volvi!! como estan ? taaaaaaaaanto tiempo... en fin muchas cosas han pasado, he predido a mi muza, la he atrapdo y encerrado, pero al parecer se niega a inspirarme, pero le suplique y salio esto.. je

miles de besos, nos vemos abajo... anna


Apuestas Capitulo 4

Amanecía, era sábado y Hermione se había quedado hasta tarde corrigiendo unos exámenes, por lo que el sol la encontró entre muchos papeles durmiendo acurrucada en el sillón de su living. Muy lento abrió los ojos contemplando el nuevo día, se levanto y fue directo a la ducha, sabia que dentro de dos horas aquel rubio pasaría a buscarla.

Mientras preparaba su café y sus tostadas el teléfono sonó, el corazón se le achicharro, levantó el tubo y con una gran expectación dijo:

-¿Hola?

-Hola Herms. Soy Lavender

-Oh Lavender -dijo en tono de decepción, hubiese preferido la voz del ojigris- ¿como estas?

-¿Como que "oh Lavender" con ese tono?

-Pensé que era Draco, lo siento, pero... ¿Como estas?

-Pues bien, me entere que saldrás hoy con el... ¿Es cierto? -dios, que voz tan chillona que tiene Lavender cuando siente curiosidad por la vida de los demás.

-Si, saldré con el hoy, si quieren vienen hoy a la noche y les cuento como fue todo, pero Lav, creo que algo se esta saliendo del plan...

-¿Que cosa? ¿No se esta enamorando de ti? ¿Tiene otras? ¿Solo te quiere para el sexo? ¿Es gaaaay? Que pasa Herms?-dijo al borde de la desesperación

-No, no, nada de eso, creo que me estoy enamorando de Draco

-...

-Lav…

-...

-¿Lav?

-Si, aquí estoy- dijo con voz profunda, pero a la vez sin expresión.

-Y… ¿Que me dices?

-Pues, definitivamente algo se esta saliendo del plan…

Hermione rió, realmente Lavender podía ponerse seria en algunos momentos, y también podía parecer muy pesimista cuando era realista.

Ya se había bañado, había desayunado, se había cambiado (aproximadamente 5 veces), y ahora estaba esperando que sonara el timbre de su departamento, mientras trataba de distraerse hojeando una revista de modas.

Sonó el timbre, Hermione saltó de la silla del comedor y corrió a atender.

-¿Hola?

-Hola Herms, soy Draco -como si hiciera falta decir su nombre, era la voz que había estado esperando desde que había amanecido- ¿Bajas?

-Claro, en seguida voy

Bajo casi corriendo las escaleras, el corazón le latía tan fuerte, pero ella sabia que no era por bajar tan rápido, era por la maldita, y a la vez hermosa sensación de verlo nuevamente y de pasar un día entero con el.

Busco en su bolso la llave, la abrió lentamente y se encontró con la persona, cuyo recuerdo casi le impidió corregir los exámenes.

Ahí estaba, su pensamiento hecho realidad. Draco Malfoy se encontraba increíblemente guapo y sencillo a la vez. Unos pantalones negros, zapatos negros y remera manga corta también negra. Su pelo resaltaba, pero la castaña no podía ignorar sus ojos.

El la miraba con una pequeña sonrisa, su pelo recogido, unos cuantos mechones jugando en frente. Sus ojos tan serenos, pero llenos de aventura. Su vestido blanco, con sus hombros al aire, mostrando al mundo pequeñas pecas que casi jugaban con el sol. Ajustado hasta la cintura, abriéndose, no mucho, en forma de campana hasta la altura de las rodillas. Un par de zapatos violetas hacían juego con la cinta del pelo.

Luego de observarse sus ojos chocaron y ambos se sonrojaron, Draco apenas, pero en Hermione fue bastante notable.

-hola- saludo la castaña y le regalo una sonrisa.

-hola Herms, ¿vamos?

La invito a subir en el auto y una vez dentro Draco le contó sobre lo que harían en el día.

-que tal si vamos a… bueno, creo que tal vez… podríamos ir… ejem, a…- había estado pensando solo en que saldría con ella, pero jamás se le ocurrió pensar a donde la llevaría, ¿que estaba pasando con el? ¿Por qué ningún lugar para pasar el día con una chica se le hacia tan difícil de escoger? ¿Desde cuando?

-si, seria estupendo ir a algún lugar, no crees?

Draco desvió su vista hacia Hermione, y la vio como se estaba aguantando la risa, presionándose la boca con sus manos, no pudo contenerse mas y comenzó a reír, como tantas veces ya había pasado, Draco se dejo llevar por la melodía de las risas, y solo pararon cuando sintieron que el aire faltaba y que el dolor de sus barrigas ya no era placentero.

El rubio condujo hasta que se encontraron con un café pequeño, alejado de cualquier otro edificio. Hermione desabrocho su cinturón de seguridad, abrió la puerta del auto y miro como los pimpollos, efecto de la primavera se enredaban entre ellos, ascendían hasta la terraza del café. Algunos pétalos caían y se dejaban volar por el viento, y regaban con su color la entrada. Draco se había bajado también y tomo la desprevenida mano de Hermione, la castaña simplemente le dirigió una sonrisa, y ambos entraron al lugar.

El ojigris logro conseguir un lugar en la terraza.

-Algún día quisiera poder despertarme y ver, aun envuelta en sabanas, un balcón como este.

Solo había 4 mesas. Se sentaron en la que se encontraba al lado de una fuente puramente blanca. Algunos pétalos vagaban entre las corrientes de agua.

Draco la observaba, ella embelezada, era como una flor esperando florecer algún día, era como la lluvia que esperaba el desierto, era como los oasis… y pensando en ella, mirándola simplemente le dijo:

-Muchos oasis son trampas de algún dios…

-Yo los veo como una esperanza en el tiempo, como lagrimas que necesitan ser derramadas.

-¿Para sanar?

-No, para olvidar - una sonrisa nostálgica dibujo el rostro de la castaña – pero a veces podemos llegar a ahogarnos en esas esperanzas.


Flashback

Hacia ya dos años que vivían juntos en las afueras de Londres, eran felices, ella lo amaba y el a ella. La castaña trabajaba en su tesis para la licenciatura de Filosofía mientras que Cedric, que se había recibido años antes, viajaba por el mundo contactando nuevos clientes para su empresa. Al regresar siempre pasaba a buscarla por la universidad, la llevaba a algún restaurante y le entregaba un obsequio comprado especialmente para ella mientras susurraba a su oído "Herms, es maravilloso tenerte con migo". Era casi un ritual, pero cada vez que lo decía la ojimiel le regalaba una sonrisa, luego se mordía inconcientemente el labio inferior a lo que el respondía con un beso pulcro.

Los viajes cada vez fueron mas frecuentes, cada vez duraban más, hasta que un día, luego de volver de Francia la llevo al mismo restaurante y le entrego unos papeles. Hermione pregunto con la mirada, a lo que él respondió esquivando la mirada color miel:

-No puedo seguir con esta farsa, lo mejor es que nos separemos, son los papeles de la casa, es toda tuya Hermione, no me interesa, me iré del país. Hace meses estoy con alguien, me he enamorado de ella. Es una pena que no haya funcionado, de verdad me agradaba nuestra relación.

Fin del Flashback


Sin decir mas, se puso de pie y dejo caer unos billetes sobre la mesa, giro sobre sus talones y se fue alejando de la mesa, dejando a la castaña sin palabras, sola, triste. Aun no podía olvidarlo. Había pasado ya un año y lo único que sabia era que aquel al que tanto amo había formado una familia, vivía al sur de Alemania con Cho Chang, compañera de secundaria.

La tristeza rozo el corazón de la ojimiel, pero algo tibio la estaba resucitando, algo muy dentro de ella estaba volviendo a nacer. Nacía sin restricciones de tiempo. Nada le había donado espacio a ese sentimiento nuevo, siempre había estado ahí, latiendo despacio, hasta que fue escuchado.

Ambos salieron de la mano, caminaron hacia el auto, condujeron sin prisa, y llegaron a un pequeño muelle. Draco la invito a caminar y al llegar a la punta, cerraron los ojos y se besaron, en un muelle con un sol iluminándolo todo, con una playa de testigo. Separaron sus bocas, pero mantuvieron sus frentes juntas, respirando el uno del otro.

El rubio sentía algo que no se parecía a ningún sentimiento antes vivido. Era alegría, era intriga, era locura, era paz, era egoísmo, pero a la vez darlo todo por el otro. Entonces alzo a la castaña y, ante la mirada interrogatoria de la castaña, se tiro con ella en brazos al mar.

Rieron, jugaron. Con la ropa aun mojada subieron al auto y se dirigieron a la alejada ciudad.

-Tengo algo que contarles chicas…

-¿Que te estas enamorando de la victima?-pregunto Luna-Ya lo sabemos

Hermione miro a la culpable: Lavender

-Herms, debía contarlo, es un tema de interés común, - le dijo muy seriamente a la castaña – además no podía aguantármelo

-En fin, no importa, lo que si importa es que todo esto se esta saliendo de control Herms- Ginny aferro una de las manos de la ojimiel entre las suyas en señal de apoyo – el plan se esta saliendo de control amiga, debes decidir… O el plan y la, mejor dicho, TU venganza contra los hombres o puedes elegirlo a el…

-Chicas, se que no es lo que todas planeábamos, pero las cosas se fueron dando de un modo raro, aun no se que es lo que siento por el, hoy fuimos al café y no pude evitar la imagen de Cedric, creo que aun lo quiero, pero también quiero mucho a Draco y no puedo usarlo, no quiero usarlo, seguiré saliendo con el, solo para poder aclarar mis sentimientos, aun no puedo decidir

Un silencio se hizo presente entre las amigas, aun recordaban cuanto había sufrido Hermione, cuanto seguía sufriendo. La castaña extrañaba su aroma, su protección, su humor, su risa, sus roces, su voz, odiaba el espacio que había dejado en su vida, pero se aferraba a este sin quererlo. Hermione Granger extrañaba el paraíso perdido, perdido a manos del destino.

se que es corto!! lo siento mucho, peor realemnte me costo muchisimo escrbirlo

gracias por haber llegado hasta aqui, porfas rewievs :)

adelantos del prox cap:

siguen saliendo, aparece alguien inseparedo en la vida de la castaña, justo cuando emepzaba a olvidar... je, seguro que ya saben de quien les hablo...

en fin he decidido alargar un poco la historia con la aparicion de este personaje..

muchos besos y muchas gracias

anna