabía la hora que era

-¿Dónde estuviste todo este tiempo? Me levanté, terminé de hacer las correcciones al reporte y lo fui a entregar al desconsiderado de Muestang. No te vi en todo este tiempo.- preguntó Ed

-Eh… yo estaba….-

-Miau.- se escuchó dentro de Al (Algo extraño)

-Al… ¿Tienes algo ahí dentro?- ¬¬

-NO, para nada hermano ¿cómo crees? – dijo agitando sus manos para tratar de desviar la atención de Ed.- Mira, te traje esto para que lo lleves contigo.-

-¿Una flor de jazmín?-

-Si, puede que la necesites en tu cita.-

-Al, no es una cita; pero gracias por el detalle, me la llevaré de todos modos.- dijo mientras la acomodaba en la solapa de su gabardina y después se dirigía a la puerta

-Hermano, recuerda ser amable y no enojarte.-

-Hablas como si en verdad fuera a tener una cita con alguien.-

-Muchas cosas pueden….-

-Miau-

-O.OU-

-Al, no podemos quedarnos con eso ¬¬ Cuando regrese espero que ya te hayas despedido del gato.-

-No tengo un gato, ya vete que se te hace tarde.-

-Esta bien, nos veremos después- Edward salió de la habitación dejando a Al a solas

-Ahora sí podré jugar con ustedes.- dijo Al sacando de su interior a dos gatos, de repente se abre la puerta

-¡Lo sabía! Me mentiste Al.- dijo casi gritando Ed

-No te mentí hermano, yo dije que no tenía UN gato; tengo dos.- nn

-¬¬ Esta bien, después me dirás de donde los sacaste.-

-----------------------------------------------------------------------------------------------

Edward por fin se fue, ( Y Al pudo jugar con sus mascotas :P) llegó a la tercera banca de la orilla oriente del lago Central casi a las 6. El olor del jazmín y la tranquilidad del lugar hicieron que se adormeciera un poco y empezó a bostezar.

-"Espero que esa chica no se tarde mucho en llegaro me encontrará dormido"- pensó justo antes de bostezar de nuevo

--------------------------------------------------------------------------

En otra parte de la ciudad… ok, en el cuartel

-Fueri vas a llegar tarde.- reclamó Riza -¿A dónde fuiste con tanta prisa?-

-Tuve que ir a dar un informe al coronel Mustang nnU

-¡No lo hagas esperar!-

-Es que tal vez se enoje cuando vea que soy yo y no una chica.-

-Tu inseguridad no tiene lugar, dije una amistad, no hice más especificaciones.-

-Esta bien, iré.- dijo un no muy convencido Fueri

-Te ves bien, recuerda no hablar mucho; pero cuando haya un silencio saca alguno de los temas que te dijimos ¿los recuerdas?-

-Si; la piedra filosofal, Cicatriz, Roy Mustang, Automail, Alquimia, Rizembul, Al, homúnculos…- la lista de temas no era muy larga

-No importa si terminan hablando de otra cosa, eso significa que hay comunicación entre ustedes, después de dar una opinión pregúntale ¿qué opinas? Así sabrás si le interesa o deben cambiar de tema.-

-Esta bien --

-No te quedes callado, cuando diga algo repite lo último que dijo como si lo analizaras y al final agrega algo como 'no podría estar más de acuerdo' o algo por el estilo…-

-Bien, ya me voy.- dijo al momento de alejarse

-¡Y recuerda ser tu mismo¡Ten calma¡No le digas nada de su altura¡o de su apariencia de niña!- todo eso lo gritó Riza al momento que se despedía agitando la mano –"¡Crecen tan rápido!" T.T

---------------------------------------------------------------------------

Pasaba un poco de la hora acordada, la noche ya había caído sobre la ciudad. En la tercera banca de la orilla oriente del lago Central, Ed estaba profundamente dormido, Fueri lo ve de lejos y se acerca hasta llenar su vista con la imagen más tierna que en ese momento pudiera esperar. Lo ve tan tranquilo, como nunca antes; sólo lo había visto ocupado, molesto con Mustang, ocupado con Mustang, enojado con Mustang, peleando con Mustang y una que otra vez en el cuartel. Algo que no pudo controlar fue el deseo de tocarlo, quería sentir su piel aunque fuera un momento. ¿Cómo se sentirá la piel del alquimista de acero? Acercó su mano a la mejilla de Edward, pero justo antes de tocarla, una mano mecánica detiene su camino y unos ojos ámbar muestran una fija mirada en él.

-----------------------------------------------------------------------------------