-Un caballero no debe dejar nunca sola a una dama- le susurró Leah y Jacob.
Edward vio a Bella con la boca abierta, se veía hermosa con ese hermoso vestido, parecía un ángel. Tragó secamente y dio un paso hacia ella, dispuesto a invitarla a bailar, pero en ese momento Jacob pasó caminando a su lado con mucha confianza, y cuando llegó con Bella le extendió una mano.
Bella simplemente se sonrojó y tomó su mano.
Jacob la empezó a dirigir en el baile con mucha destreza
Al menos no estarás tan solo… pensó Leah mientras los veía bailar
-Bella luce como una persona completamente diferente- comentó Emmett
-¡Sin duda! Quizá debería llevarla como mi pareja en la próxima fiesta- le contestó Jasper.
Por su parte, Edward no podía quitar la mirada de Jacob y de Bella, sentía demasiada furia, tanto que creía que podía llegar a golpear a su mejor amigo, así que salió del salón de fiestas.
-¿Qué le pasa a Edward?- preguntó Jasper mientras veía como se iba
Edward se encaminó a la alberca con la que contaba el hotel y ahí descargo su furia, comenzó a gruñir ya aventar todo lo que se encontraba a su alcance, desde sillas hasta mesas y algunas sombrillas, pero estaba tan furioso que no se percató de lo cerca que estaba de la orilla de la alberca.
Mientras tanto, Jacob había terminado de bailar con Bella y ahora se encontraba con Leah, compartiendo una pieza musical hermosa. Bella los observaba desde una esquina, y observó cómo los dos se acoplaban a la hora de bailar, lucían como la pareja perfecta y no pudo evitar sentirse incómoda viéndolos, así que se levantó y empezó a caminar hacia la salida.
Cuando estaba bajando las escaleras para dirigirse a la salida del hotel escuchó el sonido de alguien cayendo al agua y luego que alguien gritaba:
-¡Ayuda!
¡Edward! Pensó mientras corría hacia la alberca
-¡Se cayó! ¡Edward cayo en la alberca!-gritó un chico mientras entraba al salón de fiestas
Jacob, Jasper y Emmett fueron los primeros en salir corriendo y les siguieron los demás estudiantes al exterior.
-¿Qué pasa? ¿Cuál es la conmoción?- le preguntó Rosalie a Emmett mientras seguían corriendo.
-Hay una cosa que Edward no sabe hacer…. – le contestó entre exhalaciones- Él…no sabe nadar
Cuando llegaron a la alberca se encontraron a Bella agachada sobre Edward, los dos mojados.
-¡Edward! ¡Edward! ¡Despierta!- le pedía Bella mientras le daba golpes en la cara. Edward… Edward… no tú… ¿qué puedo hacer?- ¡Abre los ojos! ¡Edward!- cada vez se encontraba más nerviosa y las lágrimas se comenzaban a asomar a sus ojos. ¿Qué hago?... ¿Qué hago? Entonces una idea llegó a su mente, era su única opción y no dudo al ponerla en acción.
Le empezó a dar respiración boca a boca, lo hizo una vez y se despegó de sus labios para tomar aire, pero aún no abría los ojos.
¡Edward! No puedes… tú no… ¡Edward!
Volvió a poner sus labios sobre los de él y a meter aire en su boca, pero aún no abría los ojos, pero a la tercera vez, cuando Bella estaba a punto de poner sus labios sobre los de Edward, él abrió los ojos y la agarró firmemente del cuello y trató de besarla, pero ella puso resistencia.
Bella… Bella… era todo lo que podía pensar Edward, incluso el pensamiento de que casi muere ahogado se esfumó de su mente al ver a Bella tan cerca de sus labios, y se convirtió en un anhelo para él probar el sabor de su boca.
-¿Qué te pasa?- le preguntó Bella mientras lo alejaba de un empujón-. En verdad eres un inútil
Se levantó del piso, le dirigió una última mirada de reproche y se fue, pero mientras salía del hotel se tocó sus labios.
A pesar de que estaba mojado y frío…. De alguna manera pude sentir su calor…
Edward observó cómo Bella se iba y empezó a reírse con mucha alegría.
Jacob vio a Edward, y luego la figura de Bella que desaparecía, y se sintió un poco molesto.
¿Por qué siento como si alguien presionara mi pecho?
De regreso a la casa de la tía de Alice, Bella le contó todo lo sucedido a su mejor amiga.
-¡Es un maldito tramposo!- exclamó frustrada Bella por décima vez
-No creo que lo haya hecho a propósito- le dijo Alice, y Bella le dirigió una mirada ingenua-, me refiero a lo de casi ahogarse- se defendió-, parece que es un chico solitario, tal vez por eso es así su comportamiento.
-¿Solo?- bufó- Siempre está con sus amigos, con el F4.
-Pero dijiste que Leah dijo que solo veía a sus papás una vez al año, no sabes qué tan triste te puedes sentir sin ver a tus papás, lo solitario que debe de sentirse…
Bella desvío su vista y repitió las palabras de su amiga en su memoria, mientras empezaba a sentir un poco más de simpatía por Edward.
En verdad debes de sentirte solo Edward…
Las vacaciones habían terminado, y Bella había regresado a la escuela, y eso significaba que también había regresado a nadar, por lo cual se sentía muy feliz.
En verdad pasaron muchas cosas en las vacaciones, el regreso de Leah… mi encuentro con Rosalie… Edward… pensó mientras recreaba la escena de su casi beso en su mente.
Movió la cabeza de un lado a otro, esperando que se fueran esos pensamientos, así que se dirigió rápidamente a la alberca, pero cuando iba a saltar a ella, vio a patos nadando en ella.
-¡Edward!- gritó con rabia
Edward se encontraba en el sótano viendo en la tele cómo Bella se ponía cada vez más furiosa, y él simplemente se reía de ella
Parece un gatito que cree que es un león
-Llegando temprano a la escuela y molestándola- le comentó Jasper a Emmett mientras se servían algo de tomar
-Es la primera vez que veo que se esfuerza mucho por molestar a alguien
-El problema es… ¿por qué tiene que molestar así a la pobre de Bella?
-Además ella lo salvó
-Él le está devolviendo su buena acción con algo malo
-¿De qué hablan?- les preguntó Edward molesto- Esta es mi forma de agradecerle por lo de ayer. Si no, ¿por qué debería de molestarme en prestarle atención a una persona de clase baja?
-Las personas normales no piensan que esta es la forma correcta de decir "gracias"- le informó Jasper
-¿Cómo no está Jacob me molestas a mí?- le dijo más enojado
-Ahora que lo mencionas, ¿por qué no está aquí?
-Desde que regresamos del viaje escolar está deprimido- comentó Emmett
-Con que problemas de amor…-supuso Jazz
-Si te gusta alguien, simplemente se lo dices, ¿qué tiene de difícil?- les dijo Edward
Emmett y Jasper miraron fijamente a Edward, quien seguía riéndose de Bella, y le dirigieron una mirada de "¿En serio? ¿Tú estás diciendo eso?"
Jacob se encontraba en el kiosco, estaba tocando la misma melodía de violín que siempre tocaba, estaba un poco triste y molesto a la vez, una lágrima se deslizó por su mejilla, por lo que no notó que ejercía un poco más de presión en las cuerdas, y termino rompiendo una, y de paso, haciéndose una cortada en su dedo índice.
Justo en ese momento Bella se encontraba pasando por ahí, por lo que se acercó a él, pero Jacob desvío su mirada y la ignoró sentándose en una banca que estaba cerca de ahí. Bella se volvió a acercar y se hincó enfrente de él y tomo su mano entre las suyas, Jacob quitó su mano, pero ella la volvió a tomar.
-Me iré después de hacer esto- dijo mientras sacaba el pañuelo que meses atrás le había dado Jacob, y se lo empezaba a amarrar alrededor de su dedo herido
Jacob desvío la mirada nuevamente y la ignoró completamente. Cuando Bella terminó se levantó y se fue de ahí, sin que ninguno de los dos dijera nada.
-¡Mira a esa zorra! Tenía que ser ese tipo de chica, solo busca el dinero… ¿qué hacemos con ella?- le preguntó Irina a Tanya, quienes se encontraban detrás de un arbusto, observando la escena que ocurrió entre Jacob y Bella
-¿Lo olvidas?- le preguntó Tanya mientras levantaba su celular, que se encontraba en el modo de grabar.
Las palabras de Jasper habían entrado a la cabeza de Edward y se empezó a sentir mal por no haberle dado las gracias de manera adecuada a Bella, por lo que fue a la alberca y se sentó en una de las sillas que estaban ahí.
Cuando escuchó pasos detrás de él empezó a hablar
-¡Oye! ¿Qué hora crees que es para llegar? Si estuvieras en un equipo de natación te expulsarían por tu impuntualidad- regaño mientras se daba la vuelta, pero en vez de encontrarse a la persona que quería, se encontró a Tanya, Irina y Kate.
Ellas se acercaron silenciosamente y se sentaron a su lado, mientras le pasaban el celular con el video
-Creo que ya tienen tiempo viéndose- le comentó Tanya
-Jacob no sería tan protector con Isabella sin ninguna razón- dijo Kate
-Isabella luce tan inocente, pero sus acciones son las de una serpiente- dijo Tanya
-¡Cállate!- le gritó Edward a Tanya con una mirada de locura- Si dices una palabra más te romperé el cuello- amenazó antes de tirar el celular a la alberca e irse.
Así que es por eso… Es por Jacob…
Al finalizar las clases, Bella se dirigió nuevamente al kiosco, preocupada por Jacob y por ese rastro de lágrimas que había visto en sus mejillas; pero no había nadie, por lo que dio la vuelta con la cabeza gacha, dispuesta a irse, cuando escuchó unos pasos acercarse y levantó la cabeza ilusionada, pero al ver de quién se trataba desvió la mirada.
-No soy quien esperabas, ¿estás decepcionada?- le preguntó Edward
-¿Por qué estás…?
-¿Qué?- la interrumpió- ¿No puedo venir aquí? ¿Acaso han reservado este lugar para ustedes dos?- la retó
Bella le dirigió una mirada de furia, ni siquiera sabía de lo que él hablaba. Aparto la mirada y empezó a caminar para irse, pero cuando pasó al lado de él, la detuvo por una muñeca y le dio la vuelta.
-¿A dónde vas?- le preguntó aún más enojado
-Como no tengo nada que decirte me voy a mi casa, ¿por qué?
-Yo sí
-¿De qué hablas?
-¡Yo si tengo algo que decirte!- le gritó mientras ejercía más fuerza sobre su mano.
-Suéltame y habla- le ordenó con voz firme, para que no notara el miedo que sentía.
¿Por qué estás tan furioso Edward? Me das… me das… miedo…
-¿Quién crees que eres… para jugar conmigo… para meterte con nosotros, con el F4?- le preguntó con dolor
-¿Quién jugó con quién? ¡Suéltame!- volvió a pedir, pues la muñeca cada vez le dolía más.
-¿Estaban riéndose de mí? – Dijo desquiciado- No sé si lo sabes, pero yo no soy una persona que devuelve con la misma moneda, me siento insatisfecho devolviendo con lo mismo que me hicieron- le dijo tranquilamente mientras soltaba su muñeca y la agarraba por el cuello de su playera.
-¿Qué haces?- preguntó ahora sí con miedo reflejado tanto en su voz como en sus ojos.
Edward la ignoro y empezó a acercar su cara a la de ella, pero Bella se movía de un lado a otro desesperadamente.
-¡No quiero! ¡No quiero!- gritaba mientras se seguía moviendo.
"¡No quiero!" se repitieron las palabras en la cabeza de Edward, y se detuvo
-¿No quieres?- le preguntó mientras veía como las lágrimas corrían por la cara de Bella, la soltó del cuello y se dio la vuelta, yéndose.
¿No quieres, Bella? Pero... qué… ¿por qué no quieres?
Cuando Bella se recuperó de lo que había pasado con Edward se fue para su casa, y al entrar Seth se acercó a ella y le entregó una invitación.
-Un hombre dejo esto para ti.
Bella la abrió y la leyó:
Está usted muy cordialmente invitado al cumpleaños
número 23 de la señorita Leah Clearwater.
La dirección se encuentra en el boleto para su acceso a la fiesta.
Esperamos y nos pueda acompañar en este día tan especial.
-¡Alice! ¡Necesito un vestido para esta noche!- le dijo a su amiga cuando contestó su celular.
Alice había llegado inmediatamente a la casa de Bella y se encontraban encerradas en su cuarto, buscando si tenía algo decente que ponerse.
-¡Bella!- exclamó frustrada Alice- ¿Por qué nunca escuchaste mis consejos de que te compraras un vestido? ¡Solo tienes pantalones de mezclilla, sudaderas y playeras!- dijo mientras simulaba unas lágrimas de horror.
-Lo…- empezó a decir Bella cuando el timbre sonó.
Alice y Bella salieron a atender la puerta, y cuando la abrieron, se encontraron con nada más y nada menos que con Rosalie Hale.
-¡Rosalie!- exclamó Bella sorprendida.
-¡Hola Bella!- la saludo Rose mientras le daba un beso a su mejilla y entraba a su casa con toda confianza- Espero que no te molestes, pero me enteré que habías sido invitada a la fiesta de Leah y me tomé la libertad de investigar tu dirección y de traerte esto- le dijo mientras le extendía una caja plateada con un moño rosado.
Bella lo tomó entre sus pequeños manos y lo abrió, dentro había un hermoso vestido color verde oliva con algunas parte en encaje negro, y con un suéter muy elegante negro.
-¡Es hermoso!- exclamó Alice
-¿Hola?- preguntó Rosalie.
-¡Hola!- la saludó Alice- Me llamo Alice Brandon, un gusto conocerte.
-El gusto es mío, y déjame decirte que te vistes muy bien, espero y un día me pases tus tips- le dijo mientras le guiñaba un ojo.
-Presiento que seremos grandes amigas- dijo Alice mientras abrazaba a Rose y a Bella.
-¿Por qué no me llamaste?- le preguntó una muchacha a Jasper.
Sabía que venir a la fiesta me iba a traer problemas pensó Jasper mientras observaba a las tres mujeres que le hacían reproches.
-Dijiste que me llamarías, pero no lo hiciste- le preguntó otra mujer
-¡Me dijiste lo mismo a mí!- dijo una tercera mujer
Jasper paseó su mirada por el lugar, en busca de alguien que le diera ayuda, cuando sus ojos se vieron cómo Bella y Rosalie llegaban a la fiesta.
-¡Bella! ¡Por aquí!- le grito Jasper mientras le hacía señas para que se acercara.
-Ve con Jasper- le dijo Rose-, yo iré con Edward y mi Emmett- le dio un empujoncito-, ¡nos vemos!
¿Qué querrá Jasper? Se preguntó mientras se dirigía hacia él.
-Hola amor, ¿por qué llegas tan tarde?- la saludó Jasper mientras le daba un beso en su mejilla
-¿Amor? Pero…- empezó a decir Bella
-¡Por favor Bella! ¡Ayúdame!- le suplicó mientras le susurraba al oído.
-¡Hay! ¡Osito!- exclamó Bella mientras se le aventaba al cuello.
Esto te enseñará a no usarme para liberarte de las mujeres pensó maliciosamente.
-¡Cariño! ¡No me digas así aquí!- decía Jasper un poco incómodo.
-Pero, bebé… ayer en la noche no era eso lo que me pedías
-¡Bella!
-¿Quieres que te recuerde lo que me decías ayer en la noche cuando…?
-Nosotros nos retiramos señoritas- interrumpió a Bella mientras se la llevaba a la mesa donde se encontraban los demás.
Bella empezó a reírse de la cara de Jasper, estaba rojo de la vergüenza y tenía todo su pelo desordenado.
-En verdad eres más peligrosa que Edward- le dijo mientras llegaban a la mesa.
-¿Qué te trae por aquí?- le preguntó Edward a Bella
-Leah me invitó, ¿por qué?- dijo mientras su sonrisa desaparecía y era sustituida por un ceño fruncido
Que hermosa sonrisa tenía…
-Bella está preciosa, ¿verdad?- les preguntó Jasper a todos para que no generaran una pelea, y también para que Edward se revelara un poco más.
-¡Claro! ¡De aquí eres la más linda!- contestó Emmett mientras recibía un zape de Rose- Pero tú eres la más hermosa, Rose- se defendió
-Más te vale- le amenazó-, pero tiene razón Emmett, Bella, eres la más linda de aquí- le dijo con una sonrisa cálida.
-¿Linda?- se burló Edward-¿Acaso una calabaza puede transformarse en una sandía solo por dibujar algunas líneas en ella?
Bella estaba a punto de replicarle con un comentario mordaz cuando los aplausos la interrumpieron, y vio salir de una habitación a Leah acompañada del brazo de Jacob, cuando llegaron al centro de la habitación una mucama le dio su violín a Jacob y comenzó a tocar las mañanitas, cuando hubo terminado Leah sopló sus velos y Jacob se retiró de ahí
-Gracias a todos por venir a celebrar mi cumpleaños número 23- empezó a a mi papá, mamá y a mis amigos, por su cariño y cuidado. No solo quiero agradecerles, también tengo un anuncio. Por eso los he invitado a esta fiesta- hizo una pequeña pausa para tomar aire y valor, después se dirigió a todos y dijo con convicción-. Regresaré a Paris la próxima semana, pero esta vez no regresaré a Estados Unidos. Ya he empacado y organizado todo, y he archivado mis actividades como modelo- desvió un momento la mirada, pero la regresó con más firmeza que antes-. No quiero ser reconocida por los logros de mis papás, en vez de eso quiero empezar desde cero y hacer mis propios logros, así que no tomaré posesión de la firma de abogados de mis papás, porque quiero una vida en la que puedo experimentar lo grande que es el mundo- sus ojos se llenaron con lágrimas, pero no derramó ni una-. A todos, sean felices- deseó antes de retirarse.
-Jacob… ¿él lo sabía todo este tiempo?- preguntó Emmett
-Es algo impactante pero, ¿qué es lo Jacob hará?- se preguntó Jasper.
Bella no prestaba atención a los comentarios que surgían a su alrededor, en cambio, ella miraba el pasillo por el que primero había desaparecido Jacob y después Leah.
-Todavía lo conservas- le dijo Leah a Jacob mientras entraba a una habitación, donde él estaba sentado con un títere entre sus manos-. ¿No lo habías perdido durante unas vacaciones?
-Lo recuerdas- comentó
-Lo recuerdo porque a partir de entonces dejaste de llamarme hermana- tomó asiento a su lado y puso una de sus manos en la mejilla de él-. Nuestro Jacob debe de estar muy enojado- dijo al ver su cara seria.
Jacob agarró más fuertemente la muñeca y la tiró al piso, mientras retiraba su cara.
-Yo soy algo que puedes tirar- hizo alusión a la muñeca.
-Si hay algo que no puedo dejar, es a ti- le dijo suavemente.
-No mientas
-Si es una mentira, si te dijera que pareces una persona diferente, no lo creerías, ¿verdad?
-¿De qué estás hablando?- dijo mientras la miraba con furia y tristeza
-Cuando miras a Bella, no sé por qué, pero mi corazón me duele-le dijo mientras sus ojos se volvían a llenar de lágrimas-. Chistoso, ¿verdad?
-No estoy de humor para bromas- dijo enojándose más.
-Pero, ¿no es grandioso?- siguió- Nuestro Jacob… se ha convertido en un hombre.
-¡No bromees! ¡Yo nunca podría querer a Bella! ¡Solo a ti! Lejos o cerca… ¡solo puedo amarte a ti! Amándote solamente por 15 años… ¿acaso es suficiente? ¡Yo también soy un hombre, un hombre que desea estar contigo!
Decía mientras se acercaba más a ella, Leah lo agarró por los hombros y lo abrazó mientras lloraban los dos.
-Yo lo sé. Lo siento Jacob, en verdad lo siento- dijo mientras se apartaba un poco de él y se acercaba a su cara.
Entonces los dos cerraron sus ojos y se dejaron llevar por el momento, besándose, saboreando las lágrimas de los dos, sintiendo el sabor de la vida, y a la vez despidiéndose.
Las lágrimas de Bella también empezaron a caer.
No sabía por qué, pero Bella había ido a ver a Jacob, siguiendo el camino que ella creía que había tomado, llegando a un cuarto que se encontraba entreabierto y donde Jacob y Leah se encontraban. Lo había escuchado todo.
Se alejó de la puerta y se recargó sobre una pared, dándose de golpes.
Tonta… tonta… se decía con cada golpe.
-Hubiera sido realmente vergonzoso si te hubieran descubierto ahí- le dijo Edward, quien la había estado siguiendo-. Ese comportamiento no te queda- se refirió a los golpes y a sus ojos llorosos-. Lo sabes, ¿verdad?
¡Edward! Pensó con un poco de alegría.
-¿A quién le queda, entonces?- preguntó débilmente mientras se acercaba a él.
Estaba a punto de decirle algo cuando escuchó la puerta que se abría y vio salir a Leah y Jacob agarrados del brazo.
-Bella, viniste, pero, ¿qué haces aquí?- le preguntó Leah
-Ah…es…fue porque… - Piensa en algo Bella, piensa…-. Solo quería saludarte y darte las gracias, eso era todo- dijo rápidamente.
-La fiesta está aburrida, ¿verdad? Estábamos pensando en ir de paseo juntos- dijo mientras veía a Jacob-, ¿te gustaría venir con nosotros?
-No, no así estoy bien- reclinó la oferta.
-Nosotros tenemos que ir a un lado- dijo Edward de repente.
-¿"Nosotros"?- repitió Leah
-Sí, nosotros dos también vamos a ir a dar un paseo
-¡Sí! ¡Daremos un paseo!- dijo Bella entusiasmada mientras se colgaba al brazo de Edward. Entonces, adiós- se despidió mientras arrastraba a su acompañante.
-Nos vemos después- se despidió él mientras ponía un brazo sobre la cintura de Bella y la guiaba afuera.
-Ya pagué mi deuda- le susurró al oído
-¿Qué deuda?
-El haberme salvado la vida
-¿Quieres pagarme por salvarte la vida así?- le preguntó incrédulamente.
-¿Deberíamos volver?- dijo mientras trataba de regresar.
-¡No!- gritó asustada- Está bien… tu deuda está pagada.
-Es genial- comentó Bella mientras entraban a un bar-. ¿Pero por qué no hay otros clientes?
-Reservé todo el lugar- contestó simplemente
-¿Por qué?- le preguntó mientras se atragantaba con su saliva.
-Lo reservé hasta mañana. Así que puedes hacer lo que quieras
-¿Que haga lo que quiera?- preguntó sin entender el significado.
-Puedes gritar o llorar, o puedes golpear algo- dijo mirándola fijamente a los ojos- … ¿quieres que busque a alguien a quien le puedas pegar?
-¿Por qué tengo que hacer eso?-le preguntó mientras tomaba asiento en una silla
-¿No te deprimiste cuando viste a Jacob y a Leah?
-¡Claro que no! –mintió, pero cuando vio a Edward supo que él no le había creído, así que rió tristemente- Alguien como yo no puede compararse con Leah. No soy bonita, tampoco inteligente y vengo de una familia pobre- bajó la mirada.
No es que le importara el dinero, pero al convivir con personas que lo tenían a montones, parecía que eso era lo único que cobraba sentido.
-Y tu figura es mediocre y tu actitud también es mala- completó Edward, y por primera vez a Bella no le importaron sus comentarios.
-¿Cómo una chica como yo puede compararse con Leah?- se preguntó sintiéndose insignificante- Desde el comienzo perdería contra ella.
-A pesar de que tienes varias cosas malas, estás bien- le dijo Edward, quien se sentía mal al ver cómo Bella tenía poca autoestima-. Tienes potencial. Si Jacob te hubiera conocido antes que a Leah, definitivamente le hubieras gustado- la reconfortó.
-¿En serio?- preguntó ilusionada.
-Apariencia, inteligencia y dinero, puede que no lo tengas- le dijo, entonces se ruborizó un poco, pero la siguió viendo fijamente-, pero eres la primera mujer que me ha llamado la atención.
Y el tiempo se paró.
Por primera vez Bella puso ver claramente lo hermoso que era Edward, lo hermoso que eran sus ojos verdes, lo fuertes que se veían sus brazos y sus labios, recordó lo cálido que se habían sentido.
Por otro lado, el corazón de Edward latía más rápido que el de un colibrí y sentía como sus manos comenzaban a sudar.
-Espera, tengo que ir al baño- dijo Edward mientras se retiraba.
Al fin, ¡finalmente lo he dicho! Se felicitó mientras se extendía por su cara la sonrisa más grande del mundo.
Hace calor…. Y tengo sed pensó Bella mientras buscaba algo para tomar, encontró un vaso con lo que parecía era agua y se lo tomó de un trago.
Cuando Edward regresó se encontró con lo que parecía a una Bella dormida.
-¡Oye, lavandera! ¡Despierta! ¿Qué le pasa?- le pregunto al barman.
-Bueno, es que ella…- contestó mientras señalaba un vaso vacío.
Edward lo tomó y lo olió, olía a vodka.
Edward había cargado a Bella y la había metido en su carro, ahora se encontraban camino a la casa de él.
Edward iba pensando en lo gracioso que era la situación que no se percató que Bella comenzaba a despertar hasta que comenzó a hablar.
-Sé que la situación de mi familia, mi apariencia física y mi cerebro no sirven. ¡Pero no tienes que recordármelo! Lo siento en mis huesos todos los días, ¡bastardo!
-¿Bastardo?- preguntó mientras se reía de ella.
-No, no, no tengo tiempo que perder. Si tan solo supieras lo ocupada que estoy. Tengo que ser una perdedora en una escuela a la que no pertenezco, trabajar medio tiempo para que nos rinda el dinero, y tengo que nadar para conseguir una beca el próximo año. No tengo tiempo para meterme en las vidas amorosas de ustedes- y de repente comenzó a reírse-. Estoy triste últimamente. Un poco triste- volvió a reírse-. ¡Bastardo! ¡Enemigo!- le dijo mientras le daba un golpe amistoso, y los dos se rieron-. Gracias, Edward, por salvarme hoy. No tengo nada con lo que agradecerte, así que en vez de eso yo voy a….
Bella poco a poco se empezó a acercar a la cara de Edward, y Edward se encontraba completamente estático, no la entendía, hacía un momento lo estaba llamando bastardo y ahora lo quería besar, no era como si él no quisiera, pero no entendía la situación.
Entonces, Bella cerró los ojos y cayó en el pecho de Edward totalmente dormida.
Edward río una vez más.
Acercó un poco más a Bella a su pecho y la acomodó para que no estuviera incómoda.
A la mañana siguiente Bella despertó al percibir un aroma raro.
-Se nota que es un cuarto caro con tan solo olerlo- se dijo mientras se restregaba los ojos.
-Tienes un buen sentido del olfato- la felicitó Edward
Bella pegó un gritito de susto mientras veía a Edward leyendo el periódico sentado en un sillón cerca de donde ella estaba acostada.
-¿Edward? ¿Qué pasó? ¿Por qué estoy aquí?- le preguntó mientras veía el cuarto donde estaba, y también su pijama la cual le quedaba muy grande como para ser de mujer.
-Porque te traje aquí- le contestó pasando a otra página.
-¡Ya lo sé! Pero, ¿¡porque estoy aquí y no en mi casa!?
-¿No te acuerdas?
Bella lentamente empezó a buscar en su memoria y los recuerdos fueron llegando poco a poco.
¡Lo iba a besar! Pensó mientras sus ojos se abrían más de lo debido.
-¿Ya te acuerdas? – Regresó su atención al periódico- Y en ese estado, necesitábamos venir a mi casa, ¿o debimos ir a la tuya?- parecía un papá que le daba una lección a su hija.
-Perdón- se disculpó suavemente.
-Ya les dije a tus padres. Según el chofer tu mamá no parecía muy preocupada- comentó.
¡Renée! ¡No puedo creer que le importe más tener dinero que con quién está su hija!
-Me iré ahora- le aviso mientras se bajaba de la cama-. Perdón por todos los problemas que te causé
-Solo haz lo que normalmente haces- le dijo con una sonrisa.
-Señor, la señora de la casa…- dijo el mayordomo interrumpiendo en la habitación
-¿Qué con esa bruja?- preguntó con indiferencia.
-Ha llegado
-¿Tan pronto?- se levantó de un saltó del sillón mientras su voz se empezaba a quebrar- ¿Por qué está aquí tan pronto?- empezó a caminar de un lado a otro, entonces se acordó de Bella- Ven- dijo mientras la tomaba de la mano, la sacó de la habitación y la llevaba a otra, una más grande y masculina.
-¿Qué es lo que pasa?- le preguntó- ¿Quién ha llegado?
-Jane- le contestó mientras empezaba a caminar de un lado a otro.
-¿Quién es ella?
-Se podría decir que es mi madre- le contestó mientras empezaba a idear un plan para que Jane no se enterara de la presencia de Bella.
-¡Oye! ¡Edward!- le gritó Bella mientras lo detenía en su andar- ¡Explícame bien las cosas!
-Jane está hoy aquí porque tenemos una subasta, así que tiene que estar presente.
-Pero si es tu mamá… ¿por qué te da tanto miedo?- preguntó sin entender.- ¿No deberías estar feliz de verla?
-No es mi mamá- le aclaró mientras se sentaba a su lado-, mi mamá falleció unos meses después de que nací. Jane es la esposa de Carlisle, mi papá, pero a mí no me cae bien- decía con una mirada de odio, y no sabía por qué, pero quería que Bella lo supiera-, es por ella por quien no veo mucho a mi papá, si él no se hubiera casado con ella, él no tendría que viajar mucho y casi no verme.
-Lo siento mucho, Edward- dijo Bella mientras entendía más su situación.
-Pero no todo es malo- le dio una sonrisa-, si no fuera por eso no tendría a una grandiosa hermana- recordó a Carmen-, y no tendría tantos lujos, así que… no todo es malo- le dijo mientras le daba una sonrisa más feliz.
-¿Y por qué le tienes tanto miedo?
-Porque de alguna manera le tengo aprecio, y ella en verdad me considera su hijo, no me gustaría herir sus sentimientos después de haber convivido con ella toda mi vida.
Bella no supo qué decir, por lo que prefirió guardar silencio.
Pobre Edward… soportar al alguien que es como tu mamá pero que no lo es, al menos el ve el lado bueno de las cosas.
-¡Ya lo sé!- exclamó mientras se levantaba de la cama y agarraba su celular, marcó un número y se lo puso en su oreja.- ¡Es una emergencia!- gritó cuando le contestaron
-¿Qué?- preguntó al otro lado de la línea Jacob
-¡La bruja ha llegado! Bella está en mi cuarto ahora mismo, y no la puedo sacar
-Edward, si te atrapan entonces…- le contestó Jasper
-Eres hombre muerto- completo Emmett
Después de esa llamada, Jasper, Emmett y Jacob habían acudido rápidamente a auxiliar a Edward, quien aún se encontraba caminando de un lado a otro, sin saber qué hacer
-Me pregunto qué reacción tendría Jane si encuentra a una extraña en el cuarto de hijo, especialmente a alguien como Bella- dijo Jasper
-Apuesto $1ooo a que mandaría a Edward a Alaska mañana en la mañana- retó Emm
-Apuesto $3000 a que lo mandaría a un instituto militar.
-Mejor que eso, probablemente lo encerraría en un ático de por vida- intervino Jacob
-No es momento de que hagan sus apuestas- los regaño Edward-, deberíamos de buscar una solución.
-Una solución…- repitió Jasper mientras una idea llegaba a su mente- ¡Lo tengo! Una de mis amigas va a modelar el vestido "Claire", puedo decirle si dejaría que Bella lo modele.
-¡Vamos!- lo animó Emm mientras salían del cuarto.
Bella prefirió no hacer ningún comentario, si no fuera porque ayer estaba borracha, nada de esto estuviera pasando, todo era su culpa, por lo que se mantendría en silencia y obedecería.
-¿Es ella?- preguntó una hermosa mujer mientras entraba al cuarto.
-Sí- le contestó Jazz.
-Creo que somos la misma talla- decía mientras alternaba la mirada entre el vestido amarillo y Bella-, y su tono de piel le va perfecto a este color. Todo irá bien, pero me debes una grande Jazzie.
Agarró a Bella por el brazo y la metió en el baño, donde le colocó mil y un productos de belleza, la peino y finalmente le dio el vestido para ponerse.
-No creas que lo hago para ayudarte- le dijo de modo cortante a Bella-, simplemente lo hago por tener una cita más con Jazzie.
Así que Bella ni siquiera le dio las gracias cuando ella terminó y se retiró, no sin antes pedirle su teléfono a Jazz, ella no se merecía su agradecimiento.
-¡Que linda!- la elogio Emm cuando la vio.
Ella simplemente contestó con una sonrisa y vio que los F4 se habían cambiado también, y que portaban atuendos muy elegantes y caros, sobre todo Edward.
-Ahora siéntate aquí- le dijo Edward, mientras la sentaba en un sillón- y simulas que lees esto- le aventó un libro.
Justo cuando Bella apenas se había arreglado en su lugar una persona entró a la habitación, era rubia, muy hermosa y con unos ojos negros que daban miedo, se veía muy elegante.
-¿Quién es?- preguntó al F4 mientras veía fijamente a Bella
Ni siquiera… ni siquiera… saludó a Edward… pensó Bella
-Buenas tardes- la saludó Bella, pero Jane la ignoró y dirigió su mirada a Edward.
-Es mi visita, así que no te preocupes- le contestó
-Ella está en mi casa, así que también es mi visita-regaño a Edward-. ¿No es eso cierto, señorita?- volvió a centrar su atención en ella
-Es mi amiga- explico Jacob mientras se sentaba a un lado de Bella y pasaba uno de sus brazos sobre sus hombros.
-¿Amiga?- le preguntó Jane mirando su brazo sobre sus hombros
-Sí, ella va un año por debajo de nosotros en la escuela-intervino Jasper-. Es una linda chica de segundo año, así que la estamos entrenando para que sea la mascota del F4 o algo así
-¿Hija de quién eres?- ignoró a Jasper y se dirigió a Bella- ¿Qué es lo que tu padre hace?
-Él tiene un negocio- respondió Jacob
-¿En serio? ¿De qué clase?
-Tiene un negocio de ropa… -contestó Emmett, pero vio que había cometido un error y trató de enmendarlo- No, quiero decir, de la moda. Parece que es bastante famoso en eso.
-Interesante- comentó mientras veía de pies a cabeza a Bella-. Entonces, ¿nos ayudarás en la subasta de hoy?
-Ella ayudará modelando el nuevo vestido "Claire"-contestó Jazz-, ella será quien subirá muchas donaciones esta noche
-Supongo que tu madre tiene buen gusto-se dirigió una vez más a ella-. ¿A qué se dedica ella?
-Presidenta-interrumpió Demetri mientras entraba a la habitación-, es tiempo de saludar a sus invitados
Bella vio a Demetri y recordó que él había ido a su casa hacía unos meses a ofrecerle una beca para estudiar en el Colegio Vulturi, por lo que empezó a sentir miedo, miedo de que le dijera a Jane quién era, pero sobre todo, sintió miedo por lo que le pudieran hacer a Edward.
-Edward, baja y toma tu lugar-se dirigió a su hijo y luego a sus amigos-. Ustedes, ya que es por una buena causa, pongan de su parte antes de irse- y se retiró seguida de Demetri.
-¿Por qué mintieron?- les reprochó Bella- ¿Cómo van a arreglar esto? Debimos decirle la verdad
-Entonces, ¿debimos decir la verdad de que tu papá tiene una lavandería y tu mamá trabaja en un sauna?- la regaño Jasper- Si hacemos eso, entonces nadie sabe qué pasará, no solo contigo, sino también con tu familia
-No es una broma cuando decimos que no sobrevivirás si eres señalada por ella- le advirtió Emmett
Bella no contestó, se sentía como una tonta tratándose de hacerse la valiente enfrente de ellos, cuando la verdad era que tenía miedo, mucho miedo.
-Vamos- les dijo Edward mientras se dirigía a la salida de su cuarto.
Así que llegaron a la subasta, donde uno de los primeros artículos en vender fueron los goggles de un nadador muy famoso, y al cual Bella admiraba mucho, por lo que cuando los vio no puedo evitar emocionarse y empezar a decirle a Edward (quien estaba a su lado) todo lo que sabía acerca de ese nadador, desafortunadamente ella no tenía dinero, y tuvo que ver cómo eran comprados por $10,000 a un vendedor por una línea telefónica.
El siguiente objeto en subastar fue un traje exclusivamente diseñado para Edward por un modista francés, él estaba modelando, pero no le quito la mirada a Bella en ningún momento, por lo que se percató cuando ella desviaba la mirada incómodo y empezaba a retroceder, él buscó inmediatamente a Jane y vio cómo miraba fijamente a Bella con desprecio y cómo empezaba a caminar hacia ella.
Pero Edward no era el único que se había percatado de eso
-¿Qué haces? ¡Rápido, es tu turno!- le dijo Jacob mientras le tomaba la mano y la sacaba de ahí, solo para llevarla a donde empezaría a modelar
-¡No puedo! ¡En serio chicos! ¡No puedo!- les suplicaba Bella antes de que ellos la forzaran a salir.
Bella miró a toda la gente y tomo un gran respiro y se puso derecha.
Espero que ver muchos Miss Universo me ayude a modelar
-¿Cómo está Edward estos días?- le preguntó Jane a Demetri mientras veía la manera en que Edward veía a Bella
-Ha estado muy tranquilo, incluso está asistiendo a la escuela- le infromó
-¿Conoces a esa estudiante?
Demetri también se había acordado de Bella con tan solo verla, pero recordó a su familia y lo mucho que saldrían dañados si Jane Vulturi los derrotaba.
Ellos no merecen eso, y ella es una buena chica.
-Sé que es estudiante del Colegio Vulturi
-Averigua de quién es hija- le ordenó
-Entendido.
Pero él sabía que no lo averiguaría.
Había caído la noche y Bella pudo retirarse de la casa de Edward y llegar a la suya.
Pero… ¿qué significa esto? Se preguntó mientras sacaba los goggles de su nadador favorito de la bolsa negra de terciopelo que tenía entre sus manos
Flashback
-Ya me voy- le dijo Bella a Edward, quien la había acompañado hasta la puerta-. De todos modos, gracias- dijo en un murmullo
-¿Qué? No te puedo escuchar
-Gracias- volvió a murmurar
-¿Qué?
-¡Gracias!- gritó mientras se ponía roja de la vergüenza
-Si estás agradecida solo di "gracias", ¿qué es eso de "de todos modos"? – La regañó- Eres muy orgullosa para ser pobre
-Retiro mi agradecimiento- le dijo molesta-. Las personas no cambian tan fácilmente. Me voy- se volteó y bajó los primeros escalones
-Bella- le llamó Edward y cuando ella volteó él le aventó una bolsita de terciopelo negra-, no tomes cuando no esté cerca
Fin Flashback
Bella iba saliendo de la alberca, tenía que pasar por el kiosco para llegar allí, por lo que no le sorprendió ver a Jacob tocando como siempre, pero lo que sí le sorprendió fue ver la cara que traía: sus ojos se veían apagados y se veía pálido, incluso podía afirmar que se veía más delgado, pero lo más doloroso fue ver las lágrimas que salían de sus ojos.
En otra ocasión Bella se hubiera detenido a ayudar a Jacob, pero esta vez no lo hizo, ella también se sentía triste con tan solo verlo, por lo que lo mejor era dejarlo solo.
Cuando iba a entrar por sus cosas al edificio de la preparatoria se encontró a Leah en la entrada.
-¿Leah?- le preguntó sorprendida-¿Qué te trae por aquí?
-Tengo que hacerme cargo de algo relativo a mi baja de la escuela y también- dijo un poco incómoda-… quería verte una vez más antes de irme.
-¿Dejas la escuela?- levantó un poco la voz-¿En verdad no vas a regresar? ¿Cuándo te vas?
-Mañana
-¿Tan pronto?- se sorprendió- Todavía no he podido darte las gracias… ni siquiera he sido capaz de devolverte el favor- se refirió a la vez en la que Leah y Rosalie la habían defendido en su fiesta de bienvenida.
-Si sigues diciendo esas cosas, entonces me voy a poner triste- le reprocho con una mirada triste-. Desde el momento en que te vi- cambio de tema mientras acariciaba su cabello-, sabía que eras tú, Bella- le dio una sonrisa-, la persona de la que Jacob hablaba mientras sonreía.
No soy yo, Leah, eres tú, tú eres la única que puede hacer que Jacob vuelva a sonreír pensó Bella mientras se separaba un poco de ella y empezaba a hincarse.
-¿Bella? ¿Qué estás haciendo?
No entendía por qué Bella se hincaba, trato de detenerla sosteniéndola de los brazos, pero Bella era fuerte y se hinco de todos modos y comenzó a hablar, mientras las lágrimas se deslizaban por sus mejillas.
Mientras tanto, Jacob se encontraba caminando de regreso al edificio de la preparatoria, cuando las vio, vio a Bella hincada enfrente de Leah, y él se escondió detrás de una columna, escuchando de lo que hablaban.
-Yo era tu admiradora mucho antes de conocerte-comenzó Bella-, es por eso que sé mejor que nadie porqué tomas esta clase de decisión. Pero… te ruego… por favor, no te vayas…- las lágrimas salieron más deprisa.
-Párate, por favor- le pidió, pero ella lo ignoró.
-Sé muy bien que no tengo el derecho de pedírtelo y que no tienes ninguna razón para hacerlo, pero si yo no hago esto, entonces…
-¿Es por Jacob?- le preguntó entendiendo las cosas.
-No sé nada de Jacob-dijo trsite-. Pero, lo que sí sé, es lo mucho que le importas. Por alguna razón, el Jacob que ven mis ojos luce triste-recordó cómo lo había visto-, pero algunas veces él sonríe, sonríe tan cálidamente que derrite el corazón de la persona que lo ve. La única persona que puede hacer sonreír a Jacob eres tú. Si te vas, quizás Jacob nunca pueda sonreír otra vez.
En su escondite, Jacob estaba con las manos en puños y sentía una gran rabia.
¡¿Quién se cree ella que es?! Se preguntó mientras se retiraba de ahí.
-Párate, por favor-le ordenó Leah mientras la agarraba de sus hombros y la levantaba a la fuerza, entonces le empezó a secar las lágrimas con sus manos mientras le hablaba-. Bella, creo que cuando una persona decide qué hacer o no, es similar a comprar algo en un país extranjero: si no lo tomas en ese mismo momento, entonces no hay una segunda oportunidad, y yo sé muy bien qué tan doloroso es el arrepentimiento-recordó todas las oportunidades que había dejado ir y de lo mucho que se arrepentía de no haberlas tomado-. Jacob es importante para mí, y también creo que lo soy para él, es por eso que creo que a Jacob le guste ver mi arrepentimiento. ¿Qué es lo que piensas?
-Lo siento, lo siento mucho- se disculpó mientras seguía llorando
-No lo estés, estoy muy contenta de que me hayas dicho eso
-Leah…- dijo con admiración mientras se dignaba a abrazarla.
-Espera… - la detuvo mientras sacaba unas zapatillas negras (muy hermosas) de una de las bolsas que traía, y se las entregaba.
-¿Son… para mí?- preguntó lentamente mientras aceptaba el regalo.
-Rezaré para que estos zapatos te lleven a grandes lugares- dijo mientras le daba un beso en la mejilla-. También tengo algo que pedirte- la vio fijamente a los ojos-. Por favor, has que Jacob sonría de nuevo.
Después de su encuentro con Leah, Bella fue por sus cuadernos y se encontraba saliendo del colegio cuando alguien la agarró del brazo bruscamente y le dio la vuelta para enfrentarla.
-¿Quién eres tú? ¿Quién eres tú para hacer ese tipo de cosas?- le preguntó Jacob mientras se acercaba a ella amenazadoramente- ¿Quién te pidió que hicieras esa clase de petición? Ni siquiera se lo pediste, se lo rogaste. ¿No tienes orgullo?- se burló de ella.
Estaba escuchando…
-No es porque no tenga orgullo- le contesto sin un ápice de miedo-. Es porque estabas en tal agonía, porque lucías como si estuvieras muerto.
-¿¡Que te pasa!?- le grito mientras soltaba su brazo de un empujón- No es un asunto de tu incumbencia- le dijo fríamente-. Vete, no te quiero ver. Me molesta ver tu cara- le dijo con despreció.
Y Bella pudo escuchar cómo su corazón se rompía.
Así es chicas! :D He regresado! Espero y les haya gustado el capítulo, y para compensar el tiempo lo he hecho extra largo jeje, espero y no las haya aburrido.
Ya saben reviews son bienvenidos porque son críticas constructivas, solo no sean muy malos! (wuaaa)
Espero actualizar pronto y que sigan la historia!
Cullen n masen.
